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Notícies :: mitjans i manipulació
Entrevista a Javier Couso y Pilar Hermoso
28 nov 2004
Entrevista a Javier Couso Permuy (hermano de Jose Couso) y a Pilar Hermoso (abogada de la familia que lleva la querella presentada en la Audiencia Nacional), publicada en el periódico CNT, órgano del sindicato Confederación Nacional del Trabajo (CNT-AIT) en septiembre de 2003.

Javier Couso, hermano del cámara español asesinado por las tropas de Estados Unidos en Bagdad
"Aznar es el asesino moral de mi hermano"

A veces hay que sufrir la muerte dos veces. O tres, si se sigue negando la evidencia y justificando el asesinato de los inocentes. Algo así está ocurriendo con la reiterada justificación del asesinato de José Couso por tropas de Estados Unidos en Bagdad. A mediados del pasado mes de agosto, los portavoces del gobierno español asentían una vez más a las explicaciones de "defensa propia" esgrimidas por EEUU para dar por cerrado el caso de esta muerte que no parece haber conmovido al gobierno de Aznar. Al cierre de esta edición, la familia sigue esperando una respuesta a las muchas preguntas que se les plantean para pedir responsabilidades de lo que califican como crimen de guerra.

Javier y David Couso, hermanos de José, se han significado en los últimos meses para mantener encendida la llama de las reivindicaciones, para que no se olviden los crímenes cometidos contra su hermano y otras muchas personas durante el acoso, derribo del régimen de Sadam Husseín y la posterior conquista del territorio. Javier Couso nos recibe unos días después de que, ante la embajada de EEUU en Madrid, intentaran hacer una entrega simbólica de tres medallas con las que se condecora como criminales de guerra al sargento Gibson, capitán Philiph Wolford y al teniente coronel Philiph de Camp, los tres militares de la tercera División de Infantería que directamente intervinieron en la muerte de Couso. Pero hubo muchos más en la toma de decisiones. Y toda una legión de justificantes del hecho en la que han estado muy a la cabeza el propio presidente Aznar y la ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, quien, según muchos y la propia familia, mejor hubiera estado callándose la boca.

Vamos camino de medio año desde la muerte de José Couso y seguís reclamando una respuesta. ¿No ha existido ningún resultado a vuestras peticiones?

Varios días después del asesinato hicimos un escrito al Ministerio de Asuntos Exteriores con varios puntos: qué acciones iba a iniciar el gobierno español, que si conocían que el hotel Palestina era objetivo militar y que quién se lo había comunicado; cuál era la dotación del tanque y bajo qué mando estaba. Habían pasado muy pocos días y era la petición de una familia para que el gobierno del país la amparara ante un problema ocurrido en el exterior. Hubo algún tímido acercamiento para mantener conversaciones, pensamos que para marearnos, porque después no ha habido absolutamente nada.

¿Os sentís despreciados, entonces?

Despreciados y desamparados. Si en teoría los gobiernos sirven para este tipo de cosas, para darte algo de dignidad frente a otras naciones, cuando te atacan o tienes un problema en otros países, pues a nosotros ni caso. Hay diferencia en el comportamiento con el Gobierno ucranio respecto a la muerte del periodista de aquel país, Taras Protsyuk, que murió en el mismo hotel. Este Gobierno presentó una reclamación y sigue sin estar conforme con las explicaciones de EEUU. Además, concedió la medalla de trabajo a Taras, lo que supone una pensión para la familia, además del apoyo moral que supone.

¿Vuestra reclamación es económica?

Nosotros no nos movemos por dinero. Evidentemente, mi hermano José tenía un trabajo con el que podía mantener a sus hijos y de repente la familia se ha quedado sin nada. Nuestro primer objetivo era ese, que no podían dejar desamparada a la familia, se lo decíamos a la Televisión y al Gobierno. Tele 5, al menos a nivel económico y moral, no ha dejado desamparada a la familia. Quizá entre otras cosas porque quedaban con el culo al aire. Lo de mi hermano es un caso excepcional pero es un exponente de cómo está todo el mundo, de las condiciones en las que se trabaja. Se han retrocedido dos siglos.

¿Cuál era la relación laboral de tu hermano con Tele 5?

Mi hermano era como la mayoría de los de Tele 5 y otras televisiones, su propia productora. Te obligan a ello, a crear tu propia productora y ellos sólo contratan a la productora. Así la relación laboral es de empresa a empresa.

