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Notícies :: criminalització i repressió
Refrescando la memoria(96)...la historia sigue...la impunidad taambien...denuncias contra el Cnp año 96.
26 jun 2004
Triste relación de sucesos (denuncias)contra el CNp durante la mitad de los años noventa año96:
Refrescando la memoria!
Explorar.jpg
PN.-1/96         En la noche del 19 de enero de 1996, ENEKO OLZA, fue
golpeado por agentes de Policía Nacional cuando se encontraba en el casco
antiguo de Pamplona. Poco después fue detenido y acusado de haber agredido
a los agentes.
    Según la denuncia formulada, Eneko se encontraba en la calle Jarauta
de capital navarra, cuando vio llegar a varios policías que venían hacia él
corriendo desde el Ayuntamiento de la ciudad. Ante la carga policial, Eneko
salió corriendo siendo perseguido por los policías que, posteriormente, le
detuvieron bajo la acusación de haber participado en los disturbios que había
tenido lugar poco antes protagonizados por jóvenes que se habían enfrentado
a las fuerzas policiales.
    Olza recibió golpes y amenazas cuando fue detenido y, al llegar a la
comisaría, un agente de paisano comenzó a interrogarle, al tiempo que le
propinaba un puñetazo en el estómago. Tras esta agresión, Eneko Olza fue
obligado a permanecer de pie, de cara a la pared y con los brazos en cruz
durante hora y media, tras la cual los interrogatorios volvieron a comenzar.


PN-2/96         El 22 de enero de 1996, agentes de la Policía Nacional
cargaron contra las personas que se habían concentrado en la Plaza de La
Cruz de San Sebastián (Guipúzcoa) en apoyo a la campaña que bajo el lema
"Euskal Herria Askatu" venía celebrándose en Euskadi por aquellas fechas.
    Como consecuencia de la actuación policial, VICENTE BENZUNARTEA,
de 52 años de edad, fue golpeado y posteriormente detenido. También resultó
golpeado el fotógrafo JOXE LACALLE cuando se encontraba cubriendo la
información para el periódico Egin, los agentes le rompieron la cámara
fotográfica después de arrebatarle el carrete. La misma suerte corrió el
corresponsal de la agencia de noticias EFE, al que también le arrebataron los
carretes con las imágenes obtenidas.


PN-3/96         Al día siguiente, 23 de enero de 1996, se produjo una
nueva actuación de agentes antidisturbios de la Policía Nacional en Pamplona,
contra la concentración que se estaba celebrando bajo el mismo lema.
    En esta ocasión, resultaron heridos por la carga policía IGNACIO
AZKONA, con politraumatismo; PELLO S�NCHEZ, contusiones múltiples y
heridas en muslo exterior derecho, glúteo izquierdo y zona lumbar; JOSÃ
MARÃ?A URBIOLA, traumatismo en todo el cuerpo, y PELLO ABADÃ?A , con
golpes en muslo derecho, frente y cuello.
    Todos ellos tuvieron que ser atendidos en el servicio de urgencias del
Hospital Virgen del Camino tras lo cual formularon denuncia cuya investigación
correspondió al Juzgado de Instrucción nº 2 de la capital navarra.
    El propio delegado del Gobierno en Navarra, César Milano, tuvo que
reconocer los excesos policiales que calificó como "efectos secundarios", en
unas declaraciones a una emisora de radio de Pamplona, Milano manifestó que
la carga policial "iba dirigida a la gente de Gestoras". Reconozco que,
efectivamente, ha sido un error, porque no era ni siquiera la intención de la
Policía el que hubiera terceras personas afectadas".


PN-4/96         La Audiencia Provincial de Granada confirmaba en abril de
1997, la condena de tres días de arresto impuesta, en primera instancia, a un
agente del Cuerpo Nacional de Policía de la ciudad andaluza por las lesiones
causadas un joven en febrero de 1996, al hacer uso del "poder coactivo que el
Estado le concede de manera excesiva".
    Según la sentencia dictada, la agresión tuvo lugar en las inmediaciones
del Palacio de Exposiciones y Congresos de la ciudad de Granada. El joven
acababa de comprar dos billetes para viajar en autobús cuando fue increpado
por el responsable de la empresa de transportes, que pensaba que el joven se
dedicaba a la reventa. Dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía que
pasaban por allí salieron tras él. El joven se detuvo voluntariamente lo que no
impidió que el agente ahora condenado le propinase varios golpes con su
porra en la espalda, tras lo cual fue detenido por resistencia a la autoridad y
puesto a disposición judicial, que decretó su libertad.


PN-5/96         Tres agentes del Cuerpo Nacional de Policía y uno de la
Policía Local de Elche (Alicante) fueron absueltos por el Juzgado de Instrucción
nº 7 de Elche de la acusación de malos tratos y abuso de autoridad que contra
ellos habían dirigido seis jóvenes pertenecientes a una agrupación ecologista
que, el 11 de febrero de 1996, protestaban contra las corridas de toros.
    Por su parte, los agentes denunciaron a dos de los jóvenes agredidos
por atentado y resistencia a la autoridad. Esta segunda causa está pendiente
de resolución.


PN-6/96         Entre el 22 y el 24 de febrero de 1996, agentes de la
Policía detuvieron en Pamplona a varios personas a los que acusaron de
formar parte de los "Grupos Y de apoyo a ETA", entre los detenidos varios
denunciaron haber sido golpeados tanto durante su detención como en su
estancia en comisaría, estos son: CARLOS Ã?ÃIGO, JOSEBA MIREN SAINZ DE
LA HIGUERA, CARLOS ARTIEDA, ORLANDO ARTIEDA, JESÃS MARÃ?A
OLLO, FERMÃ?N ABURREA, RAÃL ARTIEDA, IKER IZKO y LOHITZUN
GARRANDA.
    Según las denuncias formuladas, tras ser detenidos en la calle, todos
debieron introducirse de rodillas en los furgones policiales en que fueron
trasladados a la comisaría, donde fueron golpeados en la cabeza con un casco
policial y con los puños por varios agentes encapuchados y obligados a
permanecer en posiciones forzadas durante horas" Los interrogatorios fueron
efectuados por agentes encapuchados y sin la presencia de abogados.


PN-7/96         En la mañana del 28 de febrero de 1996, MOHAMED
MOHAMED HADDU, de 43 años, acudió a la comisaría de la Policía Nacional
de Melilla para formular una denuncia contra el conductor de un autobús
urbano de la ciudad, con quien había mantenido una discusión después de que
este hubiera efectuado una brusca maniobra, consecuencia de la cual fue un
ligero corte en el labio de Mohamed Haddu.
    Como quiera que en la comisaría no se le hacía caso, Haddu salió a la
calle y, para llamar la atención y exigir que se le atendiera, se tumbó en medio
de la calle. Al observar lo que ocurría, cuatro policías destinados en la misma
procedieron a detenerle e introducirle por la fuerza en la comisaría, tras lo cual
avisaron al conductor del autobús para que acudiese a comisaría a formular
una contra-denuncia contra Mohamed Haddu. Cuando el conductor llegó a
comisaría, una hora después, le informaron que no podía presentar denuncia
alguna pues el detenido había muerto.
    Durante el tiempo que transcurre entre la detención y la muerte de
Mohamed Haddu, este recibió una paliza por parte de varios agentes policiales
que fue presenciada por otras personas detenidas en la Comisaría en aquellos
instantes.
    El informe de autopsia oficial, achacaba la muerte al golpe que el
detenido se había dado en el autobús, sin embargo cuando el cadáver iba a ser
enterrado en el cementerio musulmán de Melilla, el encargado de éste
comunicó a la familia del fallecido las numerosas marcas de golpes que
presentaba el cadáver. Solicitada por la familia una segunda autopsia, esta
puso en cuestión la versión oficial.
    Los hechos están siendo investigados por el Juzgado de Instrucción nº 3
de Melilla, ante el cual han declarado como imputados varios agentes. La ACT
se ha personado como acusación popular.


