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Notícies :: amèrica llatina
Extraordinario acto de Chávez con los trabajadores en Madrid
23 nov 2004
Son cerca de las cinco de la tarde. Un tibio sol de otoño baña el paseo del Prado camino de la sede de CCOO en Madrid. Cuando llegamos más de 300 personas ya hacen cola en la puerta del salón de actos. Esperan pacientemente poder entrar al encuentro con el Presidente Chávez.
La situación es caótica. Lope de Vega es una calle estrecha y cada vez son más los que van llegando con la intención de participar en el acto. El servicio de orden está desbordado, algunos de ellos sorprendidos por la expectación que se vive en la calle, se preguntan que es lo que pasa con Chávez e incluso quién exactamente es Chávez (uno le confunde con Chaves, el presidente de la Junta de Andalucía). La policía no entiende nada y no sabe qué actitud tomar; uno de ellos intenta mantener su autoridad con la actitud chulesca que les caracteriza; la gente pasa de ellos. Todos están lo suficientemente contentos y entusiasmados con la perspectiva de ver a Chávez como para caer en ningún tipo de provocación. Durante las casi dos horas de espera, en la fila se canta y se gritan consignas a favor de la revolución en Venezuela y en apoyo al presidente.
Son cerca de las 7 de la tarde. Se abren las puertas y la riada humana empieza a entrar, de cinco en cinco. Hay que pasar por un detector de metales. Hace apenas cuatro días el fiscal encargado de investigar la trama golpista del 11 de Abril ha muerto asesinado en un sucio atentado perpetrado por la reacción. Nadie se queja. Todos entendemos que es necesario tomar todas las medidas de seguridad que haga falta para evitar cualquier problema de seguridad. Sabemos que Chávez está en el punto de mira de la contrarrevolución internacional.
Poco a poco la sala se va llenando. Se corean consignas, gritos y canciones. Se proyecta un vídeo del proceso revolucionario. Varios cantores y músicos suben al escenario para amenizar al personal antes de la llegada de Chávez. Entre ellos la extraordinaria Olga Manzano y Quintín Cabrera, pero también muchos otros que quieren expresar su solidaridad y simpatía con la revolución y que no están en los circuitos comerciales. Por supuesto no está Alejandro Sanz, ese gusano que no tuvo ningún empacho en decir que Chávez debería dimitir porque así se lo exigían y ahora calla como un muerto ante el triunfo del presidente en el revocatorio.
Un momento terrible. Se anuncia que el presidente no va a venir. Son las ocho y media. La sala queda sumida en el desconcierto. La desilusión recorre a todos y cada uno de los asistentes, pero se plantea seguir con el acto. Queremos demostrar nuestro apoyo a la revolución, pero el ambiente se ha tornado de una fiesta en un desencanto. Queríamos oír a Chávez, el dirigente de la revolución venezolana.
William Lara, ex presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela y diputado, toma la palabra. Su discurso no conecta con el auditorio. Habla de que Venezuela es un paraíso para la inversión de los empresarios españoles. Todos callamos, un poco indignados. ¡Son los mismos empresarios que nos explotan, que contratan jóvenes y emigrantes como mano de obra barata sin contratos, que abogan por la mayor âflexibilidadâ? en las jornadas y en los salarios! Sabemos que no van a ser ellos los que generen riqueza en Venezuela, como sabemos que no son los que generan la riqueza en este país. William Lara sigue con su discurso, y al final habla un poco de que esas inversiones no serán las inversiones explotadoras de antaño. La pregunta flota en el aire, ¿sabe William Lara realmente qué son los empresarios?, ¿sabe que su beneficio es a costa de nuestra explotación?, ¿sabe que ellos jamás invertirán ni una peseta si no tienen garantías de que van a recuperar con creces la misma, aún a costa de la pobreza de la mayoría?
