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Comentari :: ecologia : especulació i okupació
La Albufera de Valencia reclama nuestra ayuda urgente
17 set 2004
La indefensión y el desamparo que sufrimos los ciudadanos es alarmante, pues vemos como se destruyen los más distinguidos y aristocráticos vestigios rurales y urbanísticos valencianos, así como son convertidos en basureros los espacios naturales únicos que existen en el Mediterráneo; todo ello en nombre de un progreso que es, única y exclusivamente, dirigido por la nueva dictadura: la del ladrillo y el amor por el dinero fácil que necesita acumular y obtener beneficios de forma vertiginosa, sin importar para nada las víctimas y destrozos que pueda ocasionar.

La Albufera es algo más que un espacio lleno de agua, donde habitan y residen hermosas aves, peces... sin olvidar la exuberante flora autóctona

La tierra valenciana, los reducidos ya vestigios culturales y artísticos, los degradados espacios naturales de nuestra amada Valencia... no se merecen el desdén y el desprecio que les dispensa la clase política que todos hemos elegido... Tampoco nosotros, los ciudadanos y votantes, estamos exentos de culpa, pues no hemos tenido la capacidad para respetar y denunciar valientemente tanto desastre y despropósito.

Tenemos el deber y la obligación de fiscalizar, controlar, denunciar y exigir a nuestros representantes que respeten y conserven nuestro legado natural, cultural, patrimonial, emocional. No debemos tolerar que el terrorismo contra nuestro legado natural y patrimonial, lo ejecuten y desarrollen impunemente aquellos que han sido elegidos por nosotros.

La Albufera espera que nuestra voz pueda salvarla. Denunciemos a los responsables ante los Tribunales y exijamos a nuestros representantes que dejen de hablar y que trabajen para que nuestros hijos y nietos puedan disfrutar de todos los bienes de Valencia.
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La Albufera reclama nuestra ayuda



Carta de Cercle Obert de Benicalap - Iniciativas Sociales y Culturales de Futuro


Un simple paseo en barco por la Albufera nos permite, a todos los que somos legos en temas ambientales, conocer la grave situación que padece ese espacio acuático. Percatarse de la enfermedad crónica que tiene ese lago valenciano es tan sencillo y elemental que resulta incomprensible e inexplicable, que la administración pública valenciana no hubiera conocido la terrible situación de nuestro emblemático lago, procediendo de inmediato, a la adopción y aplicación de medidas urgentes para detener el deterioro. Gracias a las denuncias e investigaciones de ciertos medios de comunicación, hemos podido conocer exhaustivamente la enfermedad terminal de nuestra Albufera... Y me temo que no hay medicamentos ni intervención quirúrgica que pueda eliminar el cáncer que devora al gran lago valenciano, un patrimonio natural a punto de ser engullido por la codicia y estupidez de unos pocos especuladores y algunos políticos canallas.

Algunos ciudadanos, que no tenemos miedo ni pudor en confesar abiertamente ser inexpertos en temas ambientales, sí somos muy conscientes y sentimos cuando algo se degrada y se corrompe. No hace falta ser un distinguido y prominente investigador o un afamado naturalista para percibir y contemplar la enorme cantidad de peces muertos o las innumerables extrañas sustancias que flotan en las tranquilas y ponzoñosas aguas de nuestra Albufera. Hay tantos indicios y pruebas. A saber: los nauseabundos olores, los colores extraños que impregnan los matorrales y embadurnan las tierras de las orillas del lago y las huertas anexas huerta, los millares de peces muertos que rodean las barcas cuando surcan el lago...

Tuve una oportunidad hace muy poco de recorrer la Albufera con mi familia, bien acompañado y asesorado por un anciano pescador de la zona. El periplo realizado fue apasionante, pues a pesar de las enormes cantidades de inmundicias, detritus, peces muertos, malos olores... el paisaje y las aves que todavía se atreven a residir y habitar la Albufera comunican cierta hidalguía, un estilo honorable y digno, que algunos políticos nunca podrán poseer.

Lo que resulta detestable es ver que a pesar de las evidencias que cualquiera puede constatar, realizando un simple y sencillo paseo en barca por la Albufera nadie, absolutamente nadie en los últimos años ha movido un dedo para denunciar, oficial y de manera pública, la penosa y gravísima situación de un paraje que merece un Plan Integral de Recuperación y Rehabilitación Urgente...

