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Notícies :: un altre món és aquí : antifeixisme
Isabel Pisano , historia de amor con el criminal Arafat.
10 gen 2006
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Isabel Pisano... un chiste hecho entrevista por 'El Periódico'

"Arafat era un hombre increíblemente tierno"

• La autora detalla en un libro su historia de amor con el fallecido líder palestino



Montevideo (Uruguay), 1944

Autora de 'El amado fantasma' y 'Yo puta'

Isabel Pisano es una mujer volcánica. Esté en una trinchera, en su mesa de trabajo o en el plató de Gran Hermano Vip. Ese arrojo le ha valido unas cuantas exclusivas en su vida, algún que otro palo y el amor del fallecido jefe de la OLP. O, al menos, así lo cuenta en Yasir Arafat: la pasión de un líder (Ediciones B).



--¿Se habría casado con Arafat?

--Sí.



--Guapo, guapo, no era.

--Lo admito. Y tenía las uñas largas y una venda de dudoso color que le cubría una mano. Pero recuerdo un día en que levantó los ojos y me miró. Fue la última vez que lo vi feo. Hipnotizaba. ¡Para convencer a siete millones de palestinos...! Yo le deseaba físicamente como no está escrito.



--¿Pudo satisfacer tanto deseo?

--(...) Para los árabes, hablar de sexualidad es algo ofensivo. Pero, sí, pude.



--Usted estuvo a su disposición. Cuesta imaginarla... ¿sometida?

--¡La mía fue una pasión tan grande!



--¿Cómo logró intimar con él?

--Durante la guerra del Golfo, yo logré una entrevista con él para una cadena de televisión privada italiana. Le disgustaron las tres primeras preguntas. Me dijo que se había acabado mi tiempo. Cuando se iba hacia la puerta, le grité: "Te quiero".



--¿Así, sin más?

--Fue un gesto de simpatía. Él se giró, sonriendo, y me contestó: "Si usted me ama, ¿por qué no se casa conmigo?". Y yo: "¡Mañana mismo!".



--¿Le gusta jugar con fuego?

--Siempre lo he hecho. ¡Ahora mismo lo hago! Tuve que vender mi casa de Italia en 24 horas. Apareció mi nombre en el Corriere della Sera como objetivo de las Brigadas Rojas.



--¿Las Brigadas Rojas existen?

--¡Claro que no! Y le diré algo más. Un día, a las cuatro de la mañana, los carabinieri llamaron a mi puerta y me dijeron que querían registrar la casa porque habían entrado hombres armados en mi jardín. Les pregunté cómo lo habían sabido, y me contestaron que mi alarma había saltado en comisaría. ¡No había pagado la conexión! ¡No funcionaba!



--¿Qué explicación le da?

--¿Ha leído la parte final del libro, ésa en la que hablo de Graham Wilson, la Reserva Federal, el sionismo? Supongo que me quieren fuera de Italia. En fin, será el precio por mi militancia a favor del mundo árabe.



--Convencida la veo.

--¡No existen kamikazes que maten a 300 personas! ¡Eso lo hace un servicio secreto con alta tecnología!



--(...)

--¿A quién debo creer? ¿Al Pentágono, que dijo que había armas de destrucción masiva en Irak? Y entretanto, he visto en Basora cómo protegen a la población con uranio empobrecido y fósforo blanco. ¡Decidlo! ¡Queréis llevar a la guerra civil a los sunís y a los shiís! Y conste que no tengo nada personal contra ellos...



--Alto. ¿Quiénes son ellos?

--Los sionistas. Y no estoy hablando de Israel, porque al pueblo israelí le venden la estrategia del odio todos los días. La Reserva Federal no es federal. ¡Es la más grande estafa al pueblo americano de todos los tiempos! Pertenece a cinco familias que son las dueñas del mundo.



--Quiero pensar que tiene fuentes.

