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Notícies :: guerra
Israel y el Imperio
13 jul 2004
Algo más sobre la barbarie sionista
Jon Elmer, Fromoccupiedpalestine.org: Usted utiliza el término "matriz de control" para describir la ocupación israelí. ¿Puede precisarnos de qué se trata y cómo funciona?

Jeff Halper: El conflicto palestino-israelí con frecuencia se perfila como una cuestión territorial: el fin de la ocupación, un estado palestino viable y lo que eso significa en términos territoriales. Pero, incluso en el mejor de los escenarios, tener dos estados y poner punto final a la ocupación, no es en realidad la mejor solución . El estado palestino en su totalidad sería sólo el 22% del país, dividido entre Cisjordania y Gaza. El estado de Israel, hoy, según las fronteras de 1967, comprende el 78% del territorio. De manera que, en una situación ideal, si finalizara por completo la ocupación e Israel volviera a las fronteras de 1967, el estado palestino sólo se establecería en el 22% del país. Israel no puede comprometerse a más, e incluso eso plantea interrogantes.

Pero Israel quiere un estado palestino porque necesita librarse de los tres millones y medio de palestinos que viven actualmente en los Territorios Ocupados. Si no se les puede expulsar del país, se pretende por lo menos encerrarlos en un pequeño estado tipo Bantustán. De esta manera, el problema se enmarca en términos territoriales y se deja al margen el asunto del control.

La cuestión es la siguiente: ¿tendrán los palestinos, finalmente, un estado con potencial para el desarrollo económico, con soberanía política efectiva, con control de sus fronteras, que disponga de sus recursos como por ejemplo, de agua? ¿Tendrán los palestinos un estado, es decir, un territorio congruente por el que la gente pueda moverse con libertad? ¿Se trata de un estado real, incluso si es pequeño o, en verdad, se trata de un Bantustán controlado por Israel?

Así, la pauta del control explica cómo Israel controla a los palestinos: a través de la incorporación de Cisjordania a Israel propiamente dicho, mediante carreteras, la conexión a los sistemas de electricidad, de distribución de agua, de urbanismo, etc. Hace referencia a Israel conservando el control militar, a Israel manteniendo el control de partes del territorio como Jerusalén y zonas de Cisjordania, lo que al final dejaría a los palestinos recluidos en islotes no viables.

La matriz del control se refiere al uso de la planificación y de la ley, de la burocracia administrativa para controlar los movimientos, la edificación y la actividad comercial de los palestinos. En otras palabras, lo que la matriz de control supone es que más allá del asunto del control militar y más allá de los problemas territoriales, Israel ejerce un enorme control sobre Palestina. Controla el agua, las fronteras, controla Jerusalén, controla su ejército y controla su libertad de movimientos. Y, salvo que desmantelemos este núcleo de control, no habremos conseguido nada. La diferencia entre un estado palestino real, por pequeño que sea, y un Bantustán, se encuentra en el núcleo de control.

Ahora bien, no creo que podamos desmantelar ese núcleo de control. Pienso que se ha llegado demasiado lejos y que la ocupación es permanente. Nos encontramos en una situación de apartheid, aunque no todo el mundo está de acuerdo conmigo. Uri Avnery no lo está, la gente que es partidaria de la solución de dos estados todavía cree que podemos acabar con la ocupación, o que es posible retroceder lo suficiente para que emerja un estado palestino. Pero el peligro para el nacimiento de un estado palestino estriba en que si no se comprenden las dimensiones del control, entonces se está trabajando de forma efectiva a favor de un Bantustán. Lo que quiero decir es que Sharon también quiere un estado palestino; desea un estado controlado por completo por Israel. Por ello, si Usted sólo se preocupa por el territorio, no se ocupa del asunto del control, Usted finalmente está defendiendo un Bantustán.

Elmer: ¿Cree que Israel tiene un plan político a largo plazo o se limita a reaccionar?