Mientras Lara sigue con su discurso, empieza a circular un rumor: âChávez vieneâ?, primero son murmullos, luego de una fila a otra se va pasando la voz. Nadie hace mucho caso a otra cosa que no sea la confirmación o no de la llegada de Chávez. Desde el escenario, nada se dice. William Lara sigue hablando. Al final, una voz potente se oye en la sala por encima de los murmullos: âChávez vieneâ?. La gente rompe en aplausos. Vuelve la alegría. Ahora suben los músicos y todos coreamos y aplaudimos las canciones. Luego nos enteraríamos que un grupo de gente, encabezados por Manolo Espinar de la Haydeé Santamaría y JM Municio de El Militante se habían ido al Círculo de Bellas Artes, donde Chávez estaba en un encuentro con actores e intelectuales, para explicarle que más de 1.500 trabajadores y jóvenes estábamos esperándole en el salón de actos de CCOO. ¡Lo consiguieron! Cuando Chávez se enteró de que estábamos esperándole, no lo dudó: âVoy para allá, aunque sea para dar un saludo de 15 minutosâ?. Como el mismo presidente diría luego, âgracias, me han rescatado de los intelectuales para traerme con los trabajadoresâ?.
Pasan las horas y todavía no llega. Las pancartas siguen reflejando mensajes de apoyo, colocadas en las paredes. Entre ellas la de El Militante y el Sindicato de Estudiantes: âVenepal, nacionalización bajo control obreroâ?.
Nadie se mueve. Cada cierto tiempo nos dicen que sí, que a pesar del retraso Chávez va a venir. Seguimos esperando. Se leen los comunicados de apoyo al acto. Ya hacía tiempo se habían leído los dos primeros, uno de la Alianza de Intelectuales Antiimperialistas y el otro de Cultura contra la guerra. Ahora leen el del Sindicato de Estudiantes, interrumpido en dos ocasiones por los aplausos. Después, entre canción y canción, se van leyendo los demás: Partido Comunista, Corriente Roja, El Militante, Campaña Internacional Manos Fuera de Venezuela... Cantamos. Cantamos canciones y cantamos la Internacional. Toda la sala, puño en alto, la Internacional sale de nuestras gargantas como un grito de lucha revolucionario y solidario de internacionalismo proletario.
¡Por fin, a las 10,30 de la noche, después de más de cinco horas de espera Chávez llega! El entusiasmo se desborda. Todos en pie, puño en alto, recibimos a Chávez.
Chávez de pie, en el escenario. Se le ve cansado y también impresionado por el recibimiento y el entusiasmo que rebosa el auditorio. Nos pide disculpas por el retraso y empieza recitando, por cierto extraordinariamente bien, a Lorca.
Y ya nos explica la situación. Habla de la revolución, de los oprimidos, de la oligarquía y el imperialismo que perpetraron el golpe de estado en abril de 2002, de cómo iban a fusilarle y los soldados evitaron con los fusiles en la mano que el magnicidio se consumara. âAllí, de pie, frente al pelotón, pensé en el Ché (...) como muere un hombreâ?. Nos explicó cómo miles y miles de trabajadores, de pobres, rodearon el palacio de Miraflores en apoyo a la revolución y después, âLo intentaron una vez y no lo lograron y si lo volvieran a intentar, no lo conseguirían porque en Venezuela las armas las tienen los soldados, que son el puebloâ?. Referencia al golpe de estado contra Allende. âla revolución chilena fracasó porque era una revolución pacífica y desarmada. La revolución bolivariana es una revolución pacífica... pero armadaâ?. Los asistentes entendemos de qué habla. No en vano hemos tenemos un pasado inmediato. Gritos y puños en alto: âel pueblo armado, jamás será aplastadoâ?, âel pueblo armado, jamás será aplastadoâ?.
