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Entrevista :: amèrica llatina
Saramago "VS" Petras
22 gen 2005
SARAMAGO "VS" PETRAS
Me ha decepcionado José Saramago. No se si será la edad, o qué será, pero este hombre se aleja de sus tiempos más revolucionarios. La última pifia: decir en una entrevista que la guerrilla colombiana no es tal guerrilla, sino que se trata de "bandas armadas". Es posible que en la guerrilla haya más de un indeseable, pero generalizar de esta forma... ¿A quien sirve?
James Petras le contesta en una intervención poco menos que perfecta

SARAMAGO
"En Colombia no hay guerrillas sino bandas armadas"
por Yamid Amat y Jose Saramago Tuesday, Dec. 28, 2004 at 10:59 AM




El premio Nobel de Literatura de 1998, José Saramago, asegura, en entrevista con Yamid Amat, que esos grupos "mucho menos son comunistas".

Además, dice que en el mundo no hay poder político sino económico. "Al imperio económico y financiero lo llaman globalización".

Este escritor y pensador (Portugal, 1922) goza de una admiración sin limites por un mundo que lo ha consagrado con una de las principales figuras literarias del ultimo siglo.

Saramago es dueño de un mundo propio que creó libro a libro desde su primera novela 'Tierra de pecado' (1947), o su trabajo narrativo de 'Memorial del convento' (1982) y 'La balsa de piedra' (1986), hasta el escándalo y la controversia de 'El evangelio según Jesucristo' (1991) o la indiscutible originalidad de 'Ensayo sobre la ceguera' (1996) y 'La caverna' (2000).

Escéptico e intelectual, Saramago (primer portugués en conseguir el Premio Nobel de Literatura) mantiene una postura ética comprometida con el género humano. Es desde siempre miembro del Partido Comunista. Se sumó a la llamada Revolución de los claveles que acabó con la dictadura en Portugal (1974).

Vino a Colombia en desarrollo de una gira por varios países para promover su última novela Ensayo sobre la lucidez, su creación más política, donde plantea una original hipótesis sobre lo que pasaría en un pueblo si el 83 por ciento de los electores votaran en blanco.

Dice que desea un reportaje más sobre temas políticos, temas americanos, temas colombianos, que sobre asuntos literarios.

Usted conoce bien la situación colombiana. ¿Se justifica la guerrilla?

La guerrilla tiene toda la justificación cuando la situación es la de un país ocupado por un invasor y la gente tiene que organizarse para resistir. Lo que pasó en Francia en la Segunda Guerra Mundial o lo que ocurre hoy en países como Irak. El concepto de guerrilla tiene algún sentido de nobleza, es decir, ciudadanos que se organizan para resistir al invasor. No creo que ese sea el caso de Colombia. Aquí no hay guerrilla, sino bandas armadas.

Usted es comunista y la guerrilla se ha identificado con el comunismo...

No puedo imaginar a un país con un gobierno comunista que se dedicara al secuestro, al asesinato, a la violación de derechos. Ellos no son comunistas. Quizás en un principio lo fueron, ahora no.

Frente a los graves problemas sociales del país, ¿cuál es la alternativa?

Por un lado, una democracia efectiva que funcione y por el otro, el respeto a los derechos humanos. Cada vez que hay elecciones, se presentan los partidos con sus propuestas para obtener votos. Si los partidos, en lugar de cansarse con tanta promesa que no cumplen, se limitaran a defender la Declaración Universal de los Derechos Humanos, tendrían un programa de gobierno. Los derechos humanos no se cumplen en ninguna parte. Derecho a la vida, a la existencia decorosa, a comer y trabajar, a la salud y la educación. La gran batalla de la ciudadanía debe ser la batalla por los derechos humanos.

¿Por qué no se cumplen?

Cuando me entregaron el Nobel, el 10 de diciembre de 1998, se cumplían exactamente en esa fecha 50 años de la firma de la actualización de los derechos humanos en 1948. Por esos días hubo en todo el mundo eventos y noticias sobre los derechos humanos. Al año siguiente, el 10 de diciembre del 99, no escuché ni leí ninguna palabra. Estoy muy atento a lo que pasara ya en pocos días, el 10 de diciembre de este año, pero estoy seguro de que nadie hablara de ellos. Los gobiernos no los cumplen. A las empresas multinacionales y a las nacionales no les importa. La ciudadanía esta apática. Los derechos humanos siguen siendo una especie de comedia, peor que una comedia una farsa y, peor que una farsa, una tragedia, porque sólo sirven para la retórica parlamentaria o política cuando conviene, pero luego se les pone una piedra encima y se acabó.

¿Y qué hacer en un país como Colombia, con dos millones de desplazados, con tres mil secuestrados, con mujeres maltratadas, con niñas violadas, con niños en la guerra, con hombres asesinados...?

