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Notícies :: amèrica llatina
En Venezuela respaldan La otra campaña del EZLN
30 gen 2006
Altermundistas propondrán a la comandancia zapatista un viaje en barco por el continente americano.
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30-enero-06
Milenio

La otra campaña del Ejército Zapatista de Liberación Nacional recibió ayer en Caracas, Venezuela, el respaldo de centenares de organizaciones participantes en el VI Foro Social Mundial, las cuales propondrán a la comandancia general de esta organización político-militar que una delegación zapatista viaje por el continente a bordo de una embarcación marítima.

Además, en los resolutivos generales del evento que convoca a la izquierda altermundista de todo el mundo se suscribió la sexta declaración de la Selva Lacandona, que plantea los postulados bajo los cuales recorre hoy en día Mexico el subcomandante Marcos.

Miembros del comité organizador del evento celebrado en la república bolivariana, gobernada por Hugo Chávez, anunciaron que en la declaración final del foro se incluirá un apartado para destacar que la sexta declaración zapatista ârefuerza y dinamiza las luchas existentes afines con el movimiento indígenaâ?.

Asimismo, aseguraron que la nueva iniciativa política del zapatismo será âdifundida de manera globalâ? no sólo por las organizaciones del continente americano, sino por las del resto del planeta que también se reunieron en estos días en otras ciudades del mundo.

âUna propuesta que se hará llegar a las montañas del sureste mexicano es que el EZLN, en caso de salir de México, salga en un barco, por lo que ya incluso se comenzaron a organizar aspectos técnicos al respectoâ?, aseguró Enrique Pineda, miembro de la organización mexicana Jóvenes en Resistencia Alternativa, que durante la madrugada de ayer encabezó un acto público de apoyo al EZLN en la capital venezolana.

El uso de embarcaciones marítimas para realizar activismo internacional tiene en organizaciones ambientalistas como Greenpeace âa través de su barco Rainbow Warriorâ uno de sus principales precursores.

Fue el Parque los Caobos de Caracas la sede a donde acudieron más de 2 mil simpatizantes zapatistas de diversos países. âTuvimos una larga jornada de diálogo y comprensión sobre las recientes propuestas que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional lanzó para México y que son abrazadas en todo el mundo. Su origen local, mexicano y chiapaneco, indígena, fresco y horizontal, le garantiza el éxito al pensamiento del EZLNâ?, estimó Javier Orellana, activista de Nuevo León participante en el Foro Social.

Al acto zapatista en Caracas también acudieron ciudadanos venezolanos como Karla Pineda, una estudiante de de la carrera de Derecho Internacional de la Universidad Bolivariana de Venezuela, quien consideró que el evento âpermitió encontrarse con muchos y muchas y plantearse nuevas propuestas respecto al futuro de su país, sobre todo pudo entender eso de que la espada de Bolívar anda por el continente enteroâ?.

El activista Enrique Pineda aseguró que la iniciativa zapatista en el Foro Social Mundial se ha venido planteando desde el año 2005, cuando lograron en Porto Alegre, Brasil, nombrar un espacio de resistencia alternativa que llaman Caracol Intergaláctika, el cual, aseguró, âsirve para reivindicar la autonomía, la autogestión y la influencia zapatista en el movimiento global, en el movimiento de movimientosâ?, relató.

Desde entonces, ahondó, se ha creado una red de contactos que permitirá al EZLN la realización de nuevos encuentros para el 2006. âCada integrante de los países asistentes solicitó que el encuentro internacional de los zapatistas (programado para después de julio) inicie en su país, lo cual sin embargo, será algo que en definitiva definirá el propio EZLNâ?, narró por su parte Orellana, líder de la Alianza de Usuarios de Servicios Públicos en tierras nuevoleonesas.

Como parte de los trabajos de difusión de la sexta declaración, el EZLN lanzó una convocatoria internacional para organizar un tercer encuentro intergaláctico. Hasta el momento, la comisión presidida por el teniente coronel Moisés, ha recibido más de 500 propuestas de organización, según da cuenta la agrupación en su pagina oficial de internet (www.ezln.org.mx)
Mira també:
http://www.milenio.com/nota.asp?id=259747

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Comentaris

Re: En Venezuela respaldan La otra campaña del EZLN
31 gen 2006
! No a la cocacola ¡

¡ Bebe pepsi intergaláctica !

Teniente coronel Moisés por orden del subcomandante general Marcos por orden de Pepsico and Co. Wall Street NY
Una opinión comunista sobre la Sexta Declaración
31 gen 2006
¿Defensa de la âpatriaâ?
o destrucción del capital?
por qué el proletariado debe rechazar la «Sexta Declaración» y todo programa burgués.

âLa nacionalidad del obrero no es francesa, ni inglesa, ni alemana; es el trabajo, la esclavitud en libertad, la venta voluntaria de sí mismo. Su gobierno no es francés, ni inglés, ni alemán; es el capital. Su cielo patrio no es el francés, ni el inglés, ni el alemán; es la atmósfera de la fábrica. El suelo que le pertenece no está en Francia, ni en Inglaterra, ni en Alemania; está bajo tierra, a unos cuantos palmos de profundidadâ?

Karl Marx (1845)

âLos trabajadores no tienen patria. No se les puede arrebatar lo que no poseen.â?

Manifiesto Comunista (1848)

Ofreciendo âprotección y apoyoâ? para los âhombres que llegan a hacer un patrimonioâ?, confundiendo y mezclando al proletariado con los âpequeños propietarios, pequeños comerciantes, micro empresariosâ? como si se tratase de la misma causa. Hoy como ayer, los discursos de la burguesía y la pequeña burguesía se dirigen a los sentimientos y emociones del proletariado para obstaculizar la reflexión y para hacer una defensa encubierta del capitalismo, del capitalismo en una de sus formas. Castro, Lula, Chávez, Kirchner, pero también Obrador y el EZLN dicen ofrecer una âalternativa al capitalismoâ?. Las lentes y reflectores de las televisoras y las páginas de todos los diarios brindan todos sus recursos para que los proletarios de cada país sean deslumbrados por sus ofertas de âproyecto alternativo de naciónâ?. Intelectuales, académicos universitarios, sociólogos e izquierdistas de todo tipo ofrecen sus servicios para diseminar la ilusión de que es posible otro mundo perpetuando los contornos de cada país, creando nuevos bloques de comercio y vociferando por todas partes el viejo grito de la burguesía: la defensa de la âpatriaâ?.

