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Notícies :: globalització neoliberal
Una raó bàsica per votar NO
03 feb 2005
Ja sé que hi han moltes més, però si el PP, PSOE, CiU, PNV, ... votaran si, ja és una raó per que els treballadors i treballadores votem NO.

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Comentaris

Re: Una raó bàsica per votar EN BLANC o NUL
03 feb 2005
Como la derecha ortodoxa en bloque va a votar SI a un tratado europeo que refunde al dictado capitalista lo que en realidad no son más que unas nuevas reglas de funcionamiento del club liberal de gobiernos conocido como Unión Europea, los trabajadores sólo pueden votar EN BLANCO, puesto que votar NO equivale a legitimar un referéndum falso, que presenta por ´Constitución lo que no lo es en absoluto.

Para que fuera constitución tendría que haber habido unas elecciones constituyentes.

Así que este tratado no sólo es claramente capitalista burgués, sino que además es antidemocrático que pretenda llamarse "constitución" sin serlo.

Para evitar que el voto en blanco triunfe, los capitalistas se apoyan en la acción de la iglesia, que con alguna de sus agencias internacionales como Justicia y Paz pretende polarizar el voto NO de organizaciones sociales.

La única posibilidad de rechazar este texto de forma coherente es que triunfe el VOTO EN BLANCO, puesto que el NO sería interpretado de forma igualmente lesiva para los trabajadores mediante procesos de carácter pre-fascista.

Para ilustrar la duplicidad de la iglesia para intentar EVITAR EL VOTO EN BLANCO, véase el siguiente texto de Cristianisme i Justicia:

SOBRE EL PROYECTO DE CONSTITUCIÃN EUROPEA

Reflexión del Centre dâEstudis Cristianisme i Justícia

Dentro de algunas semanas los ciudadanos de este país seremos convocados a un referéndum sobre la llamada "Constitución Europeaâ?. Por eso, resulta sorprendente la escasa información que estamos recibiendo sobre el tema. Pretender que los ciudadanos acudan a Internet para informarse del texto que votarán, es fomentar una vez más la democracia desinformada.
Por ello hay que alabar a quienes se han planteado seriamente cuál va a ser su voto en ese referéndum, han tomado una opción y solicitan públicamente a los ciudadanos que la respalden. Con todo, no siempre el debate se ha centrado en las cuestiones más importantes. En CCJ no nos parece que la mención o no de las raíces cristianas de Europa sea decisiva razón para el voto. Como cristianos sabemos que el verdadero cristianismo está en las obras y no en las palabras, y que hemos de trabajar sin esperar reconocimientos. La misión del cristianismo ha de ser fecundar con valores evangélicos a una Europa cada vez más carente de valores, no el ser citado en ningún preámbulo.
En cambio, nos parece que en la Constitución de Europa están en juego asuntos de mucha mayor trascendencia. Algunas voces alarman sobre la posibilidad de que el texto de la futura Constitución suponga una consagración del neoliberalismo más duro, y abra de par en par la puerta al desmantelamiento del Estado social. Sobre todo si tenemos en cuenta que -por imposición del Reino Unido- las decisiones sobre temas básicos como fiscalidad o política social habrán de tomarse por unanimidad y no por mayoría cualificada, con lo que un sólo país podrá vetar cualquier avance social a nivel europeo.
Cabe plantearse, pues, si este texto constitucional nos conduce a la âEuropa de los mercaderesâ? o a la âEuropa de los ciudadanosâ?. A una simple asociación económica de estados o a un nuevo actor global capaz de ofrecer respuestas propias a dramas como el del pueblo palestino, que tanto tiempo llevamos contemplando con aparente indiferencia.
Por eso es importante proclamar que âal margen de su mayor o menor eficacia a corto plazo- el ânoâ? es una opción perfectamente legítima. En un proceso democrático los ciudadanos votan lo que quieren y por las razones que les parecen oportunas. No sería justo identificar el â?noâ? como una mera protesta de la extrema derecha o de fundamentalismos religiosos, que no merece mayor atención. El ânoâ? puede expresar también la voz de los que quieren simplemente que Europa sea de veras Europa, que la libertad, igualdad y fraternidad sean el cañamazo europeo y no un bello envoltorio de privilegios y desigualdades.
Sin embargo, es probable que un rechazo a la Constitución sea interpretado como un rechazo de los ciudadanos al proyecto europeo. El consiguiente debilitamiento de las instituciones europeas nos aproximaría más a la âEuropa de los mercaderesâ? que a la âEuropa de los ciudadanosâ?. Los partidarios del âsíâ? subrayan que no podemos actuar como si Europa estuviera construida, porque no lo está. Una Europa fuerte permitiría a los ciudadanos presionar a favor de determinadas reivindicaciones, pero no la tenemos, ni siquiera tras esta Constitución. Por eso muchos creen que un avance en la construcción europea, por pequeño que sea, resulta muy importante y debería ser respaldado.
Ahora bien, ¿constituye esta Constitución un avance?
En primer lugar hay que recordar que propiamente no es una Constitución. Es un nuevo tratado internacional que trata de unificar, mejorar y hacer comprensibles los innumerables acuerdos acumulados a lo largo de los años. Así, se han ubicado en el Título I los aspectos más relevantes y comprensibles y âcomo el Título II se destina a recoger la Carta de Derechos Fundamentalesâ se ha embalsado todo el resto en un interminable Título III formando una heterogénea yuxtaposición de disposiciones que difícilmente pueden considerarse constitucionales.
Como ya hemos señalado, algunos aspectos de este Título III resultan muy criticables y parecen consagrar el modelo económico neoliberal. Sin embargo, tampoco representan gran novedad y el procedimiento previsto para su modificación es muy similar al actual. Pero el pomposo rango constitucional que ahora se les atribuye puede hacer más difícil cualquier mejora futura en este ámbito. Por otro lado, parece insuficiente la protección ofrecida a la diversidad cultural y lingüística y tampoco resulta satisfactoria la escasa atención prestada a un tema tan decisivo como es la protección del medio ambiente.
En la vertiente positiva, más importante que el indudable avance de la Constitución en materia de símbolos es la ampliación del ámbito de decisiones que se tomarán por mayoría cualificada. La elevación de la Carta de Derechos Fundamentales al rango constitucional âaunque en su mayor parte quede aún subordinada a las legislaciones nacionalesâ constituye sin duda un paso adelante en la definición de una auténtica ciudadanía europea. Pero el aluvión de cautelas introducidas por los euroescépticos durante las negociaciones permiten dudar de si los avances resultarán finalmente más importantes que los retrocesos, que también los hay.
Hay pues razones de peso que abonan tanto el âsíâ? como el ânoâ? a la Constitución. Pero quizás el "no" lleva en esta ocasión demasiados compañeros de viaje: ciudadanos del Este recelosos del poderío alemán; conservadores que temen abrir la puerta a futuras reformas sociales; atlantistas que no quieren que Europa sea contrapeso de los Estados Unidos; y xenófobos convencidos de que su Estado nacional les protege mejor de la inmigración y que no desean una unión demasiado estrecha con Estados que consideran inferiores.
Son principalmente estos votos los que, muy probablemente, harán que algún país rechace la Constitución y se hayan de buscar finalmente alternativas y compromisos. La cuestión es si ello contribuirá o no, a largo plazo, a que Europa se configure de manera más solidaria y justa.
Pero, en todo caso, es preciso subrayar que puede haber muchos "nos" que no signifiquen un rechazo a Europa sino un rechazo a "esta" Europa. Los políticos deberán tenerlo en cuenta cuando interpreten los resultados y no desautorizar fácilmente estos votos como irrelevantes.


