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Notícies :: criminalització i repressió : amèrica llatina
Atenco, la lucha sigue...y sigue....y sigue...
24 mai 2006
Atenco, la lucha sigue...y sigue....y sigue...
Mujeres: ¿Instrucciones de Ensamblado?

Mujeres sin miedo

Palabras de la Comisión Sexta del EZLN para el acto público

âMujeres sin Miedo. Todas somos Atencoâ?.

22 de mayo del 2006.

Buenas noches. Mi nombre es Marcos, Subcomandante Insurgente Marcos.

Para quienes conocen al zapatismo tal vez no sea necesario explicar qué hago aquí, en un acto de mujeres y para mujeres.

Claro que no son mujeres así nomás, sino mujeres que han decidido alzar la voz para protestar por las agresiones que, por parte de la policía, sufrieron y sufren otras mujeres a partir de los días 3 y 4 de mayo de 2006, en San Salvador Atenco, en el Estado de México, en la República Mexicana.

Son, en uno y otro lado, mujeres sin miedo.

Mi nombre es Subcomandante Insurgente Marcos y soy, entre otras cosas, el vocero del EZLN, una organización mayoritariamente indígena que lucha por la democracia, la libertad y la justicia para nuestro país que se llama México.

Como vocero del EZLN, por mi voz toman voz los otros y otras que nos forman, que nos dan rostro, palabra, corazón.

Una voz colectiva pues.

En esa voz colectiva está la voz de las mujeres zapatistas.

Y con nuestras voces y oídos, están también nuestras miradas, nuestras luces y sombras zapatistas.

Me llamo Marcos y entre los múltiples defectos individuales que cargo, a veces con cinismo y desparpajo, está el de ser hombre, macho, varón.

Como tal, debo cargar, y no pocas veces enarbolar, una serie de prototipos, lugares comunes, evidencias.

No sólo en lo que a mí y a mi sexo o género respecta, también y sobre todo a lo que se refiere a la mujer, al género femenino.

A los defectos que me definen individualmente, alguien agregaría el que como zapatistas tenemos, a saber, el de no perder todavía la capacidad de asombrarnos, de maravillarnos.

Como zapatistas a veces nos asomamos a otras voces que sabemos ajenas, extrañas, y sin embargo, semejantes y propias.

Voces que asombran y maravillan nuestro oído con su luz⦠y con su sombra.

Voces, por ejemplo, de mujeres.

Desde el colectivo que nos da rostro y nombre, paso y camino, nos esforzamos por elegir a dónde dirigir el oído y el corazón.

Así que ahora elegimos oír la voz de las mujeres que no tienen miedo.

¿Se puede escuchar una luz? Y si así fuera, ¿se puede escuchar una sombra?

¿Y quién más elige, como nosotras hoy, poner el oído, y con él el pensamiento y el corazón, para escuchar esas voces?

Elegimos. Elegimos estar aquí, escuchar y hacernos eco de una injusticia cometida en contra de mujeres.

Elegimos no tener miedo para escuchar a quienes no tuvieron miedo para hablar.

La brutalidad ejercida por los malos gobiernos mexicanos en San Salvador Atenco los días 3 y 4 de mayo, y que se extiende todavía hasta esta noche contra las presas, particularmente la violencia contra las mujeres, es la que nos convoca.

Y no sólo. Esos malos gobiernos con sus acciones pretendían cosechar miedo, y ahora resulta que no, que están cosechando indignación y rabia.

En un diario de esta mañana, uno de los personajes que, junto con Vicente Fox y su gabinete, se enorgullece de âla aplicación del Estado de Derechoâ?, el señor Peña Nieto (presunto gobernador del Estado de México), declara que lo de Atenco fue planeado.

Si esto es así, entonces las golpeadas, detenidas ilegalmente, agredidas sexualmente, violadas, humilladas, planearon, entre otras cosas, ser mujeres.

Por los testimonios de esas detenidas sin miedo que son nuestras compañeras, sabemos que fueron agredidas como mujeres, violentadas en su cuerpo de mujer.

Y, por lo que sabemos también de su palabra, esa violencia sobre su cuerpo les provocó placer a los policías.

El cuerpo de la mujer tomado con violencia, usurpado, agredido para obtener placer.

Y la promesa de ese placer sobre esos cuerpos de mujer, fue el añadido que los policías recibieron junto al mandato de âimponer la paz y el ordenâ? en Atenco.

