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Notícies :: criminalització i repressió : pobles i cultures vs poder i estats
La otra violencia
05 abr 2007
Articulo recogido del diario GARA , 05.04.2007

Para esta no exigen condenas los que siempre están con la cantinela de Condenen la violencia!
Ni falta que hace.
Hacen falta soluciones al tema de la incomunicacion, pero sobre todo al respeto de los derechos democráticos de EuskalHerria

!!!Que se vayan!!!


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05 abril 2007

Los detenidos relatan la «pesadilla» vivida a manos de la Guardia Civil

Itziar Agirre ha contado que fue desnudada en los calabozos y sufrió tocamientos. Juan Karlos Herrador, que le obligaron a chupar su propio vómito. Y Joseba Lerin, que sufrió unos golpes en el hombro que lo dejaban «bloqueado». Pero mientras Askatasuna informaba de ello, se decretaban tres encarcelamientos más. Entre ellos el de Sergio Garcia Lezkano, cuya denuncia apunta a un salto cualitativo: afirma que le metieron un palo por el ano en dos ocasiones.



Ramón SOLA | IRUÑEA

El lunes, nada más abandonar la situación de incomunicación en que habían pasado cinco días y noches bajo control de la Guardia Civil, Askatasuna ofreció un primer resumen de las denuncias de torturas hechas por los detenidos la pasada semana. En una comparecencia ayer en Iruñea, añadió más detalles, que confirmaban una situación que Endika Zinkunegi, el único puesto en libertad de todos ellos, definió ante el juez como «los cinco peores días de mi vida». Pero por la tarde llegaba un testimonio aún más crudo por parte de uno de los últimos detenidos: Sergio García Lezkano.

Su relato incluye múltiples y gravísimas agresiones, con dos episodios culminantes: «Tras bajarle los pantalones y los calzoncillos, le metieron un palo por el ano, y luego otro más grueso», explica Askatasuna. Y añade que antes, al ser llevado a Intxaurrondo tras la detención y «con la excusa de que se les había roto la llave de las esposas, se las quitaron con una sierra, y tuvo que ser llevado al hospital a consecuencia de las heridas». Lezkano tiene además una marca en la cintura «del tamaño de un melón» y «no puede andar», se añade en la nota.

Pese a ello, tanto Lezkano como Unai Lamariano y Joseba González fueron encarcelados a petición fiscal al mediodía de ayer, tras declarar de nuevo con abogado de oficio. Al primero se le imputa «pertenencia» y a los dos restantes, «colaboración».

Horas antes, Askatasuna había dado a conocer en Iruñea un exhaustivo informe sobre el trato recibido por los arrestados. Conceptos habituales como «golpes», «la bolsa», «vejaciones» o «amenazas» se quedan cortos en este caso. En el de «vejaciones», por ejemplo, habría que incluir que a Juan Karlos Herrador le obligaron a chupar sus vómitos, según ha relatado. En el caso de Itziar Agirre, ha dado a conocer que fue obligada a desnudarse de cintura para arriba y sufrió tocamientos por parte de los guardias civiles. Este tipo de prácticas sexuales ya habían sido denunciadas por otros detenidos recientes, como Sebas Bedouret.

Algo similar ocurre con «la bolsa». En los micrófonos de Info7 Irratia, la abogada Jaione Karrera difundió ayer lo que le contó Joseba Lerin: «Se la pusieron de todas las maneras posibles; sentado y atándole los brazos, envuelto en una manta...»

En cuanto a los golpes, son una constante también en las denuncias de los detenidos. Lerin reseñó que recibió continuamente «golpes muy fuertes a la altura del hombro que lo dejaban bloqueado e inmovilizado», así como en los testículos o la cara. Su letrada apreció que «tenía la nariz un poco hinchada». Pero especialmente significativo parece el caso de Arkaitz Agote, que había sufrido anteriormente una fractura de hombro y que subraya que fue golpeado en esa zona. Zinkunegi también ha denunciado agresiones físicas; en imágenes de televisión mostraba una cojera muy evidente al salir en libertad.