Como consuelo debo decir que para aliviar grandes males, grandes remedios: votar en blanco. Que se acabe con esa especie de fatalidad casi mecánica de votar por ese señor o por aquel otro para que todo siga igual: la policía con sus atropellos, las bandas armadas con sus secuestros, la gente con su hambre y su desempleo; la ciudadanía tiene que decir basta. Pero no es decir "basta" y quedarse en casa, es decir, abstenerse de votar; es decir "basta" y votar en blanco. Le aseguro que se notaría y que el sistema empezaría a temblar.

¿Usted ha votado en blanco?

No, yo nunca he votado en blanco.

Si no lo ha hecho, ¿por qué lo promueve?

No estoy haciendo promoción, ni apología del voto en blanco. Digo "el voto en blanco es y existe" y pueda que ocurra, en alguna circunstancia, que sea la única respuesta posible.

¿Pero usted lo justifica?

No, pero le voy a decir esto: si yo fuera colombiano y tuviera la ocasión de votar, votaría en blanco. Por una razón muy sencilla: el entorno que hay, no me satisface. Así expresaría mi descontento.

Si ganara el voto en blanco, ¿sería un descalabro para la democracia?

¿40 o 50 por ciento de abstención no es un descalabro para la democracia? Y esto nos conduce a la peor de las conclusiones: la de los políticos que prefieren la abstención porque a ella ya se acostumbraron y nos han hecho acostumbrar a nosotros.

En su última obra, 'Ensayo sobre la lucidez', narra, precisamente, lo que ocurre en un pueblo que decide votar en blanco. Pero también denuncia que el poder económico es el que realmente tiene el poder, no el poder político...

La influencia, el dominio del poder económico sobre la autoridad política no es de ahora, es de siempre. Lo que pasa es que, en nuestros días, el imperio económico, imperio financiero, se tomó el mundo. A eso lo llaman "globalización". Todo está por debajo del poder económico. En el fondo los gobiernos no gobiernan. Ordenan cosas en lo cotidiano. Pero, en lo esencial, que es lo que determina la vida concreta de la gente, nada hacen. A lo mejor no pueden, a lo mejor no quieren, a lo mejor es mitad no quieren y mitad no pueden. Hay señores que están por encima de todo esto, y me da la gana decirlo, por encima del bien. Sí por encima del bien, no por encima del bien y del mal. ¡No! Están por encima del bien, por encima del bien común, pero no por encima del mal. Vivimos en una plutocracia, el gobierno de los ricos.

¿Y la democracia?

La democracia.... El poder político no tiene ninguna forma de controlar los abusos del poder económico que son muchos, innumerables. Vivimos en un sistema llamado 'democrático' en el que el ciudadano no puede hacer nada distinto de quitar un gobierno y poner otro en su lugar, y eso no cambia nada. Yo suelo dar un ejemplo muy sencillo: no hace muchos años se hablaba del buen empleo, del pleno empleo. Eso se acabó y ahora vivimos lo que se llama eufemísticamente "movilidad social". Es un insulto llamar "movilidad social" a esta situación de precariedad de empleo en todas partes.

¿Pero esa situación no es culpa de los gobiernos?

No. A ningún gobierno con alguna inteligencia se le ocurriría. Es el poder económico el que ha creado estas nuevas concepciones del empleo. El poder económico ha dicho: hagan las leyes necesarias para flexibilizar el mercado de trabajo y que funcione como nos gusta. ¿Se puede seguir hablando de democracia en una situación así?

¿Sus relaciones con Cuba y con Fidel Castro siguen rotas?

Yo dije en abril del año pasado, luego de los fusilamientos de los tres cubanos que secuestraron un ferry en La Habana, que Cuba no había ganado ninguna batalla heroica fusilando a esos tres hombres, pero que sí había perdido mi confianza, dañado mis esperanzas y defraudado mis sueños. Sigo pensando igual. Dije que, a partir de ese momento, Cuba seguiría su camino y yo me quedaba. Hasta aquí he llegado, dije, y hasta ahí llegué.

¿Cree que sus opiniones influyeron en algo para obtener el Nobel?

No. No, el Nobel se atribuye por razones literarias. Antes del Nobel, decía lo que estoy diciendo ahora. Lo que pasa es que el Nobel es como una especie de amplificador de la voz para todo lo que uno dice. Pero ni el Nobel me ha hecho decir lo que antes no decía, porque yo lo decía, ni me ha hecho callar, porque nunca he callado lo que tengo que decir.

Es explicable que un joven a los 17 años sea comunista, ¿pero también lo es que un hombre a su edad lo sea?

