Imprès des de Indymedia Barcelona : http://barcelona.indymedia.org/
Independent Media Center
Notícies :: laboral
Bienvenidos
25 mar 2006
¿Ustedes piden trabajo asalariado, bien remunerado, digno, capaz de solucionar sus necesidades de vida, en donde su iniciativa y su creatividad sea de propio y de social reconocimiento, de aportación colaboradora y solidaria con los congéneres de su especie...?
Ustedes andan muy equivocados. Ustedes piden la cuadradura del círculo.
¡BIENVENIDOS A LA REVUELTA!

El cortejo festivo de la tercera protesta en París contra la ley del Primer Empleo, que partiendo de la plaza Denfert-Rocherau acabó en la plaza de Austerlitz, fue secundado por miles de jóvenes trabajadores y estudiantes. Lo fueron también otras manifestaciones en Toulouse, en Marseille, en Nantes, Burdeos, Lyón... etc. Largas marchas contra el trabajo precario empiezan a darse en nuestras bienestantes sociedades desarrolladas. No son habituales, pero lo serán. Les damos la bienvenida. Son el augurio de la revuelta contra la sociedad del dinero.

Hay otras muchas marchas por el mundo contra la precariedad y la miseria que no son tan festivas. La de los campesinos chinos expulsados de sus tierras, la de los mineros bolivianos, la de los sin tierra brasileños, la de los piqueteros argentinos, la de los "forajidos" ecuatorianos, la de los senegaleses.... Son marchas de muchos más kilómetros de penosa andadura y en muchos casos con trágico final. Ellos como ustedes se niegan a vivir arrodillados a merced de una suerte que otros ya han decidido de antemano.
Atravesar fronteras, recorrer cientos de kilómetros por el desierto, hacinarse en suburbios como los de Sebja y Mina (Nuakchot- Mauritania) en donde otros 200 mil seres humanos subsaharianos esperan la oportunidad de huir hacia Europa o dormir noches y noches en los antiguos agujeros mineros de Nuadibú a la espera de una patera que les lleve a las Islas Canarias, o en donde el océano les arrebate definitivamente sus ansiar de vivir, son marchas algo distintas.
El gobierno socialista de Zapatero les promete ¡qué mezquindad! devolverlos a sus lugares de origen, respetando escrupulosamente "los derechos humanos" para que ellos vuelvan a emprender otra y otra vez una nueva marcha o esperen arrodillados la muerte por hambre o inanición. Controles, vallas fronterizas, sofisticadas vigilancias, patrulleras... se presentan como el gran triunfo de los gobiernos frente al peligro de los desahuciados del mundo.

Son otras marchas que como la de ustedes jóvenes estudiantes y trabajadores franceses acontecen por el mundo, también pidiendo trabajo para poder vivir. Claro, no podemos entender de otra manera que para vivir, para comer, para gozar de la vida, para cubrir nuestras necesidades, no debamos organizar nuestra existencia sin producir socialmente todo aquello que necesitamos. Pero ¡qué ilusos! estamos realmente confundidos: Trabajar para cubrir nuestras necesidades no es lo mismo que trabajar para que el Capital rinda beneficios. Y para que el Capital rinda beneficios ya no les hace falta ni mucho menos masas enormes de trabajadores como los de antaño, por mucho que se esfuercen políticos y sindicalistas solo interesados en gestionar el precario futuro de los "sobrantes".
La sociedad sí que necesita trabajadores. Trabajadores de otro tipo, porque las herramientas y la manera de producir es hoy distinta, y porque la fuerza constructora y creadora de cualquier ser humano es un inmenso tesoro que ninguna sociedad puede despreciar. Sería negar nuestro propio proceso social de cambio y transformación imparable. Otras herramientas y otras maneras de producir distintas (que hace obsoleto e inservible el trabajo forzado en su forma asalariada) que en manos de los trabajadores pueden abrir un periodo de un gran progreso para la Humanidad. El Capitalismo no viene determinado por el modo de producción sino precisamente por las relaciones de producción impuestas (RELACIONES DE PROPIEDAD). Esto lo olvidan con demasiada frecuencia los intelectuales de la llamada izquierda.

