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Comentari :: altres temes
Doncs caldrà lluitar... (davant l'elecció de Ratzinger)
19 abr 2005
L'elecció del cardenal Ratzinger com a papa és la pitjor notícia que ens podien donar aquestes 115 venerables incompetències.

El cardenal Ratzinger és un integrista i un repressor (o ha actuat com a tal), i per tant és una persona antievangèlica i no és digne —si més no humanament— de presidir l'Església de Crist. S'ha de marcar una distància clara, en aquest sentit, i que no hi hagi confusions.

A més a més de dir que, en el seu cas, és una persona inacceptable pel seu esperit antievangèlic, també cal dir —i això en qualsevol hipòtesi que s'hagués produït— que les persones que l'han elegit no tenen cap mena de representativitat en l'Església actual (a pesar de les enormes mancances que aquesta té). No tenen representativitat per les raons següents:
* per la seva edat
* pel seu estil de vida (sense contacte amb la gent, ni tan sols amb els seus fidels)
* per la seva cultura (que és cultura d'una altra època)
* per la persona que les va triar, per la manera autoritària en què ho va fer i per la intenció amb què, presumptament, ho va fer.

Per tant, l'elecció que han fet, baldament sigui «jurídicament» vàlida en funció de les normes actualment vigents, no té cap validesa des del punt de vista del sentit comú, ni tampoc des del punt de vista de l'Evangeli.

Si algú digués que l'elecció de Ratzinger ha estat cosa de l'assistència divina, no és acceptable. Segur que l'assistència, de ser-hi, hi és, però travessar aquestes crostes gruixudes de mundanitat (riquesa + poder), d'orgull i de privilegi ha de ser molt i molt difícil. És doctrina acceptada que l'assistència divina necessita, per pròpia voluntat, la cooperació humana. Si no hi és, no hi pot fer res.

Després d'un pontificat tan llarg i tan tancat, integrista i autoritari, l'Església —i la humanitat— necessiten, en primer lloc per sentit evangèlic, però també per «higiene», un pontificat del tot diferent (ja ho vaig explicar). I l'elecció del cardenal Ratzinger és, ni més ni menys, una «provocació».

Doncs cal tractar-la com a tal. A reserva de valoracions col·lectives que es faran, i per tant més autoritzades que la meva, valoracions que acceptaré en tant que col·lectives, la meva actitud és de repudi d'aquesta persona com a papa, repudi dels cardenals que l'han elegit i repudi d'una institució (el col·legi cardenalici) que no ha estat capaç d'evitar aquesta atzagaiada. Si dic que en prescindiré, ja no és res de nou...

Al mateix temps, expresso la meva total adhesió a l'ideal de l'Evangeli, a l'Església en el seu sentit autèntic i al treball amb altres persones que ho sentin igual.

En aquest darrer sentit, ja no cal inventar res. Església Plural (grup de base) va fer el dia 13 d'abril una xerrada en què es va donar veu a una persona educada per una parella lesbiana, i a una persona homosexual. EP, així, va col·laborar a fer aparèixer com a normal dins l'opinió pública una realitat totalment humana i no acceptada per l'Església oficial. Era la primera vegada que una cosa així succeïa, però aquest és el camí que jo insisteixo, i insistiré, encara més, que s'ha de seguir.

Doncs cal lluitar... Al cap i a la fi, donades la natura humana i els retoms de la Història, mai no se sap si és millor, a la llarga, una mala solució o bé una solució només mig bona.

Antoni Ferret

http://llengcat.com/aferret

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Comentaris

Habia una vez...
19 abr 2005
Chiapas visto por Pedro Casaldáliga:

"Comprendemos al pueblo desesperado que decide levantarse en armas": el obispo Casaldáliga.

Por Rodrigo Vera

Aparición original: «Proceso», México, 31.1.94

Sao Felix do Araguaia, Brasil. "El conflicto chiapanero es una gran advertencia a la iglesia centralista latinoamericana y a los gobiernos neoliberales de la zona: es la irrupción de la presencia indígena que habían querido negar", afirma Pedro Casaldálig a, obispo de esta prelatura y uno de los máximos representantes de la Teología de la Liberación.

Nadie mejor que este misionero claretiano de cuerpo afilado y ojos café verdosos para comprender el conflicto en Chiapas. Al igual que Samuel Ruiz, obispo de San Cristóbal de las Casas, Casaldáliga ha sufrido la represión, las amenazas de muerte, las acus aciones de guerrillero y el hostigamiento del Vaticano por su defensa de la causa indígena.

