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Notícies :: altres temes
DETENCION DE 4 ETARRAS
24 jul 2004
La policía detiene a 4 etarras
INCAUTADAS DOS PISTOLAS
La Policía detiene a cuatro presuntos miembros de ETA en Vizcaya

AGENCIAS



Los presuntos etarras Josune Oña (izda.) y Asier Mardones (dcha.). (EFE)




NOTICIAS RELACIONADAS


MADRID.- La Policía ha detenido en Vizcaya a cuatro supuestos miembros de ETA, dos de los cuales, Josune Oña y Asier Mardones, tenían supuestamente como objetivo reconstituir el 'comando Vizcaya' y no se descarta que prepararan algún atentado contra la Ertzaintza. Además, se han incautado dos pistolas de nueve milímetros parabellum.

Los otros dos detenidos son Atxarte Navarro Salvador, de 27 años, y Aritz López Anda, de 23 años. Hasta el momento, se está investigando su relación con la banda terrorista.

Según informaron fuentes de la lucha antiterrorista, la detención se ha producido en el puerto vizcaíno de Urquiola y ha sido llevada a cabo por agentes de la Comisaría General de Información y de la Brigada Provincial del Información de Vizcaya. La operación continúa abierta.

Atentado

Dos de los detenidos, Josune Oña Ispizua, nacida en 1976 en Baracaldo (Vizcaya), y Asier Mardones Esteban, también nacido, en 1979, en esa localidad, habían sido identificados como los supuestos autores de una emboscada a una patrulla de la Ertzaintza el 14 de septiembre de 2003 en el puerto alavés de Herrera.

El 14 de septiembre de 2003 los miembros del comando llamaron al teléfono de emergencias 112 para alertar de un supuesto accidente de tráfico, pero realmente se trataba de un señuelo para cometer un atentado contra una patrulla de la Ertzaintza.

Cuando los agentes de la Policía Autónoma Vasca se desplazaron al lugar del supuesto accidente fueron tiroteados en el puerto de Herrera antes de que se bajaran del vehículo con una escopeta de cañones recortados cargada con cartuchos de postas, y resultaron heridos.

Al día siguiente, la Ertzaintza halló el cadáver del presunto miembro del comando Arkaitz Otazua, que falleció en el tiroteo con los agentes.

La Policía va a analizar las armas intervenidas para comprobar si han sido utilizadas en otras acciones terroristas.

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Comentaris

Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
24 jul 2004
Bien! Ojalá hubieran sido 8...
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
24 jul 2004
Eso, eso, flor de lis!!!! Pillamos a 4 y a otros 4 mas que no tengan nada que ver, y asi queda mas impactante la noticia en el telediario.

Luego una semanita y cuatro ostias, i sin comerlo ni beberlo pa casa, POR VASCOS I PROTESTONES!

Flor de lis? eso, eso! Francia Monarquica! que coño!.
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
24 jul 2004
De puta madre, 25 años entre rejas... A ver si se les pasan las ganas de matar a conciudadanos. Como que se creían que matar era gratis! Gratis total, pero en el trullo!
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
24 jul 2004
Una semanita y para casa, nada de nada, "¿Y yo que se?; Lo ha dicho la Televisión"

¿O te crees que no hay cientos de presos etarras cumpliendo DÉCADAS en chirona? Tú estas en el limbo, o es lo q te gustaría a tí...
No me gustaría estar en su pellejo, se van a pasar al menos 20 añitos si demuestran su participación. Vamos, que no se van a pòner morenos, vaya...
Moraleja: QUIEN LA HACE LA PAGA.
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
24 jul 2004
matar gratis? però que os habeis creido? aqui en España solo se mata gratis si te vas pa Irak o eres del GAL, cojones!!

Y el puto referemdum os lo vamos a meter por el culo, aqui se obedece democraticamente!
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
24 jul 2004
estos hijos de puta son unos niños de papá que sólo se atreven a ir encapuchados y a disparar en la nuca.
Y luego se mean de miedo (literal) en la Audiencia Nacional, jejeje.

Vamos, que si los dejas en el frente de una guerra de dos bandos con armas se suben a un arbol y se ponen a llorar!!!

Y se llaman "liberadores del pueblo vasco". Son unas nenazas.
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
24 jul 2004
I tu "hi" que només escrius gilipollades, aixeca el cap del teclat, mira el teu voltant i diguem quina valentia hi ha a la teva vida de pontífex, que ni tansols lluitaries perque no violessin a la teva mare. M'agradaria veure't a tu en una guerra, idiota. "Niños de papa" dius peazo subnormal.

Gora euskal herria Askatuta
Amunt els que lluiten.
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
24 jul 2004
eres un lameculos, "Gora", y tienes harta hasta a tu puta madre, que no deja que se lo lamas más.
Tú llamas luchar a pegar tiros por la espalda, vvir todo el dia en un chalet al sur de Francia, y con los dineros de empresarios vascos... Venga ya, capullos.
¿A quien quereis engañar con vuestra "lucha"?
Esa es una lucha de señorito andaluz, con puro despues de fumar.
Y ADEMÃ?S POR LA ESPALDA. SI ESTOS ETARRAS VASCOS ESTUVIERON 35 AÃOS ACOJONADOS CON FRANCO!!!!!
NI SE LES VEÃ?A!!! NI UN MÃ?SERO ACTO DE SABOTAJE!!! NI UN MÃ?NIMO PROBLEMA PARA EL DICTADOR!!!

Y ahora salen con la palabra lucha, lucha, lucha, lucha, lucha.....bal, bla, bla, bla,bla...

Y repito, SE MEAN Y SE CAGAN DE MIEDO (LITERALMENTE) AL ENTRAR EN LA AUDIENCIA NACIONAL. ¡¡¡¡¡¡VALIENTES LUCHADORES!!!!!!

Vamos, es que es de tebeo...
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
24 jul 2004
Hi, no sé qui t'has pensat que ets, però mentres tu estas merdejant i fent difusió d la teva estimada llengua imperial, hi ha altres, que estem lluitant per a que les nostres minories puguin ser concebudes i d'igual importància. Bé, no ens hem de sorprendre al veure que, tots sou iguals. I si ,aquest cop, generaitzo. TOTS SOU IGUALS. Vas insultant als que, pensen, es manifesten i lluiten ideals contraris als teus. Ideals que es basen en una idees clares i sostenibles. Defensades i dutes a terme en tot moment.
La idea que tu defenses, no es pot ni comparar d bon tros, amb la que tu rebutjes.
Per tant, amic meu, crec que mereixes una reflexió, i sobrevalorar el present.

Gora Euskal Herria ASKATASUNA.

Seguirem lluitant!
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
24 jul 2004
No sé porque te pones así, "jomateixa".
La notícia es: DETENCIÓN DE 4 ETARRAS.
Y parece que estés cabreada, nena, quien lo diría.
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
24 jul 2004
Ni eta i escaca2000 són res!! Els que tenen el timó i el poder son aquells que tots molt bé coneixem: ERC, Pla Ibarretxe, Maragall...) Aquests si que fan mal al espanyolisme ranci i caduc del pp i el fet que la dreta espanyola no tingui ni un 10 per cent de suport a les eleccions catalanes!! La resta son tonteries...

Bye bye spain!!
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
25 jul 2004
"La notícia es: DETENCIÓN DE 4 ETARRAS". Eso es, "La noticia". La presunciòn de inocencia no es màs que " un detallito sin importancia"en un supuesto estado de derecho. Aquì no hace falta ni juicio ni resoluciòn, los medios tienen noticias en epoca de sequia informativa y la policia ya se encargarà que los detenidos se declaren miembros de Al quaedar o lo que haga falta ¿ verdad ?
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
25 jul 2004
¿Pero qué presunción de inocencia?
1) Iban armados.
2) Pistolas 9 mm Parabellum (casualidad?)
3)Llevaban documentación falsa.
4) Coinciden con los nombres que buscaban desde hace 1 año.
5) Pretendían cometer un atentado inminente.
6) No desmienten su pertenencia a ETA.
7) Seguramente les dio el soplo un topo bien informado.

Qué eran, monjas de la caridad?
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
25 jul 2004
Desgraciadamente, ahora, mientras unos estamos delante del ordenador, otras están desayunando y otros en la playa, cuatro jóvenes vascos están siendo torturados en una oscura celda de la Audiencia Nacional española.

La bolsa, electrodos, palizas... Esto es lo que permite y promueve la ley antiterrorista española. Y luego nos hablarán de democracia, se les llenará la boca de palabras, mientras cuatro jóvenes vascos siguen incomunicados, maltratados, torturados.

¿Terrorista, quién?
¿Democracia, dónde?
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
25 jul 2004
Basta ya de terrorismo de ETA y de terrorismo islámico.
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
25 jul 2004
Basta ya de terrorismo de ETA y de terrorismo islámico...el terror es monopolio del estado, ¿que no sus habeis enterado?
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
25 jul 2004
Realment IMC està molt ple de madera avorrida i jerquis rancis. Què fàcil és acusar de covard a un etarra. Vosaltres que, dispareu a la cara no? Vosaltres no dieu el que hos ordenen quan us posen la bossa al cap o us apallissen. Així així, podrieu donar lliçons de valentia a la penya que ho deixa tot per viure en clandestinitat.

Hem de suposar que són culpables. Hi ha tantes proves, i totes han sortit de fonts fiables; TV1, TV3, ABC... Parabellums i a sobre no desmenteixen que són etarres! Has pensat, desgraciat, que potser ho han dit mentre s'ofegaven en sang?

Presos al carrer!
Aviso a tricornudos
25 jul 2004
aver... los guardias civiles estos que se pasan el dia por indymedia deberían saber que si les pillan todo el dia enganchados al "internete" les pueden despedir fulminantemente... veeenga iros a limpiaros el "trescuernos" de sangre.
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
25 jul 2004
LOS ETARRAS SE MEAN DE MIEDO AL ENTRAR EN LA AUDIENCIA NACIONAL!!!!!!!! SERAN COBARDES!!!!
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
25 jul 2004
TORTURA, LA DEL POBRE CHOFER POLICIAL, QUE LE DEJAN LA FURGONETA OLIENDO A MEADOS Y CACOTA Y A OLOR DE CONEJILLO ASUSTADO!!!!!!
Stop tortures!
25 jul 2004
unai1_3.jpg
tricornuts.jpg
Fotografia d'ingres en preso preventiva d'Unai. Despres de passar per la Audiencia Nacional.

Tremquem el silenci mediatic.
STOP TORTURES
Aqui es tortura com a la dictadura
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
25 jul 2004
para "Kronstadt 21":

NO CONFUNDAS A LA GENTE. lA NOTICIA ES "DETENCIÓN DE 4 ETARRAS", no nos pongas a uno que han aporreado cuando iba a boicotear en una manifestación a un ministro. NO INTOXIQUES. ¿Y PORQUÉ NO NOS HABLAS DE HEIDI?

NO CONFUNDAS A LA GENTE. lA NOTICIA ES "DETENCIÓN DE 4 ETARRAS", no nos pongas a uno que han aporreado cuando iba a boicotear en una manifestación a un ministro. NO INTOXIQUES. ¿Y PORQUÉ NO NOS HABLAS DE HEIDI?

