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Notícies :: guerra
Israel: Estado terrorista
28 jul 2006
Israel: Estado terrorista
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Con el apoyo incondicional de Estados Unidos y el silencio cómplice de la mayoría de los gobiernos de la Unión Europea, Israel ha lanzado, una vez más, una cruenta agresión militar contra Líbano y ha profundizado su política genocida contra el pueblo palestino en los territorios ocupados.

En contraste, millones de personas en el mundo, intelectuales connotados, organizaciones sociales y políticas pacifistas y de izquierda, así como la red internacional En Defensa de la Humanidad han condenado la política de terrorismo de Estado que lleva a cabo Israel y han denunciado la debilidad del Consejo de Seguridad de la ONU -maniatado por el veto estadunidense en defensa de su aliado sionista. Es evidente la complicidad y manipulación ideológica que sobre la matanza en Palestina ocupada y la masacre en Líbano realizan los grandes medios de comunicación y las agencias informativas estadunidenses, europeas y aquellas en nuestros países alineadas al orden mundial que pretende imponer Estados Unidos.

El poderoso aparato militar de Israel ha asesinado a mansalva a centenares de civiles, incluyendo niños y niñas, ha destruido barrios enteros, aeropuertos, hospitales, escuelas, mezquitas, centrales eléctricas, torres de comunicación, puestos de observación de la ONU, depósitos de agua, centros de producción alimenticia, almacenes, lecherías, puentes, carreteras, camiones con medicamentos y ambulancias, causando una catástrofe humanitaria (declarada por la ONU), el desplazamiento forzado de medio millón de libaneses y la violación sistemática de los más elementales principios del orden jurídico internacional, los derechos humanos y los Convenios de Ginebra en materia de conflictos bélicos. Han circulado por Internet las impactantes fotografías de las víctimas civiles de los bombardeos en Doueir, Rmaylech y otros poblados libaneses con los cuerpos ennegrecidos, hinchados, desmembrados, sin sangre (http.uruknet.info/?p=24885) de lo que infieren médicos en el sur de Líbano, como el doctor Bashir Shamm, miembro de la Asociación Francesa de Cirujanos Cardiovasculares, muestra el uso de sustancias químicas o gas tóxico en los misiles lanzados por la aviación sionista y el evidente uso de armas prohibidas internacionalmente en acciones que sólo pueden ser calificadas como crímenes de guerra y lesa humanidad.

Qué terrible ironía de la historia que los sobrevivientes y descendientes de las víctimas del Holocausto que llevó a cabo la dictadura nazi-fascista en Europa y la antigua Unión Soviética reproduzcan los métodos siniestros de sus victimarios, por décadas en Palestina, y ahora otra vez en Líbano. Israel no respeta leyes internacionales, ha incumplido 46 resoluciones de la ONU, pasa por encima de fronteras y soberanías, mantiene un afán expansionista que justifica en una ideología racista y neocolonial que se fundamenta en el mito del "pueblo elegido" y por medio de un gobierno semiteocrático y excluyente que persigue a su disidencia interna -que la hay valiente y admirable aun dentro de las propias fuerzas armadas- y que está dispuesto a extender la guerra a Siria e Irán, como hace Estados Unidos con la asesoría sionista en Irak. ¿Cuántas vidas de libaneses valen por un soldado de Israel? ¿No es similar a la proporción de civiles asesinados por los ocupantes nazis cuando la resistencia ajusticiaba a un soldado alemán en Praga, París o Varsovia?

La semilla de esta situación explosiva en Medio Oriente -que devino en el genocidio palestino y el expansionismo territorial- fue analizada por Maxime Rodison, marxista francés judío -a quien difícilmente se le puede tachar de antisemita-, que en 1967 publicó un brillante análisis en la revista Les Temps Modernes, dirigida por Jean-Paul Sartre, en el que demostraba que Israel se estableció como Estado en territorio palestino como resultado de una conquista colonial, "justificada por una ideología etnocéntrica y racialmente excluyente (el sionismo), marcada con las mismas actitudes chovinistas hacia los pueblos de territorios subdesarrollados, muy similar a la de otras doctrinas nacionalistas de las burguesías europeas" (Israel: a Colonial-Settler State?, New York: Monad Press, 1973).

