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Notícies :: guerra
Guerras olvidadas :: Liberia
01 jul 2004
En estos últimos meses la invasión y ocupación de Irak por una âcoaliciónâ? de depredadores nos sacude diariamente con las consecuencias de la guerra. Sin embargo, existen en el planeta un gran número de conflictos armados que parece que no tienen espacio en los medios de comunicación, son guerras olvidadas, pero con elementos en común, prácticamente todos estos conflictos tienen un origen económico y de control de recursos.
GUERRAS OLVIDADAS. LIBERIA
Por Heródoto el Rojo (junio de 2004)


En Liberia no hay mucho petróleo que robar, como en Irak, pero tiene minerales, maderas, caucho y diamantes. Lo que debería ser la riqueza de un país en beneficio de sus ciudadanos se convierte en su tumba y su desgracia, cierto es que estos conflictos tienen otros factores distorsionadores, como las luchas tribales o religiosas, pero el principal problema es el control de los recursos naturales por parte de los poderes económicos capitalistas. Estas multinacionales, apoyadas por sus gobiernos de origen mediante sus ejércitos, lo único que les interesan es que los âcivilizadosâ? occidentales consumamos sus productos, mientras los gobiernos y medios de comunicación intentan que miremos a otro lado, que no nos preguntemos porqué estos países están así. Destacan en esta lucha de intereses en Ã?frica los estados de Francia y U.S.A., aunque también Israel y otros países europeos intentan sacar las mayores tajadas de la desgracia ajena.

mapa liberia.gif

Mapa de Liberia

⢠Antecedentes históricos

A mediados del siglo XIX una sociedad filantrópica norteamericana compró parte de la colonia británica de Sierra Leona para reintroducir a los esclavos negros liberados, y así librarse de ellos. Aunque no llegaron gran cantidad de personas fueron suficientes para dominar a las tribus indígenas, a las cuales se les daba un trato parecido al que habían recibido los â?libertosâ? en las plantaciones de algodón norteamericanas, siendo esta nueva explotación un elemento de odio desde entonces. Liberia se convirtió en el primer estado independiente de Ã?frica, cuyo nombre de la capital, Monrovia, fue puesto en honor del presidente norteamericano Monroe. Sin embargo la dependencia económica respecto a USA, Inglaterra y Francia era total, para atraer dinero los recursos del país fueron cedidos a las grandes empresas de los países occidentales.

De estas concesiones de explotación destacó sobre manera, ya en el siglo XX, Firestone, que tenía auténticos bosques de caucho, y de donde sacaba gran pare de las materias primas que necesitaba. Era tan importante que a Liberia se la conocía como la âRepública Firestoneâ?, ejemplo de país dominado por los poderes económicos, que provocan la inexistencia de un estado que garantice el más mínimo derecho social al pueblo.

Esta política de permitir cualquier inversión extranjera hizo que a mediados de los setenta el 90% de las riquezas del país estuvieran en poder de empresas foráneas. La corrupción, financiada y alentada por las propias transnacionales, se instala en todos los ámbitos de la escasa administración.

En 1980, el sargento Samuel Doe (de la tribu Krahn y aliado temporalmente con los Mano y los Gio) da un golpe de estado, proamericano declarado, sus soldados son armados y entrenados por Estados Unidos, lo que fue aprovechado para arrasar todas las tribus y aldeas que no le eran afines, con la consecuencia de miles de muertos y la creación de un odio irreparable.


Es a partir de ahora cuando los intereses comerciales, mezclados con antiguas rivalidades étnicas originadas por la elite afro-americana en el poder, desatan una serie de guerras civiles que llegan hasta nuestros días. Las diferentes tribus, dirigidas por âseñores de la guerraâ?, se enfrenta y alían según los intereses de sus dirigentes y se empiezan a financiar con los recursos naturales de sus territorios.

