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Notícies :: amèrica llatina
Se escucha ¡Ya Basta! en Oaxaca
02 set 2006
En Oaxaca, el movimiento magisterial, que carga tras de sí años y años de lucha, se levantó contra el Gobierno Estatal de Ulises Ruiz Ortiz (URO).
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Se escucha ¡Ya Basta! en Oaxaca

PEDRO PINEDA I COLOCH - 26-AUG-2006 - NUM.517
CIEPAC, OAXACA DE JUÃ?REZ, OAXACA

En Oaxaca, el movimiento magisterial, que carga tras de sí años y años de lucha, se levantó contra el Gobierno Estatal de Ulises Ruiz Ortiz (URO). Fue el 22 de mayo de este año, convocando manifestaciones que conglomeraron a cientos de miles de personas. Tomaron las instalaciones legislativas y gubernamentales del Estado de Oaxaca, estableciendo un plantón indefinido en el zócalo de la capital del estado, Oaxaca de Juárez. La represión no tardó en aparecer. Semanas después de los graves hechos de Atenco (consultar "http://cciodh.pangea.org";), los cuerpos de seguridad oficiales vuelven a utilizar sus armas de fuego (inclusive de grueso calibre), sus gases lacrimógenos, sus helicópteros, contra sus ciudadanos inconformes desarmados.

Esta vez, la represión fue apagada por la respuesta de decenas de miles de personas, que expulsaron a los más de mil policías que trataban de desalojar, con lujo de violencia, el plantón de los maestros. Esto ocurrió el 14 de junio, tras una batalla que se alargó por unas cinco horas. Las piedras y los palos lograron, esta vez, echar para atrás las armas y los gases lacrimógenos. Hoy, más de dos meses después, el apoyo al movimiento magisterial ha desbordado al mismo. Amplios y diversos sectores de la sociedad civil oaxaqueña se fueron sumando al movimiento, levantando un sistema de representación popular, la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO), que puede transformarse en una institución que ha de llamar a una nueva constituyente.

Ya lo mencionó, días atrás, el Obispo Emérito de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, Samuel Ruiz, incansable mediador por la paz y luchador por los Derechos Humanos, "estamos en un momento histórico en que puede empezar una transformación profunda de la sociedad mexicana".

Durante toda esta semana se han estado produciendo ataques con armas de fuego por parte de los escuadrones de la muerte del, ya en la práctica aunque no de manera oficial, ex gobernador Ulises Ruiz (URO). El resultado ha sido de, al menos, un muerto y algunos heridos. Suman 5 muertos confirmados desde el inicio del plantón magisterial (algunas fuentes cuentan 6), 38 muertos por el Gobierno Estatal desde la toma de poder de URO, hace 22 meses. Además de los detenidos y desaparecidos (tres recientemente), esta misma semana se produjo un brutal ataque, rociando con gasolina y prendiendo fuego a dos miembros de la APPO que realizaban su ronda de vigilancia rutinaria a bordo de un vehículo. Al menos uno de ellos presenta quemaduras graves.

Por su parte, el movimiento avanza y agarra fuerza, clavando sus raíces en amplias capas sociales. Así, mientras que hace mes y medio las barricadas abarcaban el centro de la ciudad, 3 cuadras a la redonda del zócalo, hoy pueden verse en todas y cada una de las colonias y barrios de la capital, así como en, por lo menos, 26 municipios y distritos del estado. Barricadas hechas con palos, somieres, maderas, muebles, mesitas, llantas (la mayoría ardiendo), cuerdas, vallas, postes de cemento, barriles, clavos. Muchas son barricadas familiares, integradas por ancianas, señoras, jovencitas y jovencitos, algunos niños, hombres. Son maestros, transportistas, abogados, médicos, estudiantes, amas de casa, trabajadores de las oficinas del gobierno, gente que vota por el PRI, el PAN, el PRD, gente que nunca se interesó por la política, luchadores de toda la vida, integrantes de La Otra Campaña... Son el mismo pueblo que se defiende de las salvajadas oficiales. La represión y la muerte son respondidas, de este modo e inteligentemente, provocando la ingobernabilidad en todo el Estado.
Otra estrategia de este inusitado movimiento, nunca antes visto en cuanto a fuerza y amplitud de sus apoyos, está siendo la toma de los medios masivos de comunicación. Inclusive tomaron el Canal 9, la emisora de televisión oficial del Estado. La toma fue producida íntegramente por mujeres, y estuvo emitiendo por más de tres semanas, transmitiendo a los ciudadanos, como nunca antes lo había hecho, la realidad del país y, más en concreto, de Oaxaca. Los equipos de transmisión fueron saboteados con ácidos por los escuadrones de la muerte de URO, así como atacados con armas de fuego quienes los custodiaban (varios heridos y por lo menos uno de los muertos se debieron a estos ataques).

