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Notícies :: sexualitats |
"El eje del mal es hetrosexual", "El pensamiento heterosexual" (Monique Wittig) y "Teoria Queer"
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per de una alcachofa |
26 des 2006
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EL EJE DEL MAL ES HETEROSEXUAL y otros libros raritos en ¿nuestras? librerias
Ya está en algunas librerÃas de Madrid y Barcelona (en muy pocas) el mejor libro queer que se ha editado en castellano hasta la fecha. Su nombre “El eje del mal es heterosexualâ€?, un nombre- para algunos- provocativo pero que, como explica el propio texto, no demoniza a los heterosexuales sino que ataca esa matriz heterosexual que nos construye como sujetos y cuerpos, que violenta nuestras decisiones, que limita nuestras lÃneas de tránsito y de fuga, entre la hiperidentidad y la invisibilidad. Su publicación ha ido acompañada, dos semanas después, de la aparición, por primera vez en castellano de “El pensamiento heterosexualâ€? de Monique Wittig y de “Teoria queer. PolÃticas bolleras, maricas, trans, mestizasâ€?, ambos en la editorial Egales, que ha hecho un valiente esfuerzo por publicar, en el estado español, un tipo de ensayo decididamente minoritario. |
Un ensayo que no se vende tan bien como los remedos de otras lecturas y vistazos rápidos y simplones al mundo gay o lésbico, que se vienen publicando- y vendiendo- por escritores que aprovechan su fama literaria (en ocasiones merecida) para opinar- como portavoces “oficialesâ€?- sobre esto y aquello con más conformismo y glamour que rigor (es el caso de Leopoldo Alas, LuÃs Antonio de Villena y, en un registro, distanciado y académico bastante empobrecedor, Oscar Guash y Olga Visuales). Tanto la traducción que del clásico de Monique Wittig han hecho Javier Sáez y Paco Vidarte como la compilación y que han realizado con esfuerzo estos dos editores (junto a David Córdoba) de ensayos de diferentes autores /as en “Teoria queerâ€? son novedosos e imprescindibles en exiguo mercado editorial en castellano sobre el tema.
Sin embargo estos dos libros pecan en algunos artÃculos (entre los que incluyo el mÃo) de un cierto elitismo, de un lenguaje para iniciados, de un tufillo académico y hasta paternalista (aunque esto se aclare o se contradiga en el propio libro) que no veo en la valiente frescura de las páginas de “El eje del mal es heterosexualâ€?- surgido del grupo de trabajo feminista-queer, de experiencias compartidas, en su tono más callejero, más corpóreo y, si se quiere, hasta más punk, que al estar publicado por una editorial alternativa está teniendo una distribución bastante penosa. ¿Se mojan de verdad los bares y centros sociales que han movido otros libros sobre ocupación, autogestión o inmigración, racismo – un tema del que también se habla y mucho en este libro- en hacer que se vea, se venda, se difunda “El eje del mal…â€?? Ha salido hace poco, tenemos que esperar. Pero en las librerÃas de provincias es un libro fantasma. También en los bares o en las distribuidoras alternativas.
“El eje del mal es heterosexualâ€? es también una recopilación de ensayos pero estos parten, la mayorÃa de las veces, de las experiencias personales y polÃticas, narradas y convertidas en contestación polÃtica, de los autores que allà colaboran (impagable el artÃculo de Sejo Carrascosa y Fefa Vila sobre las geografÃas vÃricas y las formas de resistencia y coalición que se fueron gestando, entre maricas, bolleras y otras minorÃas, incluso en el estado español). Tras este libro hay trabajo personal y de militancia. También en los otros, pero como dice Marcelo Soto en uno de los mejores artÃculos de “Teoria Queerâ€? sobre literaturas, el lenguaje académico parece domesticar, de un modo u otro, el discurso de la disidencia sexual.
