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Notícies :: amèrica llatina
Inseguridad en Argentina: otra midada
27 ago 2004
La obsesión por implantar un estado policial en toda América Latina es una realidad que nadie puede negar...


Pero muy pocos son los que se preguntan y quieren resolver las enormes bolsas de pobreza y marginación que un sistema, el que se basa en la explotación y humillación del hombre por el hombre, crea y promueve.

No hay voces firmes y rotundas que reclamen el fin de la explotación y la esclavitud, el fin de la pobreza y la marginación...

Cada día aumenta el número de pobres, desempleados e indigentes en todo el mundo.

Es hora ya de acabar con el mito de la inseguridad y exigir a nuestros representantes que el verdadero problema que tienen que resolver es el de la pobreza, la explotación y la miseria...

Todos los seres humanos necesitan vivir con dignidad y el sistema neoliberal no crea los mecanismos necesarios para el desarrollo integral de todos los seres humanos.

AMS-COB
INSEGURIDAD EN ARGENTINA: OTRA MIRADA

Para quienes somos argentinos, o latinoamericanos, y por lo tanto de corazón caliente, el dolor es un terreno sagrado en el que nos introducimos con silencio reverencial, y con respeto casi religioso. Nadie se atreve a hablar mal de un muerto, nadie cuestiona a quien se encuentra en medio de un drama, y hasta se callan o disimulan cosas que hasta ayer se gritaban, porque â¿cómo vas a decir eso?â? ante el sufrimiento.

Para quienes somos argentinos, o latinoamericanos, y por lo tanto sensibles con sintonía con los afectos o las lágrimas, hay ambientes donde entrar es casi un sacrilegio: no se tocan los niños, la familia, una madre que llora. Nadie se pregunta ante un niño si hay razón o no, sino de qué lado queda âal menos aparentemente- el niño, para saber dónde posicionarnos.

Para quienes somos argentinos, o latinoamericanos, muchas veces la razón no entiende lo que grita el corazón, o no importa lo que los afectos o afectividades indican, importan los sentimientos, lo sensible.

Hace unos meses la sociedad âincentivada por los medios- nos inundó con el âcaso Blumbergâ?, y los argentinos se conmovieron por el caso, viendo un padre destruido, y la crueldad de unos âanimalesâ?. Todos los medios nos inundaron con el tema, ¡no sólo los explícitamente de derecha! Las radios Mitre y La Red, por ejemplo, llevaron sus móviles a las esquinas a firmar el âpetitorioâ? de la âcruzada Axelâ? donde miles y miles de personas firmaron sin mirar. Al fin y al cabo importaba sobre todo el dolor y el sufrimiento de un padre.

Pero este padre pareció entender mal. Era graduado en dolor y se creyó licenciado en âseguridadâ?, âlegislaciónâ? y experto en funcionamiento de los poderes de la República.

Después de un paréntesis donde ânada pasóâ?, los medios nos inundaron con otro caso sanisidrense. Ahora, una madre llena de dolor hablaba âde rodillasâ?, lloraba en cámaras, y celebraba misas. Su caso terminó mejor que el de Blumberg, porque su hijo fue devuelto vivo, pero ahora, la nueva licenciada en dolor, una vez más, se creyó experta en poderes de la república. En su carta al presidente, difundida hoy, le pregunta qué haría si el secuestrado fuera su hijo Afortunadamente, los encargados de hacer las leyes (dejando de lado a los corruptos e inoperantes, que los hay), suelen ser personas con la cabeza fría, para guiarse con la mente serena y sentido jurídico. Lo mismo podría decir una madre de hijo asesinado en robo, de una hija violada, de vendedores de órganos, de prostitución infantil, entre otros casos. Si los padres de las víctimas hicieran las leyes, salvando los meritorios ejemplos de algunos, como las madres y abuelas de Plaza de Mayo que jamás han pedido venganza sino justicia, las leyes de la república se transformarían en una ley de la jungla donde âcomo siempre- ganarían los fuertes, los impunes, los poderosos.

