Imprès des de Indymedia Barcelona : http://barcelona.indymedia.org/
Independent Media Center
Notícies :: amèrica llatina
Kaibiles, de contrainsurgentes caníbales a sicarios del narcotráfico
30 set 2005
Creados a mediados de los 70 en Guatemala, se les consideraba máquinas de matar

Ningún miembro de esa fuerza ha recibido castigo por los 200 asesinatos que se les atribuyen
021n1pol.jpg
Los denominados kaibiles, según un informe de Amnistía Internacional, participaron en acciones de "limpieza social". En la imagen de archivo, miembros de ese grupo reciben adiestramiento FOTO Ap

Viernes 30 de septiembre de 2005

BLANCHE PETRICH

El decálogo del Centro de Adiestramiento y Operaciones Especiales del Ejército de Guatemala establece: "El kaibil -tropa de elite contrainsurgente creada en 1974- es una máquina de matar cuando fuerzas o doctrinas extrañas atentan contra la patria o el ejército". Esa fue y sigue siendo la filosofía de estos militares guatemaltecos. Numerosas crónicas de los años de la guerra registran su grito: "¡Kaibil, kaibil! ¡mata, mata, mata! ¿Qué mata kaibil? ¿Qué come kaibil! ¡Guerrillero subversivo!" y se describen los rituales que realizaban en plena matazón, obligando a las víctimas a comerse sus propias orejas cortadas, lamiendo la sangre de los acuchillados e incluso comiendo masa encefálica.

Después de la guerra, ningún kaibil -ni jefe ni soldado raso- fue castigado, ni siquiera aquellos que fueron plenamente identificados por la masacre de Las Dos Erres (diciembre de 1982), poblado de El Petén que fue arrasado y toda su población asesinada, empezando por los niños. Fue considerado un caso emblemático del genocidio y detonante de la fuga masiva de refugiados a la frontera mexicana, con sus 200 muertos (70 menores de siete años), apenas una gota de agua en la cifra total de víctimas, que fue de 200 mil.

La impunidad sigue intacta en el país vecino y, pese a su relevante papel en uno de los capítulos más sangrientos de la represión en Latinoamérica, el Ejército Mexicano ha requerido la cooperación de los kaibiles para entrenar tropas.

En el libro Siempre cerca, siempre lejos, las fuerzas armadas en México, uno de los autores, Gustavo Castro, reporta que durante los primeros cinco años del conflicto en Chiapas (1994-1999) se graduaron poco más de mil "kaibiles mexicanos", entrenados por el ejército de guatemalteco, conocidos también como "patrullas de operaciones especiales (POE)". Uno de sus principales centros de entrenamiento se encuentra en Xmotoc, a 50 kilómetros. de Chetumal. Al igual que los Gafes, están deplegados en Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Hidalgo y Puebla. En 1994 la Sedena abrió otro centro de adiestramiento kaibil en Baja California, cerca del poblado Laguna Seca, y posteriormente uno más en el poblado Chulul y otro en El Dzibalito, Campeche.

Pero como ocurre en otros escenarios de posguerra en varios países que vivieron en las últimas décadas del siglo pasado situaciones de confrontación militar, los represores, sin otras batallas que librar y forjados en la escuela de la transgresión y la ilegalidad, se incorporan al mundo de la delincuencia.

En el caso guatemalteco, Amnistía Internacional advertía de este fenómeno desde 2003, en su informe El pasado dice cosas que interesan al futuro. Este reporte denunciaba decenas de casos de participación de militares y policías, empresarios y funcionarios, en las redes del narcotráfico, robo de autos, adopciones ilegales de niños y "limpieza social".

Justo ese año la periodista Ana Carolina Alpírez reportó en un artículo para la Oficina de Washington sobre Latinamerica (WOLA, por sus siglas en inglés) que Guatemala había dejado de ser la "bodega" de mariguana que fue durante los años de la guerra y había pasado a participar en el negocio de las drogas como productor, incluso de cocaína, y transportista. Diez por ciento de la droga que transitaba hacia Estados Unidos pasaba por manos guatemaltecas.

Ante esta realidad fracasaba el intento del primer presidente de la posguerra, Alvaro Arzú, de reconvertir el ejército contrainsurgente en un eficaz instrumento antinarcóticos, a petición de Estados Unidos. Arzú había anunciado la reconversión de los militares precisamente en la Escuela de Kaibiles -bien llamada "el Infierno", en la localidad de Poputún- durante la graduación de los primeros elementos de elite que se incorporaban a la vida militar en un escenario de paz. Esto ocurría en 1996. Las buenas intenciones no duraron.

