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Entrevista :: amèrica llatina
Matilde Asensi saqueó patrimonio de Bolivia
28 mar 2006
El entrevistado espera que las acciones legales contra Asensi y Editorial Planeta sirvan no sólo para hallar la verdad sino para sensibilizar sobre âel tema de los pueblos indígenas aislados de la Amazoníaâ?, uno de los cuales serían los propios Toromonas, no los de la novela, si no los reales.
Entrevista a Pablo Cingolani

âMatilde Asensi saqueó patrimonio cultural bolivianoâ?

José Luis Tapia

Pasó casi un año desde que el historiador Pablo Cingolani, el antropólogo Ã?lvaro Diez Astete y otros miembros de la Expedición Madidi âdeclarada de âInterés Nacionalâ? por la Cámara de Diputados de la República de Bolivia en dos ocasiones, el 2001 y el 2005- denunciaron de manera pública que la parte sustancial de la historia que contaba la novela El origen perdido de la escritora española Matilde Asensi era su propia historia, es decir, la historia de la Expedición Madidi, un proyecto que empezó allá por el año 2000 y que tuvo resonancia nacional e internacional por uno de los grandes objetivos que aún sigue persiguiendo: probar la existencia de un grupo indígena aislado que las crónicas históricas y los habitantes del norte selvático amazónico del departamento de La Paz conocen con el nombre de âToromonasâ?.
Precisamente son los toromonas y su búsqueda, incluso el propio Ã?lvaro Díez Astete como personaje, los que forman parte de la trama de la novela aludida y es por ello que ahora, Cingolani ha iniciado acciones legales en la Fiscalía de Distrito de la ciudad de La Paz para que sea la justicia la que dictamine si la autora europea cometió plagio. Lo que sigue es una entrevista al denunciante. Es muy dura, de principio a fin. Cingolani espera que este nuevo escenario, el legal, sirva no sólo para hallar la verdad sino para sensibilizar y proyectar âel tema de los pueblos indígenas aislados de la Amazonía y los pueblos indígenas en situación de alta vulnerabilidadâ?, uno de los cuales serían los propios Toromonas, no los de la novela, si no los reales.