No han sido pocos los que han sucumbido a los cantos de sirena del capital. Cientos de organizaciones e individuos han corrido tras el llamado de López Obrador o del EZLN, miles de trabajadores ofrecen trabajo gratuito y sacrificios en las âmisiones bolivarianasâ? de Chávez para construir la âpatria grandeâ?, todos sus penurias y esfuerzos del proletariado son requeridos para hacer realidad el sueño de cada burguesía: bloques capitalistas que los saquen de la ruina frente a la competencia de otras facciones burguesas más fuertes. Hoy en día, miles de âinternacionalistasâ?, bajo el grito de âabajo el imperialismoâ? o de âdefendamos los estados obreros deformadosâ? son los más fervientes promotores de... ¡la defensa del capitalismo nacional!

Frente al enorme peso de la ideología burguesa, realmente han sido pocas las expresiones que han sido consecuentes en la defensa de las posiciones proletarias y que a contracorriente se han opuesto con firmeza a las posturas de «apoyo crítico», del seguidismo y demás prácticas oportunistas tan típicas de la izquierda del capital. Bajo todo tipo de pretextos como el de âla clase obrera está muy débilâ? o el de âhay que ir tras las masasâ?, se abandona todo principio âsi es que alguna vez lo hubo- para sumarse a la âotra campañaâ? de la confusión. Desde luego, no nos arrogamos ninguna autoridad desde la cual podamos sancionar qué posiciones son proletarias y cuáles no, sino que partimos de las propias experiencias del proletariado, las cuales han ido perfilando sus posiciones de combate, su terreno de clase. Contrario a la opinión mayoritaria, preferimos mantenernos fieles a la defensa de los principios proletarios y hacerlo desde donde hoy podemos, que acudir a la cobertura de las televisoras y la prensa. Preferimos eso que contribuir a que el proletariado sea arrastrado una vez más al precipicio, pues sabemos que estar con la clase es defender su programa y que estar contra ella es llamar a la defensa de la âpatriaâ?.

EZLN: apología y defensa de la âpatriaâ?.

Desde sus orígenes, el EZLN ha sido un paladín del Estado nacional:

âLas autonomías no son separación, son integración de las minorías más humilladas y olvidadas en el México contemporáneo. [...] Hoy lo repetimos: NUESTRA LUCHA ES NACIONALâ?

"...los zapatistas piensan que, en México âatención, en Méxicoâ la recuperación y la defensa de la soberanía nacional hace parte de una revolución antineoliberal. Paradójicamente, el EZLN ha sido acusado de desear la fragmentación de la nación mexicana. La realidad es que los únicos que han hablado de separatismo son los empresarios del estado de Tabasco rico en petróleo y los diputados federales chiapanecos que pertenecen al PRI [...]. Los zapatistas piensan que es necesaria la defensa del Estado nacional frente a la globalización..."

Se dirá que el EZLN ha corregido sus errores, que ve ahora las cosas con los ojos del proletariado, que ha dado un viraje (¡repentinamente!) hacia la izquierda, que solamente hay âalgunas cosasâ? que le hacen falta a la Sexta declaración, que no hay que ver la forma de los términos sino su contenido, que âpatriaâ? debiera ser entendida como âlos intereses de los explotadosâ?, etc., etc. Incluso si hiciéramos esa lectura, no hay en el planteamiento del EZLN, ningún anticapitalismo.

La larga y difícil experiencia del proletariado ha puesto muy en claro que no tiene ningún interés en común con la burguesía, que el beneficio del capital se sostiene en el perjuicio de los trabajadores; sin embargo, el EZLN equipara la ruina de la burguesía y la pequeña burguesía con la miseria del proletariado del campo y de la ciudad:

â...los gobernantes que tenemos [y que] están destruyendo lo que es nuestra Nación, nuestra Patria mexicana ... hacen leyes como las del Tratado de Libre Comercio, que pasan a dejar en la miseria a muchos mexicanos, tanto campesinos y pequeños productores, porque son «comidos» por las grandes empresas agroindustriales; como los obreros y pequeños empresarios porque no pueden competir con las grandes transnacionales que se meten sin que nadie les diga nada y hasta les dan gracias, y ponen sus bajos salarios y sus altos precios.â?

De esta manera, el EZLN âolvidaâ? que la relación fundamental del capitalismo, la oposición capital-trabajo, se reproduce a una escala general. No importa el tamaño de esta relación antagónica entre los trabajadores y capitalistas; allí donde un individuo posee medios de producción y compra fuerza de trabajo a uno o varios proletarios, se está generando ya una relación de explotación de los capitalistas sobre los asalariados, se está comprando por parte del capital una mercancía capaz de generar un valor mayor que el que se está pagando; se está generando a partir de esta relación un plusvalor que es arrebatado al proletariado. ¿Debe entonces el proletariado basar su programa en una alianza con los «pequeños productores» o los pequeños empresarios que reproducen esta relación; allí donde el proletariado no tiene futuro ni perspectiva alguna de solución real a su miseria y sufrimiento?

Pero, ¿qué son las naciones? ¿por qué y en qué momento surgieron? Para atender a estas cuestiones nos remitimos a lo que ya advertían los revolucionarios desde principios del siglo pasado:

âLas naciones modernas son plenamente producto de la sociedad burguesa; sobrevinieron con la sociedad mercantil, sobre todo con el capitalismo, y sus portadores son las clases burguesas. La producción burguesa y su tráfico mercantil precisan grandes unidades económicas, grandes territorios, a cuyos habitantes unen en una comunidad que posee una administración estatal unitaria.â?

El proletariado es una clase explotada por el capital, grande y pequeño; explotada independientemente de su color de piel, de su sexo o de la región que habite. La burguesía sólo puede obtener ventajas al remarcar las diferencias que se pudieran establecer a partir de la pertenencia a un determinado sexo, a una âetniaâ?, ânaciónâ?, o bien, a través de la constante repetición de la palabra âpuebloâ? en todos los discursos, pues esto permite que el proletariado, no pueda reconocerse como clase y se diluya en los frentes interclasistas, es decir, bajo programas y causas que le son ajenos, pero sobre todo, porque a través de este recurso se le impide al proletariado que vea lo que le hace ser la única clase revolucionaria capaz de destruir el capitalismo: que está privada de todo medio de producción y de vida, que no tiene más que su fuerza de trabajo y que, a diferencia de la burguesía y del resto de las clases que se enfrentan a ella, el proletariado no tiene patria que defender.