Así, a principios de los años 90, termina habiendo 3 grandes bloques, los seguidores de Doe (Kranh), de Charles Taylor (Gio y Mano, ya enfrentados a Doe) y Johnson (escisión del grupo de Taylor). La guerra civil es tremenda, alentando un odio irracional entre etnias y facciones dentro de los mismos grupos. También luchan guerrillas de países vecinos como Sierra Leona o Burkina Faso. Quizás lo más terrible es el reclutamiento de miles de niños, a los cuales se les obligaba a realizar los actos más inhumanos sobre los prisioneros o sus propias familias.


A estas alturas la O.N.U. ha organizado un ejército de interposición, la ECOMOG, formado en gran parte por nigerianos, cuyo gobierno intenta ser el país más poderoso e influyente de la región, por lo que muchas veces actúan más por interés propio.

Finalmente Johnson entra en Monrovia, asesinando a Doe, mientras Taylor domina el 80% del país, excepto la capital.

En 1992, desde los campos de la Firestone, Taylor y su grupo (NPFL), se enfrenta a las tropas de la ECOMOG, en donde los nigerianos bombardean varias ciudades. Así, se intenta un acuerdo de Paz, pero no se cumple por casi nadie, apareciendo además nuevos grupos armados que complican aún más la situación. Con el apoyo de la ECOMOG, entran en combate el grupo LPC, de las etnias kranh, gio, mano y mandinga. Durante 1992 y 93 conquistan algunos condados. Para complicar aún más el panorama la ULIMO (antiguos partidarios de Doe) se dividen en dos facciones. Las luchas continúan a pesar de diferentes intentos de acuerdos de Paz, con un coste humano indescriptible de vidas, mutilaciones, violaciones, etc..

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Guerrilla de cualquier grupo

Más tarde, y tras durísimos combates en los alrededores de la capital, Taylor y sus aliados consiguen entrar en Monrovia. Hace pocos meses, otra alianza y la presión internacional consigue expulsarle del país, con el inestimable apoyo de los U.S.A.
Después de años de guerras, miles de personas están exiliadas, hacinadas en Monrovia o muertas. Se cree que ha habido más de 200.000 muertos, cientos de miles de heridos, mutilados y violadas, un millón de exiliados en un país de tres millones. El interior del país está prácticamente vacío, con los cultivos abandonados y sin el más mínimo futuro de una vida digna.

⢠¿Por qué ocurren estas cosas?

Aunque la mayoría de los medios de comunicación cuentan estas guerras como un conflicto entre países, etnias, facciones, etc..., detrás hay un complejo mundo de intereses económicos que son los que alientan y financian estos grupos. Sólo hay que ver cómo gente que no tiene casi para comer manejan armas últimos modelos, vendidas por un tráfico comercial, que en teoría es âilegalâ?, pero que no encuentra dificultades en llegar a todos los conflictos, los miles de millones de beneficios de estas ventas hacen que los tentáculos e influencias de estos âcomerciantesâ? estén por encima de cualquier ley o ética. Pero no es sólo culpa de estos desalmados traficantes, estas armas se fabrican en nuestros países âcivilizadosâ?, por mucho que nos quieran engañar los políticos occidentales de que es un tráfico fuera de su control, nosotros fabricamos las armas que luego se utilizan para estas guerras.

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Niño soldado

Estas armas no son baratas, por lo que para financiarse los grupos armados ceden la explotación, o venden directamente, los ricos recursos naturales que poseen a cualquier multinacional que les pague al contado.

Es precisamente este comercio inmoral el que permite que estos conflictos sean inacabables, que el odio se vaya extendiendo hasta que la locura ciegue cualquier posibilidad de acuerdo pacífico.

Desde el estallido de los primeros conflictos, las potencias económicas no dudaron en aprovecharse de estas situaciones, así, Francia y sus multinacionales, establecieron contactos con Charles Taylor para la venta de madera y minerales, por supuesto a cambio de armas. Igualmente compañías americanas o del resto de Europa han practicado este comercio inmoral, destaca la influencia de los productores de diamantes, sobre todo Israel y la ciudad belga de Amberes, que producen más de la mitad de los diamantes pulidos del mundo. Así, y a pesar de ser ilegal, los diamantes de las minas de Liberia y países limítrofes (destaca Sierra Leona) llegan sin problemas a estos fabricantes sin escrúpulos.

