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Comentari :: un altre món és aquí : globalització neoliberal : laboral : amèrica llatina
Lo que aprendimos del VI Encuentro Hemisférico de La Habana...
15 mai 2007
Sabemos que la mayoría de las guerras en las últimas décadas tienen como el factor central el control de fuentes de energía...
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REFLEXIONES DEL COMANDANTE EN JEFE


Lo que aprendimos del VI Encuentro Hemisférico de La Habana.


María Luisa Mendonça trajo al Encuentro de La Habana el impactante documental sobre el corte manual de caña en Brasil.
En una síntesis que elaboré, como en la reflexión anterior, con párrafos y frases del original, la esencia de lo que María Luisa expresó fue lo siguiente:

Sabemos que la mayoría de las guerras en las últimas décadas tienen como el factor central el control de fuentes de energía. El consumo de energía es garantizado a sectores privilegiados, tanto en los países centrales como en países periféricos, mientras la mayoría de la población mundial no tiene acceso a los servicios básicos. El consumo per cápita de energía en Estados Unidos es de 13 000 kilowatts, mientras el promedio mundial es de 2 429 y en América Latina el promedio es de 1 601.
El monopolio privado de fuentes de energía es garantizado por cláusulas en Acuerdos de Libre Comercio bilaterales o multilaterales.
El papel de los países periféricos es producir energía barata para los países ricos centrales, lo que representa una nueva fase de la colonización.
Es necesario desmitificar la propaganda sobre los supuestos beneficios de los agrocombustibles. En el caso del etanol, el cultivo y procesamiento de la caña de azúcar contamina los suelos y las fuentes de agua potable, porque utiliza una gran cantidad de productos químicos.
El proceso de destilación del etanol produce un residuo que se llama vinaza. Por cada litro de etanol producido, son generados de 10 a 13 litros de vinaza. Una parte de este residuo puede ser utilizado como fertilizante, pero la mayor parte contamina ríos y fuentes de aguas subterráneas. Si Brasil produce 17 000 ó 18 000 millones de litros de etanol por año, eso significa que por lo menos 170 000 millones de litros de vinaza se depositan en las regiones de los cañaverales. Imaginen el impacto en el medio ambiente.
La quema de la caña de azúcar, que sirve para facilitar la cosecha, destruye gran parte de los microorganismos del suelo, contamina el aire y causa muchas enfermedades respiratorias.
El Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil decreta casi todos los años en São Paulo âque representa el 60% de la producción de etanol en Brasilâ una situación de emergencia, porque las quemas han llevado la humedad del aire a niveles extremadamente bajos, entre 13% y 15%. Es imposible respirar en ese período en la región de São Paulo donde se cosecha la caña.
La expansión de la producción de agroenergía, como sabemos, es de gran interés para empresas de organismos genéticamente modificados o transgénicos, como Monsanto, Syngenta, Dupont, Bass y Bayer.
En el caso de Brasil, la empresa Votorantim ha desarrollado tecnologías para la producción de una caña transgénica, que no es comestible, y sabemos que muchas empresas están desarrollando este mismo tipo de tecnología, y como no hay medios para evitar la contaminación de los transgénicos en los campos de cultivos nativos, esta práctica pone en riesgo la producción de alimentos.
Con relación a la desnacionalización del territorio brasileño, grandes empresas han adquirido ingenios de caña en Brasil: Bunge, Novo Group, ADM, Dreyfus, además de los megaempresarios George Soros y Bill Gates.
Como consecuencia de esto, sabemos que la expansión de la producción de etanol ha generado la expulsión de campesinos de sus tierras y ha creado una situación de dependencia de lo que llamamos la economía de la caña, porque no es que la industria de la caña genere empleos, es lo contrario, genera desempleo, porque esa industria controla el territorio. Eso significa que no hay espacios para otros sectores productivos.
Al mismo tiempo, tenemos la propaganda de la eficiencia de esta industria. Sabemos que se basa en la explotación de una mano de obra barata y esclava. Los trabajadores son remunerados por cantidad de caña cortada y no por horas trabajadas.
En el estado de São Paulo, que es donde está la industria más moderna âmoderna entre comillas por supuestoâ y es el mayor productor del país, la meta de cada trabajador es cortar entre 10 y 15 toneladas de caña por día.
Un profesor de la universidad de Campinas, Pedro Ramos, hizo estos cálculos: en los años ochenta los trabajadores cortaban alrededor de 4 toneladas por día y sacaban el equivalente a más o menos 5 dólares. Actualmente, para sacar 3 dólares por día, es necesario cortar 15 toneladas de caña.
El propio Ministerio del Trabajo en Brasil hizo un estudio en el que dice que antes 100 metros cuadrados de caña sumaban 10 toneladas; hoy, con la caña transgénica, es necesario cortar 300 metros cuadrados para alcanzar 10 toneladas. Entonces, los trabajadores tienen que trabajar tres veces más para cortar 10 toneladas. Este patrón de explotación ha causado serios problemas de salud y hasta la muerte a trabajadores.
Una investigadora del Ministerio del Trabajo en São Paulo dice que el azúcar y el etanol de Brasil están bañados de sangre, sudor y muerte. El Ministerio del Trabajo en São Paulo, en el año 2005, ha registrado 450 muertes de trabajadores por otras causas, como asesinatos y accidentes âporque el transporte hacia los ingenios es muy precarioâ y también a consecuencia de enfermedades como paros cardiacos y cáncer.
Según María Cristina Gonzaga, que hizo la pesquisa, esta investigación del Ministerio del Trabajo muestra que en los últimos cinco años 1 383 trabajadores de la caña han muerto solamente en el estado de São Paulo.
El trabajo esclavo también es común en este sector. Los trabajadores son generalmente migrantes del nordeste o de Minas Gerais, que son seducidos por intermediarios. Normalmente el contrato no es directamente con la empresa, sino a través de intermediarios, que en Brasil los llamamos âgatosâ?, que seleccionan mano de obra para los ingenios.
En el 2006, la Fiscalía del Ministerio Público inspeccionó 74 ingenios, solamente en São Paulo, y todos fueron procesados.
Solo en marzo de 2007, los fiscales del Ministerio del Trabajo rescataron 288 trabajadores en situación de esclavitud en São Paulo.
Ese mismo mes, en el estado de Mato Grosso se rescataron 409 trabajadores en un ingenio que produce etanol; entre ellos había un grupo de 150 indígenas. En esa área del centro del país, en Mato Grosso, hay esta característica de utilizar indígenas en el trabajo esclavo de la caña.
Todos los años cientos de trabajadores sufren condiciones semejantes en los cañaverales. ¿Cómo son estas condiciones? Trabajan sin un registro formal, sin equipos de protección, sin agua o alimentación adecuada, sin acceso a baños y con viviendas muy precarias; además, tienen que pagar por vivienda, por comida, que es muy cara, y necesitan pagar por instrumentos como botas y machetes y, por supuesto, en caso de accidentes de trabajo, que son muchísimos, no reciben el tratamiento adecuado.
Para nosotros, la cuestión central es eliminar el latifundio, porque detrás de esta imagen moderna hay un problema central, que es el latifundio en Brasil y, por supuesto, en otros países de América Latina. También es necesaria una política seria de producción de alimentos.
Con esto quería presentar un documental que hicimos en el estado de Pernambuco con trabajadores de la caña, que es una de las regiones donde más se produce la caña de azúcar, y así ustedes van a ver realmente cómo son las condiciones.
Este documental fue hecho con la Comisión Pastoral de la Tierra en Brasil y con sindicatos de trabajadores forestales del estado de Pernambuco.
Así concluye su intervención la destacada y aplaudida dirigente brasileña.

