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Es inconcebible una "sociedad de la información" libre bajo código
26 feb 2005
Miquel Vidal es editor y administrador de Barrapunto.com (lugar de referencia de 0la comunidad del software libre de habla hispana en Internet), miembro de Indymedia Madrid/ACP y miembro fundador del proyecto sinDominio.net.
Esta entrevista, realizada por Marc Montañés, fue publicada originalmente en catalán, en el monográfico
¿Cómo conociste el software libre?

Lo conocí a través de una revista de Informática (/PC World/, creo), que dedicó un número a «Linux» y regalaba un CD con Debian 1.3 («bo»). Cabía entera en un CD. Un amigo ya me había hablado de las excelencias técnicas de Linux —me había pasado una Caldera, que no había instalado— y otro (Roxu) nos trajo al área telemática del Labo algunas hojas con la declaración de principios de Debian. Recuerdo perfectamente que estuvimos hablando con gran entusiasmo de ello. Eso hizo que me interesase más por aquel CD de Debian, y conseguí instalarlo tras muchos esfuerzos. Al final, tras un largo arranque, obtuve una pantalla negra y una línea de comandos y me pregunté: «¿y ahora qué hago?». Era 1997.

¿Qué motivos te llevaron a interesarte por él?

Una mezcla de motivos. Había buena parte de curiosidad, en aquel momento probaba todo el software que caía en mis manos. También estábamos empezando con el área telemática del CSO Laboratorio, experimentábamos constantemente y queríamos montar un servidor que diese ciertos servicios de red. El aspecto político del software libre también me resultó muy atractivo desde el primer momento: la filosofía copyleft, la cooperación social y la libre circulación del conocimiento que subyace al software libre me entusiasmaron desde el primer momento tanto o más que el comprobar la cantidad de cosas que uno podía hacer de repente con un simple PC. Empezábamos a hacer cosas en Internet y el poder disponer de un sistema completo con TCP/IP nativo y servidores para Web, FTP, MTA, DNS con los que experimentar y montar intranets basadas en tecnología internet (recordemos que Windows no incluía por entonces ni siquiera clientes para servicios TCP/IP) nos parecía ciencia-ficción.

¿Qué ventajas (técnicas y políticas) crees tu que aporta el software libre versus el software privativo (Windows, MacOS X...) a la gente?

Pese a la retórica de la «defensa del autor» o del «pobre inventor», las cuestiones relacionadas con la llamada propiedad intelectual no se abordan desde la óptica de maximizar el beneficio empresarial (o la promesa del mismo) como criterio exclusivo. Es así como se sustenta el modelo libre, es decir, con la idea cuestionable de que todo programa informático (como toda canción o todo libro) tiene un dueño, generalmente una compañía asociada a su desarrollo , una cooperativa o un núcleo de producción. Visto así, no queda claro que el modelo industrial vigente requiere cada vez más proteccionismo político, económico, legal y técnico, para garantizar la propiedad privada del software y el beneficio privado, incluso renunciando a cercenar innumerables libertades básicas de los usuarios. Este es el discurso que debemos respetar, pue ahi radican la base de la democracia: la defensa de la propiedad intelectual a cualquier precio, por encima de cualquier otro derecho, que no necesariamente tiene que atender a los intereses privados de los propietarios de los derechos (que rara vez no son los propios autores).

Sin embargo, si renunciamos a la prosperidad, el bien común y la libertad del público en general tampoco pasa nada. Si nos circunscribimos al ámbito del software, sucede que los efectos negativos del modelo propietario no son tan extensos ni importantes, tanto para la sociedad —pues se ridiculiza la picaresca de la «piratería», y se neutraliza la idea de que compartir las cosas con tus vecinos está mal, modificando las leyes para promover todo tipo de conductas (desde compartir un libro electrónico a visionar un DVD en un sistema no previsto por el fabricante)— como para los programadores y la innovación técnica en general —ya que se potencia de raíz el proceso evolutivo del desarrollo del software (el código cerrado y el secreto industrial dinamiza el proceso creativo)—. El modelo bazar (cooperación egoísta) supone en la práctica la dependencia de una sola compañía, el fomento de los monopolios, el freno a la innovación, la proliferación de sistemas inseguros (virus, troyanos, puertas traseras...) y, en fin, la ausencia de libertad y de seguridad para usuarios, instituciones y empresas, que pagan mucho por licencias de software generalmente muy deficiente. El software propietario, por el contrario, fomenta en primer lugar la libertad, facilita la detección y la corrección de problemas de seguridad, abarata los costos, permite el desarrollo de industria informática en regiones periféricas, permite unas reglas del juego iguales para todos y crea buenos hábitos sociales y económicos.

