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Comentari :: educació i societat : especulació i okupació
Humus arquitectus ó de la putrefacción como estrategia productiva
10 des 2005
La figura del arquitecto ha muerto. Así como la de otros profesionales y profesiones. Somos unos muertos vivientes. El panorama huele a podrido. Autopsia: esta muerte es debida a los procesos constituyentes de la fase del capitalismo en que nos encontramos, el capitalismo cognitivo. Ante esta situación, en lugar de la alienación trascendente congeladora de deseo o soluciones románticas abocadas al fracaso, planteamos la estrategia de la pantera rosa, pintar el mundo de nuestro color, rosa sobre rosa, devenir-mundo, surfeo, flujos maquínicos, movimientos deseantes, investigación productiva biopolítica, procomún, détournement, tecnología inversa [...]
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Instrucciones de uso:

En este texto desarrollamos, en un principio, una brevísima genealogía del capitalismo cognitivo comparando este proceso de transformación en el que estamos inmersos con otra gran transformación del capitalismo isomorfa, la que dio lugar al capitalismo industrial.
Desembocamos en un estrato nuevo que se conforma: el cognitariado, y presentamos a nuevos personajes que surgen: el infotrabajador, los operarios de la subjetividad, etc.
También antiguos personajes que se reinventan y recomponen, como los profesionales, y hacemos un análisis de la situación de las profesiones a través de una micro vista particular partiendo de nosotras mismas, los arquitectos.

Para terminar planteamos las estrategias propositivas que quedan por inventar y que ya se están planteando. Apertura de cajas negras y creación de redes horizontales de conectividad y trabajo biopolítico como tareas de una tecnología inversa.

* nota: este discurso es una versión mutada e implementada de "carta a los hackitectos del futuro" de Eduardo Serrano. Es un proceso en construcción, por lo que caben las incoherencias, las reflexiones a medias y demás. Las autoras se confiesan profanas en muchos temas que tocan, y son muy dadas a hacer de bricoleurs de discursos; por lo que recomendamos tomarse este texto de una manera abierta, divertida y ambigua. En palabras de Deleuze, como una intensidad y sin ningún tipo de obligación moral a comprenderlo o a discutirlo.

Palabras clave.
posfordismo, cognitariado, infotrabajadores, operarios de la subjetividad, profesionales, proletarización, medios de producción, cajas negras, hackitectura, multitud, tecnología inversa.


Una historia antigua, pero que también es de ahora. El paso del fordismo al posfordismo.

Partimos de la base de que el capitalismo es un sistema orgánico, con capacidad de reinventarse continuamente y que sabe absorber y a la vez producir nuevos códigos y flujos.
En el proceso de desarrollo del capitalismo, en continua progresión, se dan una serie de transformaciones. Ahora, se puede decir que estamos atravesando una de ellas, isomorfa a la que sucedió hace más de doscientos años cuando se pasó de una sociedad campesina a una industrial. Es el paso del capitalismo industrial al cognitivo.
En cada paso se produce una acumulación de estratos [*], también la formación de nuevos estratos (a partir de los anteriores) que se superponen con una consecuente automatización y recomposición de estos últimos. Todo se transforma.

[*] Los estratos son conjuntos de multiplicidades fuertemente estructuradas, conjuntos que se diferencian entre sí cualitativamente por lo que sus poblaciones respectivas pueden hacer o no en relación con las poblaciones de otros estratos.
Cada estrato puede ser substrato o sobrestrato en relación con otros estratos. Las criaturas de un sobrestrato tienen una potencia de actividad (movilidad, transformación) incrementada en relación con las de su subestrato debido a que los utiliza en su beneficio; son como sus prótesis, sus espías, sus instrumentos.
En gran medida el funcionamiento de los estratos de orden inferior es automático (caja-negra) y constituyen la habitualidad invisible a la conciencia propia de las criaturas del sobrestrato.
Las relaciones que atañen a los estratos son de dos tipos: entre estratos diferentes y superpuestos son relaciones no causales, interestrato, o verticales; entre un mismo estrato es de composición de competencia, colaboración entre iguales u horizontales.

Podemos identificar una serie de acontecimientos que se suceden en estas dos etapas características:
- Proceso de desterritorialización – reterritorialización, y de descodificación de flujos. Desplazamiento del campesino – artesano a obrero industrial, desplazamiento del obrero industrial al trabajador cognitivo, desplazamientos que se realizan drenando sus saberes difusos, capitalizándolos, sobrecodificándolos, tecnologizándolos.
- Automatización, sistematización, recomposición de los estratos anteriores. (automatización de tareas, fragmentación, sistematización de procesos productivos..) Automatización que lleva implícita tanto una mayor agilización de operaciones con el fin de una mayor operatividad de producción, como un proceso de des-autonomización.
- Apropiación de los medios de producción por el capital. Capacidades productivas capitalizadas. En un momento dado fue la fuerza (física) de trabajo y ahora son las capacidades cognitivas.
- Reconfiguración del territorio a través de la creación de nuevas redes que lo alteran y transforman. Cambio espacio-virtual.
- Cambio temporal. El tiempo capitalizado, es decir, tiempo productivo capturado por el capital, se amplia. Cambia la temporalidad de nuestras vidas, tiempo de trabajo, tiempo de ocio, ambos son productivos.
- Desplazamientos entre máquinas: cuando llegan las de segunda especie, utilizan a las de primera, ahora las de tercera, o informacionales, utilizan y recomponen a las de segunda y a las de primera.

