Imprès des de Indymedia Barcelona : http://barcelona.indymedia.org/
Independent Media Center
Comentari :: amèrica llatina
La diseminación del Estado Argentino, por Oscar Portela
15 ago 2005
Situación institucional de la Argentina hoy. Oscar Portela
La dimeninacion del Estado Argentino
por Oscar Portela

El estado jurídico del Estado Argentino, ha tocado los limites de la dismeninación: la traida y mentada libanización del pais está en marcha: la República es solo parte de los recurzos retoricos de un sistema representativo de una "comunidad" sin pactos, y las disimetrias economicas, el estado de indefección de la salud, el trabajo, y la seguridad, hablan a las claras de que las corporaciones políticas han implocionado: resulta imposible volber atrás: la denuncias vientencionadas no bastan, y las polemicas públicas brillan por su pobreza conceptual. Desde hace décadas lo hemos pregonado - , pero Argentina a caido en un abismo definitivamente. Como salir de él:

solo creando fuerzas que aún resten, incluso minoritarias, que trabajen sobre el origen de todos nuestros males - cración de una nueva casta politica-, no correra Argentina la suerte deCartago y más cerca nuestro de Bosnios y Chechenos. Como la Republica no existe nada puede desestabilisarla, más que la claridad de mensajes que despierten lentamente, un nuevo sentido de nacionalidad. Oscar Portela. Agosto 2005

This work is in the public domain

Comentaris

Re: Newtor Kirchner, un nuevo parricida, por Oscar Portela
20 ago 2005
Nestor Kirchner, un nuevo parricida,
por Oscar Portela

Se equivoca rotundamente el admirado estadista Hugo Chavez con respecto al gobierno dictatorial y antirrepublicano de Nestor Kirchner, a tal punto que parece ignorar lo que saben todos:el territorio Argentino está amenazado por capitales alemanes y yankis, y sus riquesas naturales tambien: durante años gobernó sin el Congreso burlando la Constitución,amenazando la doctrina de la liberación que es de corte justicialista, y mientras como merlin, dirige ejercitos de pobres, los nuevos esclavos Argentinos, merced a la sustitución del trabajo porplanes de asistencia quenopueden disimularla inflación, ni su obediencia al banco Mundial y el Fondo Internacional, de los que es perrito fiel,la Repuiblica y el sistema representativo se desintegra, con partidos que suman mas de cuatrocientos, al estilo de la Republica de Weimar. Como puede hablarce entonces de fuera Rumfeld y yankis, cuando el agua dulce Argentina,la fauna de los mares y muchisimas cosas más estas amanazadas por el poder monopolitico de las megacorporaciones: el nacionalismo continental no debe permitir que cerremos los ojos, porque el bisqueo y los dobles discursos, así como los proyectos fascistas arrojan una pequeña luz sobre lo que se informa de la Argentina. Si Chavez da seguridad, salud, educación a su pueblo, estos pilares de una comunidad civilizada están desintegrados en la Argentina de hoy.Fuera yanquis sí,pero cuidado con los potenciales aliados continentales, que son los actuales parricidas de quienes los llevaron al poder. Oscar Portela.
Corrientes. Argentina
Re: Lenguaje,escritura, lectura por Oscar Portela
23 ago 2005
Lenguaje, escritura y lectura, por Oscar Portela

