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Carteles Anarquistas de la Revolución Española 1936-1939.
18 jul 2004
El Centre d'Estudis Llibertaris Federica Montseny presenta: Los Carteles Anarquistas de la Revolución Española 1936-1939.
El Centre d'Estudis Llibertaris Federica Montseny presenta: Los Carteles Anarquistas de la Revolución Española 1936-1939. Más de 190 carteles del amplio Movimiento Libertario (CNT, FAI, JJLL, Partido Sindicalista, ...). En http://www.centrefedericamontseny.org; en la sección Especiales.
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Comentaris

Re: Carteles Anarquistas de la Revolución Española 1936-1939.
18 jul 2004
Gràcies per la informació.
D´aquests cartells, se´n poden treure alhunes conclusions. Els anarquistes del segle passat, s´expresaven en normalitat amb la llengua del poble, el català, i d´altra banda no feien servir ni el Francesc Macià ni el che guevara per parlar d´enenmics. Ans al contrari hi he vist un cartell amb en Macià i les sigles ERC.
Poser els suposats revolucionaris d´avui haurien de mirar als seus pares polítics i entendre que potser (i només potser), el català no és sinonim de nacionalisme ni de feixisme i que és popular allò que és del poble, com la seva llengua i els seus origens.
cartell sorpresa
19 jul 2004
indep.jpg
un cartell que parla per si mateix
Re: Carteles Anarquistas de la Revolución Española 1936-1939.
19 jul 2004
Tots hem de plantejar coses, que et sembla pantejar-nos el perquè tanta gent sent el català com una imposició? Per què hi ha gent que veu el català com unallengua-bandera que s'emprea amb violència ì ànims d'exclusió?
més cartells
19 jul 2004
espana.jpg
i seguim amb les sorpreses
Re: Carteles Anarquistas de la Revolución Española 1936-1939.
19 jul 2004
Milicias Antifascistas- Columna Durruti: "La Columna contesta al Decreto de Militarización". Vía Libre. Badalona (7-11-1936).

Al Consejo de la Generalidad de Cataluña.

El Comité de Guerra de la COLUMNA DURRUTI, ante la publicación del Decreto de militarización de las milicias y recogiendo el sentir de la totalidad de los individuos enrolados en ella, expone lo siguiente:

La provocación militar-fascista del 19 de Julio dió origen a un movimiento auténtica e indiscutiblemente popular por el que se condenó definitivamente, entre otras cosas, la organización jerárquica militar y el Código de Justicia a que se refiere el artículo 2º del Decreto referido.

Esta Columna, formada espontáneamente al calor de esa protesta en las calles barcelonesas y engrosada posteriormente por todos los que se han sentido hermanados con nuestro ideal, tiene unidad en su conjunto y finalidades, y sus individuos se disciplinan a cuanto tienda a conseguir su objetivo de batir al fascismo. Si la disciplina tiende a buscar un mayor rendimiento en los individuos, esta Columna puede dar buena prueba de su efectividad: el trabajo realizado en el frente por nuestros milicianos y el avance constante de nuestras posiciones son nuestro exponente mejor en favor de la auto-disciplina.

Los milicianos de esta Columna tienen confianza en si mismos y en los que la dirigimos, por su expresa delegación, sin reservas. Por tanto creen, y nos identificamos con ellos, que el decreto de militarización no puede mejorar nuestras posibilidades de lucha, viniendo a crear en cambio suspicacias, reservas y repulsiones que ya han apuntado y concretarían un verdadero estado de desorganización.

La razón que se aduce de que el enemigo luche "aprovisionado de material[17] en grandes proporciones" no tiene, evidentemente solución con la militarización de las milicias.

Por todo lo expuesto, este Comité, haciéndose eco del clamor de protesta levantado en la Columna por el Decreto referido, se ve precisado a no admitirlo[18].

Al dar cuenta de esta determinación formal y concreta y estimando que la lucha emprendida no debe entorpecerse por esto, recabamos de ese Consejo, libertad de organización y le rogamos una respuesta precisa que venga, a la mayor brevedad, a poner fin al estado de inquietud que se ha creado.

Por el Comité de Guerra,

D U R R U T I

Frente de Osera, 1º de Noviembre de 1936.


*
[DURRUTI, Buenaventura]: "Durruti habla ante el micrófono". Solidaridad Obrera (6-11-1936. [Versión CENSURADA del discurso radiado la noche del 4-11-1936[20]].

"Estad tranquilos, en el frente no hay ningún caos, ninguna indisciplina. El deber de todos los trabajadores es el de sacrificarse por la Revolución", dijo nuestro camarada.

Anteanoche, a la nueve y media, pronunció una alocución por radio Buenaventura Durruti, el cual se expresó en estos términos: "Trabajadores de Cataluña: Me dirijo al pueblo catalán, a ese pueblo generoso que hace cuatro meses supo deshacer la barrera de los militarotes que querían someterle bajo sus botas. Os traigo un saludo de los hermanos y compañeros que luchan en el frente de Aragón a unos kilómetros de Zaragoza, y que están viendo las torres de la Pilarica.

A pesar de la amenaza que se cierne sobre Madrid, hay que tener presente que hay un pueblo en pie, y por nada del mundo se le hará retroceder.