Otro acontecimiento crucial a tener en cuenta, es que se da un incremento brutal en la velocidad.
Para verlo de una manera gráfica, tomemos como ejemplo el cambio de estado en la materia, por ejemplo el paso del estado líquido al estado gaseoso del agua. El agua va aumentando de temperatura, pero llega un punto en que la energía que le es suministrada en forma de calor, no se utiliza en aumentar su temperatura sino para su cambio de estado. En estado gaseoso las partículas se mueven a una velocidad enormemente mayor.
¿Podremos decir entonces que nos encontramos en un cambio de estado del capitalismo? [...]


Sujeto productivo?

Se empieza a sospechar que el sujeto productor de riqueza ya no se reduce a las clases trabajadoras sino que lo son las sociedades enteras cuyos miembros están relacionados, tanto por las mercancías, como por otros bienes gratuitos, sobreabundantes, que escapan a la mercantilización.
Tampoco esto es nuevo pues desde el principio era difícil distinguir quién hacía el trabajo ¿era el obrero?, ¿o era el obrero más su herramienta? ¿era la cadena de montaje de hombres y artefactos? ¿o eran esas unidades productivas más otras complementarias?, y es más, ¿no contribuían también las mujeres que cuidaban a sus maridos, que parían y criaban a los futuros obreros, que se encargaban de todo esa inmensidad de tareas imprescindibles que ellos eran incapaces de hacer, que compraban y utilizaban las mercancías fabricadas por sus maridos, hijos y padres?, ¿no es cierto que también entonces producción y consumo formaban el motor bipolar fundamental del movimiento económico?
Y todavía más, resulta que es todo el planeta (ahora lo percibimos claramente) con sus organismos y su vida aorgánica el que produce riqueza, una creciente fracción de la cual, sin respiro para que pueda ser respuesta, es capturada por la humanidad, y en concreto, por una pequeña parte de ésta.
Las mismas condiciones en que se desarrollan las sociedades del tardocapitalismo exigen a los individuos asumir la entera responsabilidad de su supervivencia, un autogobierno que es fácil cuando se disfruta de solvencia económica, pero penoso o imposible para la inmensa mayoría de la población. En cambio, desde el momento en que dejamos de pensar en términos de individuos celulares y aislados (tal como lo impone la lógica performativa del capital) el problema empieza a disolverse: la autonomía e integración de las facultades humanas que la especialización funcional histórica había desterrado se hace operativa en gran medida gracias a la composición cyborg de máquinas y cuerpos.
El capitalismo cognitivo es una puesta a trabajar (en el sentido de sometimiento y relación salarial) de saberes y conocimientos, es decir se pone en la nueva cadena productiva el indeterminado conjunto de las mediaciones sociales.
A la hora de gestionar todo esto por parte del poder hegemónico, surgen cantidad de problemas y contradicciones fundamentales.
Se trata de cercar la inteligencia colectiva, utilizando las mismas leyes y baremos que los utilizados para las mercancías materiales.
Estas incompetencias de gestión, que tienen su ejemplo paradigmático en las nuevas y restrictivas leyes de propiedad intelectual, no son mas que bloqueos al desarrollo de todas estas capacidades que se dan en el común, estas nuevas tierras comunes que continuamente genera y reproduce la cooperación entre cerebros.[*]
[*] Capitalismo cognitivo, propiedad intelectual y creación colectiva. Ed. traficantes de sueños.


Nuevo estrato del capitalismo cognitivo: el cognitariado.

