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Anàlisi :: amèrica llatina
Oaxaca ¿una revolución?
15 nov 2006
En Oaxaca todo comenzó con una lucha obrera pero ha sido desviada facilitando la represión.
Oaxaca: reflexión, organización y movilización proletaria contra la represión estatal
En la madrugada del 14 de junio de 2006, 3000 policías atacan un campamento â manifestación establecido en el Zócalo de Oaxaca, capital del estado del mismo nombre por los maestros en lucha desde mayo por reivindicaciones salariales.
En el Estado de Oaxaca, uno de los más pobres del país, los maestros trabajan en condiciones insoportables en medio de niños hambrientos. Los maestros en lucha han tratado de ganar la solidaridad de los demás trabajadores mediante manifestaciones masivas. Pero en esta búsqueda se han tropezado con las maniobras de sabotaje de los sindicatos (tanto del sindicato oficialista al servicio del Gobernador Ruiz como del sindicato disidente, el llamado âConsejo Central de Luchaâ?) y con la violencia de la represión estatal.
Sí en un primer momento, los trabajadores de la enseñanza han logrado resistir a la represión, sus reivindicaciones que son la expresión de su condición de clase y su crítica directa del sistema de explotación, han sido acalladas. La APPO (Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca), encubierta en la âradicalidadâ? de sus acciones y su supuesta âautonomíaâ?, ha logrado ahogar su combatividad y sus reivindicaciones en el marasmo de una movilización interclasista. La APPO no es en manera alguna un organismo representativo, sino que está dominado por los sindicatos, los estalinistas y los izquierdistas de todos los pelajes. Sus objetivos pertenecen de pe a pa al terreno de la defensa del orden burgués pues pretende la âmejora del orden democráticoâ? a través de la destitución del gobernador Ulises Ruiz, un verdadero gangster en la mejor tradición de la burguesía mejicana y de su ex -partido dominante , el PRI.
Desde el principio de las movilizaciones, la intromisión de intereses ajenos a los de los trabajadores es evidente a través de la estructura sindical. Mediante el sindicato diversas fuerzas burguesas intentar desviar el descontento de los trabajadores no solo saboteando su combatividad sino tratando de utilizarlos como carne de cañón en las querellas sórdidas que oponen a las distintas fracciones de la burguesía.
Por desgracia el movimiento de Oaxaca tiende a parecerse, en cuanto a la manipulación de las masas, a lo realizado por el sector de la burguesía representado por Obrador : logran que el descontento y la disposición a la lucha presente en muchos sectores fuera ahogado enâla defensa del votoâ? comprometiéndolos en una falsa lucha e induciéndolos a una falsa reflexión. Su descontento fue utilizado para apoyar a una pandilla burguesa, lo que además extendió y amplio la confusión. En el caso de Oaxaca, el descontento presente entre los trabajadores de la educación y que convocan a la movilización, también está siendo utilizado y desviado hacia la búsqueda de una falsa alternativa: la âdesaparición de poderesâ? y la reforma del Estado. Por ello lo que sobresale de estas movilizaciones no es el avance de la conciencia y la combatividad de las masas trabajadoras (como presume el izquierdismo) sino el uso que hacen de ese descontento y la ganancia que saca alguna de las fracciones de la clase dominante, en tanto que aprovecha la movilización para poner en dificultades a su oponente.
Pero además al esconderse los intereses de las fracciones de la burguesía involucrada en la pugna, tras las manifestaciones y la actuación honesta de miles de pobladores que habitan en esa región, logra que el descontento de los trabajadores por la afectación de sus condiciones de vida, se cambie por las âdemandas democráticasâ? de una masa amorfa de âciudadanosâ?, alentando así la vana esperanza de que el capitalismo puede cambiar para bien, con tan sólo quitar un funcionario âsátrapa, ladrón y corruptoâ? por otro âde buen corazónâ?.
El proletariado es la única clase que puede acabar con el capitalismo
Las movilizaciones que ha impulsado la APPO han sido efectivamente masivas y no han dejado de mostrar disposición al combate, incluso se despertaron expresiones solidarias hacia los maestros por parte de diversos sectores explotados, no obstante todo ello quedó anulado cuando los intereses de los trabajadores fueron sometidos y orientados hacia la defensa de la democracia. Con gran habilidad la estructura sindical y las diferentes agrupaciones del izquierdismo, a través de la APPO han llevado a las masas hacia callejones sin salida.
Es evidente que la represión que ha llevado a cabo la burguesía (y que amenaza con crecer) en contra de los manifestantes expresa la naturaleza brutal y sanguinaria del sistema, pero ello no le da un tinte ârevolucionarioâ? o âinsurreccionalâ? como lo indica el aparato de izquierda del capital (ver en este mismo número el artículo de denuncia a las mentiras vertidas por el trotskismo), el carácter de clase de una manifestación se expresa en los objetivos de la lucha, en la organización y dirección, así como en los medios con los que se desarrolla el combate. Y lo que han impuesto como objetivo a los trabajadores son consignas que no hacen sino fortalecer al sistema, los fines que persigue muestra que los proletarios no tienen el control y la dirección de las movilizaciones, lo que puede verse es que la organización dominante, aunque pudo haber surgido como un deseo para extender la solidaridad hacia los maestros, da un giro inmediatamente al someter las preocupaciones de clase (representada en las demandas salariales) a los deseos ciudadanos que impulsan los diversos núcleos sociales que forman la APPO y que secundan los grupos que forman el aparato de izquierda del capital (desde el PRD, hasta los grupos trotskistas y estalinistas).
De manera que los trabajadores aglutinados en la APPO fueron despojados de su fuerza como clase en tanto se les impiden demostrar su coraje, al ser desnaturalizado y desviado de sus objetivos, pero aún más su potencialidad de combate es reducida al impedirse su autoorganización, eso la hace una fuerza estéril, sometido a las decisiones y métodos de lucha propios de clases sin futuro, en la que los intereses que resaltan son los de la clase dominante, que no ha dejado de usar a sus âmejoresâ? personajes para asegurar el sabotaje de la lucha.
En una entrevista con el abogado de la APPO, Ochoa Lara, explica (queriendo justificar la espontaneidad de su formación) el carácter y naturaleza de la APPO, señalando que aunque formalmente agrupa a cerca de 200 grupos y comunidades de la región muchos son simples âmembretesâ?, siendo el grupo más numeroso el Movimiento de Unificación de Lucha Triqui (MULT), representado en la APPO por Rogelio Pensamiento, el cual, según el mismo abogado, es conocido por âsus amarres con los gobiernos priístasâ?. Otro dirigente del APPO es Flavio Sosa, quién fue diputado del PRD, âluego se sumó a la campaña de Vicente Fox y después formó el partido estatal Unidad Popular, que favoreció al PRI en los comicios que llevaron a la gobernatura a Ulises Ruiz.â? (Proceso 1560, 24-09-06).
De manera que a pesar de lo espectacular de las concentraciones y de la represión que se desata contra sus miembros, las movilizaciones encabezadas por la APPO no expresa la fuerza del proletariado, sino el accionar desesperado de clases y estamentos medios (que aunque son explotados y oprimidos también no cuentan con perspectiva histórica), que es, por cierto, ampliamente aprovechado por la burguesía. Por eso está muy lejos de ser ciertas las especulaciones del aparato de izquierda del capital señalándo las movilizaciones de la APPO como el inicio de la ârevoluciónâ?; similar discurso se vertió cuando apareció el movimiento piquetero en Argentina y la realidad dejó en claro que estaban muy lejos de serlo.
El hecho de que los revolucionarios pongamos en claro el significado de estas movilizaciones, no es para agredir a los que participan en ellas, o para minimizar las expresiones del proletariado en esta región, sino que se trata de impulsar la reflexión sobre la necesidad de la organización autónoma, en la que no se permita que la clase dominante imponga sus objetivos, ni que mediante los sindicatos o su aparato de izquierda, establezca medios de lucha estériles, que sólo favorecen la represión y encaminan a la derrota.
Los revolucionarios tenemos la responsabilidad de definir de forma clara cuáles son las fuerzas y las limitaciones de las movilizaciones en la que participan los trabajadores, marcar, sin mentir, los peligros a los que el accionar del proletariado se enfrenta en el momento en que las fuerzas de la burguesía se involucran para manipular, y señalar quiénes son sus aliados, y cómo deben orientar sus combates. Esta tarea sabemos es complicada para los comunistas porque tenemos que ir a contracorriente del discurso pragmático de la izquierda del capital que gana âsimpatíaâ? aplaudiendo todo âlo que se mueveâ? e incluso alentando la impaciencia y el inmediatismo. Pero esa actuación no rebela sino un accionar de sabotaje y, en el âmejor de los casosâ?, es la expresión pequeño burguesa, de nula confianza histórica en el proletariado, por lo que se emociona con las revueltas interclasistas... La explotación, la opresión y la miseria no desaparecerán con un simple cambio de funcionarios, el proletariado es la única clase que puede eliminarlas y en ese combate no cuenta con más armas que su conciencia y su organización.
Cloe/20-octubre-2006 (Revolución Mundial nº 95, órgano de la CCI en México)
Mira també:
http://es.internationalism.org

