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Notícies :: amèrica llatina
VENEZUELA. Disculpe Señor Presidente, pero en eso no estamos de acuerdo con usted
20 jul 2004
Proyecto Nuestra América, Movimiento 13 de Abril.
Dos sorpresas inmensas muchos de nosotros nos llevamos con el viaje del
Presidente Hugo Chávez al encuentro de MERCOSUR. Primero la grata noticia
de nuestra entrada en MERCOSUR y la formación de una alianza energética
con Argentina encaminada hacia la formación de PETROSUR. Se trata, dentro
de los límites insalvables del capitalismo, de una integración que, vista
desde el subsuelo de los explotados de los pueblos excluidos, pueda
convertirse en el piso para el desarrollo de una vasta zona social,
cultural y territorial liberada de las relaciones capitalistas de
producción. Pero ésta ya es tarea de pueblos no de gobiernos, no está en
el acta firmada sino en la potencia que abre.

Esa noticia de nuestra entrada en MERCOSUR en efecto fue muy grata además
de sacarnos del aislamiento político y económico al cual nos querían
someter. Pero hay otra noticia que nos trajo una sensación totalmente
distinta y ajena a toda gratitud. En medio de la reunión ampliada de
mandatarios del sur y a propósito de la serena intervención del
presidente Lagos alabando la salida refrendaria en Venezuela, el
presidente Chávez entre otras cosas reitera lo ya dicho: que si pierde el
referéndum pues se retira de la presidencia. Como argumento apegado a la
lógica de ley no hay ningún problema. El problema viene con lo que
agrega: ây dos meses después me lanzo nuevamente como candidatoâ?. Esto ya
no entra en ninguna lógica de ley ni se apega a su necesidad formal, esto
es un argumento político que describe una estrategia política frente a un
eventual escenario de pérdida ante los comicios refrendarios. ¿Tiene esto
sentido?, ¿esto, fuera de todo formalismo de ley, tiene algún sentido
incluirlo dentro de las dimensiones reales de lo posible?, pero además,
¿cuál sería el proyecto políticamente posible de ese candidato que se
presentará dos meses después?, ¿puede ser el mismo Chávez que ha sido
hasta hoy una palanca extraordinaria para la apertura de esperanzas,
libertades, transformaciones sustanciales? Después de âperderâ? y tener
que reconocer que el pueblo bolivariano no somos mayoría (algo vital y
central en la justificación de esta ârevolución democrática y pacíficaâ?),
pues obviamente que no, tendrá que proponerse como buen administrador de
los intereses de un orden dominante y mayoritario: el orden del capital,
el imperio y la oligarquía. ¿Está el presidente Chávez dispuesto a eso?.

Cualquiera diría que bajo este criterio no le quedaría otra alternativa
al presidente que la de advertir públicamente que pase lo que pase sólo
se aceptará y reconocerá un resultado favorable, y en caso contrario, que
se olviden de cualquier reconocimiento. Pues no, no es a esto a lo cual
nos referimos ni es la respuesta política que estamos pidiendo que se
esgrima. El privilegio de los que estamos ubicados por fuera del orden
discursivo y formal de Estado ây por tanto obligados a hablar dentro de
los códigos de este orden- es que nada nos obliga en principio a
someternos a esta lógica de discurso y expresión. Hasta cierto punto sólo
los que estamos fuera de estas obligaciones expresivas inherentes al
orden de Estado podemos hablar y expresarnos en forma abiertamente
política. Que lo hagamos o no, que estemos dispuestos o no, es otra cosa.
Por ello, y estando dispuestos a no dejarnos someter por este orden de
discurso, lo que estamos diciendo es que no estamos de acuerdo con
ninguna alternativa âcandidaturalâ? de dos meses, dos años, o lo que sea
después, ya que ese candidato no nos interesa...no estamos de acuerdo con
él señor presidente...el único Chávez que nos interesa es el que usted es
hoy en día, el hombre al cual le damos todo nuestro apoyo político y todo
nuestro afecto colectivo para que liderice un proceso revolucionario en
curso y gobierne en consecuencia y lealtad a él. De manera bruta y
orgullosamente bruta, le repetimos que por nuestro lado o usted manda o
usted manda, o hay victoria o hay victoria y punto, y que cualquier otra
ventanilla distinta que hable de âsalidasâ? en el juego âad infinitumâ? del
circo electorero, ni estamos de acuerdo ni estamos dispuestos a
aceptarlo, pues bien sabemos que este no será más que negociación y
rendición...¿Alguien ha pensado que tales cosas puedan pasar por la
cabeza del presidente?.