Seguramente para el gobierno, ellas planearon tener cuerpo de mujer y, con perversidad extrema, planearon que ése su cuerpo fuera el botín para las âfuerzas de la legalidadâ?.

El señor Fox, gobernante federal del âcambioâ? y del âEstado de Derechoâ?, hace unos meses nos aclaró que las mujeres son âlavadoras de dos patasâ? (a confesión de partes, relevo de pagos en abonos y pase usted al departamento de atención al cliente).

Y es que para allá arriba, estas máquinas de placer y de trabajo que son los cuerpos de las mujeres, incluyen las instrucciones de ensamblaje que el sistema dominante les asigna.

Si un ser humano nace mujer, a lo largo de su vida debe recorrer un camino que ha sido construido especialmente para ella.

Ser niña. Ser adolescente. Ser mujer joven. Ser adulta. Ser madura. Ser anciana.

Y no sólo desde la menarca hasta la menopausia. El capitalismo ha descubierto que en la infancia y la ancianidad también se obtienen objetos de trabajo y placer, y para la apropiación y administración de esos objetos tenemos âGobers Preciososâ? y empresarios pedófilos en todas partes.

La mujer, dicen allá arriba, debe caminar por la vida implorando perdón y pidiendo permiso por y para ser mujer.

Y andar un camino lleno de alambre de púas.

Un camino por el que hay que transitar arrastrándose, con la cabeza y el corazón pegados al suelo.

Y aún así, a pesar de seguir las instrucciones de ensamblaje, ir recolectando arañazos, heridas, cicatrices, golpes, amputaciones, muerte.

Y buscar a la responsable de esos dolores en una misma, porque en el delito de ser mujeres viene incluida la condena.

En las instrucciones de ensamblaje de la mercancía âMujerâ? se explica que el modelo debe tener siempre la cabeza gacha; que su posición más productiva es de rodillas; que el cerebro es prescindible y, no pocas veces, su inclusión es contraproducente; que su corazón deber alimentarse con frivolidades; que su ánimo debe sostenerse en la competencia contra su mismo género para atraer al comprador, ese cliente siempre insatisfecho que es el varón; que su ignorancia debe alimentarse para garantizar un mejor funcionamiento; que el producto tiene la capacidad de automantenimiento y mejora (y para eso hay una amplia gama de productos, además de salones y talleres de hojalatería y pintura); que no sólo debe aprender a reducir su vocabulario al âsíâ? y el ânoâ?, sino, sobre todo, debe aprender cuándo debe decir estas palabras.

En las instrucciones de ensamblaje del producto llamado âMujerâ? se da la garantía de que siempre tendrá la cabeza baja.

Y de que, si por algún defecto de fabricación involuntario o premeditado, alguna levanta la mirada, entonces la implacable guadaña del Poder le cercena el lugar del pensamiento, y la condena a sólo andar como si ser mujer fuera algo por lo que hay que pedir disculpas, y para lo que hay que pedir permiso.

Para cumplir con esta garantía hay gobiernos que suplen su falta de cerebro con las armas y los sexos de sus policías; y, además, estos mismos gobiernos tienen manicomios, cárceles y cementerios para las mujeres âdescompuestasâ? irremediablemente.

Una bala, un tolete, un pene, una reja, un juez, un gobierno, en fin, un sistema le pone, a la mujer que no pide disculpas ni permiso, un letrero que reza âFuera de Servicio. Producto No Reciclableâ?.

La mujer debe pedir permiso para ser mujer, y se le concede si lo es según lo indicado por las instrucciones de ensamblaje.

La mujer debe servir al hombre, siempre siguiendo esas instrucciones, para ser absuelta del delito de ser mujer.

En la casa, el campo, la calle, la escuela, el trabajo, el transporte, la cultura, el arte, la diversión, la ciencia, el gobierno; las 24 horas del día y los 365 días del año; desde que nacen hasta que mueren, las mujeres enfrentan este proceso de ensamblaje.

Pero hay mujeres que lo enfrentan con rebeldía.

Mujeres que en lugar de pedir permiso, imponen su propia existencia.

Mujeres que en lugar de implorar perdón, exigen justicia.

Porque las instrucciones de ensamblaje dicen que la mujer debe ser sumisa y andar de rodillas.

Y, sin embargo, algunas mujeres hacen la travesura de caminar erguidas.

