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La precariedad laboral en las cuadrillas-retén de la provincia de Segovia
23 feb 2007
Hace dos años once personas murieron víctimas de las llamas del incendio de Guadalajara, pero la precariedad laboral que sufren las cuadrillas de prevención y extinción de incendios forestales puede acarrear consecuencias aún peores
Hace dos años once personas murieron víctimas de las llamas del incendio de Guadalajara, pero la precariedad laboral que sufren las cuadrillas de prevención y extinción de incendios forestales puede acarrear consecuencias aún peores. Llevo trabajando 5 años en un reten de la provincia de Segovia y puedo asegurar que si no ocurren desgracias peores es por pura casualidad. A nivel general, en Segovia, la mayoría de las cuadrillas además de hacer guardia 9 horas al día, en el transcurso de esas 9 horas realizan trabajos selvicolas, en la mayoría de los casos consisten en podar pinos y recoger las ramas de esos pinos haciendo hileras. La poda de estos pinos se realiza con unas sierras manuales que se pueden estirar alcanzando alrededor de 3 metros de altura. Mientras que en otras comunidades autónomas las cuadrillas-reten se preparan físicamente y hacen simulaciones de incendios, en Segovia realizan estos trabajos y si sale un incendio dejan de hacer estos trabajos y van al incendio. Esto quiere decir que si sale un incendio a las 9 de la noche los trabajadores después de haber estado nueve horas trabajando bajo el sol tienen que salir al incendio. Esto es muy peligroso ya que el cansancio es uno de los peores enemigos en la lucha contra el fuego.
A nivel particular, en la empresa para la que yo trabajo âRincón de la Vegaâ? la precariedad laboral se traslada al material que utilizamos los trabajadores. En principio el material para la poda de pinos es pésimo, con lo cual el cansancio es mayor ya que las sierras no cortan. Por otro lado, y lo más importante, el equipo de protección individual contra incendios (EPI), no cumple la normativa, ya que el traje pierde la propiedad ignífuga a los 7 lavados y los trajes que llevamos cada año se vuelven a usar por otras personas, con lo cual, esos trajes tienen mas de 7 lavados. Las botas que nosotros utilizamos no son ignífugas, tengo compañeros que se han quemado la suela con las brasas de un incendio, además los pies se recalientan. Años anteriores teníamos solo 8 EPIS, que corresponden al número de personas que trabajan cada día, pero la cuadrilla esta compuesta por 11 personas, las tres personas que libraban no podían llevarse el EPI a lavar, cada persona llevaba un EPI que el día anterior había utilizado otro, una medida antihigiénica. Por suerte este año tenemos un EPI cada uno.
Los vehículos que utilizamos para desplazarnos todos los días y para acudir a los incendios forestales son vehículos alquilados, los cuales tienen muchas averías, el año pasado sin ir más lejos, cuando nos llamaron para un incendio tuvimos que decir a la central de incendios que no podíamos ir porque el coche no arrancaba, esto llevaba pasando varios días y no lo solucionaron. En un incendio el coche debe permanecer con las puertas abiertas y las llaves puestas para poder salir fácilmente si la situación se complicara, imagínense si vamos a arrancar el coche en un incendio en una situación así y no nos arranca⦠Nos quemamos todos. Otro año recuerdo cuando en un cruce nos quedamos sin frenos y venia un camión por la derecha, no pudimos frenar, tuvimos que acelerar y nos salvamos de milagro. Hay muchas cosas que contar sobre la situación laboral de las cuadrillas reten pero me ocuparían varias paginas. Puedo añadir que los reconocimientos médicos nos los hacen después de haber trabajado un mes, las prácticas con el helicóptero y el curso que dan sobre cómo actuar en un incendio generalmente también lo hacemos después de haber estado un mes trabajando y pudiendo haber tenido unos cuantos incendios ya, hay años incluso que no hacemos este curso ni las prácticas.
En la cuestión económica y en particular en ésta empresa, existen muchas injusticias, la primera que yo observé fue la desigualdad de genero. Por ser mujer hacías el peor trabajo (recoger ramas) y cobrabas menos que los hombres, el primer año que yo estuve la diferencia eran de 1.000 pesetas por día, y el segundo año era de 500. Ahora la cosa ha cambiado, hombres y mujeres cobramos igual, pero ese mismo año que se igualó el salario entre hombres y mujeres la empresa nos quitó dinero de nuestra nomina, a parte del I.R.P.F y la seguridad social, de nuestro sueldo neto la empresa se llevaba 70 euros al mes de cada trabajador. El sueldo neto de la nomina no se correspondía con el cheque, esto fue un descaro por parte de la empresa, por lo que nos quejamos todos, pero nos dijeron que no nos lo iban a pagar, que antes de denunciarles ellos nos lo pagaban pero que al año siguiente no fuéramos a buscar trabajo allí. Este año me he dado cuenta de otro cosa que me ha llevado a escribir este texto. En los 5 años que llevo yo, no nos han pagado finiquito y en el contrato firmamos que tenemos derecho a él. Hemos vuelto a hablar con el director de la empresa y ha dicho que no nos lo va a pagar porque nunca lo ha pagado a nadie, y que si denunciamos vamos a ganarlo. Para colmo los trabajadores no se unen contra ellos, porque la mayoría son familiares de socios de la empresa o porque necesitan el trabajo para años posteriores.
Cada año a Rincón de la Vega le asignan por lo menos tres retenes, con todo lo descrito anteriormente no creo que ninguna de las dos cuadrillas sobreviviera a un incendio como el de Guadalajara o como los que se han producido este año en Galicia.

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