El abordaje al tema de la lectura ofrece múltiples perspectivas. La que elijo, por convicciones personales y estrictos defectos de formación, es la específicamente filosófica.
Desde el punto de vista epistemológico, las ciencias pueden y deben responder â y, obviamente, lo hacen acertadamente - acerca de lo que constituye, o constituyó, el medio de comunicación y reflexión por excelencia del proceso civilizador y de humanización que elevó al hombre sobre la mera animalidad.
En realidad, las formas más antiguas de la escritura, que establecieron el puente hombre - mundo desde lo especular, nos remiten al instante en el que el hombre se separa vergonzosamente del mundo animal para buscar, en el largo proceso de los interdictos, el camino que lo conduciría finalmente a una forma profana de "escritura". Pero no se trata sólo, como podríamos estar tentados de creer, de una forma sintáctica e idiomática de escritura sino del viraje abrupto en que el hombre es lanzado al "mundo" como horizonte de sentido (el mundo no es, dice Heidegger en "La esencia del fundamento", sino que "mundea", está en Lascaux, como nos lo hizo notar, entre otros, Blanchot).
Lo primero que debemos preguntarnos es ¿por qué estamos reunidos acá?, ¿existe un auténtico llamado que nos re-una en torno a un diálogo necesario, en un mundo en que el saber se torna día a día sólo información, y el sujeto de la información, pasivo receptor de ésta? El saber acá â la auténtica doxa, es decir el saber que sabemos, - ocupa en este mundo demasiado lugar.
Hablamos de la lectura, pero no sabemos a ciencia cierta qué significa leerâ¦..
¿Acaso puede disipar este enigma un trabajo filológico sobre la etimología de la lengua, y menos de la esencia del lenguaje? â¦.
Los filósofos modernos no creen en una grafía originaria, fondo y esencia de la lengua, que nos diera el sentido de un texto; ergo, nunca leemos un mismo libro, nunca vemos un mismo cuadro, ni escuchamos una misma melodía, pero desde el texto emerge un llamado que hoy tiende a ser ocluido, cerrado por la informaciónâ¦., y, sin embargo, desde aquéllo que se deja leer, nos llega un llamado. Leer, como la âreligatioâ? religiosa, - desatar, abrir -, es inversamente, según Cicerón, âleegereâ?: reunir, juntar, poner tal vez algo en cierto orden.
¿Hemos avanzado un paso en la pregunta?, ustedes juzgarán.
Luego, al paso, y sólo al paso, hablaremos, diremos algo de la desaparición del libro, no como objeto obviamente. âBiblosâ?, libro, significa totalidad de sentido. La Biblia, el Libro, como espejo y sentido del mundo frente a una multiplicación del sentido del texto, a lo que Jacques Derridá llama âdiseminaciónâ? en lugar de inseminación/ fragmentación de ese centro de sentido que era el libro, del mismo modo que nosotros como sujetos, entramos con el texto en diversas relaciones.
¿Hemos avanzado el segundo paso? También deben decirlo ustedes.
En tercer lugar, no sólo debemos ponernos en guardia sobre lo que Ivonne Bordelois afirmaba - el mensaje del medio oculto detrás del mensaje - sino sobre la imposición de las necesidades y modelos de lectura. (Baudrillar quiso decirnos âla guerra del Golfo no existióâ?, fue percibida y vivida por el televidente como si fuera un film).
En fin, tengamos en cuenta que siempre estamos leyendo porque siempre estamos interpretando, y que una gramática no es sino una astilla de las infinitas combinaciones de la escritura.
Gorodischer hablaba ayer de los sistemas que nos permiten leer la edad de una momia, y ésa es otra forma de escritura que debemos tener en cuenta siempre al relacionarnos con los medios técnicos, asumiendo que la mano que habla dirija al Mouse, y no el Mouse a la mano en la que comienza el lenguaje.
Finalmente, podríamos preguntarnos igualmente si el sistema chino de escritura, que sólo Leibnitzs se atrevió a desentrañar con profundo respeto, no constituye el antecedente de los modernos medios cibernéticos de "comunicación", de investigación, e incluso de los sistemas maquínicos de investigación, de lo que los griegos llamaron "Phycis" - presencia-, y los modernos, naturaleza.
Podemos ir más lejos aún y decir que un pentagrama es el antecedente matemático y físico de una forma de escritura, propia sólo de Occidente. La potencia fáustica por excelencia.
Si bien la "lectura" de las vísceras de las aves para formular profecías ha pasado, en pleno siglo XXI para la medicina no ortodoxa existen modos de lectura de síntomas en las que el cuerpo es un texto que debe ser descifrado para poder ser curado.
Esto significa que lo que llamamos lectura no se limita, de ningún modo, a lo que la tradición occidental ha interpretado como un sistema de desciframiento de dialectos, idiolectos, idiomas estructurados en formas sintácticas y gramaticales, que nos han proporcionado cierta percepción especifica del tiempo físico y fenomenológico, sino sólo una de las tantas formas de "estar en el mundo", e inter-actuar con las distintas formas de presencia que constituyen la esencia de la temporalidad.
Es de hacer notar que en la cima del logos griego y de las formas idiomáticas, gramaticales y sintácticas aceptadas, Hegel profesó un profundo desprecio hacia lo que acabamos de llamar "escritura china". No obstante, en medio de distintas formas de lectura iconográfica, devenidas de la revolución cibernética, esencialmente acústica y visual, que han ganado hoy la batalla de lo que durante milenios llamamos el lenguaje de la escritura gramatical, esa lengua fue una adelantada.
De cualquier modo, para un presunto sujeto, - sujeto hoy programado por las técnicas físico químicas -, el "mundo" sigue siendo un texto, hoy cuasi -virtual, que debe ser "interpretado" velozmente - cuanto más velozmente mejor (este es el desafío según Virilio), sea merced a juegos electrónicos, o a nuevas formas de gramática, impuestas por la mutación de la esencia del lenguaje, que Heidegger profetizara. En lugar de cinematógrafo, cine; en lugar de padre, âpáâ? y hoy, merced al Chat, tres palabras reducidas a una codificación.
Todo esto nos permite pensar que el lenguaje - la lengua - nos está rehusando pertinazmente el habla.
¿Con cuántas palabras de un solo idioma se maneja un joven hoy? Esta es la pregunta que debemos formularnos; pues el mundo como "horizonte de sentido" se estrecha, se convierte en un túnel. (Debemos también decir que la revolución de los medios informáticos puede ser benéfica, en tanto no sean utilizados como nuevas formas de neo-colonización cultural, en las que se imponen modelos acústicos y visuales que nos conducen a la reflexología de Pavlov, en mitad de un "mundo" que ya no mundea, sino que se convierte en una pequeña pelotita al alcance de cualquier "Mouse").
¿Cómo volver a despertar el deseo?, ¿cómo trabajar el deseo de lo imaginario, - tanto en el sentido deleuziano como en el de Castoriadis- ¿qué es lo que constituye el núcleo de lo imaginario colectivo, es decir, la posibilidad de una comunidad cultural?
Tarea ímproba que necesita de una nueva âpaideia" política que recree la necesidad del sentido anidado en el deseo, como motor de la creación en todos sus aspectos. Lo demás es sólo reciclaje de una época epigonal que ya no puede prometer, si consideramos la frase de Nietzsche "El hombre es el animal que puede prometer". De ahí que de los "géneros literarios" producidos y mercadeados por la industria editorial, sea la poesía, - y la poesía de la poesía como afirmaría Badiou-, la que ha pasado definitivamente. Leer, ha sido para nosotros durante siglos poder, merced a la interpretación de un texto, hacer "mundear un mundo", extenderlo a lo imaginario, y desde ahí interactuar con una realidad, que difiere de la "imaginación autista y pasiva en el extremo del término.
Sin ese proyecto político que trabaje específicamente sobre la deconstrucción de las huellas de la tradición occidental, llevar a los jóvenes nuevamente a la lectura - al tiempo de la lectura â(acá debemos pedir el milagro de lo que en filosofía llamamos âdar el tiempoâ?, no existe el tiempo sino como don o como gracia), se hace una tarea ímproba, difícil.
Continúa, sin embargo, siendo el mayor desafío de los tiempos que corren. Si ello no se logra, la esencia del lenguaje, como los manantiales, puede secarse; en este caso, el mundo se quedaría sin mortales y los mortales sin el sentido de la historicidad y de la muerte, que son tal vez los soportes de la escritura, en tanto el mundo sigue siendo un texto (un poema, una sinfonía, un cuadro, una narración ) que debe ser interpretado.
Pero antes que nada, debemos tal vez hablar sobre la necesidad de aprehender y transmitir conocimientos, y eso está por ahora en manos de quienes tienen alma de maestros, en el sentido búdico de aquél que indica y abre los senderos en las abras del bosque. Oscar Portela
Re: La diseminación del Estado Argentino, por Oscar Portela
28 ago 2005
Sangre, noche y niebla,
A Fritz Lang, por Oscar Portela