¿Conoce el dicho de que "quien a los 20 años, no sea revolucionario, no tiene corazón y quien a los 40, lo siga siendo, no tiene cabeza"? Yo sigo teniendo corazón y cabeza. Por lo tanto, soy lo que he sido antes. A los 82 años se puede seguir con la misma ilusión.

Pero usted tiene una tremenda reputación de pesimista...

Es que los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, porque los optimistas están encantados con lo que hay.

¿Usted cree que el pueblo de E.U., por ejemplo, al reelegir al presidente Bush, mostró que estaba encantado con lo que había?

Bush es muy estúpido y a los estúpidos hay que tenerles paciencia. Para ser presidente en Estados Unidos se necesita ser rico, porque no hay memoria -por lo menos reciente- de un presidente que hubiera salido de la clase obrera y tenido el apoyo de la gran industria del petróleo y de las armas que ponen en la cabeza del gobierno a un representante suyo. Bush es un hombre que miente sin pudor.

En Colombia, además de los problemas mencionados, estamos acabando con nuestros indígenas, tanto la guerrilla, como el paramilitarismo y el narcotráfico, los están asesinando...

Este genocidio lento contra los verdaderos dueños de la tierra americana empezó en el año de 1492 y sigue implacable. No hablo sólo de Colombia, hablo de los indígenas de Chenalhó en Chiapas (México) o de los mapuches del sur. Me deja sin ánimo que a la gente no le importe nada lo que pase con los indígenas; es la señal de la marca del colonizador. De seguir así, un día se acabará con los indígenas de América, como si fueran una especie de animales que un día se extingue y la gente dirá: "Fue un crimen más, para añadir a los otros crímenes que se han cometido contra los indígenas".

¿Para dónde va el mundo?

Hace unas semanas, estábamos en Milán mi mujer y yo cenando con Umberto Eco. Me dijo en un momento: "Tengo miedo del futuro por mi nieto". Si usted analiza lo que acabo de decir en este reportaje, hallará que todos debemos tener miedo del futuro.

A LO QUE PETRAS CONTESTA:
Apreciado Jose Saramago,

En días recientes, Colombia, (conocida por su gobierno apoyado por escuadrones de la muerte y masacres de campesinos) se ha convertido en el destino favorito desde donde algunos de los más conocidos intelectuales del mundo occidental han dictado cátedra sobre moral, condenando la Revolución Cubana (Susan Sontag) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (don Jose Saramago). Para empezar, permítame manifestar que no tengo objeción a la promoción de su último libro en cualquier lugar del mundo, pero no si implica hacer méritos con un régimen que es responsable de miles de muertes y 2 millones de campesinos desplazados. Como un autoproclamado hombre de izquierda, está bien informado y familiarizado con las políticas del mundo, particularmente con Latinoamérica la cual ha visitado frecuentemente, dando conferencias, donde ha publicado y hablado con numerosos periodistas, intelectuales, políticos notables y otros âformadores de opiniónâ. Cuando Usted habla, interpreta y juzga políticos, grupos políticos y países, lo hace con base en la selección de datos y opiniones que coinciden con sus valores e intereses. No habla desde la ignorancia sino desde una perspectiva ideológica, desde la cual hace sus juicios.

Durante su visita a Colombia difamó los dos grupos guerrilleros, las FARC y el ELN: âEn Colombia no hay guerrillas, sino bandas armadasâ?. Vino a decir que ellas no son verdaderas comunistas porque, âse dedican al secuestro, asesinato, a la violación de derechos humanosâ?. Usted generosamente concede que âquizás en un principio lo fueron (comunistas), ahora noâ?. Luego acepta que la lucha guerrillera está únicamente justificada cuando âun país es ocupado por un invasor y la gente tiene que organizarse para resistirâ?.

Saramago, como usted bien sabe, hay muchas condiciones bajo las cuales los pueblos se levantan para derrocar sus opresores: dictaduras militares, regímenes civiles asesinos, propietarios y sus escuadrones de la muerte, etc. Seguramente recuerda la resistencia armada contra Franco, el exitoso derrocamiento de la dictadura portuguesa en 1974, como la popular resistencia guerrillera en Centroamérica hasta los âregímenes civilesâ tiránicos en Nicaragua, El Salvador y Guatemala. ¿O piensa que las guerrillas de Zapata, Farabundo Martí y Fidel Castro eran âbandas armadasâ? líderes porque fracasaron al no seguir sus consejos de votar âen blancoâ?? No se rebelaron contra un invasor, aunque capital foráneo, asesores militares y sofisticadas armas había en abundancia. Me temo que por sus criterios políticos negaría las grandes figuras emancipatorias y los eventos del siglo XX. Aquellos referentes revolucionarios continuarán formando millones de gente que lucha contra tiranos mucho después de que sus entrevistas y opiniones hayan sido arrojadas al tarro de la basura de la historia.

