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Anàlisi :: amèrica llatina
Izquierda Bolivariana
11 abr 2005
Punto de vista critico sobre la Izquierda Bolivariana
Publicamos a continuación una contribución que nos ha enviado un lector, justamente indignado ante la publicación por parte de Celia Hart, una intelectual cubana-trotskysta-bolivariana, de un artículo titulado âEl socialismo: ese único mundo mejorâ?que ha aparecido en la página web www . alencontre. org, como balance de un Encuentro de Intelectuales celebrado en Caracas a finales del pasado año, apadrinado por el mismísimo Chaves.
Compartimos plenamente la denuncia que hace nuestro lector de la campaña propagandística de lo que se está empezando a acuñar como la ânueva izquierda latinoamericanaâ? y que consiste en encumbrar a personajes y regímenes tan siniestros como el del propio Chaves o los Lula, Castro, Kirchner en Argentina, Tabaré en el primer gobierno de âizquierdasâ? de la historia de Uruguay.
Estos señores son presentados como âdefensores de los más necesitadosâ?, âbaluartes contra el imperialismo,...â?, etc, cuando en realidad no son más que los representantes de la defensa del interés nacional de las burguesías de esos países en su concurrencia contra los demás capitales nacionales, y sobre todo contra la clase obrera de su propio país (véase sino las medidas contra los trabajadores estatales y los jubilados del prototipo del gobierno âizquierdistaâ?, el de Lula en Brasil).
Lo aparentemente novedoso de esta ideología de la ânueva izquierda latinoamericanaâ? es que reivindica las mismas medidas de capitalismo de Estado que antes de la caída de los regímenes stalinistas nos quisieron presentar como âsocialismo realâ?, pero que para âdesmarcarseâ? del discurso clásico del estalinismo de los años 60-70, invoca nada menos que a Trotsky (asesinado por stalinistas), a Rosa Luxemburgo (asesinada por el PS alemán, y vilipendiada luego en su memoria por el régimen capitalista de Estado de la Alemania Oriental), o a Engels (traicionado por los que nos dijeron que los regímenes estalinistas eran âcomunistasâ?, âel marxismo llevado a la prácticaâ? y demás mentiras),... Es decir, las víctimas (Rosa Luxemburgo, Trotski) son humilladas doblemente al dar a entender que estarían de acuerdo con sus verdugos estalinistas o socialdemócratas.
¡En eso y nada más que en eso reside la ânovedadâ? o la âaportaciónâ? de la ânueva izquierda latinoamericanaâ? bolivariana y âprogresistaâ?: nuevos trajes para las mentiras de siempre.
Ante el surgimiento de nuevos elementos proletarios que reflexionan y luchan por una alternativa al capitalismo, reivindicar la continuidad histórica del movimiento obrero, la concatenación de eslabones de una generación de revolucionarios con las siguientes en lucha, precisamente, contra quienes traicionaron a la clase obrera, es una necesidad vital. Por ello es igualmente necesaria la denuncia de quienes tratan de tergiversar esa tradición revolucionaria, amalgamando criminalmente a las víctimas de la traición con sus verdugos.
Acción Proletaria (Corriente Comunista Internacional).
No me sorprende en absoluto que este artículo sea considerado muy, muy, muy bueno. De hecho está en línea con la bazofia propagandística al uso. Conecta directamente con todas las campañas que con cierto éxito, la burguesía inocula en miles de jóvenes y no tan jóvenes que hoy cuestionan este âestado de cosasâ? y se esfuerzan, buscan y no encuentran fácilmente, una respuesta coherente, una comprensión de la caótica y extremadamente compleja situación que esta fase de descomposición del sistema capitalista nos muestra con crudeza día tras día.
La burguesía ha tratado y sigue tratando de identificar al estalinismo, al maoísmo, al trotskismo, al castrismo, y muchos otros âismosâ? como los âsalvadoresâ?, los artífices de la âliberaciónâ? del proletariado. Es un frente más que tiene abierto y que conecta con otros, como son la pléyade o abanico de banderines de enganche para âlucharâ? por un âmundo mejorâ?; y ahí tenemos ONGâs, ecologistas, okupas, feministas, antiglobalizadores, movimientos gayâs/ lesbianas, carril-bicis, pacifistas, âpapeles-para-todosâ?, independentistas, defensores de consumidores alternativos y unos cientos más.
No es nueva la práctica de utilizar a auténticos marxistas como avalistas de las más nefastas políticas contrarrevolucionarias y antiobreras. En nombre del âmarxismoâ? se ha asesinado, torturado, calumniado, proscrito, perseguido a miles de revolucionarios (entre otros, a algunos que este artículo nombra, como Rosa Luxemburgo y Trotsky). El estalinismo invocó la âdefensa de la patria socialistaâ? para llevar a millones de seres humanos a la muerte, a campos de trabajo, al hambre, a humillaciones.
Hacer referencia a frases de Engels o Rosa Luxemburgo en absoluto hace a nadie revolucionario.
La Sra. Celia Hart, aunque ponga en su pluma frases de auténticos revolucionarios, en el conjunto de su escrito destapa su verdadera condición de contrarrevolucionaria y antiobrera, defensora de la ideología burguesa y además de su ala más chabacana y chusquera. Celia Hart nos hace un panegírico de personajes de la talla âéticaâ? como Hugo Chávez o Fidel Castro.
La verdad es que cada párrafo merece un comentario, lo que haría mi escrito aún más largo que el de esta cubana-trotskista-bolivariana. Pero adentrémonos un tanto en ese batiburrillo de incoherencias y estupideces que vierte sin cesar la Sra. Hart.