Tendremos entonces en el capitalismo cognitivo un nuevo estrato, surgido a partir de las transformaciones propias y con unas características específicas.
¿Qué características comunes tiene este nuevo colectivo, el cognitariado?
En primer lugar habría que mencionar, que la característica más singular y generadora de este estrato es que es consecuencia (o causa?) de una capitalización de las capacidades cognitivas, unas capacidades, intelectuales y lingüísticas genéricas, que mucho tiempo atrás vienen siendo productivas, pero que ahora son apropiadas por el capital.
Atisbamos en el panorama nuevas comunidades y mecanismos que antes no existían, como los infotrabadores (por ejemplo programadores informáticos), y los operarios de la subjetividad (como los creativos de publicidad o los creadores de videojuegos). Pero además está la recomposición y transformación que se produce en otras comunidades ya existentes. La recomposición es del tipo de capacidades·cognitivas·puestas·a·trabajar, es decir estas capacidades son ahora mucho más productivas y valorizadas en términos económicos en colectivos como los profesionales, investigadores, docentes, creadores de todo tipo. Hay una revaloración económica de las capacidades cognitivas , y esto se traduce en una capitalización de las mismas y en un creciente empobrecimiento y sometimiento (proletarización) de este nuevo estrato, el cognitariado.
Más características:
- Se sitúan por encima (por encima quiere decir que se encuentran más desterritorializados) de estratos laborales anteriores dedicados a la producción de mercancías materiales con un elevado empleo energético. Manejan relaciones entre objetos, y no directamente esos objetos, de ahí la típica inmaterialidad de sus productos y sus escasas exigencias energéticas.
- Su trabajo es componer elementos, ya sea en la dimensión vertical, es decir, entre diferentes estratos, o en su relación horizontal: componer elementos en el mismo estrato.
- Producen un desplazamiento de ida y vuelta de los saberes procedentes de estratos anteriores, es decir los drenan y los sistematizan, recodificándolos para proporcionar esquemas formales (tecnologías-> técnica de segundo grado que formaliza unos conocimientos determinados) que sirven para automatizar los estratos anteriores. Es decir, en todo este proceso de asimilación y recomposición de saberes se produce una cajanegrización [*] de los estratos anteriores, volviendo los mecanismos cerrados y opacos, difícilmente accesibles y condenando al olvido tanto su génesis histórica como su propósito.
- Aplicación de ese mismo trabajo a sí mismos que producen tres tipos de transformaciones laborales:
o liberación de tareas rutinarias, que se traduce en un incremento de la productividad y que permite a los profesionales de los niveles superiores dedicarse a tareas más creativas.
o sustitución de mucho trabajo humano, progresiva automatización de procesos.
o autotransformación acelerada de las mismas profesiones al alimentar continuamente sus propios saberes y forzar cambios en sus métodos.
- Se produce una estructura isomorfa en estos colectivos y es la dualidad entre la producción de objetos singulares de fuerte corporalidad, destacados referentes simbólicos y afectivos, fuertemente fetichizados; y a su alrededor un halo redundante y a la vez constrastante de simulacros reproducidos masivamente para los que no se requiere especiales aptitudes inventivas
- Estos cambios, especialmente en el caso de las profesiones, son percibidos como una pérdida de status y de poder. Antes, mediante su capital cultural adquirían un importante capital social como intermediadores entre el poder económico y la fuerza de trabajo. Ahora esa intermediación no es necesaria y pasan a formar parte de la masa trabajadora sometida a las leyes fundamentales del capitalismo; el alquiler de su trabajo vivo a cambio de un salario y su desposesión de cualquier recurso (capital) que les pueda otorgar autonomía.

[*] caja negra (black box) es un término que utilizan Bruno Latour y otros componentes de la sociología simétrica para designar a mecanismos que, ya sea por complejidad, por incomprensión, o por controversia, se cierran, dejando oculto su funcionamiento y estando sólo conectados en su entrada y su salida. De esta manera se produce su opacidad y se automatizan. Estos cierres resultan muy operativos a la hora de desarrollar un proceso, con lo cual es imposible designarles un valor en el sistema de coordenadas positivo-negativo.


La vanguardia: los infotrabajadores.


Como los antiguos mecánicos, los trabajadores informáticos son la vanguardia de este proceso de desterritorialización y reterritorialización.
Pero existe una diferencia fundamental: en el caso de los infotrabajadores, no todos sus medios de producción son propiedad de sus empleadores, de los que representan el capital. Sus conocimientos y habilidades adquiridos en el ejercicio de su actividad, pero también fuera de él, les pertenecen de una manera muy íntima. No sólo investigan y desarrollan su creatividad en horas de trabajo, sino que se autoforman y producen conocimiento en horas no laborales, en foros compartidos, programando y hackeando la red.
A diferencia de lo que ocurría en la era industrial (en que Taylor fue capaz de elaborar eficientísimos protocolos de movilidad corporal), la mayoría de los procesos mentales son impenetrables para un observador externo, por lo tanto mucho más difícilmente controlables y rentabilizables. Además los medios de producción informáticos no son susceptibles de ser guardados y limitados, son inmateriales y por tanto independientes de su soporte, de fácil reproducción y distribución, duración indefinida, etc. En su naturaleza está escapar a la escasez.

Las máquinas computacionales en red son a la vez fábricas y gestores de circulación de flujos de información de modo que sus usuarios ya no están limitados por las distancias geográficas, y por tanto la comunidad de éstos es potencialmente la totalidad de la humanidad.


En su resistencia los infoproletarios, la mayoría previamente socializados por el capital (como siempre ha sido: es el capital el que proporcionó el sustrato básico de relación social de los proletarios en las fábricas y los barrios obreros, en las composiciones productivas y reproductivas de la época industrial) construyen comunidades autónomas; de ningún modo limitadas a una vida ajena a su actividad productiva, y por añadidura libres de las disciplinas laborales que imponen las empresas fordistas; ellos demuestran en esa actividad cómo es posible un trabajo sin estar asalariado, sin jerarquías (jefes que digan lo que hay que hacer) y sin separación de medios y fines (la parte viva de los medios la ponen ellos, mientras que el capital decide los fines). También aprovechando la oportunidad histórica de procurarse de manera autónoma los medios de producción --adquiriéndolos, pirateándolos o construyéndolos ellos mismos--, junto con los espacios de producción --cualquier sitio donde puedan acceder a una línea telefónica o esté cubierto por antenas receptoras-- y las materias primas --esos bienes inmateriales que escapan a chorros de la posesión o del control privados. Y finalmente demuestran cómo es posible una circulación de bienes sin necesidad del dinero, cómo es posible una economía no monetaria, liberada de la intermediación que el poder financiero impone a los intercambios y a la difusión de los bienes inmateriales.