Estados Unidos olvidó el país en cuanto vio que no tenía gran importancia geoestratégica, pese a pobres intentos de mediación, su implicación ha sido mínima para el problema que realmente provocaron los políticos de su país en el siglo XIX para deshacerse de los negros.

La lista de empresas y países que se benefician del horror es casi interminable, no sólo financian y arman a estos grupos, si no que estos grupos utilizan prisioneros como esclavos, para garantizar la produción a bajísimos costes. Estas multinacionales tienen muchas veces sus propias âoficinasâ? en el lugar, defendidas por cientos de mercenarios que protegen las concesiones y a los âhonorablesâ? hombres blancos.

No es muy difícil de entender cómo pueden ocurrir estas cosas, en un mundo dominado por el amor al dinero, en la creación de beneficios a cualquier coste, y en sobre todo, la ceguera de una sociedad consumista como la occidental (no confundir con el objetivo de un estado de bienestar en Europa) que prefiere mirar a otro lado mientras el mundo se desangra por nuestra culpa.
Mira també:
http://www.nodo50.org/arevolucionaria/masarticulos/junio2004/liberia.htm

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Comentaris

++info :: Liberia
01 jul 2004


Información general

El conflicto armado interno empeoró a partir de enero y se extendió a zonas que hasta entonces no se habían visto afectadas. El grupo armado de oposición Liberianos Unidos por la Reconciliación y la Democracia (Liberians United for Reconciliation and Democracy, LURD) avanzó sobre Monrovia, la capital, mientras que en marzo surgió en el este del país un segundo grupo armado, el Movimiento por la Democracia en Liberia (Movement for Democracy in Liberia, MODEL), que en julio se apoderó del estratégico puerto de Buchanan.

El homicidio de tres trabajadores de organizaciones humanitarias a manos de fuerzas gubernamentales a finales de marzo y el secuestro de otros agravaron una situación humanitaria ya de por sí alarmante. Las amenazas contra su seguridad y los saqueos de sus almacenes y vehículos obligaron a las organizaciones humanitarias a reducir o suspender sus actividades. En abril resultaba imposible enviar ayuda de emergencia aproximadamente al 70 por ciento del país.

El 4 de junio comenzaron en Accra, Ghana, las negociaciones para resolver el conflicto bajo los auspicios de la Comunidad Económica de Estados del ?frica Occidental (CEDEAO). El presidente Charles Taylor anunció su disposición a abandonar el poder en aras de la paz. Ese mismo día, el Tribunal Especial para Sierra Leona dictó un auto de acusación contra él por crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y otras violaciones graves del derecho internacional humanitario cometidas durante el conflicto de Sierra Leona. Estos cargos estaban relacionados, entre otros delitos, con los homicidios, las mutilaciones, las violaciones sexuales y los reclutamientos de niños atribuibles a las fuerzas armadas de oposición a quienes Taylor había apoyado activamente para desestabilizar Sierra Leona y conseguir acceso a sus recursos de diamantes. El gobierno de Ghana hizo caso omiso de la orden de detención internacional dictada contra el presidente liberiano, así como de los llamamientos hechos por Amnistía Internacional para que el presidente Taylor fuera detenido, y éste pudo regresar a Liberia ese mismo día.

El acuerdo de alto el fuego firmado el 17 de junio, que preveía un gobierno de transición sin el presidente Taylor, se frustró a los pocos días. Los LURD volvieron a avanzar sobre Monrovia. Los combates y bombardeos indiscriminados registrados en junio y julio tuvieron graves consecuencias para la población civil de Monrovia. La ONU calculaba que habían muerto más de 1.000 personas y que unas 450.000 se habían quedado sin hogar. La grave escasez de alimentos, agua potable, instalaciones sanitarias y cuidados médicos provocó una crisis humanitaria sin precedentes, mientras la ausencia de orden público dejó a los habitantes de Monrovia, incluidos refugiados de Sierra Leona y centenares de miles de desplazados internos, en una situación de creciente vulnerabilidad frente a los abusos contra los derechos humanos.