Muchos, en especial en la clase media residual, no saben que existe un mundo âafueraâ?, no saben del dolor, o de la lucha por la vida de los otros. Es verdad que a la madre de un hijo secuestrado, si la estadística dijera que en el último año sólo hubo un secuestro (el de su hijo) eso no le serviría de nada: ¡hay un secuestro!, el propio. Pero fuera de estos momentos de drama, nada se los escucha decir de los otros dramas. De la solidaridad con ellos. Si en Torcuato, un menor es secuestrado dos meses para trabajo esclavo, nada se escucha decir a Blumberg o a la censora sanisidrense; si un menor de dos años parece secuestrado y se encuentra dos días más tarde muerto en el Arroyo Las Piedras, en Solano, tampoco nadie dice nada (tampoco los medios, si de intensidad hablamos); para no decir nada de los 28 años que llevan secuestrados los más de 200 menores nacidos en cautiverio y que todavía hoy ignoran todo sobre ellos y sus vidas. Y sobre esto, nada dicen; o peor, nos insultan y ofenden a los que pretendemos mantener viva la memoria, haciendo referencia al Museo de la Memoria.

Personalmente repudio todo acto de violencia, y me rebelan los secuestros y todo negociado con la vida humana. Pero también, personalmente, no le doy ningún derecho a Blumberg ni a la madre de Nicolás para hablar en mi nombre. Es más, les aclaro que cuando hablan, generalmente repudio lo que dicen y a quienes representan, les aclaro que estoy en otra vereda, y eso no me pone del lado de la vereda de los secuestradores (de quienes también estoy en otra vereda), les aclaro que solidario con su dolor, no soy para nada solidario con sus causas

No firmé el petitorio Blumberg (y creo estar de acuerdo con el nombramiento de María del Carmen Falbo en la procuración de la provincia), y ni pienso ponerme nada negro el día que la señora lo pide. Porque ella no se puso pañuelos blancos los jueves, porque ella no sabe distinguir el poder ejecutivo del legislativo (igual que Blumberg, lo que invita a pensarlos en el grupo de los defensores de dictaduras, que jamás lo hicieron; porque de ser demócratas sabrían claramente la diferencia), y porque ella habla mucho de ponerse de rodillas pero nunca parece haberse puesto de rodillas ante los pobres de la patria. Esos que llevan siglos secuestrados, con hijos secuestrados, trabajo secuestrado, salud secuestrada y futuro secuestrado. Y lamento creer que en este caso, ella está del lado de los secuestradores.

Pbro. Eduardo de la Serna

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Comentaris

Re: Inseguridad en Argentina: otra midada
27 ago 2004
LOS PUNTOS OCULTOS DEL PETITORIO DEL NAZI BLUMBERG



1.- Abolición de la ley de divorcio. La gente decente no separa lo que dios unió. Solo la muerte separa la unión matrimonial, como dios manda. (aunque yo esté separado hace 10 años).

2.- Detención por averiguación de antecedentes por 48hs., al azar, a la salida de los colegios secundarios estatales. Los detenidos trabajarán a destajo en nuestras fábricas mientras se realiza el trámite. Gratis por supuesto. A la 3ª detención, se dispondrá de su mano de obra por un mes.

3.- Trabajo de reclusos en las cárceles. Los presos deberán trabajar. No es posible que con nuestros impuestos se deba mantener población improductiva. Se sustituirá progresivamente a los trabajadores formales, con lo cual se reducirán costos significativamente al no tener que abonar salarios. ¡¡El sueño de todo empresario!!

4.- La policía es buena y la necesitamos. Es mentira todas las infamias que se dicen. Solo hay que reeducarlos un poco, no expulsarlos. A mi hijo los mataron unos negritos vagos villeros.

5.- Voto calificado: los hombres decentes debemos hacer valer nuestro voto acorde a nuestra educación y posición social, por lo cuanto nuestro voto valdrá por 3.

6.- Anulación del voto femenino. Por las mismas causas expuestas en el punto anterior.

7.- Fichaje obligatorio de todo menor que no asista a colegios privados.

8.- Concesión de la producción de documentos de identidad a SIEMENS sin concurso, como corresponde.

9.- Restitución del servicio militar obligatorio, porque alguien tiene que cuidar a los 7000 detenidos en comisarías que serán llevados a los cuarteles. Y de paso, los conscriptos se harán hombres de bien.

10.- Cercado de barrios pobres con un muro como el de Palestina, ya que la pobreza y la delincuencia van de la mano. Los que salgan, deberán demostrar que lo hacen para trabajar.

11.- Abolición de las garantías constitucionales. Restitución de la esclavitud.

12.- Derecho de pernada.