Resistiremos en el frente de Aragón, ante las hordas fascistas aragonesas, y nos dirigimos a los hermanos de Madrid para decirles que resistan, pues los milicianos de Cataluña sabrán cumplir con su deber, como cuando se lanzaron a las calles de Barcelona para aplastar al fascismo.

No han de olvidar las organizaciones obreras cuál debe ser el deber imperioso de los momentos presentes.

En el frente, como en las trincheras, hay un pensamiento, sólo un objetivo. Se mira fijo, se mira adelante, con el sólo propósito de aplastar al fascismo.

Pedimos al pueblo de Cataluña que se terminen las intrigas, las luchas intestinas; que os pongáis a la altura de las circunstancias; dejad las rencillas y la política y pensad en la guerra. El pueblo de Cataluña tiene el deber de corresponder a los esfuerzos de los que luchan en el frente. No tendrá más remedio que movilizarse todo el mundo; y que no crean que se han de movilizar siempre los mismos. Si los trabajadores de Cataluña han de asumir la responsabilidad de estar en el frente, ha llegado el momento de exigir del pueblo catalán el sacrificio también de los que viven en las ciudades. Es necesaria una movilización efectiva de todos los trabajadores de la retaguardia, porque los que ya estamos en el frente queremos saber con qué hombres contamos detrás de nosotros.

Y que no piensa nadie ahora en aumentos de salarios y en reducciones de horas de trabajo. El deber de todos los trabajadores, especialmente los de la CNT es el de sacrificarse, el de trabajar lo que haga falta.

Me dirijo a las organizaciones y les pido que se dejen de rencillas y de zancadillas. Los del frente pedimos sinceridad, sobre todo a la Confederación Nacional del Trabajo y FAI. Pedimos a los dirigentes que sean sinceros. No es suficiente con que nos envíen cartas al frente alentándonos, y con que nos envíen ropa, comida y cartuchos y fusiles. Es necesario también darse cuenta de las circunstancias, prever el avenir. Esta guerra tiene todos los agravantes de la guerra moderna y está costando mucho a Cataluña. Se tienen que dar cuenta los dirigentes de que si esta guerra se prolonga mucho, hay que empezar por organizar la economía de Cataluña, hay que establecer un Código en el orden económico.

Si es verdad que se lucha por algo superior, os lo demostrarán los milicianos que se sonrojan cuando ven en la Prensa esas subscripciones a favor suyo, cuando ven esos pasquines pidiendo socorro para ellos. Se sonrojan, porque cuando vuelan los aviones fascistas, les lanzan periódicos facciosos, en los que se leen subscripciones y consejos idénticos.

Si queréis atajar el peligro, se debe formar un bloque de granito.

Ha llegado el momento de invitar a las organizaciones sindicales y a los partidos políticos para que esto termine de una vez. En la retaguardia se ha de saber administrar. Los que estamos en el frente queremos detrás una responsabilidad y una garantía, y exigimos que sean las organizaciones las que velen por nuestras mujeres y nuestros hijos.

Si esa militarización decretada por la Generalidad es para meternos miedo y para imponernos una disciplina de hierro, se han equivocado, e invitamos a quienes han confeccionado el Decreto a que vayan al frente a ver nuestra moral y nuestra disciplina y luego vendremos nosotros a comparar aquélla con la moral y con la disciplina de retaguardia.

Estad tranquilos. En el frente no hay ningún caos, ninguna indisciplina. Todos somos responsables y conocemos el tesoro que nos habéis confiado. Dormid tranquilos. Pero nosotros hemos salido de Cataluña confiándoos la Economía. Responsabilizaos, disciplinaos. No provoquemos, con nuestra incompetencia, después de esta guerra, otra guerra civil entre nosotros.

Si cada cual piensa en que su partido sea más potente para imponer su política, está equivocado, porque frente a la tiranía fascista sólo debemos oponer una fuerza, sólo debe existir una organización, con una disciplina única.

Por nada del mundo aquellos tiranos fascistas pasarán por donde estamos. Esta es la consigna del frente. A ellos les decimos: "¡No pasaréis!". A vosotros: ¡No pasarán!"."

*
[DURRUTI, Buenaventura]: "Palabras de Buenaventura Durruti". Acracia nº 86. Lérida, 5 de noviembre de 1936. [Fragmentos del discurso radiado la noche del 4-11-1936, tomados por Josep Peirats].

"No estoy dispuesto a escribir más cartas para que los compañeros o el hijo de un miliciano coma un trozo de pan o un vaso de leche más, mientras existen consejeros que no tienen tasa para comer y gastar..."

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"El fascismo representa y es, en efecto, la desigualdad social, si no queréis que los que luchamos os confundamos a los de retaguardia con nuestros enemigos, cumplid con vuestro deber..."

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"Los aviones fascistas nos tiran en sus visitas, diarios en los que pueden leerse listas de suscripciones para los que luchan, ni más ni menos que hacéis vosotros. Por esto tenemos que deciros que no somos pordioseros y, por lo tanto, no aceptamos la caridad bajo ningún concepto..."

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"La política es el arte de la zancadilla, el arte de vivir, y éste debe suplantarse por el arte del trabajo..."