Incluso, dentro de la propia matriz del marxismo ruso de las primeras décadas del siglo XX surge lo que se ha denominado "sionismo proletario" en el pensamiento de Ber Borojov, el ideólogo y principal dirigente del Partido Social Demócrata Obrero Judío Palei Sion, quien propone que el proletariado judío introduzca en los procesos que el llama inmanentes, el elemento de la organización y de la regulación planificada para crear las condiciones para la colonización de un territorio. Así, Borojov plantea transformar "el peregrinaje judío, de un movimiento exclusivamente inmigratorio a un movimiento colonizador" en un país de "economía semiagrícola", donde los judíos se constituyan en grupo dominante. No obstante, no fue precisamente el proletariado a través del peculiar socialismo de corte colonial que proclamaba Borojov el que llevó a cabo esa singular tarea colonizadora en Palestina sino la burguesía sionista, con la complicidad de Inglaterra, poder colonial al que le convenía en última instancia un enclave "occidental" que mediatizara las aspiraciones nacionalistas de los pueblos árabes. Pasados los años, el gobierno de Israel se convirtió, junto con el de Estados Unidos, en base del terrorismo global de Estado y en riesgo permanente para la sobrevivencia de la especie humana. No, señor embajador Dadonn, los terroristas son ustedes.
Mira també:
http://www.jornada.unam.mx/2006/07/28/026a1pol.php

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Comentaris

Re: Israel: Estado terrorista
29 jul 2006
O luchamos contra el sionismo y a favor de los derechos humanos y la libertad del Pueblo Palestino y libanes, o la espiral de violencia y terrorismo de Estado de Israel, puede desencadenar un conflicto nuclear.
Re: Israel: Estado terrorista
29 jul 2006
el sionisme no és només un problema d'abast regional del mitjà orient. el sionisme és l'expressió local, descontrolada, del mal anomenat lliberaklisme econòmic, el neoconservadurisme i demés... la lluita propalestina i contra el sionisme és la mateixa lluita del poble iraquià i de tots els pobles i individualitats per la Llibertat en aquest món:

LLUITA ANTICAPITALISTA
Re: Israel: Estado terrorista
30 jul 2006
ISRAEL ESTADO ASESINO
Cuatro millones de parias.
Criminal de guerra o criminal contra la humanidad no es el que comete delitos contra la misma sino el que pierde las guerras o el que no tiene el poder del Sistema en sus manos.
Cuatro millones de palestinos expulsados de su tierra por el sionismo internacional,por el terror del ejército judío en los últimos 50 años siguen privados de sus derechos "humanos". Israel no quiere ratificar el Tribunal Penal Internacional,resultaría que de existir un Tribunal Mundial independiente el estado de Israel sería el primero en ser juzgado : expulsiones masivas de población, destrucción de archivos,voladuras de barrios para sustituirlas por colonias de judíos,bombardeo de ciudades civiles en Siria y Líbano,detenciones administrativas (sin juicio),terrorismo de estado ( Mossad ),incumplimiento de resoluciones de la ONU,guerras de agresión,un largo etcétera de crímenes no sancionados al estado del pueblo elegido,al estado asesino creado por la Alta Finanza mundialista circuncisa para su tribu.
Lo que la prensa sionista oculta: Palestina el estado-ghetto. (por Gema Martín)
Desde octubre pasado, el denominado proceso de paz palestino-israelí ha vuelto a tornarse en conflicto y agresión, devolviendo esta cuestión al estadio anterior a Oslo. Pero lo que está ocurriendo en la actualidad no es una simple revuelta cuya solución consista en resolver una crisis en términos de seguridad ócomo la repetida focalización en el "cese el fuego" se empeña en plantearó, sino que es, ante todo, un síntoma político, y su resolución debe ser fundamentalmente pensada en términos políticos.

La provocación consentida de Ariel Sharon y la ódesde un primer momentoó desmedida represión de las fuerzas militares y de seguridad israelíes han prendido la mecha de una frustración y descontento cuyo poso ha ido alimentándose de manera intensiva en los años precedentes, fruto de un marco negociador que se ha traducido mucho más en seguridad que en territorios, y en el que los palestinos nunca han sido vistos como socios, sino como un riesgo para la seguridad que había que contener.

En consecuencia, territorialmente, el proceso de paz se ha centrado en satisfacer la concepción de seguridad israelí. Esto es, conservar territorio sin población palestina y aislar los pedazos de territorio bajo control palestino. El reducido traspaso territorial a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) se ha limitado al 60% de la banda de Gaza y a las siete principales ciudades de Cisjordania (3% del territorio, donde se concentra el 70% de la población), mientras que en Hebrón, habitado por 140.000 palestinos, Israel ha conservado el 20% de la ciudad para una colonia de 400 judíos instalados en pleno centro urbano.