PN-8/96         El 6 de marzo de 196, en Madrid, ENRIQUE DE LA HOZ
SANZ fue detenido tras recriminar a dos agentes de Policía que estuviesen
tomando bebidas alcohólicas cuando se encontraban de servicio y
uniformados. Los agentes, ARTURO SAN JUAN BRASERO y JAVIER
ARROYO PÃREZ, números profesionales 72.053 y 70.070, procedieron
entonces a detener a Enrique de la Hoz, introducido a golpes en el vehículo
policial.
    Camino de la comisaría de Usera, a la que se dirigían, detuvieron el
vehículo en un descampado, donde golpearon de nuevo al detenido, que
recibió una patada en el pecho, puñetazos en la cabeza y otros golpes, al
tiempo que le decían que "al juez se lo pasaban por los cojones y que ya
sabían ellos lo que tenían que hacer para que no les pasara nada".
    Nada más llegar a Comisaría, y a la vista de su estado, fue trasladado a
la Casa de Socorro del distrito, cuyo encargado esa noche, sin reconocer al
detenido, emitió un informe en el que se hacía constar que no sufría lesión.
    De nuevo en Comisaría, y cuando era conducido a los calabozos, los
mismos agentes le agredieron por tercera vez: tras esposarle una mano a una
barandilla, fue golpeado por todo el cuerpo.
    Al día siguiente fue puesto a disposición judicial, donde denunció la
agresión sufrida siendo reconocido por el médico forense. Puesto en libertad,
acudió a un hospital donde tuvieron que inmovilizarle el brazo derecho y curarle
de las heridas que presentaba por todo el cuerpo, de las que tardó en curar
treinta días.
    Año y medio después, la Sección XV de la Audiencia Provincial de
Madrid, confirmaba la sentencia dictada en primera instancia por el juzgado de
Instrucción nº 13 de esta ciudad y que imponía a cada agente una pena de un
mes multa de arresto como autores de una falta de lesiones.
    Durante todo el proceso, los agentes fueron defendidos por el abogado
del Estado que, incluso, llegó a apelar la sentencia dictada en primera instancia
en nombre del agente Javier Arroyo.


PN-9/96         El 13 de marzo de 1996, ARLINDO SABASTIAO TIAGO
BENTINHO, de origen angoleño, fue golpeado por dos agentes de policía
cuando que le requirieron para que les mostrase su documentación.
    Ese día, mientras Arlindo Sebastiao se encontraba trabajando en la calle
Bravo Murillo de Madrid, los agentes Ã?NGEL MARÃ?A ESTÃBANEZ y JUAN
MORA S�NCHEZ, le exigieron la documentación. Al entregarles una fotocopia
de la misma, los agentes le propinaron un bofetón a Arlindo, deteniéndole a
continuación y trasladándole a la comisaría de Tetuán, donde le hicieron vaciar
los bolsillos. Como el detenido efectuaba esta operación de forma lenta, los dos
agentes comenzaron a golpearle contra la pared y a propinarle patadas y
puñetazos., causándole heridas de las que tuvo que ser asistido en la Casa de
Socorro. Al día siguiente fue puesto a disposición del juzgado de Guardia.
    Un año después, el 23 de abril de 1997, el juzgado de Instrucción nº
veintidós de Madrid, dictó sentencia por la que absolvía a los dos agentes
denunciados de la falta de lesiones, al considerar que las lesiones sufridas por
Arlindo Sebastiao no fueron causadas por los agentes. La misma sentencia
absolvía a Arlindo Sebastiao Tiago de la falta de resistencia a los agentes de la
autoridad por la que fue acusado.


PN-10/96         IBAI AYENSA, PATXI RUIZ, EDUARDO PIÃEIRO y
JORGE TXOCARRO, fueron detenidos el 23 de marzo de 1996 y en Pamplona,
por agentes de la policía Nacional, como integrantes de un "Grupo Y" de apoyo
a ETA, y como autores del incendio de un concesionario de la empresa Renault
en Burlada (Navarra), siendo trasladados posteriormente a la audiencia
Nacional, a disposición del juzgado Central de Instrucción nº 4, a cuya
presencia manifestaron haber sido objeto de torturas y amenazas por los
agentes durante los interrogatorios a que habían sido sometidos.
    Ibai Ayensa, tuvo que ser trasladado, cuatro horas después de ser
detenido, al Hospital de Navarra, víctima de un ataque da taquicardia sufrido a
raíz del trato recibido. Ante el juzgado narró haber recibido golpes en la cabeza
con una pistola. Patxi Ruiz, por su parte, denunció haber recibido golpes en la
cabeza y las piernas, así como la colocación de una bolsa de plástico en la
cabeza que le impedía respirar.


PN-11/96         El 19 de abril de 1996, unidades antidisturbios de la Policía
Nacional cargaron, en Madrid, contra un grupo de personas que se
manifestaba, frente al Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, para exigir la
paralización de las obras de la presa de Itoiz (Navarra). Como consecuencia de
la carga policial varias personas resultaron con lesiones y daños: FELISA y
CARMEN DELGADO, ANDREA CARVAJAL, MANUEL F. QUEVEDO, DAVID
ARJONA, LOURDES BLÃ?ZQUEZ, ÃSCAR LÃPEZ, JOSÃ M. MANJÃN,
Ã?NGELA VALENCIANO, LEANDRO A. JUÃ?REZ, ÃSCAR M. ALAJARIN, JOSÃ
L. GUTIÃRREZ, CARLOS PASCUAL y JOSÃ A. MARTÃ?N. Todos ellos fueron
denunciados por la policía por resistencia a la autoridad.
    El 30 de octubre de 1997, con antelación al juicio de faltas que estaba
señalado, tanto los miembros de los grupos ecologistas como el Ministerio
fiscal y los policías retiraron las denuncias formuladas, tras lo cual el Juzgado
de Instrucción nº 7 de Madrid, dictó sentencia por la que absolvía a los
acusados de resistencia como a los agentes del cuerpo Nacional de Policía con
números profesionales 65.597, 66.017, 69.821, 70.464, 72.283, 73.277, 73.532,
73.547, 74.796, 74.831, 27.615, 27.644, 56.590, 64.725, 66.700, 73.613,
74.076, 74.780, 74.783 y 75.045, que habían sido acusados de las lesiones y
malos tratos a los detenidos.


PN-12/96         El 22 de abril de 1996, medio centenar de agentes de las
unidades antidisturbios de la Policía Nacional cargaron con contundencia
contra medio millar de vecinos de la localidad madrileña de Fuenlabrada, que
se habían concentrado en solidaridad con una familia que iba a ser
desahuciada. Como consecuencia de la intervención policial ocho vecinos
resultaron con diversas heridas de las que tuvieron que ser asistidos en el
Hospital Severo Ochoa de Leganés. Igualmente resultaron heridos tres agentes
policiales, uno de ellos al ser agredido con un objeto punzante.
    Tres personas fueron detenidas y acusadas por resistencia y atentado a
agentes de la autoridad: MIGUEL GARCÃ?A, Ã?NGEL SALVADOR y el presidente
de la Asociación de Vecinos que apoyaba a la familia que iba a ser desalojada,
JOSÃ MORENO ESQUIVEL, para lo cuales el Fiscal solicita una pena de
cuatro años de cárcel.
    Ningún agente ha sido encausado por la actuación policial que el alcalde
de Fuenlabrada, José Quintana, calificó de "desproporcionada y precipitada".
Por su parte el Concejal de Seguridad de la localidad, Juan López, manifestó
que había sido "una carga violenta y no la entendemos". "Se podría haber
dialogado".