En la noche, el silbido repetidamente, pero a intervalos, convertía en un augurio, en un mensaje ominoso, que por su insistencia, parecía dejar lugar a un mensaje cifrado, a un código amenazador, que pesaba sobre el silencio de la noche, sobre las arquitecturas góticas de la ciudad, sobre sus mármoles cubiertas de una espesa y densa húmeda niebla, en una amenaza, en un envío indescifrable.
Del huevo de la sibilante serpiente, del caos amenazador, de lo aórgico de una situación agónica de la ciudad gótica, podía surgir lo letal definitivamente: noche, y niebla, y pronto muy pronto, como lluvia caída del Apocalipsis, llovería sangre sobre las escaleras que conducían hacia el palacio de K.
Hop, el perverso numero uno, acompañaba los acontecimientos con una sonrisita sardónica en sus labios â que época triste suspiraba, pensar que elevaron a Aníbal Lecter a paradigma de la inteligencia: yo lo escuchaba en silencio, mientras pesaba sobre mi corazón, a la cima de la inteligencia: en el fondo de mi alma sabía que tenía razón, pero me negaba obstinadamente a admitirlo. Era la hora en que todos los fantasmas del pasado se levantaban de sus tumbas, y hablaban por boca de los vivos.
¿ Que espectros nos poseían en ese momento? ¿Que asesinatos de prestidigitadores de los sub.-humano, volvían en pos en pos de nuestras carencias, para llenar el mundo de crímenes, ignominia, y humillaciones? âSed a no maloâ?: âseñor, no nos expongas al malignoâ?? O es que quieres que esta frágil criatura que creaste, caiga en manos de la sublime tentación, que tu creaste? ¿O finalmente aquel, tiene tanto poder omnímodo como tu, el supremo omnisciente?
Donde en esta noche en que va a ser vejada una virgen, está el tributo que el mortal tiene que rendir a la codicia de los Diosesâ¦., millones de niños esclavos o que se mueren de hambre, o en atroces atentados y guerras civiles, mientras los poderosos hablan por celulares contigo, siempre de Espaldas en el Sinai, cada día más lejos de los hombres?...
El silencio se truncó nuevamente por aquel enigmático silbido, que presagiaba horrores sin precedentes. A la mañana siguiente, tomando un café, ( â sed a no maloâ?), leí el titular de primera plana del diario de la ciudad Gótica: a muy pocos pasos donde Hop y yo nos hallábamos, la policía hallo el cadáver de un pequeño de siete años, brutalmente violado y luego estrangulado.

Oscar Portela- agosto del 2005
Re: Sangre, noche y niebla por Oscar Portela
28 ago 2005
Para Némesis
Sangre, noche y niebla,
A Fritz Lang, por Oscar Portela


En la noche, el silbido repetidamente, pero a intervalos, convertía en un augurio, en un mensaje ominoso, que por su insistencia, parecía dejar lugar a un mensaje cifrado, a un código amenazador, que pesaba sobre el silencio de la noche, sobre las arquitecturas góticas de la ciudad, sobre sus mármoles cubiertas de una espesa y densa húmeda niebla, en una amenaza, en un envío indescifrable.
Del huevo de la sibilante serpiente, del caos amenazador, de lo aórgico de una situación agónica de la ciudad gótica, podía surgir lo letal definitivamente: noche, y niebla, y pronto muy pronto, como lluvia caída del Apocalipsis, llovería sangre sobre las escaleras que conducían hacia el palacio de K.
Hop, el perverso numero uno, acompañaba los acontecimientos con una sonrisita sardónica en sus labios â que época triste suspiraba, pensar que elevaron a Aníbal Lecter a paradigma de la inteligencia: yo lo escuchaba en silencio, mientras pesaba sobre mi corazón, a la cima de la inteligencia: en el fondo de mi alma sabía que tenía razón, pero me negaba obstinadamente a admitirlo. Era la hora en que todos los fantasmas del pasado se levantaban de sus tumbas, y hablaban por boca de los vivos.
¿ Que espectros nos poseían en ese momento? ¿Que asesinatos de prestidigitadores de los sub.-humano, volvían en pos en pos de nuestras carencias, para llenar el mundo de crímenes, ignominia, y humillaciones? âSed a no maloâ?: âseñor, no nos expongas al malignoâ?? O es que quieres que esta frágil criatura que creaste, caiga en manos de la sublime tentación, que tu creaste? ¿O finalmente aquel, tiene tanto poder omnímodo como tu, el supremo omnisciente?
Donde en esta noche en que va a ser vejada una virgen, está el tributo que el mortal tiene que rendir a la codicia de los Diosesâ¦., millones de niños esclavos o que se mueren de hambre, o en atroces atentados y guerras civiles, mientras los poderosos hablan por celulares contigo, siempre de Espaldas en el Sinai, cada día más lejos de los hombres?...
El silencio se truncó nuevamente por aquel enigmático silbido, que presagiaba horrores sin precedentes. A la mañana siguiente, tomando un café, ( â sed a no maloâ?), leí el titular de primera plana del diario de la ciudad Gótica: a muy pocos pasos donde Hop y yo nos hallábamos, la policía hallo el cadáver de un pequeño de siete años, brutalmente violado y luego estrangulado.

Oscar Portela- agosto del 2005
Re:Lo Siniestro - parabola política- por Oscar Portela
28 ago 2005
Lo Siniestro
Oscar Portela

En uno (el primero) que se le dedicó a Edgar Allan Poe en Europa y que lo introdujo a la fama, Charles Baudelaire - que de él se trata -, considera que el heroe trágico fué una victima de la crueldad ingenua y torpe de un pais como Estados Unidos, barbaro y que no comprendía el espiritu del arte, del dandy y de la aristocracia. Repite mas o menos de los artistas y pensadores de su tiempo desde van Gogh ( no lo conocía), y desde Holderlin a Nietzsche, a tantos que fueron suicidados por la cultura occidental europea, a fines y principio de el siglo XIX. Los Estados Unidos no era sino una sucursal y mala del eurocentrismo. Había hecho del becerro de oro, el simbolo de su psicopatología. Pero Poe- el heroe al que nos referimos- lo vió y hoy Rorty , un filosofo actual solo identifica a Whitman o Emerson, luego a Dewey y James. con su nueva Roma, la experimental y dinamica democracia de los Estados Unidos.

Hop Frog, del que luego de desaparecido, seguido de su amiga la enana Tripeta, es otra parabola de este diente de jabali clavado en el mundo de la trascendencia.

Muchos arguyeron que el enano bisfido y perverso era inmortal. Yo así lo creo. Mezcla de Mono y hombre, es una caricatura de lo que aún somos. Y su venganza sigue siendo llevada a cabo contra lo que el consideraba crueldades de tiranos. Nuestros representantes. Algunos los emparentaban dado su capacidad ( Poe no lo dice ) de transformarse con el conde de Saint germain o el Conde Mosca. lo cierto es que desde la vieja Persia hasta el actual Afganistan, se lo vió como bufon de los tiranuelos de turno, desaparecer despues como siempre entre sonoras carcajadas.