En el 24% restante de Cisjordania, a los palestinos sólo se les ha concedido la gestión municipal, en tanto que Israel conserva la seguridad. En consecuencia, Israel ha conservado el control absoluto sobre el 69% del territorio cisjordano, donde sólo habitan unos 2.000 palestinos, y el 30% del de Gaza, donde 6.000 colonos controlan el 42% de las tierras cultivables (y el 58% restante es para 1.200.000 palestinos). Mientras tanto, se ampliaban las colonias judías y se construían más carreteras para colonos, encerrando aún más el territorio bajo control palestino en islotes inconexos.

En los acuerdos de Wye Plantation (1998), Israel no cumplirá el repliegue acordado para ampliar el territorio palestino de Cisjordania hasta el 13%, pero Arafat sí cumplirá con celo los acuerdos sobre seguridad allí decididos, por los cuales la ANP se comprometió, a petición de Israel y con ayuda de la CIA, a perseguir y encarcelar a los contrarios a Oslo, principalmente los militantes de Hamás (en tanto que en Israel los contrarios al proceso de paz son invitados a formar parte de los Gobiernos).

En conclusión, a la exigüidad del territorio devuelto a los palestinos se sumará su extrema discontinuidad y fragmentación en pequeñas porciones, de manera que se va a reducir drásticamente la libertad de desplazamiento de los palestinos fuera de los islotes bajo control de la ANP, en tanto que aumentará la capacidad israelí de aislar y encerrar a dichos palestinos no ya dentro de Cisjordania y Gaza como antes, sino incluso en su minúscula aldea o ciudad. El numantino sitio al que Israel está sometiendo a los palestinos actualmente así lo demuestra, excediendo con mucho la situación vivida en los peores momentos de la anterior Intifada entre 1987 y 1993.

Por ello, la aparentemente generosa propuesta que se dice que Barak hizo a Arafat en Camp David no podía tener viabilidad para los palestinos. Según publicó el periódico israelí Haaretz, la propuesta israelí se basó en la oferta del 90% de Cisjordania a cambio de anexionarse un 10% en el que se agruparía el 80% de los colonos (y 40 pueblos palestinos con 80.000 habitantes de futuro incierto).

Otros 40.000 colonos quedarían en lo que se denominó settlement clusters, que son aquellos situados en el centro de los territorios palestinos y que quedarían como islas de soberanía israelí. De acuerdo con este plan, Palestina sería un conglomerado de guetos territoriales separados por colonias, carreteras y controles israelíes con capacidad para sitiar a los palestinos cuando la seguridad israelí lo decidiese; además, esta propuesta israelí iba unida a que los palestinos renunciasen al control de las principales arterias de transporte y del valle del Jordán.

Para mayor inri, ningún reconocimiento de los refugiados palestinos por parte israelí se consiguió en Camp David. Así, llegado ese momento, se podría decir que la cuestión de Jerusalén no fue más que el escenario grandilocuente tras el que se levantaba un proyecto americano-israelí de una Palestina inviable.

Pero esa inviabilidad no es sólo político-territorial, sino también económica. En el proceso de paz, los israelíes han cedido a los palestinos la jurisdicción en los ámbitos de sanidad, educación y bienestar social, de manera que se han desembarazado de dichos gastos y responsabilidades, pero se han negado a la creación de un banco central palestino y a la emisión de una moneda palestina propia, manteniéndose el shekel israelí como moneda de curso legal.

Se aceptó la construcción de un aeropuerto y de un puerto en Gaza (con financiación europea), si bien el atraque de buques y el vuelo de aviones sigue sometido a la autorización israelí. El sistema fiscal acordado establece que el 60% de los impuestos que deben ser recaudados por los palestinos es recogido en primera instancia por Israel y transferido posteriormente a la Autoridad Nacional Palestina.

De esta situación se deriva una insoportable dependencia palestina de Israel, que retrasa o suspende las transferencias según su criterio, como está haciendo en la actualidad. A esto se añade que en torno al 92% de las tierras agrícolas y el 80% de los recursos hídricos de los territorios palestinos siguen bajo dominio israelí.

El control en materia de empleo y comercio por parte de Israel sigue siendo también una constante. Los territorios palestinos son un mercado cerrado al comercio exterior y una cantera de mano de obra barata para Israel supeditada a su sistema productivo (más del 40% de los trabajadores palestinos ganan sus salarios en este país en sectores poco cualificados, como construcción, industria textil y agricultura).

Su escasa productividad procede de la imposición israelí de normas que protegen la potencial competencia palestina para sus industrias. Así, mientras las exportaciones palestinas a Israel son muy reducidas, el gran contingente de importación que los palestinos tienen que realizar procede en su 90% de Israel. De ahí la capacidad israelí de estrangular económicamente a los palestinos como está ocurriendo hoy día, pudiendo desencadenarse un escenario catastrófico de hambre y enfermedades.

