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Anàlisi :: fòrum 2004
Forum 2004: pensamiento único con piel de alternativa
09 des 2004
El Foro de las Culturas - Barcelona 2004 ya ha acabado. El 26 de septiembre, fuegos artificiales y 425.000 personas celebraron su clausura desde las playas de la ciudad. Se acabaron así 141 días que, según la organización, iban a “mover el mundo?. Sin embargo, durante sus casi cinco meses de vida no parece que el mundo se moviera mucho: Irak siguió ensangrentando nuestros televisores, los astilleros volvieron a las calles para defender sus trabajos y Coca-Cola siguió triunfando en todo el planeta. Pero tampoco se puede decir que todo siga igual: durante el verano, el ronroneo de la crítica al Foro consiguió colarse en las ondas de “radio mainstream? e incomodó a más de uno. Una vez concluido, ¿dónde estamos?
Foro de las Culturas - Barcelona 2004
Pensamiento único con piel de alternativa

Gemma Galdon Clavell
El Viejo Topo nº199, noviembre de 2004

El Foro de las Culturas - Barcelona 2004 ya ha acabado. El 26 de septiembre, fuegos artificiales y 425.000 personas celebraron su clausura desde las playas de la ciudad. Se acabaron así 141 días que, según la organización, iban a “mover el mundo?. Sin embargo, durante sus casi cinco meses de vida no parece que el mundo se moviera mucho: Irak siguió ensangrentando nuestros televisores, los astilleros volvieron a las calles para defender sus trabajos y Coca-Cola siguió triunfando en todo el planeta. Pero tampoco se puede decir que todo siga igual: durante el verano, el ronroneo de la crítica al Foro consiguió colarse en las ondas de “radio mainstream? e incomodó a más de uno. Una vez concluido, ¿dónde estamos?

En Catalunya, el Foro estuvo presente en los medios tanto convencionales como alternativos durante meses. Corrieron -y aún corren- ríos de tinta tanto a favor como en contra del acontecimiento, y fue objeto de debate y controversia. Sin embargo, poco de esto se podía intuir antes del 9 de mayo, fecha de inauguración del evento. Hasta entonces, las críticas al Foro se habían limitado a los círculos alternativos, que denunciaron desde el principio el modelo de ciudad que representaba la operación del Besòs, el ingente presupuesto dedicado al evento, la participación de las multinacionales-insignia de la globalización, etc.
Se organizó la campaña de turno, pero todo parecía presagiar que el Foro sería un éxito y que las voces críticas se iban a perder en el vacío de cobertura ingeniado por los medios convencionales.
Pero vivimos tiempos de sorpresas.

Más ausencias que presencias

En 1997, cuando se lanzaron las primeras estimaciones de seguimiento y asistencia al Foro Universal de las Culturas -Barcelona 2004, los responsables municipales situaron el listón en los 20-25 millones de visitantes. Esta cifra pasó después a 5 millones, y posteriormente a 7 (tras el éxito de la jornada de puertas abiertas previa a la inauguración) para volver a los 5. Finalmente, el Foro lo visitaron 2,4 millones de personas (en 3,3 millones de visitas), rebajando los 61,4 millones previstos de recaudación en taquilla a 28,5 -poco más del 45% . El Foro inspiró a tan poca gente que centenares de miles de entradas compradas no se utilizaron, y los 2,4 millones de espectadores sólo se alcanzaron después de adoptar medidas tan drásticas como la rebaja de la entrada a 5 euros durante ciertos eventos.
Se ha especulado muchísimo sobre este hecho. ¿Por qué respondió tan poco la ciudadanía? ¿Y los turistas? ¿Cómo es posible que casi 80 millones de euros destinados a “promoción, merchandising y comunicación? fueran incapaces de crear una expectación suficiente para rellenar el recinto? Evidentemente, la respuesta a estas preguntas no puede ir más allá de la especulación, pero parece claro que las campañas y acciones anti-Fórum y la propia práctica de los responsables del evento consiguieron sembrar una duda razonable, una cierta desconfianza respecto al Foro.
Parece, además, que en gran medida se impuso más la ausencia activa que la indiferencia. Seguramente muchos de los ausentes no estaban organizados ni tenían una opinión crítica elaborada en relación con el Foro, pero es indudable que, ante el clima creado y la arrogante relación del Foro con sus críticos, muchas de las ausencias fueron “ausencias políticas?. “Políticas? por responder a un acto voluntario y consciente de no-participación en un espacio del que, como mínimo, se desconfiaba. Pero “políticas? también por ser ausencias provocadas por los mismos organizadores del evento -que, evidentemente, creyeron que éstas serían un fenómeno mucho más reducido y por eso las ningunearon desde el principio (hablando constantemente de “minorías? ).
De la misma forma que parte del éxito del Foro Social Mundial (que el Foro de las Culturas toma como referencia) se debe a su capacidad para leer lo mayoritario que encarnan las minorías formales y darle un espacio de fermentación, parte del resultado del Foro de las Culturas se debe exactamente al fenómeno contrario: a la ceguera voluntaria, a la desconfianza ante lo que no encaja con lo establecido y a la creación de un espacio de sometimiento, reducción, banalización y comercialización de la crítica; a la arrogancia ilustrada del “todo para el pueblo pero sin el pueblo?.