Halper: Bueno, a Sharon se le acusa de no tener un plan político y de actuar ciegamente contra la "infraestructura del terror", según sus palabras. Pero yo creo que existe un contundente plan político de apartheid. Sharon lo denomina cantonización: un estado palestino de alrededor del 42% de Cisjordania dividido en tres o cuatro zonas aisladas, todas ellas controladas y rodeadas por Israel.

El plan implica hacer que los palestinos se sometan mediante la designación de un líder débil palestino que acepte este Bantustán, esta cantonización. Implica librarse de las clases medias palestinas, que podrían oponerse, por medio de lo que llamamos "traslados silenciosos" - obligarles a abandonar el país por las malas viviendas , una deficiente educación y la falta de actividad económica-, con el fin de establecer una masa palestina muy dócil que pueda aceptar de forma pasiva un Bantustán. Sharon no lo dice explícitamente, deja las cosas deliberadamente vagas, pero es lo que está llevando a cabo.

Elmer: Un movimiento a favor de la solución de un único estado, como ha sugerido Usted, ¿podría aumentar la probabilidad de una limpieza étnica tradicional? Sharon ha manifestado que ya existe un estado palestino: Jordania.

Halper: Depende de hasta qué punto Israel llegue a sentirse amenazada. En la actual situación, no necesita de la limpieza étnica, porque Israel controla la totalidad del país. Un estado palestino es necesario para Israel, porque salvo que se ubique a los palestinos en un estado propio, verdaderamente, la supervivencia de Israel estará en peligro.

Hay tres millones y medio de palestinos en los Territorios y casi un millón en Israel, que representan una amenaza para la mayoría judía. De manera que la única vía para conservar una mayoría judía es controlar todo el país. Es decir, coger a los palestinos, ponerlos en esos islotes y denominarlos un estado. Es lo que Israel intentará hacer.

Ahora bien, en la medida en que eso no funcione, bien porque, por ejemplo, la comunidad internacional no acepte el Bantustán -como en el caso de Sudáfrica-, o porque la resistencia palestina continúe, o se desarrolle el movimiento a favor de un sólo estado, o porque los refugiados manifiesten el deseo de regresar (concretamente, en una situación en la que Israel se sienta demográficamente amenazada y, más aún, amenazada existencialmente), se podría recurrir al traslado como último recurso.

Elmer: Al comentar la opción de la expulsión, David Ben-Gurion escribió en los años 30: "Lo que es inconcebible en tiempos normales es posible en momentos revolucionarios; y si entonces se desaprovecha la oportunidad y lo que era posible en horas tan trascendentales no se realiza, un mundo entero habrá desaparecido".

Los asesinatos que está llevando a cabo Israel en estos momentos ¿son un intento de crear el pretexto para "los tiempos revolucionarios", de la misma manera que utilizaron los bombardeos del Sur del Líbano en 1981 y principios de 1982 para provocar las represalias inevitables que proporcionaron el pretexto para la guerra del Líbano en 1982?

Halper: Los asesinatos son, en parte, una tentativa para destruir un verdadero liderazgo palestino. Israel necesita un líder colaboracionista - como en la Sudáfrica de los Bantustán- para poder llevar a efecto su plan de apartheid. El otro día, pregunté a un colega palestino: Mira a Abu Mazen (Mahmud Abbas), no funciona; Abu Ala (Ahmed Qureya) tampoco parece que vaya a servir, ¿no hay ningún líder palestino fuerte? Él me contestó: "Israel los ha asesinado a todos". Como Abu Jihad (Jalil al-Wasir, responsable del ala militar de la OLP, asesinado en Túnez en 1988), los líderes sólidos palestinos han sido asesinados por Israel. Y ahora amenazan a Arafat. Se elimina a los líderes que podrían hacerles frente y sólo se tolera a líderes que acepten poner en marcha el Bantustán. Creo que es parte de la estrategia de Israel. Israel piensa que si no puede derrotar militarmente a los palestinos puede someterles. Hay que quebrantar a los palestinos militarmente.

Elmer: ¿Existe una solución militar?

