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Anàlisi :: antifeixisme
Apuntes de economía revolucionaria
09 des 2004
Como Marx y Engels ya demostraron en sus decisivos estudios históricos y políticos, el socialismo es un proceso revolucionario cuyo objetivo central es aspirar a una democracia efectiva y plena, en la cual, todos los ciudadanos son efectivamente iguales y libres porque disponen por sí mismos de la capacidad de decisión e influencia real en todo aquello que les concierna.
Como Marx y Engels ya demostraron en sus decisivos estudios históricos y políticos, el socialismo es un proceso revolucionario cuyo objetivo central es aspirar a una democracia efectiva y plena, en la cual, todos los ciudadanos son efectivamente iguales y libres porque disponen por sí mismos de la capacidad de decisión e influencia real en todo aquello que les concierna.

Esta aspiración es en todo momento y por distintos procedimientos, desvirtuada, manipulada e impedida por las políticas capitalistas basadas en sus dos principios fundamentales: el principio de autoridad y el principio del mercado. Ambos principios se alimentan de dos construcciones ideológicas artificiales que los capitalistas desarrollan, adaptan y preservan mediante poderosas instituciones. Siendo que el concepto de âdiosâ? es el artificio construido y utilizado de forma permanente a través de sus correspondientes iglesias por los capitalistas para nutrir el principio de autoridad y sumisión, no es materia de estos apuntes, queremos centrarnos en el segundo artificio capitalista, y por el cual se sustenta el falso principio del mercado. Este segundo artificio sembrado, regado y perpetuamente cultivado por los capitalistas que sostiene el principio del mercado se llama âdineroâ?, sostenido por lo que se conoce como âsistema financieroâ? que no es como muchos creen una invención reciente sino que se remonta al nacimiento mismo del sistema capitalista, al menos 40 siglos atrás en el Antiguo Egipto.

El artificio del dinero que sostiene la institución capitalista llamada âsistema financieroâ? es por tanto uno de los principales obstáculos ideológicos para la revolución socialista libertaria, puesto que con dicho artificio se destruye todo contenido real de las democracias burguesas, al someter a la dictadura del dinero la libertad y la igualdad de los ciudadanos.

Tal cual artificio ideológico que es, el dinero no puede ser destruido en tanto que idea: la revolución socialista debe por tanto seguir trabajando en la superación ideológica de esta idea central del capitalismo. Analizando el funcionamiento de los sistemas capitalistas observamos que uno de los basamentos de este artificio llamado dinero es lo que los economistas llaman âmercadoâ? o âteoría económica de los preciosâ?, que se estudia y difunde convenientemente en miles de libros, universidades y escuelas de negocios capitalistas. Según la definición de los capitalistas el mercado es un lugar hipotético, local o globalizado en el cual, los ofertantes y demandantes de cosas o servicios se ponen de acuerdo para alcanzar un âequilibrioâ? llamado precio en el que se produce el intercambio de la cosa del ofertante por el dinero del demandante. Según los libros de economía capitalista, ese precio se expresa en una determinada unidad monetaria y la formulación matemática de las curvas de oferta y demanda ofrece en el escenario hipotético diseñado por los economistas en interés del capital, un único punto de equilibrio para cada situación dada. Sin embargo, como ya demostraron los pensadores marxistas, estas conclusiones de la economía capitalista son científicamente falsas en el caso de lo que los economistas llaman, âmercado del trabajoâ?, puesto que ese supuesto precio de equilibrio que serían los salarios contiene una plusvalía o margen del que se apropian los empleadores para obtener el lucro mercantil, que es la ley de los capitalistas.