La ciudad-escaparate

En un principio, el Foro fue diseñado para entronar el modelo de desarrollo urbano que ha guiado la política municipal desde mediados de los 90: el de la ciudad-escaparate, la “millor botiga del món? (“la mejor tienda del mundo?), la Barcelona cosmética orientada exclusivamente al turista y sometida a todos los “mantras? del neoliberalismo. La Barcelona competente, de edificios “más altos que...?, de plazas “más grandes que...?.
Sin embargo, la realidad de una ciudad que cada vez afronta peor sus desafíos sociales, que cada vez es más inhabitable, cuyos responsables políticos ignoran cada vez más en qué consiste la cotidianeidad de sus representados, ha acabado por imponerse a los discursos gigantistas y grandilocuentes de Clos y Cía.
Antes y durante el Foro, una de las críticas que más puso a la defensiva a las autoridades fue la que les acusaba de haber especulado con el terreno del Besós. Una y otra vez repitieron que sólo 5 de las hectáreas de la zona estaban en manos privadas. Y es cierto. Pero, ¿cómo puede la población percibir como una victoria social y de lo público que la mayor parte del presupuesto de infraestructuras se haya destinado a la construcción de un centro de convenciones y de un puerto deportivo? ¿Cómo recuperar la credibilidad después de vender la colindante zona de Diagonal Mar a una empresa estadounidense que ha construido rascacielos para los más ricos y ha vallado las zonas ajardinadas (por cierto, teóricamente públicas)?
Ante la continua perversión de las fronteras entre lo público y lo privado, parece que al final la única definición que vale es que lo público es aquello que la gente se hace suyo y que contribuye a la mejora de su calidad de vida. Debido a la gestión realizada, el Foro no cumple ninguno de los requisitos -por eso la crítica es legítima.

Paz, sostenibilidad e interculturalidad

Si el continente fue uno de los aspectos que más se cuestionó del Foro, los contenidos no se quedaron cortos. No obstante, es difícil ponerlos a la misma altura: de los 3.242 millones de euros de presupuesto global del Foro, 2.900 fueron a infraestructuras y sólo 342 a la organización del evento (y de éstos, sólo 112 a contenidos).
Estos contenidos se distribuyeron en dos espacios: los del Foro en sí (exposiciones, talleres, actividades) y los de los diálogos.
En relación a los diálogos, es difícil hacer una valoración general. Es cierto que algunos propusieron programas y ponentes muy interesantes, pero también lo es que muchos oradores cancelaron su asistencia y que la participación y la voluntad real de debatir y cuestionar estuvo prácticamente ausente. No es mi intención hacer aquí un análisis exhaustivo de esta parte del Foro, pero es significativo que los resultados de éstos fueran casi siempre retóricos (en el de Las Culturas del Trabajo, por ejemplo, organizado por los grandes sindicatos, se defendió el valor del trabajo como patrimonio de la humanidad) y jamás de lucha o propuesta desafiante. En realidad, lo único concreto que salió de los Debates fue el compromiso de crear un sinnúmero de agencias de organismos internacionales, civiles, sociales y políticos en Barcelona. Más ladrillos.
El objetivo del Foro, según sus organizadores, era conseguir que “el visitante saliera con inquietudes, con interrogantes, con soluciones?. Su espacio y sus contenidos pretendían abordar algunos de los retos a los que se enfrenta la sociedad actual. Pero, paradójicamente, más que plantearnos qué pasos adelante se pueden haber dado gracias al Foro de las Culturas en relación con estos temas, la cuestión obligada es si no habremos dado pasos atrás.
¿Cómo darle la vuelta a la “cultura a peso, de oferta, de rebajas, de temporada, cultura para el nene y la nena, cultura de palomitas de maíz y, ya puestos, de palomitas de la paz? , en definitiva, a la cultura banalizada preconizada por el Foro? ¿Cómo reconstruir una imagen de la diversidad que no sea excluyente y que vaya más allá de los detalles folklóricos, culinarios y de parque temático?
En una ciudad que no ha sabido aún afrontar la cuestión de la llegada de inmigrantes con medidas no represivas ni luchar contra la creación de ghettos, el Foro no sólo no ha contribuido en nada a la convivencia sino que ha reforzado los estereotipos. El único “otro? que ha aceptado y fomentado el Foro es el “otro? integrado -la imagen que encarna perfectamente Aisha Miró .
Otro de los rasgos perniciosos del Foro fue la conversión, a todos los efectos, del ciudadano en consumidor, y la promoción de este cambio como algo positivo. De la misma forma que se intentó vender como una victoria ciudadana “el que podamos comernos un bocata sentados en un banco de una plaza de pago que se hace pasar por pública? , el Foro quiso convencernos de que la implicación ciudadana pasa por el consumo de paz (en forma de taza, de mouse pad o de lo que sea), de sostenibilidad (consumiendo energía “sostenible? en lugar de ahorrándola) y de diversidad (vía alitas de pollo picante y musaka). El Foro no reservó ningún espacio para el ejercicio de la ciudadanía y en cambio lo convirtió todo en espacio de consumo -incluso al final: todo lo vendible del Foro será subastado y los ciudadanos podremos participar.
La tarea, pues, que se nos presenta es saber deshacer el camino del Foro y recuperar el espacio de la crítica significativa y con voluntad transformadora.

