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Comentari :: amèrica llatina
Nicaragua: "...Daniel Ortega no es el sandinismo"
29 oct 2006
"...Daniel Ortega no es el sandinismo"
Sandinistas: no voten por el falso sandinismo
Ernesto Cardenal
78.jpe
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nikaragua05.jpg
27-10-2006
Sandinistas: no voten por el falso sandinismo
Ernesto Cardenal

Los sandinistas no deben confundirse: el FSLN de Daniel Ortega no es el sandinismo, sino su traición. Votar por Daniel es votar por Alemán Ellos tienen un pacto que no se ha disuelto.

Por ese pacto Daniel ha gobernado junto con Alemán. Ellos controlan la Corte Suprema de Justicia, la Asamblea Nacional, la Contraloría, el Ministerio Público, la Procuraduría de los Derechos Humanos y el Consejo Supremo Electoral. A ese pacto se debe que Alemán, condenado a 20 años, esté libre y Byron Jerez haya sido absuelto de todo. Por eso Alemán pudo robar descaradamente todo lo que quiso, sin ninguna oposición sandinista, y al mismo tiempo se han enriquecido desmesuradamente los del bloque de empresarios sandinistas, se han mantenido los megasalarios, no ha habido oposición a las imposiciones del Fondo Monetario y el Banco Mundial. Y de ahí la pobreza en que estamos.

¿Y han visto la plataforma de gobierno de Daniel, además de la alianza con Alemán? En ella hay contras (de los que torturaron y asesinaron) y somocistas y guardias de la EBBI. Incluso Daniel ha tenido acercamiento con "El Chigüín", quien ha dicho que le causó muy buena impresión. Sandinistas: ¡Voten por el verdadero sandinismo!
El verdadero sandinismo es el del partido de Herty Lewites, su candidato espiritual, y el de Mundo Jarquín, escogido por él, y Carlos Mejía Godoy. De la comandante guerrillera Dora María Téllez, presidenta del partido, y los comandantes de la Revolución Henry Ruiz (Modesto), Víctor Tirado López y Luis Carrión, la comandante guerrillera Mónica Baltodano, el comandante guerrillero Hugo Torres, el comandante guerrillero René Vivas, Víctor Hugo Tinoco, Sergio Ramírez, Gioconda Belli, Luis Enrique Mejía Godoy, Luis Rocha, Fernando Cardenal, Carlos Tünnermann, Miguel Ernesto Vigil, Daisy Zamora, Vidaluz Meneses y tantos otros escritores, artistas, embajadores y ministros de gobierno de la revolución; los que no participaron de la piñata y los que no pactaron con el enemigo, y mucho pueblo humilde.

La bandera del sandinismo de Daniel (que nunca hubiera aceptado Sandino) es que no hay enemigos. UNIDA, NICARAGUA TRIUNFA es el lema de su campaña, que está por todo el país. Tres palabras cortas que son tres grandes mentiras. Admirable que en tan pocas palabras haya tanta mentira. UNIDA es una palabra falsa. Daniel ha desunido al sandinismo. A Herty lo expulsó por intentar postularse como candidato de su partido. Y su caudillismo ha apartado a miles del partido. NICARAGUA aquí no quiere decir nada. Para Daniel esa palabra son él y la Rosario y el pequeño grupo de la piñata. TRIUNFA es una palabra que no tiene sentido, tan sólo quiere decir que sería el triunfo de él y la Rosario y los piñateros, mientras toda Nicaragua pierde.

Y hablar de "Nicaragua unida" no es revolucionario. ¿Unión de explotadores con explotados? ¿Unión con ladrones? ¿Con somocistas? ¿Con criminales? ¿Abrazo de ricos y pobres, con los ricos siendo siempre ricos y los pobres siempre pobres? ¿Es esto la revolución? ¿Es esto sandinismo? La paz que predican es traición. Como la del Espino Negro. Recordemos a Sandino: "La lucha sigue".

El programa Ortega-Murillo está lleno de palabras de amor, reconciliación, unión, piedad religiosa, pero en el fondo lo que hay es rencor, deseo de venganza, prepotencia, intolerancia. Detrás de ellas se trasluce la falta de ética, la hipocresía y locuras rosado chicha.

Otra alianza de Daniel ha sido con el Cardenal Obando, que odió visceralmente al sandinismo y le hizo tanto daño, y por su antisandinismo es que llegó a Cardenal. Nos ha llenado de estupor esa campaña en la radio, la televisión y las grandes mantas desplegadas por todas partes: Obando, príncipe de la reconciliación, el FSLN te apoya. Como también la petición de Daniel de que se diera el Premio Nobel de la Paz a ese campeón del antisandinismo y protector de la contra. Y es a Daniel que se debe que el presidente del Consejo Supremo Electoral sea Roberto Rivas, el protegido de Obando.