En “El eje del mal…â€? se habla más de activismo de calle, de la homofobia de las izquierdas neomarxistas tal y como han sido vividas por nosotros/as, de las infancias y adolescencias medicalizadas de intersexuales que exponen sus vidas y sus demandas y se atreven en un impagable glosario a mostrarnos la ideologÃa conservadora y heterocentrada que se esconde detrás de la aparente asepsia del discurso y el lenguaje médico sobre la transexualidad.
También nos ofrece artÃculos sobre los servicios públicos(baños) y su forma de fijar el género y el sexo, sobre lesbianas que se resisten a ser contadas por otros, a entrar juegos y dicotomÃas importadas, de negras y chicanas que nos cuentan como las polÃticas racistas y capitalistas de inmigración afectan también a bolleras, maricas y transexuales.
“El pensamiento heterosexualâ€? es un libro necesario, un valiente ensayo de Monique Wittig, pero, a mi entender, y sin las relecturas que hace por ejemplo Beatriz Preciado en su artÃculo sobre el “Bollo-Loboâ€? en “TeorÃa queerâ€?, es un texto que pertenece a unas coordenadas-espacio temporales muy determinadas. Más intemporal se me antoja la poesÃa y el teatro de Wittig, agotado o sin traducción española en la actualidad. Como dice Marcelo Soto, son más rompedores del lenguaje y del discurso del amo. Los tres son libros valientes en un mercado editorial donde para los grandes suplementos literarios (léase “Babeliaâ€? o “El culturalâ€?) ya supone un esfuerzo hacer una reseña seria del último libro de escritores de ficción más que consagrados como Alvaro Pombo, Michael Cunningham o el mismo Mendicutti. Lo gay para ellos es siempre lo mismo, a pesar de las múltiples diferencias que en realidad existen en su seno, sus diferentes ángulos y los distintos temas con los que se interrelaciona, diferencias que estos tres nuevos ensayos ponen en primer lugar. El libro más contestario- ya desde su introducción-, el que contiene reflexiones, a mi entender, más agudas o, por lo menos, más cercanas e innovadoras, “El eje del mal es heterosexualâ€?, nace en el mercado como una rareza, mucho más condenado aún al ostracismo que los dos otros dos libros. ¿Dónde están esas coaliciones y alianzas al margen del poder que deberÃan hacer que seamos capaces de que este libro estuviera en muchas manos, no sólo en las de los avisados? Yo, por mi parte, invito a escribir a la editorial, a pedir el libro o a reclamar en las de librerÃas de tu ciudad que lo tengan aunque se les cambie la cara cuando les digas el tÃtulo o desconozcan la editorial. También invito a comprar o, al menos, a exigir que estén en librerÃas- y no sólo pasen fugazmente por ellas- los libros “TeorÃa queerâ€? y “El pensamiento heterosexualâ€?, aunque te hagan repetir tres veces el nombre del tÃtulo, te preguntes¿ que es eso de lo queer? – y te lo pregunte gente que ya sabe, por otro lado, el significado preciso de otros anglicismos de no menos reciente importación como mobbing, hard core bulling, hip-hop o tecno-house. Aunque te dé rabia tener que decirles quién es, Monique Wittig, una gran autora francesa exiliada en EEUU, pensadora y, sobre todo, poeta, y que su principal ensayo se traduce al español hoy, pero se publicó hace más de veinte años en francés y en inglés. Ese eje del mal, a mi entender, se resguarda con la excusa de la ignorancia-promovida- frente a literaturas que rompen el lenguaje pero también ante ensayos (como los de Sáez, Vidarte o, sobre todo, Beatriz Preciado) que desafÃan al canon académico, un canon y unas coordenas que no parecen poder llegar más allá de los estudios feministas, y no siempre con buena cara. Este eje se resguarda en una ignorancia que promocionan y de la que se vanaglorian y a la que nosotros/as no podemos contribuir con nuestro silencio.
Eduardo Nabal |
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