Vuelve el duende de la duda y reitera que si es así entonces nosotros lo
que queremos es decretar la ârevolución violentaâ?. En absoluto. Bien
brutos seremos y es verdad que todavía corren por nuestras venas los
viejos mitos del violentismo ultrarevolucionario y apocalíptico, pero al
menos en algo ya nos hemos hecho âbrillantesâ?. Sabemos y muy claros
estamos que usted presidente tiene tantas posibilidades de perder âpor
las buenas y de manera transparenteâ? en este referéndum como
posibilidades tiene el partido comunista de los EEUU de ganar las
próximas elecciones de Noviembre en esa bella nación. En el orden de la
realidad concreta, distinta y verdadera, la única manera de que usted
pierda y así lo indique oficialmente el CNE es que la inmensa maquinaria
fraudulenta que esta montada por la contrarrevolución global y nacional
lleve adelante sus planes, tenga éxito en ellos, y el Estado en su
conjunto, es decir, los cinco poderes que los componen, más las FA y los
partidos del sistema juntos a sus líderes, estén dispuestos a someterse o
a gozar de las resultantes de ese fraude. Pero esta revolución ni está
vencida ni nadie de los que vivimos y producimos esta revolución está
dispuesto a someterse otra vez a fraude alguno. Y lo lindo no es sólo
decirlo a la âmachaâ?, lo lindo es entender porqué no se está dispuesto,
observar cuales son las maravillas subterráneas que están sucediendo.

En primer lugar, como aquí no estamos eligiendo a ningún presidente (ya
Chávez esta muy bien elegido) el péndulo del debate en lo inmediato se
mueve a lo más hondo de la política, se politiza al fin el mundo
electoral venezolano y esta es una de las maravillas de este referéndum
presidencial. Supongamos que soy un buhonero de la avenida Méjico, no
tengo trabajo, mi madre está enferma, tengo una novia que está preñada,
mi hermano está metido en tronco de rollo con los jíbaros de la zona y me
tumbaron unos reales que tenía para vender una telas que traen de
contrabando de Colombia. La vaina esta mal y todavía ni me han rozado por
los pelos algunas de las âmisionesâ?de las que habla un pana que es
chavista. Cuando veo un panfleto bolivariano me parece cuento de
caperucita roja. En fin estoy jodido, esta ârevoluciónâ? no me ha dado
nada ni a mí ni a los míos y no me interesa la política, ya me ladilla.
Pero hay algo que no me logro arrancar del cuerpo: cada vez que veo un
escuálido hablando mierda de Chávez me saca la piedra y sobretodo si es
de los que están jodidos como yo, y cada vez que se ha formado un peo en
Caracas se me revuelve el deseo de ponerme de lado de los chavistas,
siento no se porqué que es mi equipo, es mi gente, hasta se me salió de
la boca en una curda que me eché con unos amigos que a todos esos coños
de madres que quieren sacar a Chávez lo que hay que hacer es caerles a
plomo...â? lo que pasa es que Chávez es demasiado âmamitaâ?, y repito âyo
no soy chavistaâ? pero... Esta es una posibilidad entre millones, y si no
es exactamente así hay millones que pasan por un expediente muy parecido
y eso lo vivimos día a día, calle a calle, barrio por barrio. Nuestro
país hoy se ordena sobre esta trágica paradoja: estar hundido sin luz
propia por ningún lado y no obstante identificarme con una energía
bondadosa que me envuelve y me jala hacia ella, que la siento aunque no
me interesen sus argumentos. Y es precisamente allí donde comienza la
génesis de una conciencia, o más que conciencia una razón de vida que e e
más fuerte que la propia tragedia individual. Ahora, montados con lo del
referéndum, batalla de Santa Inés, etc., etc., esa razón de vida se hace
razón de derecho, razón de todos, el derecho a mantener viva esa bondad
inexplicable que yo no permitiré que la destrocen. Estamos optando no
eligiendo, y aquí nadie de los pobres y jodidos va a aceptar que se opte
por acabar con la bondad y los derechos de todos, empezando por el
derecho a una esperanza que se me metió en el cuerpo... y por eso estaré
presto a lo que sea. Ayer hasta me inscribí en una patrulla aunque no sé
ni que coño es lo que tengo que hacer, al menos para lo del referéndum y
los votos, porque para lo otro si estoy clarito.