Daniel en cada elección se cambia de ropa, y hace creer que con eso ha cambiado. La verdad es que no hay ninguna verdad en él. A la revolución la ha traicionado. Primero le quitó al himno sandinista la línea de "el yanqui enemigo de la humanidad", y después quitó del todo el himno sandinista y lo ha reemplazado por otras músicas. La bandera rojinegra la cambió por el color rosado.

Con su demagogia (que contradice sus hechos) Daniel ha engañado a líderes de la izquierda latinoamericana, que creen que él representa aquí la izquierda. Por estar lejos comprendemos que puedan estar engañados, pero los sandinistas nicaragüenses no pueden estar engañados.

Es cierto que nuestras masas han estado por mucho tiempo abandonadas políticamente, y a eso se debe que muchos estén sumisos ante el caudillismo de Ortega. Pero al ir a votar deben tener presente que Daniel y Alemán son socios. Los dos ellos actúan al margen de la ley. Son dos mafias. Está esa bochornosa fotografía que todo el país ha visto: los dos juntos en primer plano sentados a la misma mesa, alegres como en un festín.

Es falso que los sandinistas deban ahora "cerrar filas"
Como revolucionarios ahora deben rebelarse.
Si se les ha comprado con cualquier soborno, o se les amenaza con cualquier chantaje, recuerden que a la hora de votar el voto es SECRETO. Ésta es la ocasión de librarnos de los caudillos, Daniel y Alemán.

¿A quiénes se debe que la Cementera Nacional haya sido devuelta a la familia Somoza?
Ustedes han visto cómo los narcotraficantes están viniendo a Nicaragua. Algunos viniendo con todo un avión cargado de coca, al que después dejan abandonado. Y no hay ningún narcotraficante preso. Cada narcotraficante capturado tiene su precio. Muchos para quedar libres tienen que pagar millones de dólares. Recuerden bien esto: no hay ningún narco preso.

No crean esos discursos de una demagogia a gritos que por su misma voz hueca y engolada y sonsonete anticuado suenan falsos. Como muy bien ha dicho Gioconda Belli: "No podemos creer en las promesas de los que ya nos fallaron". ¿Cómo creer a Daniel Ortega cuando grita que está con los pobres y se presenta en los barrios pobres en un Mercedes Benz?
Es triste ver guerrilleros que admiramos y que ahora son los nuevos ricos de Nicaragua. Ahora son empresarios millonarios. Uno de ellos es ahora una de las personas más ricas de Centroamérica. ¿Y qué decir de los que en un bautizo, una fiesta de quince años o una boda gastan 15,000 ó 20,000 dólares? ¿Para eso se derramó tanta sangre?

Hay potentados sandinistas que tienen hijos en el extranjero con becas que fueron creadas para los pobres que no pueden pagarse esos estudios. Eso es quitarles becas a los pobres. Daniel Ortega tiene un hijo con una beca del gobierno español que era para los pobres.

La gran gesta del FSLN, de Carlos Fonseca y de miles de héroes y mártires ahora está reducida al matrimonio Ortega-Murillo, y allí nadie manda más que ellos.

Pero si es un gran mal que el FSLN se hubiera corrompido hasta ese punto, un mal mucho mayor es que ese FSLN así de corrompido vuelva a gobernar. Muy malo es que hubiéramos perdido la revolución, pero mucho más malo es una falsa revolución. Y mucho más malo todavía es que una revolución falsificada nos gobierne.

El Frente Sandinista debe volver a ser lo que fue, para que los que murieron por esa causa no hayan muerto en vano.

Herty Lewites, el del alegre rostro (y tan simpático que hasta de sus enemigos se hacía querer), estando con el corazón enfermo, arriesgó su vida por el Rescate del Sandinismo, y dio la vida por ello. Un gran golpe fue su muerte. Pero ahora es el candidato espiritual de ese movimiento. Lo ha sustituido Mundo Jarquín, a quien él había escogido para vicepresidente. Un profesional comprometido con los pobres toda su vida, y que sabrá gobernar profesionalmente, sin ningún pacto más que con el pueblo. Es el único candidato con las manos limpias, como acaba de decir Bianca Jagger, mujer muy bella, por lo que ha sido famosa en el mundo entero, pero tiene una fama mejor que es la de defender todas las causas bellas del mundo. Y como vicepresidente tendríamos a Carlos Mejía Godoy, el gran cantautor nacional de Nicaragua y gran cantor de la revolución.

Cada quien es libre de votar por el que quiera, pero no debe votar contra su conciencia. Si es sandinista no debe votar por los que traicionaron el sandinismo, y a nuestros muertos.

