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Declaración de Corriente Roja ante la criminal agresión del Estado de Israel contra los pueblos libanés y palestino
02 ago 2006
La salvaje campaña militar emprendida por el gobierno sionista de Israel, cuya última y escandalosa manifestación es la masacre de Qana, no puede ser entendida sino se relaciona con la estrategia global de defensa de los intereses del imperialismo norteamericano en la región.
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Declaración de Corriente Roja ante la criminal agresión del Estado de Israel contra los pueblos libanés y palestino

Corriente Roja - 02.08.06



Ante la criminal agresión del Estado de Israel contra los pueblos libanés y palestino, Corriente Roja declara:



La salvaje campaña militar emprendida por el gobierno sionista de Israel, cuya última y escandalosa manifestación es la masacre de Qana, no puede ser entendida sino se relaciona con la estrategia global de defensa de los intereses del imperialismo norteamericano en la región. El Estado de Israel es un instrumento indispensable para la política de dominación y de eliminación de cualquier tipo de resistencia en el Medio Oriente.

Ya en 1996 un grupo de âexpertosâ? norteamericanos, encabezados por el asesor presidencial Richard Perle elaboraba el documento titulado âUn corte limpio. Una nueva estrategia para asegurar el Reinoâ?, en el que trazaban la estrategia a seguir para un Nuevo Medio Oriente. Las líneas maestras del plan eran las siguientes: La cancelación de los Tratados de Paz de Oslo, la sustitución en el liderazgo palestino por alguien más dócil, la anexión de los territorios palestinos, el derrocamiento de Saddam Hussein y la sucesiva desestabilización de Libano y Palestina, el desmantelamiento de Iraq y la creación de un estado palestino en su territorio y la utilización de Israel como base complementaria en el programa norteamericano de âGuerra de las Galaxiasâ?.

La derrota de los norteamericanos en Iraq, cuando esperaban una guerra ârelámpagoâ? y un recibimiento entusiasta como liberadores, plantea un serio problema que necesita de una resolución urgente para su gobierno. Una de las posibles salidas puede consistir en la extensión del conflicto como mera cortina de humo que trate de enmascarar lo más posible el estrepitoso fracaso cosechado en Iraq, o que facilite una retirada ordenada y con la menor cantidad de bajas posible del ejército norteamericano.

La naturaleza del Estado Sionista como bastión de los intereses norteamericanos queda cada vez más en evidencia. La acuciante necesidad de continuar con la estrategia de dominación de la zona por parte del gobierno USA, necesita de la colaboración de un ejército como el israelí, generosamente financiado y armado, que actúa como fuerza de choque para âlimpiarâ? cualquier tipo de resistencia para los planes imperialistas.

Las declaraciones de Condolezza Rice hablando del nacimiento de un ânuevo Oriente Medioâ? son buena muestra de que estamos ante un plan perfectamente diseñado y que de ningún modo el ataque israelí sobre el Líbano responde a la búsqueda de dos soldados capturados por Hezbollah, sino que se trata de una operación de mucho más amplio calado y que tiene por objetivo, por un lado, doblegar o mitigar la resistencia armada de los pueblos palestino y libanés, y por otro, aislar y preparar para futuras agresiones a países, como es el caso de Siria, que no se pliegan a los intereses regionales de los Estados Unidos.

Detrás de todo, y como objetivo estratégico ya hace largo tiempo identificado para la zona, está la imperiosa necesidad de cercenar de raíz cualquier proceso de unidad popular en la región. El mayor peligro para el imperialismo consiste en la posibilidad del surgimiento de una hegemonía alternativa, de la constitución de contrapoderes, de la unidad de la nación árabe. Una unidad esta, que construida a través de las resistencias y las luchas populares, podría acabar con el tradicional dominio del militarismo sionista que actúa como mero gendarme de los intereses del gobierno USA.

Compartimos las recientes declaraciones del secretario general de Hezbollah, Sayid Hasan Nasrallah en las que afirmaba que nunca pensó que existiese algo que pudiese recibir el nombre de âcomunidad internacionalâ?. La inutilidad de organismos como la ONU, cuyo Consejo de Seguridad es incapaz de ponerse de acuerdo para condenar una agresión tan salvaje y flagrante como esta, es buena muestra de ello. La actuación de su secretario general, Kofi Annan, se mueve más en los límites del patetismo que en los de la política decidida y realmente imparcial que sería de esperar de un organismo que pretendiese representar a esa supuesta âComunidad Internacionalâ?. ¿Qué podemos esperar de unos organismos internacionales que se cruzan de brazos ante la agresión militar de uno de sus miembros por parte de otro de ellos? ¿ y de un secretario general que ante el asesinato masivo de niños y civiles habla de âexcesivo uso de la fuerzaâ??.