Halper: Sharon está convencido de que existe una solución militar. El gobierno israelí y el ejército trabajan con el supuesto de que se está en una situación de todo o nada: podemos ganar y ellos pueden perder. En realidad, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Israel, Moshe Ya'alon, declaró hace un par de meses a Yedioth Ahronot que hemos ganado, y que precisamente ahora estamos en la operación de limpieza. El asesinato forma parte de la guerra para derrotar a los palestinos, y también lo es del proceso político de eliminar líderes que no estarían de acuerdo con la opción Bantustán.

Elmer: Puede describir lo que ha denominado el "paradigma pánico" que se produjo en el seno de la sociedad israelí: ¿de qué manera el estrechamiento de manos con Arafat afectó el paradigma " los árabes son nuestro enemigo"?

Halper: Desde los años 20 hasta 1993, todas las generaciones de israelíes se han educado con la idea de que "los árabes son nuestro enemigo". Nosotros somos los buenos; ellos son los malos; son terroristas, lo único que quieren es matarnos; sólo desean "arrojarnos al mar": no hay solución política. Después de Oslo, se inicia un pequeño cambio.

En Oslo el mundo entero se puso patas arriba. En todas las televisiones israelíes aparecía Yiszhak Rabin, un soldado, dándose la mano con Yasser Arafat. Quizá podría existir un estado palestino, podría acabar la ocupación, podría resolverse el problema de los refugiados. Y es cuando se experimentó el paradigma del pánico. Por ejemplo, tras Oslo, apareció una pegatina en los parachoques de los coches que decía: Esta es una paz de pesadilla. Pero durante 1994 y 1995, se abrió una pequeña ventana que dio la impresión de que el viejo paradigma podría estar cambiando, pero se cerró de nuevo tras la elección de Benjamín Netanyahu en 1996.

En 1996, los atentados con bombas de Hamas contra autobuses proporcionaron a Netanyahu el porcentaje de votos suficiente para ganar las elecciones a Peres; y ello, por supuesto, condujo a la paralización total del proceso de Oslo. Con Netanyahu se tuvo que volver al paradigma antiguo, y hoy los israelíes están, incluso, más allá de aquella posición.

Elmer: Norman Finkelstein ha comentado que los israelíes han esperado siempre la oportunidad, confiando en un "milagro". Cita varios ejemplos: 1) La Declaración Balfour de 1917, que nadie podía haber previsto. 2) El acuerdo en la ONU entre la URSS y los EE.UU en 1947, sobre la creación de un estado judío. 3) Durante la grave crisis económica de los años 60, llegó el "milagro" de la guerra de junio de 1967. Y 4) el "milagro de la inmigración de un millón de judíos soviéticos, precisamente en el momento en que la "bomba demográfica" era más amenazadora. ¿ Puede comentar esto?

Halper: Es cierto, nosotros estamos esperando, pero lo hacemos desde una posición de dominio. En todas esas ocasiones, incluso aunque tuviéramos problemas, seríamos, todavía, la parte fuerte. Hoy también estamos esperando, porque los israelíes no creen que exista solución alguna. Y a los israelíes se les ha privado, también, del voto; aquí tenemos un sistema de gobierno que, de hecho, es el imperio de los partidos políticos. Se vota a partidos, en Israel no votas a candidatos, por lo que existe una enorme distancia entre los partidos y la gente. Ningún partido en la historia de Israel ha conseguido mayoría absoluta en la Knesset, por lo que siempre ha habido gobiernos de coalición, con socios con los que tus propios votantes no estarían, necesariamente, de acuerdo.

Como ha puesto de manifiesto Avi Shlaim [profesor de Relaciones Internacionales en Oxford, N. del T.] en The Iron Wall, cuando Nasser intentó el acercamiento a Ben Gurión en una famosa negociación en 1954, Ben Gurión le rechazó. Afirmó que los árabes siempre hacen la paz con nosotros porque somos fuertes. Los árabes siempre nos pedirán la paz, por lo que no podemos aceptarla demasiado pronto. Primero, consigamos lo que queremos. Así que no se trata de una espera pasiva. Se crea una situación en la que eliges tus oportunidades y estás en condiciones de sorprender.