El futuro de Nicaragua es el que está en juego, y el del gran movimiento que generó Sandino
Mira també:
http://www.rebelion.org

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Comentaris

Re: Nicaragua: "...Daniel Ortega no es el sandinismo"
30 oct 2006
Sandinistas: no se crean a Ernesto Cardenal, quien se arrodilló ante Juan Pablo II, su única fé.
Re: Nicaragua: "...Daniel Ortega no es el sandinismo"
30 oct 2006
Si saps alguna cosa de la revolució Sandinista i de Nicaragua, sabràs com de catòlica sigué eixa revolució.
I també sabràs com de malament va tractar Joan Pau II a Ernesto Cardenal durant la seua visita a Nicaragua.
Re: Nicaragua: "...Daniel Ortega no es el sandinismo"
30 oct 2006
Segun tengo entendido, ya durante la revolucion Daniel Ortega exhibio practicas y discursos que estuvieron cerca de provocar una escision. Ahora no esta precisamente defendiendo los ideales del movimiento que le llevo al poder en los 80.
Re: Nicaragua: "...Daniel Ortega no es el sandinismo"
30 oct 2006
Segun tengo entendido, ya durante la revolucion Daniel Ortega exhibio practicas y discursos que estuvieron cerca de provocar una escision. Ahora no esta precisamente defendiendo los ideales del movimiento que le llevo al poder en los 80.
Re: Nicaragua: "...Daniel Ortega no es el sandinismo"
30 oct 2006
El Frente Sandinista de Liberacion Nacional está ahora por ahora, jugando plenamente al juego democrático occidental. Dijo que, ante estas elecciones, no cambiaría las bases neoliberales de dicha democracia, pero que sí haria cambios en educación, sanidad y pequeñas empresas. Es por ello que muchas personas seguiran votando al sandinismo de Daniel, por lo menos malo. Y eso, a mi sí que me parece una bendida total de ideales. De todos modos, es de comprender. Nicaragua está sumida en el confromismo, en la estática. La verdad, despues de escuchar en unas reuniones de parlamentarios en una casa lastimosamente mal construida del norte de icaragua: 'nosotros tenemos a liberales dentro de nuestro (nuestro) partido, dejemos a los liberales que convenzan a los liberales!'. Sin mas que decir ...
Re: Nicaragua: Carta a François Houtart
02 nov 2006
Nicaragua:
Carta a François Houtart
Iosu Iosu Perales

Respuesta al artículo ¿Existe una izquierda en Nicaragua? de François Houtart
http://alainet.org/active/14204

Que Daniel Ortega gane o no las elecciones en Nicaragua no afectará a lo esencial: su declive y final como figura de la izquierda. Lo que queda de él no es otra cosa que un caudillo oportunista, inmoral y corrupto, que se sirve del imaginario del pueblo sandinista y de su desinformación, para rentabilizar las siglas FSLN y su pasado glorioso en beneficio propio y de su familia. Sea cual sea el resultado, Daniel Ortega no es futuro, es sólo el pasado que todavía se vuelca en el presente pero ahora de un modo irreconocible, obsceno, absolutamente deformado. Su capacidad de reunir votos sólo demuestra que todavía cientos de miles de mujeres y hombres sandinistas son cautivos de la necesidad de conservar colectivamente una referencia, aunque ésta sea pantomima, falsedad, traición. Probablemente se explica asimismo por, al menos, dos razones: la desinformación de lo que realmente es y representa la cúpula del FSLN; el hábil maniqueísmo de quienes presentan los señalamientos críticos como maniobra de los enemigos del sandinismo.

¿Qué tiene de izquierda un tipo que promueve la suspensión legal del aborto terapéutico, condenando a miles de mujeres a la muerte, con tal de aliarse con la parte más ultraconservadora y medieval de la Iglesia Católica? ¿Qué tiene de demócrata un hombre capaz de pactar con Arnoldo Alemán para repartirse el poder del estado y blindarse mutuamente para protegerse de la corrupción? ¿Qué tiene de sandinista quien pacta con el partido somocista con el objetivo confesado de sacar un puñado más de votos? ¿Qué tiene de conciencia social quien facilita en el parlamento la aprobación de los TLC? ¿Por qué entonces es mejor para el país un Daniel Ortega, compendio de lo que se pudre, que Edmundo Jarquín, quien tiene para ti el único pecado de haber sido un antiguo alto funcionario del Banco Interamericano de Desarrollo? Dejas a un lado el hecho de que Jarquín es sandinista de siempre, servidor de la revolución en los años ochenta, para destacar que puesto que ha sido funcionario del BID está manchado. Entonces, tú, que eres cura, ¿estás manchado por toda la porquería pasada y presente de la Iglesia Católica y Apostólica? Yo sé que no. Sé que tú eres libre para pensar y para actuar. ¿Qué es lo que te lleva, entonces, a señalar con el dedo a otro cuando a ti se te reconoce no ser un agente del Vaticano? Admirado François Houtart ¿sabes qué es lo que te ha nublado la vista?: ese espíritu conservador que con tanta frecuencia afecta también a la izquierda.