PN-13/96         En Pamplona, el 4 de mayo de 1996, agentes de la policía
Nacional procedieron a la detención de 17 personas, tras una manifestación
celebrada en protesta por la entrega a las autoridades españolas de Josu
Urrutikoetxea por parte de Francia. Varios de los detenidos afirmaron haber
sido objeto de torturas y malos tratos, tanto en el momento de la detención
como en la comisaría.
    Entre ellos, PATXI BÃ?ÃEZ, de 17 años de edad, fue detenido cuando
caminaba por las calles de la capital navarra hacia su domicilio. En el momento
de su detención fue golpeado repetidamente por los agentes. Trasladado a la
comisaría navarra, fue introducido en un cuarto junto a otros detenidos, en el
que se le obligó a estar de rodillas y donde recibió varias patadas.
    Al día siguiente, Báñez tuvo que ser trasladado al Hospital, donde le
fueron apreciadas las marcas que habían dejado los golpes recibidos y le
fueron aplicados dos botes de suero ya que no paraba de vomitar, tras lo que
fue regresado a la Comisaría. Esa misma noche, tuvo que ser hospitalizado de
nuevo ya que los síntomas no cesaban.


PN-14/96         El 30 de mayo de 1996, VICTORIANO IGLESIAS
RODRIGUEZ se encontraba en el interior de un bar de la localidad de
L´Hospitalet (Barcelona) cuando entraron, estando de servicio y uniformados,
los miembros de la Policía Nacional MIGUEL GARC�A MART�N y ANTONIO
JIMÃNEZ LÃPEZ que consumieron bebidas alcohólicas.
    Esta actitud no gustó a victoriano Iglesias que recriminó a los agentes el
que bebiesen estando de servicio, lo que les molestó por lo que se llevaron a
Victoriano Iglesias a la comisaría de Cornellá (Barcelona) y no de L´Hospitalet,
como hubiese sido lo correcto. En estas dependencias el agente Miguel García
Martín introdujo a Victoriano Iglesias en un cuarto donde le golpeó
reiteradamente. Tras la agresión, Victoriano comunicó a los policías su
intención de denunciar lo ocurrido, momento en el cual los agentes le
denunciaron por atentado y levantaron el correspondiente atestado,
comunicándole que quedaba detenido, siendo trasladado al día siguiente al
Juzgado, que le dejó en libertad. Como consecuencia de la agresión Victoriano
Iglesias sufrió lesiones en el tórax, brazo y cuello.
    Dos años después, la sección IX de la Audiencia Provincial de Barcelona
condenaba a los agentes a tres años de prisión y ocho de inhabilitación como
autores de un delito de detención ilegal, y a Miguel García le imponía, también,
la pena de un mes-multa.


PN-15/96         El 22 de junio de 1996, El Ministerio del Interior procedió a
la expulsión de 103 personas de origen africano desde el centro de acogida de
extranjeros de Málaga. Previamente a esta expulsión masiva, los inmigrantes
fueron sedados con alhoperidol. Los inmigrantes habían llegado a Málaga
procedentes de Melilla, después de que el 17 de junio, varios centenares de
personas, que malvivían en el campo de refugiados centro-africanos de Melilla,
se enfrentase a los agentes de Policía en protesta por las condiciones
inhumanas en la que eran obligadas a vivir, tras ser concentrados en patio del
derruído hospital de la Cruz Roja de Melilla . En esta ocasión, al menos diez
personas resultaron heridas por la actuación policial. Las protestas continuaron
en los días siguientes, produciéndose nuevos choques con agentes policiales
el día 19.
    El día 20, ciento tres centro-africanos fueron detenidos de madrugada y,
al día siguiente, trasladados a Málaga, desde donde, sedados y en secreto, se
les introdujo en cinco aviones militares con destino a Malí, Senegal, Camerún y
Guinea-Bissau, sin haberse acreditado la nacionalidad de los detenidos.
    Tras numerosas gestiones por parte de organizaciones como Amnistía
Internacional y la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), se pudo
averiguar el destino de los expulsados:
    Cincuenta de ellos fueron ingresados en una cárcel de Guinea-Bissau,
después de que un funcionario español negociase con el gobierno guineano su
encarcelamiento, pese a que no habían cometido delito alguno, a cambio de
dinero entregado por el Gobierno español al de Guinea. Algunos de los
expulsados pudieron regresar posteriormente a España, denunciando entonces
las agresiones de las que fueron objeto por parte de los agentes de policía
españoles durante el viaje:
    MUKESHA BATWARO, de origen hutu, denunció haber sido golpeado
por parte de los policías españoles que les acompañaban, cuando se negó a
bajar del avión en que fue trasladado a Guinea,
    BASSI EBENEZER, expulsado a Camerún, denunció las vejaciones,
insultos y maltrato sufrido desde su detención en Melilla, así como la situación
en que efectuaron los viajes en avión: con las manos fuertemente esposadas
durante todo el trayecto, lo que le provocó heridas en las mismas.
    Diversas asociaciones humanitarios formularon denuncias por estos
hechos: El Juzgado de Instrucción nº 1 de Melilla abrió diligencias por
detención ilegal contra el Delegado del gobierno en Melilla, ENRIQUE
BEAMUD, el Comisaría Jefe de Policía de Melilla y al jefe del dispositivo
policial que procedió a la detención de los inmigrantes.
    El Juzgado de Instrucción nº 4 de Málaga, tras la querella formulada por
la Asociación Libre de Abogados de Málaga, abrió diligencias contra el
Gobernador Civil de Málaga, JORGE CABEZAS, y el Comisario Provincial de
Málaga, ANTONIO MART�NEZ FERRANDO. Este confirmó ante el Juez que
se sedó a los inmigrantes .
    Ante las denuncias que se hicieron públicas entonces por la situación de
los inmigrantes, una comisión especial del Comité para la Prevención de la
Tortura (CPT) del Tribunal Europeo de Derechos Humanos visitó, entre otros
lugares, Ceuta. El informe elaborado, conocido dos años después, califica de
"inaceptable" el trato y la expulsión de estas personas. Pese a todo ello, la
titular del Juzgado nº 4 de Málaga, AURORA SANTOS, decretó el archivo de
las actuaciones al considerar que solamente existió una irregularidad
administrativa


PN-16/96         El 18 de junio de 1996, treinta personas, entre ellas un niño
de diez años de edad que acompañaba a su madre, fueron heridas, en Vigo
(Pontevedra), por agentes de policía cuando participaban en una concentración
en protesta por la situación laboral en la empresa Policlínica Viguesa SA.
    Entre los heridos se encontraban MARÃ?A JESÃS GARCÃ?A FONSECA,
quien salía en el momento de la carga policial de trabajar y sufrió traumatismo
craneal y una herida que necesitó catorce puntos de sutura, JAVIER ASLA
REGUEIRO, que necesitó ser hospitalizado, y CONSUELO MART�NEZ,
presidente del comité de empresa.
    La carga policial se produjo cuando un grupo de trabajadores de la
empresa se concentraron delante de la sala donde se celebraba una junta de
accionistas en la que se negaba la entrada al secretario del comité de empresa,
que era también titular de varias acciones. La concentración se desarrollaba de
forma pacífica, entre canciones y aplausos. Estos cánticos y aplausos
molestaron a la dirección del Hospital, que llamó a la policía. Al llegar los
agentes, exigieron a los trabajadores que se marchasen a lo que se negaron.
En ese momento, los trabajadores fueron rodeados por la policía y golpeados
con porras y escudos. Todas las heridas se produjeron en cabeza, tronco y
extremidades superiores.