NO CONFUNDAS A LA GENTE. lA NOTICIA ES "DETENCIÓN DE 4 ETARRAS", no nos pongas a uno que han aporreado cuando iba a boicotear en una manifestación a un ministro. NO INTOXIQUES. ¿Y PORQUÉ NO NOS HABLAS DE HEIDI?
Espanya=Tortura
25 jul 2004
Alrededor de las 04.00h del día 06/09/01, estaba durmiendo y me despiertan unos ruidos. Salgo al pasillo y veo unos guardias civiles con casco, chaleco y no sé si con pistolas, discutiendo con mis padres. Me acerco y me preguntan si soy Unai Romano, a lo que contesto que sí, me agarran y me sacan de casa, mientras me atan las manos con una cuerda. Al momento de sacarme a mí, van saliendo mi hermana, mi hermano y mis padres. Los de casa estamos fuera, y se empiezan a escuchar ruidos de las puertas de los armarios. A mí me dicen que estoy acusado de colaboración con banda armada, y en ese momento empiezan a subir por las escaleras guardias civiles vestidos de paisano y la secretaria del juzgado. Me ponen las esposas y me dicen que van a registrar el piso. Mis padres son testigos conmigo, la secretaria y tres guardias civiles se dedican a mirarlo todo. Custodiándome a mí hay otros dos guardias civiles. Miran papel por papel, libro por libro y partitura por partitura. Durante el registro el trato que recibimos es correcto y se ha levantado acta de todo. Cuando parece que se ha terminado el registro se acuerdan del camarote, me suben a mí con dos guardias civiles. Cuando estamos entrando en el camarote, no se fían y se cubren conmigo, mientras tienen la mano en la pistolera. No se llevan nada y cuando bajamos a casa me permiten que me duche, me vista y me despida de mis familiares, pero sin abrir la boca, como ha sucedido en todo el registro.
Me meten en el coche sobre las 10.30h de la mañana. El coche me lleva a un sitio que desconozco. Todo el trayecto lo he hecho en silencio y con la cabeza entre las piernas. Nada más bajarme del coche hay unas escaleras, no me avisan y me caigo con las rodillas en ellas. Me meten a un calabozo con pasamontañas y me ponen contra la pared. Tengo problemas para respirar y el guardia civil que me cuida dice que no tengo derecho a respirar. Me meten en una furgoneta al rato, y sin esposar me llevan a Madrid. Durante el traslado se mete alguien en donde estoy yo y me pregunta por qué creo que me han detenido, le respondo que es porque conozco a algún detenido. Ãl me aconseja como amigo que colabore, que hasta el momento se han portado bien conmigo y que colabore. Me llevan a alguna comisaría, me cachean y me dan cuatro consejos muy importantes allí: obedecerles, tener los ojos cerrados, no mirarles a ellos a la cara, y si me cruzo con algún otro detenido, no mirarle. Me meten en un calabozo y me obligan a permanecer de pie.
Al cabo de un rato empiezan los interrogatorios. Me piden que colabore continuamente, mientras me golpean en la cabeza con unos palos forrados de espuma o cinta aislante, no lo sé exactamente. Que si conozco a fulano, que si conozco a mengano, que si puse un coche bomba, que si disparé a alguien... Me dicen que he hecho todo tipo de cosas, a lo que yo me niego rotundamente. Al instante de negarme me golpeaban tres o cuatro veces con los palos forrados, luego me preguntaban de nuevo. Los golpes siempre eran en la cabeza y en la frente. Cuando estaba âgroguiâ paraban y me preguntaban sobre la cuadrilla, familiares, dónde poteaba en la Parte Vieja de Vitoria, camareros, temas sobre el trabajo, política, ikastolas, gaztetxes. Cuando me tranquilizaba un poco y después de que me dieran un poco de agua (agua que me recuperaba mucho, no sé si estaría drogada o algo por el estilo), empezaban de nuevo los interrogatorios; si conozco a fulano, que cuantos kilos tenía la bomba, que cuantas veces he estado en Francia, que si la bomba tenía péndulo o no...
Todos los interrogatorios los hice con un antifaz puesto en los ojos, de esos para dormir que te cubren los ojos, y por encima del antifaz me ponían un pasamontañas. Cada vez los interrogatorios eran más duros y me llegaron a colocar tres pasamontañas. Yo creo que era para amortiguar los golpes, pero la sensación de agobio era terrible, y no paraba de sudar la gota gorda. Otra cosa que me hicieron era la bolsa, me colocaban una bolsa en la cabeza y la cerraban aguantándola hasta así hasta que me tambaleaba. Esto me lo hicieron unas ocho veces en total. Luego, lo mismo, cuando estaba atontado preguntas sobre mi forma de vivir, de dónde andaba y con quién, más agua y vuelta a empezar. También me obligaron a realizar flexiones, estaba de pie y me hacían ponerme en cuclillas (a esto le llamaban el ascensor) subir y bajar, subir y bajar. Me tenían mucho tiempo haciendo esto y acababa totalmente empapado en sudor.
Durante los interrogatorios oí gritos de dolor de otra gente, no sé quienes serían, o si los producían ellos mismos, pero eran espeluznantes. Me imaginé que serían de otros detenidos que estaban torturando al mismo tiempo. En una estas, cuando me sacaron de un interrogatorio y me tenían en el calabozo de pie, entró uno de ellos y solamente me colocó el antifaz, y me llevó a una habitación donde estaba una mujer. Se identificó como médico forense y respondí a sus preguntas. Me preguntó por mi estado de salud en general, y le dije que estaba reventado físicamente y lo de los golpes en la cabeza. Me miró y me dijo que no tenía nada aparente. Los guardia civiles estaban detrás de la puerta y me imagino que ellos nos oirían a nosotros como nosotros les oíamos a ellos. Me dijo que volvería al día siguiente, por la mañana, y les avisó a los guardias civiles para que se me llevaran.
Me metieron en el calabozo y a los pocos minutos me pusieron el antifaz y los pasamontañas. Me metieron en otro lugar y me preguntaron qué le había dicho a la médico forense, empiezo a contárselo y me interrumpe uno de ellos gritándome como un loco que ya sabía lo que le había dicho. Al instante me golpeó unas veinte veces seguidas con aquellos palos, creo. Empiezan los interrogatorios, estos son mucho más salvajes que los anteriores. Las preguntas son las mismas o parecidas. Siempre que contestaba que no, me golpeaban duramente. Yo estaba de pie. Me preguntan constantemente y me caen golpes cada vez más fuertes. Dos guardias civiles se suben en sillas y comienzan a golpearme desde arriba. Cada vez están más agresivos, y los golpes son siempre en la cabeza y en la frente. No sé cuánto tiempo llevo ni qué hora es. Ven que me fallan las piernas y me dejan descansar, más agua, más preguntas de dónde me muevo y empezamos de nuevo. Ahora me tienen haciendo ese tipo de flexiones, de pie, de cuclillas, de pie..., pero cuando estoy en cuclillas me golpean en la cabeza y con el mismo impulso del golpe me caigo al suelo aunque siempre me cogen antes de que caiga del todo, y de nuevo de cuclillas, de pie... Me obligan a realizar flexiones hasta que ven que no puedo más. Me dejan descansar y me dicen que soy el único âhijo de putaâ que no ha hablado y que como no les diga nada, les da igual el qué, voy a salir como âel Lasa eseâ que mataron. Uno de ellos me dice que se ha pasado tres años en la cárcel por lo de Lasa y Zabala y que le da igual matarme o despellejarme vivo. Más agua, más preguntan y empezamos. Ahora me tienen sentado en una silla, ya no me aguanto de pie, y me golpean constantemente, las preguntas ya no son tan habituales, pero los golpes son constantes. No quieren que me desmaye y cuando ven que no puedo más, se controlan un poco. Uno de ellos me habla al oído suavemente diciéndome que diga cualquier cosa, que me lo invente, que ese es su trabajo. Le digo que no he hecho nada, se pone histérico y me dice que a partir de ahora le voy a rogar que me mate. Me agarran entre unos y me golpean más fuerte en la cabeza, ellos se cansan y se van turnando. Me ponen los electrodos en los genitales, en el pene, en la parte superior de la oreja. También me ponen la bolsa y me siguen golpeando.
Estoy roto y me empiezan a amenazar con que mi novia y mi hermano están de camino y que les van a hacer el doble de lo que me han hecho a mí. Les digo que yo no he hecho nada y que mi hermano y mi novia tampoco. Los golpes continúan mientras me agarran entre algunos y me empiezan a decir que han detenido a mi madre y que está camino del pantano cerca de Vitoria. Los golpes continúan, yo les ruego que dejen a mi madre que nunca ha hecho nada. Me dicen que le están haciendo el âascensorâ en la presa, atada por los pies y en el agua. Se oyen llamadas como que están hablando con los del pantano, uno de ellos pega un grito y se callan todos. Me sientan en una silla y uno de ellos me comunican que mi madre ha fallecido. Todos se callan y hablan bajito, yo no les entiendo. Ya no me golpean.
Me llevan al calabozo y me dejan allí alrededor de una hora. Mi situación es brutal, se me está hinchando la cabeza a una velocidad increíble y ya no veo nada. El pensamiento me juega una mala pasada y me creo lo de mi madre. La cabeza me está quemando y lo único que quiero es salir de allí. De repente viene uno de ellos y me ve que me estoy levantando de la cama. Me dice que me voy a enterar, me pega una patada y entonces me ve la cara y me dice que me dé la vuelta. Se calla y se va. Al cabo viene otro y de esta manera estuve hasta que me vieron unos seis de ellos. Me quemaba la cabeza entera, me la palpaba y estaba exageradamente hinchada, me dolían los ojos y sentía como si me fuera a estallar la cabeza. Lo de la madre me tenía histérico y decidí autolesionarme mordiéndome las muñecas. Tenía o mejor dicho notaba unas pequeñas marcas en las muñecas y primero con los dedos y luego con la boca logré lesionarme, no sé hasta qué punto. De repente viene uno de ellos y me dice que me levante y que le acompañe, me coge las manos por detrás y se da cuenta de lo de las muñecas. Me meten en una habitación. La médico forense asustada, pregunta qué me ha pasado y qué me han hecho. Son las 10.00h del día 07/09/01. El guardia civil le dice lo de las muñecas, y se va. Me dejan con ella, estoy histérico, no reconozco la voz de esa mujer y no puedo verla. Me obliga a sentarme y me pregunta qué tal estoy, a lo que le contesto que me va a estallar la cabeza. Pide un coche urgente a los guardias civiles y nos dirigimos a un hospital. Por el camino me pongo histérico y le digo a la médico forense que han matado a mi madre.