Ahora nos habla del dinero de PDVSA que se está invirtiendo en programas sociales y, desde luego, una referencia a Cuba y a los médicos cubanos. Aplausos en la sala y gritos de apoyo a Cuba: âChávez, Fidel y el Chéâ?.
Referencia a los trabajadores de astilleros. La sala grita âastilleros no se cierraâ?. Habla ahora de la revolución democrática en Venezuela, que el pueblo apoya el proceso. De los pueblos de América Latina. âSi Bolívar viviera hoy sería socialistaâ?. También hace una referencia a Marx. Por cierto, antes de entrar, en la puerta se ha parado en la mesa que los marxistas de El Militante teníamos los libros. Habló con los compañeros. Cuando vio los libros de Alan Woods, exclamó: âHombre, Alan Woods. Es amigo míoâ?. Queremos regarle los libros que ha elegido, entre ellos varios de Alan Woods, Ted Grant y Trotsky, pero él insiste en pagarlos. Al fin acepta el libro âBolchevismo, el camino a la revoluciónâ? de Alan como regalo.
Ahora, hace una reflexión sobre los trabajadores, la necesidad de unirnos. Hay una internacional socialista y una internacional demócrata-cristiana. ¿Por qué no formar una internacional democrática revolucionaria? Unir a los pueblos oprimidos, a los trabajadores, a los indígenas... Aplausos cerrados. Sigue el hilo del discurso. âLa clase obrera debe ser la vanguardia de la revolución (...) No sólo preocuparse por las reivindicaciones salariales e inmediatas, que es necesario y lo tiene que hacer, sino mirar más allá, hacia la transformación integral de la sociedadâ? El entusiasmo se desborda. âViva la clase obreraâ? y âLa clase obrera no tiene fronterasâ? son consignas más que coreadas, vividas, unánimemente por toda la sala.
Durante el discurso, allí de pie, le han ido pasando tazas de café que ha ido bebiendo regularmente. Ha tenido un día intenso. Ha estado en la Universidad Complutense donde los estudiantes le recibieron también con entusiasmo, desbordando todas las previsiones. Ha tenido una reunión con Zapatero, otra con los intelectuales y el mundo de la cultura en el Círculo de Bellas Artes y a las 10, 30 se ha reunido con los trabajadores... Lo mejor, que ha dado plantón a los empresarios por estar con nosotros. Hoy la prensa dice que es inaceptable este recibimiento y que es un impresentable porque plantó a 200 empresarios. Hoy, los trabajadores entienden todavía más quién es Chávez y el apoyo que recibe de los trabajadores venezolanos.
Son más de las 11,30 y por fin se despide de nosotros. Mientras sale de la sala, al igual que ocurrió como cuando entró, todos de pie, gritando âLa revolución pâalante, pâalante y al que no le guste que se joda y que se aguanteâ?.
Como siempre, allá por donde va, el entusiasmo también se refleja en el deseo de acercarse a él y saludarle. A pesar de la escolta, de las medidas de seguridad, cuando sale se ve rodeado por un mar de manos que quieren transmitirle el apoyo y la solidaridad a la revolución venezolana. Ãl, amable, atento y educado, en un intento imposible, procura saludar y hablar con todos los que se le acercan porque comprende que esas muestras solidarias son el deseo de los trabajadores de transmitir, en su persona, a los trabajadores y oprimidos de Venezuela, la esperanza que su revolución ha despertado en los trabajadores y jóvenes de todo el mundo.