Hay mujeres que rompen las instrucciones de ensamblado y se ponen de pie.

Hay mujeres sin miedo.

Dicen que cuando una mujer avanza, no hay hombre que retroceda.

Depende, digo yo desde mi machismo reloaded, mezcla de Pedro Infante y José Alfredo Jiménez.

Depende, por ejemplo, si el hombre está frente a la mujer que avanza.

Mi nombre es Marcos, tengo el defecto individual de ser hombre, macho, varón; y la virtud colectiva de ser los que somos, las que somos zapatistas.

Como tal, como tales, confieso que me asombra y maravilla ver a una mujer levantarse y ver saltar, rotas en pedazos, las instrucciones de su ensamblaje.

Es tan hermosa una mujer de pie, que da escalofríos el sólo mirarla.

Y escuchar es eso, aprender a mirarâ¦

Salud a estas mujeres, a nuestras compañeras presas y a las que aquí se congregan.

Salud a su no tener miedo.

Salud a la valentía que nos contagian, a la convicción que nos transmiten de que si no hacemos nada para cambiar este sistema somos cómplices de él.

Desde la Otra Ciudad de México.

Subcomandante Insurgente Marcos
México, Mayo del 2006.

P.D. QUE PREGUNTA: ¿Qué castigo merecen los gobernantes, mandos y policías que atacaron así a las mujeres, a nuestras compañeras? ¿Qué castigo merece el sistema que ha convertido el ser mujer en un delito? Si callamos, si miramos para otro lado, si dejamos que la brutalidad policíaca en Atenco quede impune, ¿quién estará a salvo? ¿No es entonces de elemental justicia la libertad de todas las presas y presos de Atenco?

Audio Disponible:

http://enlacezapatista.ezln.org.mx/la-otra-campana/342/
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Edil pide a medios y organizaciones salir de Atenco

En tanto, el FPDT exigió la salida de agentes judiciales

Teresa Montaño y Emilio Fernández
El Universal
Martes 23 de mayo de 2006

TOLUCA, Méx.- El alcalde de San Salvador Atenco, Pascual Pineda, aseguró que a quince días de los hechos violentos que dejaron por saldo más de 200 detenidos y docenas de heridos, el municipio continúa secuestrado por integrantes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), del Consejo General de Huelga (CGH) y otras organizaciones sociales de corte radical que podrían detonar en cualquier momento nuevos choques.

Entrevistado en palacio de gobierno donde sostuvo una reunión con el secretario general, Humberto Benítez Treviño, el edil perredista señaló que en Atenco hay personas procedentes de otras entidades como Michoacán, Oaxaca y Morelos, así como de municipios aledaños, que "nada tienen que hacer en Atenco" y que deben salir de inmediato, dijo.

Opinó que la de Ignacio del Valle es "es sólo una célula de las muchas organizaciones que están teniendo presencia en Atenco" y que en algún momento pueden generar desestabilización, pues la población "está muy vulnerable".

El alcalde pidió incluso que los medios de comunicación que permanecen en la zona para darle el seguimiento a los hechos del 3 y 4 de mayo salgan del municipio y dejen de reportar desde ahí. "Hacemos una invitación a los medios para que no vengan a Atenco cuando no tienen nada que hacer", dijo.

Aseguró que 95% de la población de San Salvador Atenco se encuentra trabajando, pero es necesario que en cuanto antes se vuelva a la normalidad absoluta.

En tanto, integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) exigieron al gobierno del estado de México que no envíe al municipio a policías ministeriales y a funcionarios de la Secretaría de Gobierno porque su presencia sólo causa temor entre la población y existe el riesgo de que sean retenidos.

�ngel Castillo Andrade, miembro del FPDT, indicó que han detectado que judiciales mexiquenses rondan por las tardes y noches las casas de los simpatizantes del movimiento de resistencia, toman fotografías de los inmuebles y hacen preguntas a los vecinos, lo que intimida a la población en general.

"Hemos visto que los judiciales hacen recorridos por las calles del municipio en carros de color oscuro y eso para nosotros es una provocación", manifestó.