El Foro como foto fija

Ahora que el Foro ha cerrado sus puertas y que los agentes de seguridad han empezado a desmontar los kilómetros de vallas de alta seguridad que protegieron durante 141 días esta “plaza pública?, algunos de sus responsables han aceptado algunas de las críticas y han reconocido algunos excesos.
Pero, ¿el problema fue realmente el exceso? En realidad, y en base en parte a lo expuesto en este escrito (y a muchos otros argumentos planteados en Indymedia y en multitud de medios alternativos), parece que el Foro encaja perfectamente con la política seguida por los responsables municipales, autonómicos y estatales a todos los niveles.
En el Foro, como en tantas otras instancias, se ha impuesto la lógica de máquina registradora. La rentabilidad y el consumo por encima de todo. ¿Es esto un exceso? Si es así, ¿en relación a qué?
En un acto público sobre el Foro, cuando se le cuestionó al alcalde que Indra fuera una de las empresas patrocinadoras del Foro, éste afirmó que “decir que la paz se conseguirá sin armamento es banalizar el debate?, y defendió la participación de Indra en base a que esta empresa no fabrica explosivos, sino las armas que se utilizan para conseguir la paz .
¿Es posible que personas incapaces de cuestionar los extremos más salvajes del sistema actual puedan representar las aspiraciones de una ciudadanía que cada vez da más muestras de vitalidad, movilización y espíritu crítico? Pero incluso si renunciamos ya a priori a su capacidad representativa, ¿pueden siquiera fingir comprender los cambios que se están produciendo? Lo que parece demostrar el Foro es que no. Las máximas neoliberales de primacía de la seguridad por encima de la libertad, de conversión del ciudadano en consumidor, de mercantilización de la vida misma han estado tan presentes en el Foro como en cualquier parque temático o centro comercial.
No pasa nada: ésta es la doctrina imperante. Lo único es que quizás estén empezando a soplar vientos nuevos, vientos que pueden llegar a llevarse por delante las hojas rígidas de los tiempos en los que perdimos la voz y la palabra.

This work is in the public domain

Comentaris

Re: Forum 2004: pensamiento único con piel de alternativa
09 des 2004
La voz y la palabra siempre la han tenido los poderosos, es decir, los que gobiernan desde el Antiguo Egipto el sistema capitalista.

El resto no hemos perdido nada, ni nada tenemos que recuperar como pretenden el ejército de buenistas que se pierde anunciando "otros mundos", nunca lo tuvimos: lo que tenemos por delante es el trabajo para seguir avanzando en la revolución y que ésta de cuando sea posible, un nuevo paso decisivo,
Re: Forum 2004: pensamiento único con piel de alternativa
09 des 2004
"425.000 personas" son els poderosos?? collons si que son, si...
Re: Forum 2004: pensamiento único con piel de alternativa
13 des 2004
no és foro és fòrum, hòsties!

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