Las burguesías americanas (hay que decir criollos y nunca indígenas, mulatos, mestizos o negros, excepto en Haití) se sintieron con la fuerza y las ayudas externas suficientes (Inglaterra principalmente) para independizarse de la metrópolis española, muy debilitada desde la Guerra de Independencia y posteriores acontecimientos externos e internos (Tratado de Viena y el pronunciamiento de Riego). Pues bien, Celia Hart no ha tenido reparos en bautizar como âsocialistasâ? a los Bolívar, San Martín y otros fundadores de las Patrias Americanas del siglo XIX. A finales del siglo XVIII, el general Washington, en el Norte, hizo lo mismo y no sé por qué, esta Sra. no lo menciona. Por cierto, a modo de âanécdotaâ? y para saber del talante de quienes estamos hablando, hay que decir que Francisco de Miranda, iniciador del proceso independentista americano fue entregado a las tropas españolistas por Simón Bolivar cuando éste todavía era un joven aspirante a âLibertadorâ?.
El demagogo Hugo Chávez levanta la bandera de la revolución bolivariana y accede al poder mediante unas elecciones con una fraseología populista y tras haberlo intentado, años antes, con un golpe militar frustrado. Presentar a tal personaje como alguien remotamente próximo al socialismo, a la clase obrera, a la tradición revolucionaria es, como mínimo, un insulto a la razón.
Venezuela es un país que vive una pobreza y una violencia crónicas, con una industria de extracción petrolífera importante, pero que, como el resto de Latinoamérica, está condenado a ser un país periférico y con una inestabilidad económica alarmante, como puede ser el caso de México, Brasil, Argentina, etc.
Las campañas de intoxicación permanentes dirigidas por Chávez hacia la mistificación de las âcapas popularesâ?, corren paralelas a las dirigidas por Fox, Lula, Kirchner, etc.
La situación social explosiva que viven estos estados es preocupante para la necesaria estabilidad en toda la región y esta necesidad está por encima de la competencia que se libra en esta zona entre las burguesías europeas y estadounidenses. La estrategia de dictaduras militares para esta zona ha sido desplazada por la de colocar en el poder a demagogos populistas de âizquierdasâ?, y no hay reparos en utilizar el clientelismo político y bandas de matones como elementos estabilizadores .
Y ¿qué decir del sátrapa Fidel y de la ârevolución socialista cubanaâ??
Empecemos recordando que en el año 1959, año de la entrada triunfante de Fidel y su camarilla en La Habana, éste se declaraba âno comunistaâ? y fue el marco político del momento, dividido en dos grandes zonas de influencia (USA versus URSS), lo que hizo que, entrando bajo el protectorado âsoviéticoâ? (¿hay que recordárselo a la Sra. Hart?), un año más tarde se presentase como âcomunistaâ? y artífice de una revolución que erigiese otra âpatria socialistaâ?.
El âprestigioâ? de la âmedicina cubanaâ? no le viene tras la revolución castrista. Esta fama le precedía. En cuanto a tecnología, bueno es decir que algunas de las primeras centrales automáticas de Telefónica de España habían sido anteriormente instaladas en Cuba y trasladadas a aquí. (por cierto, algunas han hecho recientemente el camino inverso).
Si la Cuba de Batista era el casino de USA, ¿qué podremos decir de la Cuba de Fidel? El turismo sexual es una de las primeras fuentes de ingresos del régimen y de infinidad de familias cubanas, eso sí, hoy abierto a canadienses, estadounidenses, europeos y demás. Los maradonas, las marujita-díaz, las gémios, las saras-montiel, los jack-nicholson y miles de turistas que van por el comercio sexual, los puros habanos, las drogas (de las de mejor calidad del mundo), el ron y la âsalsaâ?. Esos son los clientes de la âindustriaâ? cubana, esos son los logros económicos de la ârevolución socialistaâ? las tiendas vacías, un parque automovilístico vetusto, apagones de luz día sí, otro también, etc. etc. etc.
Y de la libertad, para qué hablar. Si algunos estalinistas antes adujeron ignorar lo que pasaba realmente más allá del telón de acero, hoy no podemos aceptar engaños sobre lo que, todos sabemos, está sucediendo en Cuba.
No, Sra. Hart, ni Fidel es comunista, ni la revolución socialista avanza en Cuba, ni nada que se le parezca. (por cierto, curiosamente la Sra. Hart niega el âsocialismo en un solo paísâ? a China, a la URSS y a todos los países del âEsteâ?, pero no, a Cuba).
Sra. Hart, el peor golpe propiciado a León Trotsky es el que, día tras día, los mismos trotskistas asestan contra la clase obrera, participando en la confusión reinante con sus políticas antiobreras, apoyando todo lo que se âmueveâ?, alentando ilusiones en el marco del capitalismo con su defensa del sindicalismo, el parlamentarismo, el guerrillerismo, los nacionalismos, tomando partido en las guerras imperialistas, etc.
Los trotskistas han olvidado las enseñanzas del mejor Trotsky, para amplificar sus mayores errores. La Sra. Hart dice que âel derrumbe del socialismo real es imposible de analizar y de entender si no se lee a León Trotskyâ? y a los trotskystas. Pero ¿cuándo entendieron aquél y éstos la verdadera naturaleza del capitalismo de estado de la URSS, a la que consideraban âestado obrero degeneradoâ?? No, Sra. Hart, ese apoyo crítico de los trotskistas, jamás nos permitirían entender âel socialismo realâ?.
Trotsky pudo equivocarse pero fue un revolucionario que hizo inestimables aportaciones a la lucha histórica del proletariado y nunca traicionó a la clase de la que se reclamaba.