¿Ustedes piden trabajo asalariado, bien remunerado, digno, capaz de solucionar sus necesidades de vida, en donde su iniciativa y su creatividad sea de propio y de social reconocimiento, de aportación colaboradora y solidaria con los congéneres de su especie...?
Ustedes andan muy equivocados. Ustedes piden la cuadradura del círculo.
La sociedad del Capital ya no les puede ofrecer nada de esto. No lo pudo ofrecer nunca (ni en su forma de socialismo de Estado) ni lo puede ofrecer en su periodo de decadencia. Es un modo de producción agotado que nunca puede basarse en la organización científica de la producción, la distribución y el consumo para cubrir las necesidades de la sociedad sino en el expolio y la acumulación de la propiedad en búsqueda del beneficio privado. No le den más vueltas al problema: el trabajo humano como inmensa fuerza creadora de vida y bienestar ha sido absolutamente borrado de la sociedad y convertido solo en un trabajo-mercancía enajenado solo para el beneficio privado. Desde el trabajo físico más simple hasta el trabajo científico más innovador, es enajenado al servicio del Capital.

Trabajo asalariado y Capital no han sido solamente elementos antagónicos sino también complementarios. En su devenir histórico su mutua defunción es inseparable. Esclavos, siervos, obreros asalariados, prestadores de servicios,... no han sido más que objetos de apropiación de trabajo humano por castas y poderes depredadores por encima de la sociedad, que a pesar de ello, ha seguido denodadamente su camino transformador. Su parasitismo y su depredación no han podido detenerlo. Pero el desarrollo del propio camino constructor ha creado nuevas formas de trabajo y nuevas fuerzas (las del conocimiento científico) que difícilmente pueden ser compatibles con sociedades de explotación. Solamente en una sociedad libre estas nuevas fuerzas de trabajo pueden desarrollarse y generalizarse.

El trabajo que les puede ofrecer el Capital es trabajo cada vez más precario, absurdo, desvalorizado y cada vez cercano a las formas precapitalistas o exclavistas. Para ello necesitan hombres arrodillados y sin más esperanza que vagar por el endeudamiento y el subconsumo, cuando no en la marginación y la exclusión social. El Capital es ya el mayor productor de hombres desilusionados y sin esperanza de la Historia. Ustedes maldecirán mil veces el trabajo que les pueda ofrecer el Capital.

Así pues, ¿Trabajo asalariado? NO GRACIAS.

Nosotros necesitamos un trabajo creador. Necesitamos que la organización social de la fuerza productora basada en la libre cooperación de los individuos desbanque definitivamente el Poder Político basado en la violencia organizada de las clases propietarias sobre el conjunto de la sociedad. Que el Poder Social, desbanque al Poder Político.
Queremos que trabajen las máquinas. Nosotros construiremos más y mejores ingenios robóticos. Nosotros queremos ser los sujetos beneficiarios de un modelo de progreso favorable a la vida en donde ésta y no el dinero prevalezca como ley social. Queremos desarrollar y generalizar el conocimiento humano sin trabas ni limitaciones más allá de la propia soberanía para decidir la dirección y el sentido en el que debemos dirigirlo. Queremos que sea el tiempo libre, para el goce y el disfrute de la vida, para el cuidado de nuestros hijos, para la atención de nuestros ancianos, y para la colaboración entre los humanos, el termómetro que mida el progreso de la sociedad. Queremos y trabajaremos para que la unificación y la soberanía plena de nuestra especie den un nuevo sentido a la Historia de la Humanidad. Esta debe ser la única dirección en la que se encaminen nuestras acciones. La vieja sociedad solo nos puede ofrecer un estadio de barbarie sin salida.

!Bienvenidos pues, jóvenes trabajadores franceses, a la revuelta¡

Josep, marzo 2006
Otros escritos en: http://www.ellaberinto.net

This work is in the public domain
Sindicat Terrassa