--¡Las fuentes me han confirmado lo que ya sabía! Yo no entendía por qué EEUU no le paraba los pies a los sionistas. Pero lo entendí. Bush es el brazo armado del Gobierno israelí, pero éste sólo es el jefe aparente.



--¿Arafat le dijo algo de todo esto?

--No. En 1990 me dio un mapa trazado en 1950 que decía: el Gran Israel. Y ese país ocupaba tres cuartas partes de Irak. Dentro quedaban los campos de Rumaila, que son los más ricos en petróleo del mundo. Yo no entendía nada. Pero, pasados los años, cuando dividieron Irak en el paralelo 36 y 38, vi que la división aparecía en el mapa. ¿Quiere más?



--No sé... ¿No tendrá usted el síndrome de Estocolmo?

--No. En un momento del libro cuestiono a Arafat, por no abrir boca cuando iban a matar a Husseini. Pero ¿cuál es la consecuencia de las humillaciones? ¡Los inocentes se convierten en asesinos, igual que los asesinos de Estado! ¿Una exclusiva?



--Nunca viene mal.

--Como Bush siga cayendo en las encuestas, este año habrá un atentado nuclear, hecho por ellos. Para ellos somos menos que mierda.



--¡Uf! Hábleme de amor.

--Yasir era un hombre increíblemente tierno, siempre atento a los detalles. Te hacía sentir importantísima.



--Muchos palestinos acabaron cuestionándole...

--Los propios palestinos no saben que había agentes del Mosad infiltrados en las universidades. La labor del sionismo contra Arafat fue impresionante. Impresionante.

http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=5&idioma=CAS&idno
Autora de la entrevista: Nuria Navarro

Nota:
Nuestros lectores ya conocen "El Periódico de Catalunya"... Tienen una bonita carta de presentación de amistad con el terrorismo islámico-palestino y contra "el sionismo"... esta noticia ultrapasa el histrionismo y el chiste ... Pero; tenemos derecho a reirnos ¿no?


http://www.es-israel.org/modules.php?name=News&file=article&sid=3012

This work is in the public domain

Comentaris

Re: discirsos de legitimaciá" n para la creá"ci"n y CREACIÓN y permanencia del estado sionista
10 gen 2006
(Martes, 10 Enero, 2006 - 12:36 )




Este articulo se propone indagar acerca de las
diversas ideas y nociones que se conjugaron para
contribuir a la legitimidad de la construcción de un
ââ¬ÅEstado judíoââ¬Â? en el protectorado británico de
Palestina y su permanencia, a pesar de los conflictos
y cuestionamientos que suscita. Y al hacer esto, es
inevitable indagar, a su vez, acerca de los principios
e ideales del sionismo, entendido éste como ideología
de un movimiento político.

Es, entonces, necesario retrotraerse a fines del siglo
XIX, más precisamente a la década de 1880, en la Rusia
zarista. Allí tenían lugar los llamados pogroms,
incursiones hacia barrios judíos para destruirlos, que
provocaban un clima generalizado de violencia anti
judía y la consiguiente consternación de la comunidad.
Esta situación, recrudecida por la presencia de las
Centurias Negras, apoyadas por el poder político,
constituyó el impulso original del sionismo, ya que un
grupo planteará que la solución es instalarse en la
tierra de Israel para formar una sociedad judía
autónoma. Este grupo pertenecía a distintas sociedades
que, en su conjunto, se llamaban Hovevei Zion (los
Amantes de Zion), nacidas espontáneamente por todo el
imperio ruso, tenían como líder a Leo Pinsker, quien,
en 188,1 publica Autoemancipación. En este libro,
plantea que el antisemitismo es una psicosis
hereditaria cuya única curación posible es la de
terminar con la situación anormal de exilio de los
judíos.