El espíritu conservador en la izquierda se manifiesta habitualmente en la incapacidad de cultivar un sentido de la crisis, una atención crítica continuada a lo que sucede en la vida real. Se prefiere obviar los hechos, enmarcarlos en todo caso en un cuadro explicativo funcional, con tal de salvar unas categorías ideológicas y políticas ya obsoletas. Este espíritu conservador no está preparado para depurar legados ideológicos y producir ideas e imágenes más ricas y adecuadas a nuevas situaciones. Convierte lo revolucionario en una pieza arqueológica en lugar de hacer de ello una palanca para, si hace falta, recomenzar de nuevo. Es verdad que la idea de crítica no tiene una historia muy extensa y la del pensamiento crítico menos todavía, pero las gentes de izquierda necesitamos recorrer un camino que nos libere de cárceles intelectuales que nosotros mismos hemos construido, mediatizados por nuestros propios temores. Tus propias palabras, al decir en tu artículo:â?Sin embargo, no hay duda que el hecho de dividir la oposición no puede sino favorecer el proyecto imperial sobre la regiónâ? son descorazonadoras y lo que es peor, reflejo de un viejo lenguaje y de un pensamiento que ha hecho mucho daño a las izquierdas en su historia. Este espíritu inquisitorial, amenazante al decir âquien crítica lo que es nuestro sirve al enemigoâ? y más aún âquién
actúa fuera de lo nuestro es ya parte del enemigoâ?, debe ser dejado atrás, en ese oscuro pasado a veces fronterizo con el dogmatismo.

Admirado François Houtart, en Nicaragua como en cualquier parte del mundo, el pensamiento crítico necesita fundarse sobre una visión realista de la sociedad sobre la que se desea actuar. Una visión que incluye el diagnóstico de lo que somos y la crítica de nuestros errores, como condición para reconstruir. Pero, además, el pensamiento crítico es un pensamiento de combate. No se acomoda en la costumbre, en la inercia, para terminar diciendo âeste líder es un hijueputa pero es nuestro hijueputa, y por él hay que seguir votandoâ?. Pensamiento de combate quiere decir rebelarse para hacer caminos nuevos, no importando que se pierdan privilegios, puestos políticos, ni electorados cautivos. Y, en tercer lugar, el pensamiento crítico debe ser una herramienta para construir identidades colectivas, mediante la movilización en la calle pero también de las ideas. Identidades construidas no alrededor de una cúpula, de un caudillo, sino desde la relación democrática de base, desde el valor de la multitud que actúa consciente y rechaza la sumisión. Finalmente, el pensamiento crítico tiene toda su fuerza en el rigor con que acomete no sólo la crítica del campo contrario sino que también del campo propio.

En tu artículo viertes opiniones anticuadas sobre la realidad de Nicaragua. Es una construcción ideológica la que escribe de tu mano, no partes de los datos, más bien los obvias porque sólo así la ideología puede prevalecer. Me da pena, pues el socialismo deseable necesita más que nunca construirse desde los datos. Pero esto es otro asunto. Lo central., ahora, es que tu texto ha sido escrito al servicio de una causa oscura: Daniel Ortega.

- Iosu Perales es autor de âNicaragua en la memoria: los buenos añosâ? ICARIA, Barcelona.
http://alainet.org/active/14204

Documentos Relacionados:
Existe una izquierda en Nicaragua? - Houtart François [2006-10-30]
http://alainet.org/active/14204
Re: Nicaragua: Carta a François Houtart
02 nov 2006
Nicaragua:
Carta a François Houtart
Iosu Iosu Perales

Respuesta al artículo ¿Existe una izquierda en Nicaragua? de François Houtart
http://alainet.org/active/14204

Que Daniel Ortega gane o no las elecciones en Nicaragua no afectará a lo esencial: su declive y final como figura de la izquierda. Lo que queda de él no es otra cosa que un caudillo oportunista, inmoral y corrupto, que se sirve del imaginario del pueblo sandinista y de su desinformación, para rentabilizar las siglas FSLN y su pasado glorioso en beneficio propio y de su familia. Sea cual sea el resultado, Daniel Ortega no es futuro, es sólo el pasado que todavía se vuelca en el presente pero ahora de un modo irreconocible, obsceno, absolutamente deformado. Su capacidad de reunir votos sólo demuestra que todavía cientos de miles de mujeres y hombres sandinistas son cautivos de la necesidad de conservar colectivamente una referencia, aunque ésta sea pantomima, falsedad, traición. Probablemente se explica asimismo por, al menos, dos razones: la desinformación de lo que realmente es y representa la cúpula del FSLN; el hábil maniqueísmo de quienes presentan los señalamientos críticos como maniobra de los enemigos del sandinismo.