El EZLN infla el concepto âglobalizaciónâ?
para hacer una defensa del capital nacional.

âAlgunas de las bases económicas de nuestro México que eran el campo y la industria y el comercio nacionales, están bien destruidas y apenas quedan unos pocos escombros que seguro también van a vender.â?

Cabe preguntarse si esas bases económicas a las que se refiere el zapatismo como la industria y el comercio eran menos capitalistas que las actuales. Tal afirmación es más bien una apología ese esquema del âEstado benefactorâ?, caduco ya para el capitalismo actual, y que fue producto de la adaptación del capital a las circunstancias generadas por el fin de la segunda guerra mundial, donde partiendo de teorías burguesas como el keynesianismo, se pretendió dar oxigeno al capitalismo de posguerra.

Para el EZLN, el problema estaría en âunas empresas extranjeras ... que tienen al campesino bien jodidoâ? y en las maquiladoras âque son del extranjero y que pagan una miseria por muchas horas de trabajo.â?

â...también dijeron que hay que abrir las fronteras para que entre todo el capital extranjero, que así se van a apurar los empresarios mexicanos y a hacer mejor las cosas. Pero ahora vemos que ya ni hay empresas nacionales, todo se lo comieron los extranjeros, y lo que venden está peor que lo que se hacía en México.â?

Desde la lógica del zapatismo, las empresas extranjeras serían las únicas que generan pobreza, desempleo, miseria y deterioro de las condiciones de vida de los trabajadores en México. Pero, ¿acaso Vitro, Cemex, Bimbo, Telmex, y demás empresas âorgullosamente mexicanasâ? no cumplen el mismo papel contra el proletariado que aquellas que âson del extranjeroâ?? ¿No hacen estas empresas con el proletariado de otros países lo mismo que con lo que hacen con sus âcompatriotasâ? explotados? ¿La explotación se anula por la nacionalidad del capital? Sobre la cuestión del proletariado como clase mundial, el EZLN sólo puede ofrecer su discurso patriota, pues su lucha es NACIONAL, como lo afirma en toda su simbología y sus discursos.

Ya nos imaginamos la desastrosa conclusión que puede sacar el proletariado de ese análisis donde, por decreto, se elimina la existencia real de una burguesía mexicana. De semejante acto de magia sólo puede haber un beneficiario: la burguesía nacional.

Defensa del capitalismo estatal

Que el sistema de «seguridad social», o la capacitación de la fuerza de trabajo y el adoctrinamiento ideológico que le acompaña (el proceso conocido como âeducaciónâ?), necesarios para el proceso de producción capitalista, reciban la categoría jurídica de âpúblicoâ? o que los recursos como el agua, se denominen âpropiedad de la naciónâ?, no significa en lo más mínimo que no sean mercancías. El uso de tal terminología es intencional: sirve para ocultar la explotación y para atar a los trabajadores a las instituciones creadas por la burguesía para hacer esa explotación más eficiente. Lo que debe verse es que a pesar de la forma jurídica que adopta el capital, en los hechos, el proletariado se encuentra privado de medios de producción.
â[...] la transformación del capital en sociedades por acciones (o trust) o en propiedad estatal, no cambia la naturaleza capitalista de las fuerzas productivas [...] El Estado moderno, independientemente de las formas que asume, es esencialmente el Estado de los capitalistas, una máquina al servicio de los capitalistas, la personificación ideal de todo el capital nacional. Así, cuanto más fuerzas productivas quedan bajo su posesión más se convierte en un capitalista nacional real y más explota a los ciudadanos. Los proletarios permanecen en su condición de asalariados y las relaciones sociales típicas del capitalismo no se descomponen.â?
Los servicios de salud, incluso en el antiguo esquema, son mercancías, y su costo sigue recayendo sobre el salario que los trabajadores perciben socialmente. Lo mismo sucede con el costo de la âeducación (¿?) gratuita (¿?)â?.

Por eso afirmamos que el llamado del EZLN a defender âla soberanía nacional con la oposición intransigente a los intentos de privatización de la energía eléctrica, el petróleo, el agua y los recursos naturalesâ? , no es sino un llamado a defender el capitalismo en una de sus formas, pues, como Marx lo planteaba acertadamente, âallí donde el Estado es el mismo productor capitalista, como ocurre en la explotación de las minas, los bosques, etc., sus productos tienen el carácter de «mercancías» y poseen, por tanto, el carácter específico de toda otra mercancía.â? Y es justamente a la defensa de las empresas estatales, que son evidentemente capitalistas, a lo que el EZLN y los izquierdistas están llamando al proletariado.

Lo que es evidente que día a día se arrecian los ataques a las condiciones de vida de todo el proletariado, el proletariado debe responder con la defensa auténtica de éstas, que jamás debe confundirse con la salvaguarda de las instituciones que ha creado el capital para mantener la explotación de los trabajadores. Donde se expresa la verdadera autonomía de la clase es en la lucha contra el empeoramiento de nuestras condiciones de vida, contra la reducción de los salarios, por la extensión, la generalización y la unificación de la lucha del proletariado contra el Estado capitalista, sea cual sea el esquema que adopte, y no en la defensa de una patria que los proletarios no tenemos.

Defensa de la legalidad y de las instituciones burguesas.

Basta un ejemplo para ver lo que el EZLN opina sobre la legalidad burguesa en la «Sexta declaración»:

â...la Constitución ya está toda manoseada y cambiada. Ya no es la que tenía los derechos del pueblo trabajador, sino que ahora están los derechos y las libertades de los neoliberalistas para tener sus grandes ganancias.â?

La defensa de la legislación se vuelve un mecanismo cada vez más eficaz en el aseguramiento del control del capital sobre los trabajadores. Lo que la ley considera lícito es aquello que tenga por objeto âarmonizar los derechos del trabajo con los del capitalâ?; el proletariado tiene en el visto bueno de la burguesía para hacer huelgas cuando âel exceso de producción haga necesario suspender el trabajo para mantener en los precios un límite costeable [...]â?, es decir, cuando la suspensión del trabajo no atente a la ganancia del capitalista.

El proletariado debe defender sus necesidades, sus intereses, frente a los del capital, no las leyes de la burguesía. En la afirmación de sus intereses como clase, entra necesariamente en el enfrentamiento con el orden existente, su lucha se dirige contra el Estado y sus instituciones.

La decrepitud del sistema capitalista
anuncia la era de la revolución proletaria.