Los Amantes de Zion instalan la idea de que la
supervivencia de los judíos requiere la reconstrucción
de una patria en Palestina. Theodor Herzl, a quien se
atribuye la creación del sionismo, será quien haga
prosperar notablemente esta idea. Testigo del caso
Dreyfuss, este acontecimiento confirmó sus temores
respecto al antisemitismo en Europa y lo convenció de
que la asimilación no era posible, y que es necesaria
una patria judía. En El Estado judío (1896), publica
estas ideas (que coinciden con las del Hovevei Zion):



ââ¬ÅDebido a esta imposibilidad de emprender acción
decisiva contra los judíos, va aumentando y cebándose
el odio. En las poblaciones aumenta el antisemitismo
de día en día, de hora en hora, y tiene que seguir
aumentando porque las causas siguen existiendo y no
pueden ser eliminadas.ââ¬Â?(1)



Como tampoco su proyecto de solución colectiva para la
cuestión judía. En este sentido, su libro es un
manifiesto de sionismo político. Es este el quiebre
fundamental con lo anterior: Herzl concibe un proyecto
político que implica pragmatismo, organización,
búsqueda de fondos y de un reconocimiento externo.



ââ¬ÅSomos un pueblo: los enemigos hacen que lo seamos aun
contra nuestra voluntad, como ha sucedido siempre en
la historia. Acosados, nos erguimos juntos, y de
pronto descubrimos nuestra fuerza. Sí, tenemos la
fuerza para crear un Estado, y un Estado modeloââ¬Â? (2)



Pensó la organización a partir de dos instrumentos: la
Society of Jews y la Jewish Company. La primera,
concebida como poder político constituyente, encargada
de obtener la soberanía de un territorio, se
materializó en la Organización Sionista Mundial,
creada en 1897, cuando Herzl convoca al primer
congreso sionista, que también designó a Palestina
como el territorio para el Estado judío. La segunda se
proyectaba como el organismo que llevaría las ideas a
los hechos, organizando la migración y comprando
tierras. Para completar este esquema, el sionismo,
organizado como estructura rígida y centralizada,
tendría que actuar en tres frentes: en el seno de la
comunidad judía, en el escenario internacional, y en
Palestina. La batalla se lleva a cabo en cada uno de
los frentes a través de la construcción de discursos
legitimadores por parte del sionismo.



En el primer frente, la comunidad judía, surgieron
distintos obstáculos. En Europa Occidental, se
enfrentaba con la posición tanto de religiosos como
laicos cuya meta era la integración, convertirse en
ciudadanos completos de los países donde vivían. Para
la pequeña y alta burguesía judía occidental era
impensable renunciar a los logros sociales conseguidos
tras las libertades otorgadas por la Revolución
Francesa. La asimilación no es una opción a los ojos
del sionismo, y este punto de vista es el que trata de
imponer:



ââ¬ÅPodríamos, quizás, ser totalmente absorbidos por los
pueblos en cuyo seno vivimos, si se nos dejara en paz
durante sólo dos generaciones. áNo se nos dejará en
paz! Después de breves períodos de tolerancia surge
siempre de nuevo la hostilidad. Nuestro bienestar
parece irritar al mundo que, desde hace siglos, está
acostumbrado a consideramos como los más despreciables
entre los pobresââ¬Â?(3)



En el primer congreso sionista de 1897, Max Nordau
decía:



ââ¬ÅEsta es la situación actual del judío emancipado en
la Europa Occidental. Ha abandonado su personalidad
judía, pero los pueblos le hacen sentir que no ha
adquirido la personalidad de ellos. Se separa de sus
correligionarios porque el antisemitismo se los ha
hecho aborrecibles, pero sus propios compatriotas lo
rechazan cuando trata de acercarse a ellos. Ha perdido
la patria del ghetto, y su tierra natal se le niega
como patria. No tiene terreno bajo sus pies, y no está
ligado a un grupo al cual pueda incorporarse como
miembro bien recibido con plenitud de los derechos. Ni
sus cualidades ni sus actos son considerados con
justicia y menos aún con buena voluntad por sus
compatriotas cristianos; por otra parte, ha perdido
todo nexo con sus compatriotas judíos. Tiene la
sensación de que todo el mundo le aborrece, y no hay
lugar donde pueda hallar la actitud cálida y cordial
que tanto anhela. Esta es la miseria moral de los
judíosââ¬Â? (4)