No hay pues equilibrio que valga en el precio del trabajo que pagan los capitalistas, puesto que una parte de ese precio es la plusvalía que el socialismo aspira a poner en disposición de decidir qué quieren hacer con ella a los propios ciudadanos que la trabajan. Aunque no sea tampoco motivo de este pequeño análisis, veríamos a poco que avanzáramos en la crítica a la teoría económica de los capitalistas, que su teoría de la oferta y la demanda es consistente y matemáticamente falsa, puesto que sólo mediante la incorporación de límites finitos a las curvas de oferta y demanda â cosa perfectamente lógica puesto que en el mundo todo es finito, salvo alguna cosa que opinaba Einstein y tal vez el Universo de lo que nadie puede estar seguro â digo, que únicamente con introducir en las ecuaciones de las curvas de demanda y oferta, límites M finitos, se obtiene que el âequilibrioâ? del que hablan los capitalistas en el mercado es siempre y sistemáticamente falso, quedando matemáticamente probado que todo mercado es una sucesión dinámica de equilibrios inestables sin solución de continuidad. Naturalmente, los capitalistas no están interesados en que la población conozca estos hechos, puesto que utilizan en su propio beneficio las crisis del sistema capitalista que ellos mismos predicen y provocan, de modo que pagan a miles de lacayos titulados para que enseñen y escriban de sus patrañas sobre el mercado y la âteoría económicaâ? en las universidades y escuelas de negocios.

Avanzando por la senda abierta por Marx y Engels al desenmascarar la mentira capitalista del âmercado de trabajoâ? mediante la teoría de la plusvalía, podemos llegar a un nuevo punto de interés para sostener una alternativa socialista al artificio del dinero, a lo cual llegamos cuando nos damos cuenta de que el precio de una cosa expresada en unidad monetaria es una ficción si no se tiene en cuenta el coste que en trabajo efectivo supone. Así por ejemplo, si una vivienda de alquiler de dos habitaciones en Barcelona tiene marcado un âprecioâ? en âdineroâ? de 400 euros mensuales, este precio no es significativo si no tomamos en consideración la renta disponible monetaria de la persona que la habite. Ese âprecioâ? en âdineroâ? es falso, puesto que para un trabajador con salario mínimo y âescaigâ? de 800 euros mensuales la renta supone un 50 % de la misma, pero para un alto ejecutivo ocupado de entregar cartas de despido con unas atenciones mensuales que superen los 4.000 euros, sólo sería el 10 % de la misma, de forma que podría permitirse cinco viviendas como la del trabajador precario pagando el mismo 50 % y todavía le sobraría una cantidad que es tres veces lo que le queda al modesto trabajador tras el pago del alquiler con su estrecho salario.

La argucia de la economia capitalista consiste en la falacia de hacer pasar por verdadero lo que es falso: es decir, que se tiene por verdadero un precio nominal monetario de 400 euros, cuando en realidad se valor es insustancial y debería estar expresado en unidades de valor trabajo, tomando como unidad del precio no el dinero monetario sino el valor expresado en unidades de salario. Si el salario legal mínimo es de 600 euros, la política económica socialista debería argumentar que los precios no cabe expresarlos en unidades monetarias equivocadas, sino que se expresan tomando como base dicho salario mínimo: en este caso 66,66 % del SMI. Imaginemos que no tomamos el salario mínimo interior, sino que tomáramos el salario medio ponderado mundial que podría ser si tenemos en cuenta las masas de trabajadores ultraexplotados y los cientos de millones de mujeres que trabajan si retribución económica, tal vez de no más de 50 euros al mes: entonces el precio de ese alquiler expresado correctamente sería del 400,00 % del SMMundial. Avanzando ideológicamente en la superación de las falacias capitalistas, como por ejemplo se ha puesto de manifiesto aquí, se construyen de forma segura las bases de la revolución.