De la misma manera, una marcha que se encaminaba a defender este Canal 9, fue atacada por francotiradores, con el resultado de un muerto y dos maestras heridas. El ataque a la Radio Ley 710, en el que también se tuvo que lamentar una muerte, fue presenciado directamente por el periodista de Televisa Edgar Galicia. Tanto él como otros reporteros fueron encañonados por miembros de los escuadrones de la muerte, y les fueron retiradas sus cámaras. Cuentan los integrantes de la APPO que, tras negociaciones, dicho periodista pudo recuperar su cámara, y en sus imágenes fue como comprobaron que los atacantes eran policías. A esta participación directa de las fuerzas del Estado, se le suma la complicidad con los grupos de pistoleros que acechan al movimiento. Dos de estos pistoleros fueron entregados a la Procuraduría General de la República (PGR), que no volvió a dar información sobre ellos.

Las 6 radios comerciales tomadas por el movimiento informan puntualmente de los ataques producidos. Así, a las 21:47 horas de este 25 de agosto, se escucha la noticia en la radio. Se ha producido un ataque con armas de fuego en el fraccionamiento de Hacienda Blanca, a 3 km del zócalo, en la salida a México, con el resultado de un herido de bala, que es trasladado al hospital estatal Doctor Aurelio Valdivieso, con heridas en las piernas. Este hospital, quizás para entender el porqué de la situación social del Estado de Oaxaca, es diminuto para tratarse de una ciudad de más de 400 mil habitantes, que atiende también a las comunidades de montaña. Decenas, quizás centenas de personas, se amontonan en las salas de espera e, incluso, en las rampas de acceso al edificio. Esta es la respuesta que el Gobierno da a las demandas de salud, entre otras, de los ciudadanos.

Horas más tarde, en la madrugada del sábado 26 de agosto, se producen quemas de vehículos cerca del zócalo en respuesta a los ataques de Hacienda Blanca. Parece que los agresores trataron de acercarse demasiado al plantón, o quizás solo fueron medidas preventivas para disuadir de esta acción. El miedo y el estado de nervios aparecen sin avisar, aunque la solidaridad y el buen humor no se quedan atrás.

Las emisoras de radio, aparte de la evidente difusión política, de la información que dan sobre los ataques que se van produciendo, y de servir al movimiento para coordinarse, ofrecen programas humorísticos que levantan la moral de los ciudadanos. La burla al Gobierno se vuelve ingeniosa: a las acusaciones de URO de los vínculos con el EZLN y con el EPR (Ejército Popular Revolucionario), de la aparición de la guerrilla urbana (acusaciones desmentidas por el mismo Gobierno Federal) responden con comentarios del tipo: "[...] llegó la guerrilla urbana, 5 ancianitos en silla de ruedas cometen un ataque suicida con bombas donadas por el Teletón(1)[...]". Los integrantes de la APPO piensan que estas acusaciones "son las últimas patadas de la bestia que va a morir".