El capitalismo nunca ha representado el bienestar para los trabajadores, sin embargo, durante su fase ascendente, el capitalismo permitía en ocasiones la realización de algunas reformas que los trabajadores obtenían tras duras batallas y en las que podían ver una mejora relativa de sus condiciones de existencia. El capitalismo es ya un sistema decadente, no puede ya realizar tales reformas ni mejorar las condiciones de vida de los trabajadores. No es ningún mito que las condiciones de vida para el proletariado son cada vez peores. Lo que está puesto a la orden del día en esta época del capitalismo en descomposición es la revolución proletaria y no un programa de reformas. Para los defensores del capital (vestidos bajo cualquier disfraz), el proletariado âno está apto para un programa radicalâ?, por lo que ha de contentarse con el «programa mínimo» de reformas, con «programas democráticos», con «proyectos de nación» o «programas nacionales». En otras palabras, nos dicen que es proletariado no está listo para la revolución y que ha de encadenarse para siempre al mundo burgués, a la sociedad burguesa donde los proletarios no tienen ya nada que obtener.

¿Creación de un âprograma nacionalâ?
o recuperación del programa internacional del proletariado?

La burguesía es la única clase que tiene un interés nacional. El proletariado, sea en el campo, sea en la ciudad, debe romper con todo programa que incluso presentado como âanticapitalistaâ? no signifique más que la defensa del Estado nacional, esto es, del Estado burgués. La tarea del proletariado es organizarse bajo su propio programa, defendiendo sus intereses de clase.

Desde el marco nacional en que EZLN y sus intelectuales ven la sociedad, en la burguesía y en los trabajadores solo hay unos âmexicanosâ?. En marzo de 2001, Marcos hacía mofa del marxismo ante miles de universitarios a quienes decía no querer aburrirlos con la revolución mundial, sino hablarles de un niño âindígenaâ?. Para nosotros el proletariado no es ni âmexicanoâ?, ni âfrancésâ?, ni âindígenaâ?, ni ânegroâ? o âblancoâ?, ni âextranjeroâ?. No somos ni una ânaciónâ?, ni una ârazaâ?, ni una âetniaâ?; somos una clase explotada mundialmente. Para nosotros los proletarios las únicas fronteras que existen son las que ha creado la burguesía y es ella y sólo ella, quien tiene interés por perpetuar su existencia.
Al proletariado no le corresponde defender las fronteras nacionales, sino abolirlas.

El proletariado tiene un solo programa que no es nacional sino internacional: destruir la sociedad burguesa, abolir la propiedad privada de los medios de producción.

Para nosotros, como miembros del proletariado, la Revolución no es una ni una broma ni una idea inalcanzable, es una necesidad y una posibilidad que se sostiene en condiciones materiales que hoy existen.

La revolución mundial para el EZLN puede ser cuestión de broma o una aspiración abstracta, para nosotros es la única bandera donde la victoria está asegurada.

¡Los proletarios no tienen patria!
Sólo tienen un camino para su emancipación:
su propia unidad como clase internacional para destruir la esclavitud mundial que representa el capitalismo.


¡Proletarios de todos los países, uníos!
Re: En Venezuela respaldan La otra campaña del EZLN
31 gen 2006
A los que siguen creyendo en el espíritu santo (Sexta Declaración), dios (marcos) y los reyes magos (EZLN), les aconsejo se lean el Manifiesto Comunista. Pero que lo lean.
Re: En Venezuela respaldan La otra campaña del EZLN
31 gen 2006
Xan (colgado por), Xis (colgado por), o colgado a seques o com et vulguis dir. Sembla que insiteixes repetint reiteradament http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/232308/index.php les teves palles mentals, jo també et repeteixo que millor abans llegeixis sobre alló que critiques.

Et faig memòria dels enllaços, ja veig que no te'ls has llegit. Fes-ho, veuràs com amplies la teva capacitat de comprensió d'alló que sembla tens molt lluny.


La otra campaña

Enlace Zapatista, blog del subdelegado Zero y la Comisión Sexta del EZLN.
http://enlacezapatista.ezln.org.mx

El EZLN en la Otra Campaña
http://enlacezapatista.ezln.org.mx/especiales/49

Comunicados de la Sexta
http://enlacezapatista.ezln.org.mx/especiales/50

Sexta Declaración de la Selva Lacandona
http://palabra.ezln.org.mx/comunicados/2005/2005_06_SEXTA.htm
http://enlacezapatista.ezln.org.mx/especiales/2

Cartas y comunicados
http://palabra.ezln.org.mx

Televisión Zapatista
http://enlacezapatista.ezln.org.mx/especiales/52

Sobre el intercontinental e internacional
zeztainternazional
http://zeztainternazional.ezln.org.mx

La Otra Campaña (Noticias)
http://www.jornada.unam.mx/laotra
http://chiapas.mediosindependientes.org/index.php?category=11
http://chiapas.mediosindependientes.org
http://mexico.indymedia.org/tiki-index.php?page=LaSexta
http://chiapas.pangea.org/home/mexp.htm
http://narconews.com
http://narconews.com/otroperiodismo
http://vientos.info/cml
http://www.revistarebeldia.org/html/index.php

"La Otra Cronica" Videoreportajes
http://chiapas.mediosindependientes.org/index.php?centro=video

Radio Insurgente âLa voz de los sin vozâ?
http://www.radioinsurgente.org

Audios sobre la Sexta
http://www.radioinsurgente.org/index.php?name=sexta

PS. He llegit el Capital, si, fa temps, al segle passat i pel que recordo ni el Capital es la Sagrada Biblia, ni Marx l'enviat.
¿Es soluble el islamismo en el zapatismo?
31 gen 2006
¿Es soluble el islamismo en el zapatismo? ¡Musulmanes, esforzaos por llegar a ser zapatistas!
¿Y si el subcomandante Marcos fuese la encarnación del Mehdi?