El aumento del número de bajas civiles hizo que el secretario general de la ONU, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, las organizaciones internacionales de ayuda humanitaria y la población del país pidieran una intervención militar internacional urgente. La indecisión de la comunidad internacional se mantuvo hasta principios de agosto, fecha en que el Consejo de Seguridad de la ONU autorizó el despliegue de una fuerza de la CEDEAO.

El presidente Taylor abandonó Liberia el 11 de agosto, con destino a Nigeria, de cuyo gobierno recibió la garantía implícita de que allí no sería procesado ni entregado al Tribunal Especial para Sierra Leona. Aunque el gobierno nigeriano se justificó afirmando que lo hacía por el bien de la paz en Liberia, Amnistía Internacional condenó este comportamiento por considerarlo un incumplimiento de las obligaciones contraídas por Nigeria en virtud del derecho internacional. A principios de diciembre, la Interpol permitió la distribución mundial de la orden de detención contra Charles Taylor, con vistas a lograr su extradición.

El presidente Taylor fue sustituido por el vicepresidente Moses Blah. El 18 de agosto se firmó un acuerdo de paz en Accra entre el gobierno, los LURD, el MODEL y los partidos políticos. El acuerdo establecía la creación de una administración compartida, el Gobierno Nacional de Transición de Liberia (GNTL), que asumiría el poder el 14 de octubre hasta la celebración de elecciones en 2005 y la formación de un nuevo gobierno a principios de 2006. Gyude Bryant fue elegido presidente del GNTL.

Aunque la seguridad mejoró en Monrovia tras el despliegue de las fuerzas de la CEDEAO, las hostilidades prosiguieron en los condados de Bong, Nimba y Grand Bassa. Estas fuerzas quedaron incorporadas posteriormente a la Misión de las Naciones Unidas en Liberia (UNMIL). Al concluir el año, de los 15.000 integrantes que debían formar las tropas de mantenimiento de la paz de la ONU sólo se habían desplegado unos 6.500, lo que limitaba la capacidad de despliegue de la UNMIL fuera de Monrovia. En diciembre se iniciaron tímidamente, para luego aplazarse enseguida, el desarme y la desmovilización de unos 40.000 combatientes.

Civiles víctimas del conflicto armado

La población civil vivía con temor constante a grupos armados indisciplinados que mataban, violaban, reclutaban a la fuerza a niños y saqueaban. Tras el acuerdo de paz, la violencia aumentó en algunas zonas debido a la desaparición de las estructuras de mando y a los intentos desesperados de los combatientes de apoderarse de territorios y bienes antes del despliegue de las fuerzas de la UNMIL. Ante la gravedad de los abusos contra la población civil, el 8 de agosto se publicó con carácter de urgencia un informe del alto comisionado en funciones de la ONU para los Derechos Humanos en el que se describía la situación y se pedía el apoyo de la comunidad internacional para poner en manos de la justicia a los responsables de los abusos.

Las fuerzas del gobierno, los LURD y el MODEL cometían de forma generalizada violaciones y otras formas de violencia sexual contra mujeres y niñas, incluidas las desplazadas internas y las refugiadas de Sierra Leona. Asimismo, se secuestraba a jóvenes y niñas para utilizarlas como esclavas sexuales.

El número de informes sobre violaciones sexuales aumentó notablemente al alcanzar la violencia en Monrovia su punto álgido en junio y julio. Los civiles que huían de los combates que perduraban en los condados de Bong y Nimba tras el acuerdo de paz informaban también de violaciones cometidas por la milicia partidaria del presidente Taylor y por las fuerzas de los LURD y el MODEL.