En esta pequeña comunidad, situada en los márgenes del río Araguia y al inicio de la selva amazónica, Casaldáliga agrega:
"Cuando el pueblo toma la decisión de levantarse en armas, nosotros respetamos y comprendemos su gesto desesperado. Los pueblos indígenas saben sufrir en silencio. El movimiento en Chiapas demuestra que la fuerza indígena del continente es mucho mayor de lo que se había pensado. México debe gloriarse de ser indígena".

Y asegura convencido:

"Mientras haya pobres y marginados, y mientras exista el Evangelio, habrá Teología de la Liberación. Sólo desaparecerá el día que no quede a quién liberar".

- A la Teología de la Liberación se le daba por muerta con el derrumbe del socialismo en los países de Europa del Este. ¿Demostró su vigencia en Chiapas?

- La Teología de la Liberación apenas está naciendo. Sólo ha muerto para los desinformados o los ignorantes. Apenas tiene 20 años de estructuración, nada comparado con los veinte siglos que tiene la Iglesia Católica. Lo que sucede es que hay muchos int eresados en ahogarla en plena etapa de gestación.

Abunda: "La Teología de la Liberación se ha presentado de manera unilateral como si fuera sólo de carácter político y no espiritual. Las dictaduras militares, y ahora el pensamiento neoliberal, la limitan sólo a su aspecto social. Sin embargo, libera del pecado a nivel personal y de conciencia; libera de la esclavitud a nivel de estructuras sociales y, finalmente, de la muerte, esa última esclavitud vencida por la resurrección.

"Esta corriente teológica es el pensamiento cristiano acerca de Dios, pero a partir de las exigencias de la liberación. Se ha enfrentado contra las manifestaciones de la esclavitud y la injusticia. Ha dado énfasis a lo social. Ha nacido de los pasos del m ismo pueblo, de su sufrimiento y de su sangre, no de las cátedras universitarias. Los teólogos sistematizaron ese grito y esa violencia.

"La Teología de la Liberación abre a las reivindicaciones culturales de nuestros pueblos, oponiéndose al militarismo y después al neoliberalismo. Lucha contra el centralismo eclesiástico y el etnocentrismo, que más exactamente es eurocentrismo. Es una teo logía con los pies en el suelo, pecho a pecho con el pueblo. A la luz de la fe, vive el drama de la injusticia".

- Se le achaca que aprueba la violencia y el recurso de las armas.

- ¡Mentira! Siempre hemos estado contra la violencia. Prueba de ello es nuestra vocación de mártires, no de guerreros. Yo estoy a favor de la paz. Nunca voy a usar un arma. Es más, no sé cómo usarla.

Casaldáliga señala las ventanas y puertas de su casa, abiertas a la calle, abiertas al patio sombreado por un enorme árbol, bajo el cual hay una capilla descubierta, con una cruz multicolor en su altar. Suele orar ahí todas las mañanas. El aire sopla con libertad por la pequeña casa de ladrillo y de teja.

Afuera, con pantalones cortos, los lugareños circulan en bicicleta. Más allá, algunos reman o se zambullen en las aguas del ancho Araguia.

"Mire -dice- a mí pueden matarme cuando les dé la gana. Mi casa está abierta a todo mundo. Me han ofrecido guardaespaldas y siempre los he rechazado. Al luchador social Chico Méndez lo cuidaban guardaespaldas y ya ve, así lo mataron. Yo me he impuesto un pacifismo total.
"Sin embargo, no puedo decirle a un padre de familia que se cruce de brazos mientras ve cómo acribillan a su esposa y a sus hijos. Quienes nos censuran olvidan que la primera violencia es la institucionalizada. Esto fue lo que advirtió Samuel Ruiz, denunc ió la opresión cultural y étnica. No le hicieron caso y ahora quedó entrampado en la boca del volcán".

Al gobierno le estalló Chiapas

Casaldáliga ve a Chiapas como la prolongación centroamericana de la represión, la marginación, el militarismo y la revuelta indígena:

"Es un estado muy conflictivo, muy centroamericano. Desde 1986 he estado visitando los campamentos de refugiados guatemaltecos en Chiapas. Cada año viajo a Centroamérica y no encuentro ninguna diferencia con Chiapas. Me sorprendía que los gobernantes de M éxico, producto de una dictadura partidista que ya lleva muchos años, no vieran que ese neoliberalismo concertado con Estados Unidos fuera a afectar a ese pueblo pobre. La raíz del estallido está ahí. En una reforma agraria que ha quedado sólo en papel; e n miles de niños chiapanecos muertos por enfermedades curables, en la decapitación de liderazgos regionales; en tantas y tantas detenciones arbitrarias.