Traducido del francés (Quibla) para Rebelión y Tlaxcala por Manuel Talens

En 1994, al responder a la pregunta â¿Es usted católico?â? que le hicieron durante una de sus primeras entrevistas en la prensa mexicana, el subcomandante insurgente Marcos, jefe militar y portavoz del Ejército zapatista de liberación nacional (EZLN), declaró: âNo responderé a esa pregunta. Si le dijese que soy musulmán, usted escribiría que somos islamistasâ?. En aquella época, poco tiempo después de que los zapatistas hubiesen aparecido a plena luz en Chiapas con el golpe de efecto que fue la ocupación simultánea y por sorpresa de una docena de ciudades al amanecer del 1 de enero de 1994, un grupo de musulmanes les propusieron convertirse en masa al Islam. Los zapatistas, tras consultar a sus bases, declinaron cortésmente la oferta, que provenía de un grupo de conversos españoles al Islam, los morabitos [1], fundados por un británico que se convirtió al Islam durante un viaje a Marruecos. A partir de entonces, cerca de trescientos indios, principalmente de los tzotziles, se convirtieron al Islam en Chiapas. Construyeron una pequeña mezquita en un campo de maíz de los alrededores de San Cristóbal de Las Casas y abrieron en esa ciudad una pizzería halal. Para buena parte de los conversos, aquella no fue su primera conversión, pues antes se habían convertido al protestantismo, lo cual causó conflictos en los pueblos, pues los caciques católicos los perseguían y los forzaban a abandonar sus casas para exiliarse a la periferia de las grandes ciudades del Estado de Chiapas.

Los indios y la Iglesia católica

El alejamiento de los indios de la Iglesia católica no es algo nuevo. Mientras que la jerarquía católica mexicana ha tolerado tradicionalmente las aportaciones indias a los ritos religiosos -la más espectacular de todas ellas es la Virgen negra de Guadalupe-, siempre desconfió de la teología de la liberación iniciada por el Cónclave de Medellín (Colombia) en los años sesenta, de la que los representantes más ilustres fueron el sacerdote guerrillero colombiano Camilo Torres; el sacerdote brasileño Leonardo Boff; el obispo de los pobres Dom Helder Camara, también brasileño, y el jesuita nicaragüense Ernesto Cardenal, quien fue ministro sandinista y objeto de una reprimenda pública por parte de Juan Pablo II durante su histórica visita a Nicaragua.

En México, la revolución de 1910 estuvo muy influenciada por el positivismo y la masonería, y el anticlericalismo nacido del régimen de aquella revolución provocó una rebelión de campesinos católicos âreaccionariosâ?, dirigidos por curas guerrilleros, los cristeros, que duró varios años en los la década de los treinta. Cuando en 1914 los soldados campesinos indios y mestizos del Ejército de Liberación del Sur entraron en México a las órdenes de Emiliano Zapata vestidos de blanco y con una imagen de la Virgen a la cabeza, los habitantes de la capital vacilaron entre las risitas sarcásticas y el miedo.

En el propio Chiapas, el obispo Samuel Ruiz fue fundamental para el despertar de las conciencias que dio lugar a la creación del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Samuel Ruiz, sin ser propiamente un adepto a la teología de la liberación, supo prestar oídos a las poblaciones indias mayoritarias de Chiapas. Los catequistas formados en los años sesenta y setenta desempeñaron un importante papel en la educación de las poblaciones, comparable al del madrazas [2] en los países musulmanes sumidos en la esquizofrenia de la kemalización [3], como Turquía o Paquistán.

Un funcionamiento muy islámico

¿Qué pinta el Islam en todo esto, dirán algunos? Si se piensa bien, el Islam no debería ser algo tan extraño para la cultura mexicana, que es sincrética. Las raíces arabigoandaluzas son profundas en una de las âtres culturasâ? que constituyen el substrato mexicano, la española (las otras dos son la azteca y la maya). Hubo un barrio en el sector antiguo de la ciudad de México en donde vivían los marranos -musulmanes convertidos al catolicismo-, quienes para demostrar que eran buenos católicos asaban carne al espetón y comían puerco en la calle, a la vista de todos, incluso si todo el mundo sabe que buena parte de los marranos, ya fuesen de origen musulmán como judío, continuaron practicando en secreto los ritos de su religión original.

Otro rasgo mucho más fundamental que comparten las sociedades indias de México y las sociedades musulmanas, sean árabes, beréberes o incluso afganas, es el proceso colectivo de toma de decisiones.

El Ejército Zapatista de Liberación Nacional está organizado según el principio de la democracia directa. Las asambleas de poblados de base discuten hasta alcanzar un consenso en todo tipo de cuestiones relativas a la organización de la lucha política y militar y, en términos más generales, de la vida colectiva. Contrariamente a los sistemas de democracia representativa, no existen las votaciones tras las que la minoría se somete a la mayoría. La ventaja de este sistema es evidente: el consenso se alcanza mediante un compromiso entre todos los puntos de vista y todas las proposiciones. Una vez tomada la decisión, se aprueba y todos los miembros se preocupan de cumplirla.

Los sistemas musulmanes tradicionales funcionan según este mismo principio, la denominada choura, que suele traducirse por consulta, pero que también hacerse por concertación consensual. La práctica de la choura, que ha conocido numerosas vicisitudes, fue durante mucho tiempo habitual tanto en el jamaat de la Cabilia argelina como en la Loya Jirga afgana. El Majlis Ach Choura del Frente Islámico de Salvación argelino (FIS) quería inspirarse en la asamblea consultiva de los compañeros del Profeta en Medina. Pero este Majlis argelino estaba lejos de ser un ejemplo de democracia directa, ya que se parecía más a un parlamento autoproclamado en el que predominaban dos grandes corrientes y, además, estaba fuertemente infiltrado por los servicios de inteligencia del régimen. Así, cuando tuvo lugar el gran debate que opuso a las dos tendencias principales del FIS -los jezairistas, dirigidos por Abdelkader Hachani, y los salafistas, al mando de Abassi Madani- a propósito de si debían participar o no en las elecciones legislativas de diciembre de 1991, el debate se convirtió en un enfrentamiento interno, sin ningún tipo de consulta a las bases del FIS. El resultado fue que los infelices fisistas cayeron en la trampa que les había tendido el régimen militar y sus servicios y, tras haber ganado la primera vuelta de las elecciones, se vieron internados en el Sahara y luego asesinados o, en el mejor de los casos, exiliados a los cuatro rincones del planeta.

Otro ejemplo más reciente de esta práctica lo aportó el periodista francés Alexandre Jordanov tras haber sido hecho prisionero por la resistencia iraquí en 2004, cuando contó que en cinco días había sido pasado por las manos de ocho grupos diferentes. En cada uno de ellos lo sometieron al mismo tratamiento: instalado en medio de una asamblea de combatientes, los había escuchado discutir a todos diversas opciones: ejecución inmediata, petición de rescate, reivindicaciones políticas o liberación. En su caso -para su tranquilidad- fue esta última opción la que prevaleció.