Pero los estudios científicos sobre la historia económica de Marx y Engels tienen otras consecuencias igualmente relevantes para la acción política, en la línea de superar el artificio del concepto capitalista de dinero y sustituirlo por un concepto socialista. Fijémonos en los sistemas fiscales de las democracias burguesas: en todos ellos se definen tributaciones separadas para las rentas que llaman del âcapitalâ? o âfinancierasâ? y las rentas del trabajo, incluso existe un impuesto específico para las âsociedades anónimas capitalistasâ?. Si estudiamos las escalas fiscales de las rentas del trabajo, observamos que éstas son crecientes o progresivas de forma que efectivamente quien más ingresa por su trabajo, retribuye en impuestos un porcentaje mayor. Sin embargo, la tributación de las mal llamadas rentas financieras â porque como demuestra el análisis marxista todas las rentas provienen del trabajo de alguien â obedece a una escala fija, de forma que los capitalistas que obtienen sus rendimientos en forma de apropiación de la plusvalía del trabajo de otros, es decir, de rentas financieras, pueden aumentar sus ingresos sin límite y aun así, no verán aumentado una centésima el porcentaje de su tributación. La economía política socialista debe combatir por tanto esta formulación malsana de los sistemas fiscales capitalistas, cuya âprogresividadâ? socialdemócrata es verdaderamente falsa pues sólo afecta al trabajo, de lo que se deduce una âdoble tributaciónâ? de éste con respecto al capitalista, tanto por la vía de la pérdida de la plusvalía como por un sistema fiscal dual que tiene tasas fijas para los capitalistas y tasas crecientes para los trabajadores.

El dinero es por tanto una ficción no sólo porque los supuestos precios del mercado en equilibrio no existen, ni es ningún mercado el trabajo, ni las expresiones monetarias de precios son significativas sino engañosas. El dinero es una ficción porque su existencia no obedece a una âexistencia previaâ? sino a una política definida de distribución capitalista. Así por ejemplo, podemos apreciar como los propios Estados han disfrutado de créditos gratuitos con prolongados períodos de amortización de hasta cien años por parte de los Bancos centrales antes de su conversión en âentidades autónomasâ?, mientras que estos mismos préstamos son impracticables para un trabajador que haya de disponer de una vivienda, cuyos precios en el falso mercado capitalista son igualmente controlados por el sistema financiero a través de su compleja red de agentes tasadores y su perfeccionado sistema hipotecario que ofrece la ficción de tipos nominales bajos para adquisición de viviendas de precios reales que multiplican por miles y miles de vences el SMI.

Dado que el mercado de trabajo no es ningún mercado de precios en equilibrio, y el salario incluye una plusvalía de la que se apropia el capitalista, está plenamente justificada la aspiración revolucionaria de definir la retribución del trabajo mediante criterios congruentes con la justicia distributiva entre los que habrán de contarse necesariamente con el tiempo de trabajo y la formación necesaria para realizarlo pero en absoluto con falacias reformistas como la âproductividadâ? es que una de las trampas más recientes tendidas por los capitalistas y refrendadas por el sindicalismo amarillo. La productividad es una consecuencia que se alcanza por la vía de la autogestión y compromiso desde la base, no una herramienta al servicio de la plusvalía capitalista como pretenden los ideólogos del socialismo de derechas.

Además del combate ideológico de estas falacias económicas de los capitalistas, se hace necesaria la puesta en práctica de acciones reales que tengan la virtud de convencernos a todos de que es posible la democracia socialista. En este sentido, todas las formas de actuación económica basadas en la autogestión, el cooperativismo, el asociacionismo sin ánimo de lucro â es decir, sin retribución a capitalista alguno- son enteramente positivas, del mismo modo que lo son todas las actuaciones tendentes a desvirtuar la supremacía del mercantilismo fundado en la ficción monetaria. Sin olvidar que este trabajo revolucionario sería del todo punto inútil e ineficaz si no se acomete simultánea y decididamente también contra el otro gran principio del sistema capitalista, que es el de autoridad fundado en el artificio de la existencia de âdiosâ? difundido por las instituciones clericales. El espíritu de los filósofos del anarquismo y el ateísmo es por tanto, en este sentido, inseparable de la acción política del socialismo revolucionario.

