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Notícies :: antifeixisme
El cielo y el infierno de ser funcionarios .
18 set 2005
(Por Leonor Hermoso)

Por una administracion rigurorsa firme y fiel para sus conciudadanos!!

Basta ya ETA no!!
¿Sigue siendo la nuestra esa Administración perezosa y desmotivada que describía Larra en el XIX? Jordi Sevilla, ministro de Administraciones Públicas, lo tiene claro: "En la Administración española se está acostumbrado a trabajar mucho desde hace mucho tiempo, en contra del estereotipo que sigue existiendo. Hay muchos ciudadanos que siguen viendo en la Administración el ‘vuelva usted mañana’ de Larra y la función pública del siglo XIX, que sigue presente en una parte de nuestro sector público; pero también es Administración hacer la declaración de Renta por Internet, o que te jubiles y a los tres días puedas tener la pensión en tu cuenta bancaria. Los funcionarios tienen un nivel de trabajo alto y estamos muy mal pagados".
En nuestro país hay 2,3 millones de trabajadores públicos (entre funcionarios y distintos tipos de personal laboral), como ilustra el esquema de esta página. Aunque el dato pueda parecer escalofriante (de cada 19 españoles, uno es funcionario), nuestro sector público (14%) es relativamente pequeño si lo comparamos con el de otros países de nuestro entorno como Francia, donde hay un 23% de trabajadores públicos.
Sólo en sueldos, los funcionarios españoles se llevarán en 2005 un 9% del total de los presupuestos generales del Estado: 25.351 millones de euros. Es decir, que el resto de españoles que trabajamos habremos de contribuir individualmente con 1.600 euros de nuestra nómina para pagarles. Pero, ¿cómo son estos servidores públicos? Todos conocemos a policías como Pilar, bomberos como José Luis o telefonistas como Vicenta. Pero pocos nos imaginábamos que, alguien como Ana, cantante de coro, fuese funcionaria del Estado; o que el sueldo de un cocinero que no ha guisado para nosotros, Pablo, salga de nuestro bolsillo.
Según las últimas encuestas, este colectivo está formado en un 42% por hombres o mujeres (hay paridad) de entre 40 y 49 años. Ese funcionario medio estaría adscrito, preferentemente también, a los cuerpos C (administrativos) y D (auxiliar administrativo). Pero, aunque haya paridad, según datos del Ministerio de Administraciones Públicas, las mujeres suelen ocupar los grados más bajos de la Admistración, y suelen ser funcionarias, mientras que hay más hombres dentro del personal laboral y de los grupos que más dinero ganan (realmente, la diferencia entre funcionario y personal laboral está en las leyes por las que se rigen, pues vienen a tener los mismos derechos y obligaciones).
El chollo. Todos, en algún momento de nuestra vida, ponemos verdes a los funcionarios pero, según un estudio de la Encuesta Europea de Valores, a más del 70% de los europeos con hijos menores de 20 años les tranquilizaría que éstos consiguieran una plaza en la administración de su país. La función pública asegura unos derechos y unos privilegios que cada día se pierden más en las empresas privadas. Para muestra, un botón: en la Administración aún se respetan escrupulosamente los trienios en las nóminas del personal, algo que se va perdiendo, día a día, en las empresas privadas. Además, los funcionarios pueden optar a una Seguridad Social especial, MUFACE, con la que se garantizan una atención médica exclusiva y sólo pagan el 30% del precio de los medicamentos (eso sí, durante toda su vida). Los funcionarios que tienen a su cargo un familiar enfermo o mayor, pueden pedir la excedencia durante un año sin el menor problema. Y cinco años antes de la edad de jubilación tienen derecho a reducir su jornada laboral. Todo ello, sin dar explicaciones, sin aguantar malas caras de jefes y sin que "la empresa" les ponga pegas: es su derecho y, a la hora de hacerlos valer, los trabajadores públicos no se andan con tonterías. Claro que, en algunos cargos, cobran hasta un 50% menos de lo que se gana en la empresa privada.
También tienen problemas. "En la Administración española, el problema más acuciante es la temporalidad, que alcanza al 23% del personal. En sectores tan básicos como la Sanidad y la Justicia se llega al 25% y al 40% respectivamente", explica Julio Lacuerda, secretario general de la Federación de Servicios Públicos de UGT. La solución pasaría por convocar más oposiciones para cubrir los puestos que demanda cada sector y dejar de contratar a tanto personal eventual. "Yo fui de las últimas que aprobé la oposición a cantante de coro", explica Ana Santamarina, "desde el 90 no han vuelto a convocarse plazas fijas, y las necesidades de personal del teatro se cubren con contratos de un año".
En los últimos años, las transferencias de funciones del Estado a las Comunidades han obligado a que muchos funcionarios que dependían de la Administración Central hayan pasado a hacerlo de las Comunidades Autónomas, un trasvase que aún no está consensuado ni normalizado. "No todo el empleado público que desea cambiar de Administración lo puede hacer, la mayor parte de los funcionarios que han pasado de la Administración Central a las Autonomías lo han hecho acompañando al traspaso de competencias, no de forma voluntaria", explica Lacuerda. La autonomía con más funcionarios es Andalucía (234.722), seguida de Madrid (146.532) y Cataluña (133.450). Lo realmente injusto de estos cambios es que los trabajadores públicos, haciendo las mismas funciones, no cobran lo mismo en una Comunidad que en otra. "Un maestro en Andalucía tiene un sueldo base de 997 euros, mientras que en Navarra su sueldo base es de 1.445", explican en la Central Sindical Independiente de Funcionarios.
"La tendencia que queremos marcar en la Administración es menos número de funcionarios, más cualificados y mejor pagados", explica el ministro Jordi Sevilla, de ahí la propuesta de prejubilar a 25.000 funcionarios que se soltó como globo sonda este verano y que promete un otoño caliente de negociaciones con los sindicatos. "El objetivo del Gobierno", continúa el ministro, "es conseguir la Administración General del Estado que necesitamos y eso exige, posiblemente, algo menos de funcionarios de los que tenemos ahora, distribuidos en el territorio de una manera distinta y, desde luego, mejor pagados. Dentro de nuestra propuesta para transformar la Administración, uno de los instrumentos son las jubilaciones anticipadas. Esto lo estamos negociando con los sindicatos, nunca se va a poder hacer de una manera generalizada y masiva, sino de una forma selectiva, concreta y vinculada a procesos de reforma. Pero globalmente, yo diría que las jubilaciones anticipadas deberían estar dirigidas más a los niveles C y D".
Un tema que, sin duda, promete debate: "La FSP-UGT acoge dicho anuncio con mucha cautela, pues desconocemos el detalle de algo que no pasa de ser una mera declaración de intenciones por parte del Gobierno. Preguntas como ¿a quién afectaría?, ¿con qué garantías para el servicio público y para el trabajador se llevaría a cabo?, ¿sería una medida voluntaria o forzosa?, ¿cómo repercutiría dicha medida en las arcas de la Seguridad Social?, y otras muchas, nos impiden pronunciarnos de manera contundente", anuncia Lacuerda.
Todo, en pos del funcionario ideal. Un perfil que el jefe tiene muy claro: "Yo creo que hay que esforzarse por tener una mayor preparación. Ahora, la Administración General del Estado necesitaría más cerebro y menos músculo. Necesitamos más gente que pueda negociar en Bruselas y con las Comunidades Autónomas y hace falta menos infantería porque no tenemos que gestionar tantos servicios públicos. Sobran funcionarios de los niveles D y E. Si pudiera elegir, yo trasladaría más funcionarios a los niveles A y B y reduciría los otros", afirma el ministro. No estaría mal aprovechar la medida para jubilar antes a colectivos que, como los bomberos y las enfermeras, llevan años pidiéndolo.