Hop es la esencia de lo SINIESTRO. No es el bufon del Rey Lear. No es el Coro trágico, que aventuran desgracias y desventuras. Es la carcajada de quien se rie de la condición humana, porque la conoce más que nosotros. Poe y no Whitman es la esencia de los Estados Unidos. Collin Powell al lado de Tatcher es una bufonada de Hop, y el Secretario de las naciones Unidas, quien pudo ser quemado por el Ku-Kus-Klan, como Santa Juana de Arco ( la doncella de Orleans) fué quemada por la Santa Inquisición.

Torquemada, y Busch, al lado de Frog, y no Khan son la esencia de nuestra civilización, tan apegada a las delicias de la razón y de la técnica. Y me pregunto ahora, quien quemó el teatro que el pobre arlequin se empeñaba en convencer al publico iba a convertirse en cenizas?

Se podría acaso hoy acansejar a nuestros lideres la lectura de "La parte maldita" o "Las lagrimas de Eros" de Bataille. Existe una palabra utilizada por Jean Whal que define el absoluto inmanentismo del mundo de hoy, su declinar, " la famosa busqueda del loco con la linterna en pleno día " del Zaratustra....busco un hombre, busco un hombre....Tal vez Frog , el hombre mas feo ( cuando quiere ) haya matado también a Dios, vaciado al Sol de su horizonte y esta palabra es transdescendencia...

Al lado de Menem-Duhalde, Sharon, Bush, y la maquinaria guerrera arabe, veo perfilarse la sombra y el rastro de Hop, y en sueño escucho sus feroces carcajadas. Si el hombre es la irrisión del mono, no sremos todos parecidos a Frog. No seran nuestros amos parecidos al inutil Rey convertido en antorcha.

Oscar Portela
Re: Oscar Portela. Exilio y soledad, por el Grupo Nemezis
03 set 2005
OSCAR PORTELA . Exilio y Soledad,
requisitoria del Grupo Nmezis - Buenos Aires- Argentina.



"Escribo para olvidar", digo y aquél
se extravía en este axioma.
paradojal es todo, hasta el destino
de los muertos que forman parte
de la memoria de los vivos.
Sigue pues tu camino. Él se adelanta a ti
y te espera, con dudas y presagios,
felicidad y olvidos.
Oscar Portela
OSCAR PORTELA O EL EXILIO DE LA SOLEDAD
El Grupo Némesis le hizo llegar a Oscar Portela un cuestionario para tratar de analizar las razones de su destierro auto-impuesto en el lugar donde nació, Corrientes, así como el itinerario de su poesía. Estas son las preguntas y respuestas que trazan el perfil de un poeta impar.

G.N.: ¿Está dispuesto a someterse a las preguntas de un cuestionario?

O.P.: He sentido una especie de horror, la huída que produce el pánico, al tener que enfrentarme a las preguntas de un cuestionario, porque he afirmado que escribía para olvidar y borrar mis huellas (experiencias) de vida, de la memoria.

G.N: Desde sus primeros libros hasta ahora, ¿se ha mantenido fiel a una misma línea estética?

O.P. Toda la trayectoria de la "obra está atada" no a búsquedas estéticas sino al modo de relacionar el interminable duelo de lo vivido, a sostener las búsquedas conceptuales, que son el andamiaje con el cual traté de sostener el frágil equilibrio emocional que me permitiera seguir viviendo.

G.N. ¿Son muy fuertes esas conexiones entre experiencia vivida y poesía?¿A qué época se remontan?

O.P. A los 12 años, tras las primeras lecturas de Nietzsche, decidí dejar la religión, lo que desató en el ámbito hogareño el primer estado general de desasosiego: yo era sobre protegido, porque fui muy enfermo de niño. Pero a no había vuelta atrás. Dos años después, dejé mi casa de campo para vivir
con una hermana de mi padre y terminar el secundario en Corrientes. Fue una época fantástica hasta que, a los 23 años, entré en el primer estadio de desequilibrios emocionales, cuando ya había comenzado mi trayectoria de creador a través del ensayo - balbuciente - y la poesía. Desequilibrio que yo le atribuyo a la prematura madurez cognitiva y al retraso de la "vida vivida", como decía Pavese.

Fue una época de grandes tensiones y torsiones existenciales que me lanzaron a la hoguera de la acción política, mientras seguía mis búsquedas en el terreno del concepto o plasmaba poemas en otros momentos. No olvidemos que el cine ha ejercido y ejerce en mi obra una poderosa influencia, que ha dejado de ejercer el paisaje, que queda sólo como "duelo retórico".

De esa etapa de búsquedas emerge Senderos en el bosque. Hay que decir que Ricardo Mosquera Eastman - que elevó los dos últimos cantos a la altura de clásicos - calificó a este libro, sin que esto fuera para él desdoroso, como "literatura de literatura". Desde entonces comenzó a hablarse de poesía hermética, de influencias orientales, surrealistas, neorrománticas, pero la crítica a veces se confunde; podía existir un poco de todo ello, ¡pero sólo era un barniz!. Raúl Gustavo Aguirre, muy cauto frente al segundo libro, Los nuevos asilos, escribió: "cantos que dudamos de calificar paganos, tal es la ón bíblica". Y es que comenzaba el periplo de las grandes torsiones.

G.N.: ¿Su padre, su madre, dejaron en usted huellas muy profundas?

O.P. Un año después de la publicación de Senderos… murió súbitamente mi madre, que es el ángel tutelar que aún me protege. Aunque existían influencias epidérmicas que se negaban a desaparecer, Francisco Madariaga dividió el libro en dos partes: "los Cantos a la muerte de mi Madre" y las restancias de Los nuevos asilos, título tomado de una traducción de Ölderlin de los grandes himnos pindáricos.

G.N.: En un momento se nota un cambio en la temática de sus poemarios. ¿eso es coincidente con experiencias vitales distintas?

O.P: Todo iba en mi vida muy, muy rápido, bajando el tono. Sin que ninguna búsqueda estética uniera mis libros, escribo en la cárcel Auto de fe: en mi vida se había hecho la oscuridad total, no había ni arriba ni abajo, sino voces que me llegaban desde lejos. Paradojalmente, Juan José Ceselli premia Recepciones diurnas y María Elena Walsh me pregunta "adónde fue tu juventud" antes de incluir en su antología de poemas a la madre algunos de los que yo escribiera en memoria de la mía.