Llegamos al hospital y me empiezan a hacer las pruebas. Su mayor preocupación es que no tenga rotura craneoencefálica. El dolor me mataba vivo y no me querían dar nada hasta que tuvieran los resultados de las pruebas. Con el paso del tiempo me dijeron que no tenía rotura craneoencefálica y que tenía un edema y contractura muscular en el cuello. Tenía toda la cabeza y el cuello hinchados. La médico forense me dijo que tenía toda la cabeza morada y los ojos negros pero que era normal con un edema. La médico forense me dice que me llevan a la enfermería de una prisión, pero que primero tenemos que ir a la comisaría donde he estado anteriormente. Me entra un miedo atroz.
Me llevan a comisaría y me meten junto con la médico forense en su habitación. Ella se tiene que ir al juzgado y me deja solo alrededor de dos horas. Durante este tiempo tengo a dos guardias civiles fuera de la habitación, mirándome y riéndose continuamente. Se van turnando y se ríen del aspecto de mi cara, mientras me dicen que soy un cerdo, un monstruo, y más tonterías del estilo. Yo mientras tanto permanezco quieto. Hacen amagos de venir para golpearme, pero sin llegar a hacerlo, no me tocan ni un pelo mientras estoy en esa habitación. Vuelve la médico forense, y a la hora aproximadamente me meten en un coche. Paramos, y el guardia civil que tengo a mi lado me pregunta si quiero hablar con la Guardia Civil, le respondo que no y me bajan del coche. Comienzo a oír ruidos de puertas que se abren y se cierran continuamente, creo que estoy en una prisión. Me sacan dos fotos y me toman las huellas. Estoy totalmente ciego y algo atontado y me llevan ante los médicos. Me miran por encima, me preguntan algo y me dicen que me van a poner un apoyo para dormir, ya que no puedo valerme por mi mismo. El apoyo es un colombiano que me ayuda a acostarme, a orinar y a levantarme de la cama. Por la mañana hablamos y me dice que tengo la cara totalmente hinchada, con los ojos negros y todo el resto morado. Me entero que a la cárcel llegué el día 08/09/01. Me cambian de apoyo, a las dos horas de llegar este me comunican que estoy incomunicado y no puedo tener apoyo. A partir de este momento tengo que ir palpando todo, para poder ir al baño, a la cama, comer... Al cabo de un día y medio, me pego una ducha y empiezo a ver algo. Al principio es borroso, pero con el paso de las horas veo mejor. Tengo los alrededores de los ojos negros, lo que es el blanco del ojo ensangrentado, toda la cara hinchada y oscurecida, y el cuello y los hombros hasta el pecho oscurecidos también. Me tienen veinticuatro horas al día encerrado en la celda de la enfermería, y no quieren que me vea nadie, ya que mi cara es bastante espectacular.
Al día siguiente (10/09/01) viene otro médico forense del juzgado para ver si estoy en condiciones de pasar ante el juez. Acordamos que estoy en condiciones de pasar, no en muy buenas pero accedo. Me llevan a ingresos y me ponen en manos de la Guardia Civil, que me va a llevar a la Audiencia Nacional. Le comunico al guardia civil que me va a colocar las esposas que tengo las muñecas heridas y que no me las ponga, y me esposa a la espalda. Una vez allí, me dejan en manos de la Policía Nacional, y uno de ellos comenta al otro que me han hecho âla del pulpoâ, y me meten en un calabozo.
El trayecto desde el calabozo hasta el despacho del señor juez lo hago con una chaqueta en la cabeza que me impide ver nada. Empieza la toma de declaración, respondo a las preguntas y niego las acusaciones. Cuando me pregunta si quiero añadir algo más le comento las torturas y malos tratos que he sufrido y empiezo a contárselas. Al medio minuto me interrumpe diciéndome que lleva muchos años trabajando con la guardia civil y que mucha gente dice sufrirlas y que no me cree. Al parecer ha terminado la declaración. Me bajan al sótano con la chaqueta puesta de nuevo en la cabeza, y me meten en una furgoneta de la Guardia Civil que me lleva de nuevo a prisión.

Ahora me encuentro en el módulo 2 de Soto del Real. Hoy es día 20/09/01, he tardado tanto en escribirlo porque cada vez que me ponía a describir lo que pasó me ponía muy nervioso, y tenía que ir poco a poco. Se me ha olvidado comentar que en los interrogatorios me hicieron estar mucho tiempo desnudo, y que los guardias civiles que participaban en ellos, se iban turnando constantemente.â?
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
25 jul 2004
ETA se acabará cuando se aprueve el plan Ibarretxe (Apollado por la gran mayoria de bascos). Entonces ya veremos si a los fascistas españoles realmente les preocupaba ETA o el hecho de perder Euskadi de SU mapa!!
Prou impunitat; Fora la llei antiterrorista!
25 jul 2004
tasio2.gif
Aclaració a â...â?:

El fet que el peu de foto quedi precisament, sota un cartell de denuncia, dâuna carrega policial i posteriors maltractaments als detinguts (acabat amb âsâ?, i no uno). Es presta efectivament a la confusió.

Tens raó "..." també te de dir a manera de desgreuge, que a l'hora de picar sobre el nom mâequivocaât d'arxiu d'imatge.

Simplement el que pretenia (i que per la precipitació del comentari, potser no mâha deixaât expressar amb claredat) es denunciar el silenci mediatic, que hi ha entorn la tortura que practiquen forces de seguretat de l'estat i carcellers a l'estat espanyol amb la mes completa impunitat legal.

El que també volia ressaltar es que sota l'ampar de la âllei antiterroristaâ?, ara mateix mentre discutim, podrien estar sotmesos a tortures 4 presumptes membres d'ETA (la tortura no només afecta a membres d'ETA, aclaro ) i això no son contes de Heidi !

Sincerament disculpes, que no fan acallar un xic, el crit de STOP TORTURES!
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
25 jul 2004
NO se silencian las torturas, majete. Aqui tienes la prueba. Se produjo una en el año 2001 (la que tú comentas), y salieron las fotos del preso herido y se castigó a los ejecutores de tamaño atropello. Y yo me alegro, porque este es un Estado de derecho.
Pero NO HA SALIDO NINGUNO MÃ?S. Así que querer generalizar, a los cientos de detenidos etarras por un sólo caso, ES MANIPULACIÃN.
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
25 jul 2004
"...": Em dius que tu només coneixes un cas? Veus precisament d'això estava parlant.

Trenquem el silenci, combatem la impunitat!
Menudos debates de mierda
25 jul 2004
Ojala revienten todos los capullos que critican tanto la lucha armada.
Megustaria ver a muchos de vosotros con 5 dias de legislacion antitarrorista encima. No es ser mas cobarde el tener a una persona secuestrada varios dias dandole de palos entre varios, en total indefension.
A pegar tiros en la nuca a todos los hijos de puta españoles
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
25 jul 2004
No, desde el 2001 no conozco. Si tú lo conoces, ¿porque has puesto este caso y estas fotos de hace 35 meses?

Ya estoy esperando, estoy impaciente.
AMNIST?A INTERNACIONAL DENUNCIA 320 CASOS DE TORTURA EN ESPAÑA
25 jul 2004
Resumen del Informe de 2002
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AMNISTÃ?A INTERNACIONAL DENUNCIA 320 CASOS DE TORTURA EN ESPAÃA
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laopinionpublica.com/AI-España


Crisis de identidad: Tortura y malos tratos por motivos racistas a manos de agentes del Estado.

Los miembros de una familia gitana con varios niños son humillados y torturados en una comisaría de Madrid, donde han sido detenidos ilegalmente. Policías secuestran a un vendedor ambulante senegalés de una playa en Galicia y, en vez de llevarlo directamente a la comisaría, lo golpean en una lugar alejado de la ciudad y le insultan con frases racistas.

Un niño marroquí, que trataba de rehacer su vida en Melilla, fue ilegalmente abandonado a su suerte por la policía española en la frontera. Esa misma noche se le vio llorando, empapado y entumecido de frío bajo la lluvia, aferrándose a la valla fronteriza. Una mujer brasileña fue violada mientras se encontraba bajo custodia de la policía. Como los compañeros del acusado se negaron a cooperar con la investigación, el violador no pudo ser identificado y el Tribunal Supremo no pudo actuar.

Un trabajador marroquí, atacado por una multitud armada con palos, huyó de su hogar bajo una ráfaga de balas de plástico disparadas por policías que además, no actuaron para impedir el incendio de su hogar y el robo de sus pertenencias.

Estos casos son solo una muestra de aquellos que Amnistía Internacional describe en este informe, y que demuestran una pauta de violación, por parte de agentes del estado, de los derechos de integrantes de minorías étnicas o extranjeros residentes en España. De muchos de los incidentes que recoge el informe se deduce que dichas violaciones surgen como resultado de la âtipificación racialâ?. En otros, como es el caso de la expulsión de niños de Ceuta y Melilla, las violaciones son incluso aprobadas por las autoridades gubernamentales.

Durante muchos años Amnistía Internacional ha manifestado su preocupación por la tortura y el maltrato de españoles y extranjeros a manos de agentes del estado. Este informe examina el tema específico de la tortura y los malos tratos con componentes racistas llevados a cabo por agentes del estado en España entre principios del 1995 y principios del 2002.

Los casos descritos en este informe son sólo una pequeña muestra de las quejas recibidas por la organización y han sido escogidos con el fin de ilustrar la naturaleza del problema y no su magnitud.



1. Antecedentes

La discriminación racial contra la comunidad gitana en España ha sido documentada con anterioridad. Sin embargo, no ha sido hasta la reciente llegada a España de inmigrantes, en particular de �frica, cuando se ha reconocido que el racismo y la xenofobia es un problema tan grave en España como lo es en otras partes de Europa.

La población española asciende a 39 millones de personas, de la que se estima que entre un dos y un tres por ciento son extranjeros. Los últimos datos proporcionadas por el Ministerio del Interior muestran que el número de extranjeros residentes en España aumentó de 198,042 en 1981 a 938,783 en el ano 2000. Esta cifra aumentó a 1,109,060 en el 2001, lo que presupone un aumento del 23.81 por ciento comparado con el 11.78 por ciento en el 2000.

A esta cifra se le debe agregar el número de inmigrantes indocumentados que residen en el país. Los inmigrantes indocumentados âcategoría en la que se incluyen muchas mujeres y niñosâ se encuentran en una posición particularmente vulnerable con relación a los agentes del estado. Los policías españoles tienden a considerar que el color de la piel y las características faciales, así como otras diferencias de apariencia, son pretextos legítimos para detener a individuos y poder pedirles sus documentos de identificación. En estas circunstancias es cuando se presenta el mayor número de casos de maltrato.



2. Tortura y malos tratos por motivos racistas

2.1 Muertes bajo custodia

Amnistía Internacional esta preocupada por el gran número de muertes en España durante el periodo de custodia, incluyendo muertes de extranjeros. La organización cree que muchas de las investigaciones sobre los casos no han sido realizadas con la debida minuciosidad, rapidez e imparcialidad exigida por la ley.

De acuerdo con información recibida por la organización al menos 28 personas murieron bajo custodia de la policía o de la Guardia Civil entre enero de 1999 y octubre del 2000. Ciertamente, el hecho de que extranjeros e integrantes de minorías étnicas se encuentren en esta lista no indica a priori la existencia de motivación racial, pero la revelación de que varias de estas personas habían sido detenidas por la policía para revisarles sus documentos de identidad, insinúa que su muerte podría haber estado basada en la tipificación racial. Algunas de estas muertes estuvieron acompañadas de acusaciones de maltrato o uso excesivo de fuerza.

El informe da detalles de los casos de seis personas que murieron mientras se encontraban bajo custodia policial. Todos ellos fueron detenidos por su origen étnico.



2.2 Violación y asalto sexual por parte de policías y Guardias Civiles.

Amnistía Internacional ha documentado un gran número de denuncias de violación y otros abusos sexuales ocurridas durante el periodo de custodia policial. En términos generales podemos afirmar que las mujeres extranjeras indocumentadas son las que tienen mas riesgo de ser sometidas a dicho abusos.

La violación puede definirse como un crimen de violencia, agresión y dominación que afecta principalmente a las mujeres y, por consiguiente, puede tipificarse como un acto de violencia contra las mujeres. Este informe menciona más de ocho casos de mujeres extranjeras procedentes de Colombia, Marruecos, Brasil, Perú que han sido violadas o asaltadas sexualmente en comisarías españolas. Dichos abusos no han sido necesariamente el resultado de hostilidad racista, pero parece evidente que sus orígenes étnicos las han colocado en una situación vulnerable ya que tienen más posibilidades de ser detenidas por la policía o la Guardia Civil.