A continuación expongo las opiniones de los cortadores de caña, contenidas en el material fílmico entregado por María Luisa. Cuando en el documental no aparecen identificadas las personas, se indica su condición de hombre, mujer o joven. No las incluyo todas por su extensión.

Severino Francisco da Silva.- Cuando tenía 8 años, mi padre se mudó al ingenio del Junco. Y cuando llegué, yo estaba por cumplir 9, mi padre empezó a trabajar, y yo ataba la caña con él. Trabajé unos 14 ó 15 años en el ingenio del Junco.
Una mujer.- Hace 36 años que vivo aquí en este ingenio. Me casé aquí y tuve 11 hijos.
Un hombre.- Hace muchos años que trabajo en el corte de la caña, no sé ni contar.
Un hombre.- Empecé a trabajar con 7 años y mi vida es cortar caña y desmalezar.
Un joven.- Nací aquí, tengo 23 años, desde los 9 años corto caña.
Una mujer.- Trabajé 13 años aquí en la Planta Salgado. Yo sembraba caña, sembraba fertilizante, limpiaba caña, hierba.
Severina Conceição.- Todos estos trabajos del campo yo los sé hacer: sembrar fertilizante, sembrar caña. Hacía de todo con el bombo de este tamaño (se refiere al embarazo) y el canasto al costado, y seguía trabajando.
Un hombre.- Trabajo, todos los trabajos son difíciles, pero la cosecha de la caña es el peor que hay en Brasil.
Edleuza.- Llego a casa y voy a lavar los platos, a arreglar la casa, cuidar del servicio doméstico, hacer las cosas. Cortaba caña, y a veces llegaba a casa y no podía ni lavar los platos, estaba con las manos lastimadas, llenas de callos.
Adriano Silva.- El problema es que el administrador exige mucho en el trabajo. Hay días que uno corta caña y cobra, pero hay días que no cobra nada. A veces alcanza y a veces no.
Misael.- La situación aquí es perversa, el administrador quiere disminuir el peso de la caña. Dijo que lo que nosotros cortemos aquí es lo que tenemos y se acabó. Estamos trabajando como esclavos, ¿entiende? ¡De esta manera no es posible!
Marcos.- El trabajo de la cosecha de la caña es un trabajo esclavo, es un trabajo difícil. Salimos a las 3:00 de la mañana, llegamos a las 8:00 de la noche. Es bueno solamente para el patrón, porque cada día que pasa él gana más y el trabajador pierde, disminuyendo la producción, y queda todo para el patrón.
Un hombre.- A veces dormimos sin bañarnos, no hay agua, nos bañamos en un arroyito que pasa por ahí abajo.
Un joven.- Aquí no hay leña para cocinar, cada uno, si quiere comer, tiene que salir a conseguirse leña.
Un hombre.- El almuerzo es lo que uno trae de casa, trae una comida, come así no más, en ese sol, va tirando para adelante como puede en la vida.
Un joven.- Quien trabaja mucho necesita tener una alimentación suficiente. Mientras que el dueño de la planta azucarera está en la regalía, tiene de lo bueno y de lo mejor, nosotros aquí sufriendo.
Una mujer.- Pasé mucha hambre. Fui a dormir muchas noches con hambre, a veces no tenía nada para comer, ni para darle a mi hija; algunas veces yo buscaba sal, que era lo más fácil de encontrar.
Egidio Pereira.- La persona tiene dos o tres hijos, y si no se cuida, se muere de hambre; no alcanza para vivir.
Ivete Cavalcante.- Aquí no existe sueldo, hay que limpiar una tonelada de caña por ocho reales; se gana lo que se logra cortar: si se corta una tonelada, se gana ocho reales, no hay sueldo fijo.
Una mujer.- ¿Sueldo? Yo no sé nada de eso.
Reginaldo Souza.- A veces ellos pagan en dinero. En esta época ellos están pagando en dinero; ahora, en el invierno pagan todo con vale.
Una mujer.- El vale, uno trabaja, él anota todo en un papel, se lo pasa a la persona para que compre en el mercado. La persona no ve el dinero que gana.
