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Notícies :: laboral
El sindicalismo no nos vale...
05 mar 2006
cONTRA EL SINDICALISMO
CONTRA EL SINDICALISMO
Mejorar esta realidad no nos vale

" ¿Qué es un sindicato? Un agrupamiento en el cual l@s embrutecid@s se clasifican por oficios para tratar de hacer menos intolerable las relaciones entre patronas/es y obrer@s. Una de dos: o no lo consiguen, y entonces la tarea sindicalista es inútil, o lo consiguen, y entonces la tarea sindicalista es perjudicial, ya que un grupo de personas habrá hecho menos intolerable su situación actual, y por consiguiente, habrá hecho durar mas la situación actual"
Paraf- Javal (Libertario)
El sindicalismo no nos vale. Como no nos vale el trabajo. No podemos convertir el anarquismo en un simple gestor social de los ruegos y súplicas al estado. La vida no se pide, se toma. Y el trabajo no debe ser mejorado, debe ser destruido.
El trabajo es una enfermedad devastadora, convierte a las personas en mercancías , en transacciones económicas, en recursos. Lo destruye todo, hace de la vida una muerte paulatina , de rutina y embobamiento generalizado. Divide cada día en trabajo y "ocio" , es decir, en productor/a absorbid@ por la máquina, y en consumidor/a de la mierda anteriormente producida.
La estructura económica de mercado producida por el capital tiene consecuencias nefastas en el desarrollo libre de las capacidades de las personas. Desde que somos pequeñxs nos ingresan en colegios destinados a capacitarnos como productorxs, a hacernos aceptar el trato social pactado, es decir, que nos vayamos acostumbrando desde pequeñxs a hacer cosas que no nos gustan, que no nos producen ningún placer. En la vida adulta esto estará totalmente asumido... hasta el sindicalista que grita a voces sus proclamas te mirará cualquier día y te espetará un "¿y tú en que trabajas?",unxs y otrxs nos meten incansablemente en el redil.
El trabajo nunca es una opción libremente elegida, es siempre una imposición de un sistema que te chantajea. El sistema te da a elegir entre tres opciones: o trabajas, o te mueres de inanición, o robas y te arriesgas a terminar en el talego.
"Nadie debería trabajar. El trabajo es la fuente de casi toda la miseria en el mundo. Casi todos los males que puedas mencionar provienen el trabajo, o de vivir en un mundo diseñado para el trabajo. Para dejar de sufrir, tenemos que dejar de trabajar."
"La abolición del trabajo" Bob Black
II
El sindicalismo intercede en el manifiesto antagonismo entre patrón/a y trabajador/a. Se instala entre las dos partes y trata de mediar en un conflicto en el que la solución no pasa por pedir mejoras (un poco mas de vaselina para que nos introduzcan la muerte con mas suavidad). La necesidad es destruir la sociedad de clases y con ella a todx aquel / aquella que trate de mediar, de consensuar, de impedir una ruptura violenta, un punto de no-retorno.
La explotación no es un "déficit" en una democracia mal llevada que debe limarse con dosis de socialdemocracia. El capitalismo, y con él su izquierda y su derecha , es el generador de la miseria, y las mejoras no solo no nos sirven, nos perjudican. Hacen perdurar más tiempo el estado de cosas actual, no termina con el sistema, lo suaviza... no crea (eso que tanto cacarean los sindicalistas de todo pelaje) conciencia de clases, crea demócratas que creen en el sistema.
Los sindicatos no tienen ninguna intención de romper la paz social, o desestabilizar el sistema. Lxs anarquistas, en cambio, tenemos como objetivo principal romper la farsa sobre la que se levanta "el consenso democrático", "el diálogo entre lxs representantes sociales", porque en sí misma toda conversación con lxs amxs no tiene mas fin que la reproducción de la mentira, jugar el papel que han diseñado para nosotr@s dentro de la farsa. Un amo y un esclavo no pueden entenderse; mientras uno tiraniza, el otro confabula. No nos vale el pacto, el fin de todx explotadx no debe ser la mejora dentro de su condición, debe ser la adquisición de su libertad de manera total, el fin de su propia condición.