Pero también hay otro fenómeno moviéndose dentro de mundos más pequeños.
pero mucho más expansivos y expresivos que el de nuestro buhonero: dentro
de los movimientos populares y las vanguardias sociales se está generando
una rebelión antiburocrática que ya es incontenible. Es la masa vital del
bolivarianismo sin la cual la jerga de burócratas que han querido
representarlo se desmoronarían en dos minutos. Esa rebelión en tiempos de
referéndum ha permitido que la âBatalla de Santa Inésâ? se duplique sobre
dos enemigos: uno de clase y otro de jerarquía, duplicando a su vez
muchos de sus universos de organización y puntos de debate. La rebelión
va por todos lados, y no es precisamente para esperar que Chávez si lo
ponen a perder sea candidato mañana y todos felices. Es una rebelión que
lleva consigo un debate acerca de las responsabilidades y retos de esa
vanguardia hoy en día. El referéndum se ha convertido en una estupenda
razón para no sólo liberar flujos de organización sino hacerlos confluir
por primera vez en un conjunto de propuestas que pasan a través de una
línea de continuidad sin fracturas desde el alzamiento contra el fraude
hasta las iniciativas inmediatamente posteriores para la toma de los
espacios de decisión políticos e institucionales. Estamos al borde de una
verdadera crisis revolucionaria. No hay por tanto âsalida electoralâ?, la
única salida es revolucionaria y esta irá acumulando niveles cada vez más
impresionantes de síntesis organizativas, saltos programáticos e
iniciativas insurgentes. Ahora si que no hay vuelta atrás y no es sifrina
sino negra y roja. Cuando el buhonero o la buhonera, trabajador y
trabajadora, campesino, técnico y chofer, jodidos y alejados de la
política como están, cuando empiecen a sentir como la bondad que se les
ha metido por las entrañas toma la forma de un verdadero acto de
apropiación real del mundo social y productivo que les compete, serán sus
primeros soldados y cuidado si no sus dirigentes.

Se explica entonces que es imposible tratar de arrinconar este proceso y
matarlo con un trabuco fraudulento que lo que haría es alentar a las
mayorías a hacer lo que hasta ahora no se ha querido hacer por completo.
Se dirá que por esto mismo lo provocarán no para ganar sino para inducir
una guerra civil. No hay guerra civil posible hermanos porque ya nuestros
soldados demostraron su fervor revolucionario y buena parte de nuestros
oficiales, si no son parte en su lugar de labores de esta vanguardia
social en formación ây ya hay muchos en esto-, al menos son idénticos a
nuestro pueblo y no van a permitir que se desate ninguna guerra civil.
Furia si, insurgencia si, guerra no. ¿Y el imperio, se va a quedar
quieto?: pues es el mejor momento para dejarlo en el pelero, Bush ya no
vale ni medio en el tome y dame de la opinión mundial y de eso viven
estos imperios, y si atacan a Venezuela cuidado sino se alza la América
toda, toda nuestramérica, la âpachaméricaâ? como la nombran unos amigos,
desde Alaska hasta la Patagonia. La historia esta llena de milagros y
nosotros somos milagrosos, que lo diga nuestra diosa quebrada de dolor.

Presidente por favor ya esta bueno de candidatos, si a estos perros se
les ocurre hacer lo que ya tienen montado, ya sabrán lo que es una
movilización y una huelga general gestada desde todas las avanzadas del
movimiento bolivariano, el que está dentro y más allá de nuestras
pequeñas fronteras. La avanzada de clase obrera ya está decidida (Sidor,
PDVSA y la gran mayoría de trabajadores de las empresas publicas y
privadas...) y lo necesitamos al frente, ¿está dispuesto?.

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