Madrid, 23-11-04
Mira també:
http://www.elmilitante.org

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Comentaris

Re: Extraordinario acto de Chávez con los trabajadores en Madrid
23 nov 2004
aquest dels militante son una secta igual que el sindicato de estudiantes
Re: Extraordinario acto de Chávez con los trabajadores en Madrid
23 nov 2004
No ha defraudat...pasa d'els Empresaris i es va a reunir amb la gent jove.
¡Visca la Revolució Bolivariana!
Re: Extraordinario acto de Chávez con los trabajadores en Madrid
23 nov 2004
Estuve en el acto de Chavez, me pareció revolucionario, valiente y con gran capacidad de enganche.
Especialmente interesante fueron sus referencias y llamamientos a luchar juntos, a respetar la diversidad dentro de los movimientos por otro mundo, por la revolución, a acabar con el sectarismo. Entre un público con colorido y banderas comunistas, dijo que los más marxistas-leninistas de Venezuela se unieron a la derecha cuando en el 98 el Movimiento V República de Cahvez ganó las elecciones.

Por lo demás, fastante folclórico lo de los pesados del sindicato de estudiantes, el militante y gentes de partidos comunistas de aquí y allá.

Salud y utopía

Luis
Re: Extraordinario acto de Chávez con los trabajadores en Madrid
23 nov 2004
Los trabajadores reunidos con un vulgar golpista como tejero ...
Re: Extraordinario acto de Chávez con los trabajadores en Madrid
23 nov 2004
Mueren un abogado y un policía en un tiroteo vinculado al asesinato del fiscal venezolano

El abogado venezolano Antonio López y un policía han muerto en Caracas víctimas de un tiroteo relacionado con el atentado que el pasado jueves costó la vida del fiscal Danilo Anderson, informan las autoridades.

El ministro del Interior, Jesse Chacón, y el Fiscal General de Venezuela, Isaías Rodríguez, han confirmado la muerte del abogado.

Según Chacón, también ha fallecido uno de los dos policías que habían resultado heridos en el incidente, registrado en una céntrica plaza de la capital venezolana.

El suceso se produjo, de acuerdo con la versión oficial, cuando los policías trataron de identificar al abogado y éste respondió embistiendo con su vehículo a los agentes e hiriendo a dos de ellos con sus disparos.

Rodríguez ha dicho que López murió en el mismo lugar del enfrentamiento al ser alcanzado por las armas de los policías.

Chacón ha indicado que en el vehículo del abogado se han localizado dos pistolas, una con silenciador, y una granada, y en su vivienda, situada en la zona sur de Caracas, un fusil HK, una pistola, dos granadas y un artefacto "que suponemos es un explosivo".

El fiscal Anderson, de 38 años, murió en una calle de Caracas cuando ha explotado una bomba-lapa colocada en los bajos de su vehículo.

Anderson investigaba el golpe de Estado del 2002 que desalojó del poder durante dos días al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y había citado a declarar, para antes de fin de año, a unas 300 personas supuestamente implicadas en aquella fracasada asonada.
Re: Extraordinario acto de Chávez con los trabajadores en Madrid
23 nov 2004
Buurros, por favor, no insultes a ese hermoso animal. Que te parece firmar como bocazas, Pio Moa o Asnar.

Vete a la mierda!!!!!!!
Re: Extraordinario acto de Chávez con los trabajadores en Madrid
23 nov 2004
I nosaltres mateixos ara estiguessin visquent a Venezuela?...
O lluitem per la revolució social en un front comú, respectan les diferencies, les organitzacions i les persones, o estarem perduts.
Re: Extraordinario acto de Chávez con los trabajadores en Madrid
23 nov 2004
visca Xaves, visca el Pum i visca el militante i totes les sectes que facin falta

a l'anticomunista: tranquil nano que aixo es cura

i al fatxa convergent: foteu el camp al Raco Catala i no emprenyeu a Indymedia.
Re: Extraordinario acto de Chávez con los trabajadores en Madrid
24 nov 2004
falta aklarar los marxistas leninistas q se unieron a la ultra derecha no son todos los d venezuelas son aquellos q se autodenominan aun hoy izkierdistas y ke kontrolaban los sindicatos ke no eran realmente una alternativa izkierdista


el partido komunista d venezuela esta en el frente kon chavez y kon la revolucion al igual q otros muchos partidos d izkierda renovados
asi komo sectores d los "marxistas leninistas" aliados a la ultraderecha q se han separado d estos para unirse a los bolivarianos

agur!
Sindicat Terrassa