En 2003, a mediados del gobierno de Alfonso Portillo, Washington incluyó a Guatemala en la lista de países descertificados por las inocultables evidencias de complicidad oficial con el tráfico ilícito y lo calificó al mismo nivel que Haití y Myanmar. La medida era inevitable. Entre 2000 y 2002, el gobierno en el que fungió como eminencia gris el genocida Efraín Ríos Montt había decomisado solamente 6 mil kilos de cocaína cuando tres años antes los montos ascendían a más de 30 mil kilos. Asimismo, Estados Unidos había retirado visas a altos funcionarios y militares por sus nexos con narcotraficantes y el gobierno guatemalteco ni siquiera hacía el intento de investigarlos. El Departamento de Operaciones Antinarcóticas (DOAN), fuerza especial creada para combatir a los cárteles y motivo de frecuentes regaños de la DEA, fue disuelto luego de escándalos que incluían robo de argumentos, fuga de información en operaciones e incluso eliminación -vía la tradicional matanza- de competidores potenciales.

En el documento Memoria del silencio, de la Comisión de Esclarecimiento Histórico, se recuerda que 89 por ciento de los crímenes de guerra en Guatemala durante 30 años de conflicto fueron cometidos por fuerzas del orden, en particular por corporaciones del ejército. En estas labores destacaron dos cuerpos: los kaibiles y las Patrullas de Autodefensa Civil.

En los años 80, cuando la guerra contrainsurgente se agudizó con la cruzada "antisubversiva" de Ríos Montt, miles de jóvenes campesinos fueron reclutados en la Escuela Kaibil, donde boinas verdes y rangers veteranos de Vietnam fungían como instructores. En el manual de entrenamiento de este centro se fomentaba al máximo el sentido de la agresión mediante la presión mental y física deshumanizada. "Los malos tratos, las humillaciones y los castigos fueron elementos cotidianos, con la consigna de que, quien aguanta está en condiciones de combatir en las circunstancias más extremas", describe el CEH. De ahí salieron los grupos de asalto que se dividían en "investigadores, rematadores y demoledores". Adonde fueron dejaron un rastro imborrable de muerte y destrucción.

De las nuevas generaciones salen, entre otros, kaibiles desertores que emplean los barones de la droga en México.

http://www.jornada.unam.mx/2005/09/30/021n1pol.php
http://chiapas.mediosindependientes.org/display.php3?article_id=115357

____________________________________________________

Militares mexicanos se entrenan en escuela Kaibil

La decisión de Sedena, tras el levantamiento del EZLN, en 1994

Tuxtla Gutiérrez, Chis., 28 de septiembre (apro).- En la última década, el Ejército Mexicano ha enviado al menos a 14 elementos a capacitarse al Centro de Adiestramiento y Operaciones Especiales Kaibil, escuela que se considera más rigurosa que los Ranger en Estados Unidos.

Tras el levantamiento armado del EZLN en 1994, y la proliferación de grupos guerrilleros en el país como el EPR, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) empezó a tomar en cuenta a esa escuela, en la que desde 1974 se adiestra en tácticas y estrategias de contrainsurgencia.

Entre los cientos de elementos que han ido a capacitarse a Estados Unidos --la mayoría--, Francia, España, Brasil, Argentina, Colombia, Venezuela, China, Alemania, Canadá, Uruguay, Italia, Irlanda, Inglaterra, El Salvador, Suiza, Suecia, Israel y otros países, destacan los que fueron a entrenarse a ese centro guatemalteco.

A éste, ubicado en Poptún, en Petén, ingresan en promedio 60 aspirantes, pero sólo 15 o 20 de ellos logran terminar los cursos que, según reseñó el diario guatemalteco Prensa Libre, âes el entrenamiento kaibil más riguroso que el de la unidad Rangerâ?.

A esa escuela la Sedena ha enviado a 14 elementos de las Fuerzas Armadas, que tomaron el curso Internacional de Adiestramiento y Patrullas Kaibil.

En su reporte anual del portal de Transparencia de Sedena, se exhibe que de ese centro guatemalteco han egresado 14 militares mexicanos: seis de ellos en 1995, un año después del levantamiento zapatista; cinco más en 1996, dos más en 1997, pero de 1998 al 2001 no revela dato alguno al respecto, y es hasta 2002 cuando reseña que egresó un militar mexicano más, para un total de 14.