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"Vais equivocados consejeros [de la Generalitat], con el decreto de militarización de las milicias. Ya que habláis de disciplina de hierro, os digo que vengáis conmigo al frente. Allí estamos nosotros que no aceptamos ninguna disciplina, porque somos conscientes para cumplir con nuestro deber. Y veréis nuestro orden y nuestra organización. Después vendremos a Barcelona y os preguntaremos por vuestra disciplina, por vuestro orden y por vuestro control, que no tenéis..."

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"Nos dirigimos a la CNT-FAI para decirles que si como organización controlan la economía de Cataluña, deben organizarla como es debido..."

(Del discurso pronunciado anoche por Radio CNT-FAI, y retransmitido a toda España por las emisoras barcelonesas).

*

[¿PEIRATS, Josep?[23]]: "Durruti, altavoz de la anarquía". Acracia nº 87. Lérida, 6 de noviembre de 1936.

Otro discurso de Durruti. Otro discurso con el sello propio del discurseante. Sin retórica, sin latiguillos, sin preparación ni amarenamientos. Durruti es de los únicos que en la Confederación Nacional del Trabajo ha sabido mantenerse inalterable. La fecha 19 de julio ha dividido la vida de no pocos en dos partes. Durruti es el mismo que antes. Sus palabras responden invariablemente a los hechos; y palabras y hechos son los mismos ahora que antes[24].

Durruti ha hablado el lenguaje de las trincheras. Ha hablado por él y por los que con él comparten los azares de la guerra en el frente de Zaragoza. Sus palabras no han sido de halago para la retaguardia. No ha habido en ellas una frase hecha copiada en la academia circulante instaurada por la nueva situación. Han sido trallazos para los de arriba y los de abajo. Para los ciudadanos y para los consejeros. Una diatriba contra las derivaciones burocráticas de la revolución y una condena contra el arte de la zancadilla que es la política con o sin confederados al frente del tinglado. En la retaguardia todavía persisten los resabios a la antigua usanza. Se confunde lamentablemente el deber con la caridad, la administración con el mando, la función con la burocracia, la responsabilidad con la disciplina, el acuerdo con el decreto y el ordeno y mando.

La palabra de Durruti, el compañero de los luchadores que orienta desde las avanzadillas, que empuña el fusil cuando la necesidad así lo exige, que recorre de día y de noche las líneas cualquiera que sea la hora y la situación; que abomina del militarismo con sus gradaciones y tratamientos, con sus petulancias y sus proserías; la palabra de Durruti ha sido un resorte que nos hace volver a la realidad, recordándonos nuestra condición de militantes revolucionarios, nuestra condición de héroes de la causa de la libertad a la que nos debemos sin ceremonias ni privilegios.

No sentimos en nosotros el acicate servil del halago. Repudiamos a estas horas, contra el endiosamiento de los hombres por sus semejantes. Durruti no reconoce dioses en los demás ni nosotros en él. Pero hay que hacer justicia al que tiene a su cargo la columna más bien organizada y combativa, sin disciplina y sin grados militares. No por lo que es Durruti sino por lo que representa.

La revolución es perdurable hasta que queda corrompida por los necios. Durruti no es vanidoso ni necio. Ni lo son los que con él luchan, compañeros militantes en su mayoría, anarquistas probados, objetores de consciencia, prófugos y desertores del ejército del Estado pero que voluntarios en primera línea en el frente de Aragón y en aquel frente épico que fueron las ramblas barcelonesas contra los reductos fascistas, que fueron los cuarteles sublevados contra el pueblo.

Durruti representa nuestro pensamiento que es el que fue trasmitido a las ondas desde la emisora Radio CNT-FAI, antes de pasar por el fieltro oficial.

*
BALIUS, Jaime: "El testamento de Durruti". Solidaridad Obrera, 6 de diciembre de 1936.

A los pocos días de haber escuchado la ciudad de Barcelona la voz recia del camarada Durruti, una bala perdida en el océano del fragor del combate, apagaba los latidos y las ansias del anarquista que se había convertido en un pedazo del alma popular.

Pero la grandiosidad de los últimos momentos del camarada fenecido poseen tal envergadura, que siguen marcando el surco por el que habrá de recorrer la nave social si quiere llegar a puerto.

Aun retenemos en nuestro oídos las expansiones tajantes que pronunció Durruti en una noche memorable que difícilmente se difuminará a través de las fechas, por memorable que sean los acontecimientos que se sucedan a lo largo del período revolucionario. Y tampoco podremos ahuyentar de nuestra hilera de recuerdos la fisonomía que ofrecía en aquella noche apoteósica la capital de la Cataluña industrial.

Durante la alocución, que precedió a la muerte del malogrado camarada, las arterias barcelonesas ofrecían un aspecto multitudinario. La población catalana estaba pendiente de las ondas que trasmitían el verbo encendido de un hombre que supo morir por los ideales que presidieron su agitada vida. Y al cabo de unas horas de haber escuchado las sensatas indicaciones que percibían los trabajadores catalanes por conducto de un representante del frente de Aragón, se seguía comentando lo que había dicho con su clásica energía, y entereza, el anarquista que sintió cerrarse sus párpados con la entera satisfacción de haber derramado su sangre por la redención del proletariado.