PN-17/96         Dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía fueron
condenados en primera instancia, por el Juzgado de Instrucción nº 4 de León a
penas de un mes multa, para cada uno de ellos, como autores de una falta de
lesiones a tres miembros del Colectivo Pro-Insumisión de León, que habían
participado en una manifestación a favor de la Insumisión frente al cuartel de
San Marcelo el 24 de junio de 1996. Posteriormente, la Audiencia Provincial de
León revocaba esta sentencia y absolvía a los agentes policiales al estimar que
su actuación fue correcta.
    La misma sentencia absolvía a los tres insumisos de la falta de
resistencia por la que habían sido acusados, así como a otros ocho agentes
policiales de las faltas de insultos y amenazas por las que también habían sido
denunciados.


PN-18/96         Dos jóvenes de la localidad navarra de Barañain, DANIEL
D. E. y GORKA J. V. denunciaron a varios miembros del Cuerpo Nacional de
Policía que les agredieron en la noche de 28 de junio de 1996.
    La agresión se produjo cuando se encontraban pegando unos carteles
relativos a las fiestas de la localidad y varios agentes se les acercaron gritando
"ya tenía ganas de agarrar a estos hijos de puta". Los dos jóvenes fueron
cacheados, desnudados e interrogados entre golpes de porras y puños sobre el
paradero de una furgoneta de la que los jóvenes desconocían dato alguno.
Varios vecinos de la localidad fueron testigos de la agresión y uno de ellos, que
se acercó a interesarse por los jóvenes fue detenido y conducido a la
comisaría, quedando en libertad poco después. Finalmente, también Daniel y
Gorka fueron puestos en libertad sin pasar por comisaría


PN-19/96         El 3 de julio de 1997, JEREMY FRENCH BIRMINGHAN,
ciudadano negro de nacionalidad inglesa, fue agredido por dos agentes de
policía cuando se encontraba, en la calle Zurita de Madrid, con unos amigos,
fue requerido por los agentes para que les mostrase su documentación. Al
mostrársela a los agentes, uno de estos manifestó en tono despectivo "¡Uy,
pero si tenemos un ingles!", por lo que Birminghan manifestó su disconformidad
con la forma en que estaba siendo tratado, siendo nuevamente ofendido por el
policía.
    En ese momento, el agente comenzó a golpearle, poniéndole las
esposas e introduciéndole a la fuerza en un vehículo policial, en el que fue
trasladado a la Comisaría de la calle Huertas, donde fue ingresado en un
calabozo.
    Poco después, se presentó en el calabozo el mismo agente que le había
agredido en la calle junto a otros cuatro policías. Entre los cinco agentes
propinaron bofetadas y puñetazos en el estómago a Jeremy French
Birminghan, mientras este permanecía esposado.
    Durante el tiempo en que Birminghan estuvo en Comisaría, pues no fue
puesto en libertad hasta el 4 de junio, recibió todo tipo de amenazas por parte
de los policías para que no denunciase lo ocurrido: "sabemos donde vives y
mejor que no denuncias nada" y "como denuncias algo te vamos a expulsar de
España".
    Al quedar en libertad, Jeremy French Birminghan acudió a los servicios
médicos de urgencia donde fue reconocido y le apreciaron las lesiones
sufridas.
    Los agentes denunciaron, por su parte, a Jeremy French por atentado y
resistencia.


PN-20/96         El 17 de julio de 1996. VALENTÃ?N LASARTE, preso en la
cárcel de Alcalá-Meco por pertenencia a banda armada, fue sometido a una
operación quirúrgica consistente en la anulación de un nervio cardiaco anómalo
que le provocaba taquicardias. Para conseguir este objetivo se le introdujo un
catéter por la arteria femoral hasta el corazón. Tras la intervención, que se
prolongó durante seis horas, Lasarte fue trasladado a una habitación donde fue
sometido a vigilancia policial (dos o tres agentes se encontraban en el interior
de la habitación y otros seis o siete permanecía, permanentemente, en el
exterior de la misma).
    La primera noche, después de la operación, los agentes esposaron
fuertemente a Lasarte, justo en el lugar donde tenía colocado el suero. Además
le impidieron conciliar el sueño manteniendo la luz encendida e insultándole.
    La misma situación se produjo la segunda noche tras la operación. Pero
en esta además fue amenazado por un agente que, tras encañonarle con su
pistola, le dijo "te voy a pegar un tiro".
    A la mañana siguiente, los médicos del hospital comprobaron que
Lasarte tenía la tensión muy alta, pero tras oír lo que había ocurrido, no
pusieron los hechos en conocimiento del juzgado de Guardia de Alcalá de
Henares, siendo el propio paciente quien lo denunció posteriormente.


PN-21/96         El 28 de julio de 1996, un grupo compuesto por 16
ciudadanos centro-africanos fueron amordazados y maniatados con cinta de
embalar para ser embarcados en un avión con destino a Guinea Ecuatorial. Sin
embargo el incidente provocado y la protesta de otras personas que se
disponían a viajar en el mismo avión, provocó que se suspendiese la
repatriación.
    Al menos dos de los inmigrantes, CECILIA HEARGOB y PHILE GAY, de
origen liberiano, denunciaron haber sido objeto de golpes y malos tratos por
parte de los agentes policiales encargados de su custodia. La primera
manifestó que "los policías me golpearon, me ataron las piernas y las manos y
me taparon los ojos y la boca". Phile Gay, por su parte, manifestó que fue
golpeada y que "me cogieron con tanta fuerza por el cuello que me cuesta
tragar".
    Tras el escándalo provocado al hacerse pública esta situación, varios
sindicatos policiales, (ANPU, Asociación Nacional de Policía Uniformada, y
UFP, Unión federal de Policía) justificaron el que se amordazase a los
inmigrantes para defender la integridad de los agentes encargados de su
custodia.
    Finalmente, tras permanecer veinticinco días en una sala del madrileño
Aeropuerto de Barajas, quince de los dieciséis inmigrantes fueron expulsados a
Nigeria. Phile Gay, había logrado huir cuando fue trasladada a los juzgados de
Plaza de Castilla para ser examinada por el médico forense y determinar su
edad.


PN-22/96         El 26 de agosto de 1996, agentes del Cuerpo Nacional de
policía disolvieron violentamente una concentración que tenía lugar en
Pamplona. Tras la carga policial, PATXI SOLA cayó al tropezar con otra
persona. En ese momento un grupo de agentes le rodeó y golpearon
reiteradamente en el costado, brazos y espalda con las porras. Además le
fueron propinadas varias patadas y culatazos.
    Tras la actuación policial, Patxi Sola fue trasladado al servicio de
Urgencias de un centro sanitario donde se le apreciaron las lesiones sufridas y
se le aplicaron dos puntos de sutura en el brazo derecho.