Amnistía Internacional cree que los casos de violación o asalto sexual continúan ocurriendo porque algunos agentes creen que es poco probable que las mujeres inmigrantes cuyos documentos no están en orden ây que pueden temer ser deportadas más que ser violadasâ presenten denuncias, o que aunque las presenten, el espíritu âsolidarioâ? de los policías y jueces los protegerán de ser sancionados. Se han presentado casos de policías que han sido declarados culpables de asalto sexual y maltrato, o que se encuentran bajo investigación por dichos crímenes, a los que se les ha permitido continuar trabajando en cargos en los que tienen acceso a detenidas.



2.3 Tortura y malos tratos

Amnistía Internacional cree que el maltrato físico y el abuso de autoridad de policías con relación a inmigrantes e integrantes de minorías étnicas se da con gran frecuencia y de manera extendida, aunque la realidad demuestra que por diversos motivos tan solo un número limitado de estos casos llegan a ser denunciados. La organización ha recibido información sobre casos en las que la víctima tiene miedo de presentar una denuncia y no quiere que el caso sea hecho público por temor a ser maltratado de nuevo o bien por temor a que se perjudique su solicitud de permiso de trabajo o de residencia.

La información recibida por Amnistía Internacional sugiere que existe un uso frecuente de la âtipificación racialâ?, que conlleva a la detención y revisión de la documentación de determinados individuos basados en su raza u origen étnico. Si se cree que los detenidos se están resistiendo o que estos están cuestionando la revisión de la identificación por parte de la policía, pueden ser sometidos a abusos de autoridad o incluso atacados, lo que en algunos casos ha producido heridas graves. Se ha informado de la existencia de casos en los que los individuos han recibido palizas con bastones, puñetazos y patadas. En varios de estos incidentes a consecuencia de las palizas los individuos sufrieron fracturas de diversa gravedad, mandíbulas dislocadas, cortes en la cara, mordeduras y otras heridas. En la gran mayoría de los casos documentados las víctimas tuvieron que buscar ayuda médica por si solos. También se ha informado sobre casos de detención ilegal. Por ejemplo, podemos citar incidentes en los que individuos fueron detenidos en la comisaría por periodos de hasta tres días sin ser informados del motivo de su detención. Si se presentaban denuncias, era muy frecuente que los policías presentaran contra-denuncias.



3. inmigrantes

3.1 Condiciones de detención de inmigrantes

La falta de cuidado básico humanitario de inmigrantes recién llegados a España es de gran preocupación. La organización también ha manifestado su preocupación sobre la situación de inmigrantes marroquíes que, dado un acuerdo entre España y Marruecos en 1992, permite la deportación inmediata después de su detención. Muchos inmigrantes han sido devueltos a Marruecos con la misma ropa mojada con la que llegaron a España, que mezclada con el petróleo de las embarcaciones puede provocarles quemaduras en la piel. Se han recibido denuncias de que cientos de marroquíes indocumentados fueron deportados a Ceuta, y de ahí a Marruecos en condiciones inhumanas. Estas personas aparentemente fueron retenidas en autobuses o vehículos de la policía, algunas veces esposados, que a su vez se introdujeron en las bodegas de los ferries. Los inmigrantes tienen que soportar condiciones de masificación, riesgo de accidentes por el movimiento de otros vehículos, calor excesivo, ruido de motor, y, además, no existen rutas de escape en caso de accidente. Varios capitanes declararon que la policía les presionó a aceptar a los marroquíes como cargamento en vez de pasajeros a pesar de que el pasaje de personas esta prohibido.



3.2 Maltrato de niños

Niños marroquíes en Ceuta y Melilla, sin compañía de padres ni de tutores, han sido maltratados al ser expulsados por policías o agentes de seguridad privados. En la mayoría de los casos los niños que han sido maltratados son niños que se encuentran solos, frecuentemente pobres y que provienen de familias desestructuradas.

3.2.1 Niños en Ceuta La mayoría de los niños que han llegado solos a Ceuta son de origen marroquí, aunque también hay niños argelinos y de la República Democrática del Congo (algunos de tan solo 4 años de edad).

Muchos de estos niños viven en la calle y no tienen acceso a cuidados médicos. Están enfermos y debilitados por la mala alimentación lo que favorece la contracción de infecciones respiratorias. Las condiciones en el único centro de acogida establecido por las autoridades, no son adecuadas: el centro no cumple con los niveles mínimos de higiene y, además, esta lleno de ratas y piojos. Las autoridades locales no han querido construir más centros de acogida por temor a que la ampliación ocasione que más niños lleguen a España y prefieren la opción del "reagrupamiento familiar" (buscar y reubicar a los niños con sus familiares en Marruecos), aunque ciertamente esta política no ha sido muy exitosa. Los trabajadores humanitarios han criticado esta política argumentando que la mayoría de las familias de los niños que llegan a Ceuta y Melilla no pueden o no quieren hacerse cargo de ellos. En los últimos meses se ha documentado una reanudación en la práctica de la expulsión. A los niños no se les comunica el lugar al que van a ser expulsados; ningún abogado los representa y ningún tribunal examina la legalidad de su expulsión.



3.2.2 Niños en Melilla

La ciudad de Melilla comparte frontera con Marruecos. Amnistía Internacional ha documentado que muchos niños, incluso algunos en posesión de documentos de residencia, han sido incluidos en las nuevas oleadas de expulsiones del territorio español. Niños, algunos tan solo de 11 años de edad, han sido devueltos forzosamente a Marruecos a pesar de que muchos de ellos llevaban años viviendo en Melilla. En un caso que tuvo lugar el 30 de agosto del 2001, cuatro menores fueron expulsados del territorio Español y entregados a la policía marroquí quien los golpeó y los detuvo durante un día. Otros casos confirman que niños han sido maltratados por policías de ambos lados de la frontera.



3.3 Maltrato a inmigrantes adultos durante procesos de expulsión y en detención o en centros de acogida

3.3.1 Uso de sedantes o métodos de restricción de movimiento En junio de 1996, 103 personas de diferentes países africanos fueron expulsadas de Melilla y Málaga en un avión militar. Cincuenta de ellos fueron enviados a Guinea-Bissau, donde fueron inmediatamente detenidos y posteriormente golpeados en prisión. El gobierno español admitió que a muchos de ellos se les dio a beber agua con sedantes durante el vuelo y que incluso algunos fueron golpeados por policías españoles. Amnistía Internacional está preocupada por los casos de denuncias individuales presentadas como consecuencia del maltrato recibido durante las expulsiones. La organización también esta preocupada por el uso de cinta adhesiva para limitar el movimiento de los inmigrantes durante la deportación. Dichas acusaciones no se refieren exclusivamente a policías, sino también a guardias de seguridad empleados por líneas aéreas, o a policías que no intervinieron cuando dichos guardias de seguridad emplearon una fuerza excesiva.



3.3.2 Expulsiones masivas forzadas

En mayo y junio del 2001 se llevaron acabo varias oleadas de expulsiones masivas de nigerianos de España. Muchos de los deportados habían sido transferidos de la península Ibérica a Ceuta y llevaban meses esperando los resultados de sus solicitudes de permisos de trabajo y residencia. En el momento de las expulsiones muchos seguían esperando el resultado de estas solicitudes. En los ejemplos mencionados en el informe, los policías iniciaron las detenciones de los expulsados de noche, lo que causo ataques de pánico a os inmigrantes. Al parecer, el uso de fuerza fue excesivo, no sólo con los expulsados, sino también contra aquellos que se manifestaron en su apoyo. Aun más, las expulsiones se llevaron a cabo de manera discriminatoria. Estuvieron dirigidas exclusivamente a gente de nacionalidad nigeriana.



4. Fracaso de la policía en la protección de las personas contra la violencia racista

Los acontecimientos que tuvieron lugar en El Ejido, Andalucía (Almería), en febrero del 2000 han sido descritos como unos de los disturbios racistas más lamentables de España. Los disturbios ocurrieron después de que dos hombres y una mujer españoles fueran asesinados por inmigrantes. Como consecuencia, entre el 5 y 7 de febrero una ola de violencia anti-inmigrante inundó El Ejido y sus áreas contiguas. Dicha violencia se manifestó en ataques a grupos de inmigrantes y edificios de ONGs que ayudan a los inmigrantes. Muchas propiedades pertenecientes a inmigrantes fueron totalmente destruidas. Muchos inmigrantes se vieron obligados a buscar refugio en cualquier lugar, incluso en comisarías. Uno de los temas principales de polémica que surgieron a raíz de los acontecimientos en El Ejido fue el papel desempeñado por la policía. Muchos inmigrantes presentaron quejas de que la policía no había hecho nada mientras eran amenazados y su propiedad destruida.



5. Impunidad

La impunidad es un problema que afecta a las minorías étnicas y a los extranjeros de manera particular. Su estatus jurídico es especialmente vulnerable, sobre todo si están indocumentados, ya que su ilegalidad los hace temerosos de recurrir a la ley. Además, a ello se une el factor económico, que indica que es probable que estos individuos consideren que el costo financiero de presentar una denuncia es mayor de lo que pueden pagar, e incluso el conocimiento limitado del idioma puede inhibirles a de presentar las denuncias. Amnistía Internacional ha observado que en aquellos casos en los que integrantes de minorías o extranjeros han presentado denuncias, los procedimientos legales son extraordinariamente largos. Si es que se llega a obtener una condena (que no sea revisada durante un proceso de apelación), éstas son frecuentemente insignificantes y rara vez implican el encarcelamiento del condenado. Un ejemplo de la impunidad prevalente es el caso de tres sargentos de Ceuta que presentaron una queja sobre las irregularidades en la detención y la expulsión de niños marroquíes. Como resultado de su acción, los tres sargentos fueron retirados de sus actividades normales y después suspendidos sin paga, mientras se llevaban a cabo procesos disciplinarios en su contra. Después de siete meses, fueron reubicados en su cargo por falta alguna de evidencias de que hubieran cometido falta alguna.




6. Recomendaciones

Amnistía Internacional hace un llamamiento a las autoridades españolas para que elaboren, adopten y pongan en práctica una estrategia nacional y un plan de acción para combatir todas las formas de racismo. Estas herramientas deben incluir medidas específicas para prevenir la tortura y malos tratos, así como cualquier manifestación de racismo durante la administración de justicia.
Para el txakurra "..."
25 jul 2004
A ver imbécil "..." si se ha puesto el caso de Unai Romano de 2001 es porque es del último que se han podido conseguir imágenes. Que eres mas burro! Para que te enteres todos los años hay decenas de casos de troturas a ciudadanos vascos. Y para que te enteres no hubo, ni hay, ni habrá ningún castigo a los torturadores de Unai Romano, así que deja ya de intoxicar, mentir y manipular.

España tortura y asesina, te guste o no, y por tanto no es una democracia, ya que en las democracias, el estado no tortura ni asesina.
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
25 jul 2004
Y me pones un informe de Amnistía Internacional con denuncias de un gitano y un moro posiblemente maltratados.
Con todo respeto, te repito por cuarta vez: la noticia es "DETENCIÓN DE 4 ETARRAS".

Te pido más casos desde el 2001 y me dices "Para que te enteres todos los años hay decenas de casos de troturas a ciudadanos vascos".

Ya, ya, pero yo te pedía fotos. Esas heridas tan bestiales como las del caso del 2001 no se pasan ni en un mes. Y si los sueltan a los 5 días, cómo no me puedes dar más casos??
Anda, sigue buscando.