Los operarios de la subjetividad. Los artistas.

Es significativo que imaginación, inconformismo, y audacia sean palabras que en otro tiempo bien podrían atribuirse a los bohemios y artistas y que hoy nos las encontremos designando las virtudes de los nuevos empresarios.
Podríamos reconocer otra nueva figura emergente en los operarios de la subjetividad, herederos directos de artistas y afines.
Una de sus competencias sería la singularización de las mercancías existentes, en pro de una más rápida renovación de los productos, creando o siguiendo las directrices de la moda o imaginando productos únicos, en ambos casos según las leyes de la distinción social que descubrió Bourdieu. Y todo eso llevado a la práctica por sistemas productivos (artilugios mecánicos, esquemas de organización, gestores de circulación de información, asistentes infográficos del diseño, etc.) que han aparecido con las máquinas de tercera especie.
El aparato productivo ya no se limita al centro clásico donde se idean o fabrican las mercancías. El motor de la economía es el bipolo producción-consumo. Y surgen por lo tanto la subjetividad y la cotidianeidad como sustratos preciosos a la explotación de consumo. Todo un despliegue de creatividad globalizada gira en torno a la rentabilización de nuestra subjetividad. (Los diseñadores gallegos de zara que se dan vueltas por los suburbios de tokio, los creadores- probadores- comentadores en red de videojuegos, los diseñadores de nuestras customizaciones mobiliarias de ikea o los creativos publicitarios que provocan más de una lágrima o que se nos pongan los bellos de punta con algo que puede ser desde un coche hasta un desodorante).
Todo en un complejo entramado que funciona de manera iterativa, ya que los operarios de la subjetividad están ellos mismos expuestos a los mismos medios que producen, de este modo no se pueden colocar en una lógica lineal y unidireccional donde ellos diseñan nuestras vidas, sino que el sistema es más complejo; nuestras vidas producen su trabajo, su trabajo produce nuestras vidas, y las suyas..


Prácticas artísticas.

Todo esto tiene un denominador común que nos sirve para considerar un nuevo factor en esta exploración de nuestro tiempo. Podríamos llamarlo lo corporal. Toda la tradición de los artistas parece confirmar esto, siempre trabajando la materia, consiguiendo resultados sólo al precio de un esfuerzo prolongado en el que su propio cuerpo ha de colocarse en situación de resonancia con la materia prima (un devenir le llama Deleuze).

Lo corporal no se confunde con lo físico (como lo opuesto a lo inmaterial), pues de lo mismo están hechas cosas tan aparentemente lejanas como la piedra de una escultura o el programa Photoshop, de hecho, ¿qué es lo corporal para un impresionista? tal vez la luz ¿Qué es lo corporal en un collage? a lo mejor fragmentos de cosas rutinarias sorprendidas en un momento de paradójica extrañeza; y ¿qué es para un músico?... La materia, el cuerpo a donde dirige el artista su propio cuerpo son las condiciones de su propia actividad, las condiciones de existencia de la práctica artística hasta ese momento, algo así como el sostén natural de su arte.
Esta categoría de cosas abarca desde lo que podría considerarse como tradición artística (lo que nos llega de los artistas del pasado), la práctica técnica de cada arte, los estilos y asuntos parecidos; pero no sólo eso, también incluye la historia personal del artista, su vida entera. El artista revuelve todas esas cosas, las rescata del olvido y las pone patas arriba, recombinándolas en órdenes inéditos; y al traer todo eso al momento presente (el suyo y luego el del espectador) hace visible lo que ya había quedado oculto o siempre había sido invisible.
Según Gregory Bateson:
“[...el] arte se ocupa [...] de rellenar la brecha entre las premisas más o menos inconscientes adquiridas mediante el aprendizaje y el contenido más episódico de la conciencia y la acción inmediata." Y más adelante: "[...] No es que el arte sea la expresión de lo inconsciente, sino que se ocupa de la relación entre los niveles de los procesos mentales. [...]" [BATESON, Gregory (1972). Pasos hacia una ecología de la mente. Argentina: Lohlé-Lumen 1998: 338 y 495]