PN-23/96         El 20 de septiembre de 1996, PEDRO JAVIER PÃREZ
DIAZ y ANTONIO MORENO NARANJO, fueron golpeados por agentes de la
policía Nacional destinados en Torrejón de Ardoz (Madrid). Como
consecuencia de la agresión tanto Pedro Javier Pérez como Antonio Moreno
resultaron con un brazo inmovilizado, y el último hubo de sufrir una intervención
quirúrgica para implantarle dos clavos en la clavícula.
    Los hechos que finalizaron en la agresión dieron comienzo en un
restaurante de la madrileña localidad de Torrejón de Ardoz, cuando Pedro
Javier y Antonio estaban celebrando una fiesta con otro amigo. Al finalizar esta
se produjo una discusión con el propietario del restaurante, que llamó a la
Policía. Cuando se presentó una dotación de esta en el restaurante, los
agentes detuvieron, sin dar explicaciones de ello, a Antonio Moreno y al dueño
del restaurante.
    Poco después, Pedro Javier Pérez acudió a la Comisaría para
interesarse por su amigo. Allí se produjo una nueva discusión con el policía que
se encontraba en la puerta de entrada de la comisaría que, junto con otros
agentes a los que había avisado, procedieron a detener a Pedro Javier al que
trasladaron a los calabozos.
    A partir de este momento, tres o cuatro agentes, la emprendieron a
golpes tanto con Pedro Javier como luego, por separado y siempre en los
calabozos, con Antonio, causándole las lesiones ya indicadas.
    Al día siguiente, Pedro Javier y Antonio fueron puestos a disposición
judicial bajo la acusación de atentado y resistencia a la autoridad.


PN-24/96         El 20 de septiembre de 1996, G. G. I., de 15 años de edad,
fue detenido, junto a otro joven, por agentes de la Policía Nacional de paisano
en las cercanías del puente de San Andrés de Pamplona, bajo la acusación de
haber quemado unos contenedores, ordenándoseles que se tumbaran en el
suelo. Poco después llegaron al lugar agentes uniformados, entre los que se
encontraba ROBERTO ORTOÃO VAZQUERO. Cuando G. G. I. intentó ver lo
que pasaba oyó como un agente gritaba "no mires" y Roberto Ortoño le
propinaba una patada en la cara que le produjo una fractura de los huesos de
la nariz.
    Año y medio después, la Audiencia Provincial navarra condenó al agente
Ortoño a la pena de ocho meses de prisión por las lesiones causadas.


PN-25/96         El 21 de septiembre de 1996, agentes de Policía detenían
en Pamplona a SERGIO MEDINA, al que acusaban de haber participado en los
incidentes producidos en la noche en el casco antiguo de la ciudad.
    Trasladado a la Comisaría, Medina fue interrogado con la cabeza tapada
con una capucha, mientras recibía golpes en la cabeza, vientre y testículos.
Como consecuencia de los golpes recibidos, Sergio Medina hubo de ser
trasladado en dos ocasiones al servicio de urgencias del hospital.
También denunció haber sufrido malos tratos por parte de los agentes
policiales IBAI AIENSA, que fue detenido tres días después, cuando se
encontraba junto a la Audiencia Provincial Navarra a la espera de que fuesen
puestos en libertad las personas detenidas el sábado anterior tras los
incidentes en el casco antiguo de la capital navarra.
    Por otra parte, durante los incidentes tras los que fue detenido Sergio
Medina, otro joven, IKER BALDA, sufrió graves heridas en un ojo al ser
alcanzado por una de las pelotas de goma lanzadas por las fuerzas policiales.


PN-26/96         Tras ser trasladado de cárcel varias veces en un corte
espacio de tiempo, el 25 de septiembre de 1996, JOSU GOITIA
UNZURRUNZAGA, sufrió unos dolores que alarmaron a los médicos de la
prisión madrileña de Valdemoro, donde se encontraba, y que ordenaron su
ingreso en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, donde se le apreció que
tenía la arteria coronaria semiobstruida y sufría una angina de pecho,.
    Ante la gravedad de su estado, Josu Goitia fue ingresado en la UCI para
ser trasladado, posteriormente, a la planta de cardiología, donde, pese a la
dolencia que padecía, fue esposado a la cama nada más ocupar la habitación
por los agentes encargados de su custodia.
    Durante los días que permaneció ingresado en el hospital los agentes
hostigaron permanentemente al enfermo, al que amenazaban e insultaba
reiteradamente y amenazaron con tirarle desde la séptima planta del hospital.


PN-27/96         El 4 de octubre de 1996, agentes de las Unidades
Antidisturbios de la Policía Nacional procedieron a desalojar de forma violenta
el Centro Social Okupado "David Castillo", sito en la calle Villaamil 46 de
Madrid, la actuación policial produjo heridas de diversa consideración a, al
menos, quince de las personas que se encontraban encerradas en el edificio
en apoyo de los que okupaban el inmueble.
    Los agentes policiales entraron en el edificio y desalojaron sin ningún
tipo de problema a las personas que se encontraban en la planta baja, entre
ellas dos periodistas de Canal Plus.
    Cuando los policías llegaron a la azotea, sin mediar palabra,
comenzaron a golpear en todas las partes del cuerpo y con las porras a las
personas que pacíficamente, sentadas y sin ofrecer resistencia, allí se
encontraban.
    Posteriormente, cuando los desalojados de la azotea bajaron a la planta
baja para abandonar el inmueble, varios funcionarios policiales les obligaron a
atravesar un pasillo formado por ellos mientras les golpeaban con las porras,
les propinaban patadas y les insultaban.
Las personas que sufrieron heridas como consecuencia de la actuación
policial fueron: DAVID BABIKER MORENO, ÃSCAR SANTOS SÃ?NCHEZ,
LUIS MARÃ?A SANTOS MONTES, JOSÃ JAIME MARTÃ? HERRERO, PEDRO
MOBS AYUSO, PEDRO ANTONIO RODRÃ?GUEZ ORTIZ, LOSÃ LUIS UBOT
GONZÃ?LEZ, CATALINA FERNÃ?NDEZ DIEZ PICAZO, ÃSCAR MIGUEL
GONZÃ?LEZ, RUBÃN LÃPEZ GARCÃ?A, ALMA FERNÃ?NDEZ GAMEZ, JOSÃ
MANUEL GONZÃ?LEZ GARCÃ?A, GREGORIO GARCÃ?A CAMINERO, ALVARO
YBOT GONZÃ?LEZ y VALENTÃ?N ISAKOV ISAKOV.


PN-28/96         El 7 de octubre de 1996, tras una manifestación celebrada
en Pamplona bajo el lema "Euskal Herria Askatu", EDURNE M. E. fue
abordada por un grupo de agentes de policía que le propinaron numerosos
golpes, tras los cuales fue detenida y trasladada a la comisaría.
    A consecuencia de los golpes recibidos, desde la comisaría Edurne tuvo
que ser atendida por los servicios médicos del hospital de Navarra donde le
recetaron diversos medicamentos para aliviar los dolores, pese a ello, mientras
permaneció en las dependencias policiales no se le administró ninguna clase
de medicamentos, ni se le suministró bebida o comida alguna.


PN-29/96         El 7 de octubre, la policía desalojó a un grupo de unos 50
jóvenes que, una semana antes, habían okupado una fábrica abandonada de la
calle Bruc de Terrasa (Barcelona) para reivindicar más locales culturales en la
ciudad.
    Durante el desalojo la policía golpeó a las personas que se encontraban
en el interior del local causando heridas a diez de ellos.
    Posteriormente, cuando se estaba celebrando una manifestación frente
a los juzgados contra la orden de desalojo, policías antidisturbios cargaron con
gran dureza contra los concentrados causando heridas a unas quince
personas, algunas de las cuales tuvieron que ser asistidas en centros médicos.