El sindicalismo de cualquier tinte tiene el papel de oposición dentro del teatro democrático, convierte en un espectáculo con papel predefinido supuestas "luchas" en pro de la "justicia social", ¡como si se pudiera reivindicar tal cosa!, pedirle al estado que instale la "justicia social" es tan absurdo como pedirle que desaparezca de "motu proprio".
Con democracia, con trabajo, con gestores sociales, no pueden existir personas libres. Dentro de ese círculo, dentro de la denuncia que insta a que te concedan y no a que tomes con tus propias manos... no hay salida, es pura falacia, nos engañan, nos amansan.
"Hoy mas que nunca, un proyecto cuantitativo (juntar a l@s estudiantes, a l@s trabajadoras/es, a l@s desocupad@s en organizaciones permanentes con un programa específico) no puede hacer más que actuar sobre el detalle, quitándole a las acciones su fuerza principal - la de instalar cuestiones irreductibles a las separaciones categoriales (estudiantes, trabajadores/as, inmigrantes, homosexuales, etc.) (...) Toda reivindicación dirigida a un interlocutor preciso lleva consigo su propia derrota, por la misma razón de que ninguna autoridad puede resolver, ni aún queriéndolo un problema de alcance general. (...) Aquell@s que durante una huelga salvaje llevaban una bandera sobre la cual había escrito "NO PEDIMOS NADA", habían comprendido que la derrota está en la reivindicación"
"Ai ferri corti"
III
El uso del sindicalismo como medio para enfrentarse al capitalismo nació de la concepción de algun@s anarquistas que (de una manera honrada) consideraron que la mejor forma de extender las ideas libertarias era agrupando a l@s trabajadores/as en sindicatos de clase, pero la propia forma organizativa sindical conlleva una burocratización, y una formación de élites que no pueden jamás hacer avanzar el proyecto libertario. Dentro del propio seno de la CNT tenemos ejemplos históricos del desarrollo nefasto del sindicalismo y de cómo inevitablemente se ha enfrentado en su seno en todas sus épocas quienes querían hacer de la CNT una organización sindicalista cuyo objetivo fuera la mejora laboral, el etapismo, la reducción de la acción revolucionaria al acto simbólico antecediendo el crecimiento al ataque presente, a la anarquía ahora (Lxs trentistas de Pestaña etc.)y quienes abogaban por la insurrección diaria, al crecimiento cualitativo, en contra del asistencialismo, de la gestión social, por el fin de todas las estructuras que hacen que se levante el imperio del poder. Tenemos un ejemplo histórico en los hechos acaecidos en el periodo de la guerra civil española en el que el sindicato CNT, con una vanguardia dirigente al frente decidió traicionar la revolución anarquista y entrar en la Generalitat, para ocupar puestos de ministr@s dentro de la misma. El sindicato esta vez hizo la labor de partido político, demostrando que el devenir de todo sindicato es la dirección y organización "de la masa"(leer "DE UNA HISTORIA DE LA ADVERSION DE LOS OBREROS AL TRABAJO", ed. Etcétera). E incluso dentro de una propia revolución, una sociedad anarquista que fuera reorganizada desde el sindicato este terminaría acogiendo la función de estado en la mas amplía proyección marxista, en el momento en el que se tienen líderes "naturales", burocracia interna, posesión de información, delegación, el sindicato reorganiza los medios de producción, el reparto de la riqueza, los trabajos, etc centralizando la vida social en él, el sindicato no es mas que el nuevo estado. Esto sucede porque aunque el anarcosindicalismo niegue a los partidos políticos, su estructura es muy similar.