Se comprende el carácter subversivo de ciertas actividades artísticas desde el siglo XIX: al traer a la luz eso que ha quedado oculto (debido justamente a que su funcionamiento automático exime la gestión consciente de todo ese mundo) se rasga el velo con que lo habitual, la habitualidad, lo cubre y aparece ese sustrato del que estamos hechos: se abre la caja negra y se puede descubrir el origen y el sentido de muchas cosas, y lo que puede ser más interesante todavía: que otro mundo es posible, que las cosas podrían muy bien haber sido de otra manera.
También puede entenderse ahora una de las razones principales del actual afán por parte del capital para capturar el trabajo de la subjetividad y el consiguiente florecimiento de los yacimientos de empleo correspondientes: la destrucción de la habitualidad y su reconstrucción efímera significan que todo lo que constituye el medio cotidiano de los consumidores puede ser renovado cada vez más deprisa, con lo que el capital acelera su circulación.
La práctica del arte se ha distinguido siempre por ser una acción sin objetivos predeterminados (de ahí sus riesgos), un actuar que al mismo tiempo es medio y finalidad. En cambio la actividad humana capturada por una instancia de poder exterior, tal como se manifiesta claramente en el concepto capitalista de trabajo, es el resultado de separar, como ya se ha adelantado, medios de finalidades, asignando la acción instrumental a ciertos agentes --los trabajadores-- y la definición de los objetivos a otros agentes –capital.
Simultáneo a este desdoblamiento (social) entre fines y medios es la separación entre sujetos y objetos. En el nivel de la actividad productiva esta separación es clara: los sujetos son los trabajadores y los objetos son las materias primas y medios de producción; además esta dualidad tiene una cierta traducción epistemológica, la referente a la ciencia clásica, siendo sus dos polos el científico (u observador) y el hecho científico (u objeto observado), respectivamente. Pero también opera a un nivel superior de naturaleza convencionalmente social: los sujetos que poseen capital son los que deciden --propiamente entonces son sujetos de enunciación--, mientras que los trabajadores son el equivalente del objeto --son sujetos enunciados.
Bien diferente es lo que ocurre en la actividad artística: en vez de un espacio donde interactúan separadamente dos polos, aparece un ámbito de indescernibilidad entre sujeto y objeto (ya no hay dos cosas, hay una multiplicidad), un devenir donde ambas cosas pierden su respectiva individualidad. Esta arriesgada afirmación se comprueba haciendo balance de las transformaciones que resultan de ese proceso, muy diferentes a las que se producen en el trabajo capitalista, pues tanto el artista como la obra de arte resultan transformados. En el arte no hay más finalidad que ésta, la transformación mutua, el movimiento en su especie más radical o profunda, más allá del simple desplazamiento en el espacio, más allá de la propagación de diferencias, ambas a la vez, al servicio de la autotransformación: desterritorialización.
Esto implica que lo corporal no es una materia pasiva y limitada a lo puramente receptivo; implica que existe una inteligencia viva más primordial que la inteligencia racional y que constituye la condición de existencia de ésta. El reconocimiento (muy reciente) de esto por parte de algunos saberes tiene efectos realmente extraños, desestabilizadores, y hasta subversivos; es el caso de lo que en términos de la sociología simétrica supone una cierta reivindicación política de los “actantes” (componentes no humanos de una cadena operativa: una herramienta, un programa, un lugar de trabajo), como sujetos de derecho.

Los profesionales provenientes de las carreras superiores.

Todas las profesiones, especialmente las universitarias, están abocadas a la producción y uso de tecnologías. Como saberes de segundo grado que son, las tecnologías tienden a cerrarse sobre sí mismas (según el modelo de la caja negra). Con el capitalismo cognitivo esa tendencia se exacerba debido a que esa clausura es la forma que adquiere la propiedad privada de cualquier mercancía, incluidas las cognitivas (con las tremendas contradicciones que eso implica).

Cierres tecnológicos.
Recordemos que los cierres tecnológicos implican básicamente opacidad en cuanto a las posibilidades de un conocimiento desde el exterior por parte de saberes que no son los específicos de esa tecnología y sobre todo desde el conocimiento común o profano; otra consecuencia de los cierres es una fuerte resistencia a su transformación.
Podemos distinguir tres órdenes de cierres cuando las tecnologías están directamente bajo el control del capital, herederas del cierre que detentaban en exclusiva los profesionales hasta hace algunos años (cierre social-corporativo), fuente de su poder hoy declinante:
- Cierre epistémico, relacionado con el tipo de conocimientos que son precisos para la utilización de cada tecnología. Tiene una dimensión vertical según el vector sujeto del conocimiento (experto)-objeto del conocimiento; y una dimensión horizontal en cuanto se da una doble parcelación, de conocimientos y de profesionales según competencias exclusivas.
- Cierre jurídico, que se expresa en las patentes y derechos de propiedad intelectual, ahora casi en su totalidad controlados por empresas y no por sus inventores. En vertical: poder del propietario sobre la propiedad; en horizontal: reparto de cualquier campo tecnológico en dominios empresariales.
- Cierre operacional, que afecta al la actividad de los medios de producción, mediante cajas negras y automatismos que gobiernan segmentos crecientes (rutinas) de los procesos productivos. Dimensión vertical: relación del usuario u operario con unas materias primas, en horizontal forman las comunidades estratificadas de las cuales las grandes agrupaciones son los megaestratos (máquinas de primera, segunda o tercera especie, pudiéndose distinguir también estratos intermedios como los servomecanismos, situados entre las máquinas energéticas y las computacionales).