El reclutamiento forzado de menores de 18 años —tanto de niños como de niñas, en algunos casos de tan sólo 10 años— era una práctica extendida entre todas las partes en el conflicto. Especialmente vulnerables eran los menores de los campos de desplazados internos. La milicia partidaria de Taylor golpeaba o disparaba a veces a los menores si se resistían a ser reclutados. Con un adiestramiento mínimo, los niños eran enviados directamente al frente, mientras que a las niñas se las destinaba a prestar servicios sexuales, portar armamento o cocinar para los combatientes.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) estimaba que, probablemente, uno de cada diez niños liberianos era reclutado para luchar en Liberia y los países vecinos. Se calculaba que, entre las filas de las antiguas fuerzas gubernamentales y los grupos armados de oposición, había más de 15.000 niños de ambos sexos que debían ser desarmados, desmovilizados y reintegrados en sus familias y comunidades.

Entre junio y julio, más de un millar de civiles murieron en Monrovia, y muchos más resultaron heridos, como consecuencia de fuego cruzado o del bombardeo indiscriminado de zonas sin objetivos claramente militares, incluidas algunas donde había millares de desplazados. Si bien la mayor parte de los bombardeos se atribuyeron a los LURD, también las fuerzas del gobierno efectuaron algunos.

Violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas gubernamentales y la milicia

Las fuerzas gubernamentales, incluidas las unidades especiales de seguridad, como la Unidad Antiterrorista, y la milicia partidaria de Taylor fueron responsables de ejecuciones sumarias, violaciones sexuales y reclutamientos forzados, incluso de menores. Según informes, decenas de civiles sospechosos de oponerse al presidente Taylor fueron ejecutados sumariamente, en especial por la milicia. Sin embargo, con frecuencia resultaba difícil obtener información detallada y corroborada, ya que los testigos y las víctimas tenían miedo de sufrir represalias. Por ejemplo, se recibieron informes creíbles pero no fundamentados que decían que, en abril, las fuerzas gubernamentales habían dado muerte a más de 350 civiles, entre ellos mujeres y niños en poblados del condado de River Gee. El acoso y los saqueos eran prácticas sistemáticas, que obligaron a huir de sus hogares a miles de personas.

Si bien, a partir de principios de junio, muchas de las bajas civiles de Monrovia fueron consecuencia de bombardeos indiscriminados o de balas perdidas, otras se debieron a ataques llevados a cabo al azar por fuerzas gubernamentales indisciplinadas.

Algunos miembros de la milicia acusados de violación o sorprendidos saqueando fueron ejecutados sumariamente por sus jefes en Monrovia en junio y julio tras haber anunciado las autoridades que se iba a tratar con severidad a los responsables de este tipo de actos.

Abusos cometidos por los grupos armados de oposición

Tanto las fuerzas de los LURD como las del MODEL fueron responsables de homicidios deliberados y arbitrarios, torturas y malos tratos, violaciones sexuales y reclutamientos forzados.

Los civiles de zonas situadas en torno a Gbarnga, condado de Bong, informaron de que fuerzas de los LURD habían ejecutado sumariamente a varios hombres en agosto, al parecer debido a que los consideraban seguidores del presidente Taylor. Los LURD también atacaron campos de desplazados internos de los alrededores de Monrovia. En marzo, un gran campo conocido como Rick's Institute quedó en medio de los combates, lo que obligó a huir a unas 25.000 personas. Según informes, los LURD secuestraron a un elevado número de personas, a las que utilizaron para portar bienes obtenidos en saqueos, armas y munición. A finales de junio, los dirigentes de los LURD se comprometieron a poner fin al uso de niños soldados y amenazaron con castigar a los comandantes que persistieran en utilizar a niños. Sin embargo, la situación no pareció cambiar de manera notable como consecuencia de esta promesa.

Tras el acuerdo de paz, numerosos civiles del condado de Bong huyeron al ser atacados y saqueados sus pueblos por los LURD. Al huir, la milicia partidaria de Taylor les robaba los escasos bienes que les quedaban.

En abril se recibieron informes fidedignos según los cuales fuerzas del MODEL habían matado deliberada y arbitrariamente a civiles a los que consideraban simpatizantes del gobierno. En noviembre, los civiles que huían de los ataques llevados a cabo por el MODEL en su avance por el condado de Nimba informaron de homicidios deliberados y arbitrarios, violaciones sexuales, saqueos y destrucción de pueblos.