Esto, como vemos, rompe con la idea anarquista de la importancia de las personas por encima de las organizaciones. La anarquía es una revolución de individuxs conscientes, no de masas lideradas por una vanguardia. Por eso abogamos por el crecimiento cualitativo. Como anarquistas deseamos el desarrollo personal de las capacidades de decisión de todxs lxs seres humanxs. Es una revolución de carácter masivo, pero eso no hace que se crea en tendencias "mayoritarias" y tendencias "minoritarias", actuamos por consenso o no actuamos. Aquí es donde entramos con el grupo de afinidad del que más tarde hablaremos.
El sindicalismo revolucionario se ampara en la reforma, en la táctica obrerista para conseguir la bienamada afiliación que le haga llegar a la "situación propicia" para un estallido revolucionario, antecede toda su actividad a este fin. Para "llegar a la gente" dentro del seno orgánico de la organización hacen apología de la incidencia en la vida cotidiana de la llamada "clase obrera". Consideran que la revolución social llegará cuando el factor cuantitativo disponga de las "fuerzas" necesarias. Conciben la revolución como algo cuadriculado, predecible, una ecuación sin variaciones que se basa en el número y en el transcurso etapista.
Para conseguir el factor cuantitativo han encontrado su formula, a tal labor la llaman "bajar a lo real", es decir, bajar a una realidad pervertida a incidir en la mejora de reivindicaciones parciales: subidas de salarios, readmisión de despedid@s, cobros de nóminas, etc. Es decir, dejan de ser anarquistas para convertirse en especialistas de la gestión social, en el INEM de la reivindicación laboral. Cuando nos disponemos a tomar opciones de lucha de reforma laboral debemos darnos cuenta de varias cosas;
1º) Lxs obrerxs no son trabajadorxs las 24 horas del día, en la organización social tienen dos papeles fundamentales, el de producción (es aquí donde entra el sindicalismo) y el de consumidor. Si por una reivindicación laboral (huelgas, paros, presión, etc) esa persona en su papel de productor percibe por tal actividad más dinero, no por ello será mas revolucionarix, esa persona en su segundo papel será M�S consumidor (ya no se comprará un móvil, ahora se comprará dos, uno para su parientx y otro para el/ella).
2º) El estado se desenvuelve bien en el juego de "la reivindicación", posee a los mass media para crear opinión en la población. Cuando los sindicatos consideran que tienen un "conflicto" su respuesta al capital es convocar manifestaciones en las cuales se trata de demostrar por número que su opinión es generalizada en la población, por lo tanto exige a la democracia que sea demo-cracia (un número grande de personas piensan diferente al estado-àel estado es la "voz del pueblo"à por lo tanto tiene que hacer caso al sindicato; es decir, el sindicato juega en el esquema del capital, en el papel de lxs representantes, lxs votantes, etc). Todo sindicato en un conflicto laboral ansía salir por la televisión a decirle "alto y claro" a todo el mundo lo mala que ha sido tal empresa, o lo malo que es el estado por quitar equis "derechos". Entrando de lleno en el juego espectacular, una película con protagonistas "El estado", "Lxs sindicalistas", "La población" y como hilo conector de todo esto los mass media, todo bien empaquetadito para que nunca nos planteemos nada. Nos engañan, nos dirigen, nuestra vida no nos pertenece, toda crítica que no se base en esto nos está mintiendo.
3º) Cuando se escoge una forma de "disidencia" permitida, que no se enfrenta directamente al capital y acude al diálogo por las migajas, se pone en bandeja la criminalización de la disidencia "no permitida", de la que no acepta los cauces de protesta mansa. Consiguiendo la distracción de la gente hacia las organizaciones "bienpensantes", "ciudadanas", y que estas gentes a su vez se crean el discurso de la criminalización. Es decir buenxs y malxs.
En realidad es mentir el no proponer esto como una lucha directa, puesto que lo que aquí está en juego son nuestras vidas, no podemos aceptar el papel que nos ha tocado. No queremos luchar por tener un poco mas de papel, queremos terminar de una vez por todas con los papeles, y así ser libres todxs por igual.