Respecto a lo que me insultas, simplemente, no te respondo.
Testimonio de secuestrado el 5 de septiembre de 2003
25 jul 2004
Me detuvo la Ertzantza en Sopelana, en casa de mi novia sobre las cuatro o cuatro y veinte de la mañana, en la madrugada del 4 a 5 de septiembre del 2003. oímos golpes en la puerta y para cuando yo subí arriba, ya estaba la madre de mi moza levantada y abriendo la puerta. Me vieron y comenzaron a gritarme âno te muevas, no te muevasâ?. Uno se me acercó, y para cuando me di cuenta estaba esposado a la espalda y con un movimiento muy rápido me puso la camiseta por la cabeza de forma que me impedía la visión.

Vino la agente o secretaria judicial. Me enseñaron la orden de registro, y comenzaron con el registro de la casa, primero bajaron al piso de abajo, a la habitación donde yo dormía, la registraron, y después miraron por encima la sala, la habitación del hermano de mi moza... Había un ordenador que mi novia les dijo que era de su hermano y no se lo llevaron. Cuando acabaron me sacaron a la calle y registraron el coche que estaba fuera aparcado.

De allí me metieron en un coche patrulla y me llevaron a Muskiz. Nada mas llegar, me metieron en una habitación. Entraron dos personas a la vez, uno se identificó como el jefe de la operación, y me dijo que me había oído mucho recalcar lo de mi abuela. Resulta que mi abuela es una persona muy mayor que sufre del corazón, y cuando estábamos en casa de la moza yo le repetía una y otra vez que la sacase de casa porque si veía todo aquello le podía dar algo. Aquí ya empezaron con las amenazas y las presiones, me decían que en mi casa había dos liberados de ETA, que yo era militante de ETA, que cuando entrasen en mi casa se iban a llevar por delante a todo el que se encontrasen allí, menos a mis abuelos, que iban a reventar la puerta con explosivos... Comenzaron ya las presiones. Yo en aquella habitación estaba en una esquina de pie, contra la pared. Después me hicieron sentarme para que les dibujase un plano de mi casa. Les dije que podía estar mi hermano allí, que no suele ir mucho, pero que podía ser que aquel día si hubiese ido, y ellos me seguían diciendo que iban a entrar en casa y que a todo el que estuviese en mi cuarto se lo iban a llevar por delante por la seguridad de sus hombres...

Me metieron en una furgoneta y me llevaron a Santurtzi a donde vivo con mis abuelos. Ya estaba mi tía allí, y casualidad, mi hermano también había ido a casa aquel día, la gente ya se había enterado de la detención. Mi abuela se había tomado la pastilla de dormir y no se enteró de mucho. Registraron mi cuarto, la sala, la cocina, no entraron donde estaban dormidos mis abuelos. De casa me metieron de nuevo en la furgoneta y me llevaron a Arkaute. Al salir de casa me pusieron un verdugo que me impedía la visión e iba esposado delante. En Sopelana estuve todo el tiempo esposado a la espalda, pero como me dolían mucho los brazos de tenerlos torcidos, le dije a la secretaria si me podían esposar delante, y así lo hicieron. En la furgoneta yo fui pegado a la ventana, la furgoneta iba llena, nadie dijo nada.

Una vez en Arkaute, me bajaron de la furgoneta dentro de un garaje. Desde el primer momento cuando me llevaban de un sitio a otro me obligaron a ir agachado, con la mitad del cuerpo agachada, tenía que llevar la cabeza casi a ras del suelo. Me metieron en un calabozo y me dijeron, âcada vez que abramos la puerta de la celda te tienes que poner de pie, contra la pared, con la cabeza agachada y las manos a la espaldaâ?. Me metieron en la celda y enseguida vinieron los que te cogen las huellas, y me llevaron a otra habitación donde me tomaron las huellas, me sacaron las fotografías, y me volvieron a llevar al calabozo. Pero al poco rato, se abrió la puerta y entró un ertzaina gritando, obligándome a ponerme contra la pared. En este momento fue cuando me explicaron que cada vez que entrasen al calabozo me tenía que poner de pie, contra la pared con la cabeza agachada y las manos a la espalda. Y me dijo ânunca, nunca, mires a la cara ni a mí, ni a ningún compañeroâ?. Me sacaron de la celda y me llevaron a una habitación. Nada más entrar, me empezaron a decir a gritos, â¡¡tú eres militante de ETA!!â?, yo les decía que no, me lo volvían a decir, yo lo negaba... las cosas empezaron muy suaves, pero poco a poco se iban endureciendo, â¡¡Mecagüen dios, abre las piernas!!â? me gritaban, mientras me daban patadas en las piernas para que las abriese cada vez más, hasta que casi no podía más. Entonces uno de ellos por detrás me daba un rodillazo en la parte trasera de la rodilla, y otro por el otro lado, después me obligaban a levantar los brazos, y me obligaban a permanecer en aquella postura mucho tiempo. Yo estaba de pie, con las piernas abiertas al máximo, y con los brazos a la espalda, pero me obligaban a levantarlos al máximo también, me estiraban de los brazos y me gritaban que así me querían ver y que no me moviese. Yo no podía más y poco a poco se me iban bajando los brazos, pero en cuanto veían que se me caían, me los cogían y me los volvían a levantar. Al final me dolían los brazos y también me dolían las piernas de tenerlas abiertas al máximo. Mientras ocurría todo aquello, me gritaban constantemente, se me ponía un ertzaina en cada oído y otro detrás y me iban haciendo cada uno una pregunta, todas seguidas, todas a gritos al oído, la única distancia que había entre nosotros era la visera que llevaban, se me acercaban lo más que podían, y con sus viseras me chocaban en la cabeza. Y todo entre gritos, â¡¡cuánto tiempo llevas en ETA; quien te captó, cuántas bombas has puesto...!!â?, todo el tiempo me repetían las mismas preguntas al oído, cada uno me hacía una pregunta, sin parar, entre gritos, chillando... me dolían los oídos de los gritos.

En ocasiones me acercaban a una bombilla o un foco que había en el techo de la sala de interrogatorios, y me obligaban a mirarla. Ellos me agarraban de los párpados de forma que no pudiese cerrar los ojos, y me hacían mirar a la bombilla, mientras la encendían y la apagaban, la encendían y la apagaban, y me decían si no me mareaba, que de allí iba a salir loco, y que ellos llevaban visera por la luz aquella. Cuando me tenían mirando a la bombilla, yo intentaba mirar para abajo, pero no podía, ellos me levantaban la cabeza, y me decían â¿Sabes para que es esta luz?, ¿no te mareas?â? Yo les decía que si y me decían de nuevo âpara que te crees que llevamos nosotros las viseras, gilipollas...â?, estaban todo el tiempo despreciándome, insultándome. Me decían que si aquel era el primer interrogatorio, me imaginase cómo serían los demás, que me imaginase como estaría al quinto día, porque me decían que iba a estar allí los cinco días y que no aguantaba nadie, âvas a firmar lo de Carreroâ? me decían. No sé lo que durarían los interrogatorios, pero al día tendría unos once o doce, por mis cálculos, pero no lo sé seguro.

En las salas de interrogatorios lo que había eran muchas huellas en las paredes, eran marcas de que habían pegado patadas a las paredes, como si las hubiesen pisado. Yo cada vez que entraba en una de aquellas salas miraba cómo era y lo que había y las marcas de las paredes eran cada vez más. Yo me imagino que las marcas eran más cada vez por los interrogatorios que se iban desarrollando en las habitaciones aquellas. Porque yo podía oír los gritos y los lloros de más detenidos.

Había una radio puesta, y sabías cuándo iban a empezar los interrogatorios, porque cambiaban la música, la ponían más alta. Ponían mucho AC/ DC y música rara, yo creo que era para que no se oyesen los gritos que provenían de las otras habitaciones. Esto igual era lo peor, el oír los gritos de otros detenidos, los gritos de los ertzainas interrogando y amenazando, golpes con sillas, la radio a tope, Euskadi Gaztea, Kiss FM... yo ya sabía que había más detenidos. Por ejemplo, el primer día me sacaron no sé cuantas veces, pongamos que llegué allí sobre las nueve y veinte de la mañana, y a las diez y media o así empezarían los interrogatorios. Este día tendría unos ocho, nueve, diez, once... no lo sé. Y lo que hacían era, igual sacaban a alguien y si decía algo, iban donde otro detenido y jugaban con ello. A mí por ejemplo, jugaron con Aitor, me decían que había dicho no sé qué, y estaban todo el tiempo encarándonos. Ellos tampoco eran siempre los mismos, y la impresión que me daba es que los que me interrogaban a mí, después iban donde Aitor, y al revés, los que le habían estado interrogando a Aitor después venían donde mí.

Las caras les vi a los ertzainas que no les importaba que les viese, y aunque llevasen visera se dejaban ver. En cambio hubo otros a los que no les pude ver, y estos me gritaban amenazándome que si les miraba a la cara ya vería, me decían que allí se podía estar mal o muy mal. Esta frase me la repitieron no sé en cuantas ocasiones. Igual en algunos interrogatorios venía uno me hacía una pregunta y se iba a otra sala, por eso es por lo que creo que se iban cambiando, primero estaban con uno, después con otro... Vi a más de un ertzaina de los que participaban en los interrogatorios. Uno era más grande que yo, era muy grande y muy feo. Era moreno, tendría unos cuarenta años o cuarenta y algún año. Había otro más pequeño, era más bajo, tenía una cicatriz en la cara y una cara de malo... creo que era moreno de pelo, pero no lo puedo asegurar porque llevaba una visera. Había alguno que con la visera se apoyaba en mi cara y me gritaba que le mirase a los ojos, y yo, aunque me daba miedo, le miraba a los ojos. Había otro que debe ser el jefe de los grupos de asalto, era bajito, fuerte, y una especie de perilla. Este parecía el típico gordito, pero que está súper cachas de gimnasio, es el típico que te golpea y te mata, estaba súper cuadrado. Estuvo en un interrogatorio conmigo, un interrogatorio corto pero muy violento, donde me obligó a permanecer en diferentes posturas, entre gritos, amenazas... Hubo otro que me interrogó en el calabozo, que tenía perilla. También había uno muy moreno, muy moreno, de piel muy morena, alto y delgadito. Había otro con el pelo canoso y liso, con tripa, igual tenía los ojos azules y era alto. Me decía que era amigo de un chaval que detuvieron el año pasado, al que debió machacar. Había otro que llevaba una visera y una especie de mosquitera, este no quería que le viese la cara bajo ningún concepto, y en una ocasión que le miré un poco se me puso a gritar que no le mirase.

Eran todos hombres, y les podría reconocer. Entre ellos había algunos de unos cuarenta años, otros eran más jóvenes... Si les veo si que les conozco, no se me olvidan las caras... En ocasiones no les veía a todos los que estaban en los interrogatorios, pero oía sus voces por detrás, y podía saber más o menos cuántos estábamos, tres, cuatro, cinco...

En los interrogatorios me obligaban a permanecer en diferentes posturas. He estado en muchas: en cuclillas, encogido, y con los brazos a la espalda y levantados para arriba, de pie con las piernas abiertas al máximo y los brazos también en la espalda y para arriba. Al final ya no aguantabas más y te caías al suelo, pero te volvían a levantar y de nuevo te ponían en la misma postura... En otra ocasión lo que me hicieron fue obligarme a ponerme de pie con las piernas abiertas al máximo, con los brazos a la espalda, y a contar de cien para abajo hasta llegar a cero. Yo empezaba a contar âcien, noventa y nueve, noventa y ocho...â?, y me decían âno, no, cuenta más despacio que no tenemos prisaâ?, y de nuevo tenía que empezar, âcien... noventa y nueve... noventa y ocho...â?, y de nuevo me decían âmás despacio que no tenemos prisa...â?, y mientras tanto yo seguía en aquella postura.