Y a su vez indica cuál es la solución a la que se
llegaría de la mano del sionismo:



ââ¬ÅOtros esperan el remedio del sionismo, que no es para
ellos el cumplimiento de una mística promesa de las
Sagradas Escrituras, sino el camino hacia una
existencia en la cual el judío habrá de hallar
finalmente las simples y primarias condiíciones de
vida, que resultan sobreentendidas a todo no-judío, a
saber: un apoyo social seguro, buena voluntad en la
sociedad, posibilidad de utilizar sus condiciones para
el desarrollo de su verdadera personalidad, en vez de
malgastarlas en la represión, tergiversación u
ocultamiento de sus cualidades. ââ¬Å (5)



La miseria moral llegaría así a su fin. Es ésta
también una respuesta a los religiosos, que
consideraban que la idea de una construcción humana
iba en contra de la creencia religiosa en la creación
divina de Israel. El sionismo está dando una respuesta
concreta y posible a los problemas que aquejan al
pueblo judío en ese mismo momento. En Europa Oriental,
por otra parte, la propuesta chocaba con la creciente
movilización política de las masas representadas en
movimientos como el Bund, quienes pregonaban una
autonomía cultural asociada a una revolución social
desde y en la diáspora. Esta postura fue simplemente
superada por las circunstancias: Para 1903, la
situación que sufren los judíos con las bandas armadas
patrocinadas por el Zar llega a un punto tan siniestro
que decenas de miles buscan refugio en otros países.
Cuarenta mil constituirán la segunda aliya
(inmigración) a Palestina, con la bandera del sionismo
como ideal social.



La estrategia diplomática y las relaciones
diplomáticas fueron el segundo frente. El apoyo
internacional y las conexiones diplomáticas, que
cruzan las fronteras de la comunidad judía, son claves
para conseguir el reconocimiento por parte de los
gobiernos europeos de la organización sionista como
legítima representante de los judíos, y a los judíos
como nación. Este reconocimiento se encontrará
finalmente en Inglaterra, donde el judaísmo era
receptivo al sionismo, a causa de una fuerte
inmigración desde Europa Oriental de judíos
influenciados por el pensamiento de los Hovevei Zion,
y de un gobierno que buscaba desviarlos hacia otro
destino. El accionar de Chaim Weizmann, quien se
dedica a afirmar el sionismo en el escenario
internacional y entra en contacto con los hombres de
Estado británicos. Durante la primera guerra mundial
consigue avances de enorme importancia, cuando
distintas facciones del gobierno británico apoyaron la
idea, preocupados por el canal de Suez y convencidos
de la necesidad de que los judíos habiten su patria en
Palestina, o teniendo en cuenta la posibilidad de que
usen su influencia en contra de los intereses de
Inglaterra. Los contactos de Weizmann con el primer
ministro Lloyd George y el ministro de Asuntos
Exteriores Arthur Balfour, dan como resultado la carta
enviada en 1917 a Lord Rothschild, conocida como
ââ¬ÅDeclaración Balfourââ¬Â?. En ella, el gobierno británico
ââ¬Åcontempla con simpatía el establecimiento en
Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío ââ¬Å
(6). Esta declaración es el punto de partida o
fundamento del Estado de Israel. Para los sionistas,
el término ââ¬Åhogar nacionalââ¬Â? era un eufemismo, sinónimo
de Estado, pero se evitó usar ese lenguaje por ser
inoportuno en aquel momento.



El tercer frente fue Palestina. ÿPor qué? Porque,
según Herzl:



ââ¬ÅPalestina es nuestra inolvidable patria histórica. El
sólo oírla nombrar es para nuestro pueblo un
llamamiento poderosamente conmovedor. Si Su Majestad
el Sultán nos diera Palestina, nos comprometeríamos a
sanear las finanzas de Turquía. Para Europa
formaríamos allí parte integrante del baíluarte contra
el Asia: constituiríamos la vanguardia de la cultura
en su lucha contra la barbarie ââ¬Å(7).