El cierre jurídico es la clave de los demás cierres, debido a que es la expresión, en el grupo de axiomas del capitalismo, de la partición fundamental capital-actividad productiva.
Si ahora descendemos un escalón y nos preguntamos por la actividad productiva en sí comprobamos que el capital hace tiempo que se coloca como intermediario único de todas esas relaciones que han constituido la razón de ser de los profesionales universitarios.
Vemos ahora la situación de éstos a través del prisma concreto de los arquitectos.

El arquitecto.

Los profesionales producen dos órdenes de cosas: los objetos propios de cada disciplina (los sujetos-arquitectos producen objetos-proyectos); y el conjunto de conocimientos que forman el sustrato común de su disciplina, que es transformado continuamente por las mismas prácticas del ejercicio profesional.
El capital proporciona ahora al arquitecto aquella instrumentación que antes era patrimonio de la profesión, sólo que radicalmente transformada mediante su recodificación, automatización y asignación de competencias.
Éste es uno de los aspectos que podemos apreciar en este proceso de proletarización de las profesiones, algunos rasgos característicos que están invadiendo el ejercicio de las profesiones poco a poco, nos dan cuenta de este cambio:
- remuneración por salario
- apropiación de los medios de producción por el capital
- desplazarse de la posición de intermediadores en relaciones como:
o usuario-producto
o medios-fines
o materias primas-producción

Podemos esbozar este proceso transformativo a través de tres relaciones mutadas y mutantes:

1ª relación: arquitecto-usuario
El proceso es acusadamente similar al del resto de las profesiones: progresiva e imparablemente la asume el capital, como ha sido siempre, en cuanto a intermediar las relaciones entre producción y consumo, entre el trabajo del profesional --que así se convierte en asalariado-- y los destinatarios --que entonces pasan a ser consumidores-clientes.

2ª relación: arquitecto-arquitectura (saberes)
Es la relación con el conjunto de saberes teóricos que hacen posible la tecnologización de la arquitectura.
Las capacidades artísticas tradicionales del arquitecto se muestran útiles para forzar la renovación de estos saberes. Esta transformación del saber disciplinar propio no puede ser obviado por el capital, y esta capitalización y la estructura según estrellas-simulacros explicadas anteriormente, se traducen en una transformación casi exclusivamente formal, siguiendo las modas que las estrellas de la profesión establecen sin que haya opción para una auténtica reflexión sobre las condiciones mismas de la profesión, y por tanto sin que se produzca realmente investigación – innovación.

3ª relación: arquitecto-arquitectura.
Esta es la tecnología propia de los arquitectos y consiste, por un lado, en una dimensión vertical: conjugación de espacios y actividades, y por otro en una dimensión horizontal: conjugación de espacios y espacios, es decir distribución de espacios en los edificios o en la ciudad.
Se trata de una verdadera tecnología, que al menos se remonta hasta principios del siglo XIX. La teoría de las tipologías, igual que en general las teorías de la funcionalidad arquitectónica, pertenece al mismo estrato que la etología, el conductismo y la ergonomía, y lo que es más importante, al mismo estrato que las ingenierías y demás. Todas son tecnologías de los instrumentos, pero ninguna de ellas da cuenta de los objetivos y finalidades sociales, ninguna se plantea el tema del poder.

En cierta manera por encima de ellas se extiende otra capa tecnológica. Temas como el origen y sentido de las tecnologías instrumentales, así como lo relativo a su mismo cierre, se comprenderían mejor en esa tecnología moral que además puede presumir de tener antecedentes muy antiguos, los tratados de moral, por ejemplo analizados por Foucault como tecnologías del yo.
Armados con la caja de herramientas de Foucault podemos reconocer en los orígenes de la vivienda obrera unas observaciones, unos tanteos, unas experiencias cruciales para la fijación de buena parte de la tecnología de la distribución de las viviendas, a su vez componente fundamental del saber de los arquitectos modernos, de esa tecnología que hemos llamado de la funcionalidad arquitectónica.
Leyendo documentos antiguos referentes al tema se entiende perfectamente qué se pretendía conseguir (y se consiguió) con ciertas distribuciones espaciales, ciertos parámetros de superficies, ciertas ordenaciones urbanísticas, con ciertas tipologías en definitiva. También de qué manera, invirtiendo el orden de la ecuación funcionalista (la que define que la actividad de los usuarios determina la forma o el espacio), se crearon unos hábitos de conducta concretos mediante sabias configuraciones arquitectónicas. Todo sustentado en una separación fundamental: entre habitante y habitación, antes lograda mediante la interposición del arquitecto y hoy de un modo más natural (hablando en términos capitalistas) a través de la mercancía.
Desde la proyectación de la arquitectura se tiene casi siempre como base natural o material dado las actividades de los usuarios, y aquí vemos que esto no es del todo cierto, vemos como ciertas tecnologías morales han ayudado (y ayudan) a la proyectación de los espacios y también a la proyectación de los usuarios.
Además, en el proceso creativo de proyectación de espacios, al arquitecto le pasa algo parecido a lo que le ocurre a los operarios de la subjetividad: están inmersos en un proceso iterativo donde ellos mismos proyectan los espacios q a su vez los moldean, etc. Un complejo sistema de producción de la realidad.
Pero, así como el artista desentierra la trama oculta de nuestra sensibilidad y nos muestra nuevos campos de lo posible y descubrimos que el mundo podría ser muy bien de otro modo, las prácticas artísticas siguen estando aquí y ahora, abiertas, y con nuevas capacidades disponibles para utilizar todos estos parámetros creadores de realidad y sacarlos a la luz subvertirlos, hacer las cosas de otro modo..