IV
Deseamos pues una sociedad libre, anarquista, donde no exista delegación. Es por esto que no queremos reproducir el delegacionismo en la forma de organizarnos contra el estado, proponemos entonces la organización informal (1) , la organización en el que el/la individux es mas importante que la organización, donde la delegación es inexistente. ¿Cómo lo hacemos? Lxs individuxs se unen en relación a la afinidad con otrxs individuxs, lxs cuales se proponen mutuamente las formas generales o puntuales de actuación, estas propuestas no son vinculantes, es decir, si una persona tiene una propuesta y de un grupo de diez personas, seis están de acuerdo y cuatro no, lxs individuxs que estén de acuerdo lo llevan acabo, lxs que no, no se suman. Juntarse en base a la afinidad de proyectos y de visión revolucionaria hace que no te detengas en debates interminables en los que no se saca nada en claro, ni que tengas que crear una organización donde unir a la gente, donde la defensa y fortalecimiento de la organización sea lo único que te una. Nuestra finalidad no es tener una organización enorme con "peso social", nuestro fin es que miles de individuxs estén en lucha coordinadxs en base a proyectos comunes... nuestro único y máximo proyecto es terminar con el estado y dar paso a la anarquía, CON MENOS NO NOS CONFORMAMOS.
Deseamos terminar con la sociedad de clases y con el capitalismo. Por ello somos conscientes de que el factor central que hace mover la maquinaria capitalista es la mercancía, es decir, tod@s nosotr@s. Somos la mercancía necesaria para dar de comer sangre caliente a las fauces furiosas del mercado.
¿Parece fácil adivinar cuál es nuestra propuesta, verdad?
Si la mercancía somos nosotr@s mism@s, la solución es cercana... ROMPER CON ELLA. Ella se basa en nuestra relación con el medio, romper el medio sería nuestra primera proclama. Demostrémosles la "satisfacción que nos producen"... rompamos la máquina que nos roba la vida o quememos la fábrica que nos convierte en un clon sistemado, destruyamos cada parte del mundo que han creado para someternos, no saquemos brillo a nuestras cadenas...destruyámoslas. Rompamos con el espectáculo de nuestras vidas divididas, separadas de la realidad, dejemos de ser un beneficio para ellxs. Extendamos nuestra mala hostia entre todxs nuestrxs compas, que nadie vuelva a pasar por el curro, el supermercado, o el colegio electoral con media sonrisa en la cara, juntémonos, hablemos, y ataquemos. No volvamos jamás a resignarnos.
La supervivencia del día a día en esta realidad nos lleva también a buscar formas más dignas de existencia que el mundo del trabajo que han diseñado para nosotrxs, formas de romper con las barreras urbanas. Romper el día a día con el consumo practicando el robo a destajo en los centros del capital, dejar de ser mercancía comprable: sabemos que el mundo en el que vivimos está construido de tal manera que nos obligue a trabajar, o sino no comes. Intentemos no trabajar o trabajar lo menos posible (ya, ya y ¿cómo pagamos el piso? Okupémoslo; y ¿la comida? Robémosla; y ¿el transporte? Colémonos; intentemos no producir beneficio mientras recorramos las tripas del monstruo ) o, si te ves con posibilidades y quieres dar un salto a la reapropiación, roba un banco y vive felizmente. Pero esta es otra forma más de acomodarte en el sistema existente (evidentemente es mas digno que venderte a la prostitución laboral, pero sigue siendo algo impuesto), puesto que aún con mejoras de tu realidad sigues viviendo en capitalismo, esto no debemos perderlo de vista y creernos la falsa ilusión de que tan solo con esto puede cambiar algo. Tan solo nos estamos amoldando a la mierda. Y nosotrxs queremos terminar con la mierda, no robarla y comérnosla.