Y aunque parecen pocos, egresar de esa escuela no es nada desdeñable para los que ahí se formaron, pues el curso es uno de los más rigurosos de las Fuerzas Armadas del mundo.

Prensa Libre, el diario más influyente en Guatemala, explica en su edición de este día que los kaibiles son una fuerza de elite famosa por su entrenamiento.

Refiere que un kaibil está capacitado para sobrevivir en áreas hostiles, y está preparado mentalmente para soportar situaciones climáticas extremas. También es entrenado para resistir la tortura. El cursopuede durar hasta ocho semanas.

Este grupo elite se creó durante el gobierno de Romeo Lucas García, en 1978, uno de los gobernantes más cuestionados por las matanzas de civiles perpetrada por militares en tiempos cruentos de la guerra interna en Guatemala.

âJugó un papel vital en la lucha contrainsurgente durante el conflicto armado, en el cual fueron denunciadas graves violaciones a los derechos humanosâ?, recordó Prensa Libre.

En contraste, en su libro Siempre cerca, siempre lejos. Las Fuerzas Armadas en México, Gustavo Castro y Ernesto Ledesma destacan que âdurante los primeros cinco años del conflicto armado en Chiapas, se graduaron poco más de mil kaibiles mexicanos", entrenados por el Ejército guatemalteco, a los que también se conoce como Patrullas de Operaciones Especiales (POE).

En el texto se reseña que, en junio de 1997, el jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional de Guatemala, el general Sergio Arnoldo Camargo, condecoró a tres mexicanos que egresaron del 48 Curso Internacional Kaibil, entre ellos al teniente Jesús Villar Peguero, quien alcanzó la mayor puntuación.

Abundan que, en 1994, la Sedena abrió un centro de adiestramiento kaibil en Baja California, cerca del poblado Laguna Seca y, posteriormente, uno más en el poblado Chulul. Durante el entrenamiento, víctimas de inanición, 14 militares murieron en pleno desierto cuando realizaban "prácticas de supervivencia".

âHay otro centro de entrenamiento kaibil en Campeche, en la comunidad El Dzibalito, en que se capacita a miembros del GAFEâ?, explican.

Guatemala exige aclaración

En otro orden, el diario guatemalteco urgió --en su editorial de este día-- al gobierno centroamericano aclarar el caso de los kaibiles capturados en México.

El diario dedicó hoy sus ocho columnas al caso de los kaibiles capturados en México, y tituló su editorial: âUrge aclarar caso de exsoldadosâ?.

Señala que âcon urgencia, las autoridades guatemaltecas deben realizar las investigaciones para descubrir todo lo relacionado con las declaraciones del ministro de la Defensa de México, quien dijo ayer a una comisión del Senado de ese país que existen fuertes indicios de una especie de alianza entre exsoldados de las Fuerzas Especiales de ambos países para integrarse al âcártel de Tamaulipasâ?, uno de los siete que tienen presencia en la totalidad del territorio mexicano.

âMuchas son las razones para que Guatemala tenga interés en aclarar este asunto. Primero, porque los kaibiles fueron relacionados con acciones violatorias de los derechos humanos durante la época del enfrentamiento armado internoâ?, explica.

âSegundo, porque se convirtieron en un cuerpo de elite que ha adquirido fama en el extranjero, y por esa causa numerosos oficiales de los ejércitos latinoamericanos han venido a recibir los cursos que se imparten a los soldados y oficiales guatemaltecos que se ofrecen para ingresar a este grupoâ?, agrega.

âTercero, porque de la misma manera como los llamados Zetas son exsoldados de elite de las Fuerzas Armadas mexicanas, y que por este hecho no se les puede acusar a éstas como institución, de apoyar al narcotráfico en sus diversos cárteles, los capturados --y cualquier otro exmiembro de los kaibiles-- estarían actuando en forma particular, y no como el resultado de una política específica institucional de las Fuerzas Armadas guatemaltecasâ?.

Globalización de la criminalidad

Para Prensa Libre no puede negarse la gravedad que reviste, para las fuerzas de seguridad mexicanas y guatemaltecas, el hecho de que algunos de sus exintegrantes se encuentren al servicio de delincuentes y criminales, con la organización y poderío económico que tienen los narcotraficantes.

âEl caso mexicano es especialmente problemático, porque fueron unidades creadas para combatir a los narcos, pero éstos tuvieron la capacidad económica de comprar a quienes estaban siendo preparados para rescatar a la sociedad de las garras de este flageloâ?, dice el diario guatemalteco.