Aquí saltan a la vista dos elementos de gran
importancia para legitimar la ocupación en ese
territorio. Por una parte, nos dice que el hecho de
que en el año 70 d.C. los romanos destruyeran
Jerusalén y los judíos hayan tenido que vagar por el
mundo esperando el momento de volver, constituye un
precedente histórico que afirma que los judíos son los
naturales del lugar y merecen volver. Para los
sionistas, carece de sentido basarse en el derecho de
existencia a una nacionalidad judeo-israelí. Se
remiten al derecho histórico del pueblo judío a la
tierra, Erez Israel. Por otra parte, la única alusión
a los habitantes palestinos es la palabra ââ¬Åbarbarieââ¬Â?.
Su presencia fue negada como problema por los
fundadores del sionismo, convencidos de las palabras
de Lord Shaftesbury: Palestina era una tierra sin
nación. Los palestinos eran invisibles. En 1898 Herzl
preparó un informe, después de un viaje por Palestina,
en el que la palabra árabe no figuraba. Todavía en
1917 David Ben Gurion afirmó que ââ¬Åen un sentido
histórico y moralââ¬Â? Palestina era un país ââ¬Åsin
habitantesââ¬Â?(8). El vocabulario utilizado era propio
del colonialismo. Las plantaciones financiadas por el
barón Rothschild seguían el modelo de asentamiento de
Argelia y otras colonias. El colonialismo estaba de
moda y era ââ¬Åprogresivoââ¬Â?, y los primeros líderes
sionistas no veían nada de malo en asimilar esta idea
al sionismo junto con otras ideas propias del clima de
la época como el socialismo y el nacionalismo. En
1923, incluso Vladimir Jabotinski, ideólogo del
revisionismo sionista, escribió:



ââ¬ÅAsí concluimos que no podemos prometer nada a los
árabes de la Tierra de Israel o a los países árabes.
Su acuerdo voluntario está fuera de cuestión. Por esa
razón, a quienes sostienen que un acuerdo con los
nativos resulta condición esencial para el sionismo
podemos ahora decirles ââ¬Ånoââ¬Â? y exigir su salida del
sionismo. La colonización sionista, incluso la más
restringida, debe ser concluida o llevada adelante sin
tener en cuenta la voluntad de la población nativa.
Esta colonización puede, por ende, continuar y
desarrollarse sólo bajo la protección de una fuerza
independiente de la población local -~ una muralla de
hierro que la población nativa no pueda romper. Esta
es, in toto, nuestra política hacia los árabes.
Formularla de otra manera sólo sería hipocresía ââ¬Å (9)



Finalizada la segunda Guerra Mundial, y conocidas las
atrocidades llevadas adelante por el régimen nazi, se
abrió un nuevo panorama en lo que hace a la
legitimación del proyecto de Estado de Israel ante los
tres frentes mencionados. En cuanto a la actitud de
las comunidades judías hacia el sionismo, éste se
reveló como la única solución para el problema el
antisemitismo. La Shoah parecía haberles demostrado lo
que el sionismo venia advirtiendo desde sus comienzos.
Entre 1945 y 1948, aumenta la cantidad de inmigrantes
a Palestina, en su mayoría sobrevivientes al
genocidio, mientras que conjuntamente se intensifica
el reclamo de los judíos que estaban en Palestina por
tener un Estado propio.



Al mismo tiempo, el proyecto sionista se vuelve un
clamor mundial, de amplio acuerdo internacional, como
una forma de saldar lo sucedido en Europa y
tranquilizar el sentimiento de horror. Finalmente, en
1947, la Asamblea de las Naciones Unidas, con la venia
de Estados Unidos y la Unión Soviética, aprueba el
plan de partición que crearía un Estado árabe, que
nunca llegó a existir, y un Estado judío. Comienzan
entonces los enfrentamientos y expulsiones que
llevarían a la guerra ââ¬Åde liberaciónââ¬Â? de 1948. El
saldo de esta guerra es de cerca de 900.000 refugiados
palestinos ubicados en campamentos dentro de los
países árabes de la región (Siria, Líbano, Jordania,
Egipto). Pero el Estado israelí recién constituido
prefirió hablar de ââ¬Ådía de la independenciaââ¬Â?.