Tampoco nos vale el sindicalismo, pues lucha y se deja los cuernos exigiendo al capital que seamos productorxs durante mas tiempo: contratos indefinidos, cierre de ETT´s, etc. ¡Pidiendo ser esclav@s durante mas tiempo!... ¡No os esforcéis tanto! ¡no volveremos a los tajos! No queremos ni ETT's , ni 30 horas, ni hostias, no queremos trabajar, queremos vivir.
Mas tiempo de trabajo = menos tiempo de vida.
No nos valen como revulsivo. Sus reivindicaciones, ¿a quién van dirigidas? Por ejemplo, cuando los sindicatos piden que se retire la "nueva reforma laboral" ¿a quién se lo piden? Se lo piden al mismo estado al que dicen combatir... le reconocen como interlocutor, le aceptan como representante elegido "democráticamente en las urnas". Aceptan la legalidad, utilizan los cauces de protesta mansa diseñada por el estado: manifestaciones legalizadas, hojas de firmas, propaganda de carácter reformista.
Caen en un juego que hace retroceder la revuelta y dan lugar a la distensión, el diálogo y a la paz social. Dicen estar en desacuerdo con una democracia que en la praxis ponen en marcha. ¿Revolucionarixs o demócratas?, ¿colaboracionistas o infantilistas?.
Creer que la revolución va a llegar pidiendo migajas al estado es fruto de una parálisis de visión que solamente se pueden permitir algunas funcionarias de enseñanza, que están mas por terminar escalando en el espectro político que por agitar esta falsa realidad y hacerla añicos.
La finalidad de este texto es contribuir al debate que existe desde hace años en el movimiento anarquista respecto al sindicalismo y sus usos, con él nos gustaría animar a tod@s es@s compañer@s anarquistas que siguen desaprovechando su tiempo en sindicatos a que reflexionen y prueben otras formas mas divertidas y coherentes de llevar pa´lante el proyecto anárquico.


"Contra el enemigo nos llama el placer"

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Comentaris

Re: El sindicalismo no nos vale...
05 mar 2006
explicate mas cuales son las

otras formas mas divertidas y coherentes de llevar pa´lante el proyecto anárquico.??
Re: El sindicalismo no nos vale...
05 mar 2006
Explícame como funciona una sociedad en la que no se trabaja, tio listo.

Cuanto iluminado..
Re: El sindicalismo no nos vale...
05 mar 2006
Si vas a comer a un nar i no te llega para el postre, te vas a privar de comerte el primer plato?
Re: El sindicalismo no nos vale...
05 mar 2006
El texto es muy, muy interesante, pero creo ke le fallan varios puntos, espero ke el ke firma como kGB me los pueda aclarar:
· ¿ké clase de acciones propones como alternativa al sindicalismo? (si se critica algo hay ke proponer alternativas) ¿o lo único ke porpones es okupar casas, robar en supermercados y kemar centros de trabajo? Reconocerás ke este es un camino francamente difícil.
· supongo ke cuando dices "trabajo" en realidad kieres decir "trabajo asalariado", ¿no? Lo digo porke el trabajo propiamente dicho, el trabajo a secas, es una necesidad ke nos impone la naturaleza: hay ke recoger los frutos, segar los campos, moler el grano, generar energía, distribuir bienes, gestionar bienes y servicios, etc.
· respecto a ké es el sindicalismo, hay ke decir ke no tiene por ké ser así, el anarcosindicalismo (tal como yo lo entiendo) tiene por objetivo una sociedad anarkista donde la propeidad de los medios de la economía sea colectiva, de modo ke su objetivo, en cada centro de trabajo, es ke la propiedad de este recaiga en sus trabajadores/as.
Por desgracia, la mayoría de l@s trabajadores de este kotxino mundo son una panda de cobardes conformistas ke les resbala casi todo, así ke no vas a conseguir ke se muevan proponiéndoles colectivizar la oficina / fábrica (excepciones: Zanon y demás casos excepcionales). Si kieres ke se muevan por algo, será por un mejor convenio, una pekeña subida de sueldo o contra el despido de tal o cual compañer@. Objetivos reformistas, vaya.