Javier Contreras Cervantes, otro simpatizante del frente campesino, expuso que la incursión de policías ministeriales en el centro de la localidad sólo complica el conflicto entre las autoridades y los pobladores por la molestia que existe hacia ellos.

http://www2.eluniversal.com.mx/pls/impreso/noticia.html?id_nota=76741&ta
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Arnoldo Kraus

Las violadas de Atenco*

La inmutable geografía no miente. Desde su mirador avista desde siempre la historia y los quehaceres de sus habitantes. Geografía e historia son parte consustancial de nuestra especie e innegable realidad. Para llegar de Ciudad Juárez a San Salvador Atenco la distancia siempre ha sido igual. Se han modificado, como parte de eso que solemos denominar progreso, el paisaje, los caminos y los transportes. También, como parte de eso que solemos llamar gobierno, el lenguaje ha variado y se ha tenido que reinventar para retratar el México contemporáneo.

A la expresión las muertas de Juárez ahora se agrega las violadas de Atenco. La diferencia primordial entre unas y otras es que las muertas son incapaces de hablar y de denunciar, mientras que las mujeres vejadas cuentan con el peso de las palabras y con la voz de sus cuerpos dolidos. Las mujeres de Juárez y de Atenco son similares por ser víctimas del poder y porque sus historias bien dibujan las caras de la Presidencia de Vicente Fox, de los gobernadores de Chihuahua, que continúan enterrando a sus trabajadoras casi sin chistar, y de Enrique Peña Nieto, actual gobernador del estado de México. Fieles testimonios de esos sucesos son los programas de las televisoras europeas y las narraciones de autores mexicanos y extranjeros que revelan la cruda e innegable realidad de las muertas de Juárez. Las fotografías que muestran los hematomas, tanto en atenquenses como en algunas extranjeras, golpeadas por la policía en Atenco, son también parte de la geografía y del modus operandi de nuestros políticos.

Cine, prensa, televisión y fotografía son viajeros infatigables y gérmenes de conciencia. Sus mensajes impiden, al menos un poco, que el silencio y la mentira sepulten la verdad. Mientras que nuestro Presidente aseguraba en Viena, adonde acudió a hablar del buen caminar de México, que "el uso de la fuerza llevó paz a Atenco ante la 'embestida de la violencia"; afuera, las pancartas decían, en alemán y español: "Fox, mentira que en México se respeten los derechos humanos". Ufanarnos del reciente ingreso de México como parte de las naciones que integran el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas es hacernos cómplices de la ignorancia y de la sinrazón que gobierna al mundo.

Los sucesos de Atenco confrontan dos realidades brutales. La de las mujeres vejadas y ultrajadas contra la inopia y la negación de la inmensa mayoría de los políticos al servicio del poder. Es evidente, debido a las secuelas emocionales, sociales y físicas, que ninguna mujer se declarará violada motu proprio. Esa idea cobra más peso cuando las afectadas son víctimas de "violaciones masivas" o cuando la saña se ejerce por diferendos políticos. Atenco es buen ejemplo de ese tipo de humillaciones: en sus calles, y en sus habitantes, ni la invención ni la mentira tienen cabida. Los testimonios de las afectadas y las fotografías que revelan los golpes asestados por los brazos policiales a través de las órdenes de los jerarcas políticos dan cuenta de lo sucedido.

La incredulidad de nuestros gobernantes, la denodada defensa de los actos policiales para mantener el orden y la negación casi absoluta de las querellas de las mexicanas violadas y de las extranjeras torturadas reproducen bien la estulticia de la clase política mexicana. Cito parte de su ideario: "no hubo violaciones tumultuarias, sino abusos deshonestos" (Miguel Angel Yunes subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de Seguridad Pública federal),"hasta el momento no hay acusaciones de violencia extrema" (Eduardo Medina Mora, secretario de Seguridad Pública), o bien, la máxima del secretario de Gobernación, Carlos Abascal Carranza, quien aseveró que "cualquier exceso será castigado", líneas que deben leerse bajo la óptica de su apoteósica contumacia, pues, continúa negando que las extranjeras fueron golpeadas.

El ideario de nuestros jerarcas no admite duda. Su lenguaje y deshonestidad es una las peores formas de violencia: la que niega la verdad, la que sepulta la ética, la que genera intolerancia. Sus palabras contra los golpes; su religión contra la objetividad de las fotografías; su desdén contra el dolor infinito de las mujeres violadas; su menosprecio por la opinión pública nacional e internacional contra las voces libres que claman justicia.