¿Qué tiene de izquierda un tipo que promueve la suspensión legal del aborto terapéutico, condenando a miles de mujeres a la muerte, con tal de aliarse con la parte más ultraconservadora y medieval de la Iglesia Católica? ¿Qué tiene de demócrata un hombre capaz de pactar con Arnoldo Alemán para repartirse el poder del estado y blindarse mutuamente para protegerse de la corrupción? ¿Qué tiene de sandinista quien pacta con el partido somocista con el objetivo confesado de sacar un puñado más de votos? ¿Qué tiene de conciencia social quien facilita en el parlamento la aprobación de los TLC? ¿Por qué entonces es mejor para el país un Daniel Ortega, compendio de lo que se pudre, que Edmundo Jarquín, quien tiene para ti el único pecado de haber sido un antiguo alto funcionario del Banco Interamericano de Desarrollo? Dejas a un lado el hecho de que Jarquín es sandinista de siempre, servidor de la revolución en los años ochenta, para destacar que puesto que ha sido funcionario del BID está manchado. Entonces, tú, que eres cura, ¿estás manchado por toda la porquería pasada y presente de la Iglesia Católica y Apostólica? Yo sé que no. Sé que tú eres libre para pensar y para actuar. ¿Qué es lo que te lleva, entonces, a señalar con el dedo a otro cuando a ti se te reconoce no ser un agente del Vaticano? Admirado François Houtart ¿sabes qué es lo que te ha nublado la vista?: ese espíritu conservador que con tanta frecuencia afecta también a la izquierda.

El espíritu conservador en la izquierda se manifiesta habitualmente en la incapacidad de cultivar un sentido de la crisis, una atención crítica continuada a lo que sucede en la vida real. Se prefiere obviar los hechos, enmarcarlos en todo caso en un cuadro explicativo funcional, con tal de salvar unas categorías ideológicas y políticas ya obsoletas. Este espíritu conservador no está preparado para depurar legados ideológicos y producir ideas e imágenes más ricas y adecuadas a nuevas situaciones. Convierte lo revolucionario en una pieza arqueológica en lugar de hacer de ello una palanca para, si hace falta, recomenzar de nuevo. Es verdad que la idea de crítica no tiene una historia muy extensa y la del pensamiento crítico menos todavía, pero las gentes de izquierda necesitamos recorrer un camino que nos libere de cárceles intelectuales que nosotros mismos hemos construido, mediatizados por nuestros propios temores. Tus propias palabras, al decir en tu artículo:â?Sin embargo, no hay duda que el hecho de dividir la oposición no puede sino favorecer el proyecto imperial sobre la regiónâ? son descorazonadoras y lo que es peor, reflejo de un viejo lenguaje y de un pensamiento que ha hecho mucho daño a las izquierdas en su historia. Este espíritu inquisitorial, amenazante al decir âquien crítica lo que es nuestro sirve al enemigoâ? y más aún âquién
actúa fuera de lo nuestro es ya parte del enemigoâ?, debe ser dejado atrás, en ese oscuro pasado a veces fronterizo con el dogmatismo.

Admirado François Houtart, en Nicaragua como en cualquier parte del mundo, el pensamiento crítico necesita fundarse sobre una visión realista de la sociedad sobre la que se desea actuar. Una visión que incluye el diagnóstico de lo que somos y la crítica de nuestros errores, como condición para reconstruir. Pero, además, el pensamiento crítico es un pensamiento de combate. No se acomoda en la costumbre, en la inercia, para terminar diciendo âeste líder es un hijueputa pero es nuestro hijueputa, y por él hay que seguir votandoâ?. Pensamiento de combate quiere decir rebelarse para hacer caminos nuevos, no importando que se pierdan privilegios, puestos políticos, ni electorados cautivos. Y, en tercer lugar, el pensamiento crítico debe ser una herramienta para construir identidades colectivas, mediante la movilización en la calle pero también de las ideas. Identidades construidas no alrededor de una cúpula, de un caudillo, sino desde la relación democrática de base, desde el valor de la multitud que actúa consciente y rechaza la sumisión. Finalmente, el pensamiento crítico tiene toda su fuerza en el rigor con que acomete no sólo la crítica del campo contrario sino que también del campo propio.

En tu artículo viertes opiniones anticuadas sobre la realidad de Nicaragua. Es una construcción ideológica la que escribe de tu mano, no partes de los datos, más bien los obvias porque sólo así la ideología puede prevalecer. Me da pena, pues el socialismo deseable necesita más que nunca construirse desde los datos. Pero esto es otro asunto. Lo central., ahora, es que tu texto ha sido escrito al servicio de una causa oscura: Daniel Ortega.

- Iosu Perales es autor de âNicaragua en la memoria: los buenos añosâ? ICARIA, Barcelona.
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Existe una izquierda en Nicaragua? - Houtart François [2006-10-30]
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Re: Nicaragua: nota de Mònica Baltodano
02 nov 2006
Nicaragua
(A propósito de François Houtart sobre pròximas elecciones)
Nicaragua sin izquierda?
Mónica Baltodano

François Houtart es para nosotros una respetada y querida personalidad. Por eso, no podemos ser indiferentes a las consideraciones contenidas en su reciente artículo titulado: â¿Existe una izquierda en Nicaragua?,â? publicado en medios internacionales a tan sólo una semana de las elecciones en nuestro país.

