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Comentari :: antifeixisme
El fin termodinámico (Geológico) del capitalismo (II)
12 mai 2005
Datos científicamente irrefutables confirman que el capitalismo como sistema de organización social ha alcanzado su grado de inconsistencia final.
El sistema de organización social capitalista se basa en que el vértice de la pirámide social tiene un derecho ilimitado a la obtención de beneficios, los cuales "deben ser" respetados por la base de la pirámide, aunque en número sean mayoría, en virtud del principio de autoridad. Este principio de autoridad se intenta implantar de forma "preventiva" en todas las personas mediante la acción de las distintas iglesias y en cuanto no sea suficiente, se impone por la fuerza y por la violencia en sus distintas formas capitalistas.

A grandes trazos este es el fundamento de la "civilización occidental" nacida con las primeras civilizaciones mesopotámicas y desarrollada en el Antiguo Egipto, perfeccionada por la Grecia Clásica ateniense, difundida por el Imperio Romano y actualmente defendida por la OTAN.

Tras miles de años de desarrollo, el sistema de organización capitalista, con sus iglesias y sus ejércitos represivos, ha llegado a su final "geológico", pues de la inconsciente y primitiva concepción de la Tierra como un espacio ilimitado del que obtener beneficios siempre crecientes ha alcanzado su grado de contradicción "TERMODINAMICO": por primera vez en la Historia Geológica un sistema de organización social desarrollado por los seres vivos representa un desequilibrio calorífico medido en 0,8 watios por metro cuadrado, equivalente al 0,5 por cien de la radiación solar media del Globo.

Esta "spread" termodinámica del grado de radiación solar que acumula la Tierra porque la atmósfera no es ya capaz de irradir al espacio toda la radiación solar que recibe en virtud del "efecto invernadero" irreversible provocado por los gases emitidos por el modo de "PRODUCCION/DESTRUCCION" capitalista, incluídas sus guerras y terrorismos sistemáticos de destrucción es a todos los efectos, la señal del FINAL TERMODINAMICO del modo de organización capitalista.

Una vez constatada la existencia de una señal TERMODINAMICA científicamente irrefutable que implica el final de la inconsistencia capitalista, es el momento de que nos preguntemos cuáles son las respuestas políticas con la que podemos afrontar esta nueva situación.

No cabe duda que el socialismo científico tiene en estos nuevos datos que hacen del capitalismo un sistema de organización TERMODINAMICAMENTE IMPOSIBLE, la materia prima necesaria para continuar el proceso revolucionario detenido a causa del error de apreciación de los marxistas que creyeron, de forma infundada, que el capitalismo podía "perecer" en virtud de sus propias contradicciones internas. Y sin embargo, lo mismo que los dinosaurios, éstos no perecieron "de indigestión", sino cuando alcanzaron su nivel definitivo de inconsistencia termodinámica.

Como apuntan muy acertadamente los cabildos insulares canarios que se oponen al proyeto de nuevas prosprecciones petrolíferas en aguas de Fuerteventura, la Edad de Piedra no se acabó porque se terminaran los pedruscos, sino por el desarrollo de una nueva tecnología.

En este caso, las pruebas científicas que ponen de manifiesto que por primera vez en la Historia Geológica, la actividad capitalista de producción y destrucción (entiéndase por ésta la sistematización de las guerras capitalistas periódicas) ha alcanzado un punto de inconsistencia termodinámica evaluado en 0,8 vatios por metro cuadrado de radiación en la superficie terrestre, han de servir como la base más sólida del pensamiento político derivado del socialismo científico.

Si el propio Marx y los pensadores de su escuela se mantuvieron en el error de pensar, por carecer de otros datos científicos en aquéllos momentos, que el capitalismo iba a "autoconcluirse" debido a sus contradicciones internas, los actuales datos sobre la imposibilidad material y termodinámica del sistema capitalista nos sitúan en el camino correcto para ocuparnos de las acciones políticas con las que responder a esta nueva situación.