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Comentaris

Re: Apuntes de economía revolucionaria
09 des 2004
Contra la dependència del diner estan sorgint moltes xarxes de trueke, que fan merkats i busquen alternatives al capitalisme. El proper diumenge día 19 a la plaça de la virreina es farà un d'aquests merkats, el ja tradicional merkat d'intercanvi de gràcia, d'once del mati fins a les set de la tarda pots trovar l'alternativa al consumisme compulsiu nadalenc
Re: Apuntes de economía revolucionaria
09 des 2004
No es tracta de anar a una etapa pre-monetària sino de fer progressar la idea capitalista del diner per un altre de socialista avançada en el sentit descrit a l'article.

El trueque es una involució promoguda per les xarxes clericals que en realitat donan suport al capitalisme.
Re: Apuntes de economía revolucionaria
09 des 2004
Una buena huelga en el Corte Inglés y en la FNAC durante las Navidades. Eso sí que haría daño, y no esos mercadillos del bon rotllo, que en nada molestan al gran negocio privado.

Alguien por aquí lo ha planteado esto? Estoy seguro de que muchos de los que trababajan en esos sitios harían una buena huelga para pedir mejores salarios, para pedir que las estanterías se llenen de menos mierda, para pedir un comercio más justo, más vacaciones, menos horas de trabajo, mejor servicio de comida, más ventanas, menos aire acondicionado, menos prisa, más capacidad de atención al cliente, menos individualismo, más trabajo en equipo, menos jefes, más trabajadores...en resultado: menos capitalismo y más comunismo.

Ah, un apunte. Nunca ha habido una huelga en el Corte Inglés ni en la FNAC. En Francia, estos ojos han visto una huelga en hora punta en los establecimientos FNAC....y aquí mariconeando y traganado todavía....
Re: Apuntes de economía revolucionaria
09 des 2004
los planteamientos teóricos son muy buenos, el problema es q aún no se ha "encontrado" un sistema alternativo q funcione...

el día q exista otra manera de "valorar" las cosas q no sea el dinero, supongo q será un adelanto pero de momento...

sobre los beneficios de las empresas, tienen un tipo fijo en base a q se supone q estos beneficios se reinvierten en el propio sistema económico para seguir generando "riqueza".
y lo q se paga es la "aportación" de la empresa al mantenimiento de los medios materiales q le "facilita" el estado-sociedad para la propia generación de esos beneficios.

en el momento q salen de la economía productiva (pago de dividendos sobre beneficios obtenidos), el receptor sí q tiene una "tasa creciente" sobre estos ingresos.

otro tema es si esto "funciona" o no y quienes son los realmente beneficiados.

un tema interesante (mucho más q "facha gilipollas-rojo maricón" q tanto abunda x desgracia en la página...

podemos seguir
Re: Apuntes de economía revolucionaria
09 des 2004
Ei, realment saps de que parles cuan escrius aquest article? O l'has copiat de cualsevol llibret que t'han donat a cualsevol lloc i que tu,m gustosament, has compartit a indymedia...
El trueque es que? Una involució de que? una etapa pre-monetari9a????
Ti@, el problema, son els diners en si mateixos. El sistema, només n'és una consequencia. Tant parlar de Marx i d'Engels i ni tan sols has descobert aixó??
Res, que por la boca muere el pez, i abans s'agafa a un mentider que a un coix.
A ve8ure si ens veiem el dia 19 a la virreina...
sobre economia i trueque
09 des 2004
salut peña, soc estudiant d'economia, i em molaria que aqui a indymedia hi hagues una seccio d'economia crítica o alternativa: seria un pas endavant en la nostra formació.
en relacio al que s'ha dit del trueque, personalment crec que pot ser una solució parcial a la dinámica d'acumulació de capital que es va produint en aquests ultims temps. Tot i així serà relativament molt fàcil (si es desenvolupa a major escala) que apareixi un producte que a la llarga pugui fer les funcions del diner. per exemple: metalls preciosos, sal,... Francament encara que veig de forma molt positiva els mercats de troc que estan apareixen ultimament, considero que no són un objectiu clar per a superar el procés capitalista d'acumulació: ja que ens veiem obligats a entrar en el mercat laboral, adquirir productes en l'economia de mercat (i no precisament de forma voluntaria ho estem fent).