La guerra de junio del 67 fue un milagro en cierto sentido: era imprevisible. Por otra parte, cuando sucedió, Israel estaba preparada y sabía con exactitud qué hacer. En el plazo de dos semanas se disponía del Plan Dayan: asentar judíos en áreas densamente pobladas, por ejemplo Hebrón; y del Plan Alon: establecer colonias, que sirvieran como parachoques territoriales en zonas estratégicas de forma que Israel se apoderó entonces de la mitad de Cisjordania.

Hoy, los israelíes dicen que no hay solución, pero tenemos el apoyo americano, el de los europeos; somos fuertes militarmente, por lo que algo ocurrirá, en algún momento, por cualquier medio. Y cuando ocurra, estaremos preparados para aprovecharlo. Por ahora, podemos esperar.

Elmer: Noam Chomsky ha afirmado que Israel es en esencia una base costera americana. ¿Qué papel desempeña Israel en el Imperio americano y qué significa para el activismo en el interior de Estados Unidos, por lo que se refiere a poner fin a la ocupación? ¿Puede hacer que el activismo en EE.UU. llegue a tener la importancia o superar la que tiene en Israel, o incluso en Palestina?

Halper: No estoy totalmente de acuerdo con Chomsky, creo que subestima el activo de Israel y de qué manera manipula a los Estados Unidos. En cierta manera, si Usted realiza un análisis racional, podría decir que el apoyo de EE.UU. a Israel es contraproducente para los Estados Unidos. Está desquiciando al mundo islámico, está perturbando el mercado del petróleo y ahora, con la ocupación de Iraq, facilita su comparación con la situación aquí. La alianza de EE.UU. e Israel tuvo sentido en la Guerra Fría- teníamos un chiste en Israel que decía que éramos el portaviones más grande de América. Puede que entonces tuviera sentido pero ¿hoy?

La clave de que algo falla, aunque Chomsky lo haya recogido porque se trata de lo que él estudia, es que Israel se ha colocado muy estratégicamente justo en el centro de la industria global de armamento. Los sofisticados hardware y software militares de Israel son muy importantes para el desarrollo armamentístico de Estados Unidos. Israel se ha convertido en el principal subcontratista de armas americanas. El año pasado, justamente, Israel firmó un contrato para la formación y el equipamiento del ejército chino. Firmó también un contrato de miles de millones de dólares para equipar e instruir al ejército indio. ¿Con qué los está equipando? Lo está haciendo con armas americanas.

Israel tiene mucha importancia porque, por una parte, es un promotor y distribuidor de sofisticada y alta tecnología de armas y por otra, no tiene impedimentos éticos o morales: no hay un Congreso, no existe preocupación por los derechos humanos, no tiene leyes contra el soborno: el gobierno israelí puede hacer lo que quiera... Así que usted dispone de un muy sofisticado estado canalla, no un estado canalla libio, sino un estado canalla con alta tecnología, y experto militarmente. Ahora es extraordinariamente útil para Estados Unidos y para Europa.

Por ejemplo, existen restricciones de los congresistas estadounidenses en relación con la venta de armas a China por los problemas de derechos humanos allí existentes. Así que Israel lleva a cabo los retoques suficientes al armamento americano para que pueda ser considerado armamento israelí y de esta forma eluda el control del Congreso.

En general, Israel es el subcontratista de armas estadounidenses con el Tercer Mundo. No existe ningún régimen espantoso - Colombia, Guatemala, Uruguay, Argentina y Chile en la época de los militares, Burma, Taiwán, Zaire, Liberia, Congo Sierra Leona- ninguno, que no tenga una importante conexión con Israel. Los traficantes de armas israelíes actúan como mercenarios: el tipo que estaba detrás de Noriega era Michael Harari, un israelí, que salió de Panamá. Los mercenarios israelíes eluden en Sierra Leona los boicots de Naciones Unidas, en lo que se ha llamado "diamantes sangrientos", lo mismo que en Angola. Israel estuvo muy implicada en Sudáfrica, por supuesto que durante el régimen del apartheid. Y en la actualidad Israel está desarrollando sistemas de misiles con Inglaterra, desarrollando un nuevo motor de avión con Holanda, y acaba de comprar tres sofisticados submarinos a Alemania. Es decir, Israel está colaborando con los grandes.