Advierte además que as fuerzas policiales se encuentran con que sus armas son inferiores en número y capacidad de fuego a la de los delincuentes. Si se concreta la nefasta alianza entre Zetas y supuestos exkaibiles, no pasará mucho tiempo antes que estos delincuentes actúen en Guatemala en un paso más de la âglobalización de la criminalidadâ?.

http://chiapas.mediosindependientes.org/display.php3?article_id=115356
http://www.proceso.com.mx/noticia.html?nid=34060&cat=0

____________________________________________________

Sí son kaibiles cuatro de los siete militares detenidos en Chiapas

El ministerio de Defensa guatemalteco confirma que tres son desertores del ejército

Seguirán presos en El Amate, mientras se decide su traslado a un penal de alta seguridad

Jueves 29 de septiembre de 2005

ALFREDO MENDEZ, JOSE A. ROMAN Y GUSTAVO CASTILLO

El gobierno de Guatemala, por conducto de su ministro de la Defensa, Carlos Aldana Villanueva, informó que cuatro de las siete personas detenidas el pasado 10 de septiembre en Comitán, Chiapas, sí pertenecieron al grupo kaibiles, fuerza de elite militar de ese país, mientras las otras tres personas son civiles guatemaltecos. Los siete son investigados en México como presuntos responsables de delincuencia organizada por su supuesta vinculación con el cártel del Golfo y lavado de dinero.

Además de las investigaciones que lleva a cabo la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) de la Procuraduría General de la República (PGR), los ex militares guatemaltecos ya enfrentan un proceso penal por los delitos de introducción de armamento a territorio nacional y portar armas de fuego de uso exclusivo del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, con el agravante de haberlos cometido en pandilla.

De hecho, la averiguación previa abierta contra los siete guatemaltecos se inició a partir de una denuncia anónima en la que se advertía que ex kaibiles cruzaban la frontera mexicana de manera ilegal y trabajaban para el cártel del Golfo.

En sus declaraciones ministeriales los detenidos aseguraron a la PGR que se encontraban en territorio nacional "por equivocación", ya que se habrían perdido en una zona selvática entre Guatemala y México, versión que ratificaron en su declaración preparatoria, según consta en la causa penal 81/2005 del juzgado quinto de distrito con sede en Tuxtla Gutiérrez.

Los inculpados rechazaron pertenecer a grupos de espionaje o a alguna agrupación delictiva dedicada al narcotráfico. En el mismo expediente, según revelaron fuentes judiciales, existen diversas declaraciones de supuestos testigos que dijeron saber que no es la primera ocasión que un grupo de ex militares guatemaltecos se introduce a territorio mexicano para efectuar reuniones "con gente que llega en camionetas de lujo y armas de grueso calibre".

Al momento de su aprehensión por elementos del Ejército Mexicano, los guatemaltecos llevaban consigo, además de las armas de uso exclusivo de Ejército, Armada y Fuerza Aérea de México, poco más de un millón de pesos (además de quetzales y otras monedas).

El ministro de defensa de Guatemala precisó ayer en entrevista que de los siete capturados tres son desertores del Ejército y otro pidió su baja de manera voluntaria. "Sabemos que de los siete capturados en Comitán, cuatro fueron kaibiles", puntualizó Aldana Villanueva.

Asimismo, Carlos Aldana, el jefe de las fuerzas armadas del vecino país no descartó vínculos de ex kaibiles con organizaciones delictivas dedicadas al narcotráfico en México. Según el ministro guatemalteco, los tres kaibiles desertores son José Armando León Hernández, experto en explosivos, quien abandonó su puesto el 19 de octubre de 2004; Celvín Camposeco Montejo, quien desertó el 6 de junio de 2001 y fungió como jefe de brigada, y Edin José Aragón Stwolinsky, desertor desde el 14 de febrero de 2004, quien se desempeñaba como piloto. José Ortega es experto en explosivos y pidió su baja voluntaria el 29 de diciembre de 1997.

Si bien la actual investigación en contra de los guatemaltecos la inició la Unidad Especializada en Investigación de Terrorismo, Acopio y Tráfico de Armas, dependiente de la SIEDO, el asunto pasó a manos de la Unidad Especializada en Delitos contra la Salud, y mientras se determina si los detenidos son trasladados a un penal de máxima seguridad, continuarán presos en el penal de El Amate, ubicado en el municipio de Cintalapa, Chiapas.

http://chiapas.mediosindependientes.org/display.php3?article_id=115346
http://www.jornada.unam.mx/2005/09/29/016n1pol.php

Copyright by the author. All rights reserved.
Sindicat Terrassa