PN-30/96         El 7 de octubre de 1996, en Santiago de Compostela (A
Coruña) los hermanos �NGEL y PABLO G�NDARA RODRIGUEZ fueron
golpeados por agentes de Policía que les exigieron la documentación para una
"identificación rutinaria". Los hermanos Gándara manifestaron a los agentes su
desacuerdo con las formas en que eran tratados y les indicaron que tenían
prisa, tenían cita para una consulta en el Hospital Xeral de Galicia minutos
después, en la que tenía que ser examinado Pablo Gándara.
    Entonces, los policías les indicaron que les acompañasen para efectuar
un registro. Cuando estaban vaciando sus bolsillo, uno de los agentes golpeó
con la porra a �ngel Gándara y, posteriormente, a Pablo cuando este le pidió el
número de placa para denunciarle por la agresión. A partir de este momento
los golpes, amenazas e insultos por parte de los agentes se multiplicaron.
    La agresión finalizó cuando los agentes esposaron y detuvieron a ambos
hermanos y los trasladaron a la comisaría bajo la acusación de resistencia a la
autoridad.


PN-31/96         El 18 de octubre de 1996, ADELA L. H. se encontraba
detenida en las dependencias del Registro Central de Detenidos de Moratalaz
(Madrid). Nada más llegar allí, el agente de Policía Nacional ENRIQUE LÃPEZ
�LVAREZ se dirigió a la detenida indicándola que, si quería, podía ponerla en
una celda a parte y le facilitaría la estancia de los calabozos. Pasados uno
minutos el agente sacó a Adela L. de la celda en que había sido recluida
trasladándola al lavabo. Allí la detenida pudo asearse con el jabón que le
facilitó el agente, quien se quedó en el exterior de los servicios, Cuando
regresaba a la celda seguida del agente, este se saco el pene y comenzó a
masturbarse delante de la detenida quien echó a correr dirigiéndose a otros
policías a los que comunicó lo ocurrido.


PN-32/96         El 22 de octubre de 1996, en San Sebastián (Guipúzcoa)
fueron detenidos por agentes de la Policía Nacional JON ZALDUA, ENEKO
ORUETA, C�NDIDO SAGARZAZU y HARKAITZ MELCHOR bajo la acusación
de formar parte de uno de los llamados "Grupos Y de apoyo a ETA". Puestos a
disposición de la Audiencia Nacional, denunciaron haber sido objeto de torturas
y malos tratos durante los interrogatorios a los que fueron sometidos y su
traslado a Madrid: Jon Zaldua, denunció haber sufrido varios golpes con la
porra en el interior del furgón policial. Eneko Orueta compareció ante el juez
con un diente roto como consecuencia de los golpes recibidos. Igualmente,
Cándido Sagarzazu y Harkaitz Melchor, denunciaron haber sido golpes en la
cabeza y amenazados con detener a sus familiares.


PN-33/96         El 22 de octubre de 1996, MANUEL ABREU DA SILVA
recriminó al agente de Policía Nacional ANTONIO BARRIONUEVO
ESCUDERO, que iba de paisano, su actitud hacia dos transeúntes a los que
había amenazado con su arma después de que estos le recriminaran el que
orinase en la calle. Manuel Abreu desarmó al policía aunque luego le devolvió
la pistola. Cuando Manuel Abreu se marchaba el agente le disparó por la
espalda causándole la muerte. Cuando llegaron agentes uniformados de
Policía y el Juez de Guardia, Antonio Barrionuevo pretendió que Abreu había
intentado atracarle y él tuvo que disparar en defensa propia.
    Año y medio después, un Tribunal jurado declaraba culpable al policía
Antonio Barrionuevo por la muerte de Abreu. La Sección XV de la Audiencia
Provincial de Madrid imponía días después la pena de diez años de cárcel al
agente como autor de un delito de asesinato con el atenuante de alcoholemia.


PN-34/96         El 22 de octubre de 1996, agentes del Cuerpo Nacional de
Policía detuvieron, por órdenes del Juzgado central nº 5 de la Audiencia
Nacional, a JON ZALDUA AROCENA, ENEKO ORUETA PARDAVILLA,
HARKAITZ MELCHOR HOCES y CÃ?NDIDO SAGARZAZU GÃMEZ como
presuntos miembros de uno de los "Grupos Y de apoyo a ETA".
    Al ser puestos a disposición del Juzgado todos presentaban señales de
haber sido golpeadas y denunciaron haber sido objeto de malos tratos y
amenazas: Jon Zaldua fue golpeado reiteradamente en el furgón en el que fue
trasladado a la comisaría, Eneko Orueta sufrió golpes que, entre otras lesiones,
le provocaron la rotura de un diente. El Juez Baltasar Garzón rechazó estas
denuncias al considerar que las lesiones que presentaban los detenidos se
habían ocasionado al resistirse a la detención o intentar escapar de la policía.


PN-35/96         El 28 de octubre de 1996, doscientos agentes antidisturbios
de la Policía Asaltaron con inusitada violencia el antiguo cine "Princesa" de
Barcelona, okupado por decenas de jóvenes, siete meses antes cuando estaba
abandonado y semiderruido, y lo habían convertido en un foco de cultura
alternativa. La actuación policial fue calificada como "desproporcionada" por los
vecinos.
    Tras el asalto policial, cuarenta y ocho personas fueron detenidas y, al
menos quince, resultaron con heridas de diversa consideración (una de ellas
hubo de ser ingresada en el hospital del mar de la capital catalana) .
    La actuación policial provocó la protesta de numerosos colectivos
ciudadanos., entre ellas la de la Federación de Asociaciones de Vecinos de
Barcelona que exigió la dimisión de JULIA GARC�A VALDECASAS, Delegada
del Gobierno en Barcelona.


PN-36/96         El 5 de noviembre de 1996, FELIPE GONZÃ?LEZ MARCOS
salía de su domicilio en Madrid cuando se desarrollaba una operación policial
en las cercanías de su domicilio, al llegar a unos jardines próximos oyó lo que,
inicialmente, creyó unos petardos y luego resultaron ser disparos de pistola.
Inmediatamente oyó que alguien gritaba "todos al suelo", por lo que se echó y
protegió junto a una pared.
    Estando en esta posición, se le acercaron tres personas de paisano que,
sin mediar palabras, le propinaron diversas patadas y, una de ellas, le golpeó
con la pistola que portaba causándole una brecha en la cabeza. Tras ello, le
esposaron con las manos a la espalda con tal violencia que le desencajaron un
hombro. Levantándole del suelo violentamente, y mientras continuaban
golpeándole, le introdujeron en un vehículo sin distintivo alguno.
    Al rato llegó al lugar un radio patrulla de la Policía Nacional al que fue
trasladado. Es en este momento cuando Felipe González, tiene conocimiento
por vez primera de que las personas que le han agredido son policías. Hasta
ese momento nadie le había explicado lo que pasaba.
    Poco después se acercan al coche policial la madre del detenido y otros
vecinos que, tras hablar con los agentes, lograron que estos pusieran en
libertad a Felipe, lo que hicieron sin dar explicaciones a lo ocurrido y le dijeron
que "si en lugar de echarse contra la pared hubiera echado a correr, habrían
disparado a matar". Tras quedar en libertad, Felipe González acude a un
hospital donde se le aprecian las lesiones sufridas (contusiones múltiples,
herida incisa en región occipital izquierda, contractura cervical y lumbar) y
formula una denuncia en el Juzgado de Guardia.
    Dicha denuncia no fue atendida por el juzgado que, sin practicar
diligencia alguna la archiva días después. Tras el recurso interpuesto, el
Juzgado de Instrucción nº5 de Madrid, celebró un juicio de faltas y absolvió a
los agentes con carnets profesionales 16.537 y 64.296 que habían participado
en la detención.


