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Notícies :: corrupció i poder : ecologia
Article de Pau Noy sobre les zones verdes d'aparcament de cotxes
16 mai 2005
La ciudad no es para el coche

Las críticas a las áreas verdes se evaporarán, porque se comprobará la mejora de la movilidad
La ciudad no es para el coche

Las críticas a las áreas verdes se evaporarán, porque se comprobará la mejora de la movilidad

PAU Noy
Presidente de la Associació per a la Promoció del Transport Públic (PTP)

Barcelona se ha apuntado al club de ciudades europeas que explicitan un mensaje claro a los automovilistas: si desean ir al centro en coche tendrán que pagar. París, Londres, Roma, Milán, Berlín y también Madrid, por citar las más conocidas, han implantado éste o un modelo similar al de Barcelona.
Sin embargo, en realidad, desde hace al menos 30 años a la mayoría de personas que van en coche al espacio central de la ciudad ya les cuesta dinero porque pagan el aparcamiento. En la práctica, la nueva política no supondrá grandes cambios para la inmensa mayoría, pero sí genera un importante mensaje para los que venían de fuera en coche porque creían que existía una probabilidad razonable de encontrar un hueco donde aparcar gratis. Esos ciudadanos, que no son demasiados, sí pueden pensar que el consistorio barcelonés les perjudica.
Pero para los barceloneses casi todo son ventajas, porque el 90% de ellos nunca van al centro en coche. Van en transporte público o andando, cuando la distancia lo permite. Para los que viven en el centro todo son ventajas porque podrán aparcar a una tarifa simbólica, que con el tiempo creará agravios con la mayor parte de ciudadanos que tienen coche y que hoy están pagando 100 euros o más por una plaza de aparcamiento. El tráfico también disminuirá, mejorando la calidad de vida.
Ahora bien, el área verde que ha implantado el ayuntamiento es una propuesta incompleta: no ha tenido en cuenta el transporte público. Nuestra asociación, la propia TMB y otros agentes sociales y económicos, se habían cansado de decirle al ayuntamiento que había que dar una alternativa en transporte público. La razón es evidente: si la nueva política pretende una reducción del 8% en los kilómetros recorridos por los coches en Barcelona, sería preciso que el transporte público pusiera en la calle una oferta equivalente a unas 190.000 plazas diarias. Esto es aproximadamente lo que pueden transportar 50 autobuses circulando 10 horas al día. En horas bajas, el metro, los Ferrocarrils y la Renfe tienen todavía plazas disponibles, pero en hora punta la saturación de los ferrocarriles es total.
El cambio en la forma de pensar del consistorio no es lo suficiente rápido. Hasta hace poco, el área de movilidad se llamaba de Circulació i Transports. Ahora lo llaman Regidoria de Mobilitat, pero sigue consagrada a pensar en coche. En Londres, el mismo día en el que se instauró el peaje urbano de 7,5 euros diarios, empezaron a funcionar 200 autobuses más pagados con el excedente económico del peaje.

ES RARO que el consistorio barcelonés no se haya preocupado de reforzar el transporte público, puesto que los contactos entre las dos ciudades han sido importantes, y desde el principio los británicos nos lo decían: si cortas el paso al coche tienes que dar una oferta adicional en transporte público. En Londres optaron sensatamente por los autobuses, porque el metro y el ferrocarril estaban colapsados. En la capital inglesa los coches privados que van al centro se han reducido a la mitad. En consecuencia, los autobuses van como una seda. Tienen un retraso medio de sólo un minuto, casi como el metro. Ya nos gustaría en Barcelona que nuestros autobuses, cada vez más irregulares en su frecuencia, pasaran sin apenas retraso.
Ahora parece que el ayuntamiento anuncia deprisa y corriendo que los 90 nuevos autobuses que están llegando estos días y los nuevos metros para la línea 5 serán para incrementar el servicio y no para sustituir a los viejos como se había previsto. Si es así lo aplaudiremos, porque de sabios es rectificar.
Pero hay que ir mucho más lejos. El consistorio tiene que asumir que lo que falla no es el transporte, lo que falla es el modelo de gestión favorecedor del uso del coche que hemos tenido en Barcelona. Ahora empezamos a rectificar. Los ciudadanos hubiesen agradecido una declaración del alcalde diciendo que el problema de fondo es que el coche no se adapta a la ciudad. En una ciudad en la que el 80% de la gente no coge el coche entre semana, esta declaración sería bien recibida. Pero como que con las declaraciones no basta sería preciso que él personalmente y todos los regidores se desplazaran normalmente, como ya hacemos la mayoría, en sistemas sostenibles, en transporte público o a pie y en bicicleta.
Estoy seguro de que las áreas verdes serán un éxito e invito al ayuntamiento a ser firme en su política, a reforzar el transporte público y a dotarlo de prioridad, tal como desde hace 30 días se hace con el tranvía; a declarar que el coche no se adapta a la ciudad; y a que acuerde que los concejales y trabajadores municipales tienen que desplazarse normalmente en transporte público.

ESTOS días he asistido a debates radiofónicos sobre las áreas verdes. He escuchado mil y una demagogias, y enormes falsedades sobre la pretendida necesidad de ir al centro en coche porque el transporte público no es buena alternativa; o sobre los derechos que da pagar un impuesto de circulación que representa sólo 70 euros al año cuando el daño que causa un vehículo que circule a diario en la ciudad es de 1.500 euros anuales.
Todos recordaremos el caso del tranvía por la demagógica campaña que tuvo que soportar desde algunos medios de comunicación. Ahora ya no se habla del tranvía porque funciona a plena satisfacción y cada día sube a él más gente. La gente ya empieza a pedir la unión de los dos tranvías por la Diagonal. Y no sólo la gente, también lo hacen ayuntamientos como el de L'Hospitalet y el de Sant Adrià. Con las áreas verdes sucederá lo mismo, dentro de un año la demagogia habrá desaparecido, las críticas se habrán evaporado y la movilidad habrá mejorado. Pero hay que reforzar el transporte público desde el principio.

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Comentaris

Re: Article de Pau Noy sobre les zones verdes d'aparcament de cotxes
16 mai 2005
Aquí el "excedente económico del peaje" es para pagarle el forum, el gimnasio y los rayos uva del Sr.Clos.
Todo para el pueblo, pero sin el pueblo...
Sindicat