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Comentari :: amèrica llatina
Bolivia: El camino de la violencia revolucionaria del pueblo oprimido
26 nov 2007
Si queremos el cambio real, una Bolivia donde todos seamos iguales, donde no se discrimine al pobre, al campesino. No nos queda otra alternativa que destruir a esta oligarquía rata y a todo su séquito de correveidiles y rufianes que les sirven. Sin olvidarnos de los medios de comunicación que ofenden nuestra inteligencia, defendiendo lo indefendible, dando cobertura periodística a esa casta maldita que tanto daño hizo a nuestro país. Ya René Zavaleta señalaba que âno se puede hablar de nacionalismo en Bolivia, sin movilización de masas porque ciertamente, la nación no puede avanzar a la formación del Estado nacional moderno sino con el ascenso y la toma del poder por las clases que la contienen o la han conservado la naciónâ?
EL CAMINO DE LA VIOLENCIA REVOLUCIONARIA DEL PUEBLO OPRIMIDO

(Frente a los actos terroristas y delincuenciales de la derecha)

Jhonny Lazo Zubieta
Que nadie se rasgue las vestiduras, porque el movimiento indígeno campesino recurra a la violencia revolucionaria. Pues, ha tenido suficiente paciencia para conseguir mejorar sus condiciones de vida, sin lograr nada hasta ahora. Ha respetado las reglas de juego de la democracia neoliberal y ha ganado apostando por un presidente indígena y ahí los resultados: discriminados y asesinados en la ciudad de Cochabamba el 11 de enero del 2007; repudiados, apaleados y escupidos en las calles de sucre en su vigilia pacífica, golpeados en sus propias casas por las hordas fascistas de la unión juvenil cruceñista en la ciudad de Santa cruz y en las provincias. Ha elegido el camino más democrático dentro la política liberal como es la asamblea constituyente ¿y los resultados? ¡¡¡Hordas fascistas gritándolas indios de mierda váyanse de Sucre, collas de mierda no las queremos, váyanse llamas de mierda que esto es Sucre carajo¡¡¡ Escupiéndolas en la cara y negándoles cobijo en las instalaciones de la normal de Sucre!!!. ¡¡¡Basta de tanto atropello, basta de tanta barbarie, Basta de tanta negación a su condición de seres humanos!!!
A llegado el momento de tomar lo que en derecho les corresponde, basta de pedir que se los reconozca los mismos derechos. Ellos son los dueños legítimos de esta tierra y basta de vivir como forasteros o ciudadanos de segunda categoría en su propio territorio. Y esto únicamente se dará en una Bolivia socialista. Pues el socialismo, âno sólo es posible en Bolivia sino que Bolivia será imposible sin el socialismo; es una necesidad de su existencia, sin cuyo cumplimiento la nación no podrá ser efectivamente naciónâ?
Hay que superar el momento histórico de fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX, periodo en que se forman los paradigmas igualitarios, donde cobra volumen la fe en un reformismo social que ambiciona cristalizar en nueva forma de hacer política y se va plasmando la conciencia revolucionaria. Estamos hablando del socialismo llamado âutópicoâ?. Estos hombres, creían en el poder sugestivo, ya que consideraba que el cambio debía producirse por una transformación gradual de sus partes. Aquel socialismo creyó â al igual que el M.A.S. en Bolivia â incautamente, confió en la posibilidad de crear una nueva sociedad igualitaria en convivencia con el capitalismo sonso torpe, explotador en extremo irracional, necio y excluyente. Que no está dispuesto a perder el control de los recursos fiscales del Estado, que no tiene programa, carente del mínimo argumento, que sólo recurre al garrote como lo demostró innumerables veces y el último ejemplo lo tuvimos en la ciudad de Sucre. En realidad, ni siquiera llegan al rango de capitalistas. Son gamonales contrabandistas, disfrazados de empresarios, que se sienten âdueños del país pero al mismo tiempo lo desprecianâ? â? Esta oligarquía birlocha, es el símil de Melgarejo. Una clase social, asesina colosal y âreaccionaria... sombra sucia, fantasmal y tiránica de las fuerzas de la noche, el que entre fandangos macabros y fusilamientos despojando a tiros las tierras de los indígenasâ? . Esta oligarquía birlocha que muy bien los retrata Zavaleta, desde hace dos años atentan al proceso de cambio, pues no quiere perder los privilegios que les daba la administración estatal. No están dispuestos a devolver las tierras robadas al Estado ni mucho menos a los miles y miles de indígenas del oriente boliviano que les despojaron de sus tierras y que ahora viven en la miseria y pobreza.
Dicho de una vez, si queremos el cambio real, una Bolivia donde todos seamos iguales, donde no se discrimine al pobre, al campesino. No nos queda otra alternativa que destruir a esta oligarquía rata y a todo su séquito de correveidiles y rufianes que les sirven. Sin olvidarnos de los medios de comunicación que ofenden nuestra inteligencia, defendiendo lo indefendible, dando cobertura periodística a esa casta maldita que tanto daño hizo a nuestro país. Ya René Zavaleta señalaba que âno se puede hablar de nacionalismo en Bolivia, sin movilización de masas porque ciertamente, la nación no puede avanzar a la formación del Estado nacional moderno sino con el ascenso y la toma del poder por las clases que la contienen o la han conservado la naciónâ?
