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Notícies :: globalització neoliberal
Esos molestos ruidos que vienen del sótano: Suburbios franceses y capitalismo global
07 nov 2005
Las cadenas de abusos desde arriba suelen dar lugar a un ¡basta¡ repentino, anónimo, incontenible. Lo mismo ocurrió esta vez.
Hace apenas unos días, el mundo pudo ver como en Ceuta y Melilla, ciudadelas avanzadas de una Europa fortificada, se rechazaba violentamente a los africanos que pretendían ingresar allí como primera escala hacia el continente ansiado. Alambres de púas, palos, ninguna contemplación. Del otro lado de la cerca, Marruecos contribuyó a la cacería humana. En el mundo de la libre circulación de capitales y bienes, las vallas se alzan frente a las personas. La libertad, como siempre, cambia de parámetros de acuerdo a la extracción social, empeorando la cosa cuando las barreras tienen como pretexto visible la posesión o no de ciudadanía, el color de la piel, la religión, o todos esos factores a la vez. Y los antiguos imperios coloniales se oponen a sangre y fuego a compartir con los antiguos sometidos y esclavizados ninguna porción de su prosperidad.

Pero ahora la cosa es bien dentro del continente que aspira a ser la condensación de milenios de cultura y civilización, más aún, es en París, la ciudad que desde hace no menos de tres siglos funge como meca de la Ilustración, las avanzadas artísticas y la elegancia en todas sus expresiones. Los que protestan son los relegados a los suburbios, los habitantes de esas lóbregas torres de vivienda social, las que tan bien describieran y analizaran Bourdieu y Loic Wacquant en algunas secciones de su obra La miseria del mundo. Son hijos e incluso nietos de los que peregrinaron al Imperio desde las antiguas colonias. El capitalismo de la producción en masa y del empleo intensivo atrajo a padres y abuelos, el de la âflexibilizaciónâ? y el âmundo globalizadoâ? los relega a la desocupación y a la miseria. Se han lanzado a las calles luego de ser discriminados en escuelas y empleos durante décadas, y estigmatizados por la extrema derecha desde hace demasiado tiempo.

Bajo un ministro del Interior que quiere proyectarse como competidor de Le Pen, eran últimamente objeto de renovados insultos y de persecuciones policiales intensificadas. La semana que pasó murieron dos jóvenes electrocutados mientras los perseguía la policía y una mezquita fue atacada con gases lacrimógenos. Las cadenas de abusos desde arriba suelen dar lugar a un ¡basta¡ repentino, anónimo, incontenible. Lo mismo ocurrió esta vez. Queman y rompen con la violencia de la desesperación, con la rabia del que es privado de un lugar en el mundo; sin más organización que la aprendida en la marginalidad cotidiana. Muchos aluden hoy a la confesión islámica de la mayoría de los jóvenes rebeldes, para poder teñir de âguerra entre civilizacionesâ? o mejor aun de âterrorismoâ? al movimiento de protestas...

Pero no, el encadenamiento de causas va por otro lado. Desde el viejo imperio colonial hasta el racismo, con el omnipresente telón de fondo de la explotación y alienación capitalista, de un orden social que convierte a los hombres y mujeres de la periferia en mercancía comprada por un salario, y pretende arrojarlos al basurero cuando la demanda de mano de obra barata desciende, o los adelantos técnicos permiten ir a buscar los bajos salarios a otras latitudes. Justamente de basura desechable ha tratado Sarkosy a los jóvenes pobres de las afueras, jugando a ânaturalizarâ? las peores lacras del sistema.