(Permoito la difusion de este articulo asi como su divulgacion en radio y T.V.)
Leonor.

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Comentaris

Re: El cielo y el infierno de ser funcionarios .
18 set 2005
Leonor forever!!

Leonor not dead!!
Re: El cielo y el infierno de ser funcionarios .
18 set 2005
En mi opinión, lo peor de muchos funcionarios y funcionarias, es su asqueroso corporativismo que parece que la "empresa" sea suya, y lo burócratas que son, de manera que nunca te dirán como beneficiarte ante ccualquier litigio contra su "empresa", el estado, la administración. Se piensan que están ahorrando dinero al ciudadano y lo que no se dan cuenta, que el estado nunca devuelve el dinero de los impuestos, aunque haya superávit o beneficios, sino que se los embolsan los políticos. Eso, es tomar partido, aunque sea de manera inconsciente, y mientras no reaccionen contra los abusos y la ambición de sus jefes, seguirán apareciendo como buitres y vampiros que vienen a chuparte la sangre y a hacer desaparecer tus restos. Siempre hay excepciones, aunque contadas y encima en situación difícil por ir contracorriente. Sólo hay que darse una vuelta por cualquier CAP de la seguridad social y ver cómo intentar ningunearte pruebas médicas para ahorrárselas, hasta que te encuentras demasiado enfermo y dilapidan el dinero por otra parte, a la vez que intentan privatizar a toda costa los centros hospitalarios y de atención médica. Lo que a nosotrxs nos niegan, va a la sanidad privada. Nuestra enfermedad se agrava, para que la medicina privada goce de excelente salud.
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