O sea, ke la base del sindicalismo es la alianza entre la diminuta minoría de trabajadores revolucionarios y la considerable masa de proletari@s reformistas. O crecemos hasta ser much@s más o lo tenemos bien jodido, con perdón.
Y una de las formas ke algun@s proponemos para crecer es la lucha sindical; lo cual no kiere decir ke aceptemos el sistema ni nada de eso.
La legitimidad de la lucha no la dan las elecciones sindicales, sino l@s trabajadores/as mism@s y la dignidad de sus objetivos y sus métodos.
Re: El sindicalismo no nos vale...
05 mar 2006
Otra cosa: yo mismo publiké un artículo ("Sindicalismo y revolución") en Indymedia Barcelona el pasado 5-VIII en el ke defendía la posición contraria, ke el sindicalismo sí vale la pena.
Aún está por ahí como "Sincialisme i revolució", por error).
Re: El sindicalismo no nos vale..ni ningua idea tampoco.
06 mar 2006
Seguimos dandelo vueltas en nuestros sillones o delante del ordenador, para encontrat el mejor camino para la anarquia, cuando sinceramente no hay ni uno ni dos, ya que el camino se hace al andar. El sindicalismo no es una idea cerrada (sindicalismo revolucionario) si no que desde la defensa del trabajador, su solidaridad entre iguales se intenta arrañar dia a dia cuotas necesarias para ir avanzando. Lo mismo se puede hacer desde otras pespectivas o realidades distintas. Pero aqui la pocion magica no existe. Hablar de obreros aborregados despectivamente, y darse una vuelta por los circulos anarquistas viendo el masivo consumo de drogas (nos metemos con la tele, pero el speed y la birra a raudales), el pasotismo, la indiferencia, la falta total de responsabilidad, etc. etc.
Pero aqui seguimos criticando, creyendonos los sabedores de la norma, de la ley anarquista. Somos realmente pateticos. Y lo triste es que no avanzamos, retrocedemos, dia a dia, retrocedemos. La critica al trabajo asalariado, al conformismo, incluso a la huelga o a las subidas salariales, ya se realizaba en los sindicatos revolucionarios a principios del siglo pasado. Si leyeramos un poco mas nos dariamos cuenta, que aqui no se inventa nada, todo está mas que dicho y demostrado.
Aun asi nos retroafirmamos con la critica a los proyectos que poco a poco caminan. Y yo sigo sin creerme nada, sobre todo cuando viene de las filas del pasotimos, la chuleria, la autocomplaciencia y de la critica facil.
Animo y a seguir asi chavalotes y chavolotas
poco vale ya la...
06 mar 2006
es tracta k la gent parli i digui les seves opinions...veure les diferents opinions ...

no iluminao,no sofa (una puta silla si acaso) ni na de d eso.
El mal llamado sindicalismo
06 mar 2006
sindicalismo-de-estado.jpg
Mira també:
http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/211402/index.php
http://www.cnt.es/
Re: El sindicalismo no nos vale...
06 mar 2006
Depende de que sindicalismo.
Dentro del mundo sindical aún hay clases.
Ejemplo: CGT, CNT, son sindicatos que han dicho y aún tienen mucho que decir.
Ala!! a ponernos a currar y dejar de llorar.
Un sindicato es lo que nosotros deseamos que sea.
Re: El sindicalismo no nos vale...