Pero podemos comprobar que, en el mundo musulmán actual -o que supuestamente lo es-, la democracia directa tal como reinó en Medina en tiempos del Profeta o como la que se practica hoy en Chiapas es prácticamente inexistente, ya sea porque sus formas tradicionales desaparecieron o porque han renacido de manera artificial para sufrir manipulaciones por parte de tiranos u ocupantes, como sucede en la Cabilia con los archs o en Afganistán con la Loya Jirga. Sin embargo, en la cultura, en la vida diaria y en las tradiciones de la población musulmana quedan hermosos restos sobre los cuales debería apoyarse todo movimiento auténtico de liberación.

Tomemos el ejemplo palestino: los dirigentes nacionalistas laicos de la OLP eligieron las negociaciones secretas con el ocupante sionista para los Acuerdos de Oslo y el asunto terminó en tragedia. El pueblo palestino se vio de pronto enfrentado a hechos consumados y rechazó unos acuerdos que pretendían encerrarlo en una jaula, pero los dirigentes palestinos no supieron sacar las conclusiones del rechazo y por eso hoy se ven atrapados en la trampa del sistema imperial, enredados en un simulacro de Estado democrático liberal sin ningún poder [4]. Pero la población palestina consta de hombres, mujeres y niños que viven en sólidas estructuras familiares y de clan, las cuales han permitido que este pueblo resista y sobreviva a más de cincuenta años de despojo y opresión. Cada familia palestina es un miniparlamento donde se reencuentran todas las sensibilidades políticas, desde yihadistas a comunistas, pasando por liberales y nacionalistas laicos. Es en dicha tangible realidad donde habría podido apoyarse el movimiento palestino de liberación para desarrollar una democracia directa auténtica, original y eficaz.

Las alusiones a la choura son raras en el Corán. Hay sólo dos y no precisan las modalidades prácticas de esta consulta con vistas a una concertación.

De Marruecos a Indonesia, los musulmanes enamorados de libertad, de justicia y de democracia están hoy a la búsqueda de la âfórmula milagrosaâ? para derribar a los tiranos y a los sistemas que los oprimen y reprimen. La búsqueda de respuestas a sus preguntas sobre el pasado glorioso de la Umma [5] se topa con la ignorancia y con todo tipo de manipulaciones y cuentos de niños, pero también con un límite natural: hoy vivimos a la hora de una sociedad globalizada y los seis mil millones y medio de seres humanos se plantean los mismos problemas. Cada musulmán libre y activo puede -y debe- estudiar las experiencias de los movimientos de liberación de otras áreas culturales distintas de la musulmana. Podrá así encontrar respuestas que le ayudarán a salir del callejón sin salida en el que están encerrados los musulmanes por lo menos desde el 11 de septiembre de 2001, un callejón sin salida que podríamos denominar la âyihad manipuladaâ?.

A mi parecer, la experiencia más rica de enseñanzas es la de los zapatistas mexicanos, que se inició en 1983. Esta experiencia, que ya va camino de los veintitrés años, es la respuesta más original de una comunidad humana frente a los efectos devastadores de la globalización capitalista y tiene lugar en los márgenes del patio trasero del centro geográfico del Imperio yanqui.

Mandar obedeciendo

Pero procedamos en primer lugar a un flash-back histórico. La aventura zapatista -de hecho, habría que llamarla âneozapatistaâ?- empezó en 1983 cuando seis militantes âblancosâ? urbanos, supervivientes de un grupo de guerrilla urbana de matriz marxista-leninista, se refugiaron en Chiapas, estado lejano y marginado del sudeste mexicano. Chiapas es enormemente rico en recursos naturales -abastece una buena parte del agua potable que consumen los veinte millones de habitantes de la capital de México-, pero su población es pobre: a mediados de los ochenta un niño de cada dos moría allí antes de los cinco años.

Chiapas perteneció a Guatemala desde la conquista española y sólo se incorporó a México en el siglo XIX. Su población india, de cultura maya, consta principalmente de tzotzilos, tzeltales, tojolabales, cholos y chamulas. De los lacandones, la población original y casi mítica que dio su nombre a la selva lacandona, sólo quedan unas trescientas personas afectadas de taras debidas a la endogamia. Estos indios de Chiapas resistieron a los conquistadores durante más tiempo que en otros lugares, ya que las últimas guerras indias tuvieron allí lugar a finales del siglo XIX. En el imaginario de la generación de 1968, Chiapas desempeñó el papel de una nueva frontera y más de un hippy de la capital soñó con instalarse allí para evitar la locura y el estrés metropolitanos. Numerosos grupos izquierdistas enviaron âmisionerosâ? sin lograr âconvertirâ? a la población a sus ideas revolucionarias, pero en cambio la acostumbraron a escuchar discursos extravagantes y a leer las octavillas más surrealistas, maoístas, trotskistas y otras del mismo pelaje. Además, muchos habitantes de Chiapas emigraron a la capital o incluso a USA. Por último, numerosos extranjeros visitan Chiapas y algunos se han instalado allí definitivamente. La población chiapaneca es mayoritariamente india, pero abierta al mundo.

Marcos y sus cinco compañeros actuaron de forma muy distinta a la de las autoproclamadas vanguardias que supuestamente debían aportar del exterior la verdad revolucionaria a las masas: fundiéndose con la población local, se pusieron a su servicio y a su escucha. Aprendieron las lenguas, las costumbres y la visión del mundo de los indios. El gran preceptor de Marcos -quien adoptó ese nombre de combate en homenaje a un compañero muerto- no fue ni Marx ni tampoco Lenin, sino el viejo Antonio, que le transmitió todo su saber contándole historias en las veladas nocturnas. En diez años, el Ejército Zapatista se fue constituyendo poco a poco. Eran las asambleas de los poblados quienes escogían a los jóvenes aptos a integrarse en el ejército con arreglo a sus capacidades y disponibilidades. Todo hombre o mujer joven escogidos como soldados debían procurarse un arma por sus propios medios, vendiendo una vaca u otro de sus bienes. La mayoría de las armas de los zapatistas proceden de la compra a policías o militares del ejército federal.

