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Notícies :: corrupció i poder : criminalització i repressió : immigració
EEUU: Los "cazamigrantes" se preparan para la acción
31 mar 2005
A partir del 1 de abril, grupos de voluntarios procedentes de todo Estados Unidos pasarán semanas acampados en el inhóspito desierto de
Arizona. El objetivo no es realizar una excursión de caza o de aventura,
sino una misión de vigilancia fronteriza.
(IAR-Noticias) 29-Mar-05 BBC

Los "cazamigrantes", como ya se les llama en México, saldrán armados con
lentes de visión nocturna, radios y aviones ligeros. Sus "presas" serán
los cientos de inmigrantes que cada noche tratan de cruzar la línea que
separa a México de Arizona.

Los voluntarios insisten en que su único objetivo es "observar" los
movimientos de los recién llegados y alertar a las patrullas fronterizas
estadounidenses, pero varios grupos defensores de los derechos humanos
temen que la misión de los vigilantes genere violencia.

Tensiones

La operación, llamada Minuteman Project por las unidades de milicia que
lucharon en la revolución estadounidense, ya ha puesto en tensión las
relaciones entre Estados Unidos y su vecino sureño.

Washington acusa a México de no hacer lo suficiente para contener el
flujo de inmigrantes ilegales procedentes de América Latina hacia
EE.UU., mientras que las autoridades mexicanas condenan los ataques de
vigilantes cerca de la frontera.

Para aquellos que quieren engrosar la lista de los seis millones de
trabajadores mexicanos indocumentados en Estados Unidos, la hazaña de
cruzar la frontera está a punto de hacerse mucho más difícil.

El fundador del Minuteman Project, James Gilchrist, describió el plan
como vital para proteger a EE.UU. de la amenaza que la emigración
incontrolada representa para la seguridad del país.

Es "un esfuerzo desde la base popular para que los estadounidenses
participen en la defensa de su propia tierra", dijo Gilchrist, que está
"devorada y saqueada por la amenaza de las decenas de millones de
extranjeros invasores ilegales".

Según la página web del proyecto Minuteman, más de un millar de personas
de todas las edades y orígenes se han registrado para patrullar la
frontera en el mes de abril.

En el sitio web, los creadores del proyecto hacen una declaración con la
que exponen que Minuteman no tiene "afiliación ni quiere ningún tipo de
ayuda o interferencia de parte de separatistas, racistas o de grupos o
individuos partidarios de la supremacía". Pero estas palabras no
tranquilizan a los grupos de derechos humanos.

Investigaciones imposibles

Jennifer Allen, de Border Action Network, una red de acción fronteriza
con base en Tucson, Arizona, le dijo a la BBC que su organización viene
haciendo campaña para obligar a las autoridades a tomar medidas para
prevenir cualquier tipo de violencia potencial durante las vigilancias.

"Esto es en realidad una cuestión de llegada de extranjeros. Está
creando una situación para los inmigrantes, avivando las llamas del
racismo y despertando la xenofobia de la gente", dijo Allen.

Por su parte, Mark Potok, del Centro Sureño de Legislación sobre
Pobreza, de Alabama, recordó que los voluntarios declararon tener la
intención de patrullar pacíficamente.

Sin embargo, Potok teme que los organizadores del proyecto no puedan
investigar los antecedentes de todos los voluntarios para identificar
posibles vínculos con grupos partidarios de la supremacía.

"Creemos que le están echando gas al fuego. Pensamos que es muy posible
que se produzca cualquier tipo de erupción (de violencia) por aquí
abajo", reconoció Potok.

Muertes en el desierto

Pero el portavoz del control fronterizo estadounidense, Jeff Benadum,
insiste en que grupos como los voluntarios del Minuteman Project tienen
"un derecho constitucional a reunirse pacíficamente", aunque legalmente
no pueden detener a nadie.

"No tenemos motivos para pensar que no todo lo que vayan a hacer es
respetuoso con la ley", dijo Benadum.

"Mientras no interfiera con nuestro curso de acción, es su derecho estar
allí".

Los policías de la patrulla fronteriza tienen bastante trabajo en el
desierto de Arizona: el año pasado hicieron 580.000 arrestos.

Una vez detenidos, más del 90% de los inmigrantes ilegales
voluntariamente se dejan llevar al otro lado de la frontera.

Muchos, casi inmediatamente dan la vuelta para volver a intentarlo.

Esos son los más afortunados. Los que no tienen tanta suerte mueren en
el intento de cruzar el desierto: sólo el año pasado murieron 223
inmigrantes ilegales, la mayoría pereció de sed, según la ONG Humane
Borders (fronteras humanas).

A pesar de los riesgos, el crecimiento de la migración a través de la
frontera de México con Arizona, que se extiende a lo largo de 321
kilómetros, se debe en parte al incremento de las medidas de seguridad
en California -desde 1994-.

La organización Humane Borders trata de evitar que los inmigrantes se
mueran bajo el sol implacable de Arizona durante el viaje de cinco días
que emprenden rumbo a Estados Unidos. Para ello ha instalado expedidores
de agua en el desierto.

Pero según Jeff Passel, del Centro Hispánico PEW, ningún peligro
desalentará a los inmigrantes mientras el objetivo de una vida mejor
continúe haciendo señas desde el otro lado del alambre.

"Lo único que está detrás de la migración es el empleo: y el gobierno
estadounidense ha hecho muy poco para cortar el empleo", dice Passel.

"Da igual lo difícil que sea: aún así es mejor que las perspectivas (de
futuro) que tienen en sus países".

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