¡Francia para los franceses¡ sólo le falta gritar, para intentar captar la ira descaminada de otros âperdedoresâ?, los que creen que la piel más clara y la ciudadanía más antigua los convierte en enemigos de sus congéneres de ancestros norafricanos. Pero la crisis de todo un sistema social, la incoherencia cada vez más evidente entre sus prácticas y los principios que dice sustentar, no se solucionan con tácticas discursivas ni trucos electorales. Los poderosos de los países más ricos exhiben con frecuencia creciente su desconcierto, su incapacidad para manejar situaciones desatadas por la propia lógica de un capitalismo crecientemente anárquico y renovadamente despiadado. Cosa similar le ocurre al âhermano mayorâ? Bush, que puede llevar la guerra a todos los continentes pero se reveló incapaz de enviar ayuda a los pobres de su propio país.

Los ampliados âsótanosâ? de sociedades en las que unos pocos bloques de vivienda (o una delgada línea fronteriza) separan el hiperconsumo y la ultramodernidad de la miseria o la desintegración, se hallan crujiendo, con una frecuencia e intensidad que parecen incrementarse geométricamente. Por eso aquí abajo; en este âabajoâ? globalizado y omnipresente que con diferentes encarnaciones habita desde las calles oscuras de New York a las aldeas del Africa central, nos indignan pero no nos sorprenden los alambres de púa de Melilla; los desamparados del Katrina, los civiles masacrados en Iraq. Y los autos ardiendo en las cités parisinas o los trenes convertidos en cenizas en las afueras de Buenos Aires nos parecen reacciones justas en el fondo, frente a una podredumbre de desigualdad e injusticia, de similar sustancia en cualquier latitud.

Aquí, allá, en todas partes, el desafío es hallar la forma más eficaz de luchar contra la regresión brutal que se expande so capa de civilización. Todo indica que la historia no ha terminado, que las ideologías no han muerto, que ni siquiera era cierto que la vieja lucha de clases era un anacronismo, el olvidado leit motiv de un pensador del siglo XIX.

Una mujer, trasterrada de Polonia a Alemania y asesinada por gendarmes de la reacción, enseñaba, en los en apariencia tan lejanos comienzos del siglo XX, que el futuro de la humanidad sólo podía ser el socialismo o la barbarie. Esta última se está apoderando del mundo a pasos agigantados, de la mano del rampante capitalismo de las grandes corporaciones y de estados cada vez menos democráticos, menguante incluso su respeto por las reglas más elementales del liberalismo político. Sería de cobardes no aprestarse a explorar otros caminos.
Mira també:
http://www.lahaine.org/index.php?p=10638&more=1&c=1

This work is in the public domain

Comentaris

Re: Esos molestos ruidos que vienen del sótano: Suburbios franceses y capitalismo global
07 nov 2005
http://es.wikipedia.org/wiki/Disturbios_de_Paris_de_2005

s'està actualitzant informació a wikipedia, a dalt teniu el link en castellà i a la plana també trobeu informació en francés i en anglés que está més actualitzada
Otro comentario interesante
07 nov 2005
En Indy Euskal Herria:
http://euskalherria.indymedia.org/eu/2005/11/23342.shtml
Re: Esos molestos ruidos que vienen del sótano: Suburbios franceses y capitalismo global
07 nov 2005
a mi me suena todo esto a la pelicula LA HAINE (el odio). disturbios en los suburbios de paris, jovenes confusos y marginados que luchan contra la policia, contra la miseria, contra su condicion a permanecer siempre en la misma situación sin salida.
el mundo es injusto y asqueroso, algunos tienen valor de enfrentarse al sistema, aunque los medios puedan ser discutibles... está claro que ni los revueltos son los mas malos, ni los politicos son los mas buenos de la "peli", hay muchos factores para entender que pasa, como estar en su situación y sus circumstancias.
el odio engendra mas odio, esta claro que toda la represion acaba petando y aveces, la onda expansiva es mas fuerte que la propia bomba (como en este caso en paris)

terrorismo destruccion y kaos!!
Re: Esos molestos ruidos que vienen del sótano: Suburbios franceses y capitalismo global
07 nov 2005
muy bueno daniel campione... la cuenta atrás para la barbarie sigue su curso... cada vez se ve mas cerca y lo mas jodido es que seguimos en nuestras casas con nuestra mierda de clase acomodada mirando la tele como monigotes!!! al menos los gamberretes de paris estan haciendo ALGO (sea correcto o incorrecto, pero hacen ALGO)