La peroración del llorado camarada, constituye el legado revolucionario que hemos de cultivar y llevar a la práctica. La memoria de nuestro Durruti no ha de honrarse solamente con actos fúnebres, más o menos espectaculares. Lo que posee un verdadero interés, es el cumplimiento de la voluntad del anarquista y revolucionario, que clamó como un gigante horas antes de su heroica muerte en las avanzadillas de la Revolución que se debate en el corazón de la desolada Castilla.

Las palabras de Durruti que resonaron con intensa emoción en el firmamento barcelonés, encarnan el genuino pensamiento de la clase trabajadora. Durruti afirmó rotundamente que los anarquistas exigimos que la Revolución tenga un carácter totalitario. Y que los camaradas que con tanto tesón se enfrentan al fascismo en los campos de batalla no están dispuestos a que nadie escamotee el contenido revolucionario y emancipador de la hora presente.

Se rebeló nuestro Durruti contra ciertas apreciaciones que en boca de algunos elementos son de un colorido castrador. Supo plasmar con trazos felices el pensamiento que anida en los lugares de trabajo. Sus últimas palabras, dirigidas a sus hermanos de infortunio, tienen todo el valor de un testamento revolucionario. No se encuentra en los anales revolucionarios del proletariado español un solo hombre que haya rubricado de una manera tan heroica y eficiente un pasado y un presente.

El Durruti que levantó en vilo al proletariado de las barriadas, y que arrugó por unos instantes los rostros grasientos de la burguesía en plena bancarrota, es el mismo Durruti que contemplamos en una casilla de peones camineros en el término de Bujaraloz.

La manifestación monstrua que acompañó el féretro de Durruti, cerró tan sólo la existencia física del indómito anarquista. Pero el testamento de Durruti no ha perecido. Persiste con más fuerza que en la misma noche de la arenga. Nosotros sabremos plasmar su última voluntad.

JAIME BALIUS.



BALIUS, Jaime: [Párrafo sin título]; en Secretariado Propaganda. Comité Regional CNT-FAI: Durruti, 20 noviembre 1936/1937. Barcelona, Gráficas Juan, 1937, p. 27.


Nuestro Durruti tenía una conciencia acusada de la carta decisiva que nos estamos jugando. Por esta razón en aquella noche, que nos concibió tantas esperanzas, señalaba qué se había de hacer para batir rápidamente a los fascistas. Lo dijo sin rodeos y sin usar ambigüedades. Su voz agrandada por la emisora, decía a los cuatro vientos que todos los obreros habían de ponerse en pie de guerra; que todos los burgueses debían enrolarse en los batallones de fortificaciones. Acusó Durruti a quienes no se disponían a hacer la guerra tal como se debe hacer.

*

BALIUS, Jaime: "La revolución de Julio ha de cerrar el paso a los arribistas". Solidaridad Obrera, 17 de diciembre de 1936.

Nos acaban de informar de un caso que, de ser exacto, no lo llegamos a comprender.

Se trata de Manuel Carrasco y Formiguera. Este político catalán se ha destacado siempre de un modo especial por un catolicismo exacerbado. Una prueba de la aserción que lanzamos, se halla en una de las sesiones de la Constituyentes, del movimiento de abril de 1931. Tal como apuntamos, defendió en las Cortes a los jesuitas. La opinión todavía remembrará su cálida defensa.

Además, fue uno de los militantes más destacados de la Unión Democrática de Cataluña. Su actuación ha poseído siempre un color derechista cien por cien. ¿Cómo se comprende que en la hora actual, ocupe cargos de confianza en los departamentos ministeriales?

Sabemos que Carrasco y Formiguera desempeña el cargo de asesor jurídico del departamento de Finanzas. [O sea,] que este arribista está trabajando [en] un alto cargo. ¿Es posible esto después del 19 de Julio?

¿Se puede aceptar que un ex-defensor de los jesuitas pueda continuar medrando en un régimen que ha roto todo un pasado y que se desangra para terminar con un ayer vergonzoso?

La Revolución ha de ser dura, y casi nos atreveríamos a decir brutal, con los individuos que, a pesar de su actuación netamente contraria a las esencias revolucionarias que presiden el momento actual, no se resignan a desaparecer por el foro y hacen gala de un descoco que no tiene calificativo.

Como el caso relatado hay muchísimos. Ha llegado la hora de purificar los cuadros revolucionarios. Si no lo hacemos así, nos exponemos a hacer una Revolución de léxico y fachada.

A los arribistas hay que cerrarles el paso.

Jaime Balius.



*


"Ideas y propósitos de la Agrupación LOS AMIGOS DE DURRUTI". [Texto del carnet de afiliado número 247, extendido en Barcelona a nombre de Antonio Romero con fecha 1-3-37].

Somos anarquistas. Queremos la emancipación absoluta de la clase trabajadora. Recogemos el espíritu de nuestro camarada Buenaventura Durruti y el ambiente revolucionario del 19 de Julio.

Somos enemigos de la burocracia, de los privilegios y de los entorchados. Somos luchadores de la revolución.

Vamos a la consecución inmediata de las concreciones sociales que la CNT y la FAI han defendido en los años gloriosos de la Cataluña confederal.

Nuestra vida está empeñada en la cristalización de nuestros propósitos.

No idolatramos a ningún camarada. Pero Buenaventura Durruti, es uno de los valores más positivos de la revolución. Por su recuerdo y por nuestros ideales, siempre adelante.