"México quiso medir su democracia basándose en gran parte en el control de la inflación. Hoy le llegó la hora de imponerse una democracia a fondo: económica, política, cultural. El aplastamiento militar y la represión no serán la solución. Tampoco las mer as promesas de la politiquería corrupta. Este brote armado cambió todo".

- Un sector del gobierno acusa a Samuel Ruiz de conocer la preparación del movimiento y, sin embargo, no haberlo denunciado.

- ¿Acaso el ejército no lo sabía mejor que don Samuel? Este, cuando menos, denunció las causas y ahora reprueba los métodos del ejército zapatista. La carta que le entregó al Papa fue profética. Cuando se les tenía prohibido gritar, Samuel Ruiz se hizo la voz de sus comunidades indígenas, ha estimulado sus esperanzas. Luego de 500 años, la situación en San Cristóbal de las Casas sigue igual. Las mismas denuncias de Fray Bartolomé de las Casas las retoma Samuel Ruiz. Dignamente heredó la misma sede epis copal.

Con Tomás Balduino, obispo de Goias y durante muchos años presidente del Consejo Indigenista Misionero (CIMI), de Brasil, y el benedictino Heriberto Hermes, obispo de Cristalandia, Casaldáliga viajará a México a ofrecer personalmente su apoyo al obispo Sa muel Ruiz. Participará, además, en la reunión del Secretariado Internacional Cristiano de Solidaridad con América Latina (SICSAL), que se efectuará en la ciudad de México, del 4 al 8 de febrero. Actualmente Samuel Ruiz y Casaldáliga ocupan, respectivament e, la presidencia y vicepresidencia del SICSAL, fundado por el obispo Sergio Méndez Arceo en 1980.

De 66 años, oriundo de Barcelona, España, y autor de más de 30 libros sobre teología, espiritualidad, crónicas de viaje y poesía, Pedro Casaldáliga destaca entre los obispos brasileños defensores de la Teología de la Liberación, entre los que se encuentra n el cardenal Pablo Evaristo Ams, arzobispo de São Paulo, Alofsio Lorscheider, cardenal y arzobispo de Fortaleza; José María Pires, de João Pesõa, Paraiba; Antonio Fragoso, de Crateus, en el Estado de Ceará, y el propio Tomás Balduino.

http://servicioskoinonia.org/relat/063.htm

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El Papa y la Teología de la Liberación

FREI BETTO*

Porto Alegre (Brasil)
14 de abril de 2005

Juan Pablo II quedará en la historia como el Papa contemporáneo a la Teología de la Liberación -que él jamás condenó- a pesar de las sospechas de la Curia Romana y de la represión a Leonardo Boff.

Surgida en América Latina hace cerca de 25 años, fundamentalmente a partir de las obras de Gustavo Gutiérrez y Leonardo Boff, lo que caracteriza a la Teología de la Liberación no es su análisis crítico de la sociedad capitalista. Es su método de reflejar la fe de los pobres y a partir de los pobres, considerados como sujeto histórico y referencia evangélica por excelencia.
Que el Vaticano suponga que la Teología de la Liberación es una mera moda de los teólogos de izquierda, es ignorar que es hacer teología a partir de una situación de opresión, en la cual la pobreza predomina como un fenómeno colectivo, tal como ocurre en Brasil y en América Latina. ¿Qué significa hablar de Dios en esta situación? ¿O es que debe mentirse y decir que Dios acepta tanta miseria? El Papa conoció en su piel la dominación soviética y nazi. Nunca experimentó la miseria colectiva.

La Teología de la Liberación no nace en medios eclesiásticos, tales como universidades o seminarios, nace en las comunidades eclesiales de base y en los movimientos pastorales que agrupan a fieles de las clases populares. Frente a tantas dificultades de la vida, ellos se preguntan: ¿Qué es lo que quiere Dios? En la búsqueda de las âseñales de los tiemposâ?, anudan entre sí a la fe y la política, los valores evangélicos y los desafíos de la realidad, liturgia y fiesta, creando la metodología teológica que es recogida y sistematizada por los teólogos.
Lo que a Roma le cuesta entender es que la Teología de la Liberación podría entrar en crisis si las condiciones sociales que le sirven de matriz generadora estuviesen -felizmente- superadas. Así, ella tendría que redimensionar su discurso -sin sufrir sin embargo una pérdida de continuidad- en la medida en que no identifica liberación con la mera solución de los problemas sociales crónicos. Para la Teología de la Liberación el proceso libertador implica, sin dualidad, el âpan nuestroâ? y el âpaís nuestroâ?.