Las principales conclusiones políticas que Houtart sustenta en ese texto se pueden resumir así, según sus propias palabras:

Primero: En una brutal, pero franca y honesta apreciación afirma: âDe hecho, no existen partidos realmente de izquierda en Nicaragua⦠pero el que se acerca más a esta perspectiva es el Frente Sandinistaâ?.

Segundo: âLa lucha contra el neoliberalismo es el imperativo moral más importante. Se trata del nivel ético que tiene que orientar todos los otros y el que constituye la base de cualquier izquierdaâ?.

Tercero: en el caso de las elecciones en Nicaragua, al no votar por Daniel Ortega: âno hay duda que el hecho de dividir la oposición no puede sino favorecer el proyecto imperial sobre la regiónâ?. En otras palabras, aún y a pesar de todo, si se pretende ser de izquierda en Nicaragua, deberíamos votar por Ortega el 5 de noviembre.

Otra querida personalidad, sin duda fuera de toda sospecha de ambiciones particulares en nuestro país, el poeta y militante sandinista Ernesto Cardenal, hizo un vehemente llamado al sandinismo a no votar por Daniel Ortega en estas elecciones. En su escrito, y refiriéndose a nuestros amigos en el exterior, Ernesto señala: âCon su demagogia (que contradice sus hechos) Daniel ha engañado a líderes de la izquierda latinoamericana, que creen que él representa aquí la izquierda. Por estar lejos, comprendemos que puedan estar engañados, pero los sandinistas nicaragüenses no pueden estar engañadosâ?.

Francois Houtart es, sin duda alguna, un referente de la solidaridad con el pueblo de nuestro país y un amigo cercano de la actual dirigencia del FSLN. En su toma de posición política, nuestro amigo opta por ignorar âo por no querer ver- señales de mucho peso, que a nuestro juicio definen a las fuerzas de izquierda en cualquier parte del mundo y en cualquier momento de la historia. Y procura, por otra parte, mediatizar actuaciones que tienen que ver de manera esencial, con la ética de los revolucionarios. Veamos.

Según Houtart, la ética de los revolucionarios tiene tres niveles y en su texto encuentra culpables a los actuales dirigentes del FSLN de pecados cometidos en los dos primeros niveles (su ética personal y la ética interna en el partido), pero termina al final absolviéndolos, por sus posiciones consecuentes âen la lucha contra el neoliberalismo, el imperativo moral más importanteâ?.

En otras palabras, y según este desafortunado artículo del amigo Houtart, es poco relevante o es secundario para la ética revolucionaria si el máximo dirigente de un partido que se proclama revolucionario fue acusado, con irrefutables evidencias, por su propia hijastra y su empleada de violación y abusos sexuales prolongados.

Según Houtart, resulta también de poca importancia que los dirigentes del FSLN se hayan transformado para integrarse en la clase de los hombres más ricos del país. Tampoco le parece importante que desde el Parlamento los diputados del FSLN hayan recibido durante años mega-salarios en el segundo país más empobrecido de América Latina. O que los magistrados electorales y judiciales promovidos por el FSLN se hayan beneficiado también durante años de megasalarios, escandalosos y obscenos en un país donde, según datos recientes de la FAO, la tercera parte de la población está desnutrida y pasa hambre.

También le resulta poco relevante a esta extraña âéticaâ? que las políticas de alianza de estos dirigentes revolucionarios sea una política sin principios. De tal suerte, que le resulta justificada como âun pecado menorâ? haber pactado con el gobernante y político más corrupto y ladrón de la historia nacional, Arnoldo Alemán. Con esta lógica, resulta secundario también el inescrupuloso reparto âfifty-fiftyâ? de todas las instituciones del Estado entre los dirigentes y los más cercanos allegados de Ortega y de Alemán.

Con esta misma âéticaâ? resulta de secundaria importancia la abolición del Estado de Derecho expresado en tantas decisiones judiciales en nuestro país, adoptadas en función de los intereses políticos o económicos de Arnoldo, de Daniel o de sus allegados. Uno de los ejemplos más obscenos es éste: a pesar de que la Policía Nacional ha capturado a importantes narcotraficantes, ni uno sólo está detenido en las cárceles de Nicaragua. Complacientes jueces los han dejado libres en tribunales controlados por el pacto Alemán-Ortega El ejemplo cumbre es que Arnoldo Alemán, el más corrupto de los gobernantes de nuestra historia, pueda llevar como âpresoâ? la vida de un gran magnate, sólo porque Daniel Ortega no permite âporque aún no le conviene- que los jueces sandinistas del Tribunal de Apelaciones de Managua declaren firme la sentencia de 20 años de cárcel que le fue dictada en primera instancia en el año 2003.