Es hora de que la administración local, autonómica y central activen un programa, reservando las partidas presupuestarias pertinentes en aras a detener y regenerar la Albufera, castigando a los responsables intelectuales y materiales de los vertidos, las contaminaciones, las degradaciones efectuadas en tantos y tantos años. Y no hay excusa ni tiempo que perder, pues la enfermedad diagnósticada requiere aplicar todo tipo de acciones quirúrgicas, judiciales, administrativas...

Insisto: si no se adoptan las medidas urgentes en un breve plazo, si no se paralizan y/o detienen las medidas especulativas que tiene previstas aplicar el Sr. Blasco, podremos contemplar la muerte anunciada de nuestra Albufera, pues la calamitosa situación que padece es fruto de una desidia sistemática de todos: Ayuntamiento de Valencia. Generalitat Valenciana, gobierno central, empresas, ciudadanos... Aquí los únicos que no son culpables son la flora y fauna de la Albufera.

Confieso apenado que en todo el tiempo que llevo como ciudadano consciente y comprometido, nunca he visto tanto desprecio por nuestro entorno, por nuestras señas culturales y ambientales. Y que se aprueben leyes y normativas constantemente no me ayuda a tranquilizar mi conciencia o a confiar en los políticos y gestores, pues conozco bien el paño y la miserable forma de actuar que tienen nuestros actuales representantes. No hacen faltan nuevas leyes. No hacen falta nuevas administraciones. Pero si hace falta urgentemente rigor, ética y respeto por la vida, por nuestro entorno, por nuestras raíces . Hace falta abandonar esa locura compulsiva por el "culto al ladrillo", por el derroche, el despilfarro, la mentira, la zafiedad, la estulticia, el disparate, la creación de enormes santuarios del ocio solitario que son las tierras míticas y las ciudades de las necedades... Es evidente que todos los actos que desarrolla, estimula y potencia nuesta clase política tiene un desesperado intento por ocultar y camuflar lo que es realmente necesario y vital, pues logran que la violencia y el fracaso se instalen en cada uno de nosotros de forma tan natural.

Vivimos tiempos extraños y contradictorios, pues hay una saturación de normas que se aprueban de forma acelerada con la única intención de ser vulneradas de forma clara y visible por aquellos mismos que las han redactado y aprobado...

La indefensión y el desamparo que sufrimos los ciudadanos es alarmante, pues vemos como se destruyen los más distinguidos y aristocráticos vestigios rurales y urbanísticos valencianos, así como son convertidos en basureros los espacios naturales únicos que existen en el Mediterráneo; todo ello en nombre de un progreso que es, única y exclusivamente, dirigido por la nueva dictadura: la del ladrillo y el amor por el dinero fácil que necesita acumular y obtener beneficios de forma vertiginosa, sin importar para nada las víctimas y destrozos que pueda ocasionar.

La Albufera es algo más que un espacio lleno de agua, donde habitan y residen hermosas aves, peces... sin olvidar la exuberante flora autóctona

La tierra valenciana, los reducidos ya vestigios culturales y artísticos, los degradados espacios naturales de nuestra amada Valencia... no se merecen el desdén y el desprecio que les dispensa la clase política que todos hemos elegido... Tampoco nosotros, los ciudadanos y votantes, estamos exentos de culpa, pues no hemos tenido la capacidad para respetar y denunciar valientemente tanto desastre y despropósito.

Tenemos el deber y la obligación de fiscalizar, controlar, denunciar y exigir a nuestros representantes que respeten y conserven nuestro legado natural, cultural, patrimonial, emocional. No debemos tolerar que el terrorismo contra nuestro legado natural y patrimonial, lo ejecuten y desarrollen impunemente aquellos que han sido elegidos por nosotros.

La Albufera espera que nuestra voz pueda salvarla. Denunciemos a los responsables ante los Tribunales y exijamos a nuestros representantes que dejen de hablar y que trabajen para que nuestros hijos y nietos puedan disfrutar de todos los bienes de Valencia.

