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Comentari :: antifeixisme : guerra
Un Nüremberg per al Sionisme
05 ago 2006
Cada vegada sòn més les veus que demanen un Tribunal de Crims de Guerra contra l'Estat d'Israel
Un Nuremberg para el sionismo


Iosu Perales
Gara


Recientemente un editorial del diario israelí ‘‘Haaretz’’ decía lo siguiente a propósito de la agresión militar sobre Gaza: «Un Estado que ataca indiscriminadamente a la población civil, deja a 700.000 personas sin electricidad, desaloja a más de 20.000 de sus casas y destruye hospitales, ¿en qué se diferencia de una organización terrorista?». Desde la publicación de dicho editorial, el Gobierno israelí y sus generales se han superado con creces: han extendido la matanza a observadores de Naciones Unidas y sobre todo a la población infantil tanto en Líbano como en Gaza. Por cierto, la opinión pública mundial debería saber que en los últimos cincuenta años el Ejército de Israel ha matado a centenares de menores de edad, sobre todo palestinos. Es una extraña obsesión que tal vez se explique por el testimonio que daba hace unos días un periodista español, miembro de la ONG Vacaciones en Paz, por Radio Nacional de España: «En la frontera con Jordania los militares israelíes se han afanado en revisar los equipajes de los niños y niñas que vienen de vacaciones a España. Cuando les he dicho que son sólo niños un oficial me ha respondido que son futuros terroristas». El periodista, experto en la región, estaba vivamente impresionado. La bomba que ha matado a más de veinte niños que ocupaban un edificio en el sur de el Líbano, siendo terrible, no es sino una manifestación más de un estado terrorista que desafía al mundo.


Los crímenes de Israel son justificados por su Gobierno y por Estados Unidos, y atenuados por la Unión Europea bajo el pretexto de la legítima defensa. Es posible que la población israelí no entienda que entre las matanzas que comete su Ejército en Gaza y la reacción de Hizbulá en la frontera del sur del Líbano hay una relación total. Del mismo modo, el rapto de un soldado israelí en el puesto militar de Kerem Shalom por milicianos de la franja de Gaza no es sino la respuesta a una fuerza ocupante. Pero Ehud Olmert, como Washington y Bruselas, saben perfectamente cuál es la causa de esta terrible crisis: la ocupación de los territorios palestinos por una fuerza militar y por más de doscientas colonias de judíos. Esta es la herida abierta en Oriente Medio que la manipulación de los hechos pretende que olvidemos. Se nos dice que Israel se defiende del terrorismo cuando en realidad es una potencia colonizadora que aplica la limpieza étnica para su objetivo de construir el «Gran Israel» utilizando métodos de castigo colectivo contra población civil del más puro estilo nazi.

El objetivo del sionismo es la sustitución de un pueblo por otro en un territorio mediante la inversión de la demografía a través de tres mecanismos: la expulsión de población palestina; la prohibición de su retorno mediante leyes; la importación de población judía de todo el mundo para colonizar nuevos territorios en Judea, Samaria y Jerusalén. No es de extrañar que el primer ministro Olmert esté dispuesto a negociar la presencia de una fuerza de interposición en el sur del Líbano una vez que su Ejército se haya apropiado del terreno, mientras que niega esta posibilidad para el caso de Cisjordania y Gaza. La respuesta es clara: el sionismo no renuncia a conquistar más territorio en la Palestina ocupada, pues en su agenda oculta se contempla dominar toda la Palestina histórica, desde el río Jordán hasta el Mediterráneo, por lo menos. En su particular hoja de ruta el Estado de Israel no contempla someterse al derecho internacional y al derecho humanitario. Para seguir siendo un Estado díscolo cuenta con el apoyo incondicional de Estados Unidos, donde el sionismo y la Nueva Derecha Cristiana mantienen una alianza teológica y militar.

Israel hoy por hoy representa un peligro para la paz mundial. Más aún cuando sus dirigentes y parte de su población, en palabras del intelectual judío Michael Warschawski, «ha asumido el concepto de choque de civilizaciones y ve la necesidad de una guerra de anticipación permanente». El árabe, lo musulmán, enemigo histórico en la lucha por la sobrevivencia del Estado de Israel, se convierte ahora en un enemigo aún mayor que lucha por derrotar al mundo civilizado. Esta tesis hecha paranoia justifica absolutamente toda la violencia que se pueda desplegar contra la barbarie musulmana. Sin embargo, ni Israel ni EEUU ni Europa, deberían olvidar que un joven llamado Osama Bin Laden contempló la invasión israelí del Líbano en los años ochenta y que hoy muchos otros jóvenes están contemplando idéntico escenario. No, realmente, por mucho que se diga ésta no es una batalla contra el terrorismo: es una guerra que pretende cambiar el mapa político de la región, de estados debilitados y gobiernos títeres, con Israel como gran gendarme. Esta locura no puede quedar impune, por más que Israel, aspirando al estatuto de víctima del holocausto, culpe a sus adversarios de sus propios estragos. La invocación a los males sufridos por el pueblo judío constituye la base de un discurso que pretende un pasaporte de inmunidad perpetua con el fin de ejercer una violencia despiadada. Es, siguiendo esta lógica, que el primer ministro Olmert ha culpado a las autoridades libanesas de no haber desalojado el edificio bombardeado en el que han sido asesinados dos docenas de niñas y niños. Lo mismo dijo ETA a propósito de su bomba en Hipercor.