Al final conté de cien a cero súper- súper despacio, mientras permanecía en aquella postura, al llegar a cero, me hicieron una pregunta y al contestarles que no sabía, me mandaron de nuevo empezar a contar de cien a cero, más despacio aún si cabía. Al llegar de nuevo a cero, me hicieron otra pregunta y al volver a contestar que no sabía, de nuevo me obligaron a contar de cien a cero, más despacio todavía. Uno de los ertzainas estaba sentado en una silla y me preguntaba si estaba cansado, al contestarle yo que si me decía âpues dime quien ha hecho no sé quéâ?. Así estuvieron hasta que se aburrieron, al final me dijeron, âhas aguantado media hora, ahora te vamos a llevar al calabozo para que pienses, y en cinco minutos te traemos de nuevoâ?. Luego venían en tu busca... jugaban mucho conmigo, por ejemplo, me obligaban a permanecer en una postura no sé cuanto tiempo, hasta que acababa agotado, y me decían âvenga, siéntate un rato y descansaâ?, y me dejaban sentarme y relajarme un poco, y cuando estaba medio tranquilo de repente, venía otro por detrás gritando y amenazándome y de nuevo me alteraba muchísimo. Es decir, te obligaban a estar en diferentes posturas, te dejaban sentarte un rato y cuando estabas un poco tranquilo, de nuevo comenzaban los gritos, las presiones, te cogían y te llevaban a una esquina para ponerte de nuevo en posturas agotadoras, todo ellos entre gritos, insultos, amenazas...

Todos los días me visitaron dos médico forenses. Se notaba cuando te iban a llevar donde ellos, porque quitaban la música y la radio. Siempre que te trasladaban de un sitio a otro dentro de la comisaría, te obligaban a hacerlo completamente agachado, con la cabeza casi tocando el suelo, pero cuando te llevaban donde los forenses, solo te decían que bajases un poco la cabeza y que fueses mirando al suelo, sin más. Claro, para que la forense no viese en qué condiciones nos llevaban de un sitio para otro. Se identificaba, vino todos los días la misma persona menos dos días que vinieron otras dos. Solían venir dos personas, una era la que apuntaba y leía los papeles, y la otra era la que me tomaba la tensión, le temperatura, el pulso... Yo todos los días bajaba medio grado de temperatura, 38º, 37.5º, 37º, 36.5º... Siempre me reconocían en la misma habitación, estábamos los tres solos dentro, me dejaban sentarme en una silla. El primer día me dijeron si quería hacerme análisis de toxicidad, yo les dije que si, y oriné en un bote que se lo llevaron, pero a partir del segundo día no pude orinar porque no había comido ni bebido nada. Me preguntaron por cicatrices, tatuajes, me preguntaban qué tal me estaban tratando. El primer día no les dije nada, pero a partir de este día empecé a decirles lo de las posturas, les dije que tenía muchísimas agujetas en el culo, en las piernas y en los brazos, las presiones, ellos me preguntaban si me habían golpeado. Cuando les decía lo de las posturas, presiones y demás, no sé si lo apuntaba.

Yo perdí mucho peso porque me pasé casi cuatro días sin comer y sin beber nada.

Cuando me llevaban a la celda me obligaban a permanecer de pie, no me dejaban sentarme ni tumbarme. Depende el día me dejaban un poco de tiempo entre un interrogatorio y otro que aprovechaba para descansar un poquito, pero en otras ocasiones no tenía tiempo para descansar porque los interrogatorios eran muy seguidos. Algo pude dormir, pero no sé cuánto, porque a veces me parecía que había dormido mucho y no había pasado casi nada de tiempo, y me imagino que también me pasaría al revés. No calculas el tiempo. Además no sé si jugaban con nosotros con la radio, porque de repente oías en la radio âson las diez de la mañanaâ?, y después volvías a oír el pi- pi- pi que en las emisoras se oye cada hora, y yo intentaba calcular el tiempo que había pasado, pero por ejemplo la primera vez que me llevaron donde el forense yo, según mis cálculos, pensaba que habían pasado ya dos días y que iba para el tercer día, y aún era el primer día. Estaba muy desorientado, no controlaba el tiempo que estaba dormido. Esto fue un bajón.

En el calabozo estaba siempre encendida una luz. Al principio molestaba muchísimo, pero al final casi ni la apreciabas. Yo creo que era por la sensación que tenía al final de estar cansado a causa del foco. Había un altillo de cemento donde había una esterilla y una manta. Me dolían todos los puntos de apoyo, me tocaba en el hombro, y me dolía, me tocaba en el brazo, y me dolía... después de estar cinco días encima de una esterilla...

Los que me llevaban del calabozo a las salas de interrogatorios, no se enteraban de nada, eran los que se limitaban a darte la comida, llevarte a los interrogatorios... y depende con quienes había estado en el interrogatorio, cuando me llevaban al calabozo no me dejaban sentarme o sí. Yo en alguna ocasión le pregunté al de custodia si me podía sentar y estos me decían que sí. Pero de repente aparecía alguno de los que había estado en el interrogatorio gritando â¡¡Mecagüen dios, no te he dicho que no te puedes sentar!!â?, y yo le decía âes que me ha dicho este que si que podía sentarme...â?, y me decía â¡¡tú me haces caso a mi y punto!!â?

En los interrogatorios también eran constantes las amenazas, que si iba a ir a prisión, ânosotros no nos equivocamosâ? me decían, y también amenazas con mi novia, me decían que iban a ir a por ella y que la iban a llevar allí, porque según decían yo les estaba engañando, y seguro que ella algo les diría, también me decían porque tengo hechos los papeles con una amiga que âte la follas, ¿Qué dice Amaia de esto? Mi mujer me mataría...â?. En otra ocasión uno me dijo que me desnudara, yo me negué, él insistía que me desnudara y yo de nuevo que no. Al final le dijo a otro que estaba allí âllama a los demás que le vamos a desnudar y después te voy a meter una porra por el cuelo...â?, pero el otro ertzaina no le siguió el juego. En otro, me dio una especie de ataque de ansiedad, se me dormían los brazos, las manos... ellos se preocuparon mucho y me sacaron al garaje, me decían que respirase más tranquilamente... Después me dejaron tranquilo un momento. Justo estaban en Arkaute los forenses, y me llevaron donde ellos a que me reconociesen.

Los interrogatorios eran casi todos iguales, me obligaban a estar de pie, en posturas, entre gritos constantes, presiones y humillaciones, pero en ocasiones venía el que hacía de bueno y me dejaba sentarme, pero enseguida venía algún otro gritando diciendo que yo les estaba mintiendo âte voy a pegar un ostiazo que te voy a matar, hijo de putaâ?, y de nuevo comenzaba todo más bruscamente, de nuevo las amenazas... todos los interrogatorios eran iguales, gritos, amenazas, humillaciones, â¿Tú has estudiado electrónica?, no me extraña que luego os revienten las bombas, porque eres tonto, has tenido algún problema en el colegio...â? me decían.

Otra cosa que me hacían mucho, que para mí era lo pero y más miedo me daba era estando yo contra la pared de espaldas a ellos, uno se sentaba en la mesa y empezaba a abrir los cajones haciendo mucho ruido y como si estuviese rebuscando en los cajones. Esto me asustaba mucho porque yo no sabía que era lo que podía sacar de allí, ni que me iba a hacer... Igual esto fue lo peor de todo, el miedo a no saber qué era lo que iba a sacar del cajón...

Realicé la declaración policial el último día. Antes de hacerla vino un ertzaina y me dijo que me iban a subir al piso de arriba y que allí me iban a hacer unas preguntas, que según él era lo Aitor había declarado en mi contra, lo que él había firmado âporque no te creas, que Aitor ha firmado contra tiâ? me decía. Este ertzaina había participado en bastantes interrogatorios también. Igual venía con el que supuestamente era el jefe de la operación, y me gritaba muchísimo, iba a volverme loco. Y en otras ocasiones cuando me veía muy alterado, muy nervioso, intentaba tranquilizarme. Me trajeron lo que Aitor había firmado sobre mí, y me decía âsobre esto es lo que te van a preguntar ahí arriba, si quieres lo respondes, sino no, pero a ver que tienes que decir sobre ello, eh?â?. Más o menos me dijo lo que me iban a preguntar. Subí arriba y dije que sí iba a declarar. Allí estaba la abogada de oficio que más tonta que ella era imposible ser. Yo llevaba allí cinco días y estaba echo polvo ya, después de declarar firmé yo, después firmó el inspector y el secretario, y ella preguntó â¿Tengo que firmar yo?, yo me quedé alucinado.

Una vez de haber hecho la declaración, no me molestaron más. Me dejaron bastante tranquilo. La declaración la presté el lunes sobre las 6, 7 ó 8 de la tarde, aún era de día y estaba lloviendo. Sabía que era de día porque veía la ventana. Después me metieron en el calabozo y ya no me tocaron más hasta las cuatro de la mañana, que me vino el mismo ertzaina con el que había estado antes de declarar y me dijo que me duchase que me bajaban para Madrid y que me iban a dejar en manos de la Policía Nacional. Me duché, me metieron de nuevo en la celda y me sacaron de allí al de un rato. Me metieron en un coche, yo creo que íbamos todos juntos porque íbamos cuatro âLagunaâ?. Me pusieron una especie de muñequeras de espuma o fibra, y las esposas por encima. El viaje fue muy malo porque me esposaron con una mano por debajo de una de las piernas, y tuve que ir todo el trayecto con la cabeza agachada.

Llegamos a la Audiencia Nacional y me metieron en un calabozo. Yo me encontraba bastante bien psicológicamente, aunque a partir del cuarto día ya me encontraba muy cansado físicamente. No comí nada hasta el cuarto día, y en el periodo que permanecí incomunicado lo que comí fue una cena, un desayuno y una comida, y me encontraba muy débil. Tampoco bebí nada hasta el cuarto día. Por ello cuando llegamos a la Audiencia me encontraba cansado físicamente y débil, pero psicológicamente bien. Lo que pasó es que cuando llegué ante el juez (el juez ante el que tenía que declarar era Andréu) vi que no había ningún abogado de confianza, pregunté el porqué y el juez me dijo que seguía incomunicado, y que tenía que prestar la declaración con un abogado de oficio. Me preguntó si quería declarar y como no estaba seguro de lo que tenía que hacer allí, les dije que no. Preferí no decir nada. Después me bajaron de nuevo a los calabozos y allí pasé cinco o seis horas esperando. Esto fue muy malo, casi lo peor de todo. El fiscal dijo que solicitaba mi libertad sin fianza y con la condición de ir a firmar cada viernes. Por ello, una vez de saber que quedaba en libertad y al permanecer aún no sé cuántas horas en los calabozos, se me hizo muy duro, me entraba una especie de claustrofobia... En la Audiencia lo pasé muy mal.

