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Notícies :: laboral
Nos quieren barrer de las calles
26 jul 2007
SOV Madrid de CNT-AIT [24-7-2007]

En los últimos meses estamos viviendo en Madrid un recrudecimiento de la represión a los movimientos sociales en general y a la CNT en particular. A modo de recapitulación y denuncia nos gustaría relatar lo que nos ha venido aconteciendo últimamente. Parémonos un momento, alejándonos del estrés y la inmediatez capitalista, para reflexionar sobre por qué nos suceden este tipo de cosas.

En los últimos 6 meses la CNT ha intensificado su lucha en la calle, fruto de la creciente conflictividad laboral. Arrancamos a finales de enero con una manifestación contra los accidentes laborales en pleno centro de Madrid que aglutinó a unas 500 personas. Desde entonces hemos mantenido diversos conflictos laborales que nos han llevado, como siempre, a la calle. A emplear la acción directa sin miramientos, algo que el poder (ya sea democrático, dictatorial, rojo o amarillo) no puede tolerar.


Mercadona de Antonio López

Ya teníamos un antecedente cercano en lo que a represión se refiere. En septiembre de 2006 unos compañeros que se solidarizan con los huelguistas de Mercadona frente a un supermercado de dicha red, son apaleados por repartir propaganda y explicar el conflicto con un megáfono. Los policías agresores fueron demandados. A día de hoy el juicio se ha suspendido en varias ocasiones y nos encontramos con que Mercadona, instigados por la policía, nos ha denunciado, acusándonos falsamente de romper estanterías. La policía nos denuncia por injurias. La estrategia policiaco-judicial es que nos juzguen antes a nosotros, por los supuestos destrozos, que a ellos por las agresiones. De este modo se cubren las espaldas. Veremos cómo queda la cosa, pero el sistema pretende que los policías salgan absueltos tras golpearnos y nosotros condenados por algo que no hemos hecho.


Restaurante âEl Padreâ?

En marzo comenzamos un conflicto contra los dueños del restaurante âEl Padreâ?, los cuales habían cometido todo tipo de abusos e infracciones laborales contra nuestra compañera Amina, llegando incluso a propinarle una paliza por reivindicar sus derechos. El conflicto duró casi 4 meses y podemos decir, con la cabeza bien alta, que lo hemos ganado con creces gracias a la acción directa, la autogestión y el apoyo mutuo. Mas de un centenar de constantes concentraciones, entre otras muchas acciones, ha sido nuestra respuesta. Pero las trabas por parte del poder no han sido pocas. Nos encontrábamos frente a un restaurante situado en una zona privada del barrio de Salamanca con cámaras y vigilantes de seguridad las 24h. La Delegación del gobierno, tras las primeras concentraciones, empezó a denegarnos los actos alegando que presentábamos las solicitudes âfuera de plazoâ?. Un sábado que nos la denegaron nos presentamos allí menos de 20, pues siendo así no es necesario autorización. La respuesta del desproporcionado despliegue policial allí presente fue clara: âos vais o cargamosâ?. Argumentaban que subdelegación de gobierno les informó de que no podíamos realizar un acto de protesta de ningún tipo âporque estaba denegado, aunque fuéramos cuatroâ?. Tan sólo días atrás esa misma subdelegación nos dijo por tfno. que siendo menos de 20 no había problema en realizarla. Para evitar incidentes trasladamos la movilización al restaurante âLa Tojaâ?, con el que también mantenemos conflicto. A las pocas semanas âEl Padreâ? nos denunció por amenazas y coacciones, juicio que todavía no se ha celebrado. La actitud de la policía desde entonces fue muy agresiva en las concentraciones: no nos dejaban ponernos frente al restaurante, ni siquiera hablar con los posibles clientes del restaurante, porque decían que eso era âcoaccionarâ?.

Finalmente en junio, tras una nueva petición de legalización porque esperábamos ser más de 25 personas, nos llega una comunicación por parte de la subdelegación del gobierno donde nos deniegan dicha movilización a la hora solicitada por âir contra los intereses comerciales del restauranteâ?. Nos la autorizaban de 18h a 20h, es decir, cuando el restaurante está cerrado. A pesar de interponer una demanda al Tribunal Superior de Justicia, fundamentada en nuestro derecho de libertad sindical y de reunión, fue denegada y éste tribunal dio plena razón a la subdelegación del gobierno. Nos preocupa el precedente que esto pueda crear de cara al futuro, cuando no podamos concentrarnos, como se ha hecho toda la vida, frente a los locales que abusan de sus trabajadores. Nuevamente convierten un derecho (el de libertad sindical y manifestación) en un delito (de âcoaccionesâ?). Así funciona el código penal.

Por si esto fuera poco, grupos neonazis merodeaban continuamente durante nuestras protestas intentando intimidarnos, cosa que no consiguieron. Comprobamos, una vez más, cómo los grupos de extrema derecha siguen siendo los mejores matones que defienden al capital.