Hecho realidad el Estado, el sionismo continuó
actuando, en los frentes antes mencionados, como red
de apoyo a Israel. Ayudó y sigue ayudando a llevar a
millones de nuevos inmigrantes a Israel, fomenta la
enseñanza del hebreo y la cultura judía en el
exterior, fortalece la relación de Israel con EE.UU. y
otros gobiernos, y lo asiste en tiempos de crisis.
Pero en lo que hace al sionismo como ideología de
Estado, la política oficial de Israel sería la de no
reconocer la identidad palestina y de afirmar el
derecho de los judíos a permanecer allí. En este
sentido, los derechos del pueblo palestino no se
discuten, hacerlo sería poner en peligro el mismo
Estado de Israel. Menajem Beguin (primer ministro en
1977), en una conferencia pronunciada en el kibbutz Em
Hakhoresh, ante una pregunta del público sobre el
reconocimiento de la existencia del pueblo palestino,
respondió:



ââ¬ÅTenga cuidado, amigo mío: si usted reconoce a
Palestina destruye su derecho a vivir en Em Hakhoresh.
Porque si está aquí Palestina y no Erez Israel,
entonces usted es un conquistador y no un constructor
del país. Es usted un intruso. Si está aquí Palestina,
el país pertenece al pueblo que vivía aquí antes que
usted viniera. Solamente si está aquí Erez Israel,
tiene usted derecho a vivir en Em Hakhoresh y Degania.
Si éste no es su país, el país de sus antepasados y el
de sus hijos ÿqué hace usted entonces aquí? Ha llegado
a este país de otro pueblo, como ellos afirman. Les ha
expulsado y les ha quitado su tierraââ¬Â?(10)



Se ve claramente además que la justificación dada por
un derecho histórico a la tierra sigue teniendo
vigencia.



En este marco, los ataques recibidos son considerados
actos terroristas injustificados, perpetrados no por
palestinos que reivindican su pertenencia a la tierra
de la que fueron expulsados, sino por terroristas
árabes. Un rótulo que debilita el discurso del
adversario. Y a su vez, toda acción militar israelí es
simplemente una ââ¬Årepresaliaââ¬Â? al accionar terrorista.
Pero esta justificación de la agresiva política
israelí -tanto en apropiación de tierras como en
acciones militares- no sólo se sostiene en un
desconocimiento de los reclamos palestinos y en la
reivindicación de Palestina como tierra ancestral
judía. Imbricada a estos elementos discursivos
aparecen otros nuevos que lo refuerzan. Gilad Atzmon,
activista israelí pro palestino y ââ¬Åautoexiliadoââ¬Â? en
Inglaterra, señala que el genocidio nazi y el temor a
un antisemitismo que tendría visos de ââ¬Åinterminableââ¬Â?,
complementan este discurso sionista preexistente. ÿEn
que forma son usados estos elementos aparecidos tras
la segunda guerra mundial? Ellos vigorizan el mito de
Israel como ââ¬Årefugio de los judíosââ¬Â? y permiten
sostener una razón aun más importante: mantienen la
idea de que sólo un estado judío evitará la repetición
de Auschwitz. Un ejemplo de cómo esta victimizacién y
la idea de un perpetuo antisemitismo penetra en la
conciencia de los israelíes y se reproducen es el
libro de un historiador israelí, Benzion Netahyahu,
sobre los orígenes de la Inquisición en España. Un
profesor estadounidense, David Niremberg, hizo una
reseña sobre la obra, y señala que el historiador
plantea la existencia de un odio invariable e
inevitable que persigue a los judíos y que éstos nunca
podrán modificar. El mundo es irracional en su
irrefrenable odio al judío y, por lo tanto, la
asimilación es invariablemente imposible. Atzmon
también resalta el hecho de que todos estos
dispositivos son efectivos. Ya que los israelíes
consideran que el concepto de ââ¬ÅEstado judíoââ¬Â? es
legítimo, y se ven a sí mismos como libres de toda
responsabilidad ante los ataques palestinos, de los
que se sienten víctimas.