Nadie, ni yo mimo, daba nada por mí: la traición política se ensañó conmigo, pero la amistad de quienes vivían en Buenos Aires me rescató de esa versión de la nada. ¿Qué tiene que ver un libro de tono religioso, del que Ernesto Wilde dijo que era uno de los pocos libros místicos escritos en la época, con todo lo anterior? ¿Qué hilo de Ariadna puede unir estas experiencias, que salen de una vida absolutamente fragmentada? De inmediato aparece, para despecho de los que esperaban mi definitivo ocaso.

Había una vez, la despedida de un gran amor o, por lo menos, de una gran pasión, con la que culmina tal vez mi juventud. Leonor Calvera nota el cambio de tono y Raúl Vera Ocampo también lo hace: Calímaco y Kavaffis estaban junto a mí.

G.N.: ¿En que circunstancias escribió su siguiente libro, Memoria de Corrientes?

O.P.: En el '84 mi padre, convertido ya en hijo mío, está una y otra vez a las puertas de la muerte, pero yo conservo ese tono pánico que tanto había confundido a muchos, con influencias extrañas a mí, tanto la del Sr. Claudel como la de Foucault. Entonces comienzo a escribir con fuerza los poemas de Memoria de Corrientes, obra que cae muy bien a la crítica de los medios de Buenos Aires. Elba Soto, Elizabeth Azcona y María del Carmen Suárez analizan con sutileza e ingenio el libro en su presentación y ven que, detrás de lo sensorial, continúan las búsquedas de certezas interiores, de alcance metafísico. Horacio Arman me escribe diciendo "un camino solitario en la joven poesía argentina" y en La Prensa, Guillermo Saavedra reivindica ese juicio.

G.N.: Un momento de respiro y una cosecha de buenas críticas, ¿qué siguió a eso?

O.P.: La próxima torsión en la que comienzo a abandonar los paisajes y visiones exteriores para conectarlas a una determinada stimung es Golpe de gracia, título que rinde tributo a una expresión de Jacques Derrida, y en la que cada palabra, rompiendo toda sintaxis hímnica, se mueve en los límites de una especie de reconstrucción poética. Este libro pasó inadvertido.

Años de lucha en la administración pública y en la SADE de Buenos Aires terminan en un fracaso rotundo y casi con mi vida. Los estados de inhibición, de angustia, de depresión se agudizan y, sobre la sombra de Derrida, comienza el largo e interminable duelo que constituye La memoria de Laquesis. Si Golpe de gracia me llevó tres meses de elaboración, Laquesis, antes de llegar a la imprenta, me llevó ¡cinco años!

Me siento extenuado, trabajar un poema es cirugía que abre heridas ya cerradas en apariencia y, cuando lo presento, siento que me estoy despidiendo de la poesía, cuando en realidad me estoy despidiendo de mí mismo.

Claroscuro, que sale ahora, es la continuación, la deriva y la sombra de Laquesis, un lamento, inusual en mí, acerca del paraíso perdido, perdido en mí, como fue perdido el deseo. Continúo y estoy terminando Descarnado, expresión que Ruth Fernández había utilizado alguna vez para definir mi recta vía.

G.P.: Carlo Michaelstaedter, un poeta italiano de comienzos del siglo XX, en su carta de despedida antes de suicidarse a los 23 años, dejó escrito, "muero por sobreabundancia de vida". En sus poemas aparece muchas veces la "tentación" del suicidio; la pregunta es entonces ¿suicidio por huida de la vida o suicido para predominar sobre la muerte y, como decía su admirado Nietzsche, ser "capaz de soplar sobre mí mismo para no terminar de arder?"

O.P.: Michelstaedter no hace sino confirmar aciertos nietzscheanos acerca de la conciencia desdichada, con respecto de que todo exceso exige, para preservar la vida, el elemento apolíneo: el arte; de lo contrario, no nos queda sino el suicidio y, hay que decirlo, nunca uno se mata sino mata al que cree que es. El suicidio es una línea de fuga y no sólo aparece en mis poemas sino que suena también en diversos momentos de una instancia de prueba para mí, frente al dolor, que implica la finitud y aquello que, yo lo diría con palabras de Sastre, "toda experiencia es una pasión inútil".

G.P.: Existe, por supuesto, una soledad última, una soledad ontológica del hombre en la tierra, del hombre en situación. En sus últimos libros se ha acentuado una especie de grito de soledad, ¿por qué?

O.P.: Escribo para olvidar, no las desgracias que acarrean las Moiras, sino los instantes dichosos que se niegan a irse, tal vez precisamente los de la infancia. Siento cada vez con más acritud la soledad de lo incomunicable, la falta de ternura en un mundo abandonado por los Dioses y el habla, y porque presiento, como afirmaba Heidegger, que ya sólo un Dios distinto a todo ente que se sustantivara como los enterrados, puede salvarnos, acercándonos a una nueva experiencia de la relación entre lo que falsamente se denominó durante siglos "profano" y "sagrado".

Junio de 2005
Re: Oscar Portela explica su nuevo libro, por Moni Munilla
25 set 2005
Oscar Portela y su nuevo libro "Claroscuro"
por Moni Munilla