José Luiz.- El administrador hace lo que quiere con las personas. Lo que está ocurriendo es que llamé para âsacar la mediaâ? de la caña, no quiso. Es decir: en este caso, él está obligando a la persona a trabajar a la fuerza. De esta manera la persona trabaja gratis para la empresa.
Clovis da Silva.- ¡Eso nos mata! Uno se pasa medio día cortando caña, piensa que va a conseguir algún dinero, y cuando él va a medir, nos enteramos de que el trabajo no valió nada.
Natanael.- El camión de llevar ganado aquí lleva trabajadores, es peor que con el caballo del dueño; porque cuando el dueño coloca su caballo en el camión, él le pone agua, le pone aserrín en el piso para que el caballo no se arruine los cascos, pone pasto, una persona para acompañarlo; y los trabajadores, que se las arreglen: entró, cerró la puerta y se acabó. Ellos tratan a los trabajadores como si fueran animales. El âPro-Ã?lcoolâ? no ayuda a los trabajadores, solamente ayuda a los proveedores de caña, ayuda a los patrones y los enriquece cada vez más; porque si generara empleo para los trabajadores, para nosotros sería fundamental, pero no genera empleos.
José Loureno.- Ellos tienen todo ese poder porque en la Cámara, estadual o federal, tienen un político que representa a esas plantas azucareras. Hay dueños que son diputados, ministros, parientes de señores de ingenio, que facilitan esa situación para los dueños y para los señores de ingenio.
Un hombre.- Nuestra lucha parece que no para nunca. No tenemos vacaciones, aguinaldo, queda todo perdido. Además, un cuarto de sueldo, que es obligación, no lo recibimos, es con lo que compramos una ropa a fin de año y una ropa para los hijos. Ellos no nos entregan nada de eso, y vemos que la situación se pone cada día más difícil.
Una mujer.- Yo soy trabajadora registrada, y jamás tuve derecho a nada, ni certificado médico. Cuando quedamos embarazadas, tenemos derecho a certificado médico, pero yo no tuve ese derecho, garantía de familia; tampoco tuve aguinaldo, siempre recibía alguna cosita, después no recibí más.
Un hombre.- Hace unos 12 años que él no paga ni aguinaldo ni vacaciones.
Un hombre.- No puedes enfermarte, trabajas día y noche arriba del camión, en el corte de la caña, de madrugada. Yo perdí mi salud, yo era fuerte.
Reinaldo.- Un día yo estaba con unas zapatillas en los pies; cuando di un golpe de machete para cortar la caña, me dio en el dedo, me cortó, terminé el trabajo y me vine para casa.
Un joven.- Botas no hay, se trabaja así, muchos trabajan descalzos, no hay condiciones. Dijeron que la planta azucarera iba a donar botas. Hace una semana que él se cortó el pie (señala) porque no hay botas.
Un joven.- Yo estaba enfermo, pasé tres días enfermo, no cobré, no me pagaron nada. Fui al médico, pedí certificado y no me lo dieron.
Un joven.- Hubo un muchacho que llegó de âMacugiâ?. Estaba trabajando, en medio del trabajo empezó a sentirse muy mal, tuvo que vomitar. El esfuerzo es grande, el sol es muy caliente y la gente no es de hierro, el cuerpo del ser humano no resiste.
Valdemar.- Trae muchas enfermedades ese veneno que utilizamos (se refiere a los herbicidas). Causa varios tipos de enfermedad: cáncer de piel, en los huesos, va entrando en la sangre y daña la salud. Uno siente náuseas, llega hasta caerse.
Un hombre.- En el período entre las cosechas prácticamente no hay trabajo.
Un hombre.- El trabajo que el patrón te manda a hacer se tiene que hacer; porque ustedes saben, si no lo hacemos⦠Nosotros no mandamos; quienes mandan son ellos. Si te dan una tarea, hay que hacerla.
Un hombre.- Estoy aquí esperando que un día pueda tener un pedacito de tierra para terminar mi vida así en el campo, para que yo pueda llenarme la barriga y la barriga de mis hijos y de mis nietos, que viven aquí conmigo.
¿Será que hay algo más?
Fin del documental.