Con esa lógica âéticaâ?, es de poca importancia el pacto del FSLN con el Cardenal Obando, otrora enemigo acérrimo de la Revolución y favorecedor en Washington de la guerra contrarrevolucionaria. Patrocinador, junto a la totalidad de la jerarquía de la iglesia católica, en este mes de octubre, de la penalización del aborto terapéutico, decisión que conducirá a la muerte a miles de mujeres nicaragüenses, con embarazos riesgosos para su salud, y a miles de niñas nicaragüenses embarazadas tras una violación sexual. Esta aberración jurídica, adoptada por el Parlamento de Nicaragua en vísperas de las elecciones, y con abierto desprecio a la posición de las sociedades médicas de Nicaragua, no hubiera sido posible sin la participación activa del diputado del FSLN René Núñez, al frente del Parlamento y sin el voto, el 26 de octubre de 28 diputados del FSLN, de los 52 que consumaron el crimen. El 6 de octubre, René Núñez ya se había comprometido públicamente ante los jerarcas de la iglesia católica a eliminar en un período record de tres semanas el aborto terapéutico, figura jurídica presente en la legislación nicaragüense desde hace más de un siglo.

Con esta peculiar âéticaâ? carece de importancia la declaración que, en nombre del FSLN hizo Rosario Murillo, esposa de Ortega y su jefa de campaña, el 8 de octubre, para orientar y justificar la votación del FSLN contra el derecho de las mujeres y de las niñas a salvar su vida. Declaró Murillo en esta ocasión: âSomos enfáticos: No al aborto, sí a la vida. Sí a las creencias religiosas, sí a la fe, sí a la búsqueda de Dios, que es lo que nos fortalece todos los días para reemprender el camino⦠El FSLN respalda la posición de la Iglesia Católica y de las iglesias en general contra el aborto en cualquiera de sus formas porque es un atentado contra la fe, contra la vida⦠Por eso decimos que nos unimos al clamor de la Iglesia y recogemos el clamor de las mayorías nicaragüenses que están contra el abortoâ?.

Recordando todo esto, pareciera que una genuina nobleza de corazón y quizás afectos personales son los que inducen a nuestro amigo Houtart a recurrir en esta ocasión a los envejecidos argumentos de esa teología arcaica que clasifica los pecados en âvenialesâ? y âmortalesâ? para amalgamar esta clasificación con la ética revolucionaria y justificar lo injustificable.

Sí compartimos con Houtart que la posición frente al neoliberalismo âes el imperativo moral más importanteâ? aunque, sin duda, no el único para definir la ética política de los revolucionarios. Pero también en este terreno veamos qué nos dice la realidad, como criterio práctico y moral por excelencia, para el establecimiento de la verdad.

Para nosotros la esencia de ser de izquierda es la lucha por la transformación de las condiciones económicas y sociales del pueblo explotado, empobrecido y excluido. Por eso rechazamos el neoliberalismo. Porque este modelo condena a millones de seres humanos a una vida inhumana. Peor aún: condena a la humanidad a la destrucción. Pues bien, en Nicaragua la cúpula del FSLN comenzando por Daniel Ortega, se benefician de este sistema inhumano. Son parte de él. Sus decisiones políticas y sus conductas en los espacios públicos que ocupan, se han orientado a favorecer ese sistema. Para los dirigentes del FSLN las masas han dejado de ser sujetos para ser convertidos en objeto de clientelismo en los procesos electorales, en maquinarias que les garantizan votos en las elecciones. El danielismo ha reducido al pueblo a ser seguidor del líder predestinado por la historia, un semidiós.

En el neoliberalismo, que es la dictadura del mercado, se fortalecen grupos de clase muy definidos, pero también las mafias del narcotráfico, las mafias comerciales, las mafias financieras. En este sentido, vale la pena hacer una brevísima referencia a la posición política principal de la campaña electoral de Daniel Ortega, âUnida Nicaragua triunfaâ?. La ânovedosaâ? tesis de Ortega en esta campaña electoral es que en Nicaragua âtodos los nicaragüenses somos hermanosâ?. Desde esa posición pretende justificar su actual alianza con âsus hermanosâ?, los dirigentes del partido somocista o con âsus hermanosâ? de la genocida Guardia Nacional de Somoza. También con âsus hermanosâ? los comandantes de la Contra. O con el principal agente de la CIA y de la Contra, después principal asesor y padrino de Arnoldo Alemán, Jaime Morales Carazo, al que Ortega lleva como candidato a la Vicepresidencia de la República. Todos estos âhermanosâ? se han unido a Ortega con propósitos mafiosos muy definidos, cuestiones que tal vez ignora nuestro respetable amigo Houtart.

