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Entrevista :: amèrica llatina
Argentina_Salta_Denuncia Ava Guaraní
18 nov 2005
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Persiste el ataque de empresas trasnacionales contra los Pueblos Originarios
Se extiende en el país la extranjerización de la tierra
[17/11/2005 - ACTA]

Mónica Romero, cacique de la Comunidad Indígena Guaraní El Tabacal de Salta, y Liliana Rojas, integrante de esa comunidad explicaron a ACTA la situación que viven hoy y padecen desde hace varios años como consecuencia de la actitud represiva de las autoridades de la empresa azucarera, propiedad de la multinacional estadounidense Seabord Corporation. âEllos fueron quienes nos desalojaron en el 2003, dándole la orden a los policías de la provincia. El Juez también estuvo involucrado ahí, mandó a reprimirnos y nos denuncia como usurpadores. Hasta hoy en día la causa está abierta. Nosotros hemos recurrido a la justicia y hasta hoy no han hecho nada, miran para otro ladoâ?, relata Mónica. Denuncian además la complicidad policial y oficial.

¿Cómo es la situación que ustedes viven?

Mónica Romero: Donde nosotros estamos ahora viviendo es un pueblo, algunos hermanos están en un asentamiento a la vía del ferrocarril. Algunos están dispersos en Hipólito Irigoyen. La comunidad guaraní El Tabacal hoy está viviendo ahí. Estamos así porque hemos sido desalojados de la tierra de la loma donde vivíamos. En ese monte es el único lugar donde se encuentra un cementerio ancestral. No es la primera vez que nos desalojan. Hay hermanos que fueron a vivir a Pichanal y están en la misión San Francisco. El pueblo donde estamos, está rodeado de cañas, canales en ambos costados, una zona donde se inunda mucho. No hay un lugar donde poder plantar ni sembrar. Después del desalojo del 2003 nosotros no pudimos volver a nuestra tierra, que es la loma, porque está la seguridad que pone la empresa Seabord Corporation.

¿Desde hacía cuánto habitaban la loma?

MR: La fábrica creció a través de los guaraníes, de los trabajadores. Muchos de los hermanos han trabajado desmontando, sacando palos, haciendo vías, haciendo esos canales. Desde que tenía 7 u 8 años nos vienen desalojando de ahí. Y nosotros somos previos al ingenio.

El Tabacal pertenecía a una de las familias tradicionales del noroeste argentino, que eran los Patrón Costa. ¿Cuál es la corporación que compró El Tabacal?

MR: Seabord Corporation. Ellos fueron quienes nos desalojaron en el 2003, dándole la orden a los policías de la provincia. El Juez también estuvo involucrado ahí, mandó a reprimirnos y nos denuncia como usurpadores. Hasta hoy en día la causa está abierta. Nosotros hemos recurrido a la justicia y hasta hoy no han hecho nada, miran para otro lado.

¿Qué han hecho las autoridades del lugar?

Liliana Rojas: El intendente, que también está con (el gobernador Juan Carlos) Romero y con la empresa, nos dijo directamente que con el tema tierra, no. Ãl nos puede ayudar en cualquier cosa, pero en el tema tierra no. Ahí no se mete.

Cuando ustedes dicen que han sido víctimas de sucesivos desalojos, ¿también están sufriendo la intimidación y la represión por parte de las fuerzas policiales?

LR: Sí, estamos sufriendo atropellos. Sobre todos los jóvenes porque si los pillan en la calle les pegan, los manosean. Tengo sobrinos que viven a la par mío y varias veces tuve que salir a defenderlos e inclusive me pegaron a mí.

MR: Los policías andan por todo el pueblo. Como hay muchos hermanos de la comunidad que están viviendo en ésos lugares, los chicos salen. Pero no pueden salir a una esquina, a una plaza, porque si los ven, de a dos, tres o solos, los agarran y los pillan. Y ellos mismos buscan involucrarlos diciéndoles que pertenecen a una barra. Pero eso es para agarrarlos. Es una discriminación. Eso es lo que estamos viviendo las comunidades. Son varios chicos que en estos meses han sido golpeados. Los agarran, les pegan por la espalda y les tratan de âcosaâ?. Incluso les hacen un intento de violación. Porque yo creo que a un menor de 13 años, de 16 años los policías no tienen ningún derecho de querer bajarle el pantalón y penetrarle los dedos. ¿Cómo va a hacer eso la policía? ¿Y porqué tratan así a los chicos de la comunidad? Es por esa razón que nosotros estamos acá en Buenos Aires.