Nadie más agradecido que yo por este testimonio y la presentación de María Luisa, cuya síntesis acabo de elaborar. Me conducen a los recuerdos de los primeros años de mi vida, una edad en que los seres humanos suelen ser sumamente activos.
Nací en un latifundio cañero, de propiedad privada, rodeado al norte, el este y el oeste por grandes extensiones de tierra propiedad de tres transnacionales norteamericanas que, en conjunto, poseían más de 250 mil hectáreas de tierra. El corte era manual, en caña verde, no se usaban entonces herbicidas, ni siquiera fertilizantes. Una plantación podía durar más de 15 años. La mano de obra era tan barata que las transnacionales ganaban mucho dinero.
El propietario de la finca cañera en que nací era un inmigrante de origen gallego y familia campesina pobre, prácticamente analfabeto, a quien primero trajeron como soldado en lugar de un rico que pagó por eludir el servicio militar y al final de la guerra lo repatriaron a Galicia. Volvió a Cuba por su cuenta, como lo hizo un incontable número de gallegos que viajó hacia países de América Latina. Trabajó como peón de una importante transnacional, la United Fruit Company. Tenía cualidades como organizador, reclutó un número elevado de jornaleros como él, se hizo contratista y compró finalmente tierras en la zona colindante al sur de la gran empresa norteamericana con la plusvalía acumulada. La población cubana en la región oriental, de tradición independentista, había crecido notablemente y carecía de tierra; pero el peso principal de la agricultura oriental, a principios del pasado siglo, caía sobre esclavos liberados pocos años antes o descendientes de los antiguos esclavos y sobre los inmigrantes procedentes de Haití. Los haitianos no tenían familia. Vivían solos en sus míseras viviendas de guano y tablas de palma, agrupados en caseríos, con la presencia de solo dos o tres mujeres entre ellos. Durante los breves meses de zafra se abrían las lides de gallos. Allí jugaban los haitianos sus míseros ingresos, y el resto lo utilizaban para la compra de alimentos, que pasaban por muchos intermediarios y eran caros.
El propietario de origen gallego vivía allí, en la finca cañera. Salía solo a recorrer las plantaciones y hablaba con todo el que lo solicitaba o deseaba algo. Muchas veces accedía a las solicitudes, por razones más humanitarias que económicas. Podía tomar decisiones.
Los administradores de las plantaciones de la United Fruit Company eran norteamericanos cuidadosamente seleccionados y bien remunerados. Vivían con sus familias en regias mansiones, en lugares escogidos. Eran como dioses distantes, que los hambrientos trabajadores mencionaban con respeto. No se les veía nunca en los cortes, donde actuaban los subordinados suyos. Los dueños de las acciones de las grandes transnacionales vivían en Estados Unidos o en cualquier parte del mundo. Los gastos de las plantaciones estaban presupuestados y nadie podía elevarlos un centavo.
Conozco muy bien la familia del segundo matrimonio del inmigrante de origen gallego con una joven campesina cubana muy pobre que, como él, no pudo asistir a una escuela. Era muy abnegada y sumamente consagrada a la familia y a las actividades económicas de la plantación.
Los que en el exterior lean estas reflexiones por Internet se sorprenderán al conocer que ese propietario era mi padre. Soy el tercer hijo de los siete de ese matrimonio, que nacimos en la habitación de una casa de campo, muy lejos de cualquier hospital, asistidos por la misma partera, una campesina dedicada en cuerpo y alma a su tarea, que solo contaba con sus conocimientos prácticos. Aquellas tierras fueron todas entregadas al pueblo por la Revolución.
Solo me resta añadir que apoyamos totalmente el decreto de nacionalización de la patente a una transnacional farmacéutica para la producción y comercialización en Brasil de un medicamento contra el SIDA, el Efavirenz, de precio abusivamente alto âigual que otros muchosâ, así como también la reciente solución mutuamente satisfactoria del diferendo con Bolivia sobre las dos refinerías de petróleo.

Reitero que sentimos profundo respeto por el hermano pueblo de Brasil.

Fidel Castro Ruz

14 de mayo del 2007

5:12 p.m.





HOY en la Mesa Redonda : Repercusión de las nuevas reflexiones del Comandante en Jefe

Cubavisión, el Canal Educativo, Cubavisión Internacional, Radio Rebelde y Radio Habana Cuba transmitirán hoy, a las 6:30 p.m.(hora de CUBA), una Mesa Redonda Informativa sobre la Repercusión de las nuevas Reflexiones del Comandante en Jefe Fidel Castro, en las que aborda temas de gran actualidad como el intento de los países ricos de destinar a las naciones subdesarrolladas el papel de productores de energía barata a costa del sudor y el hambre de sus habitantes, la batalla de Brasil contra los monopolios farmacéuticos que impiden el acceso de los enfermos de SIDA a los medicamentos y el reciente acuerdo entre Bolivia y Brasil para solucionar el diferendo sobre dos refinerías.

Sintonizar en:

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Comentaris

reflexiones del alcaide de cuba
15 mai 2007
el alcaide de cuba ha reflexionado ante los reos de la carcel cubana. Después de 25 horas de discurso, los reos han sido reeducados por obra y gracia del comandante en jefe.
Re: Lo que aprendimos del VI Encuentro Hemisférico de La Habana...
16 mai 2007
Por la integración de los pueblos

Osvaldo Martínez

Cubarte


Por sexta vez nos reunimos los representantes de movimientos sociales que hace 6 años nos encontramos en esta sala para coordinar esfuerzos en la lucha contra la propuesta del gobierno de Estados Unidos para meter a toda América Latina y el Caribe dentro de la jaula que con el nombre de ALCA y gruesos barrotes de dominación, se presentaba con fuerza arrolladora.

Para ese gobierno se trataba de culminar el ciclo neoliberal que había comenzado a abrirse al amparo de la sangre y la tortura en los años de Pinochet en Chile y la dictadura militar en Argentina, con la aplicación del más vasto plan de dominación sobre los latinoamericanos que haya surgido en la larga historia de relaciones entre la potencia imperialista y nuestros países.

Se trataba ni más ni menos que encerrar a 34 países en el estrecho espacio de un Tratado Multilateral de Libre Comercio cortado a la medida para disfrute de los consorcios transnacionales estadounidenses, mediante la utilización del más puro y dogmático neoliberalismo.

Cuando nos reunimos por primera vez aquí en el año 2001, el ALCA parecía difícil de detener. Tenía a su favor el poderío norteamericano, la aceptación por algunos gobiernos del "saqueo dialogado" y el ancho espacio de privatizaciones y liberalización de mercados que dos décadas de política neoliberal habían establecido.

Transcurridos 6 años desde entonces y después de 5 Encuentros Hemisféricos de Lucha contra el ALCA aquí efectuados, podemos afirmar que nuestras luchas no han sido inútiles, que lo debatido y acordado en estos Encuentros Hemisféricos ha sido un importante ingrediente en la exitosa Campaña Continental de Lucha contra el ALCA y que este año el cambio de nombre de nuestro Encuentro refleja el feliz fracaso del ALCA; hoy tan irrelevante que el señor Bush en su reciente "gira del etanol" ni siquiera se atrevió a mencionarlo.

Las múltiples formas de luchas aplicadas por la Campaña Continental, las movilizaciones y marchas de los movimientos sociales, la divulgación del ominoso significado del ALCA, junto a la posición de algunos gobiernos -en especial, la posición firme y de rechazo total del gobierno venezolano- ha conducido a que hoy nos inclinemos ante el cadáver del ALCA no para desearle que descanse en paz, sino para vigilar que su descanso sin gloria sea para siempre.