Los comerciantes de armas se encuentran a sus anchas, como el pez en el agua, en los países inestables que se comerían vivos a los americanos: Uzbekistán, Kazakhstan, Rusia, China, Indonesia, países donde los estadounidenses no pueden actuar, en parte por el tipo de negocios y en parte por las leyes y restricciones del Congreso.

En fin, que esta es la pieza que nos faltaba. Si usted lee la web del Comité de Asuntos Públicos Americano-Israelí (AIPAC)- el principal grupo de presión pro-israelí en Estados Unidos-, encontrará un trabajo denominado "Cooperación Estratégica". EE.UU. e Israel tienen un acuerdo oficial, una alianza oficial, que posibilita a Israel el acceso a casi toda la tecnología militar americana.

Cuando AIPAC vende Israel al Congreso, no se dirige a los congresistas y les pide que apoyen a Israel por razones de ideología judeo-cristiana, o porque sea la "única democracia en Oriente Próximo", lo que también hacen. Ellos lo venden con este argumento: "Usted es miembro del Congreso y su responsabilidad es apoyar a Israel porque en su estado hay tantas industrias que negocian con Israel; tanta gente se dedica a la investigación militar en las universidades de su distrito; vea cuántos empleos dependen de la industria militar y de defensa en su distrito ..." y le hacen ver hasta qué punto depende su distrito electoral de Israel. En consecuencia, si Usted vota contra Israel lo está haciendo contra la gallina de los huevos de oro.

En la mayoría de los distritos electorales de Estados Unidos, los miembros del Congreso tienen una gran dependencia de lo militar. Más de la mitad del empleo industrial en California está, de una manera u otra, relacionado con la defensa. Israel está precisamente ahí, justo en el centro de todo. Y ello forma parte de su fortaleza.

Entonces, nosotros ( el Comité Israelí contra la Demolición de Casas, por ejemplo) nos dirigimos a un congresista, hablamos de derechos humanos, de la ocupación, de los palestinos, y él nos contesta. "Mire, ya lo sé, leo los documentos, no soy un imbécil, pero no puedo basar mi voto en eso. En lo que me baso para votar es en lo que es bueno para mis electores".

Por ello, en términos de activismo, cuando se planifica una campaña internacional, una parte fundamental de la misma debe ser explicar las conexiones de Israel con la industria de defensa, la industria de armamento, el apoyo de Israel a regímenes terribles y su violación de los derechos humanos, y de qué manera todo ello está afectando al mundo.

Si Usted quiere hablar del Imperio, aunque Israel es un estado minúsculo es una pieza clave del Imperio. Si mira la web de AIPAC, allí se dice por escrito que la función de Israel es la de proteger los intereses económicos estadounidenses en Oriente Próximo. Afirman que estamos desarrollando armas láser en el espacio para la protección de los intereses americanos. Está muy claro. Israel se ve a sí misma, y se siente orgullosa de ello, como parte del Imperio Americano. En lo que Israel saca provecho como Relaciones Públicas es en presentarse como víctima. Es un país rodeado por un mar de árabes, y todos los árabes son terroristas, y los musulmanes fanáticos.

Elmer: Y hacerse la víctima se convierte en un instrumento político, mucho más que el anti-semitismo.

Halper: Sí. El anti-semitismo se alimenta en la idea de que Israel es una víctima. El ministro de Asuntos Exteriores de Israel ha inventado una nueva forma de anti-semitismo en los últimos años, denominada "Nuevo anti-semitismo", y luego ha encontrado a algunos profesores deseosos de proporcionarle credibilidad académica. El Nuevo Anti-semitismo que se está difundiendo por todas partes afirma que cualquier crítica a Israel es anti-semitismo y punto. Y ha resultado muy efectivo.