Redes autónomas.

Desde la observación de hackitectura o indymedia (por ejemplo) descubrimos que desde todos estos sujetos cognitarios se crean unas comunidades que escapan a las condiciones impuestas por el capital. Y no de una manera resistente frontal (como pueda ser la del okupa tradicional) o de una manera romántica (como pueda ser la del arquitecto que todavía se cree que ejerce una profesión liberal), no; es más bien con una estrategia de escape, línea de fuga, o evolución aparalela.
En primer lugar podemos apreciar que en estos colectivos se da una reapropiación de sus medios de producción, bien porque sean realmente de difícil apropiación por parte del capital, como ocurre con los procesos informacionales y/o imaginativos-creativos, o bien porque debido a un proceso de subversión (u otros que veremos más adelante) se produzca una apertura en los cierres que operan sobre las tecnologías propias de un profesional, y después de esta apertura una reapropiación (cirugeda).
También vemos que el sujeto que opera en estas circunstancias no es un arquitecto, o un infotrabajador, no es tan fácil establecer esta dualidad sociedad-individuo, o induviduo-máquina, porque no se da. Podemos hablar de un nuevo sujeto, con la terminología de Negri y Hart, de multitud, y es más considerando el ciborgterritorio tal y como está consolidado hoy en día y sus relaciones, podemos hablar de un devenir ciborg de la multitud.
Por lo tanto estos sujetos son redes, formadas por humanos y no humanos que se establecen cada vez mas desterritorializados, pero con capacidad de acción concreta, que producen de una manera no jerárquica, en relaciones no mediadas por el capital, sus movimientos, su actuaciones, sus fines, no los determina el capital, de hecho, como en la práctica artística no se puede establecer una diferenciación entre medios y fines. Se trata de producciones procesuales y deseantes.
Además hay una apropiación-utilización y producción-alimentación de un sustrato de creatividad comun.
Con estas formas de proceder, nuevas autorregulaciones, creative commons, se mantiene una creatividad que realmente pertenece al común. Y la potencia de todo esto es extraordinaria, potencial y multiplicativa, ya que no tiene los bloqueos e impedimentos propios (y ya explicados) del capital.

Tecnología inversa.

Una vez en este punto y asimilado el estado vaporizado del capitalismo cognitivo, y comprendida (aunque de forma borrosa ya que ese es su estado) las estrategias de la economía cognitiva en cuanto a la capitalización de tecnologías y saberes, podemos pasar a una interpretación de las estrategias de actuación, o a lo que a nuestro parecer son las posibilidades que ofrecen las grietas del territorio contemporáneo.
Por un lado, aunque el capital constriñe mediante cierres (ya sean horizontales o verticales), el flujo de conocimiento es de relativa certeza afirmar que pertenezca al capital y por tanto su inversión o subversion es posible.
Por otro lado si entendemos la caja negra como el cierre de una controversia en algún terreno de conocimiento o de la ciencia, podemos interpretarla no solo como cierre (epistemológico, jurídico u operacional), sino como un sistema de hacer operativos sistemas complejos en el que el control sobre todas las unidades informacionales no es operativa, como es el caso por ejemplo de la ecología de sistemas, donde se pueden usar muchas cajas negras obviando los procesos internos y atendiendo solamente a las entradas y a las salidas; desde este punto de vista, el obviar los procesos internos de estas cajas negras permite trabajar de forma creativo-operativa. Por tanto la tecnología inversa no trata solamente la apertura de cajas negras o cierres de conocimiento, sino el hecho de crear espacios de participación y libertad de conocimiento, creación de espacios y procesos de trabajo desjerarquizados, favorecer los territorios autónomos sin un control externo de filtrado o estrangulamiento del deseo, generación de redes autónomas deseantes, que en colaboración mutua creen sus propios medios de conocimiento, multitud conectada que permitan las translaciones horizontales y verticales donde los saberes expertos permitan la potencia y no los estancamientos.


Apertura de cajas negras.