Batasuna: «Violencia legal»

Los testimonios prestados por estos siete ciudadanos vascos por separado (seis de ellos al entrar en prisión y uno fuera de ella) no sólo son coherentes, sino que se asemejan mucho a los denunciados por los detenidos en redadas anteriores. Coinciden, por ejemplo, al referir la imposición de ejercicio físico extremo, como flexiones ininterrumpidas. Herrador resalta que le tuvieron 19 horas de pie, y Joseba González Pavón habla de un día entero.

Batasuna remarcó en una nota la situación atravesada por los arrestados y sobre todo por Sergio García Lezkano, cuyo testimonio «pone los pelos de punta». La formación abertzale hizo saber que «entendemos estas torturas como una manifestación más de la violencia legal con la que responde el Gobierno de Zapatero ante su falta de voluntad para encauzar el proceso por vías democráticas».

IMPLICAR A BATASUNA
Lezkano explicó al juez que fue torturado para que dijera que «estaba trabajando para Batasuna, EHAK y ASB por orden de ETA». El auto recoge que en su coche había propaganda del acto del BEC.


Sergio García Lezkano

Detenido en Orereta el día 31

Su testimonio es detallado. Afirma que desde el momento de la detención le golpearon con una porra extensible y con la palma de la mano. Luego lo llevaron a Intxaurrondo, «entre amenazas de muerte» y allí le rompieron las esposas con una sierra, lo que le provocó heridas por las que llevaron al hospital (GARA ya publicó el martes que había sido reconocido allí por testigos). Ya en Madrid, cuenta que le cubrieron la boca y la nariz y le obligaron a hacer flexiones durante diez minutos, para provocar sensación de asfixia. Que posteriormente le pusieron la bolsa («cuando lo hacían cantaban `un globo, dos globos, tres globos'), le golpearon estando en esta situación, y le metían bocanadas de humo en la bolsa preguntándole «¿quieres fumar?». Dice que la apretaron con mucha fuerza y «pensó que iba a morir».

Juan Karlos Herrador

Detenido en Donostia el día 28

Askatasuna ha transmitido que pasó tres días sin dormir y fue obligado a estar de pie 19 horas, «por lo que no podía ni moverse. Le tuvieron que dar un relajante muscular». Junto a ello, ha denunciado que le obligaron a chupar sus vómitos y que pasó mucho frío porque le obligaron a estar descalzo. También le enseñaron la bolsa y electrodos.

Joseba Lerin

Detenido en Andoain el día 28

Su abogada explica que sufrió «interrogatorios constantes y muy largos, prácticamente todo el tiempo», entre golpes a la altura del hombro «que lo dejaron bloqueado» y también en testículos y cara. Añade que se le aplicó la bolsa «de todas las maneras posibles». Lo llevaron al hospital, «pero fue una visita fugaz, ni esperaron al informe».

Joseba González Pavón

Detenida en Iruñea el día 31

El joven de la Txantrea refiere golpes en la cabeza desde el inicio, con la mano abierta, y que se le obligó a permanecer de pie durante un día entero. También que oía muchos ruidos y «sentía que al lado estaban torturando brutalmente a alguien». González Pavón añade que se le amenazaba con ser torturado tanto él como sus familiares.

Unai Lamariano

Detenido en Donostia el día 31

Tras ser encarcelado pese a indicar al juez que su declaración policial fue impuesta, ha contado que en Intxaurrondo le tiraron con- tra la pared y le pegaron con la mano abierta, no le han dejado dormir en ningún momento de los tres días, fue amenazado con su mujer y sus tres hijos, y se le hizo incluso una oferta de colaboración.

Arkaitz Agote

Detenido en Donostia el día 28

Explicó que fue golpeado en el hombro, que tenía roto antes de su detención, y sufrió amenazas constantes. También se le impidió dormir; según Askatasuna, la luz estuvo encendida todo el rato salvo tres o cuatro horas el último día, tras las cuales «sufrió el interrogatorio más brutal». Añade que le aplicaron la bolsa en ocho o nueve ocasiones.

Itziar Agirre

Detenida en Zizurkil el día 28

En su caso confluyen modalidades de maltratos referidas también por otros detenidos: cuenta que sufrió amenazas y golpes, que le forzaron a hacer flexiones y a estar de pie y en posturas forzadas durante largo tiempo. Añade otro dato: se le obligó a desnudarse de cintura para arriba y sufrió tocamientos, según dio a conocer ayer Askatasuna.

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