Benicalap - Valencia, a 17 de septiembre de 2004
CERCLE OBERT DE BENICALAP
INICIATIVAS SOCIALES Y CULTURALES DE FUTURO



Antonio Marín Segovia
Presidente
Mira també:
http://www.iberica2000.org/Es/Index.asp
http://www.eltorrenti.com/

This work is in the public domain

Comentaris

Re: La Albufera de Valencia reclama nuestra ayuda urgente
18 set 2004
¿Está en peligro la cultura del «allipebre»?


Consulta esta noticia en: http://www.levante-emv.com/secciones/noticia.jsp?pIdNoticia=49030











L. B., Valencia

La población de anguilas no ha caído en picado sólo en la Albufera sino que esta especie ha visto reducido el número de ejemplares en toda Europa. De hecho, en 2003 la Comisión Europea elaboró un Plan de actuación comunitaria para la gestión de las anguilas europeas. En un informe científico, elaborado por el Consejo internacional para la exploración del mar (CIEM) se alerta de que «la situación actual es tan inquietante que la explotación de las anguilas debe reducirse al mínimo en espera de elaborar un plan de recuperación».

Según este documento europeo durante la década de los noventa se alcanzaron las 30.000 toneladas anuales de capturas en toda Europa por una valor en la primera venta de unos 200 millones de euros. En El Palmar, la Comunidad de Pescadores recogió casi 15.000 kilogramos durante la pasada temporada de pesca (que finalizó en mayo) frente los 100.000 que llegó a recoger en la década de los años 50.

Si llegaran a desaparecer las anguilas, y con ellas una «importante actividad económica y un valioso legado cultural», no quedaría el recurso de su cultivo en piscifactorias. Nadie ha logrado que críen en cautividad. La acuicultura de la anguila aún se basa en capturar crías salvajes y engordarlas en piscifactorias.

Y es que algunas parte del ciclo de vida de las anguilas continúa siendo un misterio. Es una especie «catádroma», que vive en agua dulce pero migra al mar para reproducirse. Tanto las anguilas europeas como las africanas y americanas ponen sus larvas en una zona de desove, el Mar de los Sargazos, ubicada entre las Islas Bermudas y Puerto Rico. «Tras una fase indeterminada y poco conocida se transforman en leptocéfalos, unas larvas transparentes, muy delgadas y similares a hojas, que viajan durante tres o cuatro años por los océanos hasta llegar a las desembocaduras de los ríos, lagos y zonas húmedas donde crecen, tienen un periodo de vida de 18 años, y cuando son maduras realizan el camino de vuelta al Mar de los Sargazos para desovar y morir».
Re: La Albufera de Valencia reclama nuestra ayuda urgente
18 set 2004
La huerta, la globalización y la modernidad valenciana...

COMUNIDAD VALENCIANA. ESPAÃA. EUROPA.

En los momentos actuales merece la pena conocer una reflexión desarrollada por una persona ajena a nuestra tierra. Recomendamos la lectura atenta del presente análisis, cuya calidad se percibe en todo el cuerpo que conforma el artículo.
La obsesión por la modernidad y el desprecio hacia ciertos vestigios y signos de nuestro pasado reciente es una evidencia que nos ha trastornado y nos perjudica seriamente.
Evitar esa obsesión por la modernidad, huir del culto morboso por todos los signos externos que adornan la modernidad es una necesidad.
El hombre debe recuperar un protagonismo activo en consonancia con su entorno y con sus tradiciones económicas. Sin duda alguna, la huerta, el campo, la artesanía... son elementos consustanciales a nuestro devenir, a nuestra esencia como ciudadanos...
Merece la pena que volvamos a diseñar nuestro paisaje sin olvidar ni despreciar nuestra herencia y nuestro legado cultural, ambiental, económico...

Antonio Marín Segovia
Cercle Obert de Benicalap
Iniciativas Sociales y Culturales de Futuro


El paisaje ideológico:
La huerta, la globalización y la modernidad valenciana.
Una mirada norteamericana por David Prytherch.
Departamento de Geografía y Desarrollo Regional, Universidad de Arizona.

The ideological landscape:
âla huertaâ?, globalisation and modern Valencia. A north american look.