o nos movilizamos o permanecemos parados viendo como nos come el fin del mundo... autodestruccion voluntaria
Re: Esos molestos ruidos que vienen del sótano: Suburbios franceses y capitalismo global
08 nov 2005
felicidades daniel hacia tiempo que no leia un analisis tan bueno de lo que esta pasando actualmente en el mundo,has ligado todos los temas en un unico mensaje
me ha emocionado lo de la referencia a rosa luxemburgo(era a ella no?) todo un referente para los que todavia creemos que otro socialismo es posible
gracias daniel por tu clarividencia...no te equivocas en nada
Re: Esos molestos ruidos que vienen del sótano: Suburbios franceses y capitalismo global
08 nov 2005
Alto les seques! Aquests articles justificadors i, a la vegada exalçadors, de la revolta que sâestà visquent aquests dies a lâextrarradi de Paris haurien de tenir, al meu entendre, una mica menys de glorificació de les proeses alienes i una mica més de búsqueda de les autentiques motivacions dâaquests lluitadors de xandall, pell bruna i cap tapat. Sé que és molt difícil per a la gent de âLa Haineâ? contenir els seus del·liris masturbatoris quan les pantalles dels seus televisors tornen el seu reflexe preferit âa distànciaâ?: lâestètica de la guerrilla urbana i de la guerra social sadolla a bastament els seus desitjos dâintervenció social. No cal parar-se gaire a pensar els escenaris futurs que aquest esclat de rebel·lia pugui comportar. Per als editorialistes de âLa Haineâ? allò que és realment important és que hi hagi merder al carrer, i sembla que tot el demés hi hagi de quedar supeditat (tant se val que alguns expresséssim els nostres peròs a la lluita urbana dels treballadors dâIzar en tant en quan podia aquesta derivar finalment en un reforçament de la industria militar espanyola. La consciència dâaquells treballadors que construien fragates militars o submarins per a lâexportació estava pel damunt dâaquestes minúcies pacifistoides).

Ãs evident que si analitzem la situació de les âcitésâ? gavatxes hi trobarem un munt dâinjustícies, de privacions, dâhumiliacions quotidiones més que suficients per a entendre el brot de violencia quasi espontània però probablement irracional en les seves finalitats. I aquí és on mâagradaria que sâesplaiessin els combatius redactors dâaquest pamflet digital, que té de sospitós el que li sobra de radical. Lâimpuls destructor que guia els adolescents francesos té una llavor que pot fructificar i fer pupa al sistema capitalista que patim o, al contrari, potser no és més que una autopista a les cavernes? El foc ens purifica o ens crema? Hores dâara, i de Barcelona estant, no veig gaire clar que aquestes explosions, esclats (potser, focs articials?) ens duguin una altra cosa que més policia, més control social i més por a la immensa majoria de la població francesa que, recordem-ho, ni llegeix âLa Haineâ?, ni es marxista, ni sap distingir un anarquista dâun home vestit de negre i amb una bomba rodona sota la gabardina.
Re: Esos molestos ruidos que vienen del sótano: Suburbios franceses y capitalismo global
09 nov 2005
El final del imperio romano vino marcado por las invasiones bárbaras y la revelión de los esclavos.
Re: Esos molestos ruidos que vienen del sótano: Suburbios franceses y capitalismo global
10 nov 2005
Le Pen

L'únic que preocupa de veritat és que això debiliti encara més als dos grans partits i faci creixer el partit de Le Pen. Esperem que els francesos no es deixin entevenar...
Re: Esos molestos ruidos que vienen del sótano: Suburbios franceses y capitalismo global
11 nov 2005
*De l´Iraq a Nova Orleans
htp://www.illacrua.net/iraq.pdf

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