RÉGIMEN INTERIOR.

Artículo primero. Con el título de la AGRUPACION DE LOS AMIGOS DE DURRUTI, queda constituida dicha entidad, adhiriéndose a la CNT y la FAI.

Art. 2º. Representa a esta Agrupación una Junta compuesta por Secretario, Vice-Secretario, Tesorero, Contador y cinco vocales teniendo indistintamente voz y voto en sus reuniones de Junta.

Art. 3º. A partir de su constitución y fecha, pasados los seis meses se renovará la mitad de la Junta.

Art. 4º. De manera regular se celebrarán reuniones ordinarias al final de cada mes y extraordinarias a juicio de la Junta y si lo reclaman un grupo de 10 compañeros pertenecientes a la Agrupación.

Art. 5º. La Junta tendrá facultad para el nombramiento de Comisiones de propaganda: oral, escrita, de estudio de problemas político-económicos y de Defensa.

Art. 6º. Se condicionará el ingreso en esta Agrupación mediante presentación de dos compañeros que pertenezcan a la Agrupación. Su nombre quedará visible en el local social, de no haber oposición al final de una semana se le considerará socio definitivo.

Art. 7º. Cada socio tendrá su Carnet y fotografía, siendo la cuota de dos pesetas mensuales.

Art. 8º. Al disolverse esta Agrupación todos los enseres y valores serán entregados a la FAI o a alguna escuela Racionalista.

[Sellos de cotización meses de marzo y abril].


*


"Los amigos de Durruti". La Noche, 2 de marzo 1937[31].

A iniciativa de unos cuantos camaradas del anarquista Buenaventura Durruti, que supo finalizar su vida de acuerdo con los anhelos de liberación que matizaron toda su ejecutoria personal, se ha pensado en la conveniencia de constituir una agrupación que perpetúe la memoria del hombre que simbolizó, por su honradez y por su valer, la etapa revolucionaria comenzada a mediados de julio.

Invitamos a todos los camaradas que, en vida quisieron al camarada Durruti y que al desaparecer el gigante de nuestra revolución conservan el recuerdo del gran luchador, a que ingresen en "Los Amigos de Durruti".

"Los Amigos de Durruti" no es una peña más. Nosotros pretendemos que la revolución española se compenetre de la savia revolucionaria de nuestro Durruti. Los amigos de Durruti permanecen fieles a las últimas palabras pronunciadas por nuestro camarada en el corazón de Barcelona y denunciando la labor contrarrevolucionaria, y acusando con trazos viriles el camino que habíamos de seguir.

Para inscribirse a nuestra asociación, es indispensable pertenecer a la CNT y comprobar un pasado de lucha y de amor a las ideas y a la revolución. De una manera transitoria se reciben las inscripciones en Rambla de Cataluña, 15, principal (Sección de Periodistas de la CNT), DE CINCO A SIETE DE LA TARDE.

La comisión organizadora.

*

BALIUS, Jaime: "Atención trabajadores. ¡Ni un paso atrás!"[33]. La Noche, 2 de marzo de 1937.

Los sucesos que, de un tiempo a esta parte, vienen sucediéndose - y no queremos entrar en detalle - son lo suficientemente explícitos para que nos sintamos alarmados por el cariz de determinadas actuaciones.

No ha de conceptuarse como algo singular el desplante que se manifiesta cotidianamente en contra de las esencias y de las conquistas de la revolución. La conducta de la pequeña burguesía, de los Cuerpos armados y de toda la masa amorfa que aguarda la primera ocasión para apuñalar a la revolución, halla el camino trillado por culpa nuestra, a causa de las muchas concesiones que hacemos a nuestros propios enemigos.

Sabemos sobradamente que todavía pululan por nuestro suelo un gran número de emboscados, y de defensores de situaciones antípodas, que se han acomodado a la presente situación. Podríamos dar nombres y pruebas, pero la indiferencia y el sabotaje que muchas veces parte de los Centros oficiales, no permite que se sanee la retaguardia.

La labor contrarrevolucionaria es facilitada por la poca consistencia de muchos revolucionarios. Nos hemos dado perfecta cuenta de un gran número de individuos que consideran que para ganar la guerra se ha de renunciar a la revolución. Así se comprende este declive que desde el 19 de julio se ha ido acentuando de una manera intensiva.

De acuerdo con esta poca fe en la victoria de la clase trabajadora, podemos leer un artículo del camarada Peiró, en el que se hacen una serie de sugerencias que al lector le han de producir un efecto deprimente. Y en el mismo terreno, hallamos colocados a un crecido porcentaje de militantes que consideran que para orillar el peligro de una intervención extranjera, hay que dejar en suspenso el ritmo de la revolución.

Estamos en un momento muy parecido al que se vivió en Francia, en el curso de su revolución del siglo XVIII, cuando se pedía a grito pelado la suspensión de los clubs y en un instante similar al que vivió la URSS cuando se propugnó por la eliminación de los Soviets. En nuestra revolución se pide que desaparezcan los Comités y las Patrullas de Control. No cabe duda que nos hallamos en pleno oleaje contrarrevolucionario.