Por otra parte, el terror amenaza con aparecer si se confirmara el rumor que se están produciendo movimientos militares, en concreto del XXXVIII Batallón de Infantería del Ejército Federal, de Minatitlán, Veracruz, para reforzar los dos Batallones (XXVIII y XXXII) que ya hay, de por sí, en Oaxaca. De confirmarse este rumor, estaríamos ante una grave situación y una peor implicación por parte del Gobierno Federal, que hasta ahora no ha querido inmiscuirse en el asunto. Esta falta de implicación, además de mostrar la negligencia del Gobierno de Vicente Fox para solucionar los problemas que se dan en el país, puede responder a la lógica que explican diversos integrantes de la APPO: "el Gobierno Federal no ha querido meterse porque, viendo la reacción del pueblo ante el intento de desalojo del 14 de junio, tiene miedo de salir derrotado y que esto encendiera la mecha en otros lugares de la República". No en balde, según cuentan diversos entrevistados, el 80% de la policía ministerial y de la policía estatal (porcentajes a confirmar) se ha rebelado. Creen también que hubo policías muertos en el desalojo, y que estos datos fueron silenciados para no agigantar la leyenda de la resistencia. Ese rebelarse de los policías dicen que puede ser por estar mal pagados, mal uniformados, mal armados... y por el miedo de salir mal parados. Esperemos que, siguiendo esta lógica, la intervención que tarda en realizar el Gobierno Federal, no sea a través del envío de contingentes militares a Oaxaca. Ya hemos visto las soluciones que, tras más de doce años de conflicto en Chiapas, ha aportado la militarización.

A pesar de todo, están convencidos (esperemos que no demasiado) que no les agarrarán como en Atenco, pues son decenas de miles, y evitan el enfrentamiento frontal -aunque se defienden-, y si hace falta abandonan el lugar y luego regresan con más gente y lo retoman. Como está siendo preocupantemente frecuente en las últimas fechas, los noticieros de la televisión nacional Televisa, parecen extrañados por que no se produzca la temida intervención militar. Los vínculos entre esta cadena, así como TV Azteca, con el Gobierno, y su incitación a la violencia son inmorales y, si se diera una verdadera democracia en el país, deberían tener implicaciones legales.

En la colonia Yalalag, visitada por diversos internacionalistas preocupados por la violencia que se vive en el Estado, las familias afrontan con humor las guardias que duran desde las 8 de la tarde hasta las 6 de la mañana. Un estudiante de medicina narra cómo fueron atacados esta misma semana por los escuadrones de la muerte, a bordo de unos 30 vehículos. Según esta narración, iban montados en ellos gente uniformada y gente de civil. Es ampliamente sabido que muchos policías andan vestidos de civil, pero empieza a comentarse que están sacando a delincuentes de las prisiones para reforzar los escuadrones de la muerte, así como se están reclutando miembros de los maras salvatruchas (también conocidos como pandilleros) para este "trabajo" de Ulises Ruiz.

No se produjeron heridos de milagro. Empezaron agrediendo, un pequeño grupo, a un reportero, que fue socorrido por un grupo de 8 mujeres. Seguidamente llegaron los citados vehículos disparando a todos los habitantes que empezaban a congregarse en el lugar, emprendiendo la huída seguidamente. Este es el motivo por el que las gentes de esta colonia, que nunca antes habían participado en acciones políticas, han tomado conciencia de la verdadera voluntad criminal del Gobierno Estatal, de la nula voluntad intermediadora del Gobierno Federal, y han decidido sumarse al movimiento popular.

Todas las calles están cortadas en la noche, la ciudad permanece bloqueada en la oscuridad y el frío, amenizados por hogueras y risas -a pesar del miedo y los nervios- de los vecinos y las vecinas que protegen sus calles. Esta estrategia dificulta la huída de los escuadrones de la muerte, así como limita sus acciones. Son barricadas vulnerables en lo individual, pero muestran la tremenda fuerza que tiene este movimiento, ya muy arraigado en la población. Estas barricadas se comunican entre sí mediante petardos y campanas. Un petardo significa alerta (por un ataque o rumor de ataque en algún punto de la ciudad), dos petardos seguidos conllevan alerta máxima, y tres petardos seguidos confirman que se ha producido un ataque en un lugar cercano.

Sobre el proceso organizativo, más allá de las marchas y los plantones, informan que hay 33 organizaciones sociales integrando la APPO, así como pequeños colectivos de estudiantes, médicos, abogados, transportistas. Cada una de las 7 regiones de Oaxaca aporta 3 miembros a la Comisión Provisional Directiva, que obedece a la asamblea plenaria, integrada por personas que están en la lucha. Paralelamente, se están tratando de crear APPOs regionales, por colonias, por barrios, municipios, distritos... De momento, han tomado 26 presidencias municipales y se han ganado el apoyo y participación de todas las colonias de Oaxaca de Juárez.

Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Ciudad Juárez... El fraude electoral, la militarización, el PROCEDE y la usurpación de tierras, la impunidad de funcionarios, policías y paramilitares, las ligas entre altos cargos del Gobierno Federal con el narcotráfico, el Plan Puebla Panamá, la migración y el infierno de la frontera con los Estados Unidos, el conflicto por la electricidad, el incumplimiento de los Acuerdos de San Andrés, la encarcelación de presos políticos, la represión más descarada, los asesinatos de estado... Existen ya demasiados focos rojos, demasiados caldos de cultivo para esperar una gobernabilidad que no venga dada, precisamente, por los movimientos sociales de resistencia y de construcción de una nueva sociedad. La paz no vendrá impuesta por el Gobierno Federal, ni por su Ejército, ni por sus políticas neoliberales. La paz solo es posible si los movimientos civiles logran construirla sobre las bases de la democracia, la justicia y el desarrollo. Oaxaca puede ser un primer capítulo y la punta de lanza de estos movimientos.

(1) El Teletón es un conocido programa caritativo que recaba dinero para realizar donativos a los niños más desfavorecidos

http://www.ciepac.org/boletines/chiapasaldia.php?id=517


Los gobiernos federal y estatal, responsables de la aparición del grupo guerrillero

Los gobiernos federal y estatal, responsables de la aparición del grupo guerrillero, dicen.
Exigen docentes de Oaxaca a la SG dar respuesta a sus demandas.

OCTAVIO VELEZ ASCENCIO

Oaxaca, Oax., 1º de septiembre. El secretario general de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Enrique Rueda Pacheco, atribuyó la aparición de un supuesto grupo guerrillero en la zona norte del estado a los gobiernos federal y estatal en un intento por "contaminar y complicar más" la solución del conflicto político social en Oaxaca.

Durante un mitin que encabezó en el zócalo de esta ciudad, al concluir la quinta marcha que efectuaron maestros e integrantes de la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO), el dirigente expuso que el movimiento respeta "todas las formas de lucha, desde las partidarias y electorales hasta las armadas", pero el magisterio y la APPO no tienen ninguna relación con alguna de ellas. "No tenemos ningún vínculo, ninguna relación ni coordinación con organización armada o guerrillera alguna", asentó.

Destacó que el movimiento magisterial y popular se encuentra también alejado de la convocatoria del candidato a la Presidencia de la República de la coalición Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, para participar en la convención nacional democrática. "Igualmente respetamos su forma de lucha; si alguno de nuestros compañeros participa lo hace de manera individual", puntualizó.

Explicó que la lucha del magisterio y de la APPO "está caracterizada dentro de los marcos democráticos y civiles", y eso ha permitido llegar a la Secretaría de Gobernación (SG) para presentar el planteamiento de destitución o dimisión del gobernador Ulises Ruiz Ortiz.

Ahí subrayó que el magisterio oaxaqueño y la APPO "no quitarán el dedo del renglón" en la mesa de diálogo con el secretario de Gobernación, Carlos Abascal Carranza, sobre la demanda de destitución o dimisión del "señor Ulises Ruiz".

Sobre todo, anotó, porque "en esta jornada de lucha, han caído compañeros y se ha derramado la sangre del pueblo, además de los encarcelamientos y la represión sufrida" ante el desinterés del gobierno federal para atender el conflicto político social y "el empecinamiento del señor Ruiz Ortiz para seguir en el poder".

Ante esto, demandó a Abascal Carranza "aterrizar respuestas" a sus demandas "por ser su responsabilidad" como funcionario del gobierno federal.

Rueda Pacheco dijo que el próximo encuentro con el secretario de Gobernación "será de gran importancia" porque "en buena medida" definirá el rumbo de esta jornada de lucha "pues no habrá ni un paso atrás" en la demanda de destitución de Ruiz Ortiz.

Bajo una pertinaz llovizna, la marcha salió a las 16:30 horas de la agencia municipal de San Felipe del Agua, donde reside y despacha el gobernador Ruiz Ortiz, a su paso fue recibida con aplausos por pobladores que se apostaron en las orillas de la calzada Porfirio Díaz, avenida Juárez y Morelos, hasta llegar al zócalo capitalino.

En la marcha participaron integrantes del magisterio y de organizaciones sociales, además de alumnos y padres de familia, sindicalistas, universitarios, ciudadanos sin militancia, colonos, indígenas, personas con diversas preferencias sexuales, entre otros.

