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Notícies :: amèrica llatina
Izquierda vs. militares jurásicos / Cacería de "chivos expiatorios" en la Argentina
23 jun 2005
Chivos "expiatorios" para tapar a los politicos
Este artículo fue publicado hoy en IAR-Noticias http://www.iarnoticias.com/, y ayuda a reflexionar sobre las inexistentes fronteras entre las dictaduras militares (controladas por Washington) y los gobiernos "democráticos" (controlados por Washington).

La izquierda y su combate contra los militares jurásicos
CACERIA DE "CHIVOS EXPIATORIOS" EN LA ARGENTINA


(IAR-Noticias) 22-Jun-05

Enla Argentina, como en el resto de América Latina, la usinas mediáticas de la CIA, la izquierda "progresista" y los gobiernos "democráticos" han puesto una consigna de moda: juzgando y condenando a los militares de las dictaduras setentistas se va a terminar con la impunidad del poder en América Latina.

La impunidad del poder, vale aclararlo, tanto en Argentina como en el resto de Latinoamérica, no existe como un fenómenos aislado sino que está representada por el sistema político y social vigente como tal: un gobierno empleado de Washington, un aparato judicial y parlamentario servil a la dominación extranjera, y el entrelazamiento de uno y otro con las transnacionales y bancos capitalistas que monopolizan y controlan la economía.

Ese "sistema" se vale hoy de una administración civil, como ayer se valió de una dictadura militar para saquear el trabajo y la riquezas productivas del país.

Ambos métodos son genocidas: las dictaduras militares matan físicamente, los gobiernos entreguistas civiles -como el de Kirchner- matan por hambre, desnutrición y marginalidad.

La tercera opción (o posición) es la rebelión popular para terminar con ambas formas de dominio (la militar y la democrática), expulsar a las transnacionales del control del sistema económico-político, y establecer un gobierno de las mayorías.

Esta instancia -como ya se demostró en Bolivia- es un camino plagado de trampas y dificultades, donde el sistema, con los medios de comunicación en manos del establishment de poder, divide, confunde, y desactiva las luchas populares con el miedo a la "violencia" que prende en la clases altas y medias, principales beneficiarias del sistema.

En la Argentina, los que manejan estadísticas saben que el genocidio económico producido por los gobiernos "democráticos" del proceso iniciado en 1983 (Alfonsín, Menem, De La Rúa, Duhalde y Kirchner) , quintuplicó y hasta sextuplicó los números de pobreza, marginalidad, y desocupación dejado por los militares.

Por otra parte, los militares golpistas (tanto en el 70 como más atrás) fueron gerentes criminales armados de los mismos grupos económicos (locales y transnacionales) que hoy controlan el poder con el gerente desarmado (civil) Kirchner.

Como sucede en toda América latina: en la Argentina se terminó con los gobiernos militares, pero el poder que los puso en el gobierno siguió funcionando.

Sus lobbies, corporaciones, fundaciones,siguieron proveyendo de asesores, expertos, funcionarios y ministros a los gobiernos "democráticos" civiles, sin que se corte la línea de continuidad de saqueo económico.

Los militares aplicaron los mismos programas de ajustes del FMI, que hoy aplican los políticos sin ninguna variante.

Los jerarcas militares se dirigían al palacete del embajador norteamericano en la Avda Libertador para recibir "sugerencias" (luz verde o luz roja para su gestión) tanto como hoy lo hacen los funcionarios del gobierno civil.

Cambian las formas (gobierno civil por dictadura militar) pero el statu quo de saqueo económico y sumisión política es el mismo.

José Martínez de Hoz, Roberto Alemán, y el mismo Domingo Cavallo, funcionarios emblemáticos de la dictadura militar del 70, siguen libres, gozando de escala de "prestigio", y asesorando a las mismas corporaciones económicas que ayer financiaron el golpe militar, y que hoy controlan el país por medio de gobiernos civiles.

avallo fue ministro de economía en los turnos ("democráticos") de Menem y De La Rúa, y asesoró a Kirchner en la gobernación de Santa Cruz.

No obstante esa confirmación estadística y verificable, en la Argentina, la izquierda, las organizaciones de derechos humanos y los comunicadores "progresistas" sólo piden justicia, "ni olvido ni perdón", contra los militares.