El Movimiento al Socialismo, al igual que aquel voluntarismo humanista, de fines del siglo XVIII, nos quiere hacer creer que es posible el cambio y la transformación en Bolivia, sin violencia alguna, sino, por persuasión, mediante la aceptación racional y el sentimiento de libertad. En la embriaguez de su fiebre apostólica los socialistas âutópicosâ? creyeron que el poder de la justicia y la libertad humanas, despertarían en las conciencias un asentimiento espontáneo. ¿Que nos dice la historia reciente de los dos últimos años? ¿Es posible un acto humano de parte de la burguesía y la oligarquía boliviana?. ¿En algún momento estos gamonales han sido capaces de ceder un mínimo de sus privilegios? ¿Estos latifundistas que les despojaron de sus tierras a miles y miles de indígenas están dispuestos a devolver un poco de todo lo robado y compartir con los verdaderos dueños que son los pueblos originarios del oriente?. Todos sus actos nos dicen que NO. ¿Que dicen estos señores de la renta dignidad para los abuelos y abuelas que no tienen un centavo para llevarse el pan a la Boca?, Se niegan, rechazan, hacen paros cívicos y asaltan las instalaciones públicas en la ciudad de santa cruz. Entonces ¿es posible la construcción pacífica de una Bolivia igualitaria junto con estos señores que nos explotan y niegan nuestra condición de personas con iguales derecho?
Es hora que el Movimiento al Socialismo entiende que âLas circunstancias actuales imponen, pues que los (...) pueblos originarios, campesinos y obreros, se adueñen de la totalidad de las fuerzas productivas. Es decir, de las tierras de los gamonales y de las fábricas de los explotadores como âAceite Fino de Branco Marincovic.
Cuidado señores del M.A.S. no se puede ser amigos de los explotadores y explotados: ââNo soy enemigo de los ricos â había dicho Villarroel â pero soy más amigo de los pobresâ. Pero en la mañana del 21 de julio de 1946, su cadáver colgaba de un farol de la plaza Murillo, trofeo mórbido de la venganza oligárquica (...) estaba visto que, ya entonces, la única manera de ser amigo de los pobres era, precisamente, constituirse en enemigo armado de los ricosâ? .
Pues lo que pasó este fin de semana en Sucre es sólo una pequeña muestra hasta donde está dispuesta a llegar la derecha para aplastar a su gobierno y consiguientemente al movimiento indígeno campesino y obrero que le dio su apoyo en las elecciones nacionales. No subestimemos el papel de los medios de comunicación y de la Iglesia católica para manipular la información y moldear las conciencias hasta de los oprimidos. Un elemental estudio de la psicología de masas nos explica porque la masa ovejuna y sin conciencia se plegó a los fascistas de Sucre y lo mismo pasa en los otros departamentos.
Este texto, no es una apología a la violencia, sino una constatación que nos enseña la historia. âLa historia como partera de la revoluciónâ?. Ningún revolucionario ama la violencia, pero la comprensión de la historia nos lleva al profundo convencimiento que no hay otro camino si queremos un cambio profundo. Donde todos tengamos los mismos derechos, donde no haya niños durmiendo bajo las calles, donde no haya niños pidiendo limosna en las calles, donde no haya ancianos que mendigan en las calles, ni las niñas tengan que prostituirse para lograr comer.
Pongámonos a pensar en la actitud en los dos años de la derecha expresada en el partido político PODEMOS, en la media luna, sus prefectos, comités cívicos y de âsus áulicos, pendolistas, juglares y bufonesâ? Maltratan a campesinos e indígenas en todas las ciudades de la media luna, golpean y matan campesinos el once de enero en Cochabamba, agresiones a constituyentes de origen campesino o que pertenecen al MAS, intento de linchamiento a constituyentes del MAS en los últimos meses. Esta es su postura en los dos años de un gobierno liberal como el Movimiento al socialismo, que les avala el latifundio, que les garantiza la propiedad privada, en resumen que les autoriza seguir explotando a los pobres del campo y de la ciudad.
¿Qué sería si de verdad tuviésemos un gobierno socialista?. Por eso no nos dejemos engañar con discursos de hermandad, con discursos de persuasión. El viejo Marx ya escribió: âLa emancipación de la clase oprimida implica, necesariamente la creación de una sociedad nuevaâ? . Y esto implica que: âQuienes han de adueñarse de las fuerzas productivas y de los instrumentos de producción, son sólo los proletariosâ? , los pueblos originarios y los campesinos. âUna vez dueños de las primeras y aptos para el manejo de los segundos, ellos, que actualmente se ven excluidos de todo género de actividad espontánea, serán absolutamente libres en su acciónâ? . Si realmente aspiramos un cambio real, donde todos tengamos la posibilidad de comer, vestirnos y un techo donde dormir. Es necesario derrotar físicamente a la derecha reaccionaria y que todo el aparato productivo pase a propiedad de todos los bolivianos. No tenemos margen de elección en estos momentos difíciles.
Hoy más que nunca se hace una verdad absoluta la conclusión con la que Marx termina su obra Miseria de la Filosofía, con la poesía de George Sand: âLucha o muerte; guerra sangrienta o nada. Así está la cuestión implacablemente planteadaâ?
Jhonnylazoz ARROBA hotmail.com

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Sindicat Terrassa