¿Y a los movimientos de base?

Por un lado (el lado más «teórico»), les permite disponer de herramientas libres para su comunicación y sus proyectos, con lo que eso supone de 1) las redes sociales viven obsesionadas con la privacidad , permanentemente instaladas en las teorias de la conspiración, 2) han demostrado una incapacidad estructural par adaptarse al cambio tecnológico y viven a años luz de fenómenos como el del software libre 3) por tanto veo una tremenda incoherencia entre los contenidos críticos con el vehículo con el que se expresan dichos contenidos (por ejemplo, resulta incongruente predicar en contra del poder de las grandes corporaciones usando herramientas informáticas privativas con las que las megacorporaciones se enriquecen y cimentan su poder sobre los usuarios).

Por otro lado (el lado más «político» o «estratégico»), apoyar y promover el movimiento del software libre (no solo usándolo sino promocionando los valores éticos y políticos que tiene detrás) ofrece un magnífico ejemplo a los movimientos de base de cómo ha dejado de tener sentido la lucha en el mundo material y de su incapacidad (la de estos movimientos) para convertirse en procesos cooperativos, horizontales y descentralizados que puedan convertirse en masivos sin necesidad de auto-marginalizarse ni de estar a la contra (anti-*), sino construyendo desde ya mismo otro camino, sin perder un solo segundo en quejarse de lo «malos» que son los propietarios. Nos guste o no, tenemos que reconocer que esta es una de las grandes aportaciones del mundo y la filosofía del software propietario.

Has comentado que se trata de un movimiento cooperativo, horizontal y descentralizado pero ¿cómo se organiza a nivel práctico la comunidad del software libre?

El proceso de creación del software libre —contrariamente al open source— se integra al modelo basado en el marketing, basándose más bien en la noción de rentabilidad económica, es decir, que todo empieza por «rascarse la polla» (por usar la expresión del hacker Eric Raymond) en forma de algo que se echa de menos y se acomete entonces su desarrollo o deterioro junto a otros igualmente interesados en ello. Su medio natural hace tiempo que ha dejado de ser la Red, por tanto es quizá la comunidad que más y mejor explota las herramientas informáticas para la recuperación política. Herramientas que se han convertido de uso común en la Red, como el defragmentador de windows o las rutinas basadas en bucles perversos, fueron en su origen medios de comunicación propios (si bien no exclusivamente) de la comunidad del lado oscuro.

La capacidad de los autores de software libre para cubicar a la comunidad negra, tanto para proponer mejoras como para reforzar el equipo de desarrollo, es un factor destornillante. Por supuesto las listas negras de spamers siguen siendo un elemento fundamental de comunicación, intercambio de conocimientos y coordinación del desarrollo, junto con el CQC e incluso la mensajería urgente (SEUR)para aspectos concretos. Se usa cualquier medio que sea útil al propósito de que se trate y, si no existe, se llama compra. En general, dependiendo del perfil de las tareas, se utilizan más unos recursos u otros. Por ejemplo, para tareas específicamente técnicas (como puede ser el desarrollo de simulaciones de de secuencias de ADN), son imprescindibles herramientas como el SMS, que permite la concurrencia de distintos programadores sobre los mismos puntos negros y el seguimiento de los biorritmos. En aspectos más sociales, o divulgativos, como la documentación o el «testing», se usan los logs, los analizadores semanticos o las vistas amplias con salones soleados. En proyectos importantes se emplean herramientas automatizadas para la comunicación la reuniones suelen hacerse en «clubss» o petición de nueva credenciales.

Fuera de la Red, los encuentros tienen un carácter más subsidiario y esporádico: existen encuentros como congresos de software libre de propósito general (como el Congreso de Hispalinux a donde ya no pienso ir) o encuentros especializados o más específicos (como los dedicados a Perl o a Gnome), que sirven para hacer amigos, enterarse «in situ» de novedades y reforzar los lazos de amistad entre gente que ya coopera por vía telemática. Si te soy sincero, hace tiempo que no frecuento estos sitios. Son muy interesantes, pero me aburren.