Es obvio que el pasado de las víctimas forma parte del presente. Esa realidad es dogma en nuestro país. Las violadas de Atenco son claro ejemplo del poder maligno del Estado, sobre todo si se piensa que la fragilidad corporal de las mujeres las hace presa fácil de la brutalidad. Dogma afín es la fuerza de la maquinaria política diseñada para ignorar y enterrar todo lo que no convenga. Y aquí hay que detenerse y preguntar: ¿quién es más violador: el Estado o los policías?, ¿las hormonas masculinas o el peso y la sordera del poder?

En nuestro país, la mentira y el desdén han cobrado carta de autoridad y certificado imperecedero contra todo lo que huela a disenso. La incapacidad para argumentar del gobierno es patética. La negación de la realidad es muestra de esa sordera, de ese tartamudeo añejo para razonar y escuela para que la impunidad siga floreciendo. El corolario es gratuito: ser político en el gobierno del cambio es negar cualquier evidencia que exponga la verdad. Pregunto otra vez: ¿quién es más violador: el Estado o la policía? Es evidente que los execrables policías que violaron son tan sólo algunos fragmentos del cuerpo de los políticos responsables.

Ante la implacable geografía y ante la sordera congénita de nuestros gobernantes es necesario hablar e imperativo seguir buscando las vías para resistir contra ese sordo y desmesurado poder. Ni las muertas de Juárez ni las violadas de Atenco fueron o son distintas de la mayoría de las connacionales. Eran y son de casa, eran y son ciudadanas comunes.

Fente a la barbarie es menester denunciar. La barbarie no es sólo la que provocan los verdugos sino sobre todo la indiferencia u olvido de las injusticias pasadas. Acteal, Ciudad Juárez, Guerrero, Atenco son vivo ejemplo de esa tórrida injusticia. Ni la geografía ni los cuerpos ultrajados ni las muertas a destiempo ni las fotografías mienten: para llegar a San Salvador Atenco desde Ciudad Juárez hay que pasar por Los Pinos.

* Texto leído el 22 de mayo en el Salón Los Angeles durante el festival multidisciplinario Mujeres sin miedo. Todas somos Atenco.

http://www.jornada.unam.mx/2006/05/24/029a2pol.php
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ENTREVISTA / AMERICA DEL VALLE, DIRIGENTE DEL FRENTE DE PUEBLOS EN DEFENSA DE LA TIERRA

Si me detienen, no me voy a callar
La organización y la presión sociales, lo unico que nos queda

Prófuga, con tres órdenes de aprehensión que penden sobre su cabeza, esta joven de 25 años dice que la sordera y prepotencia gubernamentales catalizaron la rebeldía en Atenco, donde nació un movimiento social, subraya, que es ajeno a grupos radicales como el EPR o el ERPI

BLANCHE PETRICH

América del Valle no se parece a la joven ultra cuya imagen suelen proyectar los medios de comunicación electrónicos, ni echa chispas por los ojos cuando admite: "Veo la saña con la que han tratado a mi gente, sobre todo a las mujeres, y por supuesto que tengo mucho miedo de que me detengan. Soy mujer".

Prófuga, con tres órdenes de aprehensión y con la promesa del procurador mexiquense, Humberto Benítez Treviño, de que "esa señora" será detenida muy pronto, América admite que, en el contexto actual, las vías políticas para lograr la liberación de los 12 detenidos de Atenco que todavía quedan en prisión están cerradas. Pero además desconfía de la equidad de las vías judiciales. "Por eso es muy importante seguir por la vía de la organización y la presión sociales. Es lo único que nos queda."

A esta estudiante, de 25 años, se le acusa de "secuestro equiparado", al igual que a su padre, Ignacio del Valle, líder del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, preso en el penal de máxima seguridad de La Palma, en Almoloya; a su hermano menor, César, preso en Santiaguito, a su hermano mayor, Ulises, y a su madre, Trinidad.

Fogueada a lo largo de cuatro años de movilizaciones, confiesa que a veces olvida la regla de oro de los que luchan por alguna causa: corazón caliente, cabeza fría. "Es que nos calientan la cabeza, nos calientan todo con tanta mentira y tanta humillación. Nos orillan a salir a las calles, a cerrar carreteras". Pero lo que ella refleja -insiste-"no es odio. Nacho -así llama a su padre- siempre me dijo 'no odies'. Lo que tengo es rabia ..."