¿Estamos hablando de policía de quién?

MR: Es la policía de la provincia de Salta.

Agarraron a un hijo tuyo, ¿te enteraste acá en Buenos Aires?

LR: El sábado a las nueve y media. Mi esposo lo sacó. A las doce fue enfurecido a buscarlos para hacer justicia por mano propia con el policía, pero no lo encontró. Fue a la comisaría y el comisario le ha dicho âno, no puede ser porque mi gente no es asíâ? y Chaíto estaba hasta ayer, con dolor. Me dijo âmami, sufro del corazónâ?, porque él tiene problemas del corazón. Pero a ellos no le importan, ellos pegan. Trece años tiene, Saúl Romero, se apellida Romero también.

¿Qué pasa con las autoridades nacionales, la Ministra de Desarrollo Social vinculada al tema tierra, los han escuchado?

MR: Cuando hemos venido en noviembre del 2003, hemos andado por oficinas, golpeando puertas. Nos ha atendido la ministra Alicia Kirchner. Ella se comprometió a hacer la expropiación de tierra, nos dijo que en febrero o marzo la íbamos a tener. Nosotros hemos dicho que si hasta ese momento no se hacía la expropiación de tierra, íbamos a volver, pero con más hermanos. Y hemos vuelto. Pero no nos ha querido atender la señora Ministra.

¿Cómo está la situación de la población con tantos desplazamientos?

LR: Hay un poquito de tierra de las que están al lado de las vías, que tienen unos hermanos que la están trabajando. Ahora por lo menos no se los rompen. Pero la vez pasada los vigilantes los pisoteaban, rompían todo lo que estaba sembrado. Igual seguimos luchando, volvemos a plantar otra vez.

MR: Pero no es ni media hectárea, es un pedacito donde tienes más o menos un sembrado de mandioca, de lechuga, eso nada más. En la loma nosotros ya no podemos hacer nada porque ellos no lo permiten porque están los guardias con perros que no nos dejan pasar. Ahí nosotros teníamos una fábrica de carbón, y de eso sacábamos los remedios, los frutos. Todo eso hoy no se puede hacer. Para nosotros es preocupante el tema porque no tenemos donde poder trabajar para sustentar a nuestros hijos. Tenemos chicos desnutridos. Lo único que hace a veces algún hermano, es changuear por un peso la hora.

¿Qué es lo que buscan destruyendo lo sembradíos?

MR: Lo que pasa es que a ellos no le gusta que por ejemplo nosotros seamos independientes. Ellos quieren que siempre nosotros le andemos besando la pata, como quien dice, de por un bolsito, por un subsidio, por un trabajo. Y hay hermanos que trabajan para el ingenio y son amenazados por la gente de la empresa: âsi vos seguís con Mónica, te echamos del trabajoâ?

Sos la peligrosa de la zona...

MR: Sí, hay mucha persecución de los medios de ellos, si no es del intendente, es de la empresa. Romero me dice que soy izquierdista. Entonces yo le digo que uno puede luchar por algo que es nuestro, por lo que tenemos derecho. Porque nosotros no queremos seguir mendigando un bolsito de mercadería, no queremos andar haciendo filas, porque hacen filas, una cola larga toda la noche, al otro día para que le den un subsidio de 20 pesos, de 10 pesos, o un bolso. No, eso se tiene que terminar.

¿Cuándo decís ellos, quiénes son?

MR: Las empresas, gente de la empresa, del gobierno municipal, los que juegan siempre con la dignidad de los hermanos, que siempre quieren que estén al tanto de ellos. Queremos vivir de nuestro propio trabajo, para que esto se termine.

L o que están buscando es desintegrar la comunidad, es como decir âaceptá que éstas son las reglasâ?

MR: Sí, y hoy también en la empresa del ingenio han hecho un camino, que le llamamos nosotros picada, a 5 km. de la loma para atrás, son tierras iguales, ésas las que reclamamos también. Entonces a escondida están haciendo esa picada porque fue mi marido a verlo y se veía que sí. Sacábamos fotos que ahora las tienen la abogada que está defendiendo en la causa. Y también me dijo que esta semana han quemado el cementerio. Hacen lo que quieren

LR: Ni los muertos pueden descansar tranquilos

¿Cuántos son en la comunidad?