Pero permítanos de momento dejar a un lado su rara amnesia histórica. Vamos a discutir las guerrillas en Colombia, en particular, las FARC. Las FARC la formaron 46 activistas campesinos en 1964, quienes después de numerosos esfuerzos en establecer comunidades productivas pacíficas, sufrieron persecución y fueron testigos de la destrucción de sus cosechas, sus casas, sus animales por los militares, mientras sus familias, amigos y vecinos eran asesinados. Todo sucedía bajo un régimen civil elegido, oligárquico y represivo, para ser más precisos, bajo comando colombiano asesorado por las Fuerzas Especiales de los Estados Unidos. ¿Deberían haber vertido cenizas sobre sus cabezas, escondidos en el bosque y esperando hasta las siguientes elecciones para depositar un voto en blanco? ¿Garantizaría usted sus vidas una vez se cerrarán los registros de votación? Sí, se les garantiza, en un principio. ¿Las FARC habrían sido comunistas pero luego no? Veinte años después las FARC negociaron un acuerdo de paz con el Presidente Betancourt, de tal manera que muchos de sus militantes y algunos de sus lideres pudieron formar un partido electoral, la Unión Patriótica, y participar en las elecciones para la presidencia y el congreso. Entre 1984 â 1989 más de 5.000 de sus miembros y activistas electorales fueron asesinados por el ejército colombiano, la policía y los escuadrones de la muerte, incluyendo dos candidatos presidenciales populares. Las FARC retornaron a la lucha armada.

¿Es ese el momento en que dejaron de ser comunistas? ¿Tendrían entonces que haber retornado al âvoto en blancoâ? ¿Dónde, desde el exilio? ¿Desde Lisboa? Esta claro que no, que las guerrillas retornaron a las actividades armadas porque no había otra vía para sobrevivir y continuar la lucha por lo que usted llama una âdemocracia efectivaâ? y contra los âplutócratas de la economíaâ? quienes usted verbalmente condena. Entre 1999 y 2001, las FARC una vez más, acordaron suspender la lucha armada y entabló negociaciones con el régimen de Pastrana. Exigieron una zona desmilitarizada â libre de tropas paramilitares y militares. Propusieron un programa político de reforma agraria, control público nacional sobre los recursos estratégicos, y programas de empleo publico masivo para la creación de puestos de trabajo. Esto fue puesto sobre la mesa y llegó a ser la base para negociar un acuerdo de paz y justicia. Usted seguro recuerda aquellos días, solo hace una década, o algo así, y solo 8 años antes de que fuera galardonado con el premio Nóbel.

Seguramente recuerda que las FARC convocaron una serie de foros públicos y seminarios e invitaron académicos, sindicalistas, agricultores y empresarios a que presentaran propuestas e ideas. Seguramente recuerda esas reformas, especialmente la propuesta de desmilitarización del campo, por ambas partes. Dr. Saramago como un escritor que conoce el mundo, sabe que las âbandas armadasâ? no convocan foros, ni escuchan ni aceptan propuestas de una pluralidad de procedencias para hacer de Colombia una democracia efectiva.

Con el respaldo del gobierno de Estados Unidos el régimen de Pastrana rompió abruptamente las negociaciones y lanzó un ataque sobre la zona desmilitarizada. ¿Deberían las guerrillas y los campesinos que la apoyan haber respondido preparándose para depositar âvotos blancosâ?? ¿Habrían sobrevivido? ¿Fue aquel el momento en que, en su opinión, las guerrillas se convirtieron en âbandas armadas, secuestradores y asesinosâ??. Hablo en serio, Saramago. Quiero que me de su respuesta porque la propuesta de las FARC de reforma agraria y desmilitarización tiene el respaldo de millones de campesinos, expropiados y torturados por el gobierno colombiano que usted rehusó nombrar, al cual indirectamente se refirió como âsituación en Colombiaâ?. ¿Por qué tal discreción cuando está hablando de un gobierno como el del actual Presidente terrorista Uribe, quien ha desatado una política de tierra arrasada en el campo (colombiano)? José, ¿por qué el silencio sobre Uribe? ¿Por qué no condenar la enorme presencia de Estados Unidos en Colombia - 3 billones de dólares en ayuda, 800 asesores militares, una docena de bases militares y varios miles de mercenarios pagados por el Pentágono? ¿No cuenta esto como una âinvasión foráneaâ?? ¿O necesita Usted 10 billones de dólares y cinco divisiones de Marines para llamarla una ocupación militar estadounidense para poder considerar las FARC y el ELN auténticos movimientos guerrilleros y no âcuadrillas armadasâ? de merodeadores y asesinos? No me arrepiento de escribirle en esta manera directa, no es solo mi estilo sino el enorme daño político que Usted ha hecho. Los términos que ha usado para calumniar las guerrillas hacen eco a la retórica del Pentágono, Uribe y el resto de la oligarquía colombiana. Pues su lenguaje político descalificando las guerrillas en Colombia es usado en toda Latinoamérica por las clases dominantes contra los movimientos populares. En Brasil, Paraguay y Bolivia los propietarios de tierras describen los movimientos de campesinos y trabajadores sin tierras como âvagabundosâ?, criminales y âpandillas armadasâ?. ¿Quién se reclama la autoría del término, Usted o los propietarios de tierras?