Ehud Olmert, como Ariel Sharon, sus ministros y sus generales merecen un juicio internacional por crímenes contra la humanidad. Los asesinatos en masa de que son culpables no son comparables siquiera con los de Al Qaeda y mucho menos con los de Hamas o Hizbula, por la sencilla razón de que un estado está sujeto a la ley. Cuando un estado comete actos de terrorismo, ­Israel aterroriza sistemáticamente a población civil de Gaza, Cisjordania y ahora el Líbano,­ su culpabilidad es mucho mayor, pues al quebrar el derecho y violar los convenios humanitarios está poniendo en grave peligro a la sociedad mundial y las relaciones internacionales y sus normas. Si algunos verdugos, ­no desgraciadamente todos­ de los judíos fueron juzgados; si generales asesinos serbios están siendo sometidos a un tribunal internacional, ¿cómo se podrá justificar para la historia el no enjuiciamiento de líderes sionistas culpables demostrados de matanzas horribles? Es evidente que no habrá ningún gobierno ni organismo internacional dispuesto a un Nuremberg para el sionismo. Al contrario, parece que EEUU y la Unión Europea seguirán permitiendo que el monstruo sea cada vez más grande, llevándonos de esta manera al borde de una conflagración mundial; pero la sociedad civil, las organizaciones de derechos humanos, las ONGs, deberíamos hacer algo, aunque sea simbólico, exigiendo al Tribunal de Justicia de la Haya la apertura de un juicio al sionismo. Entonces se les podrá pedir explicaciones sobre por qué en la estación de autobuses de Jerusalén ha lucido tanto tiempo un graffiti que dice: «¡Holocausto para los árabes!». -

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Re: Un Nüremberg per al Sionisme
05 ago 2006
Venezuela: Chávez anunció el retiro del embajador en Israel
'Es momento de levantar la voz por dignidad y caracterizar el ataque de Israel al Líbano como terrorismo'


Matilde Sosa
Argenpress
Al arribo a Venezuela de la gira presidencial el Primer Mandatario de la República Bolivariana de Venezuela se hizo declaraciones en el acto que con motivo de la conmemoración del bicentenario de la expedición del generalísimo y Almirante Sebastián Francisco de Miranda, precursor de la independencia y día de la Armada se realizara en la Vela del Coro estado Falcón.
El presidente Hugo Chávez a su llegada a Venezuela, y en el marco del desfile cívico militar anunció el retiro del encargado de Negocios en Israel, Héctor Quintero Montiel, dadas las acciones terroristas emprendidas contra el pueblo libanés.

Debo decirlo, porque nosotros somos transparentes en esto.â?He ordenado retirar nuestro embajador de Israel, porque en verdad causa indignación ver como el estado de Israel sigue atropellando, bombardeando, asesinando, descuartizando, con los aviones gringos que tiene y con el alto poder militar que tienen con el apoyo de los Estados Unidos a tantos inocentes', señaló el presidente venezolano.

En la gira de la cual regresa habiendo tocado como ultimo destino Malí y anterior mente la republica de Vietnam además incluyó otros destino y entre ellos la república de Irán , allí desde la Universidad de Teherán, capital iraní, el presidente Chávez invitó a todos los países del planeta a unirse en pro de la paz. 'Es un imperio genocidaâ? dijo.

«Debemos hacer todo lo posible para que los planes hegemónicos impulsados por el imperio no nos lleven a la destrucción de la humanidad», dijo Chávez. Para enfatizar y categorizar la característica de tales acciones bajo el concepto de Terrorismo en tanto dijo El ataque del ejército israelí sobre el pueblo libanés de Cana constituye un acto terrorista y fascista, aseguró el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías.

En su gira según dijo el presidente de la República Bolivariana de Venezuela ha recibido Venezuela el apoyo de varios países en su candidatura para un puesto no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.

'El imperio norteamericano tiene razones para hacer lo que está haciendo, tratando de evitar que seamos elegidos para ese puesto. Una de las razones aparece de manera horrorosa ante el mundo, el gobierno de los Estados Unidos se ha negado a permitir que el Consejo de Seguridad precisamente tome alguna acción para frenar el genocidio que Israel está cometiendo ahora mismo contra el pueblo de Palestina y contra el pueblo del Líbano, he allí que se le cae la máscara una vez más al imperio norteamericano'.

Lo menos que podemos hacer dijo Hugo Chávez, Presidente de Venezuela es levantar nuestra voz âdijo con el poder que tienen los gringos indigna ver el poderío en contra de niños y mujeres de un pueblo pacificoâ?.
Sindicat