MR: Nosotros somos 150. Lo que nosotros queremos es que acá sepan, queremos denunciar todo este atropello que están haciendo contra la comunidad guaraní.

fuente: Secretaría de Comunicación y Difusión de la CTA
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Comentaris

Re: Argentina_Salta_Denuncia Ava Guaraní
18 nov 2005
Argentina_Salta_Orán
GENEALOGIA DE UN TERRITORIO USURPADO POR SEABORD CORP
La Loma: Memorias e Historias Guaraníes

Desde los registros históricos del siglo XVII hasta los flujos migratorios más recientes, el antropólogo Gastón Gordillo de la Universidad de British Columbia, Canadá, relata en el siguiente artículo las diferentes etapas de la ocupación indígena en La Loma. Este territorio, ubicado en el departamento salteño de Orán, es vital para la subsistencia de una comunidad guaraní que actualmente no puede acceder a las tierras por decisión de la multinacional norteamericana Seabord Corporation, dueña del Ingenio San Martín del Tabacal.

"Todo esto eran casas", decía Rosa una y otra vez mientras caminábamos. "Toda esta zona eran casitas". Eduardo nos seguía a unos metros y agregó: "La iglesia estaba al lado de ese yuchán". Los dos contemplaron aquél lugar, ahora cubierto de pasto y yuyos, con nostalgia. "La iglesia era toda de madera, por eso no quedó nada", agregó Rosa, "Nuestras casitas también; eran de madera, caña, barro, pasto". Era julio de 2004 y estábamos en una zona de bosque relativamente libre de árboles, signo de que efectivamente décadas atrás ese lugar había albergado a la principal comunidad guaraní de la zona, llamada La Capilla. Hacia el nordeste, me explicaban Rosa y Eduardo, había otra comunidad, Pueblo Nuevo, la más reciente. Hacia el oeste, estaba la comunidad de La Loma o Pueblo Viejo, la más antigua de todas. Estos tres asentamientos estaban ubicados sobre la colina boscosa que domina hacia el oeste la fábrica del ingenio San Martín del Tabacal (departamento de Orán, Salta), conocida en la zona simplemente como "La Loma", y que el ingenio nunca usó con fines productivos. Después de contemplar el antiguo sitio de la iglesia por varios minutos, caminamos los cien metros de bosque relativamente abierto que lo separan del borde de los cañaverales. Desde allí, podíamos ver claramente al pie de la colina el pueblo de Tabacal, la fábrica y la columna de humo que se elevaba de sus chimeneas.

Rosa y Eduardo, al igual que centenares de guaraníes, nacieron en La Loma y vivieron allí varias décadas, cultivando pequeños cercos, criando gallinas y chanchos y trabajando en el ingenio, hasta que la administración de San Martín del Tabacal ordenó su desalojo definitivo en 1970. La mayoría de los habitantes de La Capilla, siguiendo las directivas del Padre Roque Chielli, su fundador en 1938, se desplazaron al cruce de Pichanal, sobre la ruta nacional 34. Muchos otros, como Rosa y Eduardo, se instalaron en Hipólito Irigoyen, un pueblo situado junto a La Loma del otro lado de la ruta que va hacia Orán. El desalojo, no obstante, no llegó a romper la relación de la gente guaraní con La Loma. En forma cotidiana, numerosas familias siguieron trabajando cercos desmontados en el medio del bosque, buscando leña y plantas medicinales. Y muchos siguieron visitando las tumbas de sus familiares en dos cementerios: el más grande, llamado "Tabla Once", hoy rodeado de cañaverales y ubicado cerca de lo que era La Capilla, y uno más pequeño y hoy cubierto de vegetación, cercano a lo que era Pueblo Viejo. Por ello, por depender de ese lugar para su subsistencia y albergar los restos de sus antepasados, muchos guaraníes de Pichanal e Irigoyen nunca dejaron de pensar que algún día volverían a vivir en La Loma.