El escritor Oscar Portela presentará su libro de poemas âClaroscuroâ? el 28 a las 21.30 en la Librería âCapítulo Iâ?, con prólogo elaborado por la catedrática Graciela Maturo y un perfil del autor en enfoque de la ensayista y traductora Leonor Calvera.
En su reciente visita a El Litoral, Portela, habló del libro que editado por la Subsecretaría de Cultura de la Provincia, cuenta con un hermano gemelo que lo complementa (âDescarnadoâ?) y que esperará el ciclo editor junto con otro ensayo filosófico-político titulado âPolítica y nihilismoâ?.
âEn mi poesía coexiste el elemento luminoso y nocturno aunque prima el oscuro. Así es como vivo la vida, en constante despedida de duelo imposibleâ?, dice Oscar Portela, que sin reparos dispara que hace unos años âme sentí extenuado, dudé de mi mismo, pensé que no iba a alcanzar el tono de mis anteriores creaciones y la fuerza del comentario de Graciela Maturo que creyó en mi poesía elevada al nivel de la oda, me hizo resurgir con sus palabras al expresar âEn esa entrega total al conocer y al ser, no puede eludirse el paso por los infiernos, la morada en el desierto de donde se vuelve con la aridez de la pérdida o con la riqueza del encuentro. Es la salida a lo abierto, el momento de riesgo que significa entrar en lo vedadoâ, en referencia al libro âLa memoria de Laquesisâ.
Según el mito de Platón, la memoria de Laquesis asigna al hombre lo que va a hacer sin que lo recuerde en su vida. Poco a poco, a través de una ventana inspiradora que todo poeta mantiene entreabierta, el verso fue recepcionado, súbito lenguaje que llega dictado y âuno no puede decir âyo no voy a escribirââ?, traza en círculos expresivos Portela, acompañando ese pensamiento transgresor con el que espeta luego: âpublicar un libro hoy es más un acto de fetichismo que de difusión de la obra literaria. Hay una pasión en la relación casi tabú de ver la letra impresa y en mano, más allá de las enormes dificultades de distribución que marquetinean los mediosâ?.
âEn mi escritura hay un poco de nostalgia de paraísos perdidos. Escribo para olvidar, para olvidarme de las cosas lindas. Así, el ir bordeando huellas me permite tener una visión de futuro, de lo contrario quedaría anclado en el pasadoâ?, dice y agrega que âcuando la obra comienza a moverse por otros carriles me obliga a continuar, no en velocidad ni en sobre carga de estímulos que permiten al creador hacer una obra todos los días. A veces siento que me tocan el timbre y este es el resultadoâ?.
El poeta Oscar Portela se encuentra en la actualidad a cargo del Ciclo de Cine que la Subsecretaría de Cultura ha lanzado en forma gratuita, con dos emisiones fílmicas semanales y un posterior debate del que Portela participa con el público espectador.
En aparente ostracismo socio cultural, el escritor se encuentra relacionando su obra con otros mercados y otras culturas.
Sus poemas han sido traducidos al francés y aparecieron en las revistas âRevuâeâ?, âFrancópolisâ? y âBerguedá Libertariâ?, o "Carta Di navigari " , en Italia, en Italia, por citar slo algunas. En Venezuela a través de la revista âPoesiteâ?, en Lisboa el semanario âTriplovâ?, y en España (Madrid, Barcelona y Valencia).
Vale además destacar, que los sitios de internet lo nombran en más de 200 páginas y es su nombre reconocido junto con su obra poética, ensayos y artículos escritos por prestigiosas plumas como la del loretano Francisco Madariaga que en âOscar Portela, tumulto de temblor y cantoâ? habla del encuentro con su coterraneo en 1975, un joven al que acaba de conocer (Oscar tenía entonces 26 años) âun hombre cálidamente amigo y cuestionador nato de todas las cosas, preparado para incidir y exaltar al ser, que bajo el arbitrio de su mirada resplandeceâ?.
Re: "Claroscuro", la bigrafía poetica de Portela por L Calvera
06 oct 2005
"CLAROSCURO", UNA BIOGRAFÃ?A POÃTICA

de Oscar Portela

por Leonor Calvera

Está fuera de toda duda que la nuestra es una época de grandes cambios, de profundas transformaciones. Los adelantos tecnológicos durante el siglo pasado fueron asombrosos -o, como diría Ortega y Gasset, estupefacientes-: pasamos de la luz de gas a las comunicaciones transnacionales, de un modo de producción artesanal a los inmensos complejos industriales. La desintegración del átomo y sus múltiples aplicaciones -desde lo bélico a la medicina-; la invención de nuevos materiales como la fibra óptica; la reducción en el espacio de almacenamiento de las informaciones que resultaron chips que contienen millones de datos; la investigación espacial que permite escudriñar el paso de estrellas muertas hace miles de años; el desciframiento de la mayoría del genoma humano y las experiencias de trasplantes de órganos e incorporación de partes metálicas para suplantar órganos o mejorarlos; el contacto on line entre países muy distantes en la geografía. la lista de avances cibernéticos queda así sólo esbozada y, con seguridad, en este mismo instante está siendo aumentada con nuevos y más complejos y eficaces descubrimientos.

El progreso de la ciencia y técnica es extraordinario, pero ¿qué sucede con la mente humana, con el corazón? ¿Qué ocurre con sus valores morales, con su desarrollo interior? Aquí la admiración se vuelve horror: guerras cada vez mayores, conflictos, masas hambrientas en el mundo entero, revoluciones, nuevas pestes agregadas a antiguas enfermedades, falta de solidaridad, de justicia, de humanidad, de amor. Tenemos entonces un universo en profundo desequilibrio: adelantos que nos instalan cómodamente en este siglo XXI, acompañados de sentimientos y emociones que nos devuelven a la competencia, la rapiña, la codicia y el individualismo feroz de los tiempos paleolíticos.

Este mundo asimétrico, fantástico y mortal, ¿qué lugar le reserva a los seres sensibles, a los creadores, al poeta?

Lejos estamos de la consideración que se dispensaba a los poetas en la Grecia clásica y mucho más lejos del alto grado espiritual que le reconocían los druidas. Nuestra cultura los sitúa en un lugar que, en el mejor de los casos, es el de una figura decorativa y, en el peor, un marginado. Por ello, la expresión del poeta verdadero será siempre agónica, siempre turbulenta, al recordar a esa sociedad que lo deja en sus orillas que sus búsquedas son, en definitiva, las que realmente importan, las que tienen que ver con los hondones del ser. Este es el caso de Oscar Portela.

Su derrotero comienza con Senderos en el bosque, un poemario publicado en Buenos Aires en 1977 y continuado después con más de una docena de libros. A lo largo de todos ellos, se pueden discernir no sólo las distintas etapas de una búsqueda ontológica sino el trazado de su propia biografía. En una entrevista que recientemente le realizara el Grupo Némesis, el propio Oscar dijo que su obra "está atada no a la búsqueda estética sino al modo de relacionar el interminable duelo de lo vivido." Sin embargo, no se trata de una biografía anecdótica sino que está llevada en clave de trascendencia, de sublimación.