En vuestros argumentos de amparo hacéis alusión a que en el Estado español hay casos, como el de terrorismo, en el que se ayuda a las víctimas. ¿Consideráis que la muerte de José Couso es un acto terrorista?

Bueno, qué complicado (silencio). Evidentemente, sí. Lo de Estados Unidos es un acto terrorista, nosotros creemos que sí. No enjuiciamos moralmente lo de unos o de otros, pero no hay una vara de medir que sea igual para todos. Si ilegalizan un partido porque no condena los atentados, aquí ellos han actuado de la misma manera porque no han condenado este asesinato. Y de alguna manera lo han justificado asintiendo a las explicaciones de Estados Unidos. El gobierno español está obligado a denunciar esto porque ha firmado la declaración de Ginebra y los protocolos adicionales que dice que los edificios donde hay civiles no se pueden atacar. Todo el mundo sabía perfectamente que allí estaban los periodistas internacionales. Todo son indicios de que es un crimen de guerra, por lo que tendrían que perseguirlo. Lo que buscamos es que se acabe la impunidad, más en un país que va por el mundo hablando de libertad, de democracia, para luego hacerse intocables, que nadie les pueda juzgar. Sabemos quiénes son, tenemos todas las pruebas, sus propias declaraciones autoinculpatorias y no se les puede juzgar. ¿Por qué? Hasta en los códigos de justicia militar existe este delito, el crimen de guerra. Incluso aunque hubiera sido un error, como llegaron a decir, deberían investigarlo. Tú tienes un error en una conducción y tienes que ir a juicio, como si has roto un coche. Pues eso, en este caso lo que se ha roto es una vida.

Aseguráis que la muerte de vuestro hermano está resultando incómoda. Con vuestra insistencia, ¿lo estáis resultando vosotros también?

Espero que resultemos muy incómodos. La familia se queda afectada, pero por suerte o por desgracia han dado con una familia que no va a parar. Además, tenemos ya a mucha gente con capacidad de movilizar en todos los sitios, delante de la sede del PP cada martes por la mañana o delante de la Embajada de Estados Unidos.

¿Quizá pueda más el tiempo que vosotros?

Todo se verá. Sabemos que es una guerra de fondo pero estamos dispuestos a aguantarla. Tenemos presente el ejemplo de las Madres de la Plaza de Mayo, cuántos años se han tirado allí. Seguiremos erre que erre con el objetivo de sentarlos en el banquillo, que haya un juicio en el que se puedan defender y nosotros acusar. Lo que se está demostrando es que no tienen credibilidad y sí impunidad como en las dictaduras. Ya sólo con eso estamos consiguiendo grandes victorias. Hasta gente de derechas se ha sorprendido de esta actitud del Gobierno y te lo dice.

En estos meses habéis hecho muchos manifiestos, hermosos comunicados, declaraciones de acusación directa como criminales. Sabiendo cómo está la libertad de expresión en este país, ¿habéis tenido alguna amenaza o aviso para que os calléis?

Hemos recibido presiones de todo tipo, pero a nosotros no nos da la gana callarnos. Yo lo dije el primer día ante las cámaras de televisión, cabreado. Asesinos, si queréis, procesadme. Porque es mi opinión, mi opinión personal como Javier Couso. Aznar es el asesino moral de mi hermano. No sé si habrá alguna figura legal incluso de eso, porque la guerra se inicia en base a una cumbre que hay de cuatro países: España, Portugal, Reino Unido y EEUU. Y, luego, no sólo es partícipe, sino que, además, disculpa, ampara a los criminales y les da una coartada. Cómo voy a entender yo que no haya hecho nada. ¿Por qué me voy a cortar? Ya han matado a mi hermano, ¿qué nos pueden hacer? Nos tendrían que matar a todos para callarnos.

¿Qué se siente cuando una ministra de Asuntos Exteriores califica la situación como de incidente?

Imaginaos: indignación, rabia, odio y cabreo. Esa mujer es una inepta total, un absoluto desprecio. A esta gente se la sudamos, nosotros y todos los demás. A mi hermano no lo pueden acusar ni de terrorista, ni de izquierdas, ni de radical, nada de nada. Si son así de malos y de prepotentes con esto, cómo no serán con lo demás. A veces, por la calle, les suelto los mismos argumentos que ellos utilizan, manejo su mismo lenguaje y no pueden hacer otra cosa que mirar para otro lado, como hizo Esperanza Aguirre durante la campaña electoral, ¿por qué usted lamenta pero no condena? No saben entonces para dónde mirar, dónde meterse. Sus propias palabras se vuelven en su contra.