âLa huertaâ? appears to be the victim of globalization as infrastructure of regional modernity increasingly replaces croplands. But globalization, like the loss of âla huertaâ? itself, is neither inevitable nor uncontrolled. Municipal and regional government have planned a symbolic landscape at the cityâs edge, one which reflects not modernity but political visions of it. âLa huertaâ? will lose ground to this ideological landscape, at least until âla huertaâ? is also considered a valuable part of any Valencian modernity.

Para mis ojos de geógrafo norteamericano, el paisaje urbano de la ciudad de Valencia presenta una imagen inolvidable.

A la sombra de la Ciudad de las Artes y de las Ciencias, de los rascacielos hipermodernos que surgen de su entorno, todavía crecen los cultivos de la huerta. Las aguas de acequias milenarias fluyen ante el puerto y los barcos que circunnavegan el mundo.

En este margen urbano, observamos el choque emblemático de nuestra época: la escala global y local mezcladas con esmero. Y aquí, la escala de la vida agrícola retrocede ante los monumentos de la modernidad valenciana. La transformación parece inevitable. Tanto o más que la globalización.

¿Cómo podemos abordar los procesos de transformación que nos rodean?
Esta pregunta ha motivado mis propios estudios sobre la política urbanística aquí, en la ciudad de Valencia.

La comunidad intelectual valenciana y sus homólogos internacionales nos ofrecen una variedad de perspectivas. Las aportaciones de algunos de los cerebros valencianos más lúcidos nos permitirán comprender mejor los problemas de la huerta ante los cambios supralocales.

Esta globalización es tratada por la literatura geográfica internacional sobre todo como un cambio de escala: la transformación económica se acompaña de un proceso simultáneo de âre-escalarâ? los espacios políticos y culturales. En esta dinámica, los nuevos gobiernos regionales destacan por ser agentes importantes en la búsqueda de estructuras territoriales más eficaces para competir económicamente.

En definitiva, actúan como empresarios, procurando atraer capital y gente con el instrumento que tienen a su disposición: la planificación del espacio urbano, de las infraestructuras.

La pérdida cada vez más sangrante de huerta entre el centro histórico de Valencia y el puerto no refleja ningún descontrol urbanístico, ni, solamente, una operación de especulación del suelo.

Es más bien el resultado de un esfuerzo planificado por la administración de reestructurar el espacio local para conectar mejor Valencia con los flujos globales de gente, de mercancías y de capital. Eso explica mucho.

Sin embargo, hay un aspecto importante de esta planificación que no han tratado la mayoría de las teorías, ni tampoco suele aparecer en la mayoría de debates: la política simbólica, discursiva, del paisaje.

El espacio urbano puede ser tan ideológico como económico. Pero ¿qué ideología?

Los discursos de modernidad tienen una fuerza estructurante innegable en los debates sobre Valencia y su futuro urbano. Pero es necesario decir que la modernidad no es más que una abstracción. Quiero decir que proyectos llamados âfaraónicosâ? no reflejan necesariamente la modernidad valenciana, sino que son una visión administrativa, política, gubernamental, de lo que es (y no es) la modernidad.

Y han tenido éxito, como símbolos inscritos en el propio paisaje, al adquirir un protagonismo indudable en el proceso de definición económico y cultural de lo que Valencia debería ser.

Hemos llegado así a un discurso polarizado, donde sólo hay sitio para dos cosas: lo moderno y lo no moderno. Los grandes proyectos públicos, como los puentes hacia la escala de la economía global, han tenido la virtud de capturar, de apropiarse, del papel simbólico de la modernidad. Lo que queda, la huerta y muchos de sus defensores, se han tenido que conformar con la política de la melancolía y la tradición. Es decir, la escala local. Contrapuestos así, la huerta siempre perderá terreno.

Pero la globalización, a pesar de ser un proceso estructural dirigido y con finalidades económicas, no tiene nada de inevitable. Eso también pasa con la transformación de la huerta. Nuestros gobiernos tienen un papel como planificadores âespaciales e ideológicosâ, de las escalas del futuro globalizado. Vicenç Rosselló ha preguntado: â¿Es la huerta de la Punta una víctima del mito del progreso?â? Juan Olmos y Vicent Torres han preguntado al respecto de la misma huerta: â¿Es una víctima del mito de las infraestructuras?â?

