Imprès des de Indymedia Barcelona : http://barcelona.indymedia.org/
Independent Media Center
Comentari :: criminalització i repressió
Los agujeros negros de Barcelona
09 des 2005
LOS AGUJEROS NEGROS DE BARCELONA

Un universo, por referencia al Universo, se denomina a algún ente material o inmaterial que se explica y reproduce a sí mismo. No viene a cuento pues referirse a la ciudad de Barcelona como a un cosmos y menos en estos tiempos de interrelación globalizadora. Sin embargo podríamos decir que dentro del universo globalizador de las ideas, denominado por algunos como âPensamiento Ãnicoâ?, Barcelona como realidad sustancial y simbólica - La marca Barcelona â está tratando de ser articulada, por nuestras bienpensantes elites, como una avanzado e innovador microcosmos prototípico del actual universo fundamentalista.

La siguiente referencia puede venir al caso. Algunas fundamentaciones científicas ven en los âno-lugaresâ? o agujeros negros el mismo origen y fundamento del universo, los hangares donde van elaborándose las transformaciones. Donde la materia surge de la antimateria, donde un ânuevo orden/ des-ordenâ? surge a través del caos. Dichos no-lugares, que podríamos utilizar desde una acepción social y política, son de importancia vital en los procesos de cambio social y es por ello que los poderosos que tratan de crear y ordenar un universo globalizado, su universo, los relegan a la posición de la invisibilidad, al olvido.

En el universo visible de los medios de comunicación no hay lugar para determinadas formas simbólicas - ideas y representaciones- a las que nuestros poderes fácticos tratan de situar al margen del universo legal. Dichas ideas corresponden a aquellas voces críticas con los actuales guardianes del orden neoliberal. Sin embargo estas mismas ideas surgen renovadas cada vez con más fuerza desde la evocación de los agujeros negros de la realidad barcelonesa. Estos agujeros negros son consustanciales al crecimiento exponencial de la riqueza en pocas manos, que se está generando a costa de algo (el ecosistema planetario) o de alguien (los pobres y excluidos del sistema).

Las realidades que no se nombran, soslayan, culpabilizan o trivializan desde los discursos de las elites políticas, mediaticas y desde determinadas elites intelectuales se erigen así en agujeros negros, no-lugares que paradójicamente tratan de invisibilizarse socialmente a través de la falta de información, la negación o la ocultación, cuando en realidad son pecata minuta de la realidad cotidiana de los ciudadanos. Sin embargo es en estos microcosmos ninguneados desde donde han germinado las semillas de las transformaciones históricas.

Desde una visión crítica hay, no obstante, que dar nombre a los actuales agujeros negros, hacerlos presentes en tanto que realidades que afectan a nuestra sensibilidad ciudadana, que provocan en nosotros diversos deseos de participación para colaborar a hacerlos visibles en el debate público. Dicho nombre no habría de significar la antesala del tabú, sino la invitación a la deliberación, participación responsable y solidaridad.

Estos agujeros negros sociales están urdidos con muy diferentes mimbres, pero todos tienen los mismos artífices, el poder, el dinero y la necesidad de asegurar su posesión, más allá de la lealtad a cualquier vínculo social y de cualquier intento de control democrático. Su enumeración podría ser muy extensa en la denominada âsociedad del riesgoâ?, sin embargo vamos a centrarnos en los del dinero- Paraísos fiscales- y en los que demarca perfectamente la âOrdenanza Cívica Municipal de la ciudad de Barcelonaâ?; en esta, se tratan de ilegalizar y combatir las âbolsas de ingobernabilidadâ? que constituyen ciertos colectivos, de expulsar de nuestro universo, hacerlas invisibles a los ojos de los ciudadanos respetables. Como dice Manuel Delgado en un artículo en el diario El País el 9/9/2005, - Parece que esas bolsas crecientes de ingobernabilidad se nutren de las nuevas âclases peligrosasâ?, aquellas que el nuevo higienismo social, como el del S.XIX, clama por ver neutralizadas, expulsadas o sometidas a toda costa: los jóvenes los inconformistas,, los emigrantes, los drogadictos, las prostitutas, los mendigos y esa nueva clase obrera que constituyen los trabajadores extranjeros y sus familias- Dichos agujeros obviamente están comunicados e interrelacionados.