Cuando me soltaron le oí a Aitor en el calabozo de al lado, y salí con muchísima pena por dejarle allí. Nada más salir y juntarme con mis amigos y con la familia, me puse a llorar, porque lo que viví en Arkaute fue un infierno. Es muy duro.
POLIS A INDYMEDIA
25 jul 2004
Hola als polis i picolos que passejeu per aqui a provocar. Què tal? Us avorriu a la feina? jejeje... jo a la feian també m'avorreixo, total per la merda que em paguen. Però òstia, no em deixen connectar tantes hores a internet, com ho feu? A sobre no us enxampen!!?? Podrieu penjar aqui un tutorial sobre "com escaquejar-se de la feina, passar el dia fent el gandul i seguir cobrant a final de més". Total, ja que amb els meus impostos us pago una part del sou, em fareu el detallet com a mostra d'agraïment? Gràcies!
La trotura invisible
25 jul 2004
"..." a ver si te enteras de una vez: ¿sabes lo que es la tortura sin marcas? Pues te lo voy a explicar...
La policia española está tan acostumbrada a torturar que ha perfeccionado sus métodos de tortura hasta el punto de no dejar una sola marca en el cuerpo del vasco secuestrado. Por eso no hay fotos ni secuelas físicas visibles.
Con Unai se les fue la mano y por eso existen esas fotos que dieron la vuelta al mundo.

Cuando la txakurrada te hace la bolsa no te dejan marcas, cuando te ponen los electrodos tampoco, ni cuando te introducen la pistola en la vagina, ni cuando...

Que tontito que eres si piensas que los métodos de tortura y sus marcas son los mismos que nos aplicabais en el siglo XVI...
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
25 jul 2004
Encima te introducen una pistola en la vagina? Seguro que se la dejabas atascada por tus secreciones vaginales, guarra!
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
25 jul 2004
Hola als polis i picolos que passejeu per aqui a provocar. Què tal? Us avorriu a la feina? jejeje... jo a la feian també m'avorreixo, total per la merda que em paguen. Però òstia, no em deixen connectar tantes hores a internet, com ho feu? A sobre no us enxampen!!?? Podrieu penjar aqui un tutorial sobre "com escaquejar-se de la feina, passar el dia fent el gandul i seguir cobrant a final de més". Total, ja que amb els meus impostos us pago una part del sou, em fareu el detallet com a mostra d'agraïment? Gràcies!
No hi ha mes cec que el que no hi vol veure
25 jul 2004
"...":
Haveu-re si ho entenc? ¿Jo em queixo del vel de silenci que premsa i TV tiren damunt dels casos de tortura i tu vols fotos? ¿dels diaris? Per que la d'Unai t'asseguro que no va sortir al telediario, ni al Pais.

Et passo un informe que constata mes de 320 casos de tortura? ¿i tu em parles de " denuncias de un gitano y un moro posiblemente maltratados".? un gitano y un moro? Posiblemente? maltradatos?

Alguns coneixem de primera ma casos especialment greus de companys detinguts que vam ser torturats i vexades durant la cimera del Banc mundial a Barcelona.

Mâestàs tocant la moral, amb la teva ingenuitat.
PROU HIPOCRESIA!



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Agencia AP



Ginebra. Los presuntos terroristas vascos y sus colaboradores siguen sufriendo la tortura y otros abusos en España, pese a que el gobierno de Madrid niega estos hechos, denunció un funcionario de las Naciones Unidas.

Aunque la legislación española prohíbe la tortura, las medidas para impedirla parecen inadecuadas, opinó Theo van Boven, especialista en tortura de la Comisión de la ONU sobre Derechos Humanos.

âLa tortura o los abusos no son sistemáticos en Españaâ?, aunque el abuso es âesporádico y accidentalâ?, dijo van Boven en un informe de 23 páginas, difundido antes del comienzo de la reunión anual de la comisión, que será el lunes.

El gobierno español respondió con un documento de 87 páginas en el que asegura que el informe contiene âtantos y tan enormes errores que la conclusión a la que llega (van Boven) está seriamente debilitadaâ? y por lo tanto debería ser rechazada.

El gobierno español agregó que gran parte de esa información estaba basada en material periodístico y fuentes no identificadas y criticó a Van Boven por otorgarles credibilidad.

La voz del interior
Córdoba, Argentina, Jueves 11 de marzo de 2004

http://www.lavoz.com.ar/2004/0311/UM/nota227120_1.htm
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
25 jul 2004
Tens tota la raó "mandrós" que'm som de tontos ha vegades parlant amb la paret.
¿Lo de M.A. Blanco y Ortega Lara como se define?
25 jul 2004
Quizá son mejores los bravos gudaris vascos luchadores por su tierra... ¿no?

No sé como le dais tantas vueltas, han detenido a gente con pistolas ¿las usarán para hacer mítines políticos? Porque claro, según vosotros... son presos políticos...
¿Lo de Lasa y Zabala cómo se define?
25 jul 2004
Quizá son mejores los cuerpos represivos españoles asesinando jóvenes bascos... ¿no?

No sé cómo le dais tantas vueltas. Los pueblos oprimidos tienen derecho a resistir al tirano. ¿España a parte de usar sus armas para machacar Irak, para qué las usará? Porque claro, según vosotros... son guerras humanitarias.

Ay, se me olvidaba España también usa sus armas para matar vascos.

Y es que en este mundo todo está bajo control. ¿Todo? No. Una tierra poblada por irreductibles vascos resiste ahora y siempre al invasor, con una poción mágica que los hace invencibles: el cerebro.
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
25 jul 2004
La ley antiterrorista no es más que un arma de represión del estado espanyol que sufrimos tod ARROBA s.A estas alturas de la película, como es posible, que exista gente que se crea lo que dice las fuerzas represivas del estado espanyol y el aparato judicial corrupto,parece mentira!Abrid los ojos y quitaos la venda que ya es hora!
Re: llibertat pres*s polítics catalans
26 jul 2004
PRES*S AL CARRER!!!!!
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
26 jul 2004
maderos de mierda
POLICIA ASSASSINA
26 jul 2004
Asier Mardones, uno de los cuatro detenidos por su presunta relación con ETA, ingresó ayer en el Hospital de Basurto

Asier, Mardones, uno de los cuatro detenidos el pasado sábado por la Policía Nacional acusado de pertenecer al comando Bizkaia de ETA, ingresó en la mañana de ayer en el Hospital de Basurto "con síntomas de deshidratación y agotamiento", aunque desde el ministerio de Interior no se ha informado del ingreso hospitalario hasta este lunes.

Las otras tres personas detenidas, Atxarte Salvador, Josune Oña y Aritz López, han sido trasladadas a dependencias policiales en Madrid donde prestarán declaración ante el juez
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
27 jul 2004
No nombréis la vagina, que los maderos se ponen cachondos. Si se la quieren pelar, que conecten con páginas de porno infantil y sado-maso.

El cañón de la pistola, por lo menos estaba duro, y más caliente que tu birria, pasmarote impotente.
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
27 jul 2004
per no parlar de les detencions arbitraries de 3 joves de Torà, els xavals de Gracia, 4 mes implicats amb suposats sabotatges a caixers etc, etc,etc !
Però aqui no passa res... el gran problema sòn els terroristes que parlen euskera, els seus amics okupes, els estudiants en contra la LOU, els separatistes judeo-massonics...
A la merda democrates...
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
30 jul 2004
todo pueblo reprimido tiene derecho a defenderse y mientras los estados español y frances sigan pisando, torturando y asesinondo a euskal herria, LA LUCHA segira adelante.

GORA EUSKADI TA ASKATASUNA!!!
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
16 oct 2004
hola muy buenas.soy de marruecos en el desierto me llamo zaid tengo 27 anos.bien vinedos con migo.
soy chico muy guapo.organisado el viaje y 4x4 y minubus climatise y camellos y jaimas en el desierto.si ahy una mujer qui quiera viaje a marruecos y contactar con migo.telefono mio es .0021271655859. una brazo zaid.
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
16 oct 2004
<b>El pasado martes, Garzón exculpó por fin a Ainara Gorostiaga y tres jóvenes más de la acusación tejida con su declaración en comisaría. Miren Azkarate, portavoz de Lakua, se preguntó «qué se puede llegar a hacer a una persona para que se inculpe de un asesinato». Esta es la narración textual del paso por el calabozo realizada por la propia Ainara Gorostiaga en el libro-balance de TAT del año 2002.</b>

"(...) Hacia la 1.30 de la madrugada me cambiaron las esposas hacia delante y me bajaron a un garaje a presenciar el registro del coche con el que habíamos viajado a Castellón. Me dijeron que a la única persona que podía mirar era al secretario, que ni se me ocurriese mirar a Mikel [Mikel Soto, compañero de Gorostiaga, detenido en la misma operación] ni a ellos, y en cuanto levantaba un poco la vista, me agachaban la cabeza (...) Llegamos a Madrid por la mañana del 25 de febrero (lunes), ya había amanecido (...) Entonces empezó la pesadilla. Me llevaron a una habitación donde había más de un guardia civil, me preguntaron si creía que la Guardia Civil torturaba. Yo les dije que ya lo iba a comprobar durante aquellos días. Entonces me dijeron que sí que era cierto que la Guardia Civil torturaba y me preguntaron qué tipo de torturas conocía. Yo les dije que la bolsa, los electrodos, la bañera... y me dijeron que estaba en mis manos conocer todas aquellas y más, que estaba en mis manos que aquellos días fueran un infierno o no, que allí todo el mundo cantaba pero que había algunos, que eran «los tontos», que sí aguantaban un poco más.

Entonces me dijeron que me desnudara. Me desnudé de arriba abajo, y como no decía nada se enfadaron y se pusieron a gritar como locos. Empezaron a hacerme la «bolsa», yo estaba sentada en una silla totalmente desnuda, cada vez que rompía la bolsa me golpeaban fuertemente en la cabeza con la mano abierta y con periódicos.

No sé cuantas veces me pusieron la bolsa, pero yo creo que muchas. Escuchaba los gritos de Mikel, le estaban torturando mucho. De vez en cuando me hacían gritar para que él me oyese, y si no gritaba como ellos me decían, me golpeaban más. Yo estaba histérica, eran continuas las amenazas, las humillaciones y los golpes. Empecé a inventarme cosas porque era la única salida que veía para que aquello parase. Me llevaron al calabozo con un ataque de histeria bastante fuerte. Aquel día me dejaron tumbarme un rato.

Ese lunes me interrogaron unas 4 ó 5 veces, con descansos muy cortos, en el calabozo. El resto de descansos fueron de pie contra la pared, por lo que no pude dormir. En todos los interrogatorios no pararon de hacerme la «bolsa» (aunque fueron más flojas que al día siguiente) y de darme golpes (....) También me amenazaban con la bañera.

No puedo decir cuanto tiempo duraban, yo ya estaba completamente desorientada hasta que me llevaron otra vez a donde la forense y ésta me dijo que eran las 10.30 ó 12.30 de la mañana del martes 26 de febrero. Me miró, pero yo no tenía ninguna marca. No le dije nada de las torturas, le dije que me mirara pero que no le iba a decir nada por miedo a que se lo dijese a los otros. Ella me dijo que tenía que comer y que beber mucha agua.

Con el tema de la comida, al principio no probé bocado y solo bebía del grifo del baño. A la Guardia Civil le decía que no iba a comer y que sólo iba a beber de botellas cerradas, por miedo a que me drogasen (...) Me dijeron que de allí no salía nadie ni para ir al hospital, así que ya podía empezar a comer a no ser que prefiriese comer a la fuerza (...) El martes fue el día más duro, fueron otros cuatro (no lo sé con certeza) intensos interrogatorios con descansos muy breves y sin poder dormir ni tumbarme en la cama, salvo cuando me caía.

Entonces me dejaban estar sentada en la cama cinco minutos, hasta que me volvía a levantar y me volvía a caer, entonces otros 5 minutos sentada... Cada vez que escuchaba el ruido del cerrojo me daba un vuelco el corazón. Todos estos interrogatorios fueron muy duros.