No hay que buscar parangones de carácter histórico. Los culpable somos nosotros mismos, que teniendo la revolución en nuestras propias manos, nos asustamos ante la grandiosidad del momento y que por temor a la metralla de los buques extranjeros cedimos en bandeja la revolución a los partidos que indudablemente habían de estrangularla. ¿No es cierto? ¿Estuvimos a la altura de las circunstancias? Ni por asomo.

Cada momento en la vida de los pueblos tiene sus características específicas. Si no se recoge debidamente el resultado, en la plasmación de los hechos diarios, en el terreno político y social, es de efectos contraproducentes. En estos siete meses de guerra, encontramos ejemplos a espuertas. Los anarquistas hemos llegado al límite de las concesiones. Si proseguimos cediendo posiciones, no cabe duda que dentro de poco seremos desbordados y la revolución pasará a ser un recuerdo más. Por esta razón de peso es de desear que se inicie una nueva ruta.

No es justificable que para llevar a las masas al frente de batalla se quieran acallar los anhelos revolucionarios. Debería ser todo lo contrario. Afianzar todavía más la revolución para que los trabajadores se lanzasen con brío inusitado a la conquista del nuevo mundo que en estos instantes de indecisión no pasa de ser una promesa.

Recomendamos que se preste atención a la embestida contrarrevolucionaria. Ha llegado la hora de reaccionar. Salvemos la revolución. con nuestra propia vida, si es preciso, pero no demos ni un paso atrás.


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BALIUS, Jaime: "En esta hora grave. Hagamos la revolución". Ideas. Portavoz semanal del Movimiento Libertario en la Comarca del Bajo Llobregat, 8 de abril de 1937.

La crisis política que por su longevidad se remonta por encima de las demás cuestiones de confianza que se han planteado en esta nueva etapa es la prueba más fehaciente de que la Revolución está llamando con recios aldabonazos a las puertas de la Generalidad catalana.

No es admisible que se interprete la crisis mentada como una manifestación propia del juego político que se desarrolla bajo la aureola de una trayectoria que aún no ha bebido la savia de las primeras jornadas. Se trata de una nueva etapa que surge y trata de plasmarse por encima de los obstáculos que acumulan los adversarios, de que le proletariado se sitúe en las avanzadillas de la hora actual.

En el curso de la crisis, hemos contemplado un gesto del Presidente que se aposenta en el estamento titulado Generalidad, que nos ha chocado en gran manera. Luís Companys ha procedido como si, en realidad, nos encontrásemos en una de las fechas que precedieron al 19 de julio. La actitud del capitoste de la "Esquerra" nos ha recordado la paternidad nociva de Maciá y las modalidades presidenciales de Pilsudski en Polonia, de De Valera en Irlanda y de Massarik en Checoeslovaquia.

Un Gobierno presidencialista, en estos instantes, es la condenación más categórica de la hora que vivimos. Es intolerable que el Poder, que sólo corresponde al pueblo trabajador, trate de arrogárselo un individuo que no tiene el menor respaldo en los lugares de trabajo. Esta medida es de si suficiente para comprender que si este mismo político tuviese a su disposición un contingente crecido de fuerzas armadas, amarraría de nuevo a la clase trabajadora al dogal capitalista.

La culpa de lo que ocurre no hay que achacarlo a los políticos burgueses, pues a fin de cuentas defienden una posición [propia]. Los culpables de que la Revolución no haya barrido a los enemigos de la clase trabajadora haya que buscarla en las filas obreras, [en] quienes por poca decisión en los primeros momentos, han permitido que las fuerzas contrarrevolucionarias hayan alcanzado un volumen tan cuantioso que costará mucho reducirlas.

A pesar de las dificultades que se interponen en nuestro camino, es obligado salvarlas, haciendo la revolución, La única medida para contrarrestar la amenaza que cada día que pasa se perfila con mayor precisión, radica en la labor revolucionaria que no puede demorarse ni un minuto más.

En este propósito liberador, hallaremos una barrera difícil de apartar. Pero, ya que en el 19 de julio no se procedió tal como se debía, se ha de apechugar cono los inconvenientes que se han ido acumulando por la constante demora de la única solución que podía desbrozar el camino a la clase trabajadora.

Demos satisfacción a los anhelos del proletariado. Sin olvidar las necesidades imperiosas de la guerra, hemos de adentrarnos, de una manera decisiva, en las lides que se nutren del céfiro que bañó nuestro suelo en las jornadas de julio.

JAIME BALIUS.

*



PELLICER, Francisco[34]: "El momento actual". La Noche, 14 de abril de 1937.

Una mirada escrutadora desde la atalaya magnífica que son más de ocho meses de lucha es conveniente y necesaria.

¿Estamos satisfechos de los resultados obtenidos en favor de la causa emancipadora del pueblo? No.

No lo estamos, aunque justifiquemos como queramos el que no hayamos avanzado más en el camino de nuestra emancipación.

Podíamos y debíamos avanzar más, y a estas alturas, ningún partido político ni ningún aspirante a dictador, se atrevería a preguntar insolentemente: ¿cuántos afiliados tiene la CNT en Cataluña?