El ALCA ha fracasado y sea enhorabuena, pero la estrategia norteamericana de dominación sobre América Latina tiene otras variadas formas y rostros, que nos obligan a mantener la lucha, pues si me permiten los términos militares, se ha ganado una batalla, pero aun no la guerra.

En nombre del Comité Organizador Cubano de este Encuentro Hemisférico contra los TLC y por la Integración de los Pueblos, los acogemos con la satisfacción de tenerlos con nosotros en la patria de José Martí y con la conciencia del deber de ofrecerles las condiciones organizativas necesarias para que este VI Encuentro continúe la tradición de los 5 anteriores en cuanto a servir como taller de trabajo y propicio lugar de reflexión y articulación de acciones, para aproximarnos al mundo mejor sin ALCA, sin TLC´s, sin depredación ambiental, sin imperialismo, sin exclusión de raza o género, con justicia social, respeto al medioambiente y a la dignidad plena de los humanos.

El año transcurrido entre el Encuentro anterior y el actual, ha sido de derrotas y desgaste para el gobierno de Estados Unidos.

Se ha hundido aun más y de ingloriosa manera en el pantano de la guerra de Iraq, con el triste saldo de más de 3,300 muertos, y un enorme derroche de gasto militar, la incapacidad para establecer un orden sostenible en aquel país y la creciente oposición dentro de Estados Unidos a lo que muchos allí perciben ya como otra empresa guerrerista injustificable.

La respuesta del Presidente Bush ha estado a la altura de su intelecto y de sus instintos: enviar más soldados a morir en Iraq, dilapidar más dinero en armas y reforzar el estado policía con el pretexto del combate al terrorismo. Siguen atrapados en el dilema de hierro del invasor imperialista extranjero: no pueden irse, pero tampoco pueden quedarse.

En América Latina, además de la derrota permanente que representan los 47 años de la Revolución Cubana, ha tenido que tragar el fracaso del ALCA, la consolidación de la Revolución Bolivariana y la creciente repulsa popular -con los movimientos sociales en primera línea- al proyecto neoliberal, que ha conducido a derrotas electorales de sus candidatos predilectos, aunque no siempre las victorias electorales con discurso antineoliberal han sido continuadas con acciones para salir de esa política.

En el Encuentro anterior expresé ante ustedes que como virus maligno el ALCA había mutado y que manteniendo lo esencial como proyecto de saqueo y dominación, presentaba ahora el rostro de Tratados de Libre Comercio adornados con los cantos de sirena de la liberalización comercial. Estos Tratados de Libre Comercio bilaterales o plurilaterales son pequeños ALCAS por su extensión geográfica, pero en ellos se condensan los contenidos del paquete de política neoliberal con el énfasis propagandístico puesto en las bondades del libre comercio.

Sean estos Tratados con Estados Unidos o con Europa, lo sustancial de ellos no cambia. En ellos, el neoliberalismo queda consagrado como política económica, convertido en obligación jurídica de los estados, y cerrado el círculo de la dominación.

La trampa del libre comercio sigue montada y los TLC no están paralizados en su negociación, ni tampoco en su aplicación.

En este momento 8 países tienen Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos en funcionamiento (Canadá, México, Chile, los países centroamericanos -con excepción de Costa Rica cuyos movimientos sociales resisten su puesta en vigor- y República Dominicana). En otros 2 países (Colombia y Perú) la puesta en vigor espera por la ratificación del Congreso de Estados Unidos, con la presión adicional de que en el mes de julio caduca el "fast track" o vía rápida, tan utilizado por el gobierno de Bush como señuelo para incitar a la concertación de los Tratados.

Las negociaciones de un TLC con Panamá se encuentran muy avanzadas, en tanto que con Ecuador están estancadas. Y en el caso de Uruguay su gobierno no aceptó la firma de un TLC con Estados Unidos, pero pidió ampliar el Tratado de Protección y Promoción de Inversiones con ese país. Con la Unión Europea 2 países tienen tratados vigentes (México y Chile) y las negociaciones con el MERCOSUR continúan detenidas.

En el último año ha adquirido dimensión alarmante las evidencias ya inocultables de un proceso de cambio climático de alcance planetario. El Panel de Expertos de Naciones Unidas sobre Cambio Climático lo considera ya inevitable y de graves consecuencias en las próximas décadas. Según dicho Panel el cambio climático afectará al continente americano de forma importante, al generar más tormentas violentas y olas de calor, que en América Latina provocarán sequías con extinción de especies e incluso hambre. En nuestra región el calentamiento ya está derritiendo los glaciares de los Andes y amenaza al bosque de la Amazonia cuyo perímetro se puede ir convirtiendo en una sabana.

Concluye dicho Panel que aunque se tomen medidas radicales para reducir las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, el aumento de temperatura en todo el planeta en las próximas décadas ya es seguro.

El medioambiente ha llegado a peligrosos límites de tolerancia frente a la depredación minuciosa y salvaje a que lo someten el lucro de mercado, el apetito del beneficio económico privado e inmediato, ante el cual no valen regulaciones ni consideraciones sociales, e incluso se niegan las evidencias de peligro de extinción de nuestra especie.

Ya desde la Cumbre de Río en 1992 se utilizó la imagen de la especie humana representada por una persona que, sentada en una rama que pendía sobre un abismo, serruchaba con terca irresponsabilidad la rama que lo sostenía. Esa imagen tiene hoy más realismo que nunca. Sólo faltaría colocarle al serrucho su nombre correcto: capitalismo.

La persona que con mayor fuerza acciona el serrucho, el señor Bush, quien rechazó el Protocolo de Kyoto, negó durante años las evidencias del cambio climático y despreció los argumentos científicos porque eran contrarios a la ganancia de las transnacionales que mucho contaminan, pero que lo eligen y financian, hace pocos días decidió declararse preocupado por el deterioro ambiental.