07 mar 2006
Estar clar que la gent a de dir la seva opinió, però una cosa es dir la teva opinió i l’altre es la absoluta autocomplaciencia del moviment anarquista. Aquí tothom critica, tothom te la seva a dir, però ningú pot demostrar res per que no hi ha res que demostrar. Si realment lo que ens interessà es avança, sempre està l’exemple d’un mateix com a veritable critica al projectes dels demés. Però noltros d’exemple no podem donar res, hi per el contrari donem voltes i mes voltes a projectes que amb els seus defectes i les seves contradiccions al manco fan algo. Per això dic que ja està be d’estar davant de l’ordinador criticant com si amb la critica s’avança, hi realment aquest tipo de critiques, ja fetes fa molt de temps hi amb gent que realment demostrava lo contrari (no sempre es clar), no duen a cap joc, son destructives hi personalment un poquet infantils. Si no per que aquest títol????
Re: El sindicalismo no nos vale...
07 mar 2006
Ricardo Mella ja ho deia, que l'anarquisme és una mena de ciència social empírica. Les teories les hem de posar dia a dia a prova, testejar-les i en cas que no siguin vàlides modificarl-les per tal d'aconseguir que s'apropin a l'objectiu assenyalat.

La praxis demostra, depura i millora la teoria. No al revés, i l'anarcosindicalisme és una constant pràxis. Per tal d'assolir millores que, com a treballadors, ens permetin seguir vivint i lluitant; i, també, mostrar noves formes de funcionar al marge de l'Estat i la seva estructura autoritària.

Si voleu demostrar que hi ha millors maneres d'apropar-nos a l'anarquia, cap problema. Però haureu de sotmetre, i de forma rigurosa, la teoria a la praxis.
La FAI va intentar moviments insurreccionals en base a unes premises, però no es quedaven a casa: varen sotmetre-ho a la praxis. I gràcies al anàlisis empíric, van extreure'n conclusions.

Allunyar-se de la Classe Treballadora en uns diàlegs com els vostres, sense posar-los a la praxis des del mateix interior d'aquesta Classe, és convertir-se en vanguàrdia. I, com ja sabreu, les vanguàrdies tendeixen al dirigisme i cada cop més en postures autoritàries.

Salut i praxis!
Re: El sindicalismo no nos vale...
07 mar 2006
El Cartel es muy bonito pero me gustaria que me explicases los dos primeros puntos el no aceptar subvenciones quiere decir que no se acepta dinero del estado, consecuentemente me podrias explicar por que se reunio el Comite Nacional hace un mes con el ministerio para la devolucion del patrimonio en dinero. Tambien me gustaria que me explicases el punto de no aceptar liberados ya que tengo entendido que los jefes de la FAL cobran de la organizacion. Esperando me aclares esos dos puntos.

Otro anarcosindicalista de base
Re: El sindicalismo no nos vale...
08 mar 2006
Pues es muy sencillo, aunque algunos no os queráis enterar: claro que no queremos subvenciones... ¿Qué tienen que ver las subvenciones con que se nos restituya lo expoliado por el franquismo? A ver si te enteras que lo que pedimos es, ni más ni menos, que lo generado por el esfuerzo y hasta la sangre de tantas compañeras y compañeros en años de lucha y sufrimientos y que fue robado por las triunfantes ropas franquistas. Además, ya no es sólo cuestión de dinero, sino de dignidad y memoria, la memoria de todos los que lo pelearon. Repito, no queremos lo de nadie, queremos lo nuestro, lo generado con nuestra lucha y esfuerzo ¿Queda claro?
En cuanto al tema de los liberados, a ver si nos enteramos: una cosa es que no creamos en los "profesionales del sindicalismo" pues entendemos que tod@s, en tanto que trabajador@s, debemos implicarnos en nuestra realidad laboral, conocer y reivindicar nuestros derechos... en suma, no dejarlos en manos de nadie y otra muy distinta que en trabajos relacionados con el sindicato pero no estrictamente laborales, donde sí se necesitan "profesionales": archivos históricos, publicaciones, estudios concretos... sí sea necesario remunerar ese trabajo ¿o cómo crees que se editaban diariamente con cientos de miles de ejemplares periódicos como Solidaridad Obrera o el CNT en los años 30, por poner sólo un ejemplo?¿por generación espontánea?