Esta esperanza colectiva comenzó a ganar fuerza cuando en 2001 los habitantes guaraníes de Irigoyen comenzaron a organizarse y a plasmar una movilización más amplia; en septiembre de 2003, esta movilización alcanzó un punto de inflexión cuando se decidió retomar la posesión directa de La Loma. Decenas de familias se instalaron en la colina y comenzaron a levantar pequeñas viviendas, a ampliar sus cercos y a planear la construcción de una nueva comunidad. Como recordaba Javier, un hombre de 45 años que participó de aquella experiencia, este tan esperado retorno creó un enorme entusiasmo colectivo y muchos pensaron que su viejo sueño se había hecho realidad. A los pocos días, sin embargo, la administración del ingenio truncó ese retorno. En la noche del 16 de septiembre, sin mediar una orden judicial escrita, una fuerza policial desalojó a la gente, destruyó sus improvisadas viviendas y detuvo a 22 personas, a las que se les abrieron causas judiciales por "usurpación". La represión no amedrentó a la movilización sino que le dio nuevos impulsos. La gente respondió con una marcha a pie a la ciudad de Salta (a casi 300 kilómetros de distancia) y con el viaje de varios dirigentes a Buenos Aires, donde lograron movilizar una red relativamente amplia de solidaridad y hacer su demanda visible en varios medios de comunicación y en el INAI (Instituto Nacional de Asuntos Indígenas). La administración del ingenio, por su parte, intentó debilitar la protesta de múltiples maneras: ganando el apoyo de algunos dirigentes guaraníes y punteros justicialistas de Irigoyen y aumentando la vigilancia e intimidación -a través de la policía provincial y guardias privados de seguridad- sobre el uso cotidiano de La Loma. En el plano legal, el ingenio ha aducido tener "títulos perfectos" y ha argumentado que los guaraníes son "bolivianos" y que por ende no tienen derecho a la tierra en Argentina.

El estigma de que los guaraníes del noroeste argentino serían extraños a esta región es recurrente no sólo en Salta sino también en Jujuy, y por ende merece una discusión más en detalle para mostrar, en primer lugar, sus falencias históricas. En su mayoría, los guaraníes que hoy habitan Hipólito Irigoyen y Pichanal son ciudadanos argentinos cuyos progenitores, en efecto, vinieron de Bolivia a principios del siglo XX a trabajar en los ingenios La Esperanza, Ledesma y San Martín del Tabacal. Sin embargo, ello no implica que anteriormente no hubiera guaraníes en esa misma región. Existe abundante documentación que confirma la presencia de "chiriguanos" (como se llamaba entonces a los guaraníes) en el Valle de Zenta -donde hoy se encuentra el ingenio San Martín del Tabacal- por lo menos desde el siglo XVII. Numerosos autores, por ejemplo, señalan que en 1639 los Padres Osorio, Ripari y Alarcón fueron muertos por "chiriguanaes" no lejos de donde ahora está Orán.[1] Entre los siglos XVII y XVIII, la presencia de comunidades guaraníes está particularmente bien documentada sobre el río Bermejo, aguas arriba de las Juntas de San Antonio (donde el río Tarija se une al Bermejo).[2] Más aun, en 1857 el viajero B. Villafañe encontró "chiriguanos" en el mismo pueblo de Orán, además de en Tartagal, San Lorenzo (hoy Calilegua) y Ledesma.[3] En el caso particular de La Loma, es indudable que existían asentamientos guaraníes antes de la fundación del ingenio Tabacal en 1920. El Padre Roque Chielli, fundador de La Capilla en 1938 con el beneplácito del ingenio, recordaba en una entrevista que ya había gente guaraní viviendo en La Loma desde antes de su llegada a la zona.[4] Y relatos orales recopilados por mí en Irigoyen señalan que al menos ya en 1916 había guaraníes asentados en el lugar. Es posible, en este sentido, que la gente guaraní proveniente de Bolivia se asentara en espacios previamente ocupados por guaraníes nacidos en territorio argentino. Cuando las tres comunidades de La Loma fueron expulsadas, empezando en 1964 y en forma masiva en 1970, los guaraníes fueron por ende obligados a dejar un espacio que habían ocupado por varias generaciones y que de hecho posteriormente nunca dejaron de utilizar.