Hemos sido excesivamente condescendientes, y excesivamente pusilánimes, en no habernos apoderado del poder en Cataluña, para de esta forma pesar sobre el boicot que ejerce el Gobierno de Valencia sobre la CNT y la FAI en Cataluña y de rechazo en Aragón, ya que hablar de la región catalana, es hablar del frente aragonés. Pusilánimes porque nos amedrantó la amenaza de una intervención extranjera. Podíamos y debíamos haber tomado el poder, y estoy convencidísimo que la Revolución hubiera seguido otro curso, y la guerra igualmente. La intervención extranjera ya sabemos que ha sido exactamente igual al temor que nos poseía por el mes de julio.

En aquel entonces, nadie circulaba por Cataluña sin el aval de la CNT. Todo era nuestro, absolutamente todo.

Companys decía que mandáramos, que dijéramos que había que hacer, que él estaba dispuesto a refrendar políticamente frente a España y el extranjero nuestra obra revolucionaria. ¿Qué queda señor Companys, de aquellos propósitos suyos? Nada.

Se quiso ganar tiempo al tiempo, para que se rehicieran las fuerzas político-conservadoras, de la democracia burguesa y el centralismo socialista, marca Moscú. Y después de que el tiempo tenía que ser el mejor ayudante de la clase media y la burocracia, contra la CNT y la FAI, nuestros deslices durante los meses de colaboración antifascista hicieron el resto, para llegar a la grave situación actual. [...]

En el terreno de Abastos dejamos campar por sus respetos a todos los logreros y agiotistas de la región, en vez de habernos incautado, como medida de guerra, de toda la industria de la alimentación de las principales comarcas y ciudades de Cataluña, para no llegar al caos actual en este problema.

Hoy no se puede comer con un sueldo mediano en Cataluña. Sin embargo, los hoteles y restaurantes de lujo rebosan de manjares. Esto es un insulto al hambre del pueblo y sobre todo a los familiares de los milicianos que luchan. Los cafés de lujo, repletos de vagos, eternamente sentados en las mesas, en vez de coger un fusil, o un azadón en el campo

La burocracia a la orden del día, en todos los centros oficiales, en los cuales reina el desbarajuste y la incapacidad más palmaria. La mendicidad y la prostitución en plena vía pública. Una industria de guerra en mantillas.

El campo nos odia, porque sólo nos hemos preocupado de vivir bien en las ciudades, y sobre todo en esta pútrida Barcelona, repleta de aburguesados comités de control, que cogen el coche incluso para sus quehaceres particulares.

¿Esto es la revolución? Para esto no hacía falta pasar tanta calamidad antes del 19 de Julio, y perder tantas vidas ese día y después. Pero basta de lamentaciones y análisis retrospectivos, ya que lo que interesa es el hoy y el mañana.

Debemos coger Abastos, de grado o por fuerza; debemos suprimir los hoteles y cafés; los dancings y la prostitución. Establecer el jornal familiar. Que los capitales de cada industria sean propiedad del Sindicato respectivo. Municipalizar la vivienda. El jornal familiar ha de alcanzar a todo el mundo. Intervenir, como medida de guerra, todo el grande y pequeño comercio de la alimentación, para restablecer el orden en la retaguardia, aunque el que no esté conforme con esta medida y lleve el carnet que lleve grite cuanto quiera.

Aumentar la jornada de trabajo, y rebajar el sueldo de los paniaguados, para que todo el mundo coma. Y el que no encuentre acomodo en la ciudad en un trabajo útil que coja el tren, que en el campo hace falta gente para que los compañeros campesinos no trabajen tantas horas.

Esta es la obra que precisa realizar contra todos los políticos hipócritas que pretenden aplastar a la CNT y a la FAI.

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FAI: Informe que este Comité de Relaciones de Grupos Anarquistas de Cataluña, presenta a los camaradas de la región. S. ed., s.l., s.d. [¿abril 1937?].

EL PROBLEMA DE LA MILITARIZACION.

[...] Después de largas discusiones y entrevistas por parte de los componentes de los Comité regionales CNT-FAI, por lo que a Cataluña respecta, fue aceptada por nuestras columnas la militarización que desde un principio se había acordado por parte de ambas organizaciones.

Sin embargo, a pesar de que a los camaradas del frente se les dieron, referente al asunto de la militarización, toda clase de satisfacciones de el por qué la organización confederal y la específica lo había aceptado, hubo una parte de camaradas de la Columna Durruti, en el sector de Gelsa, que se negaron a aceptar terminantemente lo que era un acuerdo de la organización cuando las otras columnas confederales lo habían aceptado. Estos camaradas alegaban en sus motivos de no aceptar la militarización, en el hecho de que las ideas anarquistas estaban reñidas con el militarismo. Otro de los motivos del por qué no lo aceptaban, era que consideraban, a su entender, que en un movimiento revolucionario y en unas columnas que habían partido voluntarias al campo de batalla no podían aceptar jerarquías militares, ya que esto suponía que se castraba el espíritu revolucionario de las respectivas columnas, a la vez que se volvía a la vieja estructuración del ejército español contra el cual luchaban en aquellos momentos.