Si la Teología de la Liberación fuese una mera exaltación del socialismo real, posiblemente ella sí estaría en crisis, como ocurre con la teología neoliberal europea que, habiendo perdido su referencia al mundo de los pobres, vuelve a encarar la modernidad con la óptica de Nietzche y ya no sabe a quien dirigir su discurso. Y todo indica que en breve entrará en crisis la teología -inspirada en Juan Pablo II- que hace de la crítica al socialismo una apología de la libertad en los países capitalistas. Ahora, la onda del consumismo, trayendo en su botijo la reintroducción de disparidades sociales y de permisividad, ya comienza a asustar aquellos que siempre creyeron que Occidente es cristiano...

Si es verdad que el socialismo se desmoronó en el Este europeo, es preciso no olvidar también que el capitalismo sufre de insuficiencia crónica por su incapacidad de responder a las demandas sociales. Ãl es por naturaleza, desigual, concentrador y excluyente. Sin embargo el Papa, que siempre criticó los abusos de capitalismo, no llegó a denunciar sus causas y su naturaleza perversa.

Expresión de la vivencia y la inteligencia de la fe cristiana de los pobres, la Teología de la Liberación insiste en priorizar el don de la vida como manifestación suprema de Dios, sobretodo en un contexto en que la opresión produce tantas formas de muerte. Ella se resiste también a aquellos que pretenden vaciar el don teologal de la esperanza, proclamando âel fin de la historiaâ? como si el futuro pudiese ser encarado como una mera extensión del presente.

Según Juan Pablo II, en la encíclica Laborem Exercens (n. 8), asegurar la fe cristiana como buena nueva a los pobres es la señal por excelencia de fidelidad a la Iglesia y a Cristo, criterio suficiente para determinar quien se aparta o se aproxima a la propuesta evangélica.

Frei Betto
Escritor e autor, conjuntamente con Luiz Fernando Veríssimo y otros, de âO Desafio Ãticoâ? (Garamond), entre otros títulos.

http://www.redvoltaire.net/article4687.html

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La Teología de la Liberación combate, antes que nada, la violencia institucionalizada, la pobreza que mata a millones.

Jon Sobrino

Contenido: Jon Sobrino, de la Universidad Centroamericana de El Salvador, a solicitud de Proceso, envió la siguiente declaración sobre el conflicto en Chiapas y la Teología de la Liberación.

Aparición original: Revista «Proceso», México, 900(31.1.1994)36

El estallido en Chiapas ha sido una sorpresa para la mayoría, y me piden que diga una palabra sobre ello desde la perspectiva de la Teología de la Liberación. No voy a decir nada especial que otros no hayan dicho ya, y desconozco, además, la situación de Chiapas después y, sobre todo, antes del estallido. Sin embargo, ya que me lo piden, voy a hacer unas breves reflexiones.

La primera es preguntarnos por qué ese interés por la Teología de la Liberación siempre que hay algún estallido social, sobre todo si hay guerrillas y revolución de por medio. Pues bien, ese interés tiene mucho de ignorancia sobre lo que dice la Teología de la Liberación; ojalá nos preguntasen por la fe, esperanza y compromiso de la gente sencilla de Chiapas y por la actuación evangélica de don Samuel. Tiene mucho de morboso, pues el interés crece siempre que hay sangre de por medio, pero no existe cuando la Teología de la Liberación habla del seguimiento de Jesús.

Dicho todo esto, sin embargo, la pregunta es legítima, y respondemos con la segunda reflexión. La Teología de la Liberación es, como decía Ellacuría, la Teología que está más en contra de la violencia y la que más propicia la paz. No hay en esto paradoja ni sofisma, sino que Ellacuría está afirmando que esta Teología combate la primera y más originante de todas las violencias, la injusticia estructural, a la que hace ya 25 años los obispos latinoamericanos llamaron en Medellín "violencia institucionalizada". Contra esa violencia ante todo, y por ser la más grave, se pronuncia la Teología de la Liberación. Esa injusticia, en efecto, envía a la muerte lenta de la pobreza, pero no por ello menos muerte, a millones de seres humanos. Y por ello también la Teología de la Liberación se pronuncia a favor de aquella paz, que, como dice la Biblia y lo repiten machaconamente los Papas, es "fruto de la justicia". Y es también la Teología más antiviolenta porque denuncia y combate la violencia, la represión, las torturas de parte de ejércitos, cuerpos de seguridad y escuadrones de la muerte, que se usan para mantener la injusticia estructural, y se convierten en violencia masiva y cruel, de lo cual tenemos abundante experiencia aquí en El Salvador: unas 70,000 víctimas, los conocidos "Romeros" y "Ellacurías" y los miles de desconocidos en El Mozote y el Sumpul, lo cual muchas veces ocurrió, por cierto, con conocimiento y connivencia del gobierno de Estados Unidos.