En sentido etimológico, los indios de Chiapas son proletarios, ya que su única riqueza son los brazos de sus hijos. Al mismo tiempo, estos campesinos están integrados en la economía planetaria, ya que sus rentas dependen del precio mundial del café. La brutal caída del precio de este bien de consumo en 1992 hizo que las asambleas de los poblados decidiesen por unanimidad levantarse en armas. Considerando con razón que para entrar en guerra hace falta un mando y un jefe únicos, el Consejo clandestino revolucionario indígena del EZLN, la asamblea soberana compuesta por los comandantes y capitanes de las unidades combatientes, designados por sus bases, escogió a Marcos y lo entronizó durante una ceremonia maya llamada el âcaracolâ?, en la que se le hizo entrega de las siete insignias simbólicas del poder, a empezar por una espiga de maíz. Pero Marcos no fue nombrado general ni coronel. Escogió el cómico título de âsubcomandanteâ? para dejar bien claro que, incluso si era el jefe militar supremo, pensaba obedecer a la comunidad. Eso es lo que significa su divisa: âMandar obedeciendoâ?.

Todos para todos, nada para nosotros

En esto se basa la absoluta originalidad del ejército zapatista, que la distingue de todos los grupos politicomilitares pasados y presentes en América Latina, ya fuesen castroguevaristas como trotskistas, maoístas o marxistas tradicionales. A diferencia de todos esos movimientos, el EZLN no busca el poder político. Tal como dice Marcos, âsomos soldados para que nunca más haya soldadosâ?. La divisa del EZLN es âtodos para todos, nada para nosotrosâ?. La lucha armada del EZLN duró exactamente doce días en enero de 1994 y el mando nunca ha quebrantado el alto el fuego proclamado entonces. Siguió, por supuesto, movilizado y en armas. Tras su aparición a plena luz, cuando algunas bombas estallaron en grandes ciudades -entre ellas la capital de México- y de inmediato se las achacaron a sus simpatizantes, el EZLN declaró solemnemente: âLos aparcamientos subterráneos no son nuestros enemigosâ?.

Desde 1994, el EZLN ha sabido resistir todas las provocaciones y ha evitado así caer en la espiral de la violencia manipulada. Al poder federal -eso que los zapatistas llaman âmalgobiernoâ?- le ha sido imposible empujar a los zapatistas hacia el mortal callejón sin salida del terrorismo. Filosóficamente, rechazan la perspectiva de un control totalitario de la sociedad, a la que se le impondría un modelo revolucionario único en nombre del âhombre nuevoâ?. Puede afirmarse que la divisa bolchevique que buscaba hacer feliz a la humanidad con mano de hierro no les interesa.

Desde 2003, los zapatistas han creado ayuntamientos autónomos en sesenta poblados de Chiapas. Estos órganos de autogestión de la sociedad civil se denominan âcaracoles de buen gobiernoâ? y están formados por civiles, a la vez viejos y jóvenes, que tienen la edad de la revolución neozapatista. âLos soldadosâ?, dicen los zapatistas, âno deben dirigir la sociedadâ?. Los caracoles funcionan por comisiones temáticas y organizan la vida diaria de los habitantes. No son elegidos, sino designados por las asambleas de los poblados y sus miembros pueden ser destituidos de su cargo y reemplazados en cualquier momento, en virtud de un principio que sólo se ha aplicado una vez con anterioridad en la historia del movimiento revolucionario moderno, en la Comuna de París, durante la primavera de 1870.

Resurrección de Gramsci

Si fuese necesario buscarle una filiación al movimiento zapatista en la historia del marxismo, sería necesario referirse al italiano Antonio Gramsci. Este culto intelectual sardo creó al final de la Primera Guerra Mundial el movimiento âOrdine Nuovoâ? (Orden Nuevo) en Turín, la capital industrial y obrera del reino de Italia. Fue el primer jefe del Partido Comunista Italiano, fundado en 1921. En el informe que presentó ante la Internacional Comunista en Moscú sobre el movimiento huelguístico de los obreros turinenses en 1920, que ocuparon sus fábricas y crearon consejos de fábrica, Gramsci intentó cortésmente explicar a los funcionarios rusos y alemanes de la Internacional -que se quedaron desconcertados y no entendieron el mensaje- que en Italia, a diferencia de otros países, no era el partido quien mandaba en las masas, sino las masas las que mandaban en el partido. Fue también Antonio Gramsci quien forjó un concepto decisivo, el del âintelectual orgánicoâ?. Contrariamente a Lenin, que inspirándose en Plekhanov veía al intelectual como un personaje exterior a la clase obrera, a la que le aportaba la âconcienciaâ? desde arriba, Gramsci desarrolló la noción de un intelectual colectivo, totalmente integrado en las clases populares, con la que compartía su saber y sus tradiciones. Pero Gramsci no tuvo tiempo de poner en práctica sus ideas. Encarcelado bajo el régimen de Mussolini, murió en una prisión fascista. El fiscal que exigió su condena declaró en el juicio: âHay que impedir que este hombre piense durante veinte añosâ?.

Volviendo a México, vale la pena recordar que Mussolini, ex combatiente de la Primera Guerra Mundial y antiguo socialista, debía su nombre, Benito, a Benito Juárez, líder indio de la guerra popular con la que los mexicanos se desembarazaron del austriaco Maximiliano, un âemperadorâ? insustancial catapultado sobre el trono mexicano por Napoleón III. Si bien Benito Juárez venció militarmente al cuerpo expedicionario francés enviado para ocupar México, fue apartado del poder -que verdaderamente no le interesaba- por Porfirio Díaz, cuya dictadura âcientíficaâ? duró desde 1876 a 1910 (murió en París). El destino de Benito Juárez recuerda al de Giuseppe Garibaldi, el âlibertador de los dos mundosâ? (antes de combatir por la liberación de Italia luchó por la república de Rio Grande do Sul, en Brasil, y en la defensa de Montevideo contra las tropas del dictador argentino Rosas), y se vio apartado de la vida política tras haber logrado la unidad italiana bajo la batuta del reino de Saboya y bajo la del Primer ministro Cavour; o incluso recuerda el destino del Che Guevara, muerto trágicamente mientras intentaba reeditar la táctica de guerrillas que había tenido éxito Cuba, país que había abandonado por no sentirse cómodo como ministro signatario de los billetes de banco de la nueva República. Asimismo, podríamos evocar el destino de Emiliano Zapata, el líder histórico del Ejército de Liberación del Sur, asesinado en 1919, años después de negarse a tomar el poder en México, poder que sin duda habría debido disputar al otro gran líder popular de la Revolución, Pancho Villa, apodado el Centauro del Norte y, por sus enemigos, el âAtila de Sonoraâ?...