Prof. Juan Carlos Sánchez
Cs. Jurídicas, Políticas y Sociales
(I.S.P."Dr. Joaquín V. González)
Re: Inseguridad en Argentina: otra midada
27 ago 2004
Resulta sencillo y fácil culpabilizar siempre a los débiles, a los pobres, a los que no tienen voz, a los que carecen de recursos para exigir lo que es suyo...
La culpa la tienen los desocupados


Osvaldo Bayer
Página 12


Todo va cada vez peor, se puede decir. Pero no es así, hay que corregirlo. Todo va cada vez peor, pero según de quién se trate. Por ejemplo, estamos en Alemania a la cual, tal vez, se podría mostrar como ejemplo del progreso constante del capitalismo. Por lo menos su producto modelo.

¿Es así? Pobres los otros países, entonces. Vamos primero a las pequeñas cosas. Por ejemplo el sacar pasajes para el ferrocarril. Aquí se están cerrando todas las boleterías de las estaciones. El que quiere pasaje que lo saque en el automático. Para lo cual hay que ser joven, rápido e instruido. Los viejos están sonados. Es tan complicado el aparato que no dan pie con bola. Se quejan y se les dice: vaya a una agencia de viajes. Allí hay que hacer cola, son en general mal atendidos porque a las agencias de viajes no les interesa un boleto de 1,20. Pero bien. Hay que hacerlo. A veces la primera agencia de viajes está a diez cuadras de la estación. Viejito, hacete ida y vuelta, no hay otra. Hay que ahorrar gastos, cada vez más. Antes tenías la boletería donde la empleada te saludaba, te daba el boleto preciso y te devolvía el vuelto. Los extranjeros recién llegados empiezan a mirar para todos lados buscando la boletería, miran tanto que resultan sospechosos.

Pero así los ferrocarriles pudieron dejar cesantes a centenares de empleados y tener más ganancias. Eso es lo que importa. Claro que si estás apurado y no tenés boleto podés sacarlo arriba del tren pero...claro, tenés que pagar más. Todo está calculado para la ganancia. Y las ganancias no tienen en cuenta ni a los viejos ni a los niños. Claro, se vive en democracia y tenés derecho en cuatro años a votar al partido que se opuso a los aprietes económicos. Lo votás, pero eso no te da ninguna seguridad que el nuevo partido, en el gobierno, vaya a cumplir con lo prometido. Porque lo que importa es que todo dé ganancia.

Es lo que pasó con el partido socialdemócrata alemán, famoso porque siempre habló de âreformasâ?. Y sí, desde que está en el gobierno hace reformas que deja boquiabiertos a quienes lo votaron. Por ejemplo: hacer una drástica reforma sobre algo que siempre fue un orgullo de la República Federal Alemana, la ayuda mensual a los desocupados. Esa reforma se conoce como el programa Hartz IV. Por el mismo se reducen las entradas que percibía la gente sin trabajo. Se hace con el fin de que aquellos que se han acostumbrado a no trabajar y a cobrar el subsidio piensen que no hay otra salida que buscar, buscar y buscar trabajo hasta que se gasten las pilas de los timbres que vos apretás. Un tema para Roberto Arlt. Para comenzar a cobrar dicho subsidio hay que llenar un formulario de 16 páginas. Hay que declarar todo. Hay que declarar, sí, cuánto tiene su hijo menor de edad en la caja de ahorros. Si tiene más de 700 euros pasa a considerarse para calcular el subsidio. (Aquí hubo tanta burla de la opinión pública, y tanta vergüenza ajena que el gobierno socialista-verde tuvo que subir esa suma a 4000 euros.) Si el desocupado vive con una amiga que trabaja, eso se tiene en cuenta para el cálculo; en determinados casos la amiga tiene que mantener al desocupado. Aquí no se salva nadie. Por ejemplo, un ejecutivo de 52 años que fue dejado cesante por el cierre de la empresa y que ganaba 8000 euros, si no consigue trabajo pasa a recibir 380 euros por mes de ayuda. Claro que el ejecutivo se va a lanzar desesperado a encontrar empleo. Pero ahí está el problema. Con 52 años no lo emplea nadie, salvo que tenga conexiones empresariales, políticas o eclesiásticas muy integrales. Las revistas de actualidad y los diarios están llenos de reportajes a personas que tuvieron alto empleo y que quedaron en la calle: âMe he presentado a 240 empresas ofreciendo mis servicios, pero no me toman por mi edadâ?. Más de cincuenta años. Una selección que antes tenía principios racistas pero hoy es por el grado de marcha hacia la vejez, o madurez que dicen algunos disimulados. Para quien va a pedir y recibe, con afectuosa sonrisa, la respuesta de âNo, señor, nuestra empresa emplea a gente jovenâ? es lo mismo que recibiera en la cara aquella respuesta arltiana: âRajá... turrito... rajáâ?. En junio, el número de desocupados creció en 126.500, a casi cuatro millones y medio.