No hay solicitud del mismo castigo para el establishment económico que impulsó y se benefició de la dictadura militar, y que hoy hace exactamente lo mismo con el gobierno de Kirchner elegido en las urnas.

Ninguna organización de izquierda o de derechos humanos pone (o puso) sitio a las domicilios de Martínez de Hoz, Alemán, o Cavallo, para pedir su detención y juicio como ejecutores económicos de la dictadura militar golpista del 70.

Esos grupos y organizaciones (salvo los grupos combativos de base) no luchan contra el "poder real" de dominación imperial-capitalista, encaramado en las redes económico-empresariales, sino contra sus ex empleados eventuales de la dictadura militar setentista.

Hacen del "antimilitarismo" su evangelio "revolucionario" mientras los banqueros, los empresarios y los políticos (la nueva estructura del saqueo transnacional) disfrutan en los countries y transitan impunemente por la calle.

Toda persona que vivió en la Argentina de la década del 70 sabe que el golpe ejecutado por Videla y la Junta militar (además de ser impulsado por el establishment y la embajada norteamericana) fue apoyado por la mayoría de los medios y periodistas del sistema, quienes implementaron mediáticamente las consignas del "caos" y el "vacío de poder" preparadas para desestabilizar y derrocar al gobierno de Isabel Perón.

Contó además con amplio consenso en las clases altas y medias (los mismos que festejaron la "plata dulce" y el mundial del 78), y fue apoyado por sectores de la izquierda, caso del Partido Comunista.

El Departamento de Estado norteamericano desclasificó archivos y reconoció (sin que ninguna izquierda quemase embajadas) que intervino activamente en los golpes militares latinoamericanos del 70.

Luego "habilitó" al juez Garzón para que instaurara desde España la "Justicia Global", y comenzó la cacería de "chivos expiatorios" militares en todo el continente.

El objetivo estaba claro: había que demonizar como "criminales de lesa humanidad" (que de hecho lo fueron) a sus antiguos y gastados gerentes militares con la finalidad de distraer la atención de las actuales políticas de saqueo ejecutadas por sus modernos gerentes civiles apoltronados en gobiernos "democráticos".

De esta manera, el cadáver político de los seniles criminales militares de la "seguridad nacional", fue arrojado a las fieras mediáticas y a la izquierda para que hicieran "Justicia Global" con los hechos del pasado tapando el presente.

Mientras se persigue a dinosaurios jurásicos como Pinochet, Videla, Stroessner, semimuertos y sin ningún poder, en la Argentina, como en el resto de Latinoamérica, continúa funcionando -con total impunidad- la estructura criminal de saqueo económico que los puso en el poder.

Cambiar la forma (del dominio) para que el contenido siga igual, es el axioma por medio del cual el capitalismo transnacional continúa controlando las estructuras económicas productivas nacionales, y llevándose al hombro los PBI de los países de América Latina, incluida la Argentina.

Esta estrategia "regenerativa" y "democratizadora" (manejada por la CIA desde los medios de comunicación y las ONG) está orientada a producir ideología "progresista" en serie: idiotas útiles que combaten a los militares del pasado, mientras el "sistema" (ahora con democracia y elecciones) permanece inmutable.

Esta nueva metodología de control político y social (insertada como un diskette en el cerebro de las mayorías) permite que en la Argentina se diga que anulando la leyes de Obediencia Debida y Punto Final se termina con la impunidad.

Los muertos (y excluidos) por el genocidio económico de los gobiernos "democráticos" no piensan lo mismo.

Ver otros informes em el mismo sitio:
http://www.iarnoticias.com/

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Comentaris

El 50% + 1 de arriba se queda con el 90% de la riqueza
23 jun 2005
La mayoria en que se basa la democracia se apoya en el hecho de que la mitad de arriba que incluye a la mayoria de los votantes cada vez es mas ricos a costa de la mitad de abajo y solo mira para arriba pues a esta altura tiene mucho que perder y poca que ganar con cualquier cambio que se produzca en el pais y en el mundo por eso mismo (y con justa razón) reeligen siempre a los mismos para que nada cambie y por eso mismo tambien les preocupa mas la seguridad que la libertad.
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