Este ha sido un breve recorrido, y tan sólo uno de los
posibles, por los discursos que legitimaron y
legitiman el Estado de Israel, que hacen posible el
extremismo de sus pretensiones y que éstas no sean
vistas como extremas.



NOTAS:

1) En El Estado Judío. 1896. (Repertorio de fuentes
sobre Israel, cátedra de Asia y ÃÂ?frica II, Universidad
Nacional de Rosario).



2) El Estado Judío, 1896. , op. Cit.



3) El Estado Judío, 1896. op. Cit.



4) ââ¬ÅLa situación de los judíos en el siglo XIXââ¬Â? (del
discurso pronunciado en el primer congreso sionista en
Basilea. 1897)



5) ibidem.



6) Decl~ación de Balfour. 2 de noviembre de 1917.
(Repertorio de fuentes..op. cit.)



7) El Estado Judio, 1896.



8) Citado por Walsh, R., ââ¬ÅLa revolución palestinaââ¬Â?,
p.379.



9) La Muralla de Hierro, 1923. (Repertorio de
fuentes..op. cit.)



10) Citado por Diner, D. ââ¬ÅIsrael: el problema del
Estado nacional y el conflicto del Oriente próximoââ¬Â?, p
154.





BIBLIOGRAFIA:



ATZMON, Gilad ââ¬ÅIsraelí peopleââ¬â¢s most common mistakesââ¬Â?,
en www.gilad.co.uk



DIEKHOFF, Alain ââ¬ÅLas tres luchas del sionismoââ¬Â?, en
revista Debats, N0 33, septiembre de 1990.



DINER, Dan ââ¬ÅIsrael: El problema del estado nacional y
el conflicto del Oriente próximoââ¬Â?, en Israel, el
problema del Estado Nacional, Historia Universal Siglo
XXI, Vol. 36, Madrid, 1985.



ISSEROFF, Ami ââ¬Å Middle East Documents on the Balfour
Declarationââ¬Â?, en www.mideastweb.org



ISSEROFF, Ami ââ¬ÅZionism and the creation of Israel-
Definition and brief historyââ¬Â?, en www.mideastweb.org



NIRENBERG, David ââ¬ÅEl sentido de la historia judíaââ¬Â?, en
Revista de Libros, N0 28, abril de 1999.



WALSH, Rodolfo ââ¬ÅLa Revolución Palestinaââ¬Â?, en El
violento oficio de escribir. Obra periodística (1953-
1977), ed. Planeta. -Artículos publicados
originalmente en el diario Noticias, Bs. As, 1973-.



Repertorio de fuentes sobre Israel- Cátedra de
Historia de Asia y ÃÂ?frica II. Facultad de Humanidades
y Artes. UNR.







Por María Julia Blanco

Observatorio de Conflictos, Argentina
http://ar.geocities.com/obserflictos
Re: Isabel Pisano , historia de amor con el criminal Arafat.
10 gen 2006
anda que casarse con eso, con la de pasta que tiene, y buscarse un engendro como la pisano.
Re: Isabel Pisano , historia de amor con el criminal Arafat.
10 gen 2006
Al troll sionista ni PUTO cas
Re: Isabel Pisano , historia de amor con el criminal Arafat.
10 gen 2006
ara que se li mor el seu idolatrat carnisser Sharon deu estar més afectat que mai.

pobres neurones
Re: Isabel Pisano , historia de amor con el criminal Arafat.
11 feb 2006
Querida Isabel Ponte en contacto conmigo. Te lo pido fraternalmente.

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