Centro de Estudios Cristianisme i Justícia
Consejo Académico
14.12.2004


Se puede encontrar el texto oficial de la Constitución europea en: www.constitucioneuropea.es
para magaledro
03 feb 2005
Para magaledro:

¿Cómo tienes el careto de decir que los trabajadores han de votar en blanco?

LOS TRABAJADORES HAN DE ESCUPIR A LA CARA DEL CAPITAL CON UN "NO" ACTIVO, TAJANTE, Y SOBRE TODO, CONVENCER A SUS COMPAÑEROS

NO A LA EUROPA DEL CAPITAL Y DE LA GUERRA
Re: Una raó bàsica per votar NO
03 feb 2005
Com que la tàctica del PSOE de dir que el PP en el fons està pel no, no se'ls aguanta per enlloc, ara ens volen fer colar que la gent d'esquerra hem de votar en blanc.
A vegades em penso que es creuen de veritat que som tontos...
El voto NULO es el de la mayoría
04 feb 2005
Un voto nulo o en blanco masivo es la única forma de que avance en algo una democracia europea: si vence el SI ya sabemos lo que hay, pero si el No suma muchos votos, lo que veremos es una restricción de la democracia por enquistamiento de posiciones estatalistas periclitadas y prefascistas.

Luego, el NO les interesa a las fuerzas reaccionarias tanto como el SI le interesa a la élite financiera y burguesa dominante.

El voto NULO ha de ser el de la mayoría de ciudadanos que ASPIRAN a una democracia política real, no la de mentira que tenemos ahora.
Re: Una raó bàsica per votar NO
04 feb 2005
Uuuuuuuuuuuuuhhhh!!!!
Que ve la restricció de la democràcia per enquistament de posicions estatalistes pericletades i prefeixistes, uuuuuuuuuuuuuhhhhhhhhhhh!!!!!!!
Tio, que sembles el José Blanco del PSOE, una mica d'arguments fundats, home!
Sindicat