Francament les solucions són variades per aconseguir fer mal: com la reapropiació, el sabotatge, la vaga, els mercats de troc, però tot i així com a opció econòmica l'objectiu seria la gratuitat dels béns, ja que la vida en comunitat facilita la dinámica gratuita: tot és de tothom (com passa encara amb les últimes tribus de caçadors-recolectors, en alguns pobles okupats,...
Es a dir on pot existir una verdadera comunitat.
sense més, salut!
Re: Apuntes de economía revolucionaria
09 des 2004
a unmesqueflipa: estas criticando a los demas no entender a Marx y me parece q eres el primero q no lo ha leido. El dinero existe previamente y crea un sistema de dominación? lo tuyo es la ciencia-ficcion.
Existieron sistemas de dominación esclavista sin "dinero". La opresión existe en cuanto una persona debe trabajar para otra, sea en sistemas esclavistas, feudales o capitalistas. La existencia del dinero como medida del trabajo es solo una convención, util al sistema, pero no imprescindible.
Los autenticos frenos al desarrollo de la economia en beneficio de toda la población (=el socialismo) son el estado nacional y la propiedad privada. Esas son las enseñanzas de Marx. No sera con mercadillos como eliminaremos esos frenos, y conste q a mi me gustan, como los conciertos solidarios y todo lo demás. Pero la economía es algo más serio q eso. Sólo se puede cambiar con una revolución, y es posible hacerla (no entro en eso para no irnos del tema). Todo lo demás seran actos simbolicos tan bienintencionados como inutiles.
Completamente de acuerdo en q haria falta una sección de debate sobre economia.
Re: Apuntes de economía revolucionaria
09 des 2004
Justamente, andamos en una dinámica mundial de destrucción del Estado como ente que puede recaudar y repartir. Caminamos hacia el Estado que quiere el capitalismo más duro (Bush, Aznar) que no es otro que el que sirve para ir a hacer guerras y organizar la tontería colectiva, a través de telebasura y religión.

Yo soy pro-estatal, en la medida que sólo un Estado puede organizar una sociedad más justa y equilibrada. O todo lo contrario.

Pero no creo ni en el espontaneísmo, ni en la educación crítica que viene sola, ni en el idealismo. El Estado podría proporcionar otra tele, otra escuela, más medios para el desarrollo social, más recaudación e igualación económica, más vigilancia contra la corrupción y el fraude, más público y menos privado.

Hoy por hoy sigo creyendo que sólo una Unión Soviética del Mundo sigue siendo, conceptual y prácticamente la mejor superación posible del capitalismo individualista y egoísta.

Yo quiero ver a los capitalistas como ahora estamos nosotros: discutiendo en foros minoritarios sobre cómo expandir el capitalismo y la propiedad privada del mundo a manos de unos pocos, que es lo que son: una minoría.
Re: Apuntes de economía revolucionaria
09 des 2004
Pues eso.
Re: Apuntes de economía revolucionaria
09 des 2004
Cuando los capitalistas no dispongan del poder que tienen ya no serán capitalistas: lo que hay que intentar es que los revolucionarios no nos volvamos como ellos cuando las cosas hayan cambiado y no digo que "estemos en el poder", sino que el poder esté en manos de la gente.
Re: Apuntes de economía revolucionaria
09 mai 2005
Quisiera saber de que habla el farsante de Magaledro cuando acude a los actos de Botín y se quita la careta de revolucionario para chupar el culo a la banca
Re: Apuntes de economía revolucionaria
12 mai 2005
Ya todo el mundo sabe que aquí, en la católica hispania, nadie señala a los verdaderos farsantes.
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