Nos parece casi lógica la postura de EEUU defendiendo a sus soldados, al fin y al cabo, para eso fueron enviados. Pero el ejército español ha ido en "labor humanitaria". Sin embargo han justificado todas las acciones militares. En este sentido ¿es peor la actitud del Gobierno español que la de los EEUU?

Pues sí. La de este Gobierno es de servilismo absoluto. Aun siendo gobierno aliado, lo menos que se puede hacer cuando matan a un ciudadano tuyo es pedir explicaciones, disculpas. España sigue siendo como la pandereta y se alía con los planteamientos de lo que Estados Unidos lleva haciendo toda la vida. Yo he estado en países donde había escuadrones de la muerte financiados por EEUU o la CIA. Todos sabemos los golpes de Estado que provocaron. Estas acciones para ellos son pan comido; acciones que no se juzgan ni expedientan. Pero como son tan malos, lo contrario de lo que nos han enseñado en todas sus películas, hay que arrancarles como sea la dignidad que nos han quitado a nosotros y a mi hermano.
Disparo intencionado

Entrevista a Pilar Hermoso

Se esfuerzan Javier Couso y los portavoces de la familia en afirmar que su hermano no es el único asesinado. Es simplemente una víctima injusta más de las miles de muertes provocadas en la población civil y en otros trabajadores de la información. De ahí que el movimiento de protesta pidiendo responsabilidades por la muerte de José trascienda ya de las reivindicaciones iniciales. Es una pelea más contra todas las guerras, contra todos los asesinatos que provocan. Pocos días después de que EEUU justificara la muerte de José Couso como la respuesta acertada al "fuego enemigo" que nadie vio, las tropas de este país asesinaban a tiros al cámara palestino, Mazen Dana, quien se acababa de identificar unos segundos antes ante las mismas tropas que lo mataron. El hecho ocurrió en los alrededores de la principal cárcel de Bagdad, después de ser atacada. Durante los días cruciales en la toma de Bagdad por las tropas atacantes se palpaba en el ambiente que la multitud de informadores que no formaban parte del contingente acreditado ante el Ejército de EEUU estaban siendo o podían resultar muy incómodos para las previsiones de desinformación necesaria para que por televisiones, radios y periódicos el público sólo se enterara de lo que quería el invasor. De ahí que la muerte de Couso se enmarque dentro de un premeditado plan de acallar a los que hablan, de cerrar bien cerrados los ojos de los que miran. En el Informe del Comité para la Protección de los Periodistas publicado en EEUU el 25 de junio de 2003 se comprueban las multiples contradicciones de los militares y la certeza de que desde el Hotel Palestina nadie atacaba a las tropas estadounidenses. También se hace alusión a cómo una de las primeras cosas que enseñan a los tanquistas es a atacar o acabar con el vigía. Hecho esto, después todo es mucho más fácil. Los vigías en aquellos momentos resultaron ser los muchos "Josés Cousos" de todo el mundo que con sus trabajos estaban demostrando la falacia de una guerra que, si es que una guerra lo necesita, pasados tantos meses sigue sin tener su justificación. Unas horas antes de disparar al hotel Palestina, el ejército de los EEUU atacaba la sedes de las televisiones Al Jazeera y la de Abu Dhabi. Algo similar hicieron en Afganistán y la OTAN tuvo su "equivocación" correspondiente contra la televisión yugoslava mientras bombardeaban Serbia. Demasiadas coincidencias para sumarlas a la lista de las equivocaciones. Afirma Javier Couso que su hermano llevaba en la cámara, como otros muchos informadores, pegatinas de "No a la guerra". La misma guerra en la que se empeñaron los que le mataron, los que montaban en tanques tan precisos que nunca se equivocan. La tecnología punta al servicio de la muerte. Tampoco se equivocaban, según Javier Couso, los que ordenaron el disparo. "Que se inventen cuantas teorías quieran, el hecho es que todo el mundo sabía quiénes estaban allí: fue un disparo intencionado".

