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informacion en palestina
02 set 2004
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Atentados suicidas e información sesgada



__Especial__

• Palestina

Alberto Arce
La Insignia. España, 2 de septiembre.





El martes murieron dieciséis civiles en un nuevo ataque de suicidas de Hamas contra dos autobuses en la localidad de Beer-Sheva en Israel. Como asegura el diario El País en su editorial del miércoles, "La jornada podía haber acabado aún peor de no haber interceptado el Ejército israelí a otro suicida potencial en el paso Erez de Gaza. Con estos actos, Hamás no sólo ha querido ejecutar una revancha, sino también manifestar su regreso con fuerza, especialemente cuando el primer ministro israelí, Ariel Sharon, se dispone a acelerar su plan de retirada de Gaza, donde hay una lucha entre facciones palestinas por el control de la franja."
Del tratamiento escogido por el El País para la noticia, se pueden extraer varias conclusiones: a) se "compra" el argumento israelí de que el muro de separación que mantiene sellada la franja de Gaza es efectivo en su objetivo de frenar el paso de terroristas suicidas hacia Israel; b) el terrorismo regresa "con fuerza" en el mismo momento en que el primer ministro Sharon está accediendo a cumplir con parte de las exigencias de la Hoja de Ruta, es decir, la retirada de asentamientos de Gaza y c) los palestinos están al borde de la guerra interna (¿pretende transmitir que no son un interlocutor válido para Sharon "el negociador"?).

No termina El País su editorial sin señalar antes que "la falta de esperanzas es el mejor caldo de cultivo para la violencia ciega, como quedó ayer, una vez más, trágicamente demostrado." Queda claro que la violencia ciega es aquella que los palestinos ejercen sin motivo ni contexto contra civiles israelíes desarmados. El conflicto palestino-israelí sería, entonces, un sino imparablemente trágico en el que la violencia se reduce, filtrando la información, a los actos desesperados de uno de los bandos que bloquean con su irracionalidad los esfuerzos del gobierno israelí por lograr la paz y acceder a las peticiones palestinas y los acuerdos de la hoja de ruta.

La Insignia lleva informando desde hace más de diez días de la operación militar "recogida de basura" que el ejército israelí desarrolla en la ciudad de Nablús, especialmente en su casco antiguo y en los campos de refugiados de Balata y Askar; pero los grandes medios de comunicación no se han dignado a informar de ese hecho, que contextualiza los ataques terroristas que han tenido lugar en Israel. Desde el 20 de agosto, y sin entrar en cifras de muertos, han sido asesinados al menos el mismo número de palestinos que israelíes fallecidos en los ataques de Beer-Sheva. Y nadie ha dicho nada. Los medios pretendidamente "serios", las cadenas de televisión, los grandes conglomerados mediáticos que tienen la capacidad de mantener ojos y oídos, cámaras y testigos, han guardado, una vez más, silencio sobre el desarrollo diario de la represión israelí sobre los palestinos. De este modo, cuando dos suicidas se inmolan en Beer-Sheva, el hecho violento no es más que eso, violencia ciega, sin más y porque sí, de quien no quiere la paz. Una verdad sesgada o, peor aún, una mentira repetida tantas veces que se instala como si representase fidedignamente la realidad, ofuscando la capacidad de recibir información veraz y completa que permita comprender el conflicto.

Asesinar niños a balazos, registrar casa por casa, volar algunas de ellas, detener a cientos de hombres y mantenerlos con las manos esposadas a la espalda y la cabeza cubierta por capuchas de papel durante días, al sol, en el patio de una escuela de las Naciones Unidas, hechos sobre los que este diario ha informado oportunamente, no merecen ser noticia para los grandes medios que nos dictan las normas de la profesión, para quienes moldean a su antojo a una opinión pública en la mayoría de los casos no tiene acceso -salvo a través de un arduo proceso de investigación- a una información veraz y completa de lo que sucede. Estamos demasiado acostumbrados a que alguien decida por nosotros lo que es relevante y lo que no lo es para explicar lo que sucede en el conflicto.


Si un periodista independiente puede informar
sobre lo que sucede en Nablús, ¿por qué callan los demás?

Dos realidades violentas tienen lugar al mismo tiempo y sólo se nos informa de una de ellas, la palestina. Del ilegal Muro de Apartheid no se habla, de los controles de carretera no se menciona nada, de la humillación diaria, de la quema de los olivos que alimentan a los palestinos, del masivo robo de la tierra, de la huelga de hambre de más de dos semanas que mantienen los miles de presos políticos palestinos que saturan, en condiciones inhumanas las cárceles israelíes tampoco se dice nada. Se calla sobre los continuos esfuerzos de sectores palestinos cada vez más amplios por resistir de modo no violento. Al mismo tiempo, se nos "educa" sobre los esfuerzos del gobierno israelí por cumplir compromisos frente a su extrema derecha pero se silencia el debate interno del bando palestino sobre la violencia y sobre la necesidad de levantar un nuevo modo de resistencia no violenta contra la ocupación.

Sharon intenta ceder mientras los palestinos se matan entre ellos. ¿Es eso cierto? Sharon está negociando entregar una mínima parte del conjunto de asentamientos. Todos los asentamientos en los territorios ocupados son ilegales. Todos. Entregar unos pocos mientras se autoriza a contruir diez veces más no aporta nada en el camino de la paz. Mientras Israel no de giro de 180º en su política de destrucción del futuro Estado palestino, el conflicto no se solucionará. Continuarán las invasiones militares en los territorios, continuarán los atentados en Israel y nosotros seguiremos callando y emitiendo piadosos comunicados de condena que no funcionan más que como continuas huidas hacia adelante, cómodas exenciones de responsabilidad y complicidad de facto con la salvaje política del Estado de Israel.

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