Marisquería La Toja

A día de hoy mantenemos un duro conflicto laboral con el restaurante-marisquería âLa Tojaâ? por diversas y graves irregularidades de los empresarios con nuestra compañera Verónica. En la primera concentración, el día 11 de mayo, los policías nos ordenaron irnos o de lo contrario âinmediatamente cargaríanâ?. Intentamos evitarlo argumentando que éramos menos de 20 personas (concretamente 17) y que sólo estábamos repartiendo información. La policía cargó brutalmente causando lesiones a 6 compañeros. Tan sólo pudieron desplazarnos a 20 metros de allí, desde donde continuamos la protesta durante más de una hora. Los policías fueron denunciados y desparecieron como si se los hubiera tragado la tierra, no les volvimos a ver, a pesar de que eran habituales hasta entonces en nuestros actos. A pesar de estos hechos las concentraciones han continuado (más de una decena ya) y no les ha quedado más remedio que asumir que vamos a seguir ahí hasta que ganemos el conflicto. De hecho, en mayo, convocamos un día de lucha, no sólo por el conflicto, sino contra la represión. Acto que se desarrolló sin incidentes. Recientemente nos hemos enterado de que la dueña de La Toja a denunciado a varios compas por âcalumniasâ? y que irán policias de testigo.


Manifestación contra los seguratas en Móstoles.

El pasado 30 de junio el sindicato de la construcción convocó una manifestación en Móstoles contra los vigilantes de seguridad y su impunidad, que venía motivada por la paliza que recibió de estos policías privados nuestro compañero José Antonio en la estación Móstoles-El Soto. Al terminar la manifestación, sin dejar leer los comunicados ni realizar el acto final, la policía cargó brutalmente, dejando más de una decena de contusionados (algunos con la cabeza abierta) y un detenido que fue torturado por la policía municipal en el momento de la detención. El detenido, tras pasar la noche en el calabozo, fue puesto en libertad con cargos, después declarar ante el juez.

A todo esto hay que añadir que mantenemos más conflictos de los que os hemos ido informado y de los cuales, por el momento, no ha habido incidentes represivos: contra la ETT Seprotem, y la CNMV, contra la empresa de telemarketing Qualytel⦠y los que se nos avecinan que no van a ser pocos.


Conclusión.

Como decíamos al principio, estamos más en la calle que hace mucho tiempo. En los últimos meses hemos mantenido un ritmo de movilizaciones que, en ocasiones, ha sido de cuatro veces por semana. Estamos luchando cara a cara contra las injusticias, sin intermediarios, contra la patronal. Estamos cuestionando la burocracia sindical y su podrido modelo de delegacionismo, subvenciones, liberados, comités de empresa y domesticación sindical. Estamos extendiendo la acción y la organización, recuperando la incidencia social. En definitiva, estamos en la calle, en los tajos, hablándole a la gente y escuchándola. Estamos contribuyendo a romper su paz social, basada en la explotación y la desigualdad. Por eso nos pegan palos, nos denuncian y nos reprimen. Porque cuando nos apalean, lejos de abandonar los conflictos sociales y laborales, profundizamos en ellos. Eso el sistema no lo puede consentir.

Nos quieren barrer de las calles. Lo quieren hacer porque quieren que todos los conflictos queden en mero tramité, en un papel ante la inspección o en una denuncia en la judicatura. Quieren que sólo obremos mediante sus instituciones y sus organismos de control, porque saben que eso les fortalece. No quieren que vayamos más allá.

Hemos roto con muchos de sus mecanismos de control: la televisión, la escuela, el discurso oficial. Hemos roto con su parlamentarismo y su intenso hedor a los Pactos de la Moncloa, a colaboracionismo de clases. Rechazamos el miedo que nos quieren inculcar, y de ahí viene su violencia, por eso nos quieren echar de la calle, por usar en sus narices la libertad que dicen que ya tenemos, demostrando así que sólo nos dejarían tener esa libertad a condición de no usarla. Ponemos en evidencia sus contradicciones y no quieren que la gente lo vea. Hemos elegido el enfrenamiento contra el capital y el estado. Además de todo ello, creemos en la transformación social radical, porque lo contrario sólo sería poner parches.

Sabemos que esta represión no sólo la esta sufriendo la CNT sino también otros colectivos: desalojos, palizas en el metro, detenciones⦠Vaya toda nuestra solidaridad para ellos y un mensaje: frente a la represión, que prevalezcan las prácticas anarquistas: organización independiente de las estructuras de poder y acción directa.

¡Salud y Revolución Social!

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Comentaris

Re: Nos quieren barrer de las calles
26 jul 2007
Ahi les duele... A seguir asi, sois el ejemplo a seguir.

http://www.cnt.es/

Que no habeis puesto el enlace

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