Por la mañana, más de 50 centros educativos, entre facultades, preparatorias e institutos de investigación de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca cerraron sus instalaciones debido al paro de 24 horas impulsado en apoyo a la APPO por el Sindicato de Trabajadores y Empleados de esa casa de estudios.

Rosendo Ramírez Sánchez, dirigente del sindicato universitario, informó que a los planteles de esta ciudad se sumaron las escuelas de esa universidad en Huajuapan de León y en Santo Domingo Tehuantepec. "Vamos a cerrar todo este día para apoyar la lucha de la APPO, hasta que logremos la renuncia del gobernador", señaló.

El cierre de 24 horas en la Universidad de Oaxaca dejó sin clases a más de 100 mil alumnos, y forma parte del paro cívico de 48 horas impulsado por la APPO.

También sumaron su a la suspensión de labores que desde hace dos semanas mantiene la sección 35 del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sector Salud.

http://www.jornada.unam.mx/2006/09/02/049n1soc.php


Aparece grupo armado en Oaxaca

El Universal

Irrumpe un grupo de encapuchados en la comunidad de Santa Catarina Ixtepeji, donde distribuyeron un panfleto, firmado por supuestas organizaciones guerrilleras, en apoyo al movimiento magisterial y popular en el estado

http://chiapas.mediosindependientes.org/display.php3?article_id=126024


"En la sierra no hay guerrilla, sólo pobreza", aseguran los oaxaqueños

Siete kilómetros ininterrumpidos de manifestantes exigen la salida de Ulises Ruiz.
Lo pacífico no quita lo contundente, aclaran participantes de la megamarcha en la entidad.

HERMANN BELLINGHAUSEN

Oaxaca, Oax. 1º de septiembre. Siete kilómetros ininterrumpidos de gente (lo que toma del residencial barrio de San Felipe del Agua al zócalo de Oaxaca), demandando la salida del gobernador, como lleva más de tres meses reiterándolo el movimiento magisterial y popular. Y de muchas formas, los manifestantes negaron ser guerrilla. "Ni urbana, ni serrana", declaraba una cartulina fosforecente. Y otra: "En la sierra no hay guerrilla, sólo pobreza".

Un monigote de los muchos que poblaron esta movilización multitudinaria que nuevamente colapsó el centro de esta capital, muy grande y ensartado en una estaca como estandarte, ironizaba: "Guerrilla urbana de Huatulco", y en un brazo anunciaba "piedras de alto poder". Otros carteles hablaban de plano de "la guerrilla de Ulises". Autoridades tradicionales de Ixtlán, Zoogocho, San Pablo Guelatao y otras circunscripciones de la sierra Juárez han negado la existencia de grupos armados en la zona, donde hace unos días hubo una acción "de propaganda armada" de cinco grupos y por otro lado se habló de uno más hasta ahora desconocido, pero que hasta video tiene, y bien distribuido.

"Nada de eso tiene que ver con nosotros, somos pacíficos", comenta un dirigente campesino que participa en la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO). "Lo pacífico no quita lo contundente", agrega. No existe al parecer ninguna identificación de la gente con las guerrillas que han hablado o asomado en días recientes, como para darle un empujoncito a la versión de la procuradora local, quien sin pruebas pero con aceptable efecto mediático había acusado al movimiento popular de "guerrilla urbana".

El bestiario de la protesta oaxaqueña se expresa ya no sólo en los adjetivos y caricaturas, sino en figuras de tercera dimensión: piñatas, esculturas, muñecos de trapo, performanceros. Tres catrines abren la marcha vestidos de frac; uno con máscara de cerdo, otro de buey y otro de burro. "No pasa nada", dice el cartelito del cerdo. Atrás va una pickup con el más estridente aparato de sonido, que anuncia: "En estos momentos, el traidor Vicente Fox trata de leer su último Informe, pero el pueblo de Oaxaca ya no cree en sus mentiras".

Tras una relativamente pequeña descubierta con representantes de la APPO, la sección 22 del SNTE, el frente gremial (FESODO) y los trabajadores del sector salud, encabezada por un niño discapacitado, viene el río humano. A lo largo del trayecto se aglomera más gente a ver la marcha. Aplausos desde las casas y las banquetas. "El pueblo mirando también esta apoyando", dicen los que sí marchan. Y también un buen resumen ejecutivo de todo esto: "Ulises, entiende, la gente no te quiere".