PN-37/96         El 12 de noviembre de 1996, CARLOS FUEYO TIRADO,
ALBERTO FERNÃ?NDEZ y otras cinco personas sufrieron heridas de diversa
consideración como consecuencia de la actuación de agentes antidisturbios de
la Policía Nacional contra una concentración en apoyo a un insumiso, Luis
Miguel Orviz que se había encadenado ante el Gobierno Militar de Oviedo
(Asturias).
    Después de cortar las cadenas, los agentes introdujeron a Luis Miguel
Orviz en una furgoneta policial que fue rodeada por los manifestantes, que
efectuaron una sentada delante de la misma. Repentinamente la furgoneta, sin
poner sirenas ni advertir previamente a las personas que allí se encontraban,
arrancó y arroyó a los que se encontraba delante de la misma. Al mismo
tiempo, un grupo de agentes atacó y golpeó con sus porras a los concentrados
causándoles diversas lesiones.


PN-38/96         El 20 de noviembre de 1996 fueron detenidos en Hernani
(Guipúzcoa) ALEX PEREIRA, URTZI G, ERLANTZ CRISTÃBAL, ASIER EZEIA
y ZIGOR IZAGUIRRE y, simultáneamente, en Navarra ALBERTO P�O OYAGA,
en Burlada, y JESÃS MARÃ?A OLLO NUIN (Pamplona) por agentes de Policía
Nacional bajo la acusación de pertenencia a uno de los denominados "Grupos
Y" y puestos a disposición de la Audiencia Nacional. En sus declaraciones ante
el juzgado Central de Instrucción nº 1, los detenidos denunciaron las torturas y
malos tratos a que fueron sometidos durante el periodo de detención:
puñetazos, golpes en la cabeza y amenazas.
    Un año después la Audiencia Provincial de Pamplona ratificaba el
archivo de las denuncias formuladas por Jesús María Ollo y Alberto Pío Oyaga.


PN-39/96         Al menos dos personas resultaron heridas tras la actuación,
el 20 de noviembre de 1996, de unidades antidisturbios de la Policía Nacional
en Avilés (Asturias) contra los participantes de una manifestación antifascista
convocada por diversos colectivos ciudadanos.
    Mientras se estaba celebrando la manifestación, una persona se acercó
al grupo de manifestantes y efectuó el saludo fascista levantando el brazo
derecho en actitud provocadora y huyendo a continuación hacia donde se
encontraban apostadas unidades policiales. Un grupo de manifestantes
antifascistas salieron en su persecución, momento en que los agentes cargaron
contra el grupo y golpearon con sus porras, al menos, a dos jóvenes que
cayeron al suelo donde continuaron propinándoles golpes. Finalizada la
agresión, los agentes los arrastraron hasta las furgonetas policiales donde
fueron obligados, violentamente, a entrar y quedaron detenidos.
    El mismo día, unidades antidisturbios del Cuerpo Nacional de Policía
cargaron contra manifestaciones antifascistas en Sabadell (Barcelona), donde
resultaron heridas seis personas, y Cádiz,.


PN-40/96         En la noche del 23 de noviembre de 1996, tras unos
incidentes en el Casco Antiguo de Pamplona, SANTIAGO ARAGÃN IROZ, fue
detenido, cuando trabajaba como camarero en un bar de la calle Jarauta de la
capital navarra, por policías de paisano que, sin identificarse, entraron en el bar
y lo sacaron a la calle donde le golpearon reiteradamente causándole lesiones
en la cabeza, costado y un brazo, tras lo cual le detuvieron acusándole de
atentado y resistencia.
    En la misma noche, dos jóvenes, fueron detenidos cuando paseaban por
la calle con un grupo de amigos, compañeros de un equipo juvenil de fútbol, y
se encontraron con un grupo de agentes de policía que les golpearon
causándoles lesiones, tras lo cual fueron detenidos bajo la misma acusación
que Santiago Aragón.
    Tras las detenciones, los agentes presentaron partes de haber sufrido
lesiones, en un de los cuales se indica que una agente de policía de paisano
resultó con una "contusión en una mano al chocar contra una cara".
    El Fiscal, que hizo suya la versión policial pese a la presencia de
numerosos testigos, solicita para Santiago Aragón la pena de cuatro años de
cárcel por haber "lanzado una botella contra la policía". Igualmente solicita dos
años de cárcel para cada uno de los jóvenes por el mismo hecho.
    Hechos similares se produjeron en Granada, Cádiz , Sabadell
(Barcelona) y otras ciudades donde se celebraron manifestaciones en contra
del fascismo.


PN-41/96         El 24 de noviembre de 1996, en Valladolid, tras finalizar
una manifestación antifascista, en la que no se habían producido incidente
alguno, Varios agentes de la Policía Nacional se acercaron a tres jóvenes, que
habían participado en la misma y que se dirigían a su casa, y les ordenaron
ponerse contra la pared al tiempo que les exigían mostrar la documentación
tras lo que fueron cacheados entre patadas en las piernas y amenazas de
golpearles en los testículos. A uno de ellos, los agentes le propinaron un
puñetazo en el pecho por llevar en el bolsillo un pañuelo con una señera
catalana.
    Formulada una denuncia ante el juzgado de guardia, esta fue archivada
por no identificar a los autores de la agresión.


PN-42/96         Los días 3 y 4 de diciembre de 1996, tuvieron lugar en
numerosas ciudades manifestaciones de estudiantes contra la política
educativa del Gobierno. Varias de estas manifestaciones finalizaron con
violentas cargas policiales que causaron heridos.
    El día 3, en Santiago de Compostela (A Coruña) varios furgones
bloquearon la manifestación convocada alegando que no había sido
autorizada. Varios estudiantes decidieron continuar la protesta realizando una
sentada, momento en que la policía aprovechó para disolverlos violentamente
causando nueve heridos de diversa consideración que fueron asistidos en el
Hospital Xeneral de Galicia.
    En Madrid, el día 4, agentes de policía golpearon a FELIPE SERRANO,
periodista de la Cadena SER pese a llevar una pegatina del medio para el que
trabajaba. Según sus manifestaciones "Corría entre la policía y los estudiantes,
grabando la noticia, cuando noté un primer golpe. En ese momento me di la
vuelta y me identifiqué como periodista" (los agentes) me tiraron al suelo de
un manotazo y me dieron patadas e intentaron arrebatarme el cassette". Felipe
Serrano sufrió lesiones en las piernas.


PN-43/96         El 11 de diciembre de 1996, ante el juzgado de Instrucción
nº 2 de Melilla, MALIKA BADRA, de origen marroquí, denunció haber sido
violada en la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Policía por un
agente que, momento antes, la había tomado declaración.
    Según la denuncia, Después de haber sido conducida a la Comisaría
tras haber tenido una discusión con su novio, prestó declaración ante dos
agentes policiales, tras lo cual uno de los policías abandonó el cuarto en el que
fue interrogada, quedando sola Malika Badra y el otro agente. En ese
momento, el agente que permanecía en el cuarto se bajó el pantalón, se sacó
el pene y, obligándola por la fuerza y bajo amenazas, penetró bucálmente a la
detenida, tras lo cual la detenida fue conducida a los calabozos y, pocas horas
después, expulsada de Melilla pese a tener permiso de residencia y su
documentación en regla.