Los colonos, población judía civil armada, han incentivado sus agresiones no sólo contra la población palestina, por supuesto, sino también contra los campos de olivos en plena campaña de recogida de la aceituna, clave en la economía palestina, y mientras Israel pide a la ANP que contenga las manifestaciones, los palestinos no ven que los militares contengan la violencia de los colonos.

Y no hay que olvidar que esa población de colonos está implantada ilegítimamente en territorio palestino y que sus miembros provienen de los sectores fundamentalistas judíos más ultras de Israel, con una mentalidad violentamente antipalestina y que disponen de un amplio armamento y protección militar. Es decir, no se trata de una pobre población acosada por elementos invasores que les atacan óa ellos y a "sus" tierrasó, tal y como la propaganda israelí, en su siempre muy diestra habilidad para lograr invertir la realidad, ha logrado filtrar en muchos medios de comunicación.

Es por todas estas recalcitrantes realidades lo que plantear el enderezamiento de la situación actual en función de recuperar la cooperación palestino-israelí en materia de seguridad y de encarrilar a la población rebelde palestina en el marco de los acuerdos de Oslo y las propuestas de Camp David es, además de vergonzante, muy poco realista.

Es el rechazo a este marco, utilizado como camuflaje para perpetuar la ocupación y control israelíes, lo que ha precipitado la Intifada actual. Dicha Intifada, lejos de ser objeto de la manipulación de un perverso Arafat que sacrifica a sus niños para perjudicar la imagen de Israel, como han expuesto también muchos medios de comunicación voluntariamente manejados por el influyente lobby israelí, ha procedido tanto de un movimiento de masas políticamente desorganizado, compuesto principalmente por jóvenes entre 15 y 25 años, como de sectores armados irregulares (armados quiere decir que tienen pistolas y metralletas frente a los tiradores de elite y los sofisticados tanques, helicópteros y misiles israelíes).

La estructura organizativa del levantamiento está siendo provista por un bloque de fuerzas de oposición nacionalistas e islamistas en conjunción con Al Fatah, que viene a ser algo así como el partido gubernamental palestino. Esta coalición está dominada por el sector Tanzim de Al Fatah sobre la base de un entendimiento informal con la oposición. Las relaciones entre dicha coalición y el Gobierno palestino no son de independencia, pero tampoco de subordinación; más bien varían según la zona y según las circunstancias lo piden o permiten.

Probablemente, Israel está determinado a continuar las radicales presiones políticas, económicas y militares hasta que la ANP acepte volver al marco de Camp David o logre imponérselo con la ayuda estadounidense y la hiriente ausencia europea como parte de pleno derecho en la mediación. En ese punto, los palestinos estarán cada vez más decididos a convertir el levantamiento en una auténtica guerra de liberación nacional de grandes consecuencias en la zona.

DENUNCIA DE LA COMUNIDAD PALESTINA DE CHILE
El Estado Terrorista de Israel usa bombas de Uranio
"Grupos antibelicistas en EEUU están llamando a organizaciones internacionales para investigar el uso por parte de Israel de bombas de Uranio para reprimir la Intifada del Al-Aqsa ( Revuelta popular palesina contra la ocupación israelí). El Centro Internacional de Acción y su directora Sara Flounders ha hecho un llamamiento a las Organizaciones Internacionales,ONGs y de Salud para investigar el uso por parte del ejercito israelí de armas prohibidas internacionalmente en Cisjordania y Gaza y aseguró que Israel está utilizando bombas de uranio,bals dumdum y gas cs contra la población palestina. Sara Flounders estuvo en Palestina ocupada con una delegación de su centro para donar medicinas a los hospitales en los territorios ocupados, y sobre el uso de las armas de Uranio dijo Flounders Los helicópteros y los barcos están disparando a áreas civiles, y según las Leyes Internacionales estos ataques son crímenes contra la humanidad por el uso de las armas de Uranio que son contaminantes, por la radioactividad que penetra en la tierra, el ag a y la comida se contaminan también cuando son escasos. Flounders añadió que la radioactividad que contamina esta región amenaza a sus próximas generaciones. Sara Flounders con su delegación había presenciado los ataques en Ramallah, y dijo que las autoridades israelíes confiscaron los fragmentos de las bombas que llevaban para valorarlos e investigarlos en EEUU, a la salida de Aeropuerto Ben Gurion, después d pararlos, interrogarlos y registrarlos
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