Pregunto yo también:
¿puede ser que la huerta sea víctima de la infraestructura paisajística del mito de la modernidad?
Como ciudadanos, debemos definir nuestra modernidad y no dejar que la ideología de lo moderno nos defina. Debemos definirla en el paisaje mismo.

Espero sinceramente que haya una escala propia para una huerta sostenible en el paisaje y en el discurso de cualquier modernidad valenciana.

Más información alojada por esta Entidad, en Ibérica 2000:


* CERCLE OBERT DE BENICALAP

Insertado por: CERCLEOBERT (03/09/2004)
Fuente/Autor: Por David Prytherch - Universidad de Arizona - USA.


http://www.iberica2000.org/Es/Articulo.asp?Id=1110
Re: La Albufera de Valencia reclama nuestra ayuda urgente
18 set 2004
RÃGIMEN JURÃ?DICO PARQUE NATURAL


Medio Ambiente insta a Blasco a no abrir el melón de las reclasificaciones en la Albufera



























El ministerio muestra su
«preocupación» por el impacto que generan las reformas legales de Territorio

El Ministerio de Medio Ambiente ha dirigido una carta a la Conselleria de Territorio en la que viene a decirle a Rafael Blasco que no abra el melón de las reclasificaciones en un espacio tan delicado como el parque natural de la Albufera, al hilo de la reforma del decreto del régimen jurídico del parque natural.

Laura Ballester, Valencia

El nuevo texto legal permitirá «con carácter excepcional la reclasificación de suelo no urbanizable colindante a los núcleos urbanos históricos del parque» como El Tremolar, Pinedo, El Saler, El Palmar, El Perelló, El Perellonet , Mareny de Barraquetes, Les Palmeres y el Mareny de Sant Llorenç, entre otras medidas.

Esta posibilidad provoca «una honda preocupación» en el ministerio, en palabras del secretario general para el Territorio y la Biodiversidad, Antonio Serrano Rodríguez, tras ser informado de las intenciones de Blasco por el Consejero Principal para Europa del Convenio Ramsar sobre los humedales como por colectivos ecologistas valencianos y el PSPV.

El alto cargo del ministerio considera que el decreto de protección de la Albufera «se modifica en una dirección que no asegura, en absoluto, que en un futuro próximo no se pueda modificar el PRUG (Plan Rector de Usos y Gestión) nuevamente ampliando el suelo urbanizable y generando impactos ambientales inaceptables; tendencia que no dudo que la simple expectativa de que se pueda generar tal ampliación va a tender a incrementar».

Antonio Serrano, valenciano de adopción, recuerda a Blasco que la Albufera «lamentablemente para su conservación pero beneficiosamente para su disfrute por todos los valencianos, se encuentra situada en el área metropolitana de Valencia, donde no necesitas que te recuerde las graves y crecientes presiones urbanizadoras existentes».

Para evitarlas, el secretario para el Territorio recomienda dirigir el acoso urbanístico «hacia otros ámbitos como la autovía de Llíria, la A-3... Se lograría así que los efectos sobre los mejores espacios naturales para la conservación de la biodiversidad y el paisaje que posee el área metropolitana, no se vieran afectados».

Serrano concluye su misiva a la espera del «buen saber hacer de la Generalitat» para que «reconsidere la modificación de un decreto y de un PRUG que no mejorará la situación de la Albufera sino todo lo contrario y que dejará abiertos procesos que podrán poner en peligro lo establecido en el convenio Ramsar o en las directivas europeas con el consiguiente perjuicio para España y la Comunidad Valenciana».

El portavoz del PSPV en el Ayuntamiento de Valencia, Rafael Rubio, que fue quien dio a conocer la misiva dirigida por el Ministerio a Rafael Blasco, criticó ayer la «santa cara» y la «actitud cínica de mirar para otro lado» de la alcaldesa de Valencia porque defiende la necesidad de protección del parque natural pero impulsa la construcción de 350 unifamiliares en 7,7 hectáreas de la pedanía de Pinedo. «Rita Barberá mira para otro lado e intenta tapar las vergüenzas [de lo que proyecta en Pinedo] con la excusa de que es para realojar a los afectados de la ZAL cuando sabe que ya se les construye viviendas en Natzaret», aseguró el socialista. Rubio reconoció la inversión que ha realizado el equipo de Barberá en la Devesa pero advirtió que las ayudas europeas pueden perderse si se modifica el marco jurídico del parque natural.