Se suceden pueblos y colonias con contingentes sindicales de las siete regiones de Oaxaca. San Pablo Macuiltianguis, San Antonio Huitepec, colonia La Cascada, pueblos de la Villa de Etla, Tlacolula, una hirviente multitud universitaria gritando "güevos" y pintándolos contra las oficinas del gobierno que encuentran a su paso. El hospital civil de Zimatlán, la clínica de Putla, los ayuntamientos populares de San Blas Atempa y San Antonino, el MULT Independiente, y el MULT "oficial" de grandes huestes; ambos grupos hoy antagónicos, separados por algunos kilómetros de gente, llevan por delante a centenares de mujeres triquis vestidas de rojo con elegancia y orgullo, y respaldan a la APPO.

En efecto búmerang, algunos carteles le "devuelven el eslogan" a la propaganda paragubernamental: "Ulises, queremos clases ya", "Fuera Ulises para una Oaxaca en paz". Son 103 días de calles de la capital tomadas por el pueblo. Siguen grupos de Tlacolula, Yalalag, Mitla, la Mixe Media, "Guardianes" de San Miguel Cajonos, anarquistas de negro con boinas o pelos parados, trabajadores electricistas, la Asamblea Popular Mixteca de Tlaxiaco, la Asamblea Popular del Pueblo Mazateco, hombres y mujeres de San Juan Lalana, la Ucizoni desde Matías Romero, muchos contingentes de Tuxtepec. Los normalistas prometen ser "los maestros del futuro". Artesanos, comerciantes independientes, en un sólo contingente grande las ONG locales. Autoridades de San Juan Tepanzacoalco, Ixtepec, Juchitán, morenazos de la Costa Chica, comunidades eclesiales de base, sindicalistas del IMSS y la UABJO con efigies de Benito llevando la boina del Che Guevara.

Y cuando uno cree que la columna ya a va a terminar (y que marcha tan grande) aparecen decenas de miles de maestros y sus familias, y son tal muchedumbre que la marcha parece comenzar apenas. Irrumpe una gran banda de alientos a la oaxaqueña. Los muros y fachadas del recorrido fueron parchados anoche por la brocha municipal, y hoy vuelven a quedar completamente grafiteados. Los nombres de los presos políticos: Germán Ramiro, Catarino, Erangelio.

Los monigotes se suceden, representando al gobernador que "ya cayó, ya cayó" como rata (el más solicitado), chupacabras, diablo rojo, demonio de Tasmania. "Que sube, que baja, el istmo no se raja". "Regiones unidas jamás serán vencidas". "Presente la sierra Sur". Las calles de Oaxaca huelen a leña, a bosque, a humo y aerosol. A indio y anarcopunk.

http://www.jornada.unam.mx/2006/09/02/050n1soc.php


El grupo armado, pretexto para reprimir: FARP

Oaxaca, Oax., 1º de septiembre. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo (FARP) atribuyeron hoy la aparición de un presunto grupo guerrillero sobre la carretera Oaxaca-Guelatao, ocurrida la tarde del miércoles, a un intento del gobierno de vincular al movimiento popular "con grupos armados a efecto de tener los pretextos" para reprimirlo. Un comunicado de esa agrupación, firmado por el combatiente Tomás, señala que "el movimiento armado revolucionario no ha caído en esta provocación" y no ha realizado "acciones armadas que sirvan de pretexto para la represión". De su lado, autoridades municipales de la sierra Juárez coincidieron en afirmar que todo fue "una farsa más montada" por el gobernador Ulises Ruiz y su camarilla con la finalidad de confundir y justificar la militarización, y responsabilizaron a los gobiernos estatal y federal de cualquier agresión a los pueblos de la zona. El secretario de Gobierno, Heliodoro Díaz Escárraga, reiteró a la Federación su solicitud de investigar a fondo la aparición de estos grupos armados para actuar en consecuencia, ya que este asunto "tiene que ver no sólo con la seguridad y estabilidad del estado, sino también del país".

Octavio Vélez Ascencio

http://www.jornada.unam.mx/2006/09/02/050n2soc.php
Sindicat