En la primera etapa encontramos a un poeta exaltado, embriagado con las posibilidades de superación humana: en ese momento su cosmovisión se acerca a la del superhombre de Nietzsche. Las ideas del filósofo alemán, junto con las de Heidegger, lo nutrirán por largo tiempo y, más tarde, abrevará en Deleuze, Bataille, Derrida. Vale decir, sus indagaciones se orientan hacia el lenguaje, el erotismo, el sentido último de la existencia. Este es el tono que se va a reflejar, entre otros, en Auto de fe o Revocatoria, en Una ardiente paciencia, en Golpe de gracia.

Claroscuro es, en cierto modo, una suma de toda su trayectoria. Portela lo definió como "la continuación, la deriva y la sombra de La memoria de Láquesis." El título mismo nos instala en su atmósfera, una atmósfera donde fuerzas opuestas luchan sin prevalecer; como en Rembrandt, el gran maestro holandés, luz y sombra se contrabalancean y sostienen. Una y otra no tienen otra fuente que el propio existir: de cada ser brota la luz como relámpago de deseo, como belleza, como proyección de un sentimiento o la sombra como decrepitud, soledad, desesperación. Cada aspecto contiene a su opuesto: la sombra puede ser un refugio acogedor y la luz, el sol que crucifica los sueños y ciega los ojos. La oscuridad puede ser creativa y la luz, destrucción.

Esa dualidad toma la forma del "yo" y el "otro" en los primeros poemas. El "yo" es aquel que hizo de su "osadía / la escalera que conduce al empíreo". El "otro" es aquel que tributa a "una sombra", ese otro que, al decir de Antonio Machado, es "el complementario, / ese que marcha contigo / y suele ser tu contrario". El yo y su complementario entablan un combate que adquiere aspectos contrastados: como lucha del bien y el mal, como azul de la infancia y huevo de la serpiente, como oro del paraíso perdido y detritus del infierno terrenal. Y, sobre todo, como memoria y olvido, como esfuerzo por recuperar lo que fue y ya no es. Una y otra vez aparecen las remembranzas sobre el cuerpo que los años transforman, sobre el amor extinguido, sobre las cosas que se perdieron. Es el "desierto", un desierto de pruebas, de tentaciones y también el desierto de la razón librada a sí misma. La mirada se vuelve entonces al abismo mayor: la muerte. El que "dominó la muerte" ahora clama por la noche, es la noche para ese corazón colmado de preguntas "que al viento y al sol me había prometido".

Es el claroscuro en que "la sangre coagulada" vuelve a sus orígenes, en que el poeta solitario espera que la madre regrese "en luminosas mañanas" para rescatarlo del desierto de la vida desgranada con daños y mermas. ¿Por qué vivir, por qué luchar? En este punto, Portela entabla un verdadero diálogo con aquellos que partieron: a ellos les dedica muchos de sus poemas, a ellos se dirige en sus interrogantes cruciales. "Y esperamos la muerte, / ahora que dialogamos / asiduamente con la muerte / llevando la corona de los muertos."

En un tema caro al espíritu medieval, vida y muerte se le revelan como sueños, como imposturas: "Quédate entre los muertos alma / que muerta estás" porque somos un "teatro de sombras / del cual estamos hechos, nosotros, / marionetas, que con la pasión del absoluto jugamos / a desecar el mar".

Movido por la vida, quebrado por las muertes reales y simbólicas, el poeta busca encontrar el sentido último de sus desvelamientos, de su soledad, de sus pequeñas dichas, de su desierto. Su instrumento es la palabra y ésta suele ser moneda falsa, ambiguas denotaciones que flotan sobre hechos inciertos, que no dicen el nombre verdadero. Aun sabiendo la precariedad de este refugio, Portela busca en él su morada; allí deja caer sus velos, se expone, muestra sus llagas, sus vacíos, se despoja de toda máscara que pudiera tener adherida a su piel, de todo artificio o tatuaje y, al hacerlo, va encontrando una realidad más firme que la vivida, más fuerte que la destrucción. Del poso de la duda y la angustia ha surgido el canto que religa al hombre con los dioses, "el canto humano y celestial, / demoníaco o santo". En posesión de la palabra salvadora podrá enfrentar la nada y remontar los tiempos hasta las aguas primordiales, anteriores al caos y la noche, "las tinieblas más profundas" y el "alba primera"; allí donde resplandece la belleza de Satán, donde no hay voz ni tiempo, donde se celebran las nupcias infinitas de los contrarios en la espiral continua de muertes y vidas.

Dice el poeta en "Bodas de luz": "Un día temprano, súbitamente / florecí con la luz / ese día la luz nació y se hizo carne, se hizo voz, / se hizo huella". Las palabras del canto le permiten a Oscar Portela tejer -tejerse- una nueva piel, una piel donde no se anuló el pasado sino que se ha convertido en un cuerpo más pleno, un cuerpo que rezuma fe en la conjunción de sagrado y profano. Un cuerpo de palabras que nos maravilla.

Palabras del artificio para captar la revelación. Lenguaje con acentos de Rilke o de Novalis pero con el fuego que brota de una percepción única. Por momentos abrupto, con grietas por donde se deslizan los sentidos y la razón en un orden rebelde a la lógica, el habla de Oscar Portela nos sacude con la imprevisible concisión de los poemas zen. Fluido, transparente, cálido, nada en este lenguaje puede ser alterado sin que se desmorone la estructura que lo sostiene y que, como en la pintura impresionista, nos conecta con varias realidades a la vez, con el mundo de los opuestos y con lo invisible que le da sentido.

Dueño de la palabra que crea, Portela remonta los ríos de la sangre para cancelarse y "aceptar lo que fue cancelado" si bien tiene la certeza que "el aliento de lo indecible continúa tras los /cansados pasos" de la sombra que es, esa sombra que "se consumará" en el nombre del padre. Porque en el adviento del nuevo nacimiento aprenderá a "transfigurar la muerte. para mudar el alma / las miradas del alma / y el cuerpo de la vida."

Del mismo modo, como hijo de la tierra que ama, se refiere con dolor, con pasión al estado en que se encuentra el país; no obstante, su mirada se carga de esperanza en el llamado admonitor a su patria; "Argentina,¡despierta! / tus raíces aún viven, / no las disperse el viento / ni diásporas de frío."

