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Notícies :: criminalització i repressió
Peio Alcantarilla intentó suicidarse porque le estaban «cosiendo a palos»
08 oct 2004
"En España no se tortura..."(Acebes-2003 ante A.I.)-Peio Alcantarilla intentó suicidarse porque le estaban «cosiendo a palos»-
Peio Alcantarilla intentó suicidarse porque le estaban «cosiendo a palos»
·Explica al juez, ante el que no pudo declarar en principio por el «shock», que quiso tragarse el aparato dental en calabozos de la Guardia Civil

Peio Alcantarilla intentó tragarse su corrector bucal para acabar con su vida y evitar que siguieran golpeándole. El vecino de Urruña, detenido el pasado domingo por la Guardia Civil, realizó una espeluznante narración de su estancia en dependencias policiales, que fue transmitida a GARA a través de Askatasuna. Tras su comparecencia ante el juez Fernando Andreu, en cuyo despacho también denunció haber sido objeto de malos tratos, ingresó en la prisión de Soto del Real. Mientras tanto, el instituto armado detuvo ayer a otros dos ciudadanos vascos, en Donostia y Ugao.


DONOSTIA


Peio Alcantarilla, detenido el pasado domingo por la Guardia Civil, aseguró ayer ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu que intentó suicidarse asfixiándose con su propio corrector bucal para evitar que la Guardia Civil le siguiera «cosiendo a palos».
El donostiarra, residente en Urruña, ha permanecido incomunicado en manos del instituto armado desde el momento de su arresto hasta el mediodía de ayer, cuando compareció ante Andreu acompañado de su abogado de confianza, con el que no ha tenido contacto en todos esos días.

Cuando el magistrado comenzó a leer los derechos del ciudadano vasco, éste comenzó a llorar (hecho recogido incluso por agencias de noticias estatales) y declaró que le habían hecho «auténticas salvajadas». Alcantarilla señaló que le habían «cosido a palos», según trasladó Askatasuna en un relato pormenorizado de los hechos.

En ese momento, el médico forense indicó que el detenido fue ingresado el primer día en un hospital a causa de «una crisis de ansiedad». Este extremo fue desmentido por Alcantarilla, que explicó que en realidad había intentado suicidarse.

Seguidamente, Alcantarilla volvió a empezar a llorar cuando comenzó a narrar su detención, ante lo cual su letrado solicitó un aplazamiento. El juez accedió, pero volvió a incomunicar al detenido. Horas más tarde, en su segunda comparecencia, el detenido se acogió al derecho a no declarar. Andreu decretó prisión incondicional y le envió a Soto del Real.



«Estás con el enemigo»


Ya en los calabozos, el donostiarra le trasladó a su abogado los detalles de sus cinco días incomunicado. Según declaró, nada más ser detenido le colocaron las esposas y un antifaz y le introdujeron en un coche con la música muy alta. Los agentes comenzaron entonces a explicarle los diferentes tipos de torturas que existen.
Al negar cualquier relación con ETA, un guardia dijo que «todos dicen lo mismo, pero ahora estás con el enemigo y vas a ver qué es esto». Las amenazas fueron continuas durante todo el viaje hasta Madrid.

Una vez en la celda, un agente entró diciendo: «O cantas todo o te vamos a machacar». Alcantarilla reconoció su filiación abertzale pero insistió en que no tenía relación con la organización armada. En ese momento, le sacaron de su celda y le llevaron a otra habitación.

En ella ­prosigue el relato de Askatasuna­ había cinco hombres, todos con guantes de látex y porras cubiertas de papel de aluminio. Comenzó «una lluvia de golpes, insultos y amenazas. Me estrujaron los testículos y tiraban hacia arriba». También le enseñaban una bolsa y le decían que eso era «miedo escénico». De regreso al calabozo tras esa primera sesión, Peio Alcantarilla afirma que intentó tragarse el aparato que lleva en la boca para asfixiarse y evitar nuevas torturas. El corrector se le quedó atravesado en la garganta y comenzó a vomitar y escupir sangre.

Tres agentes se percataron de la situación y entraron a la celda, le metieron los dedos en la garganta y le sacaron el aparato, al tiempo que le de- cían: «No seas hijo de puta, nos estás engañando».

Peio Alcantarilla cuenta que fue trasladado a un centro médico. Durante el trayecto, los guardias le amenazaban: «Ya verás lo que te espera». Una vez ante con el médico y las enfermeras, denunció que le estaban «machacando». Sin embargo, explicó que éstos se mostraron indiferentes.



Segunda sesión de golpes


De regreso al calabozo, un guardia le aseguró que iba a ver «lo que es sufrir». A renglón seguido llegaron más golpes. En un momento determinado, Alcantarilla indicó que diría todo lo que quisieran con tal de que pararan.
El segundo día, el lunes, fue un continuo interrogatorio, mientras que el tercero y el cuarto resultaron «más tranquilos». Ayer, antes de salir hacia la Audiencia Nacional, los guardias le aseguraron que si no repetía su declaración ante el juez volvería a sus calabozos.

En su comparecencia, preguntó por este extremo al juez Andreu, que le replicó que «en principio, no». El abogado de Alcantarilla pondrá una denuncia por estos hechos y ha solicitado al secretario judicial que obtenga el jersey que llevaba su defendido en la celda, para analizar los restos de vómito y sangre.

Respecto a todos estos hechos, las agencias españolas Efe y Europa Press indicaron que Alcantarilla «reconoció» ante la Guardia Civil haber «propuesto intensificar la ‘campaña de verano de ETA» a fin de «disminuir el turismo en un 20%», haber «propuesto los atentados del estadio Santiago Bernabéu, en mayo de 2002, y la colocación de artefactos explosivos en la estación de esquí de Baqueira Beret, en diciembre de 2003», haber «propuesto» los atentados contra las torretas eléctricas de Irun y Huesca, y también la «comisión de una acción armada en relación con lo que éste denomina ‘el conflicto de Itoiz’».



«Crisis nerviosa»


En el párrafo final de un extenso teletipo, Efe reconocía la existencia de la denuncia de torturas. Europa Press sólo hablaba de que la comparecencia fue interrumpida por «una crisis nerviosa».
En denuncia de estas redadas, 200 personas se manifestaron ayer en Irun. Para mañana se ha convocado una manifestación que partirá a las 20.00 de la plaza de Urdanibia. En Donostia, trabajadores del Hospital Gipuzkoa se concentraron ante este centro sanitario para pedir la libertad de su compañera Arantza Sánchez. También se celebraron concentraciones en el barrio donostiarra de Sagüés, 100 personas, en Berango (25) y en Aiherra (20).

Por otro lado, un comunicante anónimo reivindicó un ataque con artefactos incendiarios contra una sucursal del Banco de Santander en Markina, el pasado domingo, para «denunciar la actitud represiva de los estados francés y español». En Donostia, se cortó el tráfico a la altura del Paseo de Bizkaia. En el barrio iruindarra de Iturrama, desconocidos colocaron una barricada de fuego en la avenida Sancho el Fuerte.

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