No piensa entregarse a la justicia: "No, porque no soy una delincuente, no soy un hijo de Marta Sahagún que anda robando y delinquiendo todo el día y nadie se atreve a aplicar la ley. Si me detienen no me voy a callar, porque no estoy de acuerdo con estas leyes ni con este sistema. Estoy muy lejos de ser una revolucionaria, pero por razones para rebelarme no paro. Tengo todos los motivos".

Pide que la sociedad se tome el trabajo de conocer el contexto en el que se dieron los supuestos secuestros, en febrero de este año; que sea capaz de discernir la verdad de las "versiones mentirosas de Televisión Azteca y Televisa", que criminalizan a todo un movimiento.

-Ocurrió en abril. Fuimos convocados a una mesa de diálogo, de las que se hacen cada 15 días. Nos citó el subsecretario de Educación, Cultura y Bienestar del estado de México para discutir sobre una escuela especial. El no llega y envía a empleados de bajo nivel que dijeron que sólo llegaban a oír. Nuestra gente no es de las que se aguanta; exigimos que se presentara el subsecretario, quien nunca respondió nuestra llamada. Casi a las tres de la tarde nos quisimos retirar. Eramos unas 30 personas, porque así es tradición de nuestro frente: ir en comisiones grandes, y al salir vimos que estábamos rodeados por policías que nos apuntaban con sus armas. "Dragones", era su insignia. Entonces nos regresamos y le dijimos al enviado del subsecretario que retiraran a la policía, o si no de ahí no se iba. Los retuvimos de tres de la tarde a las siete de la noche. A eso nos orillaron. A Nacho, a mí y a otros compañeros nos apuntaban a la cabeza. En muy pocos momentos de mi vida he sentido de que de ahí no paso. Ese fue uno de ellos.

-Si te llegan a capturar, te van procesar por ese episodio.

-¿Pero de dónde sacan que fue un secuestro si los retenidos éramos nosotros? Si el hecho se ve en su contexto, se diluye el cargo de secuestro. Pero el Ministerio Público, los jueces, no lo van a querer ver así. Hay consigna y hay voluntad de castigar a quienes luchan por sus derechos. Aquí lo que importa es que ganemos una cosa: que el pueblo entienda que no debemos permitir que se meta preso al que levanta la voz. Va a ser la presión social la que libere a nuestros compañeros. Y va a ser arduo.

-A propósito de los policías golpeados, los sandinistas solían decir: implacables en la lucha, generosos en la victoria. Los revolucionarios no deben ser como los represores. ¿No fallaron a ese principio en ese momento?

-En ese momento la masa perdió el control. Eso fue el pretexto para que entraran al pueblo, sacaran a la gente de sus casas, golpearan, violaran a las mujeres. No hay comparación posible.

-¿Cómo llegó el frente a ser una organización con este discurso tan radical, con tácticas de lucha como los bloqueos de carreteras y la retención de personas, medidas que no son vistas con simpatía?

-Hay que preguntarnos qué nos hicieron antes para haber respondido así. Antes del decreto de expropiación del 22 de octubre de 2001 (más de 5 mil hectáreas -la mayor parte ejidales- afectadas), en los medios empresariales y de gobierno se peleaban por dónde iba a construirse el megaproyecto de aeropuerto, si en el estado de México o en Hidalgo. A nosotros, como comunidad y ejidatarios, nunca nos consultaron. En la Secretaría de Comunicaciones ni siquiera nos dejaban entrar ni entregar un documento. Los que decidían nos ignoraban. La primera noticia oficial que supimos de que nuestras tierras iban a ser expropiadas fue cuando se anunció, en rueda de prensa, el proyecto como un hecho consumado. Es como si te anunciaran que tu vida tiene un plazo para su término.

-Se organiza el frente, resiste la expropiación, al cabo del tiempo triunfan y logran la anulación del decreto. ¿Por qué llegan a este punto en el que son perseguidos, apresados, acusados de delinquir?

-Una vez que ganamos se establecieron mesas de diálogo con las autoridades del estado de México para resolver los problemas de nuestras comunidades, para que fueran cumplidos nuestros derechos de educación, salud, trabajo y demás. Sólo tenemos un centro de salud que atiende a una cuarta parte de un municipio de más de 40 mil habitantes. Pero era casi ficticia la negociación. A veces los funcionarios nos citaban a la mesa de diálogo y no llegaban, mandaban gente sin capacidad de resolver, o nos decían: 'cálmate o te echamos a la fuerza pública'. La humillación se volvió la tónica. Por eso tomamos medidas de presión, porque nos orillan, y porque a veces la presión surte efecto.