Vuelta a los orígenes biológicos en el rescate de las figuras parentales; vuelta a las raíces que hicieron grande a la patria en el mensaje con que la exhorta a salir del marasmo que la tiene postrada. En ambos casos, la memoria como cimiento para la construcción del futuro, pero una memoria amplia y comprensiva, que perdona sin ceder lugares al olvido. Esa memoria fuerte es la que queremos para todos. Esa memoria es la que queremos para la obra de Oscar Portela, nuestro correntino universal.
Re: Los alertas del humanismo clásico, por Oscar Portela
30 oct 2005
Los alertas del humanismo clásico.
por Oscar Portela


Yo viví toda mi vida en el centro del acuífero guaraní ( esteros del Ibera: lagunas, islas, esteros o bañados ( equivalentes de las marismas de la Florida): allí comí mosquitos, moscas - mi padre, abuelos, bisabuelos, se allanaron a vivir en esa zona más difícil que el Ã?frica, no tanto como el Amazonas), y los caballos en los que viajábamos durante horas, se caían al agua, con sus montados, nosotros llevados por peones: Corrientes constituye la tercer zona densa en riqueza acuífera del mundo, y por la tanto desde hace unos años, parte de la provincia cuyo caudal de aguas, ocupan más del 60 por ciento de la provincia, esta ya en manos de capitales extranjeros: sobrarán argumentos para defender esta especie de privatización del territorio nacional, así que nuestros gritos solo, podrán imitar a los del âteruâ? que apenas trata de engañar al predador, empero, no alejaran a los mercaderes, que ya , mimados por los organismos internacionales, declararon el agua como "patrimonio de la humanidad" ( "Humanismo y Terror" - Maurice Merleau Ponti):
ayer el oro, luego el petróleo , hoy el agua, el alma de los pueblos crucificadas, las lenguas ensimismadas y alienadas, todo, por lo tanto, como intelectual y político, frente a un paso más de las iluminadas corporaciones, que remplazan a los Estados, y frente a la decretada muerte de los partidos que han implosionado definitivamente en nuestro país ( ver ultimas elecciones), creo que , todo acto de protesta y rechazo, solo será parte de una retórica que nada importa a una voluntad que sabiéndose a si misma, solo se frenará, con la explosión centrípeta de su propia fuga hacia la nada del nihilismo extremo: quiero decirlo claramente, no se puede hacer nada, salvo actuar como actúa hoy Irán, o algunos países que han declarado la guerra a un imperio que no sabemos cuanto tardará en caer: la corruptela estructural de la Repúblicas bananeras, son cómplices de las entregas constantes de nuestra memoria histórica y sin ella, carecemos ya del sentimiento de pertenencia no solo a una determinada territorialidad, sino a la mas honda de la comarcal.

a Alberto Peyrano
Ctes octubre 2005
Re:¿ Una Nueva Argentina ? por Oscar Portela
15 des 2005
¿La Nueva Argentina?
por Oscar Portela


Cortinas de humo de los populismos Sudamericanos y bisqueos ideológicos, que tienen que ver con politicas y estrategias seguras, en el plano de una Economía Globalizada, tanto como la de relaciones Internacionales Globalizadas : las maniobras del precidente Kirchner no puede escapar a la atención de los analistas internacionales, que ven el presunto crecimiento y estabilidad de la economía Argentina, como soportes, de un mayor incremento de una pobreza disimulada por importanciones, todavía factibles, pero bastaría un alza del petroleo del 20/100, para que toda la presunta equitativa redistribución del ingreso se desmande y la pobreza caiga por debajo de los niveles que se dice haber conseguido.
En lo que respecta a utilizar los Fondos del Central para pagar una deuda que nadie pone en duda, es otra maniobra de neto corte populista que puede incidir fuertemente como un bumerang, en la capacidad Argentina para viabilizar convenios bilaterales, y sobre todo, el pedido que éste hizo a Bush para que éste interceda frente al Banco Mundial, en favor de la Argentina, por vencimientos de la deuda externa.
Condolezza Ricce, claramente explicó que todo apoyo norteamericano tiene que ver con la posición de la Argentina frente al Alca.
A pesar de lo que opinen politicos y ex-presidentes, esta maniobra, que apenas sustentará un apoyo momentaneo de la población al presidente, nada tiene que ver con el aumento del 20/100 de la Canasta familiar en los últimos días, realidad que afecta a los millones de nuevos pobres que ingresan día a día , al movimiento financiero de lo que quiere perfilarce como "La Nueva Argentina".
Oscar Portela- Ctes- Argentina
Re: Visiones de Oscar Portela y un tríptico.
19 mar 2006
âSpeculumâ?: Visiones

Por Oscar Portela

( a mi amigo Murilo Cardozo de Castro)

Una vez más confundes la soledad con el amor.

âSpeculumâ?, espejismos del alma errante

Y sin morada para la cual no ha amanecido

Aún sobre la tierra, pues que ânacimos demasiado

Tarde para los Dioses y temprano para el serâ?â¦

Ni cielo o tierra contendrán las grafías que los


âEspejosâ? guardan para si â? : solo el viento,

El viento, el viento se llevará consigo, nuestras

Saladas lágrimas y el áureo sueño de aún estar aquí.

Corrientes . Argentina

Marzo del 2006


Tríptico: âCredosâ?

Por Oscar Portela


Alma

Por Oscar Portela

Alma mía que estas en la tierra

Iluminada sea tu âcasaâ?:

Vénganos los misterios y acéptese

Todo destino: el don tuyo de cada

Instante arrópalo del cierzo,

Y condona tus duelos así como los

Astros dan su luz a otros mundos:

âpurifícate del malignoâ? y aléjate del

Peligroso âabismoâ? liberando las

Culpas de todo exilio impuro: ¡Amen!

Marzo 2006

Padres

Por Oscar Portela

Padres míos que moráis en el Ãter

en estaciones claras y colores de otoño-

séanme propicias vuestras presencias

y acéptese todo destino, los dones

que me disteis, los que robé a los Dioses

y quemé en las hogueras de vuestro

inmenso amor y no me abandonéis al maligno

que espera: Purificadme de toda tentación

y libradme de todo mal: ¡ Amen!

marzo 2006


Patria

Por Oscar Portela


Patria mía que estás siniestrada,

Abandonada y sola de los ángeles tuyos:

Devuélvete la gloria, levántate del polvo

Y arrebuja tus penas en las sublimes glorias

De los santos y mártires que sufrieron

Contigo y perdona traiciones, humillaciones, penas,

Así que âotrosâ? te perdonen las deudas

Perdona ya las de tus verdugos

Y no mires el vértigo de pasado falaz,

Mas líbrate de todo mal: ¡Amen!

Marzo 2006
Sindicat Terrassa