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Comentaris

secta=involución
15 nov 2006
"La APPO no es en manera alguna un organismo representativo, sino que está dominado por los sindicatos, los estalinistas y los izquierdistas de todos los pelajes."

Pffff, vosotros sí que apestáis a CIA.
Re: Oaxaca ¿una revolución?
15 nov 2006
oye, ¿que tan de la APPO?, puede que la frase "La APPO no es en manera alguna un organismo representativo", sea un poco demasiado cruda, pero no hace falta estar cegato para ver quien corta el bacalao en la "direccion provisional", que ya no es provisional, niega que Flavio Sosa no es PRD, niega que el FPR (que no lo digo yo, lo dicen ellxs, son estalinistas), no se han encargado de de copar los puestos de dirigencia, junto con CODEP y demas grupitos marx-len cuyo objetivo, de manual, se basa en la toma del poder primero bla, bla, bla... usemos a las masas...
Osea, ¿que tiene que ver la velocidad con el tocino?, la situacion no es facil de analizar, pero tal vez el la CIA podria ser tu abuela...
Re: Oaxaca ¿una revolución?
15 nov 2006
Pues nada oye, no se tome el poder y siga el capitalismo viviendo tan pánchamente...
Re: Oaxaca ¿una revolución?
16 nov 2006
el poder no se toma se destruye ... con la ocupación de fabricas y demás centros de producción dificilmente va a sobrevivir ese capitalismo que tu dices ...

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