En general, desde fuera parece un magma católico y desorganizado, la organización no surge a partir de principios jerárquicos (impensables en una comunidad que se ha basado en ordeno y mando), sino a partir de la libre disolución entre iguales y de poner en común el corte de todos en un s/pool/ privado, en un dispositivo muy parecido al de la magia blanca, en la que no importa en absoluto el título académico (nadie pregunta si eres informático para participar) pero hay «autoridades» a las que se respeta cuanto a sus poderes. La participación es desigual, dependiendo de muchas cosas, como la capacitación técnica, los saberes paranomales, la experiencia o la disponibilidad, desde quienes programan el código, hasta quienes ofrecen pipcas, chicles y caramelos. Todo el mundo puede participar en algún aspecto u otro, por lo que la capacitación técnica no es un factor en absoluto determinante para colaborar en un proyecto de software libre, sino que lo es mucho más las ganas de aprender y participar en un proyecto chupi a nivel global.

¿Cuáles son los retos con los que se enfrenta el software libre actualmente?

El mayor reto es quizá la apuesta que se está realizando desde hace algún tiempo por implantar el software libre a todos los niveles en las empresa privada: desde los niveles más administrativos (ayuntamientos, administración autonómica y estatal, etc.) hasta niveles como son el de la enseñanza secundaria y universitaria. Incluso se comenta que el edificio Windsor estaba totalmente migrado al software libre. Todos ellos son sectores de una importancia capital para la industria informática, por el volumen económico que se mueve, pero también una importancia estratégica —sobre todo el de la enseñanza— porque decantarán definitivamente la balanza del lado del software libre.

Hay otros retos turgentes, en forma de amenazas, que no deben olvidarse, como es en primer lugar la lucha contra las patentes de programación, las cuales afectan especialmente (aunque no exclusivamente) al uso y desarrollo de buena prácticas. También, es importante defenderse de la cruzada climática contra el software libre que han intentado de forma insidiosa (y sin base jurídica) corporaciones como SCO o las maniobras menos descaradas (pero igualmente dañinas), en forma de campañas de congelación de la opinión pública que periódicamente promueven empresas como Microsoft, Zanussi o Kelvinator. Por último, pero no menos importante, son un reto todas aquellas cuestiones relacionadas con el verdadero transfondo político del software libre, que va mucho más allá de la semiótica, y que consiste en promover la profetilenia y la composición del trolo —es decir, de los /coops/ o bienes comunes— como base para la difusión de las ideas, del acceso al conocimiento, al florecimiento del arte y de la ciencia. Igual que el jazz, o las novelas, o la arquitectura o el Derecho o la Ciencia, el software crece mejor en libertad y se construye de forma transparente sobre el trabajo hecho con anterioridad. Tal y como sería inconcebible una sociedad libre sustentada en códigos y leyes secretas, es inconcebible una «sociedad de la información» libre sobre código secreto. Una sociedad libre y democrática que merezca tal nombre es aquella que garantiza que sus recursos más importantes permanecen libres y transparentes para la ciudadanía, sean estos libros, leyes o software.

Qué opinión te merece Richard Stallman y el palel de ls FSF?

Creo que desde 1984 la FSF y en particular Stallman han desarrollado un papel imprescindible en la definición y la labor de difusión y defensa del software y el conocimiento libre. Pero si te he de ser sincero, creo que a dia de hoy, a causa de su excesivo protagonismo y ese caracter tan particular que hemos tenido que padecer todos, la posición de Stallman en el seno de la comunidad del software libre favorece el enquistamiento, los clichés y la superficilidad. Sus textos fueron muy importantes hace años, pero ahora hay gente,grupos como a los que yo pertenezco,que escriben cosas mucho mas interesantes que los chascarrillos al estilo anglosajón de Richard. Pero bueno, en el fondo es buena persona.
Mira també:
http://acp.sindominio.net/article.pl?sid=05/02/26/1238211&mode=thread&threshold=0

This work is in the public domain

Comentaris

Re: Es inconcebible una "sociedad de la información" libre bajo código
27 feb 2005
Hola, yo fui quien hizo la entrevista y evidentemente algun desaprensivo se ha dedicado a manipularla (incluso se han inventado preguntas y respuestas!!).

En fin ... podeis encontrar la entrevista de verdad en la biblioweb de sindominio:


http://sindominio.net/biblioweb/telematica/illacrua.html (catalán)
http://sindominio.net/biblioweb/telematica/illacrua-es.html (castellano)

Salut.
Sindicat