Estando totalmente desnuda, me ataron a una silla atándome los brazos con precinto y goma espuma, me colocaron innumerables veces la bolsa. Cuando la rompía me golpeaban en la cabeza y me la volvían a colocar. Me llegaron a poner 3 ó 4 bolsas juntas.

En una ocasión me llevaron a otra habitación que llamaban la «Sala Bit» o algo así, donde me inmovilizaron todo el cuerpo con un colchón o algo parecido, me levantaron y me dejaron inmovilizada de los pies a la cabeza. Entonces me pusieron la bolsa y me tapaban la boca y la nariz. Yo lo único que quería era desmayarme y perder el conocimiento, pero cuando estaba a punto me levantaban un poco la bolsa, y otra vez vuelta a empezar. Me decían (yo creo que para darme fuerzas, aunque no lo lograban), que era muy fuerte y que estaba aguantando mucho, que poca gente aguantaba aquello y cantaba todo el mundo (...) También me hicieron hacer innumerables flexiones, me agarraban del pelo, y bajaba y subía.

Esto era también muy duro. Al final no podía andar, me tuvieron que llevar al calabozo ya que las piernas no me respondían. Para ir al baño me tenía que apoyar en la pared puesto que me caía. En el resto de interrogatorios continué haciendo flexiones, muchas de las veces con la bolsa puesta en la cabeza. Al final no podía ni sentarme del dolor de agujetas (...) En cuatro ocasiones me colocaron los electrodos (por lo menos eso decían ellos), pero no los llegaron a activar salvo en una ocasión que dijeron que los activaban pero que no podían aumentar la potencia porque tenían una máquina nueva que hacía saltar los fusibles. Me hicieron colocarme dos cables en la espalda mojada y yo sólo noté un cosquilleo, pero la sensación de pensar en los electrodos fue una pesadilla (...) En tres ocasiones me pusieron una pistola en la mano. Me dieron a entender que era la que mató al concejal de Leitza y que estaba en mis manos tener una acusación por colaboración o por asesinato.

Me amenazaban muchas veces con que no iba a poder tener hijos, o si los tenía iban a ser de la Guardia Civil. Me dijeron que Iñigo Vallejo estaba con ellos y a ver si yo quería acabar como él. En aquellos momentos les dije que me mataran si querían y me dijeron que ellos no habían dicho eso (...) Lo mas duro fue eso, recibir palos sin saber qué querían escuchar (...). Me inventé unas cuatro historias diferentes. Cada vez que creía que aquella era la buena, en el siguiente interrogatorio empezaban de cero las torturas, me golpeaban más por mentirosa, y más todavía por callarme. Me resultaba muy difícil inventarme cosas que no había vivido.

También recibí muchos golpes en la cabeza y en el estómago (en el estómago menos) con periódicos enrrollados. Yo creía que me iba a estallar la cabeza y que estaba sangrando. Fueron muchos golpes durante mucho tiempo. Cuando se cansaron me los tuve que dar yo en la cabeza, y mientras me dañaba sentía una especie de desahogo.

También me hicieron dar una rueda de prensa contando todas las torturas recibidas. Luego tuve que cantar el ''Eusko Gudariak'' y más adelante gritar ''Viva la Guardia Civil'' y cosas por el estilo.

Me cambiaron de antifaz porque el que tenía puesto me estaba un poco prieto, y con las lágrimas y tanto tiempo puesto me debió de salir un sarpullido en la zona de los ojos. Me los estaban mirando continuamente.

El miércoles 27, por la mañana, me volvieron a llevar a la forense. Antes, me enseñaron un fax en el que me alargaban el tiempo de incomunicación. La forense me desnudó y yo vi cómo tenía el pecho rojo, y la espalda también la debía tener totalmente roja (...) Le pregunté a la forense si tenía algo en los ojos porque me habían cambiado de antifaz y me estaban venga mirar los ojos.

Ella apuntó en un papel algo y me dijo que eso estaba prohibido. Me dolían mucho la cabeza y las piernas, pero aparentemente no tenía nada. Se cuidaban muchísimo en no lesionarme. A causa de la ansiedad y los nervios me estaba continuamente tocando las uñas y quitándome los pellejos y mordiéndome los labios. Ellos siempre me decían que tuviese cuidado, que me iba a hacer daño.

Aquella mañana, el primer interrogatorio fue durísimo. Me envolvieron en mantas, y estando sentada me agarraron por todas las partes (esta vez vestida), atada a la silla. Me pusieron al final 3 ó 4 bolsas a la vez, me taparon la nariz y la boca, y al final, a punto del desmayo, me oriné en los pantalones con tanta fuerza que casi les salpico. Tuve que permanecer el resto de los días con los pantalones totalmente mojados y orinados. En esta última sesión de bolsa me mordí el labio por dentro y me dieron agua para enjuagarme porque debía de estar sangrando.

Tenía bastante herida, y me asustaron diciéndome que me lo iban a coser con aguja e hilo.

A partir de aquí pararon los golpes, me quitaron el antifaz y me sentaron en una esquina de la habitación, donde empezaron a preparar mi declaración policial. Estuve hasta la 1.30 de la madrugada sin ir al calabozo para descansar, fueron todo preguntas y una presión psicológica muy fuerte. Cuando me aprendí la declaración, me dijeron que me la iban a hacer tres o más veces, que en una de ellas estaría el abogado de oficio pero yo no iba a saber en cual porque no le podría ver, y que si cambiaba algo de la declaración, volverían los golpes.

La tortura psicológica fue muy fuerte. En la declaración impliqué a cuatro personas; una ya estaba detenida, era Mikel, y yo llevaba desde el miércoles sin escucharle. Me dijeron que sufría del corazón y que estaba muy mal. También impliqué a mi madre y a mi hermano.

Me vino un guardia civil nuevo, aquella voz no la había oído nunca, y me dijo que él era el que le había torturado a Mikel y que si no quería acabar como él, más me valía declarar todo como habíamos acordado. A la 1.30 horas realicé la primera declaración ante la policía (...) Hice la declaración tal y como la habíamos preparado y me dejaron dormir. Yo calculo que habría dormido unas cuatro horas (las únicas en cinco días), y en esas cuatro horas me despertaron varias veces preguntándome dónde vivía la gente a la que yo había implicado (aunque ya se lo había dicho antes en la declaración).

(...) Después empezó de nuevo el interrogatorio. Era jueves 28 por la mañana y estuve hasta las 12 de la noche o algo así, no lo sé seguro. Ellos me hicieron creer que era miércoles y que todavía quedaban dos días. Calculo que fueron casi 14 horas de interrogatorio seguido. Yo estaba más tran- quila porque creía que ya había pasado lo peor, pero vinieron a gritos diciendo que era una mentirosa y que todo lo que había declarado ante la policía era mentira. Me empezaron a golpear de nuevo en la cabeza y me hicieron escribir en folios nombres de gente conocida.

Había dos grupos de policías, unos eran los «buenos» y los otros eran los «malos». Los «buenos» tenían una voz tranquilizadora y dialogante, aunque también torturaban, y con los «malos» no se podía hablar. En estos interrogatorios los «buenos» estaban todo el rato amenazando con que iban a venir los otros, «El salvaje», como le llamaba uno de los «buenos», si no colaboraba con ellos.

Me preguntaron cómo podía haber implicado a mi madre, que habían estado en su casa y que no habían encontrado nada, pero que se la habían traído a Madrid porque tenían orden de detenerla, que lo estaba pasando muy mal por la enfermedad que padece, que cada dos por tres la tenían que llevar al hospital (...) Por la mañana del viernes 1 de marzo, vinieron y me dijeron que me iban a entregar, que estaba en mis manos que mi madre y mi hermano siguieran detenidos, que podía declarar lo que quisiera ante el juez, pero si lo aceptaba todo, soltarían a mi madre de inmediato, que mi caso lo llevaba Polanco y que a él le daba lo mismo lo que le contase, que si lo negaba iba a ser peor, que sería mejor si lo aceptaba todo porque entonces estaría unos meses en la cárcel pero luego saldría en libertad, porque yo no tenía nada. No sabía si verdaderamente mi madre estaba detenida, les creía capaces de cualquier cosa. En el viaje a la Audiencia (lo realicé esposada), antes de entrar pude ver a mi madre por la ventanilla del furgón. Entonces me tranquilicé muchísimo, decidí negarlo todo, pero aún así tenía mucho miedo de que la detuvieran.

En la Audiencia Nacional ya podía ver y mirar a todo el mundo, pero todavía estaba asustada de mirar a la cara de la gente, todas las voces me parecían las de los guardias civiles (...) Luego me llevaron ante el juez Polanco, negué todo lo que se me imputaba y denuncié que la declaración fue obtenida bajo torturas, que fui sometida a largos interrogatorios desnuda, que me aplicaron la bolsa numerosas veces hasta estar a punto de perder el conocimiento, que tuve que realizar muchas flexiones hasta el punto de no poder andar, que en cuatro ocasiones me pusieron los electrodos sin llegar a enchufarlos y que fui objeto de vejaciones sexuales. El juez me insistió en un par de puntos, pero le dije que todo era mentira. P.D: Gorostiaga permaneció incomunicada, ya en prisión, todavía varios días. Su denuncia de torturas está siendo tramitada por los tribunales."
Re: DETENCION DE 4 ETARRAS
16 oct 2004
Van Boven, Relator Especial de la ONU para la Tortura, presentó ayer ante la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas el informe relativo al Estado español.

En él se hace eco de varias denuncias de tortura realizadas por ciudadadanos vascos entre 2002 y 2003. También recoge las conclusiones extraídas de la visita que hizo del 5 al 10 de octubre, y diez recomendaciones para la erradicación de esta práctica.

Si el informe no fue del agrado del Ejecutivo español, tampoco lo fue la presentación. Su embajador ante los organismos de la ONU en Ginebra, Joaquín Pérez Villanueva, rechazó todas las alegaciones de Van Boven. Nada más finalizar su intervención, el representante español se ausentó del foro sin atender la réplica del Relator, quien aseguró que podría defender su informe «de principio a fin».

Ante la Comisión de DDHH, lamentó «los esfuerzos de las autoridades españolas por desacretidar mi informe». Estimó que las alegaciones formuladas en su contra antentan contra «mi integridad y buena fe».

En una posterior comparecencia, afirmó que «yo sólo trabajo con fuentes fiables» y calificó como una «vieja táctica de descrédio» el poner en duda la fiabilidad de las fuentes de información utilizadas. Añadió que durante la visita hecha en octubre se reunió con «abogados y magistrados de alto nivel que me confesaron, en privado, que estas prácticas ocurren en España, no de modo sistemático, pero suceden».

En el informe presentado ayer, el experto de la ONU manifiesta que «el trato descrito por ex detenidos ­golpes, extenuantes ejercicios físicos, 'la bolsa' y un humillante acoso sexual­ no constituye una práctica regular, pero, en mi opinión, va más allá de lo puramente accidental y esporádico».

Afirma que «en vista de la consistencia de la información recabada y de la precisión de los detalles objetivos, esas alegaciones de tortura y maltrato no se pueden considerar fabricadas».

Van Boven recomendó a las autoridades españolas reconocer el problema «porque sólo así se podrá trabajar para mejorar la situación». En este sentido, comparó al Estado español con «la dictadura argentina» aunque precisó que la comparación no la realizaba en lo referente a las gravedad de los hechos cometidos, sino por «la negación brutal sobre la existencia de estos tratos crueles e inhumanos».


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