Fuentes de Urbanismo respondieron a Rubio que la Albufera seguirá contando con la máxima protección y no habrá reclasificaciones.


XÃBIA


La Comisión Europea acepta investigar el impacto ambiental de ampliar el puerto de Xàbia
























El proyecto cuenta con la declaración favorable de la Conselleria de Territorio

La Comisión Europea investigará el impacto ambiental que puede provocar en el litoral de Xàbia la ampliación del puerto que pretende hacer la mercantil Marina Punta del Este.

A. P. F., Xàbia

WWF/Adena anunció ayer que la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea ha decidido tramitar la queja que el colectivo ecologista presentó el pasado 13 de mayo contra este proyecto, que ha rechazado el Ayuntamiento de Xàbia, pero que sí cuenta con declaración favorable de impacto ambiental de la Conselleria de Territorio y Vivienda. Adena también exigió que esta polémica ampliación del puerto, que ha suscitado una gran oposición ciudadana en Xàbia, «se retire definitivamente».

Al aceptar la denuncia, la Comisión Europea ve indicios de que el proyecto de Marina Punta del Este, que prevé crear 500 amarres deportivos y ocupa una superficie de 129.000 m2 del dominio público marítimo-terrestre, puede dañar fondos y especies marinas protegidas.

En su queja, Adena advierte de que esta ampliación del puerto «vulnera, entre otras, la Directiva 92/43/CEE» al afectar al Lugar de Interés Comunitario (LIC) del Macizo del Montgó y a la Reserva Marina del cabo de Sant Antoni.

La organización ecologista también asegura que el proyecto, que consiste en derribar la actual escollera de Levante y hacer otra más abierta y de mayor longitud, destruiría «especies prioritarias protegidas por la Directiva» antes citada. En concreto, se refiere a «los bandos de arena con vegetación de Cymodocea nodosa y las praderas de Posidonia oceanica». Adena recuerda que la propia declaración de impacto ambiental de la conselleria, pese a ser positiva, reconoce la desaparición directa de 1,2 hectáreas de posidonia en excelente estado de conservación.

El Ministerio de Medio Ambiente también le ha visto muchas pegas al proyecto de Marina Punta del Este y en mayo emitió un informe negativo que advierte de que esta ampliación del puerto puede provocar «la desaparición total» de la playa de la Grava.

Gentileza de Cercle Obert de Benicalap
Iniciativas Sociales y Culturales de Futuro

http://www.iberica2000.org/Es/Index.asp
Re: La Albufera de Valencia reclama nuestra ayuda urgente
18 set 2004
Europa en la Albufera

Estuve en la visita de los parlamentarios europeos a la Albufera y a Sueca, que es la New Orleans del delta sucronense. Margot Kessler, del SPD, al ver uno de los ullals que aún manan agua diáfana, le palpitó el collarcito de perlas y dijo que había que conservar esta hermosura. Porque antes habíamos estado en el canal de salida de la muy insuficiente depuradora de Pinedo del que se desprenden espumarajos y tufos que aturden. Tampoco la conurbación Alzira-Carcaixent tiene depuradora y por eso en Cullera, cuando el Xúquer va corto de caudal (se ha reducido dos tercios en veinte años), huele a bacalao desechado. Por decirlo gráficamente: hemos alicatado el baño con cerámica de reflejos metálicos hispano-árabes, pero hemos olvidado el retrete, de tal manera que los zurullos resbalan por el brillante azulejo.

Soy incapaz de emocionarme, como la profesora Rosa Miracle, con los pececillos del Terciario o los foraminíferos endémicos. Mi unidad mínima de asombro son los insectos cuyas versiones más extremas parecen ideas de un poeta surrealista natural de Reus. O los pájaros que son, ciertamente, fragmentos de una oración pronunciada por el cielo. De todas formas, el arrozal, al vuelo secante del azulón, sólido y flechado como el de un cazabombarderos, me emociona como a la Kessler, la joven de la perla que no es joven, pero si alemana y justa como Goethe.