Dentro de la mal llamada comunidad internacional encontramos también a la Unión Europea, el emergente polo imperialista, que muestra una actitud cínica manifestada en la continua colaboración económica, expresada en sus vergonzantes acuerdos preferenciales, con el Estado de Israel. Esta actitud, falsamente equidistante, de la Unión Europea ha tenido su manifestación más evidente en el rotundo fracaso de la pretendida conferencia de Paz celebrada recientemente en Roma.

El gobierno de Zapatero utiliza, como casi siempre, un doble lenguaje. Si bien ahora critica la "desproporcionada" reacción israelí, sigue calificando de terroristas a Hezbollah y Hamás y ha realizado maniobras conjuntas, hace pocas fechas y bajo mando OTAN, con el ejercito israelí. Debemos exigir a este gobierno que mantenga una postura mucho más firme y que cese todo tipo de colaboración, ya sea bilateral o a través de la Unión Europea, con el Estado Sionista, incluida la retirada del Embajador de España en Israel.

La manipulación mediática continúa y se nos presenta más descarada que nunca. La administración Bush está empeñada en utilizar el argumento de la âguerra contra el terrorismoâ? para justificar cualquier tipo de agresión imperialista. Todo el cinismo se expresa al descalificar a las organizaciones de resistencia palestinas y libanesas como âterroristasâ? o âfundamentalistas islámicasâ?, mientras se apoya a un Estado terrorista, fundamentalista religioso y racista como lo es el sionista de Israel. En nuestro país la calificación de paletos y antisemitas a aquellos que se manifiestan contra la barbarie criminal no hace otra cosa sino dejar bien a las claras la incultura y espíritu de manipulación ancestral de una derecha rancia que no conoce o pretende manipular al ignorar que la lengua semita más hablada es el árabe.

Corriente Roja se pronuncia firmemente contra todo tipo de racismo, desde la seguridad de que la única posibilidad de liberación real y completa del pueblo judío pasa por el aplastamiento del sionismo y la destrucción del Estado Sionista.

Corriente Roja apoya firmemente todas las expresiones de resistencia de los pueblos libanés y palestino y de todos los pueblos del mundo. Ante una agresión violenta no cabe otra respuesta que la lucha armada. Los pueblos libanés y palestino apoyan masivamente a organizaciones como Hezbollah y Hamás porque estas organizaciones han sabido recoger y catalizar el espíritu de lucha latente en la voluntad popular. Hezbollah además, surgió como una creación del pueblo libanés para luchar contra la invasión israelí de 1982 Si otras organizaciones, de tipo laico, no lo han conseguido, deberán analizar cuales han sido sus errores. La tarea de los antiimperialistas de todo el mundo es en estos momentos el apoyo incondicional a los procesos de unidad popular de los pueblos árabes y el apoyo incondicional, también, de la resistencia, contra la agresión imperialista sionista-norteamericana.

Corriente Roja rechaza firmemente cualquier tipo de solución al conflicto que lleve aparejada la intervención militar a través de una âfuerza de interposiciónâ?.

Llamamos a todos los sectores consecuentemente progresistas, democráticos y antiimperialistas a proseguir en la denuncia y la movilización frente a las criminales agresiones del Estado de Israel, llamamos también a la movilización en solidaridad y apoyo a todos los luchadores que en Libano, Palestina, Iraq y en todo Medio Oriente defienden la soberanía de sus pueblos y se enfrentan a la agresión imperialista. La resistencia vencerá.


¡Retirada inmediata de las tropas invasoras del Libano!

¡Retirada de los territorios ocupados en Palestina!

¡Libertad para tod@s l@s pres@s palestin@s!

¡Regreso de l@s refugiad@s !

¡Por la soberanía y la autodeterminación de los pueblos!

¡Viva la lucha de la Resistencia!



Corriente Roja, 1 de agosto de 2006

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Sindicat Terrassa