Ambos grupos armados utilizaron a civiles como mano de obra forzada, por ejemplo para portar bienes obtenidos en saqueos y para hacer la cosecha en sus campos.

Detención arbitraria y ejecución extrajudicial de presuntos partidarios de la oposición

Los esfuerzos del gobierno del presidente Taylor por acabar con quienes se mostraban críticos con él fueron continuos y brutales. Se detenía arbitrariamente y maltrataba a trabajadores de los medios de comunicación independientes, a activistas de derechos humanos, a miembros de grupos étnicos (como los krahn y los mandingo) relacionados con la oposición armada y a otras personas consideradas afines a la oposición.

Aunque a principios de junio el presidente Taylor anunció que se iba a excarcelar a todos los presos políticos y "prisioneros de guerra", hasta el 11 de julio no se dejó en libertad a ninguno. Fueron excarcelados unos 40 presos, entre ellos Sheikh Sackor, director ejecutivo de la organización no gubernamental Humanist Watch, que llevaba recluido sin cargos ni juicio desde julio de 2002. Tras reiterados aplazamientos de su juicio, en julio finalmente se retiraron los cargos de traición formulados contra Aloysius Toe, destacado activista de derechos humanos al que se había detenido en noviembre de 2002 y que llevaba recluido desde entonces.

En junio, el presidente Taylor manifestó que se había frustrado una conspiración para derrocarlo mientras estaba en Ghana. Dos altos cargos detenidos en relación con la presunta conspiración, John Yormie, viceministro de Seguridad Nacional, e Isaac Vaye, viceministro de Obras Públicas, "desaparecieron" posteriormente. El 16 de julio, el presidente Taylor confirmó públicamente que ambos estaban muertos. A pesar de existir indicios aparentemente irrefutables de la responsabilidad de las fuerzas del gobierno en estas muertes, no se emprendió ninguna investigación oficial ni se hizo rendir cuentas a nadie.

No se aclararon las circunstancias de la muerte en Liberia, a principios de mayo, de Sam Bockarie, destacado miembro del grupo armado de oposición de Sierra Leona Frente Revolucionario Unido y estrechamente relacionado con el presidente Taylor. Sam Bockarie había sido acusado por el Tribunal Especial para Sierra Leona en marzo. El gobierno afirmó que había muerto en un enfrentamiento con fuerzas gubernamentales, pero las sospechas en torno a su muerte se vieron agravadas por los informes sobre el asesinato, varios días después, de su madre, su esposa y sus dos hijos en Monrovia. Parecía que Sam Bockarie había sido asesinado para impedir que prestara ante el Tribunal Especial un testimonio que podría implicar al presidente Taylor.

Refugiados y desplazados internos

El prolongado conflicto padecido por el país había forzado a huir de sus hogares a aproximadamente un millón de liberianos, un tercio de la población, que acudieron como refugiados a los países vecinos o se convirtieron en desplazados internos. Durante 2003 se registraron unos 500.000 desplazados internos y 300.000 refugiados.

Los refugiados liberianos de Costa de Marfil, a los que se asociaba indiscriminadamente con los grupos armados de oposición marfilenses, corrían peligro de ser ejecutados sumariamente por las fuerzas gubernamentales del país. En febrero, unos 43.000 no tuvieron más remedio que regresar a Liberia a pesar del peligro que corrían, especialmente si eran de las etnias krahn o mandingo. La intensificación de los combates en el este de Liberia obligó a cruzar la frontera a refugiados tanto marfilenses como liberianos.

Entre enero y marzo, mientras los LURD avanzaban hasta entrar en el condado de Grand Cape Mount, más de 9.000 liberianos, entre ellos combatientes que desertaban, huyeron a Sierra Leona.

Los desplazados internos eran especialmente vulnerables y sufrieron graves abusos tanto en Monrovia como en otras partes del país. Además de ser víctimas de prácticas sistemáticas de saqueo, extorsión e intimidación, eran secuestrados para ser utilizados como combatientes, esclavos sexuales y mano de obra forzada.