A pesar de que todas estas consideraciones, que no dejamos de comprender, tienen una gran importancia, y que denotan un sentimiento de pureza hacia nuestras ideas, entendíamos nosotros, y la organización en general, de que no eran los momento más propicios de entablar discusiones sobre nuestras ideas y sí de llevar adelante la militarización ya que ésta era la única forma de combatir al fascismo. Este Comité de Relaciones dándose cuenta de la situación en que vivimos, fue uno de los primeros en propugnar que se aceptase la militarización, pues entendíamos nosotros que el anarquismo de Cataluña en el cual tiene puestos sus ojos la mayor parte del mundo, tenía el ineludible deber de hacer todo cuanto estuviera en su mano para ganar la guerra, puesto que de no ser así, suponía la desaparición total del anarquismo en España, por el triunfo del fascismo, y en el resto del mundo, por nuestra incapacidad, ya que no habríamos sabido anteponer a la concepción de nuestras ideas las necesidades imperiosas que exige una guerra como la que sostenemos.

Nuestros razonamientos no llegaron a hacer comprender a nuestros camaradas de la cuarta agrupación de la Columna Durruti, en Gelsa, la necesidad de militarizarse. Después de una serie de entrevistas y viajes al frente y a la retaguardia de ambas partes, no se pudo llegar a un principio de acuerdo. Los compañeros de la cuarta agrupación en Gelsa no desperdiciaron ningún Pleno en el cual no vinieran a exponer las razones que los inducían a mantenerse en la posición que habían adoptado. En todos cuantos Plenos expusieron dichas razones no lograron en ninguno de ellos crearse un ambiente favorable entre las delegaciones en contra de dicho proyecto. Se les conminó varias veces a que depusieran su actitud y acataran los acuerdos de la organización. Estas indicaciones que fueron hechas por parte de los Comités Regionales CNT-FAI, fueron desatendidas por completo. No solamente se negaron a militarizarse sino que tampoco atendieron al requerimiento de ambos Comités para que dejasen las armas y abandonaran el frente.

Transcurridas varias semanas y visto que no era posible armonizar la división de criterio que existía en la Columna Durruti, bajó a entrevistarse con estos Comités una comisión presidida por el camarada Manzana y en una reunión conjunta de los mismos expuso la delicada situación porque atravesaba la Columna, ya que entre las dos partes existía tal tirantez que se temía degenerara en un choque sangriento. En esta reunión se tomó el acuerdo de invitar una vez más a los camaradas de Gelsa para que en la forma que ellos creyeran más conveniente se solucionara definitivamente la situación.

Al acudir estos camaradas a la invitación hecha por los Comités de la organización, después de deliberar largo rato acordaron que en el término de quince días, a partir de la reunión, abandonarían el frente, entregando las armas a otros camaradas que fueran a reemplazarlos.

En los momentos en que escribimos este informe, la mayor parte de los camaradas de la agrupación de Gelsa han abandonado el frente en contra de todo criterio y de los acuerdos de la organización específica y confederal. Algunos camaradas de la misma, dándose cuenta del momento en que vivimos y de la gravedad histórica que suponía abandonar el frente, objetaron por continuar en él, en contra del criterio de la mayoría de la Agrupación.

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"Agrupación de Los Amigos de Durruti. A la clase trabajadora." [Cartel encolado en muros y árboles. Finales de abril de 1937][46]:


Agrupación de Los Amigos de Durruti. A la clase trabajadora:

1.- Constitución inmediata de una Junta Revolucionaria integrada por obreros de la ciudad, del campo y por combatientes.

2.- Salario familiar. Carta de racionamiento. Dirección de la economía y control de la distribución por los sindicatos.

3.- Liquidación de la contrarrevolución.

4.- Creación de un ejército revolucionario.

5.- Control absoluto del orden público por la clase trabajadora.

6.- Oposición firme a todo armisticio.

7.- Una justicia proletaria.

8.- Abolición de los canjes de personalidades.

Atención trabajadores: nuestra agrupación se opone a que la contrarrevolución siga avanzando. Los decretos de orden público, patrocinados por Aiguadé no serán implantados. Exigimos la libertad de Maroto y otros camaradas detenidos.

Todo el poder a la clase trabajadora.

Todo el poder económico a los sindicatos.

Frente a la Generalidad, la Junta Revolucionaria.



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"CNT-FAI. Agrupación "Los Amigos de Durruti". !TRABAJADORES!". [Octavilla distribuida en las barricadas el 5 de mayo de 1937]."



"CNT-FAI. Agrupación "Los Amigos de Durruti".

¡TRABAJADORES¡ Una Junta revolucionaria. Fusilamiento de los culpables. Desarme de todos los Cuerpos armados. Socialización de la economía. Disolución de los Partidos políticos que hayan agredido a la clase trabajadora. No cedamos la calle. La revolución ante todo. Saludamos a nuestros camaradas del POUM que han confraternizado en la calle con nosotros. ¡VIVA LA REVOLUCIÓN SOCIAL. ¡ABAJO LA CONTRARREVOLUCIÓN¡"

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ESTOS SON SOLO UNA MUESTRA DE CARTELES, OCTAVILLAS Y ARTICULOS DE LA AGRUPACIÓN DE LOS AMIGOS DE DURRUTI en los que se plantea un PROGRAMA REVOLUCIONARIO que acabe inmediatemente con el Gobierno burgués de la Generalitat de catalunya. LA HISTORIA NOS DICE QUE: El anarquismo revolucionario quiso derribar el gobierno de la Generalitat: ahí estuvieron lasd causas de los HECHOS de mayo de 1937.

Hay más material: Pueden consultarse en la web de BALANCE:
http://es.geocities.com/hbalance2000
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