Algunos de los argumentos del ingenio y el gobierno de Salta para desacreditar la lucha por La Loma se basan en una lectura ahistórica de un concepto incorporado en la Constitución reformada en 1994: el hecho de que los grupos indígenas tienen derecho a poseer las tierras "que tradicionalmente ocupan". ¿Pero qué quiere decir, exactamente, ocupar tierras "tradicionalmente"? Cuánto tiempo hay que vivir en un lugar para que esa ocupación se vuelva "tradicional"? La Constitución es ambigua al respecto, y el ingenio se apoya en esta ambigüedad para reproducir una visión particularmente rígida y anticuada de "tradición" como sinónimo de "ocupación desde tiempo inmemorial", visión ésta que ha sido cuestionada por la antropología. Según este argumento, como muchos de los guaraníes que reclaman La Loma descienden de bolivianos ello no los haría habitantes "tradicionales" con derechos a la tierra. Como ya vimos, este argumento silencia la innegable presencia guaraní en el Valle de Zenta desde hace varios siglos. Pero aún en el caso de las migraciones guaraníes más recientes (de hecho incentivadas por los propios ingenios), esta noción rígida de "tradición" presupone que los grupos humanos están siempre fijos en un mismo espacio y que sólo tienen derecho a él los que nunca se han movido. Ningún grupo indígena en Argentina ocupa exactamente las mismas tierras que ocupaban al comienzo de la conquista española. Guerras, desplazamientos y resistencias afectaron profundamente la distribución geográfica de muchas poblaciones. Los mocovíes que a principios del siglo XVII atacaban la ciudad de Salta, por ejemplo, hoy en día sólo se los encuentran a cientos de kilómetros de distancia en el norte de Santa Fe y sur de la provincia del Chaco. Los tobas que solían vivir en Ledesma (Jujuy) ya no existen en esa zona y hoy en día la comunidad toba más cercana está en Embarcación (Salta). Debido a estos desplazamientos: ¿Cuáles serían las "tierras tradicionales" de estos mocovíes o tobas? Desde la antropología, la respuesta más adecuada sería: aquellas tierras usadas por las últimas generaciones y que hoy les dan anclaje a su subsistencia e identidad. En el caso de los habitantes guaraníes de La Loma llegados de Bolivia, su ocupación del lugar ha sido lo suficientemente prolongada y profunda como para que los restos de varias generaciones estén en sus cementerios. Y además, esta ocupación se superpone a una presencia guaraní en la zona mucho más antigua, anterior a la fundación de Orán en 1794 y a la fundación del ingenio Tabacal en 1920.

Vale la pena notar, además, lo discriminatorio y contradictorio del discurso de la administración del ingenio al respecto. Mientras invoca una supuesta falta de "ocupación tradicional" de la tierra por parte de los guaraníes de La Loma, San Martín del Tabacal mantiene desde hace años un conflicto con los kollas de San Andrés, campesinos que tienen una muy larga presencia en la zona y a los que nadie puede acusar de "no ser de allí". En este sentido, la indudable "ocupación tradicional" de la tierra por parte de los kollas no ha hecho al ingenio más dispuesto a reconocerles su derecho a ellas. En ambos casos, la política del ingenio ha sido la misma: negar el derecho de las comunidades indígenas a la tierra, independientemente de la profundidad temporal de su presencia en la zona.

La lucha guaraní por La Loma continúa, en un contexto en el que el ingenio ha aumentado las medidas represivas sobre estas y otras tierras en disputa, como las de la zona de Río Blanco (banda sur y norte), al norte de Orán. Y esta lucha seguirá estando guiada no sólo por la memoria de quienes nacieron y se criaron en La Loma sino también por la memoria de que, en definitiva, más allá de la existencia de la frontera internacional, quienes originalmente "no eran de estas tierras" no son los guaraníes sino aquellos que se arrogan el derecho a negárselas.

Gastón Gordillo
gordillo ARROBA interchange.ubc.ca

Notas:
1. Lozano, Pedro 1989 (1733) Descripción corográfica del Gran Chaco Gualamba. Tucumán: Universidad Nacional de Tucumán (Pgs. 176-77); Tommasini, Gabriel 1990 (1933), Los indios Ocloyas y sus doctrineros en el siglo XVII. S. S. de Jujuy: Universidad Nacional de Jujuy (Pgs. 95, 107-117).
2. Ver Tommasini, Gabriel 1990 (1933), Los indios Ocloyas y sus doctrineros en el siglo XVII. S. S. de Jujuy: Universidad Nacional de Jujuy (p. 117) y Fernández Cornejo, Adrián 1989 (1791) "Descubrimiento de un nuevo camino desde el Valle de Centa hasta la Villa de Tarija", en Pedro de Angelis, comp. Entradas al Chaco. S. S. de Jujuy: Universidad Nacional de Jujuy (Pgs. 64, 66).
3. Villafañe, B. 1857 Orán y Bolivia a la margen del Bermejo. Salta: Imprenta del Gobierno (Pgs. 35 y 33-34).
4. Ver "Misión del Cura Roque", en Revista Relatos (Orán) Nro. 5: Etnia Ava (1993) (p. 7).
Re: Argentina_Salta_Denuncia Ava Guaraní
19 des 2005
hola nosotros acrobatas di maroc boscamos trabajo an voista emprissa ti nimos 15 min hassimos tquilibrios y tambin contorsionista se quiris manda on minsaji an esti emil soliz_kamal ARROBA hotmail.com o llama 616059108
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