Realmente no creo que sea tan difícil de entender... a no ser que lo que se quiera sea el atacar a CNT por las razones más peregrinas (aunque viendo algunos de los comentarios que pululan por estos foros tampoco sería descabellado pensar que esa es la intención)
Re: El sindicalismo no nos vale...
08 mar 2006
Hacen gracia aquellos que sacan el metro para medirlo todo al milimetro, seguro que no se lo aplican ni hacen la mitad de lo que critican.
Re: El sindicalismo no nos vale...
08 mar 2006
Respeto, tolerancia, atención al escuchar al otro!!. La idea de que el sindicalismo es inocuo para el capitalismo, no es nueva dentro del movimiento libertario y/o anarquista. Las razones se han expuesto, históricamente, en muchas ocasiones...la reforma del sistema solo favorece su supervivencia, en esta posición está el origen de un cierto anarquismo individualista, o de grupos de acción sin conexión con el movimiento obrero; también de ciertos movimientos "anarcos", con raices en el socialismo utópico, tendentes a construir una sociedad alternativa en los márgenes de la sociedad capitalista. No comparto en absoluto estos puntos de vista, son estériles, inútiles, reducen las fuerzas para la transformación de la sociedad y son el caldo de cultivo, en muchas ocasiones, para la violencia individual que termina repercutiendo negativamente en los movimientos colectivos y asociativos. Pero con todo, hay que escuchar y discutir. No vale, tampoco en este tema el insulto ni el prejuicio. En cuanto al comentario de "currante" sobre los liberados, lo he explicado en muchas ocasiones a muchos compañeros y compañeras anarquistas "mal informados", el sindicalismo confederal de la CNT, aunque no remuneraba los cargos, salvo muy pocos, ejercia el derecho sindical fuerte a la ausencia del trabajo para la actividad sindical, allí donde tenía fuerza suficiente. Lo mismo con el derecho de contratación exclusivo a trabajadores afiliados. Este último derecho puede ser discutible, con nuestra visión del siglo 20-21, pero como todo, tenemos que analizar su propio momento histórico, sin justificarlo necesariamente, pero comprendiéndolo.
Re: El sindicalismo no nos vale...
08 mar 2006
Meditando sobre las razones argumentadas por el compañero que inicia la discusión, me gustaría hacer dos reflexiones: a) la primera, el capitalismo perdurará como sistema, mientras el sindicalismo, y no únicamente el sindicalismo, también la izquierda política y apolítica, no le hinque el diente a la cuestión de la organización del trabajo. Es más, aseguro que el sindicalismo está, aunque siempre poco, más centrado en actuar sobre la organización del trabajo capitalista, que la izquierda, política y apolítica -esa diferencia me es cada vez menos clara-. El capitalismo disfruta cuando vé que nuestros militantes alternativos relegan el trabajo, su organización y el mundo del trabajo al basurero. Se rien porque es una forma de perdurar en su sistema de dominación. Algunos o algunas, creo que han leido mal a Paul Lafargue o Marcusse, la alternativa social desde el mundo liberado del trabajo se debe producir desde la conquista, liberadora, de los medios de producción y la riqueza. Una segunda reflexión, insisto, desde el nihilismo, es muy fácil dar un paso a la violencia social y nada hay menos constructivo que eso. Seguramente, muchos de los que libremente opinan sobre el tema no den nunca ese paso, sobretodo si tienen, como me he encontrado en muchas ocasiones, las espaldas cubiertas, a muchos hijos de papá, he visto reclamar a las masas, a las que desprecian, que tengan actitudes, pretendidamente revolucionarias y destructivas. Cuidado, siempre me acuerdo de la anecdota que cuenta Fernando Arrabal, cuando en medio de las calles del Paris revolucionario de 1.968, se encontró con Samuel Becket, el nobel irlandés, y éste indica a Arrabal, que sospeche de muchos de los más violentos, que suelen ser hijos de notarios y en muy poquitos años, notarios, ellos también.
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