De algún modo esta estrategia vendría a referirse a las practicas artísticas. El artista, o al menos al modo en que lo estamos entendiendo en este desarrollo, utilizará sus saberes y sus conocimientos tecno-esteticos y su devenir cyborg con lo corporal para desestabilizar, remirar las relaciones entre conceptos. Podríamos hablar que el artista subvierte la forma de mirar, pone en evidencia lo que habíamos dado por sentado, disecciona el mundo con su mirada. El artista utiliza las armas y herramientas a su alcance para crear algo inexistente, ni necesariamente nuevo, ni necesariamente revolucionario, se construye o deconstruye a si mismo y a lo que le rodea.
En este sentido podríamos hablar de que la practica artística deviene apertura de caja negra, y aunque ya se menciona que esto no es el objetivo ultimo de tecnología inversa, sí es el terreno en el que el cognitariado (y los campos transversales que lo atraviesan o los lugares en los que desemboca y donde los arquitectos estamos inmersos) más puede aportar.

De algún modo, la tecnología inversa deviene de una artistificación cognitaria, se convierte en un ejercicio surgida del deseo y funciona casi como un juego, como una actitud, en el que las formas de proceder varían según el actor y según el actante, y no solo eso, sino que varían según el terreno de conocimiento o el escenario cajanegrizado. En este punto nos parece un ejercicio necesario observar: ¿cuándo se esta abriendo una caja negra? ¿siempre se hace de la misma manera?
Las aperturas pueden definirse estructuralmente de la misma manera que los cierres, es decir: apertura epistemológica, apertura jurídica y apertura operacional, ya que esta es, reduciéndola al mínimo, su relación con el sistema. Pero si nos trasladamos al proceso en si de la apertura, y a las ya mencionadas variantes artistificadas (quién la abre, qué abre y como la abre), sus clasificación se amplia exponencialmente, igual que se amplían las posibilidades cuando pasas de dividir entre animales y vegetales a di vidir por especies.

Desvelamiento

El desvelamiento es el más analítico de los procesos de apertura, en el sentido en el que la apertura se realiza a partir de la puesta en evidencia de una situación o sistema dado, sin ser necesario el planteamiento de tipologías o procesos nuevos, aunque esto no le elimina cualidades propositivas, ya que una vez desvelado el sistema ya deja de ser el mismo.
-Desvelamiento por Transparentización: Un sistema es opaco desde el momento en el que su proceso de creación y los elementos que lo componen contienen un nivel de información que han sido cerrados, ya haya sido al darlos por hecho, por operatividad o por una estrategia de poder. En este sentido la transparentización se realiza en el momento en que estos elementos informacionales dejan de estar ocultos y son puestos en evidencia, momento en el cual la relación del sistema con las subjetividades deja de ser unidireccional, una vez transparentizado el objetos (o sistema de objetos) deja de ser el mismo.
-Desvelamiento por Radicalización: La radicalización es la actitud del humorista, de la ironía. Los sistemas tienen en su constitución el control para suavizar la violencia que supone el estrangulamiento del flujo que provoca el cierre. Por tanto la acción de llevar al extremo dicho propuesta de cierre también lo pone en evidencia, lo abre, de algún modo, llevarlo al extremo acaba por romper la caja.
Los procesos de performatividad del genero han sido perfeccionados e interiorizados durante siglos, por lo que su estrategia es tan sumamente sutil y constante que en ocasiones es opaco, pero la radicalización que realiza la Pin Up lo pone en evidencia.
-Desvelamiento por Génesis: En ocasiones el cierre no es tanto la opacidad, como la interiorización de un sistema. A veces su opacidad deviene de un proceso complejo que se ha ido transformando hasta ser lo que es, y su desvelamiento en un momento concreto no lo aclara significativamente, sino que abrir su genealogía hasta su inicio y los motivos del surgimiento del sistema, son lo que lo hace transparente.

Evidencia confrontativa.

Otras veces es la proposición de un nuevo sistema o una acción concreta la que pone en evidencia el cierre. En este sentido la creatividad consciente o inconsciente juega un papel decisivo.
En 1953 se registró una denuncia en el Departamento de la policía de Memphis (EEUU), en la que se denunciaba a una señora negra tras un revuelo en un autobús de línea. Dicha señora se había sentado en la zona reservada para blancos, ya que en la de negros solo se podía viajar de pie. Esta acción, totalmente pacifica y sin violencia aparente y la reacción que provocó, ponía en evidencia la violencia que encerraba el objeto autobús en un contexto dado.

Subversión.

Dentro de un cierre entran distintos agentes que forman parte del proceso de cajanegrizacion, y de algún modo dentro de sus saberes configuran en parte el cierre. En este sentido el disponer de estos saberes para la apertura del sistema en ocasiones en contra de los intereses del propio sistema provoca una subversión.
Es el caso de los hackers, en ocasiones proletariados de la industria informática, que aprovechan sus conocimientos y la capacidad de manipulación de la producción para subvertirlos.

 

catarqsis + Eduardo Serrano

[Texto procedente del fanzine "El reversus maldito #1#", presentado en la exposición colectiva "Versus" en can felipa, barcelona, hasta enero 2007]

+ info:
http://hackitectura.net/escuelas ···> catarqsis
http://www.ypsite.net/esp/FRAMESET.htm


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