Y para hacerlo tomó como bandera otra pieza en el arsenal del gobierno de Estados Unidos para resolver sus problemas presentándolo como una empresa de beneficio compartido. Se trata de los biocombustibles -denominados con mayor exactitud como agroenergía por los compañeros de Vía Campesina- que supuestamente deben reducir la dependencia del petróleo y producir energía limpia.

Se sabe que Estados Unidos apenas tiene reservas de petróleo en su territorio para unos 10 años, que importa cantidades de petróleo cada vez mayores desde proveedores en el Medio Oriente que no le son confiables -allí se produce su fracaso en Iraq, sus amenazas contra Irán, su choque contra el Islam- o un proveedor como Venezuela que se opone al imperio.

Ante la perspectiva del agotamiento de los combustibles fósiles en fecha no muy lejana, la conclusión lógica debía ser el mayor ahorro de ellos para dilatar sus existencias, aplicando fórmulas como la sustitución de bombillos incandescentes por ahorradores, mientras se desarrollan fuentes renovables de energía verdaderamente limpias.

Pero, la propuesta del gobierno de Estados Unidos marcha en otra dirección. Ella está diseñada a la medida de los intereses de tres poderosos sectores de las trasnacionales: los consorcios petroleros, el agronegocio y la industria automovilística. No se discute la permanencia del patrón de consumo derrochador e irracional en que toda la energía imaginable parece incapaz de satisfacer la voracidad del consumismo desenfrenado en el Norte. Un norteamericano promedio consume en un año casi 8 veces más petróleo que un latinoamericano y 21 veces más que un africano.

Insertada la agroenergía dentro de ese esquema de derroche desigual y de mantenimiento en Estados Unidos del tradicional proteccionismo a su agricultura (la producción doméstica de etanol de maíz asegurada detrás de una barrera arancelaria), así como de la vieja costumbre de relegar a nuestros países a producciones primarias dependientes del mercado del Norte, los biocombustibles producen tres impactos sobre el Sur:

El primero y más grave es el conflicto entre el voraz consumo energético del Norte y la seguridad y soberanía alimentaria del Sur.

El fundador y creador de estos Encuentros Hemisféricos, el Comandante Fidel Castro, quien está venciendo -como es su costumbre- en la batalla por su recuperación, señaló recientemente el ajustado balance entre países que exportan y países que consumen alimentos, lo cual deja un reducido excedente anual.

Para alcanzar porcentajes que no van más allá del 20% del combustible que derrochan los lujosos automóviles sería necesaria tal cantidad de tierra dedicada a producir alimentos para alimentar automóviles, que los precios de los alimentos se harían más altos e inestables. Ya esto viene ocurriendo con el precio del maíz como lo han sufrido los mexicanos y de los productos de origen animal que utilizan el maíz como insumo.

En un mundo con más de 800 millones de hambrientos, ¿hasta dónde podrían llegar los precios de los alimentos si una enorme masa de ellos fuera a alimentar automóviles? Es el conflicto entre el Derecho a alimentarse los humanos y el "derecho" de algunos humanos a usar poderosos automóviles.

El segundo impacto plantea el conflicto entre la necesidad urgente de tierras para producir biocombustible -convertido en gran negocio transnacional- y el obstáculo que para eso representan pequeños campesinos, cultivos de subsistencia, bosques, selvas y comunidades locales.

Considerando sólo los niveles actuales de consumo de gasolina, un cálculo sobre la cantidad de tierra que sería necesaria para llegar a una mezcla con el 20% de alcohol, indica que tratándose de etanol de maíz serían necesarias 97,4 millones de hectáreas sembradas de maíz y si fuera etanol a partir de caña de azúcar serían necesarias 44,4 millones de hectáreas.

Colocados los biocombustibles dentro de la estructura de consumo derrochador en el Norte y el agronegocio transnacional dominante, ¿qué suerte correrían pequeños campesinos, bosques, selvas, comunidades locales?

El tercer impacto es el que producen los biocombustibles sobre el medio ambiente. Los argumentos a favor de los biocombustibles sostienen que ellos tienen balance energético positivo y un efecto neutral en cuanto a emisiones de dióxido de carbono.

Pero aquí las opiniones son divergentes y varios estudios científicos niegan esas virtudes, al señalar, entre otras cosas, que los cultivos empleados para producir combustible requieren grandes cantidades de agroquímicos contaminantes.

No puede ser el destino de nuestros pueblos producir alimentos para que éstos se hagan cada vez más caros y lejanos para los hambrientos y alargar un patrón insostenible de consumo despilfarrador y suicida.

Hay muchas facetas oscuras y amenazadoras en la propuesta de Bush sobre biocombustibles. Sobre nuestros pueblos cae hoy un diluvio de propaganda a favor de ellos.

Es de lamentar que una organización de prestigio como la FAO parece haber contraído la "fiebre del etanol" como se deduce del comunicado emitido por esa organización el 26 de abril, dando cuenta de un estudio entregado al Presidente de Brasil sobre bioenergía y seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe.

La FAO y su Representante Regional sorprenden por lo que dicen y por lo que omiten. Dicen que la proporción de la demanda de combustible para el transporte terrestre cubierta por biocombustibles, podría crecer desde el 1% actual hasta el 3,8% en el año 2030 "sin afectar de manera considerable el recurso forestal ni la seguridad alimentaria mundial, utilizando tierras actualmente disponibles".

Las enigmáticas palabras "sin afectar de manera considerable" resultan inexplicables, si tenemos en cuenta -como no puede ignorarlo la representación regional de la FAO- que apenas iniciado el empuje de demanda de etanol a partir de la estrategia anunciada por Bush, los contratos a futuro del maíz llegaron al nivel más alto en 10 años, y los precios del trigo y el arroz también han subido a los niveles más altos en una década, porque los granjeros están sembrando más superficie de maíz y menos de otros cultivos.