El avance de los LURD sobre Monrovia en junio provocó que se concentraran en el centro de la capital hasta 300.000 desplazados internos y refugiados sierraleoneses. Estas personas, que ya vivían en condiciones espantosas, se vieron atrapadas en medio de los combates y los bombardeos.

Esfuerzos por terminar con la impunidad

No se tomó ninguna medida para poner fin a la impunidad a pesar de los reiterados llamamientos formulados, entre otros por el secretario general de la ONU, el Consejo de Seguridad, el representante especial del secretario general y el alto comisionado en funciones para los Derechos Humanos, para que se hiciera comparecer ante la justicia a los responsables de abusos contra los derechos humanos.

Aunque establecía la creación de una comisión para la verdad y la reconciliación, el acuerdo de paz también indicaba que el GNTL consideraría la recomendación de conceder una amnistía general a todas las personas que hubiesen participado en actividades militares durante el conflicto. El presidente del GNTL, Gyude Bryant, se mostró públicamente partidario de la amnistía.

Amnistía Internacional pidió a la comunidad internacional que, en consulta con el pueblo de Liberia, elaborara una estrategia a largo plazo para poner fin a la impunidad. Dicha estrategia debía incluir la apertura sin demora de una investigación internacional e independiente para establecer responsabilidades y encontrar un tribunal adecuado ante el que juzgar a los presuntos autores de delitos comprendidos en el derecho internacional.

Operación internacional de mantenimiento de la paz

A principios de agosto, el Consejo de Seguridad de la ONU autorizó el despliegue de una fuerza multinacional de la CEDEAO para apoyar la aplicación del acuerdo de alto el fuego, que sería sustituida por una operación de mantenimiento de la paz de la propia ONU. En septiembre, el Consejo de Seguridad creó la Misión de las Naciones Unidas en Liberia (UNMIL), con el mandato, a partir del 1 de octubre, de apoyar la aplicación del proceso de paz, proteger al personal de la ONU y a la población civil, prestar apoyo a la asistencia humanitaria y en materia de derechos humanos y apoyar la reforma de los cuerpos de seguridad.

Amnistía Internacional había pedido que el mandato de la UNMIL fuera claro con respecto a la protección de la población civil y tuviera un fuerte componente de derechos humanos, insistiendo en la necesidad de que se elaboraran informes periódicos y públicos sobre la situación de los derechos humanos. En noviembre, la organización pidió un despliegue rápido de tropas adicionales de la UNMIL en las zonas del país donde la población civil seguía sufriendo abusos contra los derechos humanos.

Ayuda militar al gobierno y a las fuerzas armadas de oposición

El grupo de expertos creado por el Consejo de Seguridad de la ONU para vigilar el cumplimiento de las sanciones que había impuesto a Liberia, entre ellas la prohibición de las transferencias de armas y la exportación de diamantes en bruto, en vigor desde 2001, aportó pruebas de que seguían llegando armas a Liberia. En mayo, el Consejo de Seguridad renovó la prohibición de vender o suministrar armas y material conexo a cualquier fuerza de Liberia, incluidos los LURD y el MODEL. Las sanciones relativas a la exportación de madera entraron en vigor en julio. Asimismo, el Consejo de Seguridad exigió que los Estados de la región dejaran de prestar apoyo militar a los grupos armados de los países vecinos. Se señaló que los gobiernos de Guinea y Costa de Marfil prestaban ayuda, respectivamente, a los LURD y al MODEL.

Amnistía Internacional pidió que las sanciones sobre transferencias de armas siguieran en vigor, e instó también a la UNMIL a que proporcionara al comité de sanciones sobre Liberia del Consejo de Seguridad de la ONU cualquier información relativa a la transferencia de ayuda militar al país o al uso indebido de armas para cometer abusos contra los derechos humanos.

Visitas de Amnistía Internacional

Delegados de Amnistía Internacional visitaron Liberia en noviembre para llevar a cabo labores de investigación y reunirse con el presidente y otros miembros del GNTL. También se reunieron con personal de la UNMIL.

++info :: Amnistia Internacional :: Actua! ::


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