Un congresista dirá " además de votar en función de mis electores, tengo que ser reelegido, y lo último que necesito es que alguien diga que soy anti-semita". Este complejo es muy profundo, permite a Israel eludir responsabilidades; de esta manera, usted no puede aplicar las leyes internacionales a Israel, ni aplicar las obligaciones respecto a los derechos humanos, no se le puede considerar responsable de sus acciones porque somos las víctimas, somos la parte débil, no hacemos otra cosa que defendernos. Usted no puede criticarnos, somos judíos y se nos persigue. Este complejo es impenetrable, y por ello Israel puede burlarse de todo el mundo.

Por ejemplo, el 19 de septiembre de 2003 la Asamblea General de Naciones Unidas votó por 133 contra cuatro la condena de la amenaza de Israel de destituir a Arafat. Los cuatro fueron Israel, Estados Unidos, Micronesia y las Islas Marshall. Es lo que ha ocurrido durante años. Ya sucedió en los años setenta y los israelíes se preguntaron "¿Micronesia? ¿Dónde está Micronesia?".

Así que enviaron a un periodista de Yedioth Ahronoth para que consiguiera un mapa y fuera a Micronesia. Fue y encontró un pequeño país en el que no había un sólo periódico, y preguntó: "¿Por qué han apoyado a Israel?" Le contestaron: " el 100% de nuestro presupuesto viene de Estados Unidos, así que hacemos lo que EE.UU. nos dice, nada más. En fin, ese es el Estado de Micronesia, el gran aliado de Israel en el Pacífico. El mundo entero puede estar en contra de Estados Unidos en estas cuestiones, pero no le preocupa, porque un voto de EE.UU. supera a los otros 133.

Así que necesitamos cambiar la imagen de Israel como víctima. En otras palabras, tenemos que cambiar el enfoque de la cuestión. Israel presenta el conflicto de cierta manera y si sólo nos limitamos a rebatirla siempre, nunca venceremos. Porque quienquiera que predetermina los términos de la cuestión gana, quienquiera que enfoque las discusiones vence, porque las conclusiones se derivan de la manera de enfocar los asuntos. Precisamos poner al descubierto la superpotencia regional que en realidad es Israel (como componente imprescindible del Imperio Americano); que su economía es tres veces superior a las de Egipto, Palestina, Siria y Líbano juntas; que Israel no es el pequeño David de la zona sino el verdadero Goliat.

Jeff Halper es antropólogo y coordinador del Comité Israelí Contra la Demolición de Casas, ICAHD.

Jon Elmer es el editor de FromOccupiedPalestine.org y en la actualidad está informando desde Israel-Palestina.

La entrevista se realizó en Jerusalén, el 20 de septiembre de 2003.

El autor agradece la ayuda de Valerie Zink en la transcripción y edición del texto.

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Comentaris

Re: Israel y el Imperio
13 jul 2004
bua , año 2003 . ¿No tienes nada más nuevo para que nos entretengamos?
Re: Israel y el Imperio
13 jul 2004
MC, què fots tot el dia enganxat a l'ordinador?
Re: Israel y el Imperio
13 jul 2004
4 milions de palestins viuen a la diaspora expulsats pel jueus, i no tene dret a tornar a casa seva, perque esta ocupada pels jueus.
Re: Israel y el Imperio
14 jul 2004
Qué curioso, cualquier cosa que se refiera al "pueblo elegido" aparece seguida por el tal MC...
Re: Israel y el Imperio
14 jul 2004
yo soy partidario de no hacer caso a gente como MC. es como hablar a una puta pared. yo creo q MC podría ser un grupo de gente, pertenecientes a alguna especie de organización pro-sharon. q saltan a la minima, x cualkier cosa q se diga contra la masacre en palestina. lo mejor, hacer como q sus comentarios no aparecen en el foro.
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