En relación con esto, los profesores Ford Runge y Benjamín Senauer, de la Universidad de Minnesota expresaron en la revista Foreign Affairs de mayo/junio 2007: "Esto pudiera parecer el nirvana de los productores de maíz, pero difícilmente lo sea para los consumidores, en especial en los países pobres en desarrollo, quienes serán afectados doblemente si tanto el precio de los alimentos como el del petróleo se mantienen altos".

¿No es acaso evidente para la FAO regional que en un horizonte de muy altos precios de los alimentos, los únicos que podrían comprarlos serían los países ricos?

La América Latina que ya cuenta -según la estadística oficial- con 53 millones de hambrientos, ¿tendría acaso como futuro convertirse en un enorme cañaveral para alimentar automóviles y depender para alimentar a su gente de importaciones a precios de ruina?

También sorprende cuando el mencionado comunicado dice: "La percepción generalizada es que la tierra arable está totalmente ocupada o que existe poco margen para ampliar a nuevos cultivos en la región. Las cifras muestran lo contrario. En América Latina y el Caribe la utilización de tierras podría subir de 150 millones a 244 millones de hectáreas".

¿Será acaso que la FAO regional no se ha enterado del cambio climático y por eso hace una proyección lineal e irreal?

El 28 de abril informaban varias agencias cablegráficas sobre la presentación de una proyección elaborada por investigadores del Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales de Brasil, una institución pública, en la cual revelan que el calentamiento global convertirá el 18% de la Amazonia, en una sabana de vegetación rala y escasa, antes de terminar el siglo. Esto es sin incluir en el análisis el impacto de la acción humana con la deforestación, lo cual podría aumentar mucho más el impacto negativo.

¿Estas evidencias científicas u otras como las procedentes del Panel de Expertos sobre Cambio Climático de Naciones Unidas, las desconoce la FAO regional?

¿Es posible abstraerse de una realidad en plena marcha como el cambio climático y también de la erosión y otras múltiples formas de degradación de los suelos que convierten en teoría sin sustento la supuesta disponibilidad de tierra?

Por otra parte, ¿cómo se entiende la alta disponibilidad de tierras y la existencia de tanta gente sin tierra?

Por último, la FAO regional pide "facilitar el comercio justo de biocombustibles y de equipos de producción de bioenergía".

Pedir comercio justo de biocombustibles en ese sector dominado por el agronegocio transnacional, con la participación de paladines del comercio justo como Cargill, Archer, Bunge, Monsanto, Syngenta y otras, es tan pueril como pedirle a un tiburón que se haga vegetariano.

En cuanto al libre comercio y las negociaciones comerciales multilaterales, el panorama no es muy diferente al de hace un año. La OMC sigue siendo una peculiar combinación de liberalización en el discurso y en las acciones prácticas que beneficien al Norte, y de proteccionismo, en lo que también beneficie al Norte. Los países desarrollados presionan para abrir los mercados de los países del Sur y al mismo tiempo, para cerrar sus propios mercados. Impulsan la liberalización del comercio de manufacturas en el que tienen ventajas -excepto en sectores con alta utilización de mano de obra como el textil- y no ceden en cuanto a proteger su agricultura no competitiva.

En la propiedad intelectual defienden un modelo monopólico que promueve el derecho privado de las transnacionales, la propiedad extranjera de patentes en los países del Sur y menosprecia el conocimiento y el derecho comunitario.

Este año hemos colocado a la integración de los pueblos como parte del nombre de nuestro Encuentro.

Expresa esto un nuevo e importante momento. Nuestro evento ya no sólo se opone al ALCA y a los Tratados de Libre Comercio. Ahora se interesa por el proceso constructivo de la integración de los pueblos, por una nueva y diferente forma de concebir y de ir construyendo la integración sin la cual continuaríamos siendo un grupo de países aislados, fáciles presas de los que nos proponen el ALCA, los TLC, o el Plan Puebla-Panamá.

El neoliberalismo ha perdido mucho de lo que fue su atractivo, pero no basta con criticarlo. Es necesario romper con el pensamiento y la práctica económica que persiste encerrada en el equilibrio fiscal, el libre comercio y la liberalización financiera, aun después que la mayoría de la población ha votado contra esa política.

La crisis del neoliberalismo no será irreversible, por más injusticia que provoque, hasta que nuevos valores de pensamiento vayan sosteniendo una nueva práctica económica y política basada en la solidaridad y en la cooperación, y ocupen el lugar que el virus neoliberal aun tiene.

La Alternativa Bolivariana para las Américas es ya una joven e importante realidad, junto al Tratado de Comercio de los Pueblos. En sólo 2 años y 4 meses de vida agrupa a 4 países y extiende acciones de cooperación hacia otros muchos. Es mucho más que un Tratado de comercio. Es un proceso de integración moldeado por la solidaridad y la cooperación, no por el lucro de mercado y las ventajas comparativas. Hace un enfoque bien distinto a los neoliberales en cuanto a poner el énfasis y desarrollar las acciones básicas que inician y abren camino a la integración, en los sectores sociales donde es mayor la deuda social acumulada con los pueblos.

Es en el combate al analfabetismo, en la atención a la salud, en el acceso a la educación, en el milagro de devolver la visión o evitar que queden ciegas millones de personas, junto a acciones concretas para alcanzar integración energética, en infraestructura y en la cultura, donde el ALBA muestra su esencial diferencia con la integración anémica y comercialista hasta ahora practicada.

Sería imposible hacer un recuento de las acciones concretadas en el ALBA en poco más de 2 años. En la reciente Cumbre ALBA-TCP efectuada en Barquisimeto, la delegación cubana sintetizó así los poco más de 2 años de integración solidaria:

. 30 mil médicos cooperando en los servicios de salud y 70 mil jóvenes formándose como médicos.