Creo que aparte de pasar el mocho, respetar a los guardias, retirar la basura, completar la red de saneamiento que debería de haberse terminado hace un siglo, aparte de eso y de cumplir las mismas leyes que nos damos, la mejor solución es pedirle al estado (a Bruselas, Ramsar y el Tribunal de La Haya) que salve a la Albufera (y su entorno) de nosotros mismos convirtiéndola en Parque Nacional. Es caro y difícil, pero mucho menos que llevar y traer fuerza armada a Mesopotamia. A ver si aprovechamos que Europa nos mira para ingresar en la civilización.

LEVANTE - EMV - 2 de junio de 2004


http://www.xarxadelaiguaclara.org/


La Albufera de Valencia reclama nuestra ayuda



Carta de Cercle Obert de Benicalap - Iniciativas Sociales y Culturales de Futuro


Un simple paseo en barco por la Albufera nos permite, a todos los que somos legos en temas ambientales, conocer la grave situación que padece ese espacio acuático. Percatarse de la enfermedad crónica que tiene ese lago valenciano es tan sencillo y elemental que resulta incomprensible e inexplicable, que la administración pública valenciana no hubiera conocido la terrible situación de nuestro emblemático lago, procediendo de inmediato, a la adopción y aplicación de medidas urgentes para detener el deterioro. Gracias a las denuncias e investigaciones de ciertos medios de comunicación, hemos podido conocer exhaustivamente la enfermedad terminal de nuestra Albufera... Y me temo que no hay medicamentos ni intervención quirúrgica que pueda eliminar el cáncer que devora al gran lago valenciano, un patrimonio natural a punto de ser engullido por la codicia y estupidez de unos pocos especuladores y algunos políticos canallas.

Algunos ciudadanos, que no tenemos miedo ni pudor en confesar abiertamente ser inexpertos en temas ambientales, sí somos muy conscientes y sentimos cuando algo se degrada y se corrompe. No hace falta ser un distinguido y prominente investigador o un afamado naturalista para percibir y contemplar la enorme cantidad de peces muertos o las innumerables extrañas sustancias que flotan en las tranquilas y ponzoñosas aguas de nuestra Albufera. Hay tantos indicios y pruebas. A saber: los nauseabundos olores, los colores extraños que impregnan los matorrales y embadurnan las tierras de las orillas del lago y las huertas anexas huerta, los millares de peces muertos que rodean las barcas cuando surcan el lago...

Tuve una oportunidad hace muy poco de recorrer la Albufera con mi familia, bien acompañado y asesorado por un anciano pescador de la zona. El periplo realizado fue apasionante, pues a pesar de las enormes cantidades de inmundicias, detritus, peces muertos, malos olores... el paisaje y las aves que todavía se atreven a residir y habitar la Albufera comunican cierta hidalguía, un estilo honorable y digno, que algunos políticos nunca podrán poseer.

Lo que resulta detestable es ver que a pesar de las evidencias que cualquiera puede constatar, realizando un simple y sencillo paseo en barca por la Albufera nadie, absolutamente nadie en los últimos años ha movido un dedo para denunciar, oficial y de manera pública, la penosa y gravísima situación de un paraje que merece un Plan Integral de Recuperación y Rehabilitación Urgente...

Es hora de que la administración local, autonómica y central activen un programa, reservando las partidas presupuestarias pertinentes en aras a detener y regenerar la Albufera, castigando a los responsables intelectuales y materiales de los vertidos, las contaminaciones, las degradaciones efectuadas en tantos y tantos años. Y no hay excusa ni tiempo que perder, pues la enfermedad diagnósticada requiere aplicar todo tipo de acciones quirúrgicas, judiciales, administrativas...

Insisto: si no se adoptan las medidas urgentes en un breve plazo, si no se paralizan y/o detienen las medidas especulativas que tiene previstas aplicar el Sr. Blasco, podremos contemplar la muerte anunciada de nuestra Albufera, pues la calamitosa situación que padece es fruto de una desidia sistemática de todos: Ayuntamiento de Valencia. Generalitat Valenciana, gobierno central, empresas, ciudadanos... Aquí los únicos que no son culpables son la flora y fauna de la Albufera.