Si nos situamos en el paraíso Barcelonés, según de forma implícita describe la máxima autoridad municipal barcelonesa en un reciente artículo, constatamos como la visibilidad social máxima la están adquiriendo los centros financieros autóctonos o no - Cajas de ahorros y Bancos- centros que al mismo tiempo son considerados grandes benefactores y creadores de imagen de nuestra Condal Ciudad. Pues bien todos los estudios que han profundizado en la realidad offshore de dichos centros en los llamados paraísos fiscales delatan una situación de evasión de impuestos considerable, ligada a diversos productos financieros, de marcado carácter especulativo, que se ofrecen a los clientes, o simplemente a cuentas secretas existentes en sucursales de dichas entidades en estos territorios paradisiacos del dinero y que son instrumentos predilectos de evasión, fraude fiscal y corrupción. Claro que como el honor lleva a ocultar las vergüenzas propias, nadie desde el poder va a denunciar esta situación, que se da en más del 90% de los centros financieros que operan en Barcelona según documentadas estimaciones. Es más deseable y fácil culpabilizar de los problemas del sistema a los pobres que quieren vivir a costa del papá Estado y a los críticos del sistema que lo único que quieren es fastidiar. Pero la realidad es tozuda, estudios recientes de la red de justicia fiscal âTax Justice Networkâ? cifran en 255.000 millones de dólares la cantidad que corresponde a los impuestos anuales evadidos en el mundo y que por lo tanto no cotizan en los respectivos estados. Dicha cantidad es superior a la cantidad fijada por los âObjetivos del Milenioâ? de Naciones Unidas â 195.000 millones de dólares anuales- para reducir a la mitad el hambre en el mundo en el año 2015.

Hay un deseo consustancial a los discursos de las elites de poder, transmitido a las capas medias bienpensantes de la sociedad, este consiste en poder tener la seguridad de que su bienestar y/o privilegios serán mantenidos a toda costa. Este deseo ha dado lugar a diferentes formas de ejercicio del poder en la historia, unas más patentes como pueden ser el poder político, económico y militar, pero hoy todos estos poderes se justifican y legitiman diariamente a través de los medios, que hacen de esta realidad de poder el necesario firmamento donde se desarrolla la constelación social. El discurso de lo dado, como consustancial a lo posible, forma parte de la marca de la Barcelona postmoderna, como si no hubiera otras formas de analizar y comprender la realidad de manera transformadora. La normativa cívica de nuestros representantes municipales es una forma de poder legislativo para tratar de atornillar el estado actual de las cosas, que beneficia a ellos y al resto de las elites.

Dicho poder sin embargo hace un análisis equívoco, se basa en el corto plazo y es por lo tanto un ejercicio de miopía desde la visión lejana. No se pueden solucionar los problemas estructurales de un sistema excluyente y básicamente injusto, a base de decretazos, una prueba de ello son los acontecimientos recientes que han marcado a fuego la memoria y conciencias de la ciudadanía francesa, y de los que debemos extraer sabias enseñanzas para aplicar a la acción política: todo tipo de negación, o represión de la expresión de derechos humanos legítimos, no solo significa un recorte de libertades inexcusable, sino que además abre la puerta a la negación recíproca del sistema y al odio social que fractura la sociedad. El higienismo social del que hacen gala nuestras autoridades municipales es para algunos ciudadanos bienpensantes ciudadanos un ejemplo a emular - no aceptación de las narcosalas, incineradoras, comedores sociales...etc- para âlos otrosâ?, los excluidos, el higienismo es algo a combatir sea en forma de suciedad o destrozos de los bienes comunes o privados a los que no tienen acceso, ustedes nuestros caros representantes deberían tenerlo en cuenta.

Antonio Fuertes
ATTAC-Catalunya

This work is in the public domain
Sindicat