. 2 millones de latinoamericanos han aprendido a leer y escribir.

. Más de 600 mil personas operadas en menos de 3 años que hoy pueden ver el mundo en que vivimos.

. Técnicos y profesionales de un país trabajando en otros países, sin presupuestos millonarios, ni casas amuralladas con piscinas.

. Intercambio comercial que crece sin aranceles ni barreras absurdas.

. Empresas mixtas, sin espíritu de ave de rapiña, pensando en el beneficio de los pueblos y no en el lucro de los propietarios.

. Préstamos, facilidades comerciales, inversiones, acceso sin restricción a los adelantos de la ciencia, sin que los conocimientos sean también objetos del mercado.

. Suministro estable de combustibles con facilidades financieras y con un claro concepto de generosidad solidaria.

Otros proyectos apuntan hacia sectores vitales como la creación del Banco del Sur para terminar con el absurdo de que nuestros países financien con sus reservas monetarias depositadas en Estados Unidos los déficits de la economía norteamericana y que parte del dinero allí depositado retorne a la región en forma de préstamos con elevados intereses e irritantes condicionalidades y vigilados por el FMI, el Banco Mundial o el BID.

En este Encuentro tendremos la posibilidad de acoger un Panel dedicado a la integración de los pueblos y formado por representantes de gobiernos de países miembros del ALBA u opuestos al ALCA, partidos pertenecientes al Foro de Sao Paulo y representantes de movimientos sociales.

Es la realización de un diálogo constructivo entre los que queremos no simplemente retórica hueca de integración y egoísmos de élites tratando de copar sus beneficios, sino la integración apuntada hacia el supremo objetivo de la unidad política, social y económica de los pueblos de la "América Nuestra", llamada así por José Martí.

Para avanzar en ese diálogo constructivo entre movimientos sociales y gobiernos, la Cumbre del ALBA efectuada en Barquisimeto inició el proceso para la formación de un Consejo de Movimientos Sociales.

Compañeras y compañeros:

Los recibimos en La Habana, en otro momento de la lucha y la resistencia que no han cesado durante 47 años en respuesta a la guerra económica y de todo tipo y que en los años del gobierno Bush se ha recrudecido.

Los recibimos apenas 48 horas después del impresionante desfile de nuestro pueblo el 1 de Mayo, cuando en las cubanas y cubanos se entremezclan la indignación por la liberación en Estados Unidos del más infame y contumaz terrorista del hemisferio, la alegría por los avances en la recuperación del compañero Fidel y por haber sido Cuba el país de mayor crecimiento económico en la región en el año 2006.

Cuba es ya lo que algunos estudiosos califican como un país-universidad, donde hay ya más de 700 mil graduados universitarios, otros 500 mil estudiantes cursando la enseñanza superior y donde es posible estudiar una carrera universitaria en cualquier municipio del país.

No somos ya los solitarios defensores de una trinchera acosada, sino los activos participantes en una Alternativa Bolivariana para las Américas que crece y alborea con bella intensidad.

Este es un Encuentro donde se reúnen movimientos sociales que exhiben experiencias de luchas, de adversidades y de victorias. Son los movimientos que en Seattle hicieron fracasar la reunión de la OMC, los que participaron en todas las ediciones del Foro Social Mundial, los que en Cancún contribuyeron a otro fracaso de la OMC, los que en Quito soportaron los gases lacrimógenos, los que en Miami enfrentaron la hostilidad del aparato policíaco montado por el gobierno de Estados Unidos, los que en Mar del Plata repudiaron la presencia de Bush y apoyaron al presidente Chávez. Aquí están los que contribuyeron decisivamente a hacer fracasar el ALCA y los que luchan contra los Tratados de Libre Comercio, contra la mercantilización de la sociedad, de la vida, contra la depredación del medio ambiente, contra el explotador pago de la deuda externa, los que quieren la integración solidaria de los pueblos para acercar el mundo mejor.

Tenemos mucho que hacer. La batalla contra el ALCA ha sido un escalón de buen aprendizaje, pero muchos otros escalones aparecen ante nosotros. No se trata sólo de derrotar el ALCA y su sucedáneo los Tratados de Libre Comercio. No se trata sólo de oponerse y derrotar al neoliberalismo. Se trata de conquistar para nuestros pueblos la justicia social, el derecho al desarrollo y darle rostro identificable al mundo mejor anhelado.

Ese mundo mejor hay que construirlo con ideas propias, porque no saldrá él, de la imitación de Estados Unidos ni de Europa.

Simón Rodríguez, el maestro de Bolívar lo expresó con precisión al decir: "Inventamos o erramos", para enfatizar la necesidad de no copiar, sino crear.

José Martí lo expresó con diferentes palabras y similar contenido: "Injértese en nuestras repúblicas el mundo, pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas".

También Martí expresó con bellas palabras la necesidad de marchar unidos en la creación del mundo mejor: "Es la hora del recuento y de la marcha unida y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes".

En esa marcha unida por la vida, la belleza y la justicia estamos las cubanas y cubanos junto a ustedes, entregándoles -con la modestia que la lucha nos ha enseñado- la experiencia de 47 años de resistencia y construcción de un mundo mejor siempre perfectible, el del socialismo nacido no del calco y la copia, sino de la creación heroica.

* Osvaldo Martínez, Director del Centro de Investigación de la Economía Mundial (CIEM).



Ver:

http://www.granma.cubaweb.cu/secciones/alba/index.html

http://www.prensa-latina.cu/Media/ALBA/IndexALBA.html

http://europa.cubaminrex.cu/Actualidad/ALBA/ALBA.htm

http://www.elacm.sld.cu

http://www.elam.edu.ve

http://www.yosipuedo.com.ar/

http://www.misionrobinson.gov.ve/
Re: Lo que aprendimos del VI Encuentro Hemisférico de La Habana...
16 mai 2007
Visitar:

http://www.cubainformacion.tv
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