Además del error conceptual sobre las causas de la terminación del sistema capitalista, los pensadores de la escuela marxista cometieron otro error mucho más grave, en este caso de carácter eminentemente científico e histórico, al negarse a aceptar que el capitalismo no es sólo un sistema de organizar el modo de producción, sino de organizar la sociedad en sus conjunto, en el que juega un papel central desde el punto de vista ideológico el principio de autoridad. Sólo a partir de comprender este error se entiende que los socialistas científicos carecieran de la voluntad suficiente para impedir la ruptura con la corriente anarquista, siendo materialmente imposible plantear alternativas al capitalismo que no sean libertarias, puesto que el principio de autoridad (sea divina-clerical, estatal-patriótica, de las leyes burguesas o más recientemente de la opinión pública servida por los medios de manipulación o mass media) es tan importante como el modo de producción para la continuidad del sistema capitalista.

En efecto, el principio de autoridad-credulidad ha sido el fundamento y a su vez el acelerador del final termodinámico del capitalismo, mediante un extraordinario proceso por el cual millones de seres humanos han sido convencidos del espejismo (y por otro lado, gran sueño pequeñoburgués) de considerarse y creerse y aspirar incluso "cientos de millones de pequeños capitalistas" que manejan medios de producción (automóviles) e instrumentos financieros (hipotecas), siendo en realidad esta sociedad de consumo y de capitalismo popular un cedazo de la tradicional esclavitud a la que el capitalista que ocupa el vértice de la pirámide somete a las bases populares.

Si tradicionalmente los capitalistas han tendido sus cadenas al pueblo con agradables sonidos de campanas e inciensos en sus iglesias, centros en los que se ha transmitido y transmite todavía eficazmente el principio de autoridad-respeto-sumisión al capital, los medios de comunicación (TV, prensa, cine, radio, editorial, etc) son los que actualmente se ocupan de transmitir "urbi et orbi" el espejismo de la existencia de cientos de millones de pequeños capitalistas que conducen coches y contratan hipotecas, siendo como somos en realidad el mismo ejército de personas esclavas que construía las pirámides para el faraón o acudía al circo romano pendiente del dedo del emperador.

Si el sistema capitalista ha llegado a su fase final por inconsistencia termodinámica, avanzar en las formulaciones políticas del socialismo científico tras superar los errores conceptuales y políticos ocurridos en los recientes procesos revolucionarios es ahora una tarea posible.

Dado que el fundamento del sistema de organización capitalista, como hemos señalado al principio, consiste en que el capitalista considera que tiene derecho al beneficio ilimitado, toda la acción política revolucionaria del socialismo científico y libertario ha de fijarse necesariamente en el combate de este principio y en el de las ideologías que lo sustentan.

Habiendo datos científicos irrefutables que indican que el capitalismo ha alcanzado un grado de imposibilidad termodinámica y geológica medible (0,8 watios por metro cuadrado de superficie terrestre), debemos poner en marcha una acción política revolucionaria tendente a detruir de forma radical el dogma capitalista del beneficio ilimitado, mediante un paulatino proceso de derogación democrática de todas las leyes burguesas que lo amparan y defienden.

Dicho proceso de derogación del marco legal construído por la burguesía puede ser iniciado en la práctica mediante campañas a favor de la implantación de límites finitos y legales a todos los procesos económicos y financieros. Los capitalistas, siempre alerta a los procesos que puedan comprometer su insensato afán de ganancias, han creado la Responsabilidad Social Corporativa para "autorregularse" para evitar precisamente enfrentar los procesos democráticos de leyes socialistas que pongan límites y discutan de forma radical su pretendido derecho al beneficio ilimitado.

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Comentaris

Re: El fin termodinámico (Geológico) del capitalismo (II)
13 mai 2005
Reducir 0,8 watios ?
Más electrificación y más soviets, eso es lo que necesitamos, o no sabes que aún más de mil millones de personas siguen viviendo sin bombillas y cocinando con moñigas y madera !
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