En cuanto a su apología del terrorismo, Sra. Hart, hay que decir que envenena aún más su escrito, siendo que el terrorismo no está en el terreno de la clase obrera, sino que en todo caso es ella la principal víctima, tanto en el 11-S, en el 11-M, en el Tel-Aviv.
Ud. jalea a sus âhermanosâ? palestinos para que se autoinmolen en un autobús israelí, sumiendo en la desesperación y en el dolor a una población que el sistema tiene atrapados entre dos fuegos, ambos enemigos de una misma clase que no tiene patria, la clase de los obreros palestinos y de los obreros israelíes. Pero Ud. Sra. Hart, es incapaz de ver eso. Es Ud. una â?hermanaâ? cobarde e irresponsable (culpable). Ud. exalta el terror como un lobo sediento de sangre; pues allá Ud.; pero no identifique la lucha secular de emancipación de una clase, la lucha hacia el socialismo como triunfo ante la barbarie, con la barbarie misma; pues eso, los comunistas no se lo vamos a permitir.
Un reducido número de socialistas, ante la masacre que se avecinaba, resolvieron oponerse a tomar partido por cualquiera de los bandos, y no escatimaron esfuerzos en el intento de convencer a la mayoría de sus, hasta entonces, correligionarios de la IIª Internacional, pero siguieron siendo minoría, y como uno de ellos (L. Trotsky) bromeaba, âen un taxi bien cabríanâ?.
La Iª Guerra Mundial es de una trascendencia enorme en la historia de la Humanidad y del movimiento obrero. Pero sepa Ud. Sra. Hart, ya para la historia, lo que separaba a esa minoría revolucionaria de la mayoría de esa IIª Internacional era mayor que el Rubicón, era la pertenencia a una clase revolucionaria o a la clase enemiga.
Sra. Hart, quede para Ud. y su queridísimo Hugo Chávez la ârealización de su obra cristianaâ?, haciendo un sincretismo con los santones Fidel, el Che, Bolivar, San Martín, Arafat, Gadafi y tantos otros que están en la Tierra como en el Cielo .
En fin, Sra. Hart, sí, âotro mundo es posible... si nosotros lo hacemos posibleâ?; pero no cualquier âotro mundoâ? es distinto de este mundo, y no cualquier bandera puede ser bienvenida a las filas del proletariado, la lucha por el socialismo, única alternativa a la barbarie no admite atajos. Es una lucha jalonada de derrotas, podemos equivocarnos y nos equivocaremos, pero es inadmisible el engaño, la traición, el aventurerismo, la confusión, el interclasismo, el mesianismo. De las derrotas se aprende y hemos aprendido a descubrir a nuestros enemigos aunque se oculten con ropajes ârevolucionariosâ? y en eso estamos, dispuestos a señalar a toda la amplia gama de falsos compañeros de viaje, cuya misión no es otra que profundizar las derrotas e impedir que el proletariado de todos los países se clarifique, se una bajo una sola bandera, la de su autonomía y pueda, así, asumir el papel histórico que le corresponde: sacar de la ciénaga en la que el capitalismo ha arrastrado a toda la Humanidad, para llevarla hacia una sociedad más justa, más libre, más solidaria y en la que el hombre pueda desarrollarse en su plenitud, el comunismo.
                                And.
Mira també:
http://www.internationalism.org/spanish