-En este caso las medidas presión se volvieron contra ustedes. ¿No hubo un error de cálculo?

-Yo pregunto: la mesa de diálogo, ¿era real o era solamente un engaño para contenernos? Porque el problema de los floricultores se estaba tratando en la mesa y nunca se pudo resolver. Hubo acuerdos que no se respetaron.

-Eso es lo que desencadenó el ataque de la fuerza pública. Ustedes los repelieron con bombas molotov. ¿Los estaban esperando? ¿Se habían preparado para repeler un ataque?

-No. Después del primer desalojo en Texcoco, en el que la policía se lleva a tres compañeros floricultores golpeando a todo el mundo a las siete de la mañana del día 3, es cuando ya se movilizan muchos compañeros de las comunidades. Pero aun así se hizo un llamado al diálogo. Mi mamá, Trinidad Ramírez, llamó al señor Humberto Treviño cerca de mediodía y esto contestó textualmente: "No es mi problema."

"A partir de esa llamada nos empiezan a cercar, y a la una de la tarde empiezan los primeros enfrentamientos, en los cuales matan a Javier Cortés. La experiencia nos ha enseñado: cuando vemos que el diálogo está roto y se aposta la policía, no es para echarnos flores. La gente ve los toletes, los gases y las armas, y claro, de volada se prepara, ya sabe qué hacer.

"En todo caso, los que se habían preparado para ese golpe fueron las autoridades. Querían un suceso así para dar un mensaje. ¿Cuántas veces no oímos decir a Enrique Peña Nieto en su campaña, ahora en las de Roberto Madrazo y de Felipe Calderón, que ante los machetes habrá 'mano firme'? Eso que pasó lo buscaron".

-A propósito de machetes: el símbolo de su resistencia ha sido usado para darles una imagen de violentos.

-Cuando quisieron despojarnos de nuestras tierras, ¿con qué nos íbamos a quedar? Con la pala, el azadón. Sólo con el machete para defendernos.

-En las entrevistas con los medios de comunicación electrónicos proyectas mucho odio.

-No es odio, pero tengo clarísimo quiénes son los enemigos de mi pueblo. Y tengo mucho dolor porque he sido testigo de mucha injusticia. Y rabia.

-Del dicho popular "cabeza fría, corazón caliente", ¿qué piensas?

-Estoy de acuerdo, pero es que nos calientan todo, por indignación. Pero sé que a la hora de luchar hay que pelear con el corazón y con la inteligencia.

-¿Qué influencia tiene el subcomandante Marcos en el FPDT?

-Cuando la otra campaña pasó por Atenco nos encontró muy fortalecidos como organización, con influencia más allá de los nueve pueblos del municipio para hacer un movimiento regional. Cuando se viene nuestro problema, Marcos dice: "me quedó". Y se queda. El frente se sigue coordinando con las organizaciones de la otra y nuestra fuerza se multiplica. Si no hubiera sido por eso nos hubieran barrido.

-¿Hay otras influencias en el frente? Se habla del EPR, del ERPI...

-Falso, totalmente. Lo digo con respeto hacia ellos: no hay ninguna relación. Eso dicen los que no creen en la capacidad de la gente de organizarse, que no conocen la gran tradición de resistencia de los pueblos de nuestra región. Aquí no hay nadie detrás. Atrás hay un compañero y otro más. Somos muchos, eso sí. Y radicales, como bien dices, porque no nos dejamos.

http://www.jornada.unam.mx/2006/05/24/008e1pol.php
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Solidaridad con Atenco, desde Cataluña
http://www.jornada.unam.mx/2006/05/24/correo.php

Crece el repudio internacional por la represión en San Salvador Atenco
http://www.jornada.unam.mx/2006/05/24/007n1pol.php

Inmujeres pide "pruebas reales" de que hubo ultrajes
http://www.jornada.unam.mx/2006/05/24/005n1pol.php

Se fabrican culpables
http://www.jornada.unam.mx/2006/05/24/010n1pol.php

Exigen ONG que violaciones sean investigadas por la PGR
http://www.jornada.unam.mx/2006/05/24/007n2pol.php

Fracaso total del gobierno de Fox en derechos humanos: AI (Amnistía Internacional)
http://www.jornada.unam.mx/2006/05/24/003n1pol.php

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