Con justeza, Francois Houtart señala que âla situación en términos de izquierda no permite abandonar un análisis de claseâ?. Ãse también es el problema: para Ortega ya no existen en Nicaragua adversarios ni enemigos de clase. Ahora todos somos âhermanosâ? y lo único que importa son los votos que le llevarán a sentarse nuevamente en la silla presidencial. Es por esto que Ernesto Cardenal argumenta: âHablar de âNicaragua unidaâ? no es revolucionario. ¿Unión de explotadores con explotados? ¿Unión con ladrones? ¿Con somocistas? ¿Con criminales? ¿Abrazo de ricos y pobres, con los ricos siendo siempre ricos y los pobres siempre pobres? ¿Es esto la revolución? ¿Es esto sandinismo?â?

Vayamos a lo esencial: la posición de Ortega y de la cúpula del Danielismo frente al neoliberalismo.

Todos sabemos que, mas allá del unilateral puño militar de su fuerza, el neoliberalismo descansa esencialmente en su política económica global de âmercados libres con democraciaâ? como le fascina reiterar al Presidente Bush. Durante estos últimos 15 años, en Nicaragua hemos conocido todas las expresiones de la política económica y social neoliberal. Privatización de los servicios públicos esenciales, una política fiscal que hace recaer en las mayorías pobres más del 80% de la recaudación, recortes del gasto público y prohibición de cualquier subsidio del Estado, abolición de todas las barreras arancelarias que protegían la economía nacional, aprobación incondicional a todas y a cada una de las políticas y programas impuestos por el Fondo Monetario Internacional y aprobación de los tratados de libre comercio impuestos por Estados Unidos (CAFTA). Como marco de todas estas políticas, una absoluta tolerancia a la corrupción de la clase política beneficiaria de este proceso.

Pues bien, todo esto y más ha sido posible en Nicaragua con la participación de los votos del FSLN en la Asamblea Nacional. Así, la aprobación del CAFTA, un tratado que somete ad-aeternum nuestra economía a los intereses del imperialismo, solamente fue posible una vez que Daniel Ortega declarara oficialmente, en nombre de FSLN, que âlevantaría todos los obstáculos para la aprobación del CAFTAâ?, aprobación que efectivamente se produjo en la Asamblea tan sólo unas horas después de esta declaración de Ortega. Peor aún: las leyes que viabilizaron la entrada en vigencia del CAFTA, sólo pudieron aprobarse con los 36 votos de los diputados del FSLN, ya que ni siquiera en esta ocasión los liberales de Alemán, la bancada de diputados del PLC, votó por ellas. Adicionalmente, durante la campaña electoral, Daniel Ortega ha procurado dejar sentado que él y el FSLN se convertirán en âlos defensores del CAFTAâ?.

Si, como señala el amigo Houtart, la posición frente al neoliberalismo es el âimperativo esencial que define a la izquierdaâ? el Frente Sandinista, o más exactamente el Danielismo, dejó de ser de izquierda hace ya un buen tiempo. Desde esta perspectiva sería justo âaunque vergonzoso- tener que reconocer que en Nicaragua, a pesar de haber existido una revolución verdadera, no existe hoy ningún partido de izquierda, mérito sin duda del danielismo, que ha secuestrado la representación formal del sandinismo.

Para concluir, habría sido más justo, por parte del amigo Houtart, señalar claramente que el Movimiento Renovador Sandinista (MRS), que participa en la actual campaña electoral, no es un partido sino una alianza política de diferentes fuerzas que provienen todas, en lo esencial, del sandinismo. Efectivamente, en esta alianza hay posiciones que se pueden considerar de centro izquierda y que no tienen una nítida posición de oposición al neoliberalismo, aunque hay que reconocer -como con justicia lo hace Houtart- que es conocida y probada la honradez moral de sus integrantes.

Para nosotros, los sandinistas, uno de los rasgos que más nos ha definido como izquierda ha sido nuestra posición frente al imperialismo. Una última muestra que permita entender lo que ocurre con la izquierda en Nicaragua: el Danielismo ha prohibido cantar el himno del FSLN por esa estrofa en que señalamos al âyanki enemigo de la humanidadâ?. Mientras Ortega decidió esto, el candidato a la Vicepresidencia por el MRS, autor del himno del FSLN, Carlos Mejía Godoy, ha reafirmado durante la campaña que âesa frase del himno estará vigente mientras los gringos sigan en Irak, opriman a los pueblos de la tierra y mantengan la política injerencista. Tiene vigencia mientras mantengan su politica externaâ?. También por esto, nosotros, los sandinistas, ante tanta claudicación del danielismo nos quedamos con este otro sandinismo, el de la Alianza MRS, aunque a muchos no les parezcamos de izquierda.

Siempre, y para finalizar, el prudente y sabio consejo que nos diera Fidel: âNingún revolucionario tiene la suficiente autoridad político-moral para pedirle a otro revolucionario que tome decisiones que pongan en peligro el futuro de su país o de su revoluciónâ?. De eso se trata en Nicaragua este 5 de noviembre.

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