Una diputada ha dicho que el Hartz IV no es un paquete de reformas sino una ley de pobreza. âMete la mano en el bolsillo de los pobres y los remite a la Edad Media.â? Ya lo dijo Ernst Bloch: âCuando ya las cosas no alcanzan para todos, entonces hay que sacarles a los pobresâ?. Porque las noticias empresariales que llegan actualmente son de lo mejor. Heinrich von Pierer, por ejemplo, de la dirección de Siemens, comunicó con una gran sonrisa una ganancia del 12,5 por ciento con respecto al año pasado y agregó que su meta se llama: âGanar más y crecer másâ?. Y para que lo entendieran todos repitió en inglés: âGo for profit and growthâ?. Y mismo el quejoso presidente de Daimler-Chrysler anunció en el segundo trimestre de este año un superávit de ganancia de 2,08 mil millones de euros. Y para eso, las medidas llamadas de racionalización y el traslado de fábricas al exterior donde se paga mucho menos mano de obra.

Hay que vender más, señores, ese es el verdadero fin de la política y tendría que ser también de la filosofía. Para ello, ahorrar gastos, cambiar la fuerza de trabajo por más automatización. Lo que antes querían los socialistas: unir la dinámica económica con la seguridad social y la justicia social ya es teoría olvidada. Justamente los socialistas de ahora hacen lo contrario. Ni fuertes ni débiles en la sociedad: todos iguales en la exigencia de producir y el que se queda es porque no merece participar del festín. Aunque no se los va a dejar morir de hambre pero van a tener que ajustarse bien el cinturón.
Pero nada es fácil. La tristeza y la rabia de la población alemana se hizo sentir. La gente reinició la protesta de nunca acabar y salió a la calle. Principalmente en el Este alemán. En la ciudad de Magdeburgo la gente llenó las calles. Fueron miles. La última vez que salieron a protestar fue por el régimen que tenían y el Muro. Ahora es por la humillación sobre las nuevas leyes de desocupados. Más, todavía, en el estado de Brandemburgo, donde habrá elecciones en seis meses, los pronósticos están encabezados por el ex Partido Comunista, hoy Partido de la Democracia Social. ¿Quién iba a pronosticar algo así? Ni el más fantasioso intérprete de las realidades políticas hubiera adivinado ese vuelco de la opinión popular.
Globalización. Primer Mundo. Con su correspondiente Tercer Mundo: bombardeos, bombas, muerte por doquier, hambre, emigraciones, una naturaleza explotada hasta el fin, capital extranjero que compra, compra y seguirá comprando el Tercer Mundo.

A los desocupados en Alemania se les han reducido las condiciones de vida. Parece una falsa noticia de algún otro mundo. Pero es cierto. Para medir el alcance de las medidas, un sociólogo ha dicho que tendría que someterse a los diputados que aprobaron la nueva ley a vivir durante un año con lo que van a percibir ahora los desocupados. No se puede vivir feliz, es tener la espada de Damocles siempre sobre la cabeza. Es permitir que los propios hijos vean a través del vidrio de los escaparates cómo viven los otros, los bendecidos por el sistema. Esa no es una sociedad justa ni siquiera humana. Esto es en pequeño lo que la humanidad es. Para mantener este sistema tan alabado se van a necesitar siempre bombas y bombardeos, guerras y gobernantes mentirosos. Los desocupados de Magdeburgo están formando piquetes. Y habrá congresos internacionales de piqueteros. Y posiblemente llegarán a ocupar el âQueen Mary IIâ?. ¿Exageraciones? ¿Quién iba a decir hace un lustro que un gobierno socialista, en Alemania, iba a reducir las magras entradas de la gente sin trabajo? Los desocupados tienen la culpa de todo. ¿Y si de pronto, por las calles de Berlín, sale un señor Blumberg y exige leyes disciplinarias más extremas para los que no tienen trabajo? Se solucionaría el problema. Cárcel de por vida a quien no consigue trabajo. Que lo hagan trabajar en la cárcel. A grandes problemas, grandes soluciones. La cuestión es globalizarse.
Sindicat