PN-44/96         El 13 de diciembre de 1996, Ã?LVARO REQUENA BRIÃON,
se encontró, en la calle San Bernardo de Madrid, cuando salía del Instituto
donde recibe clases nocturnas, con un grupo de agentes policiales que
formaban parte de un dispositivo policial en previsión de incidentes, ante la
celebración, momento antes, de una manifestación en las cercanías.
    Los agentes le pidieron la documentación y, cuando Ã?lvaro sacaba la
cartera para mostrarla, comenzaron a golpearle con las porras, propinándole
además varias patadas. Mientras era agredido, una persona de paisano,
posiblemente un policía, les decía "A ese darle más" a ese darle más,
momento en que uno de los agentes le golpeó en la cara con la culata del fusil
que llevaba produciéndole una rotura de los huesos de la nariz y heridas en la
boca.
    Finalizada la agresión, los agentes se alejaron del lugar y Ã?lvaro pudo
regresar al instituto para pedir ayuda, que le fue prestada por otros estudiantes
que le acompañaron a la Casa de Socorro donde recibió una primera cura.
Posteriormente tuvo que acudir a un hospital para finalizar le tratamiento.
    Formulada denuncia en el juzgado de Guardia, la misma fue archivada
sin practicar diligencia alguna por el juzgado de Instrucción nº 27 de Madrid, al
entender que no se había identificado a los agresores.


PN-45/96         El 13 de diciembre de 1996, tras la manifestación celebrada
en el centro de Madrid por la Coordinadora de Grupos Antifascistas, catorce
personas (ÃSCAR RODRÃ?GUEZ SERRANO, TRINIDAD OCAÃA SILVA,
CARLOS PORTAL ROLDÃ?N, RAMÃN DÃ?EZ TORRES, LUIS FELIPE
VALVERDE GUZMÃ?N, SERGIO UNSAIN EGEA, IGNACIO YBARRA
ESPAÃOL, ÃSCAR FONTICOBA PALEO, GABRIEL Mª VILLANUEVA
DOMÃ?NGUEZ, GUILLERMO BENITEZ CRUZ, GUILLERMO GOIZUETA
TORRES, JAVIER ORTIZ SÃ?NCHEZ, DIANA MAQUEDA FUENTES y LUIS
RAMÃN SARRASI VERA) fueron detenidas y puestas a disposición judicial.
En sus declaraciones denunciaron la presencia de agentes provocadores y
haber sido golpeados tanto en el momento de la detención como
posteriormente en las dependencias policiales.
    Un año después, el Juzgado de Instrucción nº 35 de Madrid declaraba
inculpados como presuntos autores de las lesiones sufridas por estas personas
a los agentes del Cuerpo Nacional de Policía con carnets profesionales
números 26.115, 26.819, 56.005, 56.218, 57.577, 60.136, 62.386, 72.201,
73.139, 74.181, 74.262, 74.331, 74.365, 75.749, 78.040 y a los agentes de
Policía Municipal de Madrid números 1032.7, 2940-3, 4726.0, 4999.2, 5077.5,
5214.0, 5297.0, 5406.9, 5708.3, 5832.4, 6138.4 y 6544.4.
    Entre los detenidos y golpeados se encontraba Ramón Díez, cámara de
una emisora local de televisión. En su denuncia hacía constar que, una vez
finalizada la manifestación "cuando un grupo de jóvenes exaltados comenzó a
destrozar mobiliario y a tirar piedras, entonces llegó la Policía y aunque les
mostré claramente la acreditación e indiqué que estaba trabajando me
detuvieron" Luego me explicaron que había grabado a unos policías de
paisano que llevaban piedras" Me estuvieron insultando y pegando en la
furgoneta" Los otros detenidos me dijeron que a ellos también les había
pegado, a dos incluso en la comisaría". Por esta agresión en concreto ha sido
inculpados los agentes del C. N. de Policía números 73.139, 74.331 y 74.365.
    La Asociación Contra la Tortura se personó en la causa en el ejercicio de
la Acción Popular


PN-46/96         El 14 de diciembre de 1996, la policía impidió por la fuerza
la celebración de una manifestación convocada por la Coordinadora de Casa
Okupadas de Euskal Herria contra la criminalización, en el nuevo Código
Penal, del movimiento de okupaciones. Tras los enfrentamientos que siguieron
a la actuación policial, fueron detenidas seis personas quienes denunciaron
haber sido objeto de agresiones y malos tratos por parte de los agentes:
durante la detención fueron reiteradamente golpeados y, después, conducidos
a un pasaje cerrado donde los agentes les obligaron a tumbarse esposados y,
nuevamente, fueron golpeados
    AINHOA BRAVO, una de las detenidas, tuvo que ser trasladados en dos
ocasiones al Hospital, donde se le detectó una fisura en un brazo como
consecuencia de los golpes recibidos.


PN-47/96         El 17 de diciembre de 1996, un numerosos grupo de
agentes de la Policía Nacional efectuó una redada masiva en el valenciano
barrio de Russafa en el transcurso de la cual fueron detenidas 76 personas (la
mayoría de origen magrebí fue detenida cuando salían de oral en la mezquita y
entre ellas el imán de la mezquita de Valencia ABDELKRIM B.).
    El Centro de Información de Trabajadores Emigrantes (CITE) de
Valencia formuló una denuncia por malos tratos contra los agentes que
participaron en la redada. Finalmente, año y medio después, el Juzgado de
Instrucción nº 2 de Valencia ordenó el archivo de la causa.


PN-48/96         El 24 de diciembre de 1996, GORKA GÃMEZ, cuando
paseaba por las inmediaciones de la iglesia de San Lorenzo, en Pamplona, fue
abordado por varios agentes de policía que se abalanzaron contra él por
detrás, comenzando inmediatamente a golpearle con sus porras, lanza-pelotas,
manos y pies, golpes que continuaron una vez que cayó al suelo. Tras la
agresión los agentes le detuvieron y trasladaron a la Comisaría de Pamplona,
desde donde tuvo que se trasladado al hospital de Navarra para ser curado de
las lesiones que presentaba, sangraba abundantemente por la nariz, y le fue
diagnosticado un politraumatismo.    
    Tras la denuncia formulada, tres agentes del cuerpo Nacional de Policía
fueron Juzgados, y finalmente absueltos, por el juzgado número 2 de
Pamplona. En esta ocasión el Fiscal solicitaba la pena de un mes multa para
dos de los agentes y la absolución del tercero. La acusación particular
solicitaba, por su parte, penas de seis fines de semana para cada uno de los
agentes denunciados.


PN-49/96         El 26 de diciembre de 1996, JAIME QUESADA se disponía
a subir al domicilio de su novia, en la ciudad de Ourense, cuando el ascensor
se paró entre dos pisos. La joven, que padece claustrofobia, se puso muy
nerviosa por lo que salió corriendo cuando dos agentes del Cuerpo Nacional de
Policía lograron forzar la puerta del ascensor. Los policías solicitaron la
documentación a Jaime Quesada quien les pidió permiso para acudir en ayuda
de su novia y tranquilizarla. En lugar de esto, los agentes "le inmovilizaron y le
dieron un porrazo", posteriormente le dieron varios golpes más hasta que un
vecino les gritó que vivía en el edificio. Tras ello, los agentes detuvieron y
esposaron a Jaime Quesada conduciéndole a la Comisaría.     Los agentes
manifestaron que "intervinieron porque había gente en el ascensor y creían que
podían estar pinchándose" y que la detención y posterior traslado de Jaime
Quesada a Comisaría lo fue porque este no estaba identificado. El Juzgado de
Instrucción nº 4 de Ourense investiga lo ocurrido.

Mientras las denuncias por la violencia policial se paralizaban, cuando no archivaban, en los Juzgados de la capital
catalana, la titular del Juzgado Penal nº 4 de Barcelona, BEATRIZ GRANDE, condenaba, en menos de seis meses, a
varios de los jóvenes detenidos a penas que oscilaban entre uno y cuatro años de prisión.

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