âSeñor Cingolani: ¿por qué decidieron llevar a juicio el caso de la denuncia hecha por los medios de comunicación el año pasado con relación al libro El origen perdido de Matilde Asensi?
âAnte todo, porque frente al problema en el que nos vimos involucrados, ese es el camino definitivo que tenemos derecho a transitar en el marco de una sociedad organizada. Pero los motivos de fondo son el cinismo de la autora que aún reconociendo de manera privada en una comunicación telefónica con Ã?lvaro (Díez Astete) que se había inspirado en nosotros, no fue capaz de hacerlo de manera pública y, por otro lado, las amenazas de la Editorial Planeta de iniciar acciones judiciales contra mi persona, lo cual era una bravuconada sin sentido. Nos costó mucho tiempo, mucho esfuerzo, mucho sacrificio preparar la causa judicial pero finalmente lo hemos logrado y el 24 de marzo la hemos iniciado bajo el asesoramiento del Dr. Alberto Luna Yañez, ex Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Mayor de San Andrés de la ciudad de La Paz.
âHan presentado una denuncia penal contra Matilde Asensi y personeros de Planeta, ¿por qué?
âPor lo mismo. Por que si ellos quieren jugar duro, nosotros también y por qué, de una vez, queremos que nos respeten, que respeten nuestro trabajo y a la gente que trabaja con nosotros que son comunidades indígenas de los Andes y la Amazonía boliviana y que históricamente han sufrido este tipo de abusos y de atropellos. Creemos que las cosas están cambiando en Bolivia y que es el momento de alzar la voz y decir basta. Basta de saqueo. Basta de saqueo de las riquezas naturales pero también de nuestro patrimonio, riqueza, iniciativa cultural. Nosotros siempre trabajamos convencidos que eso era lo que hacíamos: ensanchar el patrimonio cultural de un país, de Bolivia. Matilde Asensi debería reconocerlo así. No lo hizo. Ahora será la justicia la que se pronuncie. Pero no tenemos dudas de que esta señora saqueó patrimonio cultural boliviano, no sólo el producto de nuestro trabajo, sino algo que involucra a todos los bolivianos.
âAsí planteado, parece que lo que se viene es Bolivia contra Matilde Asensiâ¦
âYo diría que lo que queremos resolver es al revés: Matilde Asensi contra Bolivia, contra la Expedición Madidi. Ella, en sus entrevistas, deja claro una serie de aspectos que pintan su personalidad: dice que no estuvo nunca en Bolivia y que tampoco se planteó la necesidad de venir para escribir su novela que habla, precisamente, de Bolivia. Y dice que no vendría a Bolivia porque, para empezar, es un país muy pobre y con muchos problemas. Después, afirmó que ella pensaba que escribiendo una novela sobre Bolivia le estaba haciendo un âfavorâ? al país y que los bolivianos deberían agradecerle ese gesto. Todo esto, que no es más que soberbia cultural, y que tiene el mismo tufo imperial que la arrogancia de Valverde y su Biblia en Cajamarca o las bulas de la iglesia determinando que los indios eran seres humanos y no animales y que tenían alma como los europeos, no la hace muy amiga de Bolivia que digamos sino todo lo contrario. Con relación a nosotros, ella robó nuestros informes, nuestras declaraciones, nuestras ideas y con ellas armó parte de la arquitectura de su libro y mucho más. Ahora tendrá que explicárselo a los fiscales y también tendrá que explicarles a los bolivianos por qué los desprecia tanto y por qué no tuvo empacho en construir su libro en base a informaciones saqueadas. Asensi es como (Francisco) Pizarro pero en vez de usar la espada, ella usa la computadora y la red Internet y todavía hay algunos que la aplauden y no se dan cuentan que ya no estamos en el siglo XVI sino en un siglo XXI de respeto a la interculturalidad y de respeto a los derechos humanos, y esto incluye al trabajo de los otros.
âEn poco tiempo más, Asensi será citada a declarar en La Paz, ¿usted que le diría?
âMuchas cosas, pero ante todo que venga, que venga a dar la cara y a decirnos en la nuestra por qué hizo lo que hizo. Después le repetiría lo que escribió en 2666 el malogrado Roberto Bolaño âque sí era un novelista de verdad- con relación a gente como ella, es decir, âplagiarios confesos y sonrientesâ? âescritores que desconocían la éticaâ?, âescritores dispuestos a usurpar cualquier reputación, con la certeza de que esto les proporcionaría una posteridad, cualquier posteridadâ?. Eso le diría. Y también que ella no tuvo ni tiene derecho a convertir temas tan sensibles como es el de los pueblos indígenas aislados âque, son seres humanos, como vos o como ella- en una cuestión tan trivial, tan frívola, tan perjudicial. Tal vez, ella lea esta entrevista y es bueno que lo repita: señora Asensi, los Toromonas existieron en la historia pasada y puede ser que aún sigan sobreviviendo en los valles más inaccesibles del Parque Nacional Madidi. Tal vez, sea otro grupo humano. Probar eso sigue siendo nuestro propósito. Si aún sobreviven, son un pequeño grupo, aislado y temeroso de tomar contacto con otras personas porque ellos ya experimentaron las desgracias y las calamidades de un genocidio. Usted, todo eso lo trivializó sin vueltas, lo volvió un circo despiadado y para nosotros eso está mal, está mal, muy mal, carece de sentido, de sentimiento y de ética como decía Bolaño. Son seres humanos, arrinconados en la selva, vulnerables en extremo, sobrevivientes insisto, por la acción de todo lo que usted también representa: ese avasallamiento, esa imposición cultural, ese desprecio por el otro, por la cultura del otro y el trabajo del otro. ¿Usted será capaz de entender de lo que le habló?
âPara terminar, ¿qué espera del juicio?
âDe las acciones legales, en sentido estricto, sólo esperamos que se reconozca la verdad y que se haga justicia, base del respeto que reclamamos. Pero, a la vez, y porqué esa es la materia que está en cuestión, quisiéramos que este nuevo escenario sirva para difundir y proyectar el tema de los pueblos indígenas aislados de la Amazonía y los pueblos indígenas en situación de alta vulnerabilidad no sólo en Bolivia y en España a donde de seguro llegarán las repercusiones de este asunto, sino hasta donde se pueda. Hay que agitar y crear conciencia e impulsar acciones efectivas en torno a la situación y los derechos humanos de estas personas que, en general, son invisibles para los estados, de los cuales ellos también forman parte. Ojalá esto sirva para divulgar esta problemática y para comprometer a los gobiernos que tienen soberanía sobre la Amazonía a realizar planes concretos de protección porque si no, más temprano que tarde, estos pueblos también desaparecerán y serán una mancha más en la conciencia de la humanidad.

La Paz, 27 de Marzo de 2006

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