¿Y la violencia de la guerrilla? La Teología de la Liberación ha seguido, en lo fundamental, la doctrina tradicional de la iglesia y de Medellín. En la experiencia salvadoreña, ha intentado impedirla exigiendo reformas estructurales; una vez desatada, ha procurado acortarla, humanizarla; ha condenado toda acción terrorista y ha buscado una salida pacífica y negociada que garantice paz y justicia duraderas. Eso es lo que entre nosotros hicieron monseñor Romero e Ignacio Ellacuría, y lo que está haciendo en Chiapas don Samuel Ruiz. Y no está de más recordar que tanto aquellos como éste no sólo no son bien vistos, sino que son perseguidos y hostigados por los bienpensantes y poderosos de siempre, y a veces también por el Vaticano.

¿Qué más dice la Teología de la Liberación? Esta es la tercera reflexión. Dice que hay que cumplir los mandamientos de la ley de Dios y por un orden preciso. Hay que empezar cumpliendo el séptimo mandamiento: no robar, no depredar y expoliar, no dejar a indígenas y campesinos sin tierras: españoles hace cinco siglos, terratenientes y transnacionales ahora. El quinto mandamiento: no matar ni de hambre ni de tortura ni de represión, para poder depredar con más facilidad o para gozar "en paz" de lo depredado. El octavo mandamiento: no mentir, es decir, no encubrir el inmenso escándalo de la violencia de los anteriores, la opresión y la represión, que campean en todo el Tercer Mundo.

Esto es lo que fundamentalmente dice la Teología de la Liberación. Y a ello añade que tampoco se viole el segundo mandamiento: usar el nombre de Dios en vano; que no se bendigan los atropellos en nombre de una civilización cristiana, en lenguaje religioso, o democrática, en lenguaje secular. Dios y el demos (pueblo) merecen un respeto infinitamente mayor.

Ojalá, pues, pronto venga la paz -negociada- en Chiapas. La Teología de la Liberación, la experiencia histórica acumulada y el sentido común añaden a este sincero deseo, que florezca la justicia. Sin ello no habrá paz ni habrá vida duraderas.

http://www.sjsocial.org/relat/62.htm


¿El cardenal Ratzinger no es el gran integrista, repressor e inquisidor contra la Teología de la Liberación? pués... Habemus papas... (con chile)

Papas chirriones

Ingredientes

6 papas amarillas.
2 huevos.
1 diente de ajo.
½ taza de queso añejo desmoronado.
1 pizca de orégano molido
chile aceite para freír
sal.

Preparación

Tueste, desvene, remoje, y licúe los chiles con el ajo, la sal, y un poco de agua. Cueza las papas en agua, pélelas y pártalas en cuadritos. Fríalas con suficiente aceite. Bata los huevos ligeramente.vierta sobre un sartén, con la papas y el chile molido, los huevos batidos. Cuando todo esté bien frito, añada el queso y el orégano y retire del fuego.

Buen provecho http://www.ballenitas.com/dulce/cocina/vegetales/papas_chirrionas.html
Re: Doncs caldrà lluitar... (davant l'elecció de Ratzinger)
20 abr 2005
No hi lluita darrera de cap religió, sino esclavatje, obediència, submissió, mentida, hipocresia, explotació i guerra oberta contra la llibertat. L'esglèsia ha volgut matar la llibertat amb enganyifes com el Vaticà II i la seva farsant "doctrina soial", però en vista de que no ho aconsegeix es treu la careta "progressista" i torna a la seva esència represora contra el que diu "relativisme".

Els que dieun militar a favor de la llibertat, la primera cosa que haurien de fer perque podem creure la seva sinceritat es donar-se de baixa de bisbes, sacerdots, ong-eros, etc. Mentre es mantinguin dintre de l'entramat d'aquesta xarxa corrupte, les seves paraules nomès son sorroll de mosques.
Sindicat