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Comentaris

Re: Izquierda Bolivariana
11 abr 2005
Hay quien quiere que confundamos las luchas por el poder de las élites burguesas con la lucha de clases. Por tanto es muy conveniente que no se deje de señalar como dice el articulista que "no cualquier otro mundo es distinto de éste".

En ese encuentro de intelectuales en Caracas estuvieron los capitanes franceses del semanario francés Le Monde Diplomatique, Ramonet y Cassen, que son la muestra más concisa de reformismo burgués y de imperialismo a la europea.
Re: Izquierda Bolivariana
12 abr 2005
y la patronal venezolana es la muestra más concisa de...

hay quien quiere boicotear desde el otro lado del charco un movimiento respaldado por ciudadanos en, si no me equivoco, ocho ocasiones... movimiento situado frente a los intereses de la peor oligarquía petrolera del continente, cuyos golpes de estado han sido apoyados por USA y, en su día, por Aznar. un movimiento que valora la educación, la sanidad y los derechos sociales en un nivel incomparablemte superior al de, por ejemplo, la vecina colombia... con la constitución más progresista de américa.

no sé que revolución esperais para venezuela, pero hasta que la revolución no sea global, las revoluciones locales (nacionales) sólo sobrevivirán, en mi opinión, bajo formas como la bolivariana

salut i anarquia
Re: Izquierda Bolivariana
12 abr 2005
Por si a alguien le interesa saber que dice Célia Hart de primera mano y no solo "respuestas" con manipulaciones quiero creer no intencionadas... www.marxist.com y decidid vosotros mismos.

Viva la revolución bolivariana!
Re: Izquierda Bolivariana
13 abr 2005
La patronal venezolana no es reformista, ni a nadie engaña respecto a su condición caciquil. No es por tanto materia que necesite de un análisis sutil, como en cambio sí lo precisa la tarea de desenmascarar el reformismo burgués e alter-imperialista de Le Monde Diplomatique y demás lacayos del "socialbuenismo".
Sindicat Terrassa