Pilar Hermoso, abogada de la familia: "Este Gobierno no tiene ningún interés en ejercer las acciones que le corresponde"

Desde la muerte de José Couso el movimiento que reivindica la dignidad no ha cesado, a pesar de que las grandes manifestaciones contra la guerra, con millones de ciudadanos en la calle, sean parte del recuerdo. No importa el número para quienes insisten en pedir la verdad. Cada martes, a las 12 de la mañana, un grupo pequeño de personas lo recuerda delante de la sede del PP en la calle Génova de Madrid. Periódicamente también hay manifestaciones delante de la embajada de los EEUU. Decenas de miles de cartas se han enviado pidiendo responsabilidades al embajador estadounidense, así como a la Moncloa. Al mismo tiempo, la familia planteó hace meses una querella contra los culpables del asesinato de José Couso. Después de ser admitida a trámite y, tras un recurso, archivada, fue anulado este archivo y se está pendiente del recurso para saber si finalmente es admitida y poder comenzar un proceso que pretende llevar al banquillo a los culpables e instigadores del asesinato de Couso. Pilar Hermoso es la abogada que representa a la familia y afirma que, aunque es una tarea difícil, existen suficientes argumentos para que la querella se admita a trámite. "La compentencia para poner la querella", afirma, "se basa en el artículo 23.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial que establece la competencia universal de los ciudadanos españoles para ciertos supuestos. En este caso es el relativo a los tratados internacionales que haya suscrito España. Uno es la Convención de Ginebra en la que se condenan los crímenes de guerra, aunque allí no se nombren específicamente de esa forma. Como consideramos que con este asesinato se viola la Convención de Ginebra, tratado suscrito por España, es un delito que puede ser perseguido por nuestro país".

¿Existe algún antecedente similar a este caso?

Hay un par de supuestos parecidos, aunque no iguales. Uno es el Caso Guatemala, el genocidio contra personas de etnia maya en el que murieron también españoles. Es un hecho cometido también contra españoles en el extranjero. Las variaciones es que allí se habla de genocidio y torturas y la muerte de Couso no fue genocidio ni tampoco hubo torturas, claro. También hay varias resoluciones del Tribunal Supremo que dicen que cuando hay un interés nacional y no hay otra jurisdicción que pueda juzgar los hechos, España puede ser competente. No se juzga la muerte de un iraquí, sino de un español, y allí no parece que haya ningún órgano judicial capaz de juzgar, ni siquiera ningún orden establecido.

Habéis afirmado que la querella se podría ampliar a personas y organismos. ¿Hasta dónde se puede llegar?

Primero deben admitirla a trámite y depende de lo que salga de la investigación. Para mí, moralmente son todos culpables. Desde el gobierno español al norteamericano. Pero jurídicamente es más complicado de probar y de demostrar. En la querella no hemos querido hacer una acción programática y meter a todo el mundo, sino que hemos sido más rigurosos, algo prudentes. En principio se ha interpuesto contra quienes sabemos que han sido los responsables de la muerte, porque así se ha publicado y así lo han reconocido.

¿Otra actitud del gobierno español habría cambiado incluso la forma de presentar la querella?

Este Gobierno podría haber ejercido acciones que le corresponden. De este tipo, pero también podría haber ido a los órganos de la ONU, para que nombraran algún tipo de comisión que investigara los hechos como se ha hecho en otros casos. No ha hecho nada ni tiene intención, se conforma con las explicaciones que le han dado. ¿Qué van a hacer contra los norteamericanos, que son sus amigos, sino decir que ha sido un lamentable error y que en todo caso estaban en la guerra y la guerra es así? Imaginamos que el gobierno de Aznar no tienen ningún interés en remover esto. Están esperando a que se pase un poco y ya está.

¿Podrían ejercerse acciones ante algún tribunal superior, como el Penal Internacional?

El Penal Internacional en sí no es un organismo superior, sino uno aparte y está en pañales. Además es complicado porque España lo tiene suscrito pero Estados Unidos tiene firmados convenios bilaterales con muchos países para que nunca sus soldados o ciudadanos vayan a ningún tribunal internacional. Además, han pedido una prórroga para que los que no han firmado el Estatuto de Roma no tengan porqué someterse al mismo. Por lo tanto esa vía está paralizada.

¿Conocéis algún tipo de demanda similar sobre la guerra de Irak?

La que se puso en Bélgica por la muerte de varios iraquíes. También se puso en nombre de la ciudad del periodista de Al Jazeera que mataron. Bélgica tenía una ley de justicia universal con la que se podría juzgar cualquier tipo de crimen o delito contra la humanidad, independientemente de la nacionalidad de los autores o asesinados. Pero por la presión de estados Unidos han echado abajo la ley. Aparte de estos casos llevaban temas interesantes como el genocidio en Ruanda o contra las acciones de Israel. Ahora queda todo paralizado.

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