Marcos, el bien guiado

El prototipo vivo y real de ese âintelectual orgánicoâ? que Gramsci no pudo personificar es Marcos. Este hombre de menos de cincuenta años, que ha pasado veintidós en la selva, supo devolverle al pueblo, utilizando para ello los medios de comunicación modernos y posmodernos, la palabra de los mayas, los âhombres verdaderosâ?, su voz, su visión del mundo, sus aspiraciones, y lo hizo con un lenguaje literario, humorístico y percutiente, convirtiéndose así en el enlace entre los indios marginados y la sociedad civil global. Sin duda no se debe al azar si tantos militantes italianos contra la globalización neoliberal viajan sin interrupción a Chiapas. ¿Acaso no se sienten atraídos por el personaje gramsciano aparecido entre los mayas, el fumador de pipa pleno de humor, el escritor cultivado y armado cuyo rostro permanece oculto tras un pasamontañas?

Pero ¿qué es lo quieren los zapatistas? Su revolución, está bien claro, no quiere âcambiar al hombreâ? para construir âel hombre nuevoâ? tan caro a los bolcheviques y a todos los comunistas, cuyo sueño se transformó en pesadilla desde Moscú a Pyong Yang, pasando por Pekín, Tirana, Belgrado y Bucarest. Y si bien son solidarios con el pueblo cubano, sometido al embargo usamericano desde hace más de cuarenta años, no por ello han dejado de tomar distancias con Fidel, a quien Marcos ha apodado con afectuosa ironía... ¡Schwarzenegger!

La revolución zapatista podría calificarse como ârevolución conservadoraâ? si este término no tuviese una connotación negativa, por lo menos en Europa, donde designó a la derecha nacionalista alemana de entreguerras. Los zapatistas quieren emancipar al pueblo de la miseria y de la opresión -una de las primeras reivindicaciones de las mujeres zapatistas fue âlavadoras en todos los pueblosâ?; el alcohol y la prostitución están prohibidos en las zonas temporalmente liberadas-, pero conservando y preservando la naturaleza de los apetitos que suscita la riqueza de Chiapas -la selva lacandona contiene importantes yacimientos de petróleo y uranio- y permitiendo que los indios ejerzan sus derechos ancestrales a la tierra practicando sus lenguas y sus culturas. Esta revolución es una etapa más del larguísimo periodo -tan caro a Fernand Braudel- de mil seiscientos años de historia maya, entre los cuales se insertan los quinientos años de resistencia a los colonizadores españoles. Un dirigente campesino de Chiapas, que estaba de visita en París, me mostró las fotocopias del expediente de defensa en un juicio en el que estaba implicada su comunidad desde hacía cuarenta años para recuperar sus tierras, de las que había sido expoliada. Eran fotocopias de documentos firmados por el rey de España en 1763, en los que éste reconocía que las tierras en cuestión pertenecían a los indios, a los antepasados de los campesinos militantes actuales.

Frente a la globalización capitalista que tiende a aplastar todo lo que se opone a la transformación del mundo y de los hombres en mercancías sometidas a las leyes del mercado, a instaurar un modelo único de producción, de consumo, de pensamiento y de cultura, los zapatistas son al mismo tiempo auténticos ecologistas, pues luchan por preservar la diversidad biológica y natural, y también auténticos antiglobalizadores, pues luchan para desfacer el entuerto del mundo preservando su diversidad cultural.

¿Y si Marcos, portavoz e âintelectual orgánicoâ? de los âhombres verdaderosâ?, fuese el Mehdi? ¿O, por lo menos, el subMehdi? Recordemos, para concluir, que el Mehdi, contrariamente a lo que creen los musulmanes mal informados, no es el guía, sino el bien guiado, un hombre cuyas habilidades de jefe le vienen de su capacidad de estar a la escucha tanto del Cielo como de la Tierra, de su Dios como de los hombres, un hombre que no toma sus deseos y sus fantasmas por la realidad, un hombre ajeno a toda sed de poder.

Dicho en pocas palabras, Marcos está en los antípodas de Osama bin Laden. Todo lo que Bin Laden tiene de siniestro y fantasmal Marcos lo tiene de vivo y real. Mientras que Bin Laden, suerte de reconstitución telegénica del Viejo de la Montaña, el jefe mítico de los haschichinos, es una figura manipulada, Marcos es alguien irrecuperable por parte del sistema imperial, porque tiene los dos pies bien plantados en el lodo de Chiapas y extrae su fuerza de la población que lo controla. Y es gracias a este anclaje en un territorio preciso como los zapatistas han podido también escapar tanto de la trampa del terrorismo, en la que cayeron demasiados grupos islamistas desde Argelia a Uzbekistán, como de esa otra trampa que es el electoralismo. No solamente los zapatistas no presentarán candidato a la elección presidencial de julio de 2006, sino que no apoyarán a ninguno de los candidatos en liza. Su preocupación principal sigue siendo la construcción y la consolidación de una base social, económica y cultural que los haga autónomos e independientes del sistema dominante y les permita progresivamente ampliar más allá de Chiapas la âzona temporalmente liberadaâ?.

A guisa de conclusión, sólo me queda aconsejar a los musulmanes deseosos de aprender la experiencia zapatista que acudan al próximo encuentro âintergalácticoâ? que preparan los zapatistas y que tendrá lugar en diciembre de 2005 o en enero de 2006. Ellos mismos podrán verificar mis afirmaciones.

Notas del traductor

[1]. Morabito, Según el DRAE, musulmán que profesa cierto estado religioso parecido en su forma exterior al de los anacoretas o ermitaños cristianos.

[2]. Madraza, palabra de origen árabe que significa escuela.

[3]. Kemalización, neologismo derivado de Mustafá Kemal Ataturk, el fundador del Estado turco moderno, y que designa la laicidad del Islam.

[4]. Este ensayo es anterior a la espectacular victoria electoral de Hamas el 25 de enero de 2006, que ha puesto en entredicho toda la política del Oriente Próximo.

[5] Umma, término coránico que designa la comunidad de los creyentes en su unidad religiosa.

Texto original: http://quibla.net/alire/giudice4.htm

Fausto Giudice es periodista, escritor y traductor francés.

Manuel Talens es miembro del colectivo de traductores de Rebelión y asimismo forma parte, junto con Juan Kalvellido, de Tlaxcala (transtlaxcala ARROBA yahoo.com), la red de traductores por la diversidad lingüística. Tanto la ilustración como la traducción son copyleft y están dedicadas al pueblo chiapaneco.

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Sindicat Terrassa