Confieso apenado que en todo el tiempo que llevo como ciudadano consciente y comprometido, nunca he visto tanto desprecio por nuestro entorno, por nuestras señas culturales y ambientales. Y que se aprueben leyes y normativas constantemente no me ayuda a tranquilizar mi conciencia o a confiar en los políticos y gestores, pues conozco bien el paño y la miserable forma de actuar que tienen nuestros actuales representantes. No hacen faltan nuevas leyes. No hacen falta nuevas administraciones. Pero si hace falta urgentemente rigor, ética y respeto por la vida, por nuestro entorno, por nuestras raíces . Hace falta abandonar esa locura compulsiva por el "culto al ladrillo", por el derroche, el despilfarro, la mentira, la zafiedad, la estulticia, el disparate, la creación de enormes santuarios del ocio solitario que son las tierras míticas y las ciudades de las necedades... Es evidente que todos los actos que desarrolla, estimula y potencia nuesta clase política tiene un desesperado intento por ocultar y camuflar lo que es realmente necesario y vital, pues logran que la violencia y el fracaso se instalen en cada uno de nosotros de forma tan natural.

Vivimos tiempos extraños y contradictorios, pues hay una saturación de normas que se aprueban de forma acelerada con la única intención de ser vulneradas de forma clara y visible por aquellos mismos que las han redactado y aprobado...

La indefensión y el desamparo que sufrimos los ciudadanos es alarmante, pues vemos como se destruyen los más distinguidos y aristocráticos vestigios rurales y urbanísticos valencianos, así como son convertidos en basureros los espacios naturales únicos que existen en el Mediterráneo; todo ello en nombre de un progreso que es, única y exclusivamente, dirigido por la nueva dictadura: la del ladrillo y el amor por el dinero fácil que necesita acumular y obtener beneficios de forma vertiginosa, sin importar para nada las víctimas y destrozos que pueda ocasionar.

La Albufera es algo más que un espacio lleno de agua, donde habitan y residen hermosas aves, peces... sin olvidar la exuberante flora autóctona

La tierra valenciana, los reducidos ya vestigios culturales y artísticos, los degradados espacios naturales de nuestra amada Valencia... no se merecen el desdén y el desprecio que les dispensa la clase política que todos hemos elegido... Tampoco nosotros, los ciudadanos y votantes, estamos exentos de culpa, pues no hemos tenido la capacidad para respetar y denunciar valientemente tanto desastre y despropósito.

Tenemos el deber y la obligación de fiscalizar, controlar, denunciar y exigir a nuestros representantes que respeten y conserven nuestro legado natural, cultural, patrimonial, emocional. No debemos tolerar que el terrorismo contra nuestro legado natural y patrimonial, lo ejecuten y desarrollen impunemente aquellos que han sido elegidos por nosotros.

La Albufera espera que nuestra voz pueda salvarla. Denunciemos a los responsables ante los Tribunales y exijamos a nuestros representantes que dejen de hablar y que trabajen para que nuestros hijos y nietos puedan disfrutar de todos los bienes de Valencia.


Benicalap - Valencia, a 17 de septiembre de 2004
CERCLE OBERT DE BENICALAP
INICIATIVAS SOCIALES Y CULTURALES DE FUTURO



Antonio Marín Segovia
Presidente

antoniod17 ARROBA ono.com


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ABUSONES!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
26 set 2004
QUIEN ESTE INTERESADO YA OS LEERA. YA VALE DE REPETIR NOTICIAS Y SER PESADOS. LO Q CONTAIS ESTA BIEN PERO HACEIS SPAM. ¿POR Q PENSAIS Q LO VUESTRO ES MAS IMPORTANTE Q LOS DEMAS PARA REPETIR Y REPETIR Y REPETIR.

SI ALGUIEN NO ENTEIENDE Q MIRE LA SECCION DE NOTICIAS OCULTADAS (FINAL COLUMNA DERECHA) Y VEREIS COMO ESTA GENTE LO Q ESTA CONSIGUIENDO ES Q SE COJA MANIA A SUS REIVINDICACIONES.
Sindicat Terrassa