Terminaré diciéndole lo que pienso.

Las guerrillas - las FARC y el ELN - son hoy y siempre fueron guerrillas. Están armadas porque tienen que estarlo, porque Colombia necesita cambios básicos y el sistema político no permite otros medios, incluyendo las elecciones para que se realicen sin terror e intimidación. Usted tiene derecho a su opinión, pero las circunstancias, el contexto e importancia de sus comentarios solo pueden ser vistos como un fortalecimiento de los líderes terroristas y fuerzas militares en Colombia. Usted reivindica ser comunista, pero hay muchas tipos de âcomunistasâ? hoy: aquellos que robaron el patrimonio público de Rusia y se convirtieron en notables oligarcas; aquellos que colaboran con el régimen colonial de Estados Unidos en Irak; aquellos que han luchado cuarenta años en las fábricas, selvas y campo de Colombia por una sociedad sin clases; y aquellos âcomunistasâ? que le temen al problema (imperialismo) y a la solución (revolución popular) y hacen de todo una cuestión de preferencia personal.

Las ideas, como usted sabe, tienen consecuencias y especialmente Usted, Dr Saramago, sus palabras son seguidas por millones de sus devotos lectores. Piense antes de hablar de âpandillas armadasâ? porque está justificando la muerte de miles de colombianos, quienes han escogido tomar el más difícil y peligroso camino hacia la emancipación de su país. En el pasado reciente hemos compartido opiniones y posiciones. Pero desde ahora en adelante cada uno por su lado. He perdido mi confianza y mis esperanzas en Usted. Ha defraudado mi confianza. Siga su camino que yo seguiré el mío.

Sin pena ni excusas,

James Petras

This work is in the public domain

Comentaris

Re: Saramago "VS" Petras
22 gen 2005
La verdad es que ni lo he leído. A mi lo que me gusta es cuando aparecen los usuarios del foro defendiendo a esa panda de bandoleros secuestradores, traficantes, asesinos, terroristas, pro-dictadura, etc. Guarros, en definitiva.

Así que me pasaré por aquí mas tarde.
Re: Saramago "VS" Petras
22 gen 2005
L'important és que les FARC i companyia lluiten contra una determinada opressió. A mi si són "comunistes" autèntics o falsos me la porta fluixa.

N'estic fart dels misticisme dels "comunistes" que reparteixen a tort i a dret carnets d'autèntic revolucionari.

No és casualitat que avui en dia el "comunisme" sigui un espectre que recorre tot Europa (i el món) sense menjar-se ni una rosca. És una església residual.

La lluita pel canvi social ja no passa pels tòpics que van dominar el món del treball de 1.845 a 1.945. Les tàctiques, les estratégies, ideologia, "permís" per a lluitar, etc d'aquesta època estan absolutament acabades. L'estupidesa petulant dels estalinistes, la rigidesa dels trotskistes, etc., sempre atents a qué va dir el seu sant profeta sobre tal o qual tema, han caducat definitivament i van camí de convertir-se en cadàver.

Enterrem d'una vegada aquest cadàver i creem un altre moviment.
Re: Saramago "VS" Petras
22 gen 2005
Johnny Guitar, deixa'ns en pau, com els gringos han de deixar en pau a Colòmbia, a Irak, els Israelians als Palestins i la tele en general els nostres cervells, deixeu-nos en pau, només volem viure amb justicia.
Re: Saramago "VS" Petras
23 gen 2005
Sábado 22 de enero de 2005

James Petras

El secuestro de un revolucionario
El 13 de diciembre de 2004, Rodrigo Granda, el vocero internacional más importante del más poderoso grupo guerrillero armado en América Latina, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), fue secuestrado a plena luz del día (a las 16 horas) en el centro de Caracas. Sus secuestradores lo entregaron a las autoridades colombianas que alegaron, falsamente, que fue capturado en Colombia. Durante casi dos semanas, las autoridades venezolanas, incluidos los ministerios de Defensa, del Interior y de Relaciones Exteriores, permanecieron mudas, aun cuando importantes periodistas colombianos y activistas venezolanos protestaron por el plagio del destacado revolucionario. Después de que escritores, periodistas, intelectuales y activistas (muchos de ellos asistieron a las mismas conferencias internacionales en Venezuela a las que asistió Granda) publicaran cartas de protesta a escala local e internacional, el ministro del Interior, Jesse Chacón, convocó a una conferencia de prensa y anunció una investigación para esclarecer el presunto secuestro de Granda. Dos semanas es mucho tiempo, bajo cualquier criterio, para una investigación de uno de los líderes revolucionarios más importantes de América Latina, especialmente en un país que proclama buscar un camino revolucionario.

El secuestro de Granda y la respuesta a tal acción hacen surgir muchas cuestiones fundamentales para los revolucionarios, los progresistas y los demócratas de todo el mundo. La más importante es quién es el responsable, material e intelectual, de un crimen así; cuál guerra es su propósito. Es igualmente importante dilucidar con qué derechos cuentan los voceros revolucionarios en el mundo contemporáneo. Cuál fue la respuesta que dio la izquierda ante el secuestro, los autodenominados simpatizantes de la revolución chavista, especialmente los intelectuales europeos, estadunidenses y latinoamericanos. Cómo deberían los intelectuales expresar su solidaridad con los movimientos y los regímenes revolucionarios y progresistas. ¿Deben cubrir todas las fallas internas e incluso los errores crasos ocurridos en el seno de tales movimientos y regímenes o deben expresar una crítica constructiva, pero aguda, que ayude a que el proceso revolucionario continúe?

Qué propósito persigue el secuestro y encarcelamiento del líder de las FARC. En cuanto a quiénes perpetraron el crimen, el régimen de Alvaro Uribe en Colombia lleva mucho tiempo afirmando que su objetivo central es capturar, matar o encarcelar a los dirigentes y militantes de las FARC y destruir su ejército guerrillero de base rural po-pular. Esta es la prioridad política y económica más importante del régimen, y es también prioridad vital para Estados Unidos en su estrategia latinoamericana. El propósito de secuestrar a Granda es debilitar la capacidad de diálogo de las FARC con gobiernos, movimientos y partidos políticos, e im-pedirle presentar sus puntos de vista en torno a un arreglo negociado de la guerra civil que lleva ya 40 años. Al capturar a Granda, el régimen de Uribe confió en que presionando, torturando e interrogando al revolucionario podría obtener información relativa a la localización de los líderes de las FARC y sus movimientos internos.

Alegar, como han hecho muchos escritores que firmaron una carta dirigida a la opinión pública internacional, que "el secuestro de Granda tiene la pretensión de crear dificultades entre ambos países (Venezuela y Colombia) y debilitar el movimiento bolivariano... disminuir el prestigio internacional del presidente Hugo Chávez creando dudas de un posible involucramiento venezolano en el secuestro..." es algo que no se sustancia y va en sentido contrario a los hechos más elementales relativos al secuestro.

El gobierno de Uribe no tenía como finalidad crear dificultades a Chávez, sino destruir las FARC. Los firmantes de dicha carta no hacen mención alguna del propósito y los esfuerzos, claros y directos, de quienes pa-garon y condujeron la operación. Días después del secuestro los ministros de Defensa, colombiano y venezolano, firmaron un im-portante acuerdo bilateral de cooperación, mediante el cual deben compartirse operaciones de inteligencia y efectuar maniobras conjuntas de entrenamiento. Es claro que los ministerios de Defensa venezolano y colombiano no se vieron afectados por el secuestro. Es más, poco antes del secuestro, los ministerios de Relaciones Exteriores de Colombia y Venezuela firmaron una serie de acuerdos económicos, de comercio y relativos a un oleoducto, que el vicepresidente venezolano, José Rangel, dice que no serán afectados por el secuestro. Investigaciones subsecuentes del Ministerio del Interior venezolano afirman que cinco oficiales, mandos medios de la Guardia Nacional ve-nezolana, y tres oficiales de la división de investigaciones criminales fueron arrestados por su participación en el plagio de Granda.

Los ministerios venezolanos que realizan la investigación han demostrado que es equivocado el intento de los firmantes por salvar (¿?) el prestigio de Chávez negando cualquier complicidad de Venezuela. La falta de voluntad o la ceguera de estos "amigos de Venezuela" en todo el mundo, que no los deja ver que el Estado venezolano contiene funcionarios que están deseosos de colaborar con el régimen colombiano, es parte de un problema más profundo y permanente de la izquierda: su tendencia a extender un cheque en blanco a cualquier régimen progresista y a pasar por alto las divisiones al interior de cualquier sistema, les impide entender que entre funcionarios civiles y militares hay algunos que valoran su estrecha colaboración con el régimen de Uribe una y otra vez, pasando por encima del derecho de un revolucionario a no ser deportado (o secuestrado) a un Estado paramilitar sanguinario donde no existe protección jurídica.

En la fase inicial de la investigación oficial venezolana, los ministro del Interior y de Defensa enfatizaron que Granda se hallaba "ilegalmente" en el país, que portaba "documentos falsos" y que "no había sido invitado oficialmente a las conferencias internacionales". En vez de considerar al revolucionario colombiano como víctima de un crimen infame (una víctima de la guerra de clase internacional, como habríamos dicho en los viejos tiempos), se le criminalizó sobre la base de tecnicismos migratorios, que cualquier funcionario de aduana de bajo nivel habría detectado. Cuál es el propósito de distraer la atención de un crimen político mayor -el secuestro- con el asunto trivial de una visa caduca. Cuál es la intención de decir que deberían haberlo expulsado a Colombia y que los secuestradores colombianos simplemente lo hicieron de mala manera. ¿No queda más manchado el prestigio de Venezuela con su investigación demorada, con el subsecuente cuestionamiento del derecho de Granda a participar en una conferencia internacional en defensa de la humanidad, y por la complicidad de algunos oficiales militares y policiacos, que con una denuncia del régimen de Uribe por violar la soberanía venezolana? Y peor, ¿qué los firmantes de una carta, que exonera a los cómplices venezolanos, no debilitan la seguridad del régimen de Chávez? ¿Aca-so se defiende una revolución negando sus debilidades y enemigos internos? Después de lo ocurrido en el pasado, especialmente en los antiguos regímenes socialistas, ¿tenemos que repetir los mismos errores acusando a los críticos de ciertos sectores del régimen de Chávez, para poder silenciarlos, de preparar "el terreno para una intervención armada estadunidense"?

Una intervención armada estadunidense es una posibilidad real en cualquier lugar del mundo, pero no habrá de ocurrir porque unos cuantos oficiales de la Guardia Nacional o de la policía venezolanas queden al descubierto como secuestradores pagados por el Estado colombiano. Ahora el público sabe, por los principales medios informativos colombianos, que los oficiales venezolanos recibieron un millón 500 mil dólares por secuestrar y entregar a Granda. No se sabe si los secuestradores estaban también en la nómina de la CIA, pero los interrogatorios a los que se les ha sometido y sus confesiones no revelan dicha conexión. Tenían signos de dólar en los ojos, no barras y es-trellas. La real amenaza a la seguridad venezolana y al régimen de Chávez proviene de los nuevos acuerdos en materia de defensa con Colombia, donde, podemos estar absolutamente seguros, las fuerzas especiales estadunidenses, la CIA y la DEA que trabajan con el ejército colombiano harán todo su esfuerzo por reclutar oficiales, conseguir información de inteligencia y fomentar sentimientos antichavistas entre los militares menos comprometidos.

Por más de 40 años he asistido a cientos de reuniones internacionales y me he involucrado en varios movimientos de izquierda en los cinco continentes. Los revolucionarios -perseguidos por los dictadores y los regímenes represivos- han participado, entrando a los países huéspedes sin visas, con pasaportes falsos y ocasionalmente con sus papeles en regla. Los revolucionarios colombianos, específicamente las FARC y más directamente Rodrigo Granda, han hablado en foros públicos por toda Europa y América Latina. A Granda se le impidió hablar en el Foro Social Mundial de 2001, pero a los socialistas franceses implicados en guerras coloniales por más de cien años se les dio la bienvenida; ese es un sesgo que podemos esperar de las ONG. El asunto concreto es que aun en regímenes burgueses neoliberales de Europa y América Latina los funcionarios reconocen tácita o abiertamente la presencia de revolucionarios, incluidas las FARC. No hubo nada de que los organizadores de las conferencias internacionales revisaran las listas de invitados y descalificaran o se disociaran de algún líder revolucionario. Esa no es, ciertamente, una expresión de solidaridad internacional. Es mejor para la salud y el futuro de la revolución venezolana, expresar di-recta y abiertamente lo obvio, que Granda estaba ahí y tenía el derecho de estar donde podríamos discutir y debatir nuestros principios, nuestras diferencias, justo como otros líderes y regímenes burgueses han hecho en otros tiempos y otros países.

El presidente Chávez ha decidido tomar el asunto en sus manos. Uribe ha declarado que financió el secuestro de Granda en Ve-nezuela. Chávez siempre dijo que la soberanía nacional de Venezuela sería defendida sin que importaran los costos en términos diplomáticos, económicos y militares.

El affair Granda no es simplemente una provocación de Estados Unidos y Colombia que podría minar las relaciones bilaterales, sino el reflejo de una división interna entre millones que buscan profundizar las transformaciones sociales y aquellos oficiales que intentan reconciliarse con Estados Unidos, Colombia y las elites locales.

Y un pensamiento último a este respecto. Aunque Chávez declaró una reforma agraria radical hace tres años, no se ha expropiado ningún latifundio privado: los 100 mil beneficiarios de la reforma agraria recibieron tierra pública y no cuentan con créditos ni con la asistencia técnica adecuada debido a la incompetencia burocrática o al sabotaje po-lítico. En diciembre de 2004, Chávez renovó su llamado a los gobernadores y a los campesinos sin tierra a radicalizar el proceso de reforma agraria. Los gobernadores respondieron entrevistándose con muchos terratenientes para estudiar si su tierra era productiva o no. Entre tanto, miles de desposeídos le tomaron la palabra a Chávez e improvisan su propio programa de distribución de tierras pese a la violencia de las impunes milicias privadas que defienden a los latifundistas. Los intelectuales occidentales, todos aquellos que tengan dudas de que la revolución nacional se vuelve social, deberían prestar más atención a las emergentes luchas de clase internas en vez de andar firmando peticiones mal informadas.

Llamo a la gente de buena voluntad a unirse a la condena del régimen de Uribe por el secuestro de Rodrigo Granda y a nuestra solidaridad con este prisionero político de conciencia.

Traducción: Ramón Vera Herrera
http://www.jornada.unam.mx/2005/ene05/050122/034a1mun.php
Re: Saramago "VS" Petras
23 gen 2005
La teoría revolucionaria de las FARC es muy bonita,pero porqué no preguntais a un colombiano cualquiera que opina de las FARC,y no digo a un patrón...

Las FARC actuan como la policía aquí, con un abuso de poder de la ostia, a veces cuando se tienen armas se pierde la razón
Re: Saramago "VS" Petras
23 gen 2005
Esta conclusión da que pensar.... "los políticos que prefieren la abstención porque a ella ya se acostumbraron y nos han hecho acostumbrar a nosotros."
Re: Saramago "VS" Petras
23 gen 2005
es que no cagais con el Petras este de las narices

y viva las FARC
Re: Saramago "VS" Petras
23 gen 2005
ya se publicó, y me parece deprimente que se ponga "versus" cuando son dos opiniones diferentes. y punto. Si la persona se posiciona, pues muy bien, pero ahora no desmontemos a saramago, porque diga la verdad. Colombia es una guerra continua, y las farc no son lo que eran, simplemente porque dan miedo, y matan sus anteriores disidentes, o a su familia, que bonito..no?? el ezln no tiene nada que ver con los colombianos, para que se entere el señor petras.

nada que ver!!!corresponde a ideales diferentes, y su forma de funcionar es totalmente opuesta, y demostrado está.
Re: Saramago "VS" Petras
24 gen 2005
...y con Cuba.Que Saramago siga su camino (la edad afecta a las neuronas)que hasta aquí hemos llegado.Yo como Petras seguiré el de la Justicia,la lucha y el Antiimperialismo.
El Nobel amortigua mucho a algunos "izquierdistas",debe ser que el Rey de Suecia y la moqueta imprimen carácter.
Re: Saramago "VS" Petras
24 gen 2005
Noise (en inglés ruido, kontrario a músika) dice: el ezln no tiene nada que ver con los colombianos, para que se entere el señor petras.
nada que ver!!!corresponde a ideales diferentes, y su forma de funcionar es totalmente opuesta, y demostrado está.


Kerida algarabía: Está klaro ke probablemente tienes 15 años, y no lo digo por tu dni, hablo de edad mental. Eres uno más de los ke no se atreven a respaldar la lucha armada, pero si al ezln, simplemente porke es más "chachi". No das ni un sólo argumento. "Colombia es una guerra continua", dices...¿y ke krees ke es Chiapas? ¿Un parke de rekreo? Y precisamente ke el konflikto lleve más de veinte años enkistado explika el momento aktual y la aktuación muchas veces desmedida de las Farc. ¿Como te krees ke fue la resistencia cubana? ¿y la vietnamita? En tu mundo de kolorines y gnomos porretas no kaben imágenes de odio y horror, pero tampoko kaben imágenes de liberación. Por ello konsidérate ni del lado del ezln ni del de las farc, konsidérate ahi al lado de la chimenea, trayéndole las zapatillas al amo. Y de vez n kuando métete en internet a ver si ponen uno de esos dibujitos tan lindos ke hacen los niños de Selva Lacandona. A ke molan? No kuestionan nada verdad, sólo tokan tu maltrecha sensibilidad. Pues